{"id":44631,"date":"2026-03-07T14:00:15","date_gmt":"2026-03-07T20:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=44631"},"modified":"2026-03-18T12:37:01","modified_gmt":"2026-03-18T18:37:01","slug":"nos-acompana-con-una-taza-de-te","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2026\/03\/nos-acompana-con-una-taza-de-te\/","title":{"rendered":"\u00bfNos acompa\u00f1a con una taza de t\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">De no ser por ese hombre, sentado junto a m\u00ed \u2014observ\u00e1ndome de vez en cuando con disimulo\u2014, el viaje habr\u00eda sido agradable. Adem\u00e1s de sus miradas, el olor a cigarrillo impregnado en su cuerpo no me dej\u00f3 respirar ni leer tranquila durante todo el vuelo. Por fin aterrizamos en \u00c1msterdam. Pronto deb\u00eda salir mi maleta del carrusel del equipaje. Mientras la esperaba, me sorprend\u00ed al encontrar una cartera en el suelo. Por sus colores, azules y amarillos, deb\u00eda pertenecer a alguna mujer joven.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mir\u00e9 a mi alrededor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una ni\u00f1a saltaba aburrida al lado de quienes me imagin\u00e9 eran sus padres. Les hice una se\u00f1a mostr\u00e1ndoles el bolso,\u00a0pero me ignoraron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1No deje abandonado su equipaje! \u2014me orden\u00f3 un guardia de seguridad en un ingl\u00e9s bastante \u00e1spero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No es m\u00edo \u2014le respond\u00ed en el mismo idioma, a punto de levantar los brazos en se\u00f1al de rendici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me vino a la mente una an\u00e9cdota de uno de los cuentos de Raymond Carver que acababa de leer en el avi\u00f3n. En esa historia, una mujer olvida su bolso en el ba\u00f1o de un museo en Alemania. Una se\u00f1ora, al verlo, revisa su contenido y encuentra un documento de identidad con una direcci\u00f3n en M\u00fanich, la ciudad donde ella estaba. Entonces, decide tomar un taxi para entreg\u00e1rselo a su propietaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Rec\u00f3jalo de inmediato! \u2014insisti\u00f3 el guardia\u2014. \u00a1Si no lo hace tendr\u00e1 que acompa\u00f1arme a Seguridad!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin pensarlo m\u00e1s, hice lo que tampoco debi\u00f3 haber hecho la mujer del cuento de Carver: tom\u00e9 la cartera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 habr\u00eda en ella? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si me ve\u00eda su due\u00f1a?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Saqu\u00e9 mi maleta del carrusel y me par\u00e9 en la cola de aduanas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Trat\u00e9 de disimular mis nervios. Hac\u00eda fr\u00edo, pero sent\u00eda humedad en mis manos. Empezaba a tener calor en el cuerpo. El guardia me observaba. Al salir del aeropuerto subir\u00eda al primer taxi y revisar\u00eda la cartera. Ten\u00eda que contener alg\u00fan documento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Faltaban cuatro personas para que me atendieran.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No quer\u00eda ese bolso conmigo. Segu\u00eda en mi cabeza la historia de Carver. La mujer de ese cuento le devuelve la cartera a su propietaria, quien al recibirla descubre que le faltan ciento veinte d\u00f3lares que ella hab\u00eda guardado sujetos con un clip. No le dice nada a la portadora, imagin\u00e1ndose que quiz\u00e1s otra persona hab\u00eda cogido el dinero. En agradecimiento, la due\u00f1a del bolso y su esposo, la invitan a pasar a su casa a tomar una taza de t\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Su turno \u2014escuch\u00e9 a un muchacho detr\u00e1s de m\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me acerqu\u00e9 al oficial de aduanas. Mostr\u00e9 mi declaraci\u00f3n y pasaporte junto a una t\u00edmida sonrisa. Respond\u00ed las pocas preguntas que me hizo. Ya no las recuerdo. Solo s\u00e9 que trat\u00e9 de mostrarme serena.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Bienvenida a Holanda \u2014estoy segura de que me dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tom\u00e9 mi pasaporte y volv\u00ed a sonre\u00edr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Suspir\u00e9 con disimulo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Camin\u00e9 despacio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00ed del aeropuerto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sent\u00ed fr\u00edo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cinco minutos estaba en un taxi.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfD\u00f3nde la llevo? \u2014me pregunt\u00f3 el chofer en ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Abr\u00ed la cartera. Deb\u00eda de haber alg\u00fan documento, algo que me llevara a su due\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una bufanda. Un libro viejo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Qued\u00e9 pasmada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Billetes de d\u00f3lares unidos por un clip.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfSer\u00eda otra coincidencia?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Prefer\u00ed no tocarlos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoje\u00e9\u00a0las\u00a0p\u00e1ginas del libro, cayendo de ellas un peque\u00f1o papel con un texto escrito a mano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se lo di al chofer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era una direcci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQueda muy lejos? \u2014le pregunt\u00e9 mientras trataba de calcular cu\u00e1nto dinero habr\u00eda en ese clip.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A quince minutos \u2014me dijo\u2014. Ac\u00e1, en \u00c1msterdam, todo queda cerca \u2014agreg\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 deb\u00eda hacer?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el cuento de Carver, la mujer, esa que encuentra el bolso y lo entrega a su due\u00f1a, se sienta a tomar el t\u00e9 tan campante y, despu\u00e9s de relatar con elegancia su vida, viajes y fortuna, muere. S\u00ed, muere. Muere con la boca abierta en la sala de estar, dejando caer al suelo su taza y desplom\u00e1ndose en el sof\u00e1. Le buscan el pulso. No hay se\u00f1ales de vida. La due\u00f1a del bolso, conmocionada, evitando mirar al cad\u00e1ver cada vez m\u00e1s p\u00e1lido, coge la cartera de la buena mujer para tratar de averiguar en qu\u00e9 hotel se hospedaba. La abre. Queda perpleja. Profundamente decepcionada. All\u00ed estaban. Todav\u00eda sujetos por el clip. Sus ciento veinte d\u00f3lares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfVamos a esta direcci\u00f3n? \u2014me apur\u00f3 el chofer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfDeber\u00eda llevar la cartera?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014S\u00ed, por favor \u2014le dije casi por instinto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfSe siente bien? \u2014me pregunt\u00f3\u2014. \u00bfSubo un poco la calefacci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No se preocupe.\u00a0Gracias \u2014le respond\u00ed sin aliento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis manos. Otra vez sudaban.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me quit\u00e9 la chaqueta. Orden\u00e9 mis cosas sin mirar m\u00e1s el bolso. No quer\u00eda contar ese dinero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Atravesamos varias avenidas. Cientos de bicicletas cruzaban e invad\u00edan las calles en perfecto orden. Eran casi las cinco de la tarde. Estaba cansada. Necesitaba dormir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Llegamos \u2014me dijo el taxista al devolverme el papel con la direcci\u00f3n\u2014. Son diecis\u00e9is florines.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfMe espera? Solo debo entregar algo y regreso \u2014le ped\u00ed, buscando de alguna manera cambiar mi destino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Mil disculpas, se\u00f1ora \u2014me respondi\u00f3\u2014. Debo ir por otro pasajero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Rod\u00e9 mis maletas muy despacio hacia la puerta de la casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La fachada era alta y angosta. El techo ten\u00eda forma de campana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El cielo estaba gris.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfLlover\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al igual que en el cuento de Carver, vi a una mujer asomarse a la ventana. Abri\u00f3 la puerta antes de que yo acaso pudiera tocar el timbre. Su pelo era negro y muy corto. Me recibi\u00f3 con una breve sonrisa, clavando la vista de inmediato en el bolso que yo cargaba en mis manos, al momento en que dec\u00eda en voz alta: \u00a1Ten\u00edas toda la raz\u00f3n,\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">darling<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">! \u00a1La se\u00f1ora trajo mi cartera!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Entre, por favor! \u00a1Hace mucho fr\u00edo! Soy Tess \u2014me dijo al darme un r\u00e1pido apret\u00f3n de manos y cerrar la puerta\u2014. Le presento a mi esposo\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero si yo los hab\u00eda visto antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Mucho gusto \u2014me salud\u00f3 un hombre de cejas negras y pobladas\u2014. Not\u00e9 en el avi\u00f3n el entusiasmo con el que le\u00eda mis relatos \u2014continu\u00f3 al llevarse un cigarrillo a la boca\u2014. Soy Raymond Carver. Pero no se quede all\u00ed parada, si\u00e9ntese, si\u00e9ntese \u2014insisti\u00f3 mientras hac\u00eda espacio en el desorden de la sala\u2014. \u00bfNos acompa\u00f1a con una taza de t\u00e9?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-37\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>\u00a1Compra libros de los autores y traductores incluidos en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop!<\/b><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Rossana Sala Estremadoyro, escritora peruana, por Cecilia Durand.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De no ser por ese hombre, sentado junto a m\u00ed \u2014observ\u00e1ndome de vez en cuando con disimulo\u2014, el viaje habr\u00eda sido agradable. 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