{"id":4922,"date":"2021-11-13T21:24:36","date_gmt":"2021-11-14T03:24:36","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/11\/dogs-and-their-fleas-jeanny-chapeta\/"},"modified":"2022-05-27T15:03:49","modified_gmt":"2022-05-27T21:03:49","slug":"dogs-and-their-fleas-jeanny-chapeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/11\/dogs-and-their-fleas-jeanny-chapeta\/","title":{"rendered":"&#8220;De perros y sus pulgas&#8221; de Jeanny Chapeta"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<p>Nunca me han gustado los perros. Siento alergia en la nariz y repulsi\u00f3n \u2013a lo mejor culpa\u2013 en el pecho si estoy cerca de ellos. A pesar de eso, de vez en cuando recojo alguno. Hoy, al volver del trabajo encontr\u00e9 un cachorro a la orilla de la carretera. Asustado y triste. Abandonado.<\/p>\n<p>Las luces bajas de mi auto le dieron directo en los ojos. Fren\u00e9 mientras buscaba con la mano en el asiento de atr\u00e1s algo con qu\u00e9 tomarlo. Un su\u00e9ter (el rojo, mi favorito) fue lo primero que encontr\u00e9, as\u00ed que levantando los hombros y resignada porque s\u00e9 que no podr\u00e9 volver a usarlo, sal\u00ed del auto y me dirig\u00ed al perro.<\/p>\n<p>Sus ojillos, acuosos, observaban mis movimientos. Puse el dorso de mi mano cerca de su nariz, para que supiera que no le har\u00eda da\u00f1o. Al verlo relajarse, lo cargu\u00e9, envolvi\u00e9ndolo en el su\u00e9ter y lo met\u00ed al auto. Arranqu\u00e9 y par\u00e9 algunas cuadras despu\u00e9s, cerca de un puente que parece solitario, para examinarlo despacio. Vi entonces su pelaje enmara\u00f1ado y sus patas oscuras. Su boca llena de suciedad y alargu\u00e9 la mano a su cabeza, para acariciarlo. De inmediato sent\u00ed una peque\u00f1a protuberancia que presion\u00e9 entre las u\u00f1as y acerqu\u00e9 a mis ojos para inspeccionarla. Una sonrisa se dibuj\u00f3 en mi boca. Tal como cre\u00eda, era una pulga.<\/p>\n<p>Y es que, aunque los perros me parecen repugnantes, las pulgas me gustan. No s\u00e9 por qu\u00e9 ni desde cu\u00e1ndo. Si hurgo en mis recuerdos m\u00e1s lejanos, me veo de ni\u00f1a, buscando entre el pelaje de los perros de mis primos (porque en casa jam\u00e1s tuvimos) por los animalillos.<\/p>\n<p>El proceso es el mismo. Mis dedos, que se han vuelto expertos por la pr\u00e1ctica, separan el pelo de los animales en busca de bichos que, en cuanto siento se mueven, presiono entre mis u\u00f1as y las atonto friccion\u00e1ndolas entre el pulgar y el \u00edndice. Luego, acerco los dedos a mi boca y las coloco entre mis dientes, para hacer que exploten. Espero que nadie piense, si me observa, que me las como. En cuanto explotan las saco, primero con la lengua a mis labios, y luego a los mismos dedos que unos segundos antes las atontaron y luego las tiro, usando como catapulta mi dedo medio.<\/p>\n<p>Con el tiempo, he descubierto que me gustan las pulgas embarazadas. Un d\u00eda, mientras me limpiaba la boca de un cad\u00e1ver de pulga, antes de expulsarla de mis dedos, lo revis\u00e9. Cuatro o cinco puntos blancos, casi transparentes, estaban dispersos en mi dedo y, al ver m\u00e1s de cerca, not\u00e9 que eran huevecillos. Los llev\u00e9 de nuevo a mi boca, uno por uno, y, al sentir que explotaban, una ola de alegr\u00eda me recorri\u00f3 el cuerpo, eriz\u00e1ndolo al contacto.<\/p>\n<p>Claro que es poco posible que encuentre pulgas embarazadas, pero cuando lo hago, trato de alargar la experiencia, sosteniendo entre mis u\u00f1as el cuerpo para solo explotarles la cabeza, y luego sacando los huevos de su est\u00f3mago para morderlos de uno en uno.<\/p>\n<p>No tener mascotas me complic\u00f3 las cosas de ni\u00f1a, pero\u00a0gracias a que visit\u00e1bamos a mis primos con frecuencia, siempre pude masticar algunas pulgas un par de veces por semana. Nadie sabe sobre esto. Muchas veces cre\u00ed que pap\u00e1 y mam\u00e1 sospechaban. De peque\u00f1a, uno de mis primos le cont\u00f3 a mam\u00e1 que me hab\u00eda visto meterme animales a la boca. Ella dijo que pod\u00eda enfermarme y que no volviera a hacerlo. Desde entonces, trato de ser precavida y no han vuelto a cuestionarme sobre nada parecido.<\/p>\n<p>Cuando el \u00faltimo de los perros de mis primos muri\u00f3, me qued\u00e9 sin suministros. Algunas veces intent\u00e9 ir por la calle, viendo si alg\u00fan perro dejaba acariciarse y eso era sumamente complicado porque la gente suele quedarse a ver con ternura a las personas que acarician perros callejeros y as\u00ed no se les pueden buscar los animalillos. En alg\u00fan momento, tambi\u00e9n consider\u00e9 dejar que los bichos anduvieran por mi ropa, pero eso ha funcionado poco porque no tengo vello corporal en el que se enreden y se reproduzcan. Adem\u00e1s, sus picaduras son horribles y asquerosas.<\/p>\n<p>Creo que de cierta manera empec\u00e9 a vivir sola para tener un perro. Afortunadamente, encontr\u00e9 un lugar con un patio grande y pocos vecinos. Es molesto escuchar animales quej\u00e1ndose todo el tiempo. El primero que llev\u00e9 a casa se muri\u00f3 a los pocos d\u00edas. Admito que ten\u00eda poca experiencia. Nunca le compr\u00e9 comida al animal ni le busqu\u00e9 un lugar en el que pudiera estar seco. Tampoco fue una buena idea dejarlo amarrado a un poste, pero es que \u00bfqui\u00e9n tiene tiempo para corretear un perro si solo lo quiere para buscarle bichos?<\/p>\n<p>Sal\u00ed una ma\u00f1ana, antes de ba\u00f1arme, a buscarlo para acariciarlo un rato y lo encontr\u00e9 r\u00edgido y h\u00famedo todav\u00eda del aguacero del d\u00eda anterior. No me atrev\u00ed a buscarle pulgas y por la tarde, al volver del trabajo, tuve que hacer un agujero en el patio para que no se pudriera por all\u00ed.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas, encontr\u00e9 otro perro, grande y un poco desnutrido, que llev\u00e9 a casa, aunque tambi\u00e9n lo encontr\u00e9 r\u00edgido en el patio menos un mes despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Con este cachorro, son seis los animales que adopto. Son muchos para un a\u00f1o, lo s\u00e9, pero indefectiblemente se mueren. A veces, les he dado de comer y, otras, hasta he conseguido sogas m\u00e1s grandes para que puedan estar m\u00e1s libres en el patio pero nada ha funcionado. Con frecuencia, cuando llego del trabajo, los veo arrastrarse en el pasto, rasc\u00e1ndose llagas que ya est\u00e1n abiertas y me siento contenta porque s\u00e9 que sus heridas son consecuencia de que est\u00e1n llenos de animalillos, y eso solo puede significar que puedo explotar muchos a mi antojo. Cuando ya est\u00e1n moribundos he pensado en soltarlos pero para eso tendr\u00eda que subirlos al auto de nuevo y buscar un lugar desolado para sacarlos y prefiero enterrarlos, como al primero, y evitarme la molestia de tener contacto con ellos.<\/p>\n<p>Veo de nuevo al cachorro en el asiento del copiloto y le sonr\u00edo. Me ve con esperanza y creo que deber\u00eda sentirme mal, pero no siento nada. La pulga que tengo entre los dedos se sigue moviendo, as\u00ed que la presiono un poco m\u00e1s, para atontarla y tambi\u00e9n le sonr\u00edo. La coloco ligeramente dentro de mi u\u00f1a antes de ponerla entre mis dientes y espero un poco, a que no haya ruido, para sentir el eco de su cuerpo mordido rebotar entre mis dientes. Mastico un par de veces su cuerpo antes de sacarla con el mismo dedo y la observo. Nada se mueve y el cachorro me sigue observando, agradecido. Me quedo un rato m\u00e1s parqueada, buscando protuberancias en la piel de mi nuevo y repugnante amigo y pienso que, a lo mejor, esta vez compre un poco m\u00e1s de comida. El perro es peque\u00f1o y necesito dejar de cavar zanjas en mi jard\u00edn porque siento que, si lo sigo haciendo, no tardar\u00e9 en enfermarme.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 class=\"caption\">Foto: Hombre con perro, Antigua Guatemala, de <a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@manuel_asturias\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Manuel Asturias, Unsplash<\/a>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca me han gustado los perros. Siento alergia en la nariz y repulsi\u00f3n \u2013a lo mejor culpa\u2013 en el pecho si estoy cerca de ellos. A pesar de eso, de vez en cuando recojo alguno. Hoy, al volver del trabajo encontr\u00e9 un cachorro a la orilla de la carretera. Asustado y triste. 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