{"id":4420,"date":"2021-02-23T20:00:51","date_gmt":"2021-02-24T02:00:51","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/02\/when-i-read-im-waiting-poetry-jump-out-me-anywhere-interview-eduardo-chirinos\/"},"modified":"2023-06-01T13:01:18","modified_gmt":"2023-06-01T19:01:18","slug":"when-i-read-im-waiting-poetry-jump-out-me-anywhere-interview-eduardo-chirinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/02\/when-i-read-im-waiting-poetry-jump-out-me-anywhere-interview-eduardo-chirinos\/","title":{"rendered":"\u201cLeo esperando que la poes\u00eda pueda saltar desde cualquier parte\u201d: Una entrevista a Eduardo Chirinos"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div class=\"caption\" dir=\"ltr\"><\/div>\n<p dir=\"ltr\">La presente es una versi\u00f3n parcial de la entrevista realizada por Octavio Pineda en Toulouse, marzo de 2013. Publicada en Eslava, Jorge. <em>La voz oculta. Conversaciones con Carlos L\u00f3pez Degregori y Eduardo Chirinos<\/em>. Lima: Fondo Editorial de la Universidad de Lima, 2016.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>Octavio Pineda:<\/strong> \u00bfQu\u00e9 motivos le empujaron a dejar su pa\u00eds de origen?, \u00bfc\u00f3mo fue el recorrido hasta llegar Missoula, su residencia actual?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>Eduardo Chirinos:<\/strong> A diferencia de muchos escritores argentinos, chilenos o uruguayos, yo no me march\u00e9 de mi pa\u00eds por motivos pol\u00edticos; adem\u00e1s viajo con frecuencia al Per\u00fa, donde vive mi familia y la familia de mi mujer. Lo que quiero decirte es que siempre he mantenido un contacto fuerte con mi pa\u00eds.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Si nos fuimos a los Estados Unidos fue por una situaci\u00f3n laboral: ninguna universidad peruana de los noventa ofrec\u00eda un doctorado en literatura. Pensamos primero en Italia, pero era muy dif\u00edcil. Si eres becario en una universidad americana puedes trabajar como asistente de espa\u00f1ol, con lo que puedes pagar \u2014aunque sea modestamente\u2014 tu manutenci\u00f3n y tus estudios. As\u00ed fue como nos doctoramos en la Universidad de Rutgers. Luego conseguimos trabajo en la Universidad de Montana y nos instalamos en Missoula. En resumen, fue m\u00e1s un exilio laboral que pol\u00edtico.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">A mediados de los ochenta estuve dos a\u00f1os en Espa\u00f1a, que es un pa\u00eds con el que siento un v\u00ednculo muy fuerte y al que siempre vuelvo. Pienso que tu pa\u00eds no es aquel del cual sales sino al que vuelves, y yo vuelvo constantemente a Espa\u00f1a, a Estados Unidos y al Per\u00fa. Estos tres pa\u00edses conforman una especie de tri\u00e1ngulo emocional donde me desplazo sin ning\u00fan problema.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Y la experiencia de ese desplazamiento la comparte con otros poetas de su generaci\u00f3n.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Sin ser emblem\u00e1tica, mi situaci\u00f3n tiene matices sociol\u00f3gicos ya que muchos compa\u00f1eros de mi edad se marcharon a los Estados Unidos sin perder el v\u00ednculo con el Per\u00fa. Bien mirado, se trata de un ensanchamiento de horizontes: tu patria termina siendo aquella donde publicas, donde cuentas con ese pu\u00f1ado de lectores que leen poes\u00eda, y esas patrias son para m\u00ed Espa\u00f1a y el Per\u00fa. En cuanto a EEUU, no he publicado demasiado porque no he escrito ni escribir\u00e9 en ingl\u00e9s, salvo algunas ocasiones en las que han aparecido poemas m\u00edos en revistas. La dificultad de ser extranjero retarda esa integraci\u00f3n pero, gracias a mi traductor Gary Racz y a la invitaci\u00f3n de V\u00edctor Rodr\u00edguez N\u00fa\u00f1ez, se dio en 2011 la oportunidad de publicar en Londres una antolog\u00eda, <em>Reasons for Writing Poetry<\/em>, y eso me abri\u00f3 las puertas de las editoriales americanas. Desde entonces, en poco tiempo, han aparecido <em>Escrito en Missoula<\/em> en Montana y <em>Humo de incendios lejanos<\/em> en Nueva York. Actualmente, mi traductor ha presentado la traducci\u00f3n de <em>Mientras el lobo est\u00e1<\/em>. Y espero que aparezca pronto.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> \u00bfEse cambio fue dif\u00edcil a la hora de integrarse en un nuevo espacio cultural, e incluso idiom\u00e1tico?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Cuando nos trasladamos a otro espacio geogr\u00e1fico no llegamos con la misma inocencia que a la p\u00e1gina blanca, sino a trav\u00e9s de ese filtro que nos dan una multitud de lecturas, pel\u00edculas, canciones, etc. con las que hemos construido un imaginario. Cada vez que llegamos a una ciudad nueva llevamos un equipaje cultural que nos permite habitar en ella, y transcribir en ella nuestra propia escritura. Y eso es maravilloso.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Hablaba de <em>Escrito en Missoula<\/em>, \u00bfde qu\u00e9 forma la experiencia de vivir en otro pa\u00eds se integra en su poes\u00eda?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Voy a responder a tu pregunta en dos niveles. El primero tiene que ver con el modo en el que la literatura en lengua extranjera incide en tu propia escritura, o sea, las lecturas de autores americanos en Estados Unidos, as\u00ed como la de escritores espa\u00f1oles en Espa\u00f1a. No es lo mismo leer a William Carlos Williams en New Jersey que leerlo en Lima. Ojo, no estoy sugiriendo que una lectura sea mejor que la otra, digo simplemente que son distintas. El segundo nivel tiene que ver con el necesario cambio de visi\u00f3n que supone vivir en un espacio que no es originalmente el tuyo. Ese cambio de visi\u00f3n determina una escritura distinta, que es lo que me interesa. Ese cambio es vital, me renueva mucho.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Y qu\u00e9 relaci\u00f3n se establece en tu poes\u00eda entre esa transterritorialidad de tu desplazamiento y la infancia, tan presente en muchos poemas.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> La verdad es que, hasta ahora que me lo dices, no me hab\u00eda percatado de que cada desplazamiento geogr\u00e1fico me devuelve en cierto modo a la infancia. Pero no a ese ni\u00f1o \u201cque todos llevamos dentro\u201d, aludo \u2014de nuevo\u2014 a la mirada, porque son los ojos los que hacen nuevo el lugar que habitas. Eso, naturalmente, demanda un lenguaje nuevo, deseos nuevos, miedos nuevos que van a \u201ccolonizar\u201d el nuevo espacio donde vas a escribir.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> En ese caso, \u00bfcree que la poes\u00eda es un lenguaje mejor ubicado para expresar una cierta experiencia de lejan\u00eda, desplazamiento, desarraigo?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Depende de cu\u00e1l sea el g\u00e9nero que te ha elegido como escritor. Podr\u00eda parecer que la novela canaliza mejor la experiencia del desarraigo (debo aclarar que yo nunca me he sentido un desarraigado), ya que invita a la creaci\u00f3n de acciones que se entrelazan con las reflexiones, dando lugar a la novela o al diario de viajes. La poes\u00eda no obedece a una necesidad de narrar o crear un mundo paralelo. En poes\u00eda se trata de estar atentos a una m\u00fasica, y la m\u00fasica que escuchas en otros lugares es distinta a la que escuchas en tu pa\u00eds de origen, de tal forma que desaf\u00eda y reeduca tu o\u00eddo. Como dec\u00eda en <em>Anuario m\u00ednimo<\/em>, la poes\u00eda no se escribe porque tengas una idea; la poes\u00eda es indiferente a la obligaci\u00f3n de escribirla. \u00bfC\u00f3mo es que aparece entonces? Despu\u00e9s de varios a\u00f1os de escribir poemas, siento que est\u00e9 donde est\u00e9, escuchar\u00e9 una m\u00fasica, y que esa m\u00fasica me reclamar\u00e1 palabras, y que esas palabras me reclamar\u00e1n una idea. A diferencia de las novelas, diarios o cuentos, que normalmente se inician con una idea, en poes\u00eda es cuesti\u00f3n de estar alertas, dispuestos a escuchar esa m\u00fasica y sentarse a poner por escrito las palabras que reclaman. Si las ideas aparecen pues bien, pero si no aparecen no importa. A veces ni siquiera son necesarias.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Si nos fijamos en el concepto de \u201cextraterritorialidad\u201d, de George Steiner, dice usted que m\u00e1s que un cambio de idioma es un cambio de m\u00fasica. Es posible sostener que existe en Latinoam\u00e9rica una corriente de poes\u00eda \u2014o \u201cm\u00fasica\u201d\u2014 extraterritorial, errante o migratoria.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> En t\u00e9rminos generales, creo que toda la poes\u00eda, incluso la que ha sido escrita por alguien que nunca sali\u00f3 de su pa\u00eds o, incluso, de su casa puede ser extraterritorial. Porque la verdadera poes\u00eda se compone de palabras que se desplazan constantemente. Recuerdo una frase de la poeta uruguaya Ida Vitale que dec\u00eda algo as\u00ed: \u201clas palabras del poema son siempre n\u00f3madas, los malos poemas las hacen sedentarias\u201d. Entonces, depende m\u00e1s de los poemas que de los autores, y esa trashumancia, esa migraci\u00f3n, se da en los grandes poemas que hemos le\u00eddo en todos los lugares y todas las \u00e9pocas. Incluso alguien que se ha desplazado y expuesto a multitud de tonos, de lenguas, de espacios extranjeros, si sus palabras son sedentarias, de nada le servir\u00e1n. Moverse no es garant\u00eda de extraterritorialidad.<\/p>\n<p><strong>O.P.:<\/strong> Sin embargo, en cuanto a la m\u00fasica de muchos de sus libros, hay algunos poemarios con un cambio muy marcado por, quiz\u00e1s, el cambio de m\u00fasica, como los que fueron escritos en Madrid o en Estados Unidos. \u00bfQu\u00e9 obras representan m\u00e1s exactamente ese cambio de m\u00fasica y lugar?<\/p>\n<p><strong>E.Ch.:<\/strong> En realidad todos mis libros suponen un cambio de m\u00fasica, aunque su escritura haya ocurrido en un mismo pa\u00eds; pero hay algunos en los cuales el cambio es m\u00e1s radical porque aluden a un escenario que me afect\u00f3 definitivamente la mirada. Si hay libros que marcan un cambio, estos ser\u00edan <em>El libro de los encuentros<\/em> (que fue mi encuentro con Madrid), <em>El equilibrista de Bayard Street<\/em> (que fue mi primer encuentro con Estados Unidos) y <em>Escrito en Missoula<\/em>. Por alguna raz\u00f3n tambi\u00e9n son los que m\u00e1s gustan a los lectores.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> <em>El libro de los encuentros<\/em> representa, seg\u00fan dice, su relaci\u00f3n con Madrid, hay all\u00ed una mezcla de lugares, de \u00e9pocas, o de historia. Por ejemplo, el templo de Debod del Parque del Oeste. All\u00ed habla del traslado del templo egipcio a Espa\u00f1a, como la mudanza de un espacio f\u00edsico hacia otro lugar.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.: <\/strong>Ahora que lo mencionas, una de las lecturas que m\u00e1s me marcaron cuando me mud\u00e9 a Espa\u00f1a fue Cavafis, quien por esos a\u00f1os no era muy conocido en el Per\u00fa. Una de sus grandes lecciones fue acercar los poemas a la historia. Pero no a la historia como descripci\u00f3n de los hechos pasados, sino a la historia que puede ser le\u00edda como una transferencia de tu historia particular. Yo me sent\u00eda solo, aislado, en un ambiente que no sent\u00eda como m\u00edo. Hablo de las primeras semanas en Madrid. Aunque debo decir que esa soledad y ese aislamiento fueron temporales, porque no tard\u00e9 en darme cuenta de que muchas de las cosas que me rodeaban eran familiares: en mi colegio hab\u00eda aprendido a sumar con pesetas, me ense\u00f1aron el nombre los reyes visigodos antes que los de los incas, me sab\u00eda de memoria las canciones de zarzuelas como <em>Luisa Fernanda<\/em> (que daba el nombre a mi calle) y sab\u00eda perfectamente qu\u00e9 se celebraba con los cincuenta a\u00f1os de la Guerra Civil. Ni su lengua, ni su comida ni su m\u00fasica, eran nuevas. No fue un choque tan tajante, como lo fue en Estados Unidos en a\u00f1os posteriores.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Pero me sent\u00eda solo. Ten\u00eda 25 a\u00f1os, no contaba con mi familia y por primera vez estaba fuera del Per\u00fa. Me sent\u00eda como esa solitaria mole egipcia en medio del Parque del Oeste, instalada all\u00ed, dios sabe por qu\u00e9. \u00bfQu\u00e9 hace all\u00ed esa construcci\u00f3n tan ex\u00f3tica?, me preguntaba. Y descubr\u00ed que al averiguar su historia lo que hac\u00eda era explicarme a m\u00ed mismo. El poema \u201cTemplo del Debod\u201d hablaba de mi situaci\u00f3n particular.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> O sea que relacionaba un hecho hist\u00f3rico con una experiencia personal<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> S\u00ed, es como si la historia personal hallara en la historia m\u00e1s amplia un canal donde expresarse, y tambi\u00e9n una suerte de m\u00e1scara, ya que las m\u00e1scaras ocultan, pero tambi\u00e9n revelan. Con los hechos hist\u00f3ricos o culturales ocurre lo mismo que cuando te enfrentas a la p\u00e1gina blanca, aunque estoy de acuerdo con Roland Barthes cuando dice que lo que enfrenta un escritor es, en realidad, una p\u00e1gina negra: cuando queremos escribir sobre un tema en particular, el amor por ejemplo, la p\u00e1gina ya se encuentra ennegrecida por el discurso de cientos de miles de poetas. De lo que se trata es de encontrar un peque\u00f1o espacio blanco en donde insertar algo distinto a lo que ya se ha hecho. Lo mismo ocurre con el hecho cultural, como el templo de Debod o ciertas instancias culturales que reclaman ser escritas: est\u00e1n tan semantizadas, tan cargadas de historia, que es poco lo que puede decir uno. Se trata de un reto que debe afrontar cada poeta.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Yo tuve la suerte de criarme en una casa en la que no hab\u00eda biblioteca ni se cultivaba el h\u00e1bito de la lectura. Mi madre le\u00eda, claro, pero le\u00eda con la misma devoci\u00f3n a Vargas Llosa, a Agatha Christie, las Selecciones de <em>Reader\u2019s Digest<\/em> y los libros de cocina de Teresa Ocampo; mi padre era militar y si le\u00eda eran libros de estrategia militar y cosas por el estilo. Yo no crec\u00ed en un hogar donde la cultura fuera esa cosa opresiva que penosamente deb\u00eda ir conquistando. No. Yo crec\u00ed libre de esa tiran\u00eda, poco a poco fui formando mi propia biblioteca, que ahora tengo repartida entre Lima y Missoula. S\u00f3lo as\u00ed me explico esa mirada que pone en el mismo nivel lo elevado y lo vulgar sin que eso signifique una concesi\u00f3n paternalista ni tampoco un acto de soberbia.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Me hace pensar en el libro <em>Humo de incendios lejanos<\/em>, donde hay una presencia de personajes de c\u00f3mic, Batman es uno de ellos, junto a textos que hablan de la poes\u00eda rumana contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> M\u00e1s que un inter\u00e9s erudito sobre las cosas, es un inter\u00e9s po\u00e9tico. En la infancia tuve una enfermedad que afect\u00f3 para siempre mis capacidades auditivas, pero cuento con un o\u00eddo particularmente afinado para escuchar la m\u00fasica que brota de una persona, de un libro o de una pel\u00edcula. Por eso jam\u00e1s he cre\u00eddo en la distinci\u00f3n que hacen algunos entre lo vital y lo cultural, como si la cultura no fuera algo vital. Salir a la calle, leer un libro, escuchar m\u00fasica rock, boleros o zarzuelas tiene, para m\u00ed, el mismo nivel que leer c\u00f3mics o escuchar m\u00fasica cl\u00e1sica. Leo esperando que la poes\u00eda pueda saltar desde cualquier parte. Vivo permanentemente alerta a eso.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Parece que todo puede ser poes\u00eda.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> La paradoja es que si todo puede ser poes\u00eda, nada puede ser poes\u00eda\u2026<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Otro elemento que se desprende del texto sobre la poes\u00eda de Lucian Blaga (el escritor rumano), es el inter\u00e9s en su obra por idiomas que no conoce. A veces incorpora idiomas extranjeros&#8230;<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.: <\/strong>El poema al que t\u00fa aludes se llama \u201cOrdenando la biblioteca antes de dormir\u201d y tiene su historia. En mi \u00faltima mudanza, se me hizo tarde disponiendo los libros en mi nueva biblioteca. Era de noche y hab\u00eda un silencio sobrecogedor, entonces me vino a la mente el poema de Blaga y descubr\u00ed que ten\u00eda cuatro o cinco versiones en espa\u00f1ol. Me pareci\u00f3 maravilloso el hecho de que ignorar la lengua me permitiera contar con tantas versiones. Lo que el poema empez\u00f3 a transmitirme, m\u00e1s que sus palabras, fue ese silencio o <em>linistire<\/em> (en rumano) que se apoder\u00f3 de m\u00ed. Sent\u00ed de pronto que el silencio era igual en cualquier lengua.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> \u00bfY el ingl\u00e9s, como idioma con el que convive diariamente, le ha empujado a escribir en esa lengua?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Aprend\u00ed el ingl\u00e9s tard\u00edamente, por eso no se ha incorporado a mi sistema de escritura, aunque s\u00ed me invita a pensar en espa\u00f1ol el tono de lo que leo en ingl\u00e9s. Por eso me he animado a traducir: la poes\u00eda se huele, se toca, puedes hojear un libro de poemas y sentir inmediatamente si ese tono te gusta o no. De ese modo la traducci\u00f3n se convierte, m\u00e1s que un oficio, en una necesidad.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong>\u00a0Parece que siempre la poes\u00eda est\u00e1 latente, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n existe entonces entre su vida y su obra? El libro <em>Anuario m\u00ednimo<\/em> representa de manera directa sus 50 a\u00f1os de vida cumplidos desde 1960 hasta 2010.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Una amiga ley\u00f3 <em>Anuario m\u00ednimo<\/em> y me dijo: \u201cal parecer tu vida no es otra cosa que tu relaci\u00f3n con el lenguaje\u201d. Y ten\u00eda raz\u00f3n: el lenguaje termina suplantando la vida hasta el punto de convertirse en ella. Hay un verso de Jorge Guill\u00e9n que utiliza Javier Sologuren como emblema de su obra: <em>Poes\u00eda: vida continua<\/em>. Yo creo que mi poes\u00eda es vida continua, que mi vida son mis libros.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> En cuanto a su pertenencia a una tradici\u00f3n literaria. Dice uno de sus poemas de <em>Anuario m\u00ednimo (1960-2010)<\/em>: \u201cUn poema, si es realmente original, sabr\u00e1 conducir a sus lectores hasta el origen mismo de la tradici\u00f3n literaria, un poema es el punto de partida de una tradici\u00f3n literaria, nunca su punto de llegada\u201d. \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene la poes\u00eda con la tradici\u00f3n?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.: <\/strong>Se trata de la interpretaci\u00f3n de Ricardo Reis (el heter\u00f3nimo m\u00e1s cl\u00e1sico de Pessoa), quien dec\u00eda que en todo poema, por peque\u00f1o que sea, debe notarse que lo escribi\u00f3 Homero. Durante a\u00f1os cre\u00ed que todo poema deb\u00eda ser el recept\u00e1culo de una tradici\u00f3n, y que el poema deber\u00eda devolver, como una radiograf\u00eda, el proceso que define nuestra cultura. Hasta que un d\u00eda me di cuenta de que lo que quer\u00eda decir Reis era exactamente lo contrario. Mis alumnos me dec\u00edan que ante algunos poemas se sent\u00edan muy intimidados, pensaban que para entenderlos era necesario poseer una multitud de referencias culturales e hist\u00f3ricas, como si el poema fuera una monstruosa esfinge cuyas adivinanzas deb\u00edan responder. Y ah\u00ed pens\u00e9 en la frase de Ricardo Reis y les dije a mis alumnos que pensaran el poema como el punto de inicio de una tradici\u00f3n que les llevar\u00eda al conocimiento. De la misma forma que muchos poetas desconocen lo que significa \u201cl\u00edtote\u201d o \u201cas\u00edndeton\u201d y aun as\u00ed las usan, para el lector es necesario enfrentarse al poema de la manera m\u00e1s libre posible, y eso le conducir\u00e1 hacia Homero. Es una cuesti\u00f3n de perspectiva, nada m\u00e1s.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> \u00bfY c\u00f3mo es su taller de escritura?, \u00bfc\u00f3mo es tu proceso despu\u00e9s de tantos a\u00f1os y tantos poemarios publicados?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Es complicado responder esa pregunta. Ya que cada libro reclama su propia forma de escritura. Hay libros que demandan una disponibilidad diferente a la de los otros, y esa disponibilidad depende del momento que est\u00e1s viviendo. Mi \u00faltimo libro, por ejemplo, ha sido escrito de una manera distinta, porque normalmente escribo en la ma\u00f1ana, y me ocurri\u00f3 que \u2014contra mi costumbre\u2014 que algunos poemas reclamaban la noche. Incluso era capaz de levantarme a las tres de la madrugada porque se me hab\u00eda ocurrido la soluci\u00f3n de un verso. Tal vez porque lo escrib\u00ed durante un largo y penoso proceso de enfermedad, la idea de escribir contra la muerte dej\u00f3 de tener un sentido metaf\u00f3rico para adquirir un sentido real.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Ah, y escribo directamente en la computadora, ya que mi caligraf\u00eda ri\u00f1e con la inspiraci\u00f3n; cuando \u00e9sta aparece se va muy r\u00e1pido, y la caligraf\u00eda me demora porque tiendo a hacer una letra muy dibujada. Nunca escribo a mano.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> \u00bfHa llegado a escribir dos libros que conviven juntos?<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> Por lo general escribo un solo libro que me deja, al terminarlo, un vac\u00edo del que resulta dif\u00edcil reponerme. Pero he aprendido a ser paciente y a confiar en que algo vendr\u00e1 despu\u00e9s. Pero en los primeros a\u00f1os en Estados Unidos descubr\u00ed, para mi sorpresa, de que estaba escribiendo poemas que no ten\u00edan que ver con otros. Generalmente escribo por ciclos, y los poemas responden a un mismo tono. Pero esa vez me di con la circunstancia de que \u2014sin propon\u00e9rmelo\u2014 estaba escribiendo tres libros de manera entrelazada, sin saber bien ad\u00f3nde iba todo aquello. Cuando lo tuve claro dej\u00e9 que la cosa fluyera. Fue as\u00ed como aparecieron <em>El equilibrista de Bayard Street<\/em>, <em>Breve historia de la m\u00fasica<\/em> y <em>Abecedario del agua<\/em>.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Esto no me volvi\u00f3 a ocurrir hasta el momento en el que apareci\u00f3 la enfermedad a finales del 2011. Ah\u00ed se entrecruzaron dos libros que, en apariencia, no ten\u00edan nada que ver: las <em>35 lecciones de biolog\u00eda (y tres cr\u00f3nicas did\u00e1cticas)<\/em>, donde cada poema es el discurso de un animal distinto; y otro libro cuyos poemas tienen que ver con el modo en el que mi mente y mi cuerpo reaccionaron ante la enfermedad\u2026 Pero debo reconocer que mi mente y mi cuerpo me hicieron olvidar la enfermedad mediante el recurso de darle voz a diversos animales, por lo que hay algo muy sutil que une esos dos proyectos.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> De <em>35 lecciones de biolog\u00eda<\/em> me viene a la cabeza su otro libro centrado en los animales <em>el Coloquio de los animales<\/em>. No es com\u00fan en la poes\u00eda actual, tan urbana, tanto inter\u00e9s por ellos.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> El <em>Coloquio de los animales<\/em> es, como lo digo un poco en broma, mi zool\u00f3gico de papel. Mi fascinaci\u00f3n por los animales explica que desde mi primer libro hasta el \u00faltimo haya siempre esa presencia. Supongo que tiene que ver con el hecho de que nos hemos acercado a los animales como una proyecci\u00f3n, es decir, transfiri\u00e9ndoles nuestros miedos, nuestras virtudes, nuestros defectos, como si fueran objetos culturales. Pero la verdad es que los animales son indiferentes y pasan de eso. Por ejemplo Arist\u00f3teles, un fil\u00f3sofo tan importante y decisivo para nuestra cultura, pensaba seriamente que el avestruz era el resultado de una c\u00f3pula entre un gorri\u00f3n y un camello. A\u00fan hoy su nombre cient\u00edfico conserva ambos conceptos: <em>Struthio camelus<\/em>. \u00bfNo crees que si el avestruz pudiera hablar (y, adem\u00e1s, leer a Arist\u00f3teles) se quejar\u00eda de semejante error? Bueno, eso es lo que hacen las <em>35 lecciones de biolog\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Mi fascinaci\u00f3n se debe a que nuestros mundos jam\u00e1s se tocan. Se trata de universos paralelos: lo que ve un avestruz, un perro, o un gato, est\u00e1 mediatizado por lo que cada uno de ellos requiere para vivir, ni siquiera est\u00e1 unido con el de otros animales.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> \u00bfY con cu\u00e1les se sentir\u00eda m\u00e1s identificado? Podr\u00eda imaginarse que las aves tienen un lugar predominante en sus poemas.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> En el \u00faltimo libro hay animales de todo tipo, no solo aves. All\u00ed hay mam\u00edferos, peces y tambi\u00e9n insectos. En Missoula, donde ahora vivo, se puede contemplar animales en estado natural. Missoula es una ciudad que sabe dialogar con la naturaleza: all\u00ed puedes ver manadas de ciervos cruzando la calle, osos que invaden jardines privados, hace poco vi un castor en las orillas del r\u00edo. Los animales conviven contigo, pero \u2014como ya te dije\u2014 viven en mundos paralelos. En las noches uno puede sentir la presencia de esos animales, su muda cercan\u00eda. En Lima eso no ocurre.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>O.P.:<\/strong> Como si la naturaleza de Missoula tuviera esa m\u00fasica que s\u00ed ha escuchado.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>E.Ch.:<\/strong> S\u00ed, es una cosa especial. En las otras ciudades hay animales adaptados a ese lugar, pero son los de siempre: perros, gatos, ratas, las cucarachas de siempre.<\/p>\n<h6 dir=\"ltr\">Eduardo Chirinos, poeta peruano. Foto:\u00a0Fernando Alonso.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">Si nos fuimos a los Estados Unidos fue por una situaci\u00f3n laboral: ninguna universidad peruana de los noventa ofrec\u00eda un doctorado en literatura. Pensamos primero en Italia, pero era muy dif\u00edcil. Si eres becario en una universidad americana puedes trabajar como asistente de espa\u00f1ol, con lo que puedes pagar \u2014aunque sea modestamente\u2014 tu manutenci\u00f3n y tus estudios. As\u00ed fue como nos doctoramos en la Universidad de Rutgers. Luego conseguimos trabajo en la Universidad de Montana y nos instalamos en Missoula. En resumen, fue m\u00e1s un exilio laboral que pol\u00edtico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4447,2984],"genre":[],"pretext":[],"section":[2437],"translator":[2728],"lal_author":[3270,3491],"class_list":["post-4420","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-17","tag-peru-es","section-dossier-eduardo-chirinos-es-2","translator-nora-e-carr-es-2","lal_author-eduardo-chirinos-es-2","lal_author-octavio-pineda-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4420\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4420"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4420"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4420"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4420"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4420"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}