{"id":46658,"date":"2026-09-16T21:09:54","date_gmt":"2026-09-17T03:09:54","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=46658"},"modified":"2026-09-16T21:10:17","modified_gmt":"2026-09-17T03:10:17","slug":"habitantes-del-desconcierto-algunas-formas-del-absurdo-en-antonio-di-benedetto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2026\/09\/habitantes-del-desconcierto-algunas-formas-del-absurdo-en-antonio-di-benedetto\/","title":{"rendered":"Habitantes del desconcierto: Algunas formas del absurdo en Antonio Di Benedetto"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor:<\/b> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Este 2026 se cumplen 40 a\u00f1os del fallecimiento del escritor argentino Antonio Di Benedetto. Para celebrar la obra narrativa de este destacado autor, compartimos este ensayo in\u00e9dito de su compatriota Vanesa Almada Noguer\u00f3n, poeta y ensayista y frecuente colaboradora de <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">LALT<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si hay algo que nadie puede negar es que el mundo de las cartas es \u2014objeciones aparte\u2014 uno de los m\u00e1s atrapantes y cautivadores mundos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">He aqu\u00ed los hechos: el 24 de marzo de 1976, pocas horas despu\u00e9s del golpe militar que derroc\u00f3 al gobierno constitucional argentino, un hombre es detenido en su despacho, ubicado en la calle Av. San Mart\u00edn 1049, en pleno desempe\u00f1o de sus funciones como subdirector de un reconocido diario mendocino. Se trata \u2014aunque el lector todav\u00eda lo ignore\u2014 de uno de los primeros escritores apresados por la \u00faltima dictadura militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pa\u00eds ingresa en uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s oscuros de su historia y el hombre \u2014que asegura no tener la menor idea de por qu\u00e9 se lo est\u00e1n llevando\u2014 padece a continuaci\u00f3n torturas f\u00edsicas, degradaciones morales y una violencia psicol\u00f3gica extrema, que va desde una desesperante reclusi\u00f3n hasta cuatro s\u00e1dicos simulacros de fusilamiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un primer momento, es recluido en el Liceo Militar General Espejo, emplazado dentro de su propia provincia, donde comparte celda con varios de sus colegas periodistas. Los dictadores, no obstante, no tardan en trasladarlo a\u00a0la Unidad Penal N\u00b0 9 de La Plata, a m\u00e1s de mil kil\u00f3metros de su ciudad natal, donde permanece detenido casi a\u00f1o y medio, hasta septiembre de 1977.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por su parte, los directivos del diario hacen agua. Prefieren no intervenir. Elijen no intervenir. Sus intereses y prop\u00f3sitos se alinean en gran medida con los del nuevo r\u00e9gimen.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s de su labor period\u00edstica, el hombre escribe. La ficci\u00f3n narrativa es lo suyo. En vano procura sobrellevar el cautiverio vali\u00e9ndose de este don: todo lo escrito es incautado, convertido en pedazos y posteriormente desechado. Se le ocurre entonces un ardid: solicita permiso para enviar cartas (muchos presos pol\u00edticos lo hac\u00edan) e inicia una muy particular correspondencia con una amiga. Las cartas simulan a la perfecci\u00f3n ser cartas, con sus marcas epistolares t\u00edpicas y sus nimiedades expresivas justas y cuidadosamente medidas (inofensivas, desde luego, ante los ojos de las autoridades). Pero contienen un componente fuera de serie: en cada una de ellas, se cuenta un sue\u00f1o. Y cada sue\u00f1o es un relato il\u00f3gico, surreal, disparatado hasta la m\u00e9dula o directamente incomprensible. Son cuentos, claro. Piezas exquisitas de ficci\u00f3n que, como tales, ser\u00e1n reunidas y publicadas dos a\u00f1os despu\u00e9s en forma de libro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para poner rostros y nombres, habremos de regresar en el tiempo y remontarnos hasta aquellos sombr\u00edos y funestos a\u00f1os. Situarnos, en suma, en una Argentina atravesada por la censura, el espanto y la m\u00e1s brutal de las persecuciones.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Hacia all\u00e1 vamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El diario en cuesti\u00f3n es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los Andes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, uno de los m\u00e1s importantes y antiguos del pa\u00eds y principal medio gr\u00e1fico de la regi\u00f3n de Cuyo. La amiga en cuesti\u00f3n es Adelma Petroni (1907-1987), reconocida artista pl\u00e1stica bonaerense que alcanz\u00f3, en los a\u00f1os cincuenta y sesenta, gran prestigio internacional. El libro en cuesti\u00f3n es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1978), obra determinante dentro de la narrativa del per\u00edodo dictatorial. Y el hombre en cuesti\u00f3n es Antonio di Benedetto (1922-1986), escritor, periodista y guionista argentino nacido en Mendoza, considerado una de las voces literarias m\u00e1s importantes del siglo XX.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naturalmente, el contexto de producci\u00f3n del libro resulta inseparable de su lectura. \u201cAnoche tuve un sue\u00f1o muy lindo: voy a cont\u00e1rtelo\u201d, dec\u00eda Antonio a Adelma en sus cartas. Seguidamente, transcrib\u00eda el contenido de sus cuentos con una letra microsc\u00f3pica, que deb\u00eda leerse con lupa. Petroni se convirti\u00f3, as\u00ed, en apoderada y gestora clave de esos relatos clandestinos. Se publicaron en Espa\u00f1a. La editorial barcelonesa Pomaire fue la encargada de su circulaci\u00f3n. El propio Di Benedetto reconoci\u00f3 tiempo despu\u00e9s en entrevistas que el t\u00edtulo estaba directamente vinculado a la situaci\u00f3n que le hab\u00eda tocado vivir: el encierro arbitrario, la acusaci\u00f3n nunca formulada (no hubo imputaci\u00f3n concreta en su contra), el ensa\u00f1amiento, la hostilidad, el sinsentido. El absurdo no era \u00fanicamente una categor\u00eda conceptual: era, ante todo, una fiel denominaci\u00f3n de aquello a lo que estaba siendo sometido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Integrado por quince relatos de extensi\u00f3n y registro muy diverso \u2014once de ellos in\u00e9ditos (escritos en cautiverio) y otros cuatro previamente publicados en peri\u00f3dicos y revistas\u2014, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> opera como un espacio de proyecciones y correspondencias en el que conviven multiplicidad de g\u00e9neros: el cuento gauchesco, la f\u00e1bula fant\u00e1stica, el relato de horror, la exploraci\u00f3n on\u00edrica y la par\u00e1bola existencial, atravesados todos ellos por una misma sensibilidad enrarecida y en permanente tensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los rasgos m\u00e1s distintivos y recurrentes del libro \u2014y, en general, de toda la obra dibenedettiana\u2014 es la habitual presencia de animales salvajes o dom\u00e9sticos, y la casi sostenida reincidencia de espacios \u00e1ridos y radicalmente hostiles del mundo rural pampeano. Este recurso adquiere una carga simb\u00f3lica y perturbadora que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del costumbrismo regional. Dice Dolly Sales de Nasser en su estudio cr\u00edtico \u201cEl absurdo existencial en la obra de Antonio di Benedetto\u201d:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien cada relato es un cuento acabado, el agrupamiento de los mismos en un \u00fanico libro responde a su marcada unidad establecida por diferentes aspectos. Entre ellos, la plasmaci\u00f3n de un espacio recurrente: el campo cuyano, en cuyo marco se textualiza el drama de la existencia confinada a un espacio que parece no pertenecer al mundo y que se vuelve, a menudo, en contra de aquellos que lo habitan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Asimismo, la construcci\u00f3n y exposici\u00f3n de personajes dominados por el desamparo \u2014o volcados a la expectativa de una irrupci\u00f3n extraordinaria o \u201cmilagrosa\u201d que modifique su existencia o altere su destino\u2014, constituye la base argumental sobre la cual se apoya ese absurdo sofocante que invade paisajes, rutinas y comportamientos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero el hombre en cuesti\u00f3n, el Antonio restringido, vencido y apartado del oficio y la familia, ha acertado todav\u00eda en algo m\u00e1s: sus t\u00e9rminos tem\u00e1ticos y l\u00edneas narrativas (de sentido y de sinsentido) para nada obedecen al capricho o al azar, sino que atienden a un doble prop\u00f3sito que acaso ni \u00e9l mismo alcanz\u00f3 del todo a anticipar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por un lado, el advenimiento anunciado de lo absurdo encuentra su avance, precisamente, en cada escenario y l\u00ednea argumental por la que el autor ha optado. La crudeza del entorno, la soledad, la indefensi\u00f3n, el errar sin destino, adem\u00e1s del empe\u00f1o por mostrar a sus personajes en permanentes condiciones de encierro, invasi\u00f3n o peligro constante, remite concreta y particularmente a la experiencia propia del cautiverio y, quiz\u00e1s tambi\u00e9n, a una concepci\u00f3n m\u00e1s amplia de la existencia humana como estado com\u00fan y compartido de extra\u00f1eza, desconcierto y vulnerabilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La investigadora argentina Jimena N\u00e9spolo \u2014cuyo trabajo es, indiscutiblemente, uno de los estudios m\u00e1s completos sobre la obra dibenedettiana\u2014 se\u00f1ala que casi todos los relatos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> fueron escritos en un encierro que, a diferencia del voluntario que rode\u00f3 la escritura de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Zama <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(su novela de mayor alcance cr\u00edtico, publicada en 1956), fue impuesto por la violencia de Estado. Esta distinci\u00f3n, aparentemente externa, confiere a los relatos una pulsi\u00f3n particular: hay en ellos una urgencia contenida, una presi\u00f3n que se filtra, se compacta y se sella a trav\u00e9s de la sobriedad expresiva y la econom\u00eda verbal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En paralelo, el libro y su enfoque ruralista vienen a ofrecer una clausura o desenlace posible a la sublimaci\u00f3n y mitificaci\u00f3n depurada que le ha dado durante d\u00e9cadas la ficci\u00f3n literaria al imaginario pampeano. Basta considerar, a modo de ejemplo, \u201cAballay\u201d, el cuento m\u00e1s celebrado del volumen que cuenta, adem\u00e1s, con una versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica coescrita y dirigida por Fernando Spiner (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aballay: el hombre sin miedo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2010).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El texto relata con enorme maestr\u00eda los \u00faltimos a\u00f1os de vida de un gaucho que, tras escuchar un serm\u00f3n sobre los estilitas \u2014monjes anacoretas que viv\u00edan sobre columnas para alejarse del mundo\u2014, decide no bajarse nunca m\u00e1s de su caballo como forma de expiar la culpa por haber dado muerte a un hombre durante su juventud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El cr\u00edtico e investigador argentino Julio Premat propone en sus ensayos que Di Benedetto elabora, con este relato, un contrapunto al largo linaje literario que va desde Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez hasta Jorge Luis Borges, cerrando el ciclo de las reescrituras reverenciales del gaucho y la pampa. Aballay no es un h\u00e9roe de la gauchesca sino su inversi\u00f3n: un gaucho expiatorio, torturado por la culpa, cuya penitencia parad\u00f3jica \u2014permanecer sobre el caballo en permanente movimiento\u2014 resulta a la vez elevada y absurda. El personaje equivale, en la lectura de Premat, a un Mart\u00edn Fierro culpable, plenamente consciente de su falta e inserto en una perspectiva de redenci\u00f3n que el texto, sin embargo, no logra resolver de forma sencilla ni reparadora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si tuvi\u00e9ramos que referirnos de manera concreta al trabajo con la escritura, el recorrido en torno a ella y la posterior consolidaci\u00f3n literaria de Di Benedetto resulta claro, como se ha advertido ya, que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> ocupa un lugar bisagra tanto dentro de su propia obra como en la conformaci\u00f3n identitaria de la narrativa argentina del siglo XX.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A este respecto, la acad\u00e9mica Teresita Mauro Castellarin se\u00f1ala que la trayectoria cuent\u00edstica del autor va desde los relatos fant\u00e1sticos y aleg\u00f3ricos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mundo animal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1953) hasta las formas objetivistas de la llamada Generaci\u00f3n del 55, para luego arribar, en los dos \u00faltimos libros publicados \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1978) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuentos del exilio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1983)\u2014, a una s\u00edntesis que integra lo fant\u00e1stico, lo on\u00edrico, lo hist\u00f3rico, lo existencial y lo absurdo en una escritura de mayor densidad. El relato fant\u00e1stico, apunta tambi\u00e9n Castellarin, se independiza aqu\u00ed de toda funci\u00f3n aleg\u00f3rica mec\u00e1nica y opera como una estrategia discursiva de profunda autonom\u00eda est\u00e9tica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Podr\u00edamos decir que la escritura de Di Benedetto se acerca, entonces, \u2014en lo expresivo y en lo conceptual\u2014 a la tradici\u00f3n narrativa hispanoamericana que incluye, por ejemplo, a Felisberto Hern\u00e1ndez, Silvina Ocampo y Virgilio Pi\u00f1era: autores donde lo fant\u00e1stico funciona como horizonte antes que como recurso argumental. El tiempo, por su parte, aparece dentro de esta tradici\u00f3n desdibujado, indefinido, intencionalmente ambiguo y presto a contribuir con esa sensaci\u00f3n de incertidumbre y extra\u00f1amiento a la que se pretende favorecer. Desde luego que no se trata de un tiempo hist\u00f3rico reconocible, sino de una temporalidad suspendida, casi on\u00edrica, donde las situaciones parecen regirse por una l\u00f3gica por completo diferente a la causalidad ordinaria.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero retomando el tema de su origen, resulta importante se\u00f1alar que la circunstancia de producci\u00f3n ha terminado convirti\u00e9ndose en factor estructural y no meramente en hecho anecd\u00f3tico: la escritura misma nace como acto clandestino, encubierto, en las entra\u00f1as de lo prohibido y proyectado a la par de esa forma fragmentaria y a menudo enigm\u00e1tica de cada carta (de cada cuento). Di Benedetto explora en ellos\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">las vivencias de hombres y mujeres en situaciones extremas, en las que el personaje se enfrenta con sus propias limitaciones que son las que se imponen y determinan su destino. (\u2026). La angustia presente en ellos [en los personajes] es una angustia signada por lo cotidiano que surge de algo muy concreto, y est\u00e1 determinada por la espera, o por la conciencia de la imposibilidad de conseguir un objetivo concreto que, muchas veces, puede estar o est\u00e1 efectivamente, al alcance de la mano. (6)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo absurdo funciona, entonces, como un dispositivo capaz de traslucir las fisuras de la experiencia propia, ligada a una violencia pol\u00edtica que, en tanto altera los marcos de sentido tradicionales, supone y exige nuevas formas de representaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y si bien es verdad que, como se ha venido refiriendo, los cuentos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> constituyen de alguna manera documentos de denuncia (la denuncia est\u00e1 presente, indefectiblemente, en su matriz creadora), corresponde remarcar tambi\u00e9n que estos cuentos son, antes que nada, literatura: una literatura construida con rigor y habitada por personajes situados en los paisajes m\u00e1s despiadados del mundo rural, que persiguen la redenci\u00f3n o un sentido m\u00e1s o menos l\u00f3gico de existencia que ese entorno ficcional les niega.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La pregunta que el libro<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">termina por plantearnos, por encima de sus innegables aciertos literarios, es la de qu\u00e9 lugar est\u00e1 llamada a ocupar la literatura dentro de la historia que nos contiene y atraviesa, cu\u00e1l es el papel que debe o es capaz de desempe\u00f1ar, cu\u00e1les son sus alcances, limitaciones y fortalezas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La recepci\u00f3n tard\u00eda de Di Benedetto en Argentina \u2014su obra fue parcialmente ignorada durante el exilio y los a\u00f1os posteriores a su regreso en 1984\u2014 contrasta con la recuperaci\u00f3n acad\u00e9mica y editorial que se aceler\u00f3 desde finales de los a\u00f1os noventa, especialmente a partir de la reedici\u00f3n de sus obras completas de la mano de Adriana Hidalgo. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no fue la excepci\u00f3n: fue reeditado por este sello editorial en una edici\u00f3n que incluye, como era razonable suponer, el contexto y las condiciones de creaci\u00f3n del libro, propiciando as\u00ed el acercamiento de nuevos lectores con plena conciencia de su g\u00e9nesis.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En relaci\u00f3n a esa coyuntura (escalofriante coyuntura, por cierto), cuenta en una entrevista Rafael Mor\u00e1n, periodista y compa\u00f1ero de Di Benedetto en la redacci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los Andes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cEl mismo 24 de marzo a las cuatro de la madrugada me van a buscar [los militares] a mi casa, con intenci\u00f3n de un allanamiento. Ni yo ni mi familia est\u00e1bamos ah\u00ed en ese momento, sab\u00edamos que el Golpe iba a iniciar y hab\u00edamos tomado precauciones. Pero me cuentan los vecinos, tiempo despu\u00e9s, que esa noche me rompieron con una granada el vidrio del ventanal que daba a mi biblioteca y empezaron a tirar gas lacrim\u00f3geno. Lo hicieron con tal torpeza que no pudieron entrar, ya que ellos mismos se ahogaban con los gases y mis propios vecinos tuvieron que acercarse a asistirlos. \u2018Tengan cuidado con estos que son peligrosos \u2014les dec\u00edan\u2014 son gente de leer\u2019\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cGente de leer\u201d, gente que tiene biblioteca, gente que lee, gente que piensa, gente, por tanto, \u201cpeligrosa\u201d. El hombre, claro, tambi\u00e9n entraba dentro de esta categor\u00eda de gente. Doble era el peligro porque, adem\u00e1s, el hombre escrib\u00eda. Y de esa vocaci\u00f3n y ese genio narrativo naci\u00f3, entre otras grandes cosas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Absurdos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El hombre puso en marcha su existencia por medio de una artima\u00f1a y el libro vino al mundo dentro de otro, uno mucho m\u00e1s \u00edntimo, introspectivo, confesional, exquisito:\u00a0 el de las cartas, uno que sigue siendo \u2014nadie podr\u00eda negarlo\u2014 de los m\u00e1s atrapantes y cautivadores mundos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-39\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>\u00a1Compra libros de los autores y traductores incluidos en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop!<\/b><\/a><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Antonio Di Benedetto, escritor argentino.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: Este 2026 se cumplen 40 a\u00f1os del fallecimiento del escritor argentino Antonio Di Benedetto. 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