{"id":47631,"date":"2026-09-16T23:06:11","date_gmt":"2026-09-17T05:06:11","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2026\/09\/una-multitud-a-oscuras\/"},"modified":"2026-09-21T15:21:00","modified_gmt":"2026-09-21T21:21:00","slug":"una-multitud-a-oscuras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2026\/09\/una-multitud-a-oscuras\/","title":{"rendered":"Una multitud a oscuras"},"content":{"rendered":"<p><b>Sobre <\/b><b><i>El ej\u00e9rcito ciego<\/i><\/b><b> (Alfaguara, 2026) de David Toscana<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una an\u00e9cdota brutal del siglo XI sirve al mexicano David Toscana para proponer una reflexi\u00f3n de amplio alcance antropol\u00f3gico y pol\u00edtico en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> El ej\u00e9rcito ciego<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El libro relata la historia del ej\u00e9rcito b\u00falgaro que fue derrotado el a\u00f1o 1014 por las tropas bizantinas de Basilio II. Tal como relata la cr\u00f3nica de Ioannis Skilitzes en un fragmento que sirve de ep\u00edgrafe al libro, los hechos fueron los siguientes: no satisfecho con la victoria, Basilio mand\u00f3 arrancarles los ojos a los 15.000 prisioneros enemigos, dejando un tuerto entre cada cien guerreros para que pudieran encontrar el camino a casa. Impresionado ante el retorno de estos menesterosos en la oscuridad, a pasos cortos y palpando al frente, el emperador Samuel habr\u00eda muerto de la impresi\u00f3n. La vida de todo su pueblo se ver\u00eda afectada de modo radical con la llegada de estos impactantes despojos humanos, pues \u201cquince mil ciegos son una carga m\u00e1s pesada que quince mil cad\u00e1veres\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David Toscana es due\u00f1o de una s\u00f3lida trayectoria compuesta por una docena de novelas, algunas de ellas reconocidas con premios como el Xavier Villaurrutia, el Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas y, con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El ej\u00e9rcito ciego<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el Premio Alfaguara de Novela 2026. Esta novela utiliza un registro propio de la f\u00e1bula, conjugando el minimalismo y los personajes arquet\u00edpicos con una aparente sencillez del lenguaje, produciendo pliegues y trazos sutiles donde el sentido de las an\u00e9cdotas se multiplica, al igual que la cantidad de personajes que vemos correr por sus poco m\u00e1s de doscientas p\u00e1ginas. Sin embargo, las sencillas historias de artesanos, talabarteros, criadores de cerdos, herreros, centinelas, campesinos o escribanos que vuelven a sus pueblos intentando retomar en algo la normalidad de sus vidas \u2014aunque muchos se perdieran, voluntariamente o no, en el camino\u2014 esconden una reflexi\u00f3n mucho m\u00e1s profunda: qu\u00e9 tipo de mundo se construye cuando se pierde masivamente el sentido de la vista, aquel que nos permite un m\u00ednimo grado de certeza acerca de lo compartido, de aquello que vemos y nos cercioramos que es com\u00fan para todos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La crueldad de Basilio II abre paso a una acci\u00f3n narrativa profundamente l\u00edrica. Nos encontramos con S\u00f3ndok el lector, quien inventa un cuento fingiendo leer una hoja que es incapaz de ver \u2014y que proven\u00eda de una biblia descoyuntada\u2014, despertando las suspicacias del padre Alzeko ante el sacrilegio de inventar tal relato sobre un texto sagrado. O con Timot\u00e9i el titiritero, quien con su mu\u00f1eca precaria y su \u00fanico vestido relata historias a los ciegos que imaginan estar ante los grandes aparejos propios de un espect\u00e1culo circense de primer nivel. Las l\u00edneas argumentales no est\u00e1n protagonizadas solo por soldados mutilados, sino tambi\u00e9n con quienes deben afrontar estas masas de nuevos ciegos que trastocan todo el orden anterior: est\u00e1 el maestro Z\u00f3simo, h\u00e1bil verdugo ocular del imperio bizantino, que se complace en sus finos instrumentos para arrancar los ojos a quien el emperador as\u00ed lo dicte \u2014especialmente a los traidores\u2014, pero que ante la masividad del encargo posterior a la batalla se declara incapaz de acometer la tarea. O el jud\u00edo Moskono, maestro ceramista que comienza a fabricar esferas de arcilla que imitan los globos oculares perdidos, para luego ampliar su artesan\u00eda a figuras llenas de s\u00edmbolos, colores y alusiones que multiplican las posibilidades de los antiguos combatientes. As\u00ed, aparecen varias decenas de personajes que afrontan este singular castigo con originalidad y astucia, volviendo esa nueva realidad un mundo habitable por ciegos, tuertos y videntes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cVoy a narrar lo que no vi para que lo vea quien me escuche\u201d, dice en un momento el narrador de la novela, un soldado an\u00f3nimo que recoge muchos de los hilos que suceden a la derrota de los b\u00falgaros. As\u00ed como el sentido de la vista entrega una seguridad epistemol\u00f3gica b\u00e1sica \u2014y la tradici\u00f3n oral, con sus m\u00faltiples dichos en torno a ella as\u00ed lo corrobora: \u201cver para creer\u201d, \u201cdonde mis ojos te vean\u201d, \u201cojos que no ven\u2026\u201d, y as\u00ed\u2014, Toscana construye una muy sugerente ficci\u00f3n en torno a la ausencia de ella. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El ej\u00e9rcito ciego<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> nos encontramos con un mundo donde la imaginaci\u00f3n adquiere un mayor peso a la hora de construir lo que nos rodea. Pero, al mismo tiempo, la consecuencia de esta cat\u00e1strofe es que toda experiencia termina individualiz\u00e1ndose de modo radical: al no tener una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">visi\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> compartida de las cosas, los personajes que por aqu\u00ed deambulan est\u00e1n encerrados en sus propias cavilaciones, como si solo por medio de la vista se tuviera la posibilidad de compartir un mundo, un modo de habitar lo com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las preguntas que despierta esta tragedia masiva son m\u00faltiples, y muchos son tambi\u00e9n los caminos a seguir. \u00bfQu\u00e9 hacer con esos millares de ojos arrancados a los soldados? Lo que ven esos ojos desconectados de sus due\u00f1os, \u00bfincide en algo en los recuerdos o subjetividades de los cuerpos a los que ya no env\u00edan se\u00f1ales o percepciones? \u00bfQu\u00e9 sucede si se entierran esos ojos; exigen acaso un cuidado distinto al de una cosa? \u00bfQu\u00e9 pasa con la idea de belleza si ya no podemos ver y, por tanto, transmitir y compartir aquello visto? Poco a poco se dejan de lado las solemnidades, y as\u00ed como ya no hay d\u00edas ni noches en las vidas de los ciegos, los ojos \u2014coloridos, limpios, conservados en salmuera\u2014 pasan a ser objetos para jugar, para arrojar o para conjurar aquella vida pasada. Las cuencas y los p\u00e1rpados ahora in\u00fatiles se abren tambi\u00e9n a otros significados, pr\u00e1cticas y ritos, creando una poblaci\u00f3n donde la ceguera no es una excepci\u00f3n y, por lo tanto, puede marcar sus propias y originales pautas de conducta en torno a esta experiencia novedosa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La condici\u00f3n de f\u00e1bula no est\u00e1 dada solamente por ese tono m\u00ednimo y sencillo propio del Calvino de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El vizconde demediado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> o de algunas ficciones de Baricco, sino tambi\u00e9n por el modo en que la novela juega con el propio relato hist\u00f3rico. En vez de condenar a los ciegos a la miseria y al imperio b\u00falgaro a la ignominia y la derrota (a fin de cuentas, como dice el narrador, \u201csi por el mundo corriera el rumor de la existencia del imperio de los ciegos, vendr\u00edan los persas, los francos, los moravos, los rus, los \u00e1rabes, los turcos, los \u00e1varos, los croatas, los pechenegos, los valacos, los magiares, los j\u00e1zaros; vendr\u00eda cualquier horda de salvajes a cazar al animal herido\u201d), con ese mismo tono jocoso e imaginaci\u00f3n hist\u00f3rica el ej\u00e9rcito de los ciegos vuelve al ruedo. Esos seres que habitan en la noche eterna tuercen el destino y logran salvar el honor, en una peripecia sorprendente e ingeniosa que los convierte en algo muy distinto a lo que parec\u00edan condenados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ceguera ha demostrado ser un tema de alto alcance literario, despertando reflexiones antropol\u00f3gicas (a partir de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Edipo Rey<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), dist\u00f3picas (el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ensayo sobre la ceguera<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Saramago) o existencialistas (el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Informe sobre ciegos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Sabato), entre otros. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El ej\u00e9rcito ciego <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">contin\u00faa esa noble estirpe literaria y se vuelve una digna merecedora del Premio Alfaguara (que no siempre funciona como sello de calidad). Con todo, aunque esta novela no alcanza la profundidad de S\u00f3focles ni la estilizaci\u00f3n tan caracter\u00edstica de Saramago o Sabato, logra una ejecuci\u00f3n correcta en torno a una f\u00e1bula bien trabajada, original, adem\u00e1s, en el contexto de la novela hispanoamericana. Con el impacto de su muy llamativa an\u00e9cdota y sus breves cap\u00edtulos que la dotan de un ritmo \u00e1gil, David Toscana nos entrega un libro valioso que, tal como a sus personajes, nos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">hace ver imaginando<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; es decir, que hace literatura.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-39\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>\u00a1Compra libros de los autores y traductores incluidos en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop!<\/b><\/a><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre El ej\u00e9rcito ciego (Alfaguara, 2026) de David Toscana Una an\u00e9cdota brutal del siglo XI sirve al mexicano David Toscana para proponer una reflexi\u00f3n de amplio alcance antropol\u00f3gico y pol\u00edtico en El ej\u00e9rcito ciego. El libro relata la historia del ej\u00e9rcito b\u00falgaro que fue derrotado el a\u00f1o 1014 por las tropas bizantinas de Basilio II. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":47629,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5747],"tags":[5841],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5680],"class_list":["post-47631","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escriben-para-lalt","tag-numero-39","lal_author-joaquin-castillo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47631"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47631\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47632,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47631\/revisions\/47632"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47629"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47631"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=47631"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=47631"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=47631"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=47631"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=47631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}