{"id":4714,"date":"2021-08-25T19:51:57","date_gmt":"2021-08-26T01:51:57","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/08\/carmen-ruiz-barrionuevo-and-america-jose-balza\/"},"modified":"2024-11-03T20:18:12","modified_gmt":"2024-11-04T02:18:12","slug":"carmen-ruiz-barrionuevo-and-america-jose-balza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/08\/carmen-ruiz-barrionuevo-and-america-jose-balza\/","title":{"rendered":"&#8220;Carmen Ru\u00edz Barrionuevo y Am\u00e9rica&#8221; de Jos\u00e9 Balza"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<p><b>I<\/b><\/p>\n<p>A fines de octubre de 1991 en Brown University, Providence, conoc\u00ed a Carmen Ruiz Barrionuevo. Est\u00e1bamos en el Simposio \u00abVenezuela: cultura y sociedad al fin de siglo\u00bb, organizado por Julio Ortega. Acababa ella de leer su conferencia \u00abModernismo versus modernidad en Jos\u00e9 Antonio Ramos Sucre\u00bb, cuya limpidez me atrajo hacia las agudas percepciones de la autora. Y fue natural que viese en Carmen una aut\u00e9ntica intermediaria entre el poeta genial, el paisaje universitario (universal) de aquellos momentos y la rancia casa intelectual de donde ella ven\u00eda.<\/p>\n<p>Conversamos brevemente y no tard\u00e9 en escribirle a su Universidad, en Salamanca.<\/p>\n<p>En julio de 1993 dict\u00f3, invitada por el Instituto de Investigaciones Literarias de la Universidad Central de Venezuela, una conferencia sobre Lezama Lima. Y la noche del 21 de ese mes, caminando con ella y Armando Navarro en busca de un taxi, al salir de la sede del Centro de Estudios Latinoamericanos R\u00f3mulo Gallegos, en Caracas, despu\u00e9s de realizar un peque\u00f1o acto sobre la revista\u00a0<i>En HAA<\/i>, nos sorprendi\u00f3 la un\u00e1nime idea, expuesta por Carmen, de crear una c\u00e1tedra literaria en Salamanca.<\/p>\n<p>En palabras de la propia Barrionuevo, al presentar el libro\u00a0<i>Voces y escrituras de Venezuela,<\/i>\u00a0el proceso oficial ha sido el siguiente:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">La C\u00e1tedra Ramos Sucre fue fundada en 1993, mediante convenio que se firm\u00f3 en noviembre de ese a\u00f1o en el Rectorado de la Universidad de Salamanca, en cuyo acto estuvieron presentes, por parte del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), su Secretario General, Gustavo Arnstein, y el Director Sectorial de Literatura, Armando Navarro, y por parte de la Universidad de Salamanca su Rector, Julio Fermoso.<\/p>\n<p>A partir de esa fecha las actividades promovidas por la\u00a0<i>C\u00e1tedra<\/i>\u00a0han sido continuas; lo que, adem\u00e1s, se ha visto refrendado con la integraci\u00f3n de los\u00a0<i>Cursos<\/i>\u00a0en el\u00a0<i>Programa de Doctorado de Literatura<\/i>, y en el\u00a0<i>M\u00e1ster de Literatura Espa\u00f1ola e Hispanoamericana. Estudios avanzados<\/i>, adaptado recientemente al Espacio Europeo de Ense\u00f1anza Superior. El excelente y continuado nivel de los profesores participantes, junto con el inter\u00e9s de los estudiantes, ha permitido, sin duda, su continuidad.<\/p>\n<p>Resulta casi natural que en una ciudad tan cervantina como Salamanca, un autor adicto a Cervantes fuese escogido como ep\u00f3nimo para nuestra C\u00e1tedra. Lo ins\u00f3lito en un pa\u00eds como Venezuela es que la idea haya adquirido continuidad durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os y se proyecte como un logro perseverante. Numerosos factores pueden sostener tal prodigio, pero en el n\u00facleo de ellos est\u00e1 la labor, la vigilancia, la cuidadosa gesti\u00f3n de Barrionuevo como docente, investigadora, universitaria cabal y el ejercicio de su v\u00ednculo reticular con Am\u00e9rica y nuestras literaturas.<\/p>\n<p>Nacida en Burgos, su padre se llamaba Juan Ruiz Pe\u00f1a, natural de Jerez de la Frontera, y su madre Carmen Barrionuevo Ruiz, de M\u00e1laga. Tal vez del padre, quien ense\u00f1aba con entusiasmo a los autores espa\u00f1oles y a algunos hispanoamericanos accesibles entonces, provenga no solo el inicial aprendizaje de Carmen sino tambi\u00e9n su amorosa fidelidad a esos autores.<\/p>\n<p>(Alfredo P\u00e9rez Alencart organiz\u00f3 un homenaje al padre de Carmen, a los cien a\u00f1os de su nacimiento, en el Encuentro de Escritores Iberoamericanos que se realizar\u00eda en octubre del 2015).<\/p>\n<p>Ella no parece vacilar en el momento de elegir estudios, que ascienden desde su Licenciatura en Filolog\u00eda Rom\u00e1nica (1970) y el Doctorado en Literatura Hispanoamericana, hasta culminar como Catedr\u00e1tica de Literatura Hispanoamericana (1989), todo en la Universidad de Salamanca, donde permanece hoy. Ya a los veintid\u00f3s a\u00f1os comienza a publicar art\u00edculos en revistas especializadas, como ocurre en 1973 con la revista de la Universidad de Puerto Rico. Y a prologar y editar obras de autores espa\u00f1oles y latinoamericanos a partir de 1977.<\/p>\n<p>No hay duda de que, al escribir, en Barrionuevo predominan las virtudes de lo que podr\u00edamos considerar como un tono acad\u00e9mico: exactitud, perfecci\u00f3n, sobriedad. Sus frases y p\u00e1rrafos poseen un asombroso deslizamiento, plenos de l\u00f3gica y lucidez. Reh\u00faye todo malabarismo expresivo o conceptual. Elige un punto magn\u00e9tico en el texto a estudiar y decide cercarlo desde diversos \u00e1ngulos. Sin embargo, no es adicta a conclusiones cerradas y cuando terminamos de recorrer alguno de sus ensayos, inesperados toques de su desarrollo vibran con ambigua atracci\u00f3n. De esta manera, lo que parec\u00eda una firme elaboraci\u00f3n acad\u00e9mica comienza a admitir nuevas relaciones, al punto de que tambi\u00e9n la calculada severidad expresiva resuena de otra manera. Esto ocurre especialmente cuando Barrionuevo toca asuntos de poetas. O cuando aborda narradores de gama barroca, vanguardista o de lenguaje intrincado.<\/p>\n<p>Pero otros elementos pueden atraer la l\u00edmpida exposici\u00f3n de Barrionuevo hacia contenidos no siempre evidentes en los autores estudiados, de tal manera que esas energ\u00edas, aunque sometidas al an\u00e1lisis, pugnen por saltar hacia la superficie del ensayo. Me refiero a las conexiones entre un texto y el momento hist\u00f3rico en que es concebido o al cual alude; al eco personal que los hechos pol\u00edticos determinan en un escritor.<\/p>\n<p>Es entonces cuando la saludable prosa acad\u00e9mica de Barrionuevo, su controlado estilo hialino, nos revelar\u00e1 en una segunda lectura el ardor, la pasi\u00f3n, la toma voluntaria de posici\u00f3n hacia aspectos que escapan del sintagma y atraviesan la existencia del escritor o de nosotros, los lectores. Tras la elegancia y suavidad expresivas de la ensayista, entonces, veremos fuegos infernales, denuncias, humor, dolores.<\/p>\n<p>No puedo extenderme aqu\u00ed para observar estas densas acumulaciones tras la fluidez expositiva, por lo que elijo apenas a cuatro de ellas.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando aborda a Lezama Lima (autor de zigzagueantes \u00e9nfasis) Barrionuevo lo enfoca desde una paradoja: \u00abPorque esta obra no es una \u00fanica cosa, ni puede atraparse por un \u00fanico significado, y este es tambi\u00e9n uno de los rasgos que la constituyen como un singular hallazgo\u00bb, cita para apoyarse, porque al dudar de la\u00a0<i>\u00fanica cosa<\/i>, del\u00a0<i>\u00fanico significado<\/i>, est\u00e1 convirtiendo la obra estudiada en\u00a0<i>cosa \u00fanica<\/i>, para evidenciar su rango de\u00a0<i>singular hallazgo<\/i>. \u00bfNo le hubiera encantado a Lezama este m\u00e9todo bifronte?<\/p>\n<p>M\u00e9todo: instrumento: que tambi\u00e9n se transfigura cuando, en uno de esos raros momentos en que Barrionuevo parece abandonar la ruta exacta, confiesa que los lectores de Lezama deben dejar de serlo para rehacerse con la voz (con la piel) del autor:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u2026 pero tambi\u00e9n estimula con sus hallazgos a un lector que tiene poco menos que revestirse con la propia piel del autor si quiere penetrar en este mundo singular, y a la vez disfrutar de una escritura que avanza en espiral dificultando la directa comprensi\u00f3n de lo narrado. Y es que\u00a0<i>Paradiso<\/i>\u00a0desborda los m\u00e1rgenes de la novela, transgrede los l\u00edmites gen\u00e9ricos con gran seguridad y eficacia, consciente el autor de la amalgama de elementos, incluso dispares, que combina y distribuye con gran desenvoltura.<\/p>\n<p>Si acabamos de sentir la prosa de Barrionuevo como un latido espacial, perm\u00edtanme ahora verla escribir desde una ondulaci\u00f3n que transgrede los tiempos. En principio, arriesgando su perspectiva cr\u00edtica, valorativa, a partir de un autor a quien sinti\u00f3 vivir en la propia Universidad de Salamanca. Y desde \u00e9l, valorar un giro literario que no tard\u00f3 en hacerse general.<\/p>\n<p>As\u00ed, nos enuncia sobre la escritura que propon\u00edan Jorge Volpi y su generaci\u00f3n: \u00abQue esta manera de trabajar pueda ser, al menos, un \u00edndice de una parte de la novela latinoamericana del futuro es perfectamente posible, una novela m\u00e1s intelectualizada, m\u00e1s compleja, que responde a todos los mundos posibles\u00bb.<\/p>\n<p>Actitud \u2013la de Volpi y su cofrades\u2013 que, a pesar de tan altos logros y perspectivas, arroja, desde el punto de vista anal\u00edtico, para Barrionuevo, una casi org\u00e1nica y previsible faceta de la infinitud literaria:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">En definitiva, el grupo presentaba con claridad sus ideas respecto al planteamiento narrativo y part\u00eda de la necesidad de una renovaci\u00f3n, o m\u00e1s bien de una recuperaci\u00f3n de la novela, para imponer reglas exigentes en cuanto a la profundidad y el lenguaje. No existi\u00f3 por tanto, un rechazo de los grandes autores del\u00a0<i>Boom<\/i>, m\u00e1s bien todo lo contrario, y al ejemplo y al est\u00edmulo de los mejores acudieron en sus obras personales, como fue el caso de\u00a0<i>Las r\u00e9moras\u00a0<\/i>de Urroz, confesado homenaje a\u00a0<i>La casa verde\u00a0<\/i>y\u00a0<i>La vida breve<\/i>. Lo que hab\u00eda quebrado para ellos, y de modo definitivo, era la literatura f\u00e1cil que, en los a\u00f1os del\u00a0<i>Posboom,<\/i>\u00a0continuaba la manida receta del realismo m\u00e1gico y que aventuraba una gran crisis para la novela con una banalizaci\u00f3n de procedimientos.<\/p>\n<p>Si hasta aqu\u00ed hemos observado a Barrionuevo palpar, desde las superficies escriturales, la vivaz oposici\u00f3n entre un modo literario y otro, entre una tradici\u00f3n formal y nuevas exigencias t\u00e9cnicas ante el mundo, toquemos en segundo lugar, c\u00f3mo Barrionuevo, asediando al pensamiento (ya lo dije: fuegos, injusticias, dolores, libertad) nos conduce hacia un cosmos individual, secreto, pero tambi\u00e9n pol\u00edtico, m\u00edstico. Esto ocurre cuando con su estilo sin sobresaltos acoge a un autor de doscientos a\u00f1os atr\u00e1s (cosa nada extra\u00f1a: nuestra escritora trabaja con frecuencia obras y hacedores de diversos siglos).<\/p>\n<p>Se trata de Juan Germ\u00e1n Roscio, intelectual de la independencia en Am\u00e9rica, exiliado, prisionero pol\u00edtico, pero sobre todo hombre culto, conocedor de idiomas y amante de una expresi\u00f3n cl\u00e1sica, cuyo paralelo en el siglo XX ser\u00e1 la claridad seca de Jos\u00e9 Antonio Ramos Sucre.<\/p>\n<p>Roscio opta por la idea de acudir a las fuentes b\u00edblicas para denostar y desmontar el poder de los reyes. El desarrollo de sus argumentaciones es minucioso y apoyado en frecuentes citas cl\u00e1sicas. Nada m\u00e1s parecido al primer estrato indicado antes en el estilo de Barrionuevo: argumentaci\u00f3n, claridad, diafanidad fluida. La perfecci\u00f3n de la forma llev\u00e1ndonos hacia la exactitud conceptual. En ambos, Roscio y Barrionuevo, tenemos que desobedecer al encantamiento de lo preciso, para sorprender el tono confesional, estremecedor o irreverente. Y entonces podemos encontrar esta apreciaci\u00f3n\u00a0<i>personal<\/i>\u00a0sobre Roscio:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">La idea central que rige su obra gira en torno a una obsesiva preocupaci\u00f3n, la de observar que en los territorios de Am\u00e9rica el ciudadano de su tiempo se encuentra \u00abencorvado bajo el triple yugo de la monarqu\u00eda absoluta, del fanatismo religioso y de los privilegios feudales\u00bb, y m\u00e1s concretamente, la implicaci\u00f3n entre el poder pol\u00edtico y la religi\u00f3n en la Espa\u00f1a de su tiempo, una alianza que incid\u00eda de manera notable no solo en los objetivos de la emancipaci\u00f3n de los territorios americanos, sino en la libertad individual de los individuos, abiertamente menoscabada por el poder absoluto.<\/p>\n<p>Palabras de Barrionuevo sobre Roscio que, de manera estremecedora, no solo hacen vibrar la experiencia de aquel individuo en su momento sino que, traspasando la historia, bien pueden ser aplicadas, con ligeras variantes a la Venezuela contempor\u00e1nea. Como nos dir\u00e1 ahora Barrionuevo:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Todo le lleva a su autor a sentenciar que no hay un \u00abgobierno m\u00e1s arbitrario, e infernal que el de Espa\u00f1a\u00bb pues se trata de una \u00abmonarqu\u00eda absoluta, sin leyes, sin constituci\u00f3n, sin religi\u00f3n\u00bb, en la que cualquier cosa \u00abdepende del capricho y albedr\u00edo de un solo individuo, por lo com\u00fan, tonto, preocupado y malvado\u00bb, un gobernante que adem\u00e1s exhibe hip\u00f3critamente el respeto a las leyes pero que se lanza en manos de religiosos y devotos. Es en este momento, tal vez por la experiencia que tuvo de forma directa en su prisi\u00f3n en Espa\u00f1a, cuando el venezolano despliega con amplitud algunos datos sobre la gran importancia de la imprenta en la difusi\u00f3n de las doctrinas de ese pensamiento servil y reaccionario.<\/p>\n<p>Por lo menos media docena de ensayos cr\u00edticos ha dedicado Carmen Ruiz Barrionuevo a Ramos Sucre. As\u00ed, estudia, con transluciente humor, un texto (\u00abUn sofista\u00bb, 1926) que el poeta excluy\u00f3 de sus obras y que casi siempre pasa desapercibido. He querido destacarlo porque me permite a\u00f1adir dos rasgos, si no al m\u00e9todo antes sugerido, a la marca pel\u00facida de la autora, cuyos efectos, tambi\u00e9n como ya he indicado, se prolongan indirectamente en el lector. El tema de Ramos Sucre es un terrible ataque a la gloria, inmensa para entonces, de Leopoldo Lugones.<\/p>\n<p>Tanto o m\u00e1s implacable que el de Ramos Sucre, es el tono con Barrionuevo recorre los reclamos de este hacia Lugones:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Estas convicciones se derivaban hacia otra consecuencia grave: el rechazo de la compasi\u00f3n, tambi\u00e9n excluida por el pensamiento nietzscheano. No es extra\u00f1o que esta y las citadas ideas colmen de indignaci\u00f3n los comentarios de Ramos Sucre y acabe acusando a Lugones de desconocer la democracia cuyo fin es \u00absuprimir la desigualdad artificial\u00bb y alcanzar la \u00abaristocracia individual, como t\u00e9rmino de la competencia llana y franca\u00bb. Y en alianza con estas concepciones tambi\u00e9n pone en evidencia su trasnochado biologismo mecanicista al acercarlo a las envejecidas tesis de Spencer \u2013porque Lugones entiende la vida como un mero mecanismo\u2013, as\u00ed como tambi\u00e9n se aproximar\u00eda a Darwin al aceptar la teor\u00eda de la prevalencia del m\u00e1s fuerte. Para Ramos Sucre adem\u00e1s resultan fundamentales dentro de la sociedad los valores de la compasi\u00f3n, o como \u00e9l dice usando la palabra en su ra\u00edz griega: la \u00absimpat\u00eda\u00bb. Por eso destaca que Lugones olvida que \u00abla noci\u00f3n primitiva de la justicia nace de la simpat\u00eda\u00bb, es decir de la \u00abcompasi\u00f3n\u00bb o compadecimiento, de ah\u00ed que: \u00abNos sentimos amenazados al presenciar el agravio inferido a nuestro hermano\u00bb. Conceptos en todos los cuales, aparte del ferviente idealismo ramosucreano, se puede captar el sentido cristiano de la vida que la teor\u00eda lugoniana hab\u00eda acabado por eliminar totalmente en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>An\u00e1lisis de Barrionuevo que ascender\u00e1 a uno de los temas reiterados de Ramos Sucre:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">En cambio, para Ramos Sucre el caballero medieval no pod\u00eda entenderse sin los componentes del idealismo y de las creencias de la religi\u00f3n cristiana, en cuya conformaci\u00f3n ten\u00eda gran parte la devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda. Ante la mirada del lector, Lugones rebajaba esta devoci\u00f3n hacia el \u00e1mbito de las deidades femeninas paganas para entenderla relacionada con la veneraci\u00f3n de la Palas Atenea cl\u00e1sica. En este contexto debe entenderse el comienzo del \u00faltimo p\u00e1rrafo del texto de \u00abUn sofista\u00bb: \u00abSe encarniza puerilmente con el cristianismo, y lo apellida barbarie nazarena, usurpando el c\u00e9lebre adjetivo de Enrique Heine\u00bb, frase que refleja la culminaci\u00f3n indignad\u00edsima del poeta de Cuman\u00e1. Pero a\u00fan m\u00e1s, el reproche de Ramos Sucre entra\u00f1aba una doble perspectiva, por una parte le repugnaba el hecho de que el poeta argentino rechazara a la religi\u00f3n cristiana como uno de los fundamentos de la cultura occidental, y por otra le desesperaba su falta de originalidad literaria al elegir el adjetivo \u00abnazarena\u00bb para calificar la esencia misma del cristianismo entendido como \u00abbarbarie\u00bb frente al \u00abcivilizado\u00bb mundo hel\u00e9nico.<\/p>\n<p>Y ya concluyendo, a partir de estos p\u00e1rrafos de Barrionuevo, puedo proponer los dos rasgos que, a mi entender, contribuyen al fuerte efecto an\u00edmico que su escritura deja vibrando en el \u00e1nimo del lector. En primer t\u00e9rmino, y esto pudiera parecer un deber y un lugar com\u00fan para el trabajo cr\u00edtico, hay que notar c\u00f3mo desde las citas, menciones o veladas alusiones hechas por un autor (porque el m\u00e9todo de Barrionuevo se extiende hacia todos los temas y escritores que asedia) son investigadas, comparadas y desmontadas para darles un inesperado valor cuando las frote con el texto del autor estudiado. Con esa m\u00faltiple interpretaci\u00f3n Barrionuevo confirma lo neto del tono acad\u00e9mico, pero tambi\u00e9n se aleja voluntaria, voluptuosamente de \u00e9l.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, es notable como ella, al ubicar cronol\u00f3gica y est\u00e9ticamente el objeto de su comentario, no omite las causas, implicaciones y posibles consecuencias que el comportamiento y los hechos hist\u00f3ricos determinantes en el autor originar\u00e1n en \u00e9l. As\u00ed, la ensayista parece neutralizarse ante su tema, permitir que la obra observada y los acontecimientos que la rodean hablen por s\u00ed mismos. Cierta frialdad expositiva tiende a objetivar al perceptor (ella) y a colocarnos en un raro grado de asepsia.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, hemos dicho, las p\u00e1ginas de Barrionuevo nos hacen volver a ellas porque son pruebas intelectivas, pero especialmente porque han despertado una zona emotiva que no present\u00edamos. La ausencia de enlaces y explicaciones ps\u00edquicas para obras y autores, por paradoja en Barrionuevo, nos conduce a esos puntos sombr\u00edamente cristalinos \u2013como hemos podido ver aqu\u00ed en Lezama Lima, Roscio y Ramos Sucre\u2013 donde estallan la luz o la ambig\u00fcedad profundas de lo espiritual, de lo humano. Ella practica un m\u00e9todo de la iluminaci\u00f3n negativa, que salta y se desborda para someter al lector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>II<\/b><\/p>\n<p>Durante veinticinco a\u00f1os \u2013en Caracas, Salamanca y otras ciudades\u2013 he tenido el privilegio de coincidir con Carmen Ruiz Barrionuevo y el m\u00e1s raro todav\u00eda, de contar con su amistad. S\u00e9 que divinidades como Hesta y Tal\u00eda custodian sus pasos, aunque tambi\u00e9n es posible que sea Carmen quien, en la actualidad, las oriente a ellas. Pocas veces es posible palpar el fuego intelectual, contenido o apasionado, como crece en ella cuando defiende una situaci\u00f3n acad\u00e9mica o un punto de vista anal\u00edtico.<\/p>\n<p>Por eso, aparte de haber le\u00eddo y seguir leyendo su trabajo (nadie imaginar\u00eda la reticencia con que durante a\u00f1os ha respondido a la idea de reunir sus ensayos en libros), valoro de manera singular sus conversaciones, la manera como me ha permitido conocer a otros profesores e investigadores pr\u00f3ximos a su sensibilidad y, desde luego, aquellos escasos correos electr\u00f3nicos en que, seg\u00fan ella, \u201cha tirado del hilo\u201d para permitirme conocer algunas im\u00e1genes de su vida.<\/p>\n<p>Barrionuevo es, para m\u00ed y para todos, creo, una encarnaci\u00f3n de la ciudad dorada y exigente, Salamanca, centro de la escritura, la reflexi\u00f3n y la belleza, cuya carne rocosa se alimenta de un r\u00edo dulce, cuyo esplendor baja del cielo. Sin ella, la ciudad (y su sangre: la inteligencia) estar\u00eda incompleta.<\/p>\n<p>Pero quiero cerrar estas l\u00edneas devolvi\u00e9ndome con ella, con sus palabras, al origen de una personalidad: al momento y los a\u00f1os iniciales en que sus padres la ofrecen a la realidad y donde se forja una percepci\u00f3n literaria que, para m\u00ed, es deslumbrante.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">En el plano m\u00e1s personal recuerdo el Burgos gris de la larga posguerra, y sin embargo tan hermoso con las grandes hileras de \u00e1rboles a las orillas del Arlanz\u00f3n que llegaban m\u00e1s all\u00e1 de la Cartuja de Miraflores, por donde\u00a0pase\u00e1bamos\u00a0muy frecuentemente. Mi padre\u00a0era muy sensible a la naturaleza y las estaciones del a\u00f1o, tan marcadas en esa zona de Castilla, con mucho fr\u00edo y nieve\u00a0en invierno y agradables primaveras y veranos.\u00a0Y claro, la Catedral que era visible desde muy lejos y que cuando viaj\u00e1bamos anunciaba en lo alto la presencia de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Mis padres se conocieron en Jerez en la inmediata posguerra, mi madre se qued\u00f3 hu\u00e9rfana de padre muy pronto,\u00a0y la familia, su madre y los dos hijos, hubieron de salir buscando alguna protecci\u00f3n de familiares cercanos. En ese periplo que pas\u00f3 de M\u00e1laga a Puente Genil y luego a Jerez se encontr\u00f3 con mi padre.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Los dos provienen de familias sencillas sin ninguna alharaca, mi abuelo paterno era artesano zapatero, algo muy valorado entonces, y mi otro abuelo,\u00a0natural de Torremolinos,\u00a0que muri\u00f3 pronto como consecuencia de los males que trajo de la guerra de Cuba, era conserje en la Escuela Normal de M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">(\u2026)<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Aunque de car\u00e1cter soy castellana, mi ascendencia es cien por cien andaluza.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">(\u2026)<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">He tirado del hilo y he escrito mucho, tal vez demasiado.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: right;\">\u00a0Este ensayo fue originalmente publicado en <em>Prodavinci<\/em> (Caracas), el 3 de abril de 2021.<\/p>\n<h6 class=\"caption\">Foto: Salamanca, Espa\u00f1a, de <a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@anitabarrios36\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ana Barrios, Unsplash<\/a>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines de octubre de 1991 en Brown University, Providence, conoc\u00ed a Carmen Ruiz Barrionuevo. Est\u00e1bamos en el Simposio \u00abVenezuela: cultura y sociedad al fin de siglo\u00bb, organizado por Julio Ortega. Acababa ella de leer su conferencia \u00abModernismo versus modernidad en Jos\u00e9 Antonio Ramos Sucre\u00bb, cuya limpidez me atrajo hacia las agudas percepciones de la autora. Y fue natural que viese en Carmen una aut\u00e9ntica intermediaria entre el poeta genial, el paisaje universitario (universal) de aquellos momentos y la rancia casa intelectual de donde ella ven\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4711,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4445,3],"genre":[],"pretext":[],"section":[2448],"translator":[],"lal_author":[3597],"class_list":["post-4714","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-19","tag-venezuela","section-jose-antonio-ramos-sucre-lecture-series-on-venezuelan-literature-es","lal_author-jose-balza-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4714"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4714\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37476,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4714\/revisions\/37476"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4711"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4714"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4714"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4714"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4714"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4714"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}