Skip to content
LALT-Iso_1
  • menú
  • English
  • Español
BOOK REVIEWS
Número 38
Aproximación a la poesía de Raúl Zurita: Dos miradas de José Carlos Rovira y Eva Valero Juan
Por Oswaldo Estrada
“El libro está dividido en trece capítulos de variada extensión que, en conjunto, ofrecen una lectura guiada del proyecto poético y político de Zurita, partido en dos a partir del golpe de Estado en Chile en septiembre de 1973.”
No ficción
Print Friendly, PDF & Email
  • June, 2026

Talca: Universidad de Talca / Alicante: Universidad de Alicante, 2025. 299 páginas.

Aproximación a la poesía de Raúl Zurita: Dos miradas de José Carlos Rovira y Eva Valero JuanRaúl Zurita (1950) es una de las voces más originales de la poesía latinoamericana. Leerlo es ingresar al corazón del desierto de Atacama, subir a pie la cordillera de los Andes, o vislumbrar el océano Pacífico desde alguno de sus puertos. Es también caminar entre los escombros de Chile, palpar de cerca sus ruinas, cruzar sus ríos y descubrir ciudades acuáticas, escrituras en el cielo, mundos dantescos y, sobre todo, una actitud contestataria, disidente. La voz de Zurita es la de un intelectual orgánico que se vale de sus versos para cantarle a la naturaleza chilena, sin olvidar sus tormentos. Eso palpamos en Purgatorio (1979), Anteparaíso (1982), La vida nueva (1994), como en Inri (2003). O en sus Poemas militantes (2000), Los poemas muertos (2006) y en Tu vida rompiéndose (2015). A los muchos trabajos críticos que abordan este rico haber se suman ahora José Carlos Rovira y Eva Valero Juan con una reflexión personal, íntima, amical, y a la vez rigurosa, académica. El resultado es un fascinante libro escrito a cuatro manos que nos sumerge en el enigmático y siempre sorprendente mundo poético de Zurita.

El libro está dividido en trece capítulos de variada extensión que, en conjunto, ofrecen una lectura guiada del proyecto poético y político de Zurita, partido en dos a partir del golpe de Estado en Chile en septiembre de 1973. Desde entonces, su sello —arguyen los críticos— será la creación de un lenguaje nuevo, difícil, hecho de desolación, construcciones panteístas, motivos cristianos, falsos y verdaderos versículos bíblicos y un sostenido canto a la naturaleza. Tomando en cuenta anécdotas personales, entrevistas y correspondencia electrónica con Zurita, Rovira y Valero Juan ingresan en los laberintos de cada poemario para reflexionar sobre su hechura, su contexto político, los factores personales o externos que afectan su producción. En cada caso, reflejan la originalidad de los versos, la escritura en medio de la represión dictatorial, la literatura como acto de resistencia y el proyecto personal de un poeta que dialoga con sus propios versos y los reescribe o incorpora en nuevos libros, a fin de construir “una nueva ‘multitud’ a partir del yo”.

Si eso observan los críticos en los primeros libros de Zurita, no dejan de enfatizar los matices políticos tan presentes en obras como Canto a su amor desaparecido (1985), o en otras posteriores, del estilo de Inri (2003), donde “la tortura, o carnadas que llueven del cielo, mientras una madre busca a su hijo para entender la naturaleza del dolor, construyen el nuevo material poético”. Con pruebas contundentes, dialogando con otros estudiosos y leyendo con cuidado todos los versos del poeta chileno, incluidos aquellos que aparecen en Zurita (2011), Rovira y Valero Juan descubren en sus poemas retazos autobiográficos, recuerdos familiares, vivencias personales, ruinas, restos, obras ‘en progreso’ y “naturaleza muerta o viva en la que los fragmentos del dolor, cada dolor, toda la desolación, anuncian el papel de la historia como constituyente o, de nuevo, atractor de la poesía esencial de Zurita, de su pasión por el caos desde el que nos van emergiendo sucesivos órdenes”. En este contexto analizan los autores del libro los dibujos con los que Zurita ilustra sus versos, sus propuestas visuales, sus referencias literarias, su diálogo con otras artes, su escritura con humo en el cielo de Nueva York, o su geoglifo en el desierto de Atacama que reza “ni pena ni miedo”. La meta máxima es distinguir en estos artefactos artísticos, siempre en conversación con Zurita y su propio testimonio, un proyecto de creación concebido como tabla de salvación para combatir el dolor, el daño, la injusticia, el silenciamiento y la amnesia histórica.

“Al reparar en la estancia de Zurita en la región de Aysén y en su contacto con la población indígena de Coyhaique, los críticos observan una transformación en su poesía debido al contacto con la cultura mapuche.”

De gran valor son las reflexiones sobre la presencia de la religión o sobre “un dios multiforme e imprescindible” en la obra de Zurita. Los que conocemos los versos del poeta sabemos que tienen razón. Porque el Dios que hallamos en su obra es, al decir de Rovira y Valero Juan, el de la pasividad, la ausencia y la insensibilidad. Tal vez por eso mismo el poeta se refugia en un cielo estrellado, demostrando que “las estrellas enlazan, aparte de la realidad y la literatura, todos los componentes de la sucesión temporal, es decir, del pasado, el presente y el futuro”. Desde esas alturas, Zurita explora la geografía chilena, como vemos, por ejemplo, en su poemario Canto a los ríos que se aman (1994), con el que traza paisajes reales y a la vez míticos con fragmentos clásicos de la literatura universal. El punto aquí es que “ese paisaje repleto de valores de decaimiento, tristeza, hundimiento, dolor, etc., puede contener una posibilidad salvífica que se construye mediante una conversión radical de la naturaleza en cultura”.

Al reparar en la estancia de Zurita en la región de Aysén y en su contacto con la población indígena de Coyhaique, los críticos observan una transformación en su poesía debido al contacto con la cultura mapuche. De pronto, el poeta acostumbrado al desierto del norte de Chile adquiere una razón mítica debido a los lagos, las montañas, los ríos, las quebradas y volcanes del sur. Y a partir de entonces Zurita pone ante sus lectores la creación de un nuevo universo y un nuevo amanecer, un génesis narrativo. Por eso mismo, leerlo es una experiencia compleja: es internarnos en la naturaleza y descubrir que esta es “una presencia absoluta, que no funciona como telón de fondo, sino como gran protagonista poética en su dimensión más humana y totalizante”. Desde esta perspectiva entendemos mejor el espacio acuoso en el que Zurita nos sumerge: un mundo “desbordado y desbordante de ríos que se arrojan desde el cielo, cascadas, mares, rompientes, cordilleras, cumbres flotantes, mares que son el cielo, cielos que son el océano”. Así es como el poeta nos invita a visualizar realidades imaginarias que se sostienen sobre sus propios andamios, hechos de experiencias reales, históricas, o de sueños y recuerdos, de textos olvidados, ciudades borradas, delirios, desolación y esperanza. 

Zurita es también el poeta de la ciudad, cómo obviarlo, el que disuelve los géneros “al instalar al centro lo autobiográfico, lo nacional y lo global a través de la dolorosa memoria y la imaginación poética”. Por eso, el que encontramos en este libro es un poeta múltiple: pone a nuestro alcance una cartografía del dolor, en ciudades mutantes y paisajes oníricos que se extienden en nuestra imaginación. Leer sus versos, acompañados por José Carlos Rovira y Eva Valero Juan, es una experiencia invaluable: nos permite calibrar la producción poética de un grande de nuestras letras, analizar la originalidad y resistencia de una literatura latinoamericana en plena ebullición y lo que significa escribir con el cuerpo, comprometido hasta la médula, como Zurita, el poeta que nos recuerda una y otra vez: “Me he partido en 15 millones de sueños y cada / sueño es un pedazo de ustedes, / un pedazo de ti. / De ti que no estás herido por ningún sueño sino / por la realidad”. 

 

¡Compra libros de los autores y traductores incluidos en este número en nuestra página de Bookshop!
PrevAnteriorSmoke by Gabriela Alemán, translated by Dick Cluster
SiguienteLópez López de Tomás DowneyNext
Reseñas

El plano inferior de Mario Morenza

Por Miguel Gomes

Nueva cartografía occidental de la novela hispanoamericana de Wilfrido H. Corral

Por Leonardo Valencia

Anticipación de Carlos Arámbulo

Por Alexis Iparraguirre

El plano inferior de Mario Morenza

Por Miguel Gomes

Nueva cartografía occidental de la novela hispanoamericana de Wilfrido H. Corral

Por Leonardo Valencia

Anticipación de Carlos Arámbulo

Por Alexis Iparraguirre

El brillo de los niños de Gustavo Valle

Por José Urriola

University of Oklahoma
780 Van Vleet Oval
Kaufman Hall, Room 105
Norman, OK 73019-4037

  • Accesibilidad
  • Sostenibilidad
  • HIPAA
  • OU Búsqueda de trabajo
  • Políticas
  • Avisos legales
  • Copyright
  • Recursos y Oficinas
Actualizado: 17/11/2025 15:00:00
  • SUSCRIBIRME
Facebook-f Twitter Instagram Envelope
Latin American Literature Today
REVISTA

Número Actual

Reseñas

Números Anteriores

Índice de Autores

Índice de Traductores

PUBLICAR EN LALT

Normas de Publicación

LALT Y WLT

Participar

Oportunidades para Estudiantes

CONÓCENOS

Sobre LALT

Equipo Editorial

Misión

Comité Editorial

LALT NOW
OUR DONORS
Suscribirme
  • email

Suscripciones

Suscríbase a nuestra lista de correos.

Suscripciones

Suscríbase a nuestra lista de correos.