{"id":4678,"date":"2021-05-31T23:41:19","date_gmt":"2021-06-01T05:41:19","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/05\/there-are-few-us-critics-any-literature-interview-christopher-dominguez-michael\/"},"modified":"2023-06-01T12:31:05","modified_gmt":"2023-06-01T18:31:05","slug":"there-are-few-us-critics-any-literature-interview-christopher-dominguez-michael","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/05\/there-are-few-us-critics-any-literature-interview-christopher-dominguez-michael\/","title":{"rendered":"\u201cLos cr\u00edticos siempre somos pocos en cualquier literatura\u201d: Una entrevista con Christopher Dom\u00ednguez Michael"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<p><em>Esta entrevista ocurri\u00f3 a prop\u00f3sito de los dos \u00faltimos libros de Christopher Dom\u00ednguez Michael publicados en 2020. El primero de ellos, <\/em>Ensayos reunidos 1984-1998<em>, publicado en M\u00e9xico por el Colegio Nacional y el segundo, <\/em>Ateos, snobs y otras ruinas<em>, publicado en Chile por Ediciones Universidad Diego Portales. Hablamos de estos libros, pero tambi\u00e9n sobre las sinuosas e intrincadas relaciones entre pol\u00edtica, literatura e historia. Aunque es imposible resumir en unas cuantas p\u00e1ginas digitales todo cuanto Dom\u00ednguez Michael dice en estas dos nuevas entregas, en esta entrevista nos asomamos a algunos temas que me parecieron importantes.<\/em><\/p>\n<p><em>Aunque mi entrevista fue al cr\u00edtico literario, la obra de Dom\u00ednguez Michael, a la vez extensa y compleja, excede por mucho ese campo. No soy yo el primero en destacar la calidad de su prosa y pensamiento cr\u00edtico, pero en un mundo donde el ensayo parece tan desplazado por las escrituras acad\u00e9micas, period\u00edsticas y otras formas de la cr\u00edtica, las p\u00e1ginas literarias escritas por Dom\u00ednguez Michael son de una originalidad e inteligencia \u00fanicas, no exentas de pol\u00e9micas ni apasionadas lecturas.<\/em><\/p>\n<p><b>Marcelo Rioseco: <\/b>En <i>Ensayos reunidos<\/i> <i>1984-1998,<\/i> los pr\u00f3logos a la <i>Antolog\u00eda de la narrativa mexicana del siglo XX<\/i> ocupan una buena parte del libro. Me gustar\u00eda comenzar esta conversaci\u00f3n echando una mirada al pasado. Podr\u00edamos hacer el ejercicio cl\u00e1sico \u23afy necesario\u23af de evaluar qu\u00e9 queda o sigue quedando de esa apuesta literaria que ocuparon 5 libros. \u00bfHan cambiado tus preferencias y simpat\u00edas por los autores antologados? \u00bfLo que sucedi\u00f3 con la recepci\u00f3n de la <i>Antolog\u00eda <\/i>era lo que esperabas o hubo sorpresas?<\/p>\n<p><b>Christopher Dom\u00ednguez Michael:<\/b> Estamos hablando de un par de tomos (divididos en cinco libros interiores) aparecidos en 1989 y 1991. Es mucho tiempo. En 1996 agregu\u00e9 diez autores nuevos porque en la primera edici\u00f3n el m\u00e1s joven era yo mismo, el antologador. La recepci\u00f3n fue contradictoria: me present\u00e9 en la literatura mexicana con un proyecto ambicioso que nadie ha intentado despu\u00e9s, en cuanto a la narrativa al menos. Pero fue recibida con desconfianza, no s\u00f3lo por mi juventud, aunque empec\u00e9 a publicar a los dieciocho a\u00f1os. Mi firma era conocida porque desde 1983 era yo el rese\u00f1ista literario de la entonces muy popular revista <i>Proceso<\/i> y ten\u00eda bien ganada fama de muchacho temerario. Pero cuando aparece la <i>Antolog\u00eda<\/i> llevaba yo dos a\u00f1os en <i>Vuelta<\/i>, la revista de Octavio Paz y nuestros numerosos malquerientes vieron el libro como un instrumento ideado colectivamente por ese grupo odiado y envidiado. Acusaci\u00f3n injusta pero que me honra: Jorge Cuesta, el padre de la cr\u00edtica literaria en M\u00e9xico, fue se\u00f1alado por lo mismo, de firmar una antolog\u00eda po\u00e9tica que en realidad era obra del grupo de los Contempor\u00e1neos (la Generaci\u00f3n del 27 es su equivalente peninsular). Pero ellos s\u00ed la hicieron juntos y s\u00ed decidieron que la firmara el m\u00e1s valiente.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4669\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ensayos_reunidos_cdm.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"455\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ensayos_reunidos_cdm.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ensayos_reunidos_cdm-198x300.jpg 198w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En mi caso, nadie supervis\u00f3 nada. El director del FCE, el poeta Jaime Garc\u00eda Terr\u00e9s y el gerente editorial, Adolfo Casta\u00f1\u00f3n (tambi\u00e9n miembro de la redacci\u00f3n de <i>Vuelta<\/i> y por ello reiteradamente calumniado) me dejaron en total libertad. Pero ya muerto Paz he seguido siendo acusado, en el m\u00e1s fantasmal de los casos, de ser su voz desde ultratumba y en otra suspicacia honrosa, de haber heredado, de \u00e9l, un poder casi pol\u00edtico. A Paz, bretoniano, le daba flojera la novela y mi <i>Antolog\u00eda<\/i> \u2013\u2014lo cuento en <i>Octavio Paz en su siglo<\/i>, la biograf\u00eda que publiqu\u00e9 de \u00e9l en 2014\u2014 no le gust\u00f3 porque le daba demasiado espacio a Carlos Fuentes, ya entonces enemigo de la casa y porque de \u00e9l, de Paz, antologu\u00e9 prosa po\u00e9tica y no los cuentos de <i>\u00bf\u00c1guila o sol?,<\/i> de los que se sent\u00eda muy orgulloso, quiz\u00e1s demasiado. No se me ocurri\u00f3 complacerlo. Su vanidad estaba en otra parte, muy lejos de m\u00ed, de la narrativa mexicana o del Boom latinoamericano entonces ya muerto. Odiaba hasta la palabra <i>boom<\/i>. Entre los dos tomos de mi <i>Antolog\u00eda<\/i> gan\u00f3 el Premio Nobel y casi no le ve\u00edamos el pelo.<\/p>\n<p>Pero dado que la falsa modestia es el m\u00e1s tolerable de los pecados, seg\u00fan dec\u00eda Chamfort o alg\u00fan otro moralista franc\u00e9s, con la <i>Antolog\u00eda<\/i> hice un canon que en t\u00e9rminos generales persiste, seg\u00fan reconocen hasta mis adversarios. Pero como el libro ya no circula, hay quien lo descalifica sin haberlo tenido nunca en las manos. Dicen que no hay narradoras; claro que las hay, con Elena Garro al frente, quien nunca public\u00f3 en <i>Vuelta<\/i>, y muchas de ellas, \u201cresignificadas\u201d con bombo y platillo en este siglo, las rescat\u00e9 yo del olvido.<\/p>\n<p>Una antolog\u00eda de 162 autores, vivos y muertos, es una locura que no s\u00f3lo no repetir\u00eda, sino desaconsejo a los j\u00f3venes. La m\u00eda expresaba un anhelo de democratizar la vida p\u00fablica de M\u00e9xico y ello inclu\u00eda, acaso desafortunadamente, a la literatura. Fue un panorama de las corrientes principales, con algunos autores y no pocos cuentos o novelas, que ya entonces no me gustaban y as\u00ed lo dije. Fue una <i>Antolog\u00eda<\/i> representativa del fin de siglo mexicano, no un florilegio de mis preferencias est\u00e9ticas. Por eso, tambi\u00e9n, nunca la reedit\u00e9, salvo los pr\u00f3logos que t\u00fa le\u00edste en los <i>Ensayos reunidos 1984\u20131998,<\/i> porque interesan en mi historia como cr\u00edtico. Pero de ser obligado a repetir la experiencia, me conformar\u00eda con quince prosistas.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> \u00bfCu\u00e1n preparada est\u00e1 la cr\u00edtica mexicana para entender la literatura que se escribe actualmente en M\u00e9xico? \u00bfHay una escuela o una tradici\u00f3n cr\u00edtica en M\u00e9xico a la cual un joven o una joven escritora pudiera echar mano para desarrollar una carrera en este \u00e1mbito?<\/p>\n<p><b>C.D.M:<\/b> Los cr\u00edticos siempre somos pocos en cualquier literatura y en las condiciones actuales de transici\u00f3n de la p\u00e1gina escrita al periodismo en la red, somos menos a\u00fan. Contra lo que se pensaba cuando naci\u00f3 la internet, nadie lee textos largos en pantalla. Publicar un ensayo de treinta p\u00e1ginas en l\u00ednea es tirarlo a la basura. Yo tuve el privilegio de educarme en <i>Vuelta<\/i>, donde todav\u00eda un ensayo de esas dimensiones era publicado\u2026 largueza desaparecida. No me gusta hacer de nuestra \u00e9poca la que monopoliza todas las desgracias, pero sin las antiguas revistas literarias no veo donde se van a educar los ensayistas. El twitter, el like de Facebook son exactamente lo contrario del temperamento cr\u00edtico. Culpo a quienes se sirven del tuit, sean de izquierdas o de derechas, de haber encaramado a un Trump, a un Bolsonaro o un L\u00f3pez Obrador al poder. Leon Wiesseltier acaba de lanzar en los Estados Unidos su revista<i> Liberties<\/i> que s\u00f3lo tendr\u00e1 edici\u00f3n impresa. Hay que desandar el camino. Lo com\u00fan, en toda la historia de la literatura occidental, es que el rese\u00f1ista se vuelva poeta (las musas) o novelista (el dinero), antes de empe\u00f1arse en ser cr\u00edtico literario. En M\u00e9xico, los j\u00f3venes cr\u00edticos dejan de serlo, tambi\u00e9n, cuando los aceptan como alumnos o profesores en las universidades norteamericanas. Y no vuelves a saber de ellos. Esta \u00e9poca pasar\u00e1. Un Cyril Connolly o un George Steiner habr\u00e1n de resucitar. Yo no lo ver\u00e9.<\/p>\n<p><b>M. R.:<\/b> \u00bfHasta qu\u00e9 punto la pol\u00edtica no es problema para las literaturas como las latinoamericanas tan enamoradas del realismo? T\u00fa mismo lo mencionas en el caso de la novela de la Revoluci\u00f3n, al se\u00f1alar, en este caso, la subordinaci\u00f3n de la literatura a la Historia con may\u00fasculas. \u00bfSer\u00e1 esta la explicaci\u00f3n de la persistencia del realismo en nuestras literaturas?<\/p>\n<p><b>C.D.M.:<\/b> Para empezar, la novela moderna naci\u00f3 en el siglo XIX asociada al realismo, como lo han estudiado correctamente cr\u00edticos marxistas o posmarxistas como Luk\u00e1cs o Moretti, pero no veo a la literatura latinoamericana enamorada del realismo, a menos que se le confunda con el naturalismo de Zola, escritor m\u00e1s interesante de lo que parece\u2026 Olvid\u00e1ndonos del famoso \u201crealismo m\u00e1gico\u201d, cuya gen\u00e9tica y genealog\u00eda han sido estudiadas con minucia, \u00bfqu\u00e9 tienen de realistas Rulfo, Garc\u00eda M\u00e1rquez,\u00a0 Lispector, Lezama Lima, Monterroso? Qu\u00e9 Bola\u00f1o se sirva de la Historia con may\u00fasculas en <i>2666<\/i> no la hace peyorativamente realista. Realistas son, esas s\u00ed, las novelas de aeropuerto y antes de estaci\u00f3n de tren. Es literatura barata para gente apresurada. No me interesa mucho ese fen\u00f3meno que de joven me indignaba. Hoy considero una pesadilla, como dec\u00eda otro no\u2013realista, Juan Jos\u00e9 Arreola, un mundo donde todo el mundo leyese a Mallarm\u00e9. \u00bfEs realista Mariana Enriquez? No, ella viene del g\u00f3tico del sur de los Estados Unidos y realista en el sentido anacr\u00f3nico del concepto fue John Steinbeck, no Faulkner o antes de \u00e9l, Twain.<\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b>Dentro de este mismo contexto, en varios momentos en <i>Ensayos reunidos<\/i> se\u00f1alas que no hay una novela pol\u00edtica del 68 y si acaso existe una, esa novela son las 56 p\u00e1ginas de <i>El apando<\/i> de Revueltas. \u00bfSe podr\u00eda decir que de alg\u00fan modo ha fracasado la novela pol\u00edtica en M\u00e9xico? O, m\u00e1s bien, el problema no es literario, sino hist\u00f3rico: las grandes tragedias hist\u00f3ricas necesitar\u00edan de perspectiva, tiempo, una lenta decantaci\u00f3n para ser finalmente narradas.<\/p>\n<p><b>C.D.M:<\/b> \u00bfHay una gran novela sobre el 11 de septiembre en Chile? No la conozco. Pero la habr\u00e1. Pasaron muchos a\u00f1os antes de que Napole\u00f3n tuviera a su novelista en Tolst\u00f3i o la Revoluci\u00f3n francesa al Hugo del <i>Noventa y tres <\/i>o novelas maravillosas que aparecieron apenas en el centenario del golpe bolchevique. Hay excepciones sin duda: para la Revoluci\u00f3n mexicana el abuelo Azuela, para la rusa P\u00edlniak. Testimonios esenciales sobre el Gulag, como el de Solzhenitsyn o el diario de Victor Kemplerer sobre el nazismo, no son propiamente novelas. La novela necesita tiempo, el aliento de varias generaciones sobre la nuca del narrador. La pregunta est\u00e1 mal planteada y yo fui de los muchos que la plantearon mal. En 1990 no ten\u00eda por qu\u00e9 haber la Gran Novela sobre el 68 mexicano, ni en 2021, cuando sigue sin haber novela sobre el festejado levantamiento neozapatista de 1994. Pero sobre el 68 hay fragmentos memorables en Garc\u00eda Ponce, en Del Paso, no se diga poemas inolvidables. Y ya no tengo dudas de que la gran novela del 68 mexicano es <i>El apando<\/i>. No le falta nada, no le sobra nada. La novela no es la criada de la Historia.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> M\u00e1s all\u00e1 de la Revoluci\u00f3n y su literatura, \u00bfqu\u00e9 papel ha jugado el nacionalismo en la narrativa mexicana? Estoy pensando en los versos de Salvador Novo que citas en la p\u00e1gina 113 y que creo entender lees como un juicio a una cultura nacionalista donde sus escritores se han visto en la obligaci\u00f3n de representar al sujeto social en su conflicto con la historia. Me impresiona que el poema citado es de 1934. \u00bfTienes la impresi\u00f3n de que este problema ha sido superado en la narrativa mexicana o, al contrario, se ha agudizado a\u00fan m\u00e1s con el tiempo?<\/p>\n<p><b>C.D.M.:<\/b> El nacionalismo, esa enfermedad que se quita viajando, como dijo P\u00edo Baroja, es una dolencia afiebrada que va y viene. Pasado el XIX, es un error gen\u00e9tico, m\u00e1s bien. En M\u00e9xico hoy, gracias al gobierno populista, tenemos un resurgimiento publicitario y demag\u00f3gico del nacionalismo m\u00e1s cutre y patriotero. No impactar\u00e1 en la buena literatura. Ya Cuesta y Novo lo pusieron en su lugar \u2014al nacionalismo literario\u2014 en los a\u00f1os treinta como t\u00fa lo mencionas. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda de perder el tiempo en \u00e9l un Fabio Mor\u00e1bito, uno de los escritores principales de M\u00e9xico, en prosa y en verso? \u00c9l est\u00e1 en lo suyo, la mal llamada \u201cliteratura de imaginaci\u00f3n\u201d, como si pudiera haber otra. La preocupaci\u00f3n por la historia es otra cosa. Fernanda Melchor ser\u00e1 una pieza clave cuando se reconstruya la literatura del narco, tan contempor\u00e1neo, pero no por el tema, tr\u00e1gico o period\u00edstico seg\u00fan se le vea, sino porque es una narradora magn\u00edfica. En el talento vernacular no le\u00eda yo nada parecido desde Jos\u00e9 Agust\u00edn.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Cuando hablas de Alfonso Reyes, Julio Torri, Mariano Silva y Aceves y Carlos D\u00edaz Dufoo hijo, los llamas \u201clos mayores prosistas de la literatura mexicana\u201d, mi pregunta tiene que ver con el lugar desde donde escriben, se tratar\u00eda de escritores que trabajan \u201ca la sombra de Historia\u201d. \u00bfTiene algo que ver con el hecho de que estos escritores estuvieran en el Ateneo de la Juventud?, un lugar donde \u23afpara decirlo con la cita de Jim\u00e9nez Rueda\u23af: \u201cLa mayor\u00eda de los atene\u00edstas no entendieron la revoluci\u00f3n pol\u00edtica y social, aunque revolucionaron la vida cultural del pa\u00eds\u201d. \u00bfC\u00f3mo entender esta aparente paradoja?<\/p>\n<p><b>C.D.M.:<\/b> Hubiera pensado que morir\u00eda sin volver a escuchar el nombre de Jim\u00e9nez Rueda: eso me pasa por antologar a 162 autores. Fue un nacionalista menor. El testimonio hist\u00f3rico m\u00e1s conmovedor de la literatura mexicana lo escribi\u00f3 Reyes al hablar de la muerte de su padre, un general levantisco muerto en la Decena Tr\u00e1gica, en la <i>Oraci\u00f3n del 9 de febrero<\/i>. <i>De fusilamientos<\/i>, de Torri, es una estetizaci\u00f3n ir\u00f3nica de la Revoluci\u00f3n mexicana que indigna a los ultrabolcheviques (en el sentido de Merleau\u2013Ponty). Por algo los indignar\u00e1. Los revolucionarios en pol\u00edtica siempre son conservadores en est\u00e9tica y viceversa, ya se sabe.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Cuando en la secci\u00f3n titulada \u201cContempor\u00e1neo de todos los hombres\u201d hablas de Octavio Paz, Juan Jos\u00e9 Arreola, Agust\u00edn Y\u00e1\u00f1ez, Fernando Ben\u00edtez, Jos\u00e9 Revueltas y Juan Rulfo, escribes: \u201cLa fundaci\u00f3n que fortalecen estos seis autores no solo es la maestr\u00eda art\u00edstica universal, que ya es mucho, ni la puesta al d\u00eda de las letras con el reloj del siglo, lo cual es inolvidable, sino la conciencia de una literatura en absoluta libertad, que lo es todo\u201d. \u00bfPodr\u00edas hablar un poco m\u00e1s sobre la relaci\u00f3n entre libertad y literatura?<\/p>\n<p><b>C.D.M.:<\/b> Hablando de M\u00e9xico, con <i>El laberinto de la soledad<\/i>, con <i>La feria<\/i>, con <i>Al filo del agua<\/i>, con <i>Los errores <\/i>(una de las contribuciones latinoamericanas al drama del comunismo, pero tristemente Revueltas es de aquellos escritores que no viajan, no s\u00e9 por qu\u00e9), con <i>Pedro P\u00e1ramo<\/i>, estos autores nos libraron del nacionalismo literario y sus estrecheces est\u00e9ticas y morales. Nos dieron libertad. La generaci\u00f3n siguiente, gracias a ellos, pudo leer a Simone Weil o a Bataille. La libertad.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Rulfo es un escritor que despierta unanimidad en Am\u00e9rica Latina, sin embargo, no parece haber tenido la misma suerte en el mundo anglosaj\u00f3n. \u00bfA qu\u00e9 crees que se deba ese fen\u00f3meno? \u00bfFalta de curiosidad? \u00bfUna cultura poco interesada en la traducci\u00f3n?<\/p>\n<p><b>C.D.M.:<\/b> Si la angl\u00f3sfera no traduce, peor para ella. Me dan ternura los amigos de la NYRB traduciendo cl\u00e1sicos centroeuropeos que est\u00e1n en espa\u00f1ol desde mi adolescencia y me quedo corto\u2026 A Rulfo y a su <i>Pedro P\u00e1ramo<\/i> lo aman y lo entienden en los fiordos noruegos, en los pa\u00edses \u00e1rabes, en alem\u00e1n\u2026 Si los neoyorquinos se lo pierden, qu\u00e9 pena. Desde luego que el \u00e9xito de Bola\u00f1o en ingl\u00e9s me da gusto porque es un gran escritor, pero ello ocurre de tarde en tarde, en su caso se alinearon los astros. G\u00fcnther Grass, cuando conoci\u00f3 a Rulfo en una librer\u00eda de la Ciudad de M\u00e9xico, se inclin\u00f3 y le bes\u00f3 la mano. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se puede decir? Y eso que Rulfo no fue la mejor de las personas, lo cual es irrelevante, pero digo esas cosas porque soy un escoliasta de Sainte\u2013Beuve.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Entre los cr\u00edticos mencionados y analizados en <i>Ensayos reunidos<\/i> hay figuras entra\u00f1ables como, por ejemplo, Monsiv\u00e1is y Zaid, entre muchos m\u00e1s. Si tuvieras que hacer una reescritura personal de la secci\u00f3n \u201cNarrativas de hoy: los realismos y su cr\u00edtica\u201d, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan los cr\u00edticos que, en tu opini\u00f3n m\u00e1s espacio han abierto en M\u00e9xico y qui\u00e9nes son los que sientes m\u00e1s cercanos?<\/p>\n<p><b>C.D.M.:<\/b> Entra\u00f1able para m\u00ed, Zaid, no Monsiv\u00e1is. Yo soy de otra parroquia, como dicen los franceses. Sin duda Monsiv\u00e1is, como era propio de los a\u00f1os sesenta del XX, difumin\u00f3 la frontera entre lo popular y lo culto. Muy pop, a la distancia. Debi\u00f3 dialogar con Dwight Macdonald, otro de mis cr\u00edticos secretos. Y en ello nos maleduc\u00f3, pero qu\u00e9 le hacemos, el mal ya est\u00e1 hecho. Nos hizo creer que Pedro Infante y su cine eran formidables. Cuando mi exesposa francesa lleg\u00f3 a M\u00e9xico le di un curso intensivo de cine mexicano de la llamada \u00c9poca de Oro. Ella me puso a ver a Maurice Chevalier y le ped\u00ed perd\u00f3n. Esas cosas ven\u00edan de la estridente c\u00e1tedra de Monsi, quien todo lo hac\u00eda con una prosa abominable. Tuvo un gran valor en la democratizaci\u00f3n de M\u00e9xico y en la causa de los gays, sin duda. Fue tambi\u00e9n un exigente lector de poes\u00eda y de haberse dedicado a la cr\u00edtica de poes\u00eda, M\u00e9xico habr\u00eda perdido a un patricio laico y ganado a un cr\u00edtico\u2026 Destaca en M\u00e9xico por algo que se ignora afuera:\u00a0 su origen protestante \u2014metodista\u2014 en un pa\u00eds cat\u00f3lico, en una \u00e9poca en que esa disidencia religiosa era muy dif\u00edcil de llevar. Eso explica su indignaci\u00f3n hacia la injusticia en todos los \u00f3rdenes. Fue no el \u00faltimo, sino el \u00fanico de nuestros puritanos, parafraseando a otro homosexual, el gran Santayana.<\/p>\n<p>Zaid, hizo y hace cr\u00edtica pr\u00e1ctica, lo mismo de la econom\u00eda que de la poes\u00eda. Es uno de los pocos pensadores originales de la lengua espa\u00f1ola y aunque est\u00e1 traducido al ingl\u00e9s se le desde\u00f1a porque es antiacad\u00e9mico (ha llamado a desintegrar la UNAM, para empezar) y un tipo muy extra\u00f1o de cat\u00f3lico, no conservador, pero acaso comunitarista. Zaid sigue esperando a sus lectores que est\u00e1n cerca de Iv\u00e1n Ilich, del anarquismo cristiano, del personalismo de Mounier. Su tiempo llegar\u00e1. En cuanto a los cr\u00edticos de la generaci\u00f3n anterior \u2014Evodio Escalante, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Blanco, Adolfo Casta\u00f1\u00f3n, Eduardo Mil\u00e1n\u2014 abandonaron, tarde o temprano, el oficio. Lo lamento.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4671\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ateos-esnobs_cdm.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"440\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ateos-esnobs_cdm.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ateos-esnobs_cdm-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><b>M.R.:<\/b> Hablemos un poco de <i>Ateos, esnobs y otras ruinas<\/i>, un libro tambi\u00e9n publicado en 2020.<i> <\/i>Este libro es un extenso trabajo cr\u00edtico que incluye tus dos libros anteriores: <i>Los decimon\u00f3nicos<\/i> (2012) y <i>La sabidur\u00eda sin promesas. Vidas y letras del siglo XX<\/i> (2009). Imposible no evaluar este extenso trabajo intelectual. \u00bfQuedas satisfecho con el \u201ccierre\u201d de esta trilog\u00eda?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>Aspiro a ser un<b> <\/b>cr\u00edtico universal, no veo por qu\u00e9 un latinoamericano no pueda serlo. De los muchos art\u00edculos y ensayos que escribo, la mayor\u00eda son piezas de un rompecabezas que tengo en la mente. No son textos a la deriva o no pretenden serlo. <i>La sabidur\u00eda sin promesa<\/i>, cuya primera edici\u00f3n mexicana es de 2000 y seguir\u00e1 creciendo, es mi balance del siglo XX. <i>Los decimon\u00f3nicos<\/i> resguarda mi pasi\u00f3n por \u201cese siglo imb\u00e9cil\u201d como lo llam\u00f3 L\u00e9on Daudet. Contra \u00e9l, creo, con Julien Gracq, que entre Stendhal y Proust, el largo siglo XIX, estuvo la tierra prometida. Sin la ausencia de magia de la Ilustraci\u00f3n y sin los horrores de las guerras de religi\u00f3n del XX. <i>Ateos, snobs y otras ruinas<\/i>, en su primera edici\u00f3n, la chilena, es la primera versi\u00f3n de un <i>work in progress<\/i> que se extender\u00e1 con los a\u00f1os venideros. Expresar\u00e1 mi creciente incomprensi\u00f3n de lo nuevo. Lo repito: si algo le envidio a Paz fue su capacidad para entender el presente. Yo no la tengo, soy un anticuario, pero me esfuerzo. Vivo en el pasado porque creo que volver\u00e1. Apuesto por los ciclos, mi fil\u00f3sofo favorito es Vico.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Auden en el Pr\u00f3logo de <i>La mano del te\u00f1idor<\/i>, afirma que mientras el escritor siga escribiendo sobre \u201cpoes\u00eda y ficci\u00f3n, su idea del Para\u00edso es asunto suyo, pero desde el momento en que comienza a escribir cr\u00edtica literaria, la honestidad exige que describa esa idea a sus lectores, para que ellos puedan estar en posici\u00f3n de juzgar sus juicios\u201d. No s\u00e9 si se trata de un asunto de honestidad o no, pero me gustar\u00eda saber si como cr\u00edtico crees que el lector necesita esa explicaci\u00f3n que reclama Auden. Y si es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 podr\u00edas decir de tu propia manera de hacer cr\u00edtica literaria? \u00bfEs algo que debe explicarse o se desprende de tu mismo trabajo?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>De mi cr\u00edtica no se deriva ninguna teor\u00eda. Las teor\u00edas literarias son \u00fatiles para los estudiantes, o principiantes o perezosos. Cuando un lector madura, las abandona. El mismo Barthes lo hizo. He sacado mucho provecho del marxismo, de los Foucault, del psicoan\u00e1lisis, pero no dejo de ser un ecl\u00e9ctico latinoamericano. He pensado en p\u00fablico y he escrito con mi verdad misma que muta, como mutan las lecturas. No es lo mismo Dostoievski a los 18, que a los 25 o 60 a\u00f1os. Si he sido honesto, no soy yo quien deba decirlo.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Muy al comienzo de <i>Ateos<\/i>, en el art\u00edculo titulado \u201cLas ruinas de Palmira\u201d, hay un p\u00e1rrafo que me parece muy elocuente y que es la advertencia que tomas de Ernst J\u00fcnger de no indignarse ya que \u23afcomo t\u00fa mismo apuntas\u23af \u201cla historia es un ciclo de creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n donde el bien y el mal se alternan\u201d. En muchos de tus art\u00edculos, hay una inequ\u00edvoca reconvenci\u00f3n cr\u00edtica hacia los escritores que han sido c\u00f3mplices de sistemas pol\u00edticos totalitarios o directamente de alguna de las horribles tiran\u00edas del siglo XX. Me parece que hay una lectura cr\u00edtica y tambi\u00e9n moral de la relaci\u00f3n entre literatura y pol\u00edtica que abarca en tus trabajos a escritores tanto latinoamericanos como europeos. \u00bfC\u00f3mo ves esta relaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, la del mundo intelectual y literario no solo en su relaci\u00f3n con la pol\u00edtica sino con el poder? \u00bfCrees que, a estas alturas del siglo, de este affaire \u23afen muchos casos un matrimonio endemoniadamente complejo\u23af ya pueden extraerse conclusiones m\u00e1s o menos definitivas?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>No.\u00a0 Siempre recuerdo y repito el nombre de Jalej Al-Assad, el guardi\u00e1n de las ruinas de Palmira martirizado por el Califato Isl\u00e1mico. Es un \u00edntimo deber de memoria. Y digo que J\u00fcnger me previene contra la Alternancia del Bien y del Mal. Lo tomo en cuenta como abogado del diablo. La muy humana inhumanidad de J\u00fcnger hace de \u00e9l un escritor singular. Lo admir\u00e9 mucho. Ahora no tanto. Lament\u00f3 la liquidaci\u00f3n de los jud\u00edos y yo, como jud\u00edo, no puedo quedarme con una escueta lamentaci\u00f3n. La indiferencia aristocr\u00e1tica ante el genocidio de J\u00fcnger fue la misma de millones de alemanes, aunque ellos en versi\u00f3n parda, al fin y al cabo. Los anglosajones, quienes han traducido tard\u00edamente a J\u00fcnger, lo encuentran un ingenuo. Esta vez tienen raz\u00f3n. No se puede ver 1945 como si fuese la paz de Westfalia de 1648. Cambio de opiniones, ya lo ves y ante el asunto de la moral en la literatura, expongo mi contradicci\u00f3n, que es la de muchos: no hay literatura sin un horizonte moral y a la vez la \u00fanica medida para juzgar una obra de arte es su genialidad. En vida y obra, Oscar Wilde vivi\u00f3 desgarrado por esa contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y la relaci\u00f3n de los escritores latinoamericanos con el poder, es t\u00edpicamente latina. Nosotros tenemos a Garc\u00eda M\u00e1rquez con Castro, ellos a Claudel con el mariscal Petain, a tantos escritores franceses que sirvieron al comunismo sovi\u00e9tico y como dec\u00eda Paz, hicieron el Mal a sabiendas. O a los espa\u00f1oles con la Falange y despu\u00e9s con Franco, donde debe decirse, hubo ilustres decepcionados, como Dionisio Ridruejo, a quien ha estudiado muy bien Jordi Gracia. Tenemos inconstantes, como Ernesto Cardenal, en Am\u00e9rica Latina. M\u00e1s vale.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> En <i>Ateos<\/i> no quedan afuera cr\u00edticos y\/o te\u00f3ricos, pensadores, muy conocidos y de muy diversa orientaci\u00f3n:<i> <\/i>\u017di\u017eek, Agamben, Foucault, Byung-Chul Han, Beatriz Sarlo, Scruton, por citar algunos. \u00bfCu\u00e1l es tu relaci\u00f3n con este tipo de cr\u00edtica que es, en muchos casos, m\u00e1s bien de origen y uso acad\u00e9mico? \u00bfCrees que la teor\u00eda en general (o como otros la llaman, la teor\u00eda cr\u00edtica) haya contribuido a un mayor entendimiento de la literatura contempor\u00e1nea?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>Mi vida, hacia los veinte a\u00f1os, antes que una elecci\u00f3n calculada o deliberada, me impidi\u00f3 ir a la universidad. Debo ser uno de los pocos cr\u00edticos literarios autodidactas, sin educaci\u00f3n universitaria, que quedan en el mundo. Pero no soy antiacad\u00e9mico: \u00bfc\u00f3mo puede serlo un lector apasionado de B\u00e9nichou, de Empson, de Auberbach, de Genette, de Men\u00e9ndez Pelayo, de Harold Bloom, de George Steiner, de Fumaroli, todos ellos universitarios de post\u00edn? Milit\u00e9, de lejos, en la Fronda antipostestructuralista, antiteor\u00e9tica, en el estilo de Compagnon, Will H. Corral, Jos\u00e9 Guilleume Merquior.\u00a0 En el origen est\u00e1 la colosal equivocaci\u00f3n de la Escuela de Frankfurt despu\u00e9s de la Segunda Guerra: mentes tan brillantes como las de Adorno sembraron el odio equ\u00edvoco a la Ilustraci\u00f3n y lo estamos pagando, literalmente, con sangre. Actualmente me entiendo mejor con los marxistas que vienen del humanismo como Kristin Ross, como Enzo Traverso, como Jameson, que con los posmodernos \u017di\u017eek y Agamben, con sus campos de concentraci\u00f3n mentales, un modelo cortazariano que arman en d\u00f3nde pueden. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda un sobreviviente de Auschwitz cuando un Agamben compara aquello con un centro comercial de Mil\u00e1n? Muchos de los posmodernos, al carecer del sentido de las proporciones, banalizan la historia, les dan a los instrumentos una suficiencia metaf\u00edsica ofensiva para la libertad individual. Lo siento, soy liberal en el sentido castizo y gaditano del t\u00e9rmino. Como Vargas Llosa.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> La poes\u00eda chilena est\u00e1 muy presente en <i>Ateos<\/i>. Me encuentro con art\u00edculos sobre Gonzalo Rojas, Enrique Lihn, Nicanor Parra y un escritor como Bola\u00f1o cuya relaci\u00f3n con la poes\u00eda impregna toda su obra. \u00bfC\u00f3mo ves la tradici\u00f3n de la poes\u00eda chilena dentro de Am\u00e9rica Latina y c\u00f3mo se ve desde M\u00e9xico un pa\u00eds tambi\u00e9n con una fuerte tradici\u00f3n po\u00e9tica?<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4673\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/critical_dictionary_cdm_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"435\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/critical_dictionary_cdm_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/critical_dictionary_cdm_1-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><b>C.D.M.: <\/b>Chile es parte central en mi biograf\u00eda. Adolescente, me toc\u00f3 recibir en la escuela a los ni\u00f1os y j\u00f3venes que ven\u00edan del exilio del 73, algunos amigos esenciales. Quise much\u00edsimo a Gonzalo Rojas, adem\u00e1s de admirarlo. Adulto, me toc\u00f3 adoptar a un ni\u00f1o que naci\u00f3 en Santiago de Chile, mi hijastro pues mi segunda esposa, su madre, creci\u00f3 en Chile. Mis mejores editores est\u00e1n en Chile y por ello la literatura chilena, no s\u00f3lo la poes\u00eda (me gusta y me disgusta tanto Armando Uribe como Marco Antonio Montes de Oca, por ejemplo, odio tanto a Teillier como a Sabines, los Andes no me privan de Chile), es parte de mi dieta cotidiana. Y los cr\u00edticos, desde Alone y el cura Valente hasta mis contempor\u00e1neos, que son mis amigos, con los cuales siempre estoy en di\u00e1logo. Por edad y por fortuna, no me toc\u00f3 conocer a Bola\u00f1o, pero lo considero chileno y mexicano. Junto a colombianos como Mutis, Garc\u00eda M\u00e1rquez Vallejo y los hispano\u2013mexicanos como llegaron a serlo en diversos grados, los Moreno Villa, Cernuda, Tom\u00e1s Segovia, etc., Bola\u00f1o est\u00e1 en mi <i>Diccionario cr\u00edtico de la literatura mexicana<\/i> (2012), que se tradujo al ingl\u00e9s, por cierto, en una versi\u00f3n excelente de Lisa M. Dillman. All\u00ed cuentan quienes han hecho literatura en M\u00e9xico y no pido pasaporte. <i>Los detectives salvajes<\/i> es la mejor novela escrita sobre M\u00e9xico desde <i>Bajo el volc\u00e1n<\/i>, de Malcolm Lowry, a quien hubiera incluido de no haberme impuesto la restricci\u00f3n de no salir de la lengua espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> En <i>Ateos <\/i>te ocupas de la literatura argentina y no solo de la m\u00e1s consagrada como Borges, Piglia o Aira, sino que el lector se encuentra con una cr\u00edtica atenta a escritoras muy actuales como lo pueden ser Mariana Enriquez, Mar\u00eda Gainza o Mariana Eva P\u00e9rez. \u00bfTe parece que la narrativa argentina sigue respondiendo en calidad literaria a esa larga tradici\u00f3n que todos conocemos y apreciamos?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>Argentina y M\u00e9xico son opuestos complementarios (contra lo que dicen, la brasile\u00f1a es una literatura peque\u00f1a en dimensiones). Yo necesito de la Argentina, ese complemento, a diferencia de Chile, hostil, impenetrable. Contra lo que ellos creen \u2014las excepciones se cuentan con los dedos de la mano\u2014 los cosmopolitas somos nosotros: un joven escritor mexicano siempre sabr\u00e1 m\u00e1s de la nueva literatura argentina que al rev\u00e9s. Antes les bastaba su peculiar idea de Par\u00eds, ahora su mercado interno. En fin, pocos mexicanos han logrado darse a conocer all\u00e1, Mor\u00e1bito uno de ellos, quiz\u00e1 porque es un mexicano de Alejandr\u00eda, Egipto, y de padres italianos. Mis h\u00e9roes culturales vienen de la revista <i>Sur. Vuelta<\/i> y <i>Letras libres<\/i>, mis revistas mexicanas, vienen de ese \u00e1rbol geneal\u00f3gico. Las escritoras argentinas, algunas de ellas, son las mejores de la lengua, as\u00ed lo creo. En cambio, la poes\u00eda argentina, sin olvidar al Borges poeta, a Juarroz, a Olga Orozco, siempre ha estado por debajo de su narrativa. Conversando con Mariana Enriquez convenimos en lo interesante que es una escritora de segunda fila como Beatriz Guido. Tradici\u00f3n tumultuosa, como la mexicana.<\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b>\u00bfQu\u00e9 rol juega hoy el cr\u00edtico literario? \u00bfEs una voz escuchada, referencial o, m\u00e1s bien, una forma de resistencia? \u00bfC\u00f3mo ves tu propio oficio en el campo literario y cultural que vivimos hoy en d\u00eda?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>La cr\u00edtica literaria es la m\u00e1s bella de las artes, como dec\u00eda Wilde. Y en ella resiste la alta cultura. La torre de marfil que Flaubert encontraba amenazada: por eso hay que tener las ventanas bien abiertas hacia la plaza p\u00fablica porque la mierda sube y sube.<\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b>Me gustar\u00eda cerrar esta conversaci\u00f3n hablando un poco de tus maestros literarios y\/o intelectuales ya sean mexicanos, latinoamericanos o europeos. \u00bfPodr\u00edas hablar un poco de ellos, de qui\u00e9nes son y qu\u00e9 aprendiste de ellos?<\/p>\n<p><b>C.D.M.: <\/b>Son una infinidad. En M\u00e9xico, Cuesta y nuestros poetas cr\u00edticos, Paz y Segovia. En Espa\u00f1a, don Marcelino, quien muerto en 1912 fue secuestrado por el franquismo. Guillermo Sucre, el venezolano, me anim\u00f3 mucho cuando salieron mis <i>Tiros en el concierto<\/i> (1997), lo mismo que Cobo Borda, desde Colombia. Sa\u00fal Yurki\u00e9vich, con quien pude caminar en Coyoac\u00e1n y en Par\u00eds. Jos\u00e9 Miguel Oviedo quien escribi\u00f3 sobre m\u00ed, qu\u00e9 honor, lo mismo Jos\u00e9 Balza, autor de p\u00e1ginas inmerecidas sobre mi cr\u00edtica literaria. Soy muy Tercera Rep\u00fablica, me quedo con la <i>NRF<\/i> de los a\u00f1os de entreguerras: Suar\u00e8s, Du Bos, Thibaudet. Tambi\u00e9n, veneno mata veneno, los frankfurturianos y el Hans Mayer alem\u00e1n, el custodio de los Mann. En su diversidad, en ingl\u00e9s: Connolly, Kermode, Wilson, Pritchett, Steiner y el gran sobreviviente, Denis Donoghue. De los mis contempor\u00e1neos James Wood, Michel Cr\u00e9pu, Gumucio, el barcelon\u00e9s Gracia, Filippo La Porta de Italia y Rafael Rojas, cubano y mexicano\u2026 Nunca dejo de comprar a\u00fan la m\u00e1s modesta recopilaci\u00f3n de cr\u00edtica en la m\u00e1s remota de las librer\u00edas de viejo. Si yo no lo hago, nadie lo har\u00e1. La cr\u00edtica, etimolog\u00eda manda, siempre est\u00e1 en crisis.<\/p>\n<h6>Christopher Dom\u00ednguez Michael, cr\u00edtico literario mexicano.\u00a0Foto: Mar\u00eda Baranda.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta entrevista ocurri\u00f3 a prop\u00f3sito de los dos \u00faltimos libros de Christopher Dom\u00ednguez Michael publicados en 2020. El primero de ellos, <i>Ensayos reunidos 1984-1998<\/i>, publicado en M\u00e9xico por el Colegio Nacional y el segundo, <i>Ateos, snobs y otras ruinas<\/i>, publicado en Chile por Ediciones Universidad Diego Portales. Hablamos de estos libros, pero tambi\u00e9n sobre las sinuosas e intrincadas relaciones entre pol\u00edtica, literatura e historia. Aunque es imposible resumir en unas cuantas p\u00e1ginas digitales todo cuanto Dom\u00ednguez Michael dice en estas dos nuevas entregas, en esta entrevista nos asomamos a algunos temas que me parecieron importantes.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4676,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[2956,2992,4446],"genre":[2011],"pretext":[],"section":[2346],"translator":[2458],"lal_author":[3073,3027],"class_list":["post-4678","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-mexico-es","tag-mexico-es-2","tag-numero-18","genre-interview-es","section-interviews-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-christopher-dominguez-michael-es","lal_author-marcelo-rioseco-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4678"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4678\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4678"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4678"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4678"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4678"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4678"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}