{"id":4385,"date":"2021-02-22T19:26:03","date_gmt":"2021-02-23T01:26:03","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/02\/two-visits-oklahoma-angel-gilberto-adame\/"},"modified":"2023-06-01T12:52:36","modified_gmt":"2023-06-01T18:52:36","slug":"two-visits-oklahoma-angel-gilberto-adame","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/02\/two-visits-oklahoma-angel-gilberto-adame\/","title":{"rendered":"&#8220;Dos visitas a Oklahoma&#8221; de \u00c1ngel Gilberto Adame"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div class=\"caption\" dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 80px;\"><\/div>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: center;\">I<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><em><strong>El 16 de octubre de 1971 tuvo lugar la cena de clausura del homenaje que la revista <\/strong><\/em><strong>Books Abroad <\/strong><em><strong>brind\u00f3 a Octavio Paz. Se recopilan los testimonios le\u00eddos por los amigos de Paz.<\/strong><\/em><\/p>\n<p dir=\"ltr\">La revista Books Abroad fue fundada por Roy Temple House en 1927 con la idea de \u201cservir a las comunidades internacionales, estatales y universitarias logrando la excelencia como publicaci\u00f3n literaria, patrocinadora de premios literarios y centro cultural para estudiantes\u201d. Estaba radicada en la ciudad de Norman, sede de una universidad reconocida del centro de Estados Unidos, cercana a la capital de Oklahoma, que alberga tambi\u00e9n el Centro Meteorol\u00f3gico Nacional por hallarse en la zona de terribles tornados.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Octavio Paz era lector de <em>Books Abroad<\/em>:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Recuerdo hace muchos a\u00f1os, cuando estudiaba la licenciatura y comenzaba a descubrir la literatura por m\u00ed mismo, una copia del diario lleg\u00f3 a mis manos. En aquellos d\u00edas, el aislamiento literario de M\u00e9xico era casi absoluto, en la medida en que cuando le\u00eda esas p\u00e1ginas sent\u00eda la apertura de las puertas de la literatura contempor\u00e1nea en otros idiomas adem\u00e1s del m\u00edo. Durante un tiempo, <em>Books Abroad<\/em> fue mi br\u00fajula, y la literatura extranjera dej\u00f3 de ser para m\u00ed un bosque impenetrable.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">En 1968, el poeta estonio Ivar Ivask, quien fue el quinto editor de la revista desde su fundaci\u00f3n y director de ella para entonces, y Lowell Dunham, jefe del Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas de la Universidad de Oklahoma, decidieron homenajear a al poeta Jorge Guill\u00e9n por sus 75 a\u00f1os con un n\u00famero especial y un simposio que se prolong\u00f3 durante tres d\u00edas. Naci\u00f3 as\u00ed una virtuosa tradici\u00f3n.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En 1969, Jorge Luis Borges fue el homenajeado durante dos semanas de conferencias, seminarios y simposios al serle concedido el Puterbaugh Fellow. Luego se decidi\u00f3 que el evento ser\u00eda bienal y se llamar\u00eda \u201cOklahoma Conferences on Writers of the Hispanic World\u201d, tendr\u00eda siempre a un gran escritor rodeado de actividades acad\u00e9micas y una sesi\u00f3n homenaje de dos d\u00edas de estudios y conferencias.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de que apareciera la primera rese\u00f1a de su obra en <em>Books Abroad<\/em> \u2014la del cr\u00edtico italiano Donato Internoscia sobre <em>Libertad bajo palabra<\/em>\u2014 se anunci\u00f3 que Paz recibir\u00eda el Puterbaugh Fellowship.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Paz arrib\u00f3 a Norman el lunes 4 de octubre de 1971, d\u00edas despu\u00e9s de haber anunciado en M\u00e9xico, con otros intelectuales y pol\u00edticos, que se crear\u00eda un nuevo partido pol\u00edtico. Dos de sus charlas p\u00fablicas las imparti\u00f3 en ingl\u00e9s: \u201cLa nueva analog\u00eda: poes\u00eda y tecnolog\u00eda\u201d y \u201cAndr\u00e9 Breton\u201d. Su seminario de posgrado, \u201cPoes\u00eda hispanoamericana moderna: postmodernismo y vanguardismo\u201d, se dividi\u00f3 en seis sesiones dedicadas a \u201caclarar aspectos de la poes\u00eda hispanoamericana en su evoluci\u00f3n desde romanticismo al simbolismo y al presente, contrastando la literatura de Europa y Am\u00e9rica, siempre con la mira hacia el presente y en permanente apertura al futuro\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Seg\u00fan recuerda Ivask, \u201csu contacto con el p\u00fablico fue muy diferente al de Borges. [\u2026] Mientras Borges hab\u00eda habitado en el pasado, Paz nos lanz\u00f3 siempre de vuelta al presente. Mientras el mundo de Borges tend\u00eda a ser circularmente cerrado y autosuficiente, la realidad de Paz segu\u00eda siendo porosa, abierta al futuro universal; Borges apel\u00f3 como el ir\u00f3nico, humilde, bardo de memoria m\u00edtica, mientras que Paz gan\u00f3 con su fervor prof\u00e9tico explorando siempre lo nuevo, pero viejo como el roc\u00edo de la ma\u00f1ana\u201d.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">El 15 y 16 de octubre tuvo lugar el seminario \u201cLa vida y obra de Octavio Paz\u201d, en el que participaron Manuel Dur\u00e1n (Yale), Ricardo Gull\u00f3n (Austin), Ruth Needleman (Santa Cruz, California), Allen W. Phillips (Austin), Rachel Phillips (Vassar), Emir Rodr\u00edguez Monegal (Yale), Alfredo A. Roggiano (Pittsburgh) y Tom\u00e1s Segovia (El Colegio de M\u00e9xico). El cierre fue un panel de discusi\u00f3n entre Dur\u00e1n, Roggiano, Phillips y Segovia.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Entre las actividades oficiales \u201cPaz y su esposa Marie Jos\u00e9 encontraron el tiempo y el inter\u00e9s para explorar lugares emblem\u00e1ticos de Oklahoma, como Indian City y el Cowboy Hall of Fame, antes del simposio final [a diferencia de Borges, Paz no asisti\u00f3 a las sesiones] y la ahora ya acostumbrada lectura y cena\u201d.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">En el transcurso de la cena de clausura, el s\u00e1bado 16 se leyeron varios testimonios de amigos de Paz, como los siguientes:<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Jorge Guill\u00e9n:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">El homenaje a Octavio Paz en la Universidad de Oklahoma es muy oportuno. El poeta mismo est\u00e1 ah\u00ed con ustedes. Es un placer confirmar que sus obras son una extensi\u00f3n admirable de su persona. Poeta, cr\u00edtico, ensayista, mexicano, europeo, atra\u00eddo incesantemente por las culturas asi\u00e1ticas; muy sensible a la vida m\u00e1s \u00edntima y muy interesado en los problemas de su tiempo. Muchos aspectos de Octavio Paz est\u00e1n dominados \u2014es evidente\u2014 por su naturaleza po\u00e9tica: creador de la palabra esencial en toda su poderosa revelaci\u00f3n. Perm\u00edteme unir mi voz en este homenaje.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Carlos Fuentes:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Me alegro de unirme a ustedes en el homenaje a Octavio Paz: el mejor escritor mexicano vivo, excelente renovador de la lengua espa\u00f1ola, gran poeta y ensayista universal.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Salvador Elizondo:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">En el momento en que el ejercicio estricto de la conciencia cr\u00edtica est\u00e1 a punto de renacer en M\u00e9xico, saludo muy cari\u00f1osamente a Octavio Paz, cuyo trabajo t\u00e9cnico y te\u00f3rico ser\u00e1 sin duda uno de los ejes m\u00e1s caracter\u00edsticos en torno al cual esa nueva conciencia se convertir\u00e1 en una conciencia a la que muchos escritores, ah\u00ed, por primera vez, puedan acceder.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Octavio Paz es el fundador de una cr\u00edtica rigurosa y profunda de nuestro idioma, especialmente en su forma hablada, y los intentos de fundar una po\u00e9tica basada en los resultados de esa cr\u00edtica ciertamente no ha sido infructuosa en el propio trabajo creativo de Paz. De hecho, se podr\u00eda decir que su poes\u00eda representa una de las empresas m\u00e1s grandes de ese tipo que se ha intentado en un pa\u00eds de habla hispana: un patrimonio dado libremente, beneficios de los cuales ahora conservamos.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Su trabajo cr\u00edtico ha confrontado valientemente a las m\u00e1s generalizadas y menos rigurosas suposiciones sobre los valores de nuestra tradici\u00f3n moderna e incluso de esa paradoja \u201ctradici\u00f3n del presente\u201d que tan frecuentemente ha tratado de instalarse en nuestro medio intelectual.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Por lo tanto, aprovecho esta oportunidad para desear el \u00e9xito a esta conferencia y personal fortuna a Octavio Paz.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Jos\u00e9 Emilio Pacheco:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Me pregunto hoy una vez m\u00e1s, cuando todo parece estar a punto de volver a arder, si hay un lugar para un poema en este alboroto, en esta confusi\u00f3n de sonoridades que nos rodean como islas, por todas partes, que se api\u00f1an en el mar.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Quiz\u00e1s la poes\u00eda es otro oficio de la oscuridad, un disco rayado que se multiplica, hasta que se separa, las voces de los grandes encantadores, muertos hace un siglo al mismo tiempo que, reci\u00e9n humanizado, Dios enterr\u00f3 a Dios y pronunci\u00f3 no un \u201chasta luego\u201d, sino un adi\u00f3s definitivo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Por otro lado, no me gustar\u00eda conformarme con un saludo superficial: tengo escrito tanto sobre \u00e9l, pero al hacerlo siempre me contuve, s\u00e9 reconocer distancias y, adem\u00e1s, el fervor debe ser de alguna manera secreto o t\u00edmido.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Sin embargo, abro sus libros nuevamente y, a trav\u00e9s de un espejismo totalizador, los a\u00f1os son como fueron: soy nuevamente el deplorable adolescente cuya \u00fanica virtud es la inocencia. Y cada p\u00e1gina se convierte en un jard\u00edn y su vegetaci\u00f3n es una estrella feroz ilumin\u00e1ndome.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Las apariencias son hermosas en su verdad moment\u00e1nea. Las palabras nacen en el visible centro de la tierra. Los cuerpos renuevan su alegr\u00eda. La piedra de sol ilumina las calles que todav\u00eda no existen. La noche se disuelve en el mar. El amanecer est\u00e1 inundado de p\u00e1jaros. Amanecer, mundos, levantarse sobre la transparencia del espacio y la sombra del viento sobre el agua. Y de repente, entre quietud y v\u00e9rtigo, el presente es perpetuo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Marco Antonio Montes de Oca:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Les pido que acepten mi entusiasta adhesi\u00f3n por el homenaje que la Universidad de Oklahoma le rinde al gran poeta mexicano, Octavio Paz, el maestro indiscutible de la nueva generaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, un hombre de una estatura moral impecable, un ensayista de una imaginaci\u00f3n muy brillante y original, Octavio Paz es, sobre todo, un poeta que s\u00f3lo puede encontrar paralelo entre los grandes inventores de la literatura espa\u00f1ola en el siglo XVI. Por eso considero apropiado el reconocimiento acad\u00e9mico que ha organizado una universidad estadounidense, apropiado y no menos importante que el que esos nuestros<em> miglior fabbro<\/em> han recibido m\u00e1s all\u00e1 de la frontera.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Y finalmente, fue el turno de Paz, quien dijo:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Desde el d\u00eda que llegamos a Oklahoma, Marie Jos\u00e9 y yo nos sentimos rodeados de una l\u00facida cordialidad que parec\u00eda una especie de correspondencia espiritual con el brillo de estos d\u00edas de oto\u00f1o. Encontramos aqu\u00ed la viva amistad de Astrid y Ivar Ivask, dos poetas, dos nombres m\u00e1s lunares que solares, dos corazones m\u00e1s cerca del hogar que de la nieve; la amplia hospitalidad de Lowell Dunham, generosa como estos campos interrumpidos aqu\u00ed y all\u00e1 por elegantes colinas (una de esas colinas se llama Francis); la calidez de Karen y Tom Lewis, apasionados e idealistas en lo moral, no el sentido filos\u00f3fico, como lo es la juventud norteamericana de nuestros d\u00edas en su admirable rebeli\u00f3n. Y entre todas estas pruebas de amistad, hay una con la que no hab\u00eda contado: la exquisita cortes\u00eda de un cielo despejado y del aire radiante. Y todos los amigos que se han reunido aqu\u00ed para hablar de una persona que conozco e interpreto. No s\u00e9 qui\u00e9n sea quien tiene el mismo nombre que yo, pero no debe ser confundido conmigo, y qui\u00e9n es el autor de libros que llevan mi nombre. Han sido d\u00edas extraordinarios e inusuales en cuya atm\u00f3sfera se desarroll\u00f3 una sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza, una sensaci\u00f3n deliciosa, no sin iron\u00eda y melancol\u00eda, que han creado en m\u00ed al hablar sobre m\u00ed y mi trabajo como escritor.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">El otro d\u00eda le\u00ed que Picasso hab\u00eda dicho: \u201cYo con frecuencia pinto Picassos falsos\u201d. Algo sobre eso me parece curioso: las obras del autor tal vez no sean tanto retrato de \u00e9l, aunque cada obra literaria es un espejo que nunca refleja la misma imagen; ellas inventan al autor que las escribe y al lector que las recrea a ellos. Gracias, amables amigos, por las lecturas variadas, inteligentes y penetrantes: no me veo en lo que tengo escrito; m\u00e1s bien los veo. Veo paisajes y mundos creados por ustedes, por su simpat\u00eda creativa. Gracias tambi\u00e9n al doctor Jim Artman, que me ha otorgado la llave a esta ciudad, una ciudad sin muros ni puertas. Gracias finalmente y, sobre todo, al presidente Paul F. Sharp y a la se\u00f1ora Sharp que nos han honrado.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">La cena concluy\u00f3 con un recital de Paz donde coment\u00f3 cada poema, mientras Ivask le\u00eda las traducciones. Paz eligi\u00f3 para esta ocasi\u00f3n diecisiete poemas de <em>\u00bf\u00c1guila o sol?<\/em> y <em>Ladera este<\/em>: \u201cEscribo sobre la mesa crepuscular,\u201d \u201cJadeo, viscoso aleteo,\u201d \u201cHace a\u00f1os con piedrecitas,\u201d \u201cUn poeta,\u201d \u201cHacia el poema I, II,\u201d \u201cAqu\u00ed,\u201d \u201cMadrugada,\u201d \u201cJuventud,\u201d \u201cPueblo,\u201d \u201cAparici\u00f3n,\u201d \u201cMadurai,\u201d \u201cM\u00e9xico, Olimpiada 1968,\u201d \u201cLectura de John Cage,\u201d \u201cPasaje,\u201d \u201cContigo,\u201d \u201cEjemplo\u201d y \u201cViento entero.\u201d<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Al d\u00eda siguiente, al mediod\u00eda, Paz vol\u00f3 a Cambridge, donde deb\u00eda asumir el honor de impartir las Charles Eliot Norton Lectures, ciclo de conferencia que antes que \u00e9l, tambi\u00e9n dictaron Guill\u00e9n y Borges.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Los ensayos del simposio aparecieron en la edici\u00f3n de oto\u00f1o de 1972 de Books Abroad. Una versi\u00f3n ampliada se public\u00f3 en 1973 en el libro <em>The Perpetual Present: The Poetry and Prose of Octavio Paz<\/em>.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Con los a\u00f1os el reconocimiento se ampli\u00f3 a escritores de cualquier nacionalidad y adopt\u00f3 el nombre de \u201cThe Puterbaugh Festival of World Literature and Culture\u201d. Despu\u00e9s de Paz, s\u00f3lo otro mexicano ha sido galardonado: Carlos Fuentes en 1983. Paz no lo sab\u00eda, pero un a\u00f1o antes que Fuentes, regresar\u00eda a Norman por una raz\u00f3n distinta.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: center;\">II<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong><em>Cr\u00f3nica de galard\u00f3n otorgado a Octavio Paz en 1982 por la Universidad de Oklahoma y la revista<\/em> World Literature Today.<\/strong><\/p>\n<p dir=\"ltr\">El Premio Internacional Neustadt de Literatura es un galard\u00f3n de alto prestigio en los Estados Unidos, uno que <em>The New York Times<\/em> considera equivalente al Premio Nobel.<sup>7<\/sup> Es un premio bienal que comenz\u00f3 a entregarse en 1970, auspiciado por la Universidad de Oklahoma y la revista <em>World Literature Today<\/em>. Su promotor inicial fue el poeta Ivar Ivask, y su patrocinio vino de la familia Neustadt. En 1982 entregaba veinticinco mil d\u00f3lares \u2014hoy la suma se ha duplicado\u2014 con un certificado y una pluma de \u00e1guila ba\u00f1ada en plata que remite a las tribus americanas nativas de Oklahoma.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Cualquier escritor vivo es candidato al premio, siempre y cuando una parte importante de su obra est\u00e9 disponible en ingl\u00e9s o franc\u00e9s. En su origen se llam\u00f3 Premio Internacional de Literatura <em>Books Abroad<\/em>, que era el antiguo nombre de la revista <em>World Literature Today<\/em>; luego, desde 1976 cambio a su actual apelativo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El primer ganador fue el poeta italiano Giuseppe Ungaretti. En 1972, Ivask promovi\u00f3 a Paz, con el apoyo del poeta belga Fernand Verhesen, que argument\u00f3 \u201cla extrema originalidad de su trabajo y la profundidad ferviente y l\u00facida con la que intenta reconciliar al hombre con el mundo exterior y consigo mismo\u201d.<sup>8<\/sup> Sin embargo, el resto del jurado opt\u00f3 por otro latinoamericano, el colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Ivask le escribi\u00f3 a Paz: \u201c\u00bfQu\u00e9 he hecho para merecer este silencio masivo de tu parte? Espero que no est\u00e9s enojado conmigo por la manera en que votaron los jueces\u201d.<sup>9<\/sup> Y Paz le contest\u00f3: \u201c\u00bfC\u00f3mo se te ocurre pensar que yo puedo estar enojado contigo? Soy vanidoso como (casi) todos los que escriben, pero mi vanidad no est\u00e1 en los premios\u201d.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Los a\u00f1os siguientes el premio fue para Francis Ponge, Elizabeth Bishop, Czeslaw Milosz y Josef \u0160kvoreck\u00fd. Paz no volver\u00eda a ser nominado sino una d\u00e9cada despu\u00e9s. Nuevamente Ivask estar\u00eda a su favor, junto con Jaime Garc\u00eda Terr\u00e9s, quien en su presentaci\u00f3n se\u00f1al\u00f3:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Paz es uno de esos fen\u00f3menos que cambi\u00f3 la faz cultural de todo el continente. Al mismo tiempo, descubri\u00f3, con una visi\u00f3n penetrante y singular, el significado y la raz\u00f3n de ser de M\u00e9xico y de lo mexicano. Precisamente porque se nutri\u00f3 de las fuentes universales (incluyendo la antig\u00fcedad de Oriente y Occidente), ha sido capaz de adquirir tanta sensibilidad hacia los valores del presente inmediato que, junto con el vigor po\u00e9tico para rejuvenecer esos valores, ha abierto nuestra cultura a la influencia enriquecedora de lo mejor del extranjero, que nos hacen, como \u00e9l mismo dice: \u201ccontempor\u00e1neos de todos los hombres\u201d.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Como cada dos a\u00f1os, Ivask design\u00f3 al jurado internacional, en consulta con los quince integrantes del consejo editorial de la revista, cada uno con poder para nominar a un candidato. Ese a\u00f1o el jurado estuvo conformado por Miguel Dur\u00e1n \u2014qui\u00e9n representaba a Garc\u00eda Terr\u00e9s\u2014,Yehuda Amijai, Poul Borum, John L. Brown, Efim Etkind, Francine du Plessix Gray, Mimmo Morina, Hualing Nieh y \u00d6sten Sj\u00f6strand. Otros dos designados \u2014Giancarlo Vigorelli y Maurice Nadeau\u2014 no pudieron asistir por enfermedad y problemas de visado, respectivamente. Los candidatos, adem\u00e1s de Paz, fueron Robert Penn Warren, John Hawkes, Laura Riding, Vlad\u00edmir Nikol\u00e1yevich Voinovich, Ted Hughes, Ba Jin, Max Frisch, Artur Lundkvist, \u00d6sten Sj\u00f6strand, Leonardo Sciascia y Eug\u00e8ne Guillevic.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La deliberaci\u00f3n comenz\u00f3 el 25 de febrero. Al principio, parec\u00eda que el ganador ser\u00eda el gran poeta ingl\u00e9s Hughes. Sin embargo, la tenacidad de Dur\u00e1n se impuso y Paz fue declarado ganador. Al poeta catal\u00e1n le \u201cenorgullec\u00eda se\u00f1alar que defendi\u00f3 su causa durante las deliberaciones y fue capaz de convencer a los otros miembros, aunque debo agregar que sus logros hicieron que mi tarea fuera muy f\u00e1cil\u201d,<sup>12<\/sup> y se expres\u00f3 en estos t\u00e9rminos del trabajo de Paz: \u201cAl abordar el lenguaje a trav\u00e9s de la poes\u00eda y la pasi\u00f3n, trata con un hecho universal: no hay cultura sin lenguaje, y el lenguaje nos pertenece a todos, a trav\u00e9s de los sentimientos (sensualidad, pasi\u00f3n sexual) que tambi\u00e9n son nuestra herencia com\u00fan\u201d.<sup>13<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Las felicitaciones no tardaron en llegar. Jorge Guillen declar\u00f3: \u201cOctavio Paz es la conciencia cr\u00edtica, libre y l\u00facida del mundo en que vivimos. [\u2026] Ciertamente conoce y siente profundamente nuestra literatura espa\u00f1ola. Por ejemplo, el que escribe estas l\u00edneas est\u00e1 en deuda con \u00e9l por varios an\u00e1lisis espl\u00e9ndidos [\u2026]. Finalmente, uno alcanza un estado en el que las palabras son insuficientes. Simplemente no puedo \u2018expresar\u2019 toda mi gratitud\u201d.<sup>14<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><em><strong>Reconocimiento del Premio Neustadt.<\/strong><\/em><\/p>\n<p dir=\"ltr\">La ceremonia formal fue el 9 de junio y acudieron cerca de trescientos invitados. En el pres\u00eddium, adem\u00e1s de Paz y Marie Jos\u00e9, se encontraban William S. Banowsky, director de la Universidad, Manuel Dur\u00e1n, Doris Neustadt y Walter Neustadt Jr. Ivask hizo la salutaci\u00f3n y Dur\u00e1n ley\u00f3 un ensayo sobre la obra del poeta y Paz ofreci\u00f3 un discurso en su lengua materna.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">En todos los idiomas hay palabras l\u00edmpidas que son como el aire y el agua del esp\u00edritu. Expresar tales palabras es siempre maravilloso y tan necesario, como respirar. Una de esas palabras es gracias. Hoy la pronuncio con alegr\u00eda. Tambi\u00e9n con la conciencia de ser objeto de una feliz confusi\u00f3n. La verdad es que no estoy muy seguro del valor de mis escritos. Por otro lado, estoy seguro de mi pasi\u00f3n literaria: naci\u00f3 conmigo y morir\u00e1 s\u00f3lo cuando yo muera. Esta creencia me consuela. Los miembros del jurado no se equivocaron por completo al otorgarme el Premio Internacional Neustadt 1982; quer\u00edan recompensar, en mi caso, si no la excelencia, la obstinaci\u00f3n&#8230; No dir\u00e9 m\u00e1s sobre mis sentimientos. No soy m\u00e1s que la causa incidental (\u00bfo accidental?). Y, por lo tanto, lo que deber\u00eda contar, por muy profunda que sea mi gratitud, no es mi persona, sino la importancia del Premio Neustadt. Vale la pena reflexionar sobre esto por un momento. Situada en el centro de los Estados Unidos y rodeada de inmensas llanuras, Oklahoma parec\u00eda desierta debido al destino geogr\u00e1fico de la actividad interior y la separaci\u00f3n hist\u00f3rica. Sin embargo, la relaci\u00f3n de cada sociedad con su realidad f\u00edsica circundante es una contradicci\u00f3n: los hombres que habitan en un valle escalan monta\u00f1as que los separan del mundo, y los hombres de las llanuras se mueven a lo largo de su extensi\u00f3n sin fin como si fuera un mar navegable. Estas son met\u00e1foras opuestas y reversibles: el desierto es un mar para los \u00e1rabes, y el mar es un desierto para los marineros. En cada caso, la met\u00e1fora es un desaf\u00edo y una invitaci\u00f3n: el horizonte sigue siendo al mismo tiempo una llamada y un obst\u00e1culo. En el dominio de la comunicaci\u00f3n literaria, Oklahoma ha superado el aislamiento y la distancia a trav\u00e9s de una serie de iniciativas ejemplares. [\u2026] Por otro lado, hay muy pocos premios literarios que sean verdaderamente internacionales. Entre estos, un lugar aparte est\u00e1 ocupado por el Premio Neustadt. Dos caracter\u00edsticas le otorgan una cara \u00fanica: la primera es que cada jurado est\u00e1 compuesto por cr\u00edticos y escritores pertenecientes a diferentes idiomas y literaturas, lo que significa que constituye un organismo internacional, tan internacional como el premio mismo; La segunda caracter\u00edstica es que el jurado no es permanente, sino que cambia de un premio a otro, es decir, cada dos a\u00f1os. Estas dos caracter\u00edsticas se traducen en dos palabras: universalidad y pluralidad. Debido a la primera palabra, el premio ha sido otorgado a poetas y novelistas en italiano, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, polaco, espa\u00f1ol y checo. Debido a la segunda palabra: pluralidad, encontramos entre los galardonados no s\u00f3lo escritores de diferentes idiomas, tambi\u00e9n de diferentes persuasiones literarias y filos\u00f3ficas. En t\u00e9rminos est\u00e9ticos, la pluralidad es una riqueza de voces, acentos, modales, ideas y visiones; en t\u00e9rminos morales, la pluralidad significa tolerancia a la diversidad, renuncia al dogmatismo y reconocimiento del valor \u00fanico y singular de cada obra y cada personalidad. La pluralidad es universalidad, y la universalidad es el reconocimiento de la admirable diversidad del hombre y sus obras. Considerando todo esto, en el mundo moderno convulsionado e intolerante que habitamos, el Premio Neustadt es un ejemplo de la verdadera civilizaci\u00f3n. Dir\u00e9 a\u00fan m\u00e1s: reconocer la variedad de visiones y sensibilidades es preservar la riqueza de la vida y as\u00ed asegurar su continuidad. De ah\u00ed que el Premio Neustadt, al estimular la universalidad y la diversidad de la literatura, defienda la vida.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">El presidente de la Universidad, William S. Banowsky le entreg\u00f3 el diploma, el cheque respectivo y la escultura. Un recital de Paz concluy\u00f3 la velada. Una de las primeras personas a la que le escribi\u00f3 fue a Guill\u00e9n:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">[Tarjeta postal. Manuscrita]<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">[Oklahoma, s\/f, ca. octubre de 1982]<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Mi querido y admirado D. Jorge: Aqu\u00ed estamos Octavio Paz, Marie Jo, los Ivask y trescientas personas m\u00e1s para lo del Premio Neustadt: todos lo hemos recordado a usted, con c\u00e1lida admiraci\u00f3n. \u00a1Sigue Ud. siendo nuestro h\u00e9roe, el pr\u00edncipe de la poes\u00eda!<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Manolo Dur\u00e1n<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Y con el privilegio que t\u00fa me diste hace a\u00f1os en Cambridge. \u00a1Te tuteo, querido Jorge!, lir\u00f3foro celeste, terrestre, mar\u00edtimo, \u00edgneo \u2014los cuatro elementos y los cuatro puntos cardinales resueltos en una forma pura, transparente y que nos ilumina: tu poes\u00eda, que tiene muchos nombres \u2014a\u00f1o, luz, camale\u00f3n, chispa y, ante todo, Irene<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Con un grande abrazo<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">Octavio y Marie Jos\u00e9<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Ivask cuenta una an\u00e9cdota que ocurri\u00f3 esa noche: \u201cNos detuvimos en el jard\u00edn antes de la cena y, de repente, el poeta mexicano sac\u00f3 del bolsillo de su traje un presente para m\u00ed. Era un pedazo de una ramita de laurel de la Villa M\u00e9dici que siempre llevaba consigo, como un amuleto. \u00a1Me comparti\u00f3 esas hojas de laurel!\u201d.<sup>16<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Al d\u00eda siguiente, Paz declar\u00f3 que nunca hab\u00eda escrito para obtener premios, sino por una necesidad \u00edntima, y luego por otras razones: autodescubrimiento y la b\u00fasqueda de un lector. Ya sea si s\u00f3lo es uno, dos o un mill\u00f3n de buenos lectores, ese es el verdadero premio y el \u00fanico monumento al que aspira un escritor. [\u2026] Los premios pertenecen a otra esfera [\u2026], son una gran simulaci\u00f3n. Siempre ha habido premios y, desde el punto de vista social y cultural, preservan la continuidad de la literatura.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Ning\u00fan otro escritor mexicano ha vuelto a ganar el Premio Neustadt.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>1<\/sup>\u00a0Octavio Paz, \u201cLaureate\u2019s Words of Acceptance\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, volumen 56, n\u00famero 4, 1982, pp. 595\u2013596. Traducci\u00f3n propia.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>2<\/sup>\u00a0Ivar Ivask, \u201cThe Perpetual Present\u201d, en <em>Books Abroad<\/em>, 1972, volumen 46, n\u00famero 4, pp. 543-545.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>3<\/sup>\u00a0Ibidem.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>4<\/sup>\u00a0William Riggan, \u201cThe Puterbaugh Conferences: a retrospective appreciation\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, 2002, volumen 76, n\u00famero 2, pp. 16-18.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>5<\/sup>\u00a0Las intervenciones de los autores son traducciones propias, aparecieron en Jorge Guill\u00e9n, et al., \u201cTributes to Octavio Paz\u201d, en <em>Books Abroad<\/em>, 1972, volumen 46, n\u00famero 4, pp. 607 y 608.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>6<\/sup>\u00a0Ivar Ivask, \u201cThe Perpetual Present\u201d, en\u00a0<em>Books Abroad<\/em>, 1972, volumen 46, n\u00famero 4, pp. 543-545.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>7<\/sup>\u00a0Edwin McDowell, \u201cPublishing: The Oklahoma \u2018Nobel\u2019\u201d, en <em>The New York Times<\/em>, 26 de febrero de 1982, secci\u00f3n C, p. 22.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>8<\/sup>\u00a0William Riggan, \u201cThe 1982 jurors and their candidates for the Neustadt International Prize for Literature\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, oto\u00f1o de 1981, volumen 55, n\u00famero 4, p. 629.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>9<\/sup>\u00a0Ivar Ivask a Octavio Paz, 1 de enero de 1973, Norman, Oklahoma.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>10<\/sup>\u00a0Octavio Paz a Ivar Ivask, 7 de febrero de 1973, Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>11<\/sup>\u00a0William Riggan, \u201cThe 1982 jurors and their candidates for the Neustadt International Prize for Literature\u201d en <em>World Literature Today<\/em>, oto\u00f1o de 1981, volumen 55, n\u00famero 4, p. 629.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>12<\/sup>\u00a0Manuel Dur\u00e1n, \u201cRemembering Octavio Paz\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, volumen 73, n\u00famero 1 (invierno de 1999), pp. 101-103.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>13<\/sup>\u00a0Manuel Dur\u00e1n, \u201cOctavio Paz: The poet as philosopher\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, oto\u00f1o de 1982, volumen 56, n\u00famero 4, pp. 591-594.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>14<\/sup>\u00a0Jorge Guill\u00e9n, \u201cIn homage to Octavio Paz, Neustadt Laureate\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, oto\u00f1o de 1982, volumen 56, n\u00famero 4, p. 607.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>15<\/sup>\u00a0Octavio Paz, \u201cLaureate\u2019s words of acceptance\u201d, en <em>World Literature Today<\/em>, oto\u00f1o de 1982, volumen 56, n\u00famero 4, pp. 595-596.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>16<\/sup>\u00a0Ivar Ivask, \u201cShared laurel leaves: From Jorge Guillen to Octavio Paz\u201d en <em>World Literature Today<\/em>, oto\u00f1o de 1982, volumen 56, n\u00famero 4, p. 589.<\/p>\n<h6 dir=\"ltr\">Octavio Paz, Premio Neustadt 1982, con su esposa Marie-Jos\u00e9, en Indian City, Anadarko, Oklahoma, 1971. Foto de Tom J. Lewis del archivo de <em>World Literature Today<\/em>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">La revista <em>Books Abroad<\/em> fue fundada por Roy Temple House en 1927 con la idea de \u201cservir a las comunidades internacionales, estatales y universitarias logrando la excelencia como publicaci\u00f3n literaria, patrocinadora de premios literarios y centro cultural para estudiantes\u201d. Estaba radicada en la ciudad de Norman, sede de una universidad reconocida del centro de Estados Unidos, cercana a la capital de Oklahoma, que alberga tambi\u00e9n el Centro Meteorol\u00f3gico Nacional por hallarse en la zona de terribles tornados.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4382,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,2992,4447],"genre":[],"pretext":[],"section":[2432],"translator":[2714],"lal_author":[3681],"class_list":["post-4385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-mexico-es-2","tag-numero-17","section-dispatches-from-the-republic-of-letters-es","translator-luis-guzman-valerio-es","lal_author-angel-gilberto-adame-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4385\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4385"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4385"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4385"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4385"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4385"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}