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BOOK REVIEWS
Issue 39
El estilo de los elementos de Rodrigo Fresán
By Christian Jiménez Kanahuaty
“Las ciudades retratadas en esta obra son tres: Buenos Aires, Caracas y Barcelona. Ellas portan en su interior los múltiples ecos de viejos espíritus que apuntalan la biografía del narrador para hacer de él un hombre en el mundo.”
Fiction
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  • September, 2026

España: Random House. 2024. 720 páginas. 

El estilo de los elementos de Rodrigo FresánEn El estilo de los elementos, la obra narrativa más reciente de Rodrigo Fresán, al fin podemos saber el origen de la mujer que se arroja a las piscinas recurrentemente. La conocimos en su trilogía de las partes (La parte inventada, La parte soñada y La parte recordada). Pero además de darnos a conocer ese principio de todas las imágenes que sobre ella se han tejido en sus demás libros, Fresán nos adentra en una narración que nos conmueve y nos contiene.  

Es El estilo de los elementos una novela que está emparentada con las novelas de iniciación, pero también con las novelas que plantean ideas y se comportan como si fueran ensayos. Versiones alrededor del origen de una vida particular, que tiene como objetivo reorganizar su memoria, tanto para explicarse a sí mismo ciertos eventos que vivió y padeció, como para sentar las bases de la persona en la que logró construirse.

Pero si esto suena muy abstracto, hay que decir que la novela tiende sus raíces en una familia disfuncional como todas. Con unos padres que politizan el arte y estetizan lo político a través de fiestas, revistas, fundación de editoriales y diseño de portadas de libros famosos. 

Estos padres conectan la constelación familiar con el mundo social de las tres ciudades que forman los hitos fundaciones de la existencia emocional del narrador de este libro. Pero cuando hay desplazamiento hay vidas que aparecen. Surgen, entonces, nuevos amigos, con los cuales se deambula de la ciudad a la piscina. De los departamentos a los centros comerciales. Y en ese andar, se presenta el amor. Una chica que seduce al personaje principal, para que propicie su crecimiento emocional, y como en ella se encarna el deseo físico. En la figura del mentor César X Drill se encarna la pasión lectora. Es él el catalizador que hace posible que nuestro narrador se convierta en lector. Porque piensa que ser lector es mucho más noble que ser escritor. Se lee, entonces, para seguir leyendo y mientras más se lee menos se quiere escribir. 

Así, la vida de este personaje combina lo interior con lo exterior a partes iguales. Cada personaje manifiesta un ritmo evolutivo de la trama. Pero también sus rasgos son representativos de una época y de un estado de situación de cada una de las ciudades donde transcurre el libro.  

“El estilo de los elementos es una novela de formación en un doble aspecto. Nos narra y describe la formación de una identidad individual, pero también la manera en que se arma una identidad colectiva.”

Las ciudades retratadas son tres: Buenos Aires, Caracas y Barcelona. Ellas portan en su interior los múltiples ecos de viejos espíritus que apuntalan la biografía del narrador para hacer de él un hombre en el mundo. Un hombre al que le suceden cosas y él las registra porque sabe que de esas cosas está hecha la vida, para bien o para mal, vaya o no a leer o escribir sobre ellas; porque se nos dice que la escritura puede no ser necesaria siempre y cuando la vida se experimente con intensidad. 

Por ello, Fresán organiza la narración para contar la historia general de los objetos que marcaron la vida de Land, que es en definitiva el protagonista de este libro memorial: desde golosinas hasta películas y canciones. Ellas dan el fondo histórico y cultural a nuestro narrador y nos acercan a él para sentir lo que siente, mediante todo el placer con el que se evoca el descubrimiento de cada objeto. 

Y como estos objetos son degustados, la lectura también es un gusto adquirido. Porque la vida interior está compuesta de lo que se ve, se escucha y, sobre todo, a partir de lo que se lee. La lectura tiene un lugar central en este libro. Se leen libros, pero también personas. Al leerlas, el lector encuentra los gestos y señales que componen una personalidad. 

Por lo tanto, esta es una novela de nostalgia existencial que entretiene, mientras despierta recuerdos, hila memorias y ancla la historia nacional a ciertos momentos de la historia individual. Cuando lo hace, despierta en el lector la necesidad de saber más. Porque también él quiere entender el mundo desde su cercanía y decodificar cada una de sus señales para de esa manera enriquecer su vida. 

Leer El estilo de los elementos nos acerca a lo mejor de nosotros mismos como personas que reciben estímulos constantes del exterior. Estamos frente a una novela que a través del uso de todos los tiempos verbales construye una serie de vidas que nos interpelan. Están los padres que se separan y se aman y odian a partes iguales a través de la vida. Están los amigos y conocidos que se conectan entre sí a partir de pasiones y recurrentes encuentros para describir lo que unía en un pasado y ya no existe más. Y están los mentores. Aquellos que han logrado labrar la personalidad del narrador, con el ejemplo, con las palabras y con los libros regalados. 

La vida que se narra en esta última novela de Fresán es una vida repleta de sensualidad por los objetos que añaden un valor agregado a la existencia. Hay erotismo en el amor juvenil nunca consumado, pero añorado; y hay también la mirada de un niño, de un adolescente y de un adulto sobre el mundo de los padres. Nunca los juzga, pero quiere verlos tal cual son, porque el narrador intuye que los padres guardan secretos. Y uno de ellos es que, como el hijo, ellos también aprenden cuál es el elemento que conforma el estilo definitivo de una familia. 

El estilo de los elementos es una novela de formación en un doble aspecto. Nos narra y describe la formación de una identidad individual, pero también la manera en que se arma una identidad colectiva. Los juegos, los amores, las comidas y los sitios de recreo son en este libro espacios desde donde se proyectan ambas identidades. 

Así que acercarse a esta obra es, más que el placer que provoca su lectura, una experiencia desde la cual conocemos un mundo interior que se ha construido a partir de la migración y los restos de cada uno de los lugares que alguna vez se habitaron.  

 

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Updated 06/27/2024 12:00:00
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