Skip to content
LALT-Iso_1
  • menú
  • English
  • Español
Issue 39
Selección del editor: Poesía del Cono Sur

Una selección de Poemas de amor(1926)

  • por Alfonsina Storni
Print Friendly, PDF & Email
  • September, 2026

EL ENSUEÑO

I

Acababa noviembre cuando te encontré. El cielo estaba azul y los árboles muy verdes. Yo había dormitado largamente, cansada de esperarte, creyendo que no llegarías jamás. Decía a todos: mirad mi pecho, ¿veis?, mi corazón está lívido, muerto, rígido. Y hoy, digo: mirad mi pecho: mi corazón está rojo, jugoso, maravillado.

 

II

¿Quién es el que amo? No lo sabréis jamás. Me miraréis a los ojos para descubrirlo y no veréis más que el fulgor del éxtasis. Yo lo encerraré para que nunca imaginéis quién es dentro de mi corazón, y lo meceré allí, silenciosamente, hora a hora, día a día, año a año. Os daré mis cantos, pero no os daré su nombre. Él vive en mí como un muerto en su sepulcro, todo mío, lejos de la curiosidad, de la indiferencia y la maldad.

 

III

Esta madrugada, mientras reposaba, has pasado por mi casa. Con el paso lento y el aliento corto, para no despertarme, te deslizaste a la vera de mi balcón. Yo dormía, pero te vi en sueños pasar silencioso: estabas muy pálido y tus ojos me miraban tristemente, como la última vez que te vi. Cuando desperté nubes blancas corrían detrás de ti para alcanzarte.

 

IV

Enemigos míos, si existís, he aquí mi corazón entregado. Venid a herirme. Me encontraréis humilde y agradecida: besaré vuestros dedos; acariciaré los ojos que me miraron con odio; diré las palabras más dulces que jamás hayáis oído.

 

V

En este crepúsculo de primavera yo volaría, sí, yo volaría. Si no fuera que el corazón henchido, cargado, dolorido, enorme, llena mi pecho, dificulta mis movimientos, entorpece mi cuerpo y me mantiene adherida a la tierra donde tú vives, ¡oh mío! 

 

VI

Por sobre todas las cosas amo tu alma. A través del velo de tu carne la veo brillar en la obscuridad: me envuelve, me transforma, me satura, me hechiza. Entonces hablo para sentir que existo, porque si no hablara mi lengua se paralizaría, mi corazón dejaría de latir, toda yo me secaría deslumbrada.

 

PLENITUD

XXIX

¡Amo! ¡Amo!… Quiero correr sobre la tierra y de una sola carrera dar vuelta alrededor de ella y volver al punto de partida. No estoy loca, pero lo parezco. Mi locura es divina y contagia. Apártate.

 

XXX

Un viento helado y agudo me ha envuelto hace un momento como para robarme algo. ¿Sabe, acaso, que estoy saturada de amor, e intenta él, olvido eterno, cargarse de mi constancia y entibiarse con mi ternura? Pero, yo le he dicho: ¿no te basta con todo lo que arrastras, vagabundo? Todo mi amor es poco para mí; no te doy nada.

 

XXXI

Rosa, divina rosa que te balanceas al viento, aún salpicada de la menuda lluvia nocturna. Eres feliz en tu placidez, sobre la frescura jugosa de tu tallo, bajo el dulce cielo de diciembre. Pero no tanto como yo. Tú no puedes mirarlo y yo sí. Si sus manos posaran en tu carnadura, no las reconocerías como yo, por su simple tacto. Si oyeras cerca de ti el latido de su corazón, no sabrías que es el suyo, como yo, por su solo golpe.

 

XXXII

Oye: yo era como un mar dormido. Me despertaste y la tempestad ha estallado. Sacudo mis olas, hundo mis buques, subo al cielo y castigo estrellas, me avergüenzo y me escondo entre mis pliegues, enloquezco y mato mis peces. No me mires con miedo. Tú lo has querido.

 

XXXIII

Te amo porque no te pareces a nadie. Porque eres orgulloso como yo. Y porque antes de amarme me ofendiste.

 

XXXIV

He bajado al jardín con la primera luz de la mañana. La fina humedad del rocío refresca mis plantas, y los párpados se distienden bajo la dulzura del aire primaveral. Veo los rosales en flor, la nevada enredadera, la negra raya movediza de las hormigas y el limonero cargado de frutos de oro. Pero pienso: ¡por fuera tenéis oro y por dentro sois ácidos! El corazón de él no es así: es dulce y bello por dentro y por fuera.

 

AGONÍA

LIII

Por veces te propuse viajes absurdos. —Vámonos, te dije, a donde estemos solos, el clima sea suave y buenos los hombres. Te veré al despertarme y desayunaremos juntos. Luego nos iremos descalzos a buscar piedras curiosas y flores sin perfume. Durante la siesta, tendida en mi hamaca bajo las ramas —huesos negros y ásperos de los árboles adulzurados por la piedad blanda de las hojas— me dormiré para soñarte. Cuando despierte, más cerca aún que en el sueño, te hallaré a mi lado. Y de noche me dejarás en la puerta de mi alcoba.

 

LIV

Sentados en un banco, ¿cuántas horas?, no me atrevía a tomarte las manos. En la blusa de mi vestido de primavera cayeron, al fin, pesadas, mis lágrimas. El género las absorbió en silencio, allí mismo, donde está el corazón.

 

LV

Una tarde, paseando por debajo de grandes árboles, sobre un colchón de tierra amarillenta, tan muelle como harina cernida, di en mirar el cielo. Lo atravesaban delgadas, inmateriales nubes blancas y me entretuve en tejer, con ellas y en ellas, las líneas de tu cara.

 

LVI

Tenías miedo de mi carne mortal y en ella buscabas el alma inmortal. Para encontrarla, a palabras duras, me abrías grandes heridas. Entonces te inclinabas sobre ellas y aspirabas, terrible, el olor de mi sangre.

 

LVII

Me confié a ti. Quería mostrarte cuán perversa era, para obligarte a amarme perversa. Exageré mis defectos, mis debilidades, mis actos oscuros, para temblar de alegría por el perdón a que te obligaba. Pero, por el noble perdón tuyo, oye, yo hubiera padecido la enfermedad más tremenda que padecieras, la vergüenza más grave que te afrentara, el destierro más largo que te impusieran.

 

NOCHE

LXVII

No volverás. Todo mi ser te llama, pero no volverás. Si volvieras, todo mi ser que te llama, te rechazaría. De tu ser mortal extraigo, ahora, ya distantes, el fantasma aeriforme que mira con tus ojos y acaricia con tus manos, pero que no te pertenece. Es mío, totalmente mío. Me encierro con él en mi cuarto y cuando nadie, ni yo misma, oye, y cuando nadie, ni yo misma, ve, y cuando nadie, ni yo misma, lo sabe, tomo el fantasma entre mis brazos y con el antiguo modo de péndulo, largo, grave y solemne, mezo el vacío…

 

¡Compra libros de los autores y traductores incluidos en este número en nuestra página de Bookshop!

 

Foto: Puente de la Mujer, Buenos Aires, Argentina, por Marcos Mayer, Unsplash.
  • Alfonsina Storni

Alfonsina Storni (1892-1938) was an Argentine poet, playwright, teacher and journalist, widely considered one of the greatest poets of Latin America. She was a key figure of modernism, as well as a pioneer of feminism in Argentine literature. Her poetry has inspired numerous writers and artists of all kinds. Some of her most important works are La inquietud del rosal (1916), El dulce año (1918), Irremediablemente (1919), Ocre (1925), El mundo de siete pozos (1934), and Mascarilla y trébol (1938).

PrevAnteriorTres poemas de Los cálices vacíos (1913) 
SIguienteEl victimismo y la violencia redentoraNext
RELACIONADOS

De Los días animales

Por Keila Vall de la Ville

Rafael stands on the edge of a big stone wall, waving his arms up and down like a bird, flexing his knees and flapping as if he were about to…

Cinco poemas de Exilios

Por Alejandro Oliveros

Mucho antes que la tierra, / perdimos el cielo / de los trópicos natales. / Su luz incesante / sin escarchas invernales, / las nubes sin hielo / ni oscuridades….

Dos poemas

Por Martín Tonalmeyotl

University of Oklahoma
780 Van Vleet Oval
Kaufman Hall, Room 105
Norman, OK 73019-4037

  • Accesibilidad
  • Sostenibilidad
  • HIPAA
  • OU Búsqueda de trabajo
  • Políticas
  • Avisos legales
  • Copyright
  • Recursos y Oficinas
Actualizado: 17/11/2025 15:00:00
  • SUSCRIBIRME
Facebook-f Twitter Instagram Envelope

Suscripciones

Suscríbase a nuestra lista de correos.
Latin American Literature Today
REVISTA

Número Actual

Reseñas

Números Anteriores

Índice de Autores

Índice de Traductores

PUBLICAR EN LALT

Normas de Publicación

LALT Y WLT

Participar

Oportunidades para Estudiantes

CONÓCENOS

Sobre LALT

Equipo Editorial

Misión

Comité Editorial

LALT NOW
OUR DONORS
Suscribirme
  • email

Suscripciones

Suscríbase a nuestra lista de correos.