{"id":4376,"date":"2021-02-22T16:52:06","date_gmt":"2021-02-22T22:52:06","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/02\/notes-journaling-leonardo-gil-gomez\/"},"modified":"2023-06-01T12:59:25","modified_gmt":"2023-06-01T18:59:25","slug":"notes-journaling-leonardo-gil-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/02\/notes-journaling-leonardo-gil-gomez\/","title":{"rendered":"&#8220;Apuntes sobre el diario&#8221; de Leonardo Gil G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div class=\"caption\" dir=\"ltr\"><\/div>\n<p dir=\"ltr\">Todav\u00eda no encuentro en espa\u00f1ol una palabra parecida a <em>journaling<\/em>, que ser\u00eda una forma de mantener en estado verbal, es decir, en acci\u00f3n, el conjunto de cosas que quiero decir cada vez que uso la palabra \u201cdiario\u201d (<em>journal<\/em>). Como la expresi\u00f3n \u201cdiarear\u201d me parece monstruosa, baste este p\u00e1rrafo para invocar en la mente de lxs lectorxs mi intenci\u00f3n de ver en el diario una praxis, pero tambi\u00e9n un objeto depositario de una acci\u00f3n espec\u00edfica o un conjunto de acciones, as\u00ed como un dispositivo performativo, actuante, que se actualiza a s\u00ed mismo en cada instancia en la que pone en obra la escritura.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La primera vez que escuch\u00e9 de la importancia del diario en la consolidaci\u00f3n del oficio de escribir fue hace diez u once a\u00f1os, en un taller de escritura. Desde entonces, he intentado en numerosas oportunidades llevar un diario con relativa constancia. Como fruto del diario (\u00bfo deber\u00eda decir fruto <em>con<\/em> el diario, paralelo a \u00e9l?) hay algunos cuadernos desperdigados en cajas cuya ubicaci\u00f3n exacta vagamente recuerdo; tambi\u00e9n una novela publicada, un poemario in\u00e9dito, acaso una novela en camino y borradores de textos que juntos conformar\u00edan un volumen breve y monstruoso.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Al principio se trataba de mantener la mano caliente: escribir sin prisa y sin pausa (creo recordar que Carver dijo que a alguien le aprendi\u00f3 esa expresi\u00f3n). Esa voluntad de escribir sin darle m\u00e1s importancia a otra cosa que a la constancia, resulta en un proceso creativo que acaso funciona por sedimentaci\u00f3n: los d\u00edas fluyen en la superficie y uno toma nota de las peque\u00f1as manchas, las impurezas, lo que est\u00e1 fuera de lugar. Algunas de estas part\u00edculas cobran peso y su masa crece al punto que empieza a atraer otras m\u00e1s ligeras, hasta que juntas se precipitan al fondo. Un proceso cuyos mecanismos a posteriori son m\u00e1s fuertes que aquellos que funcionan a priori. La idea de la inspiraci\u00f3n desaparece y con ella el temor al bloqueo. Luego viene el trabajo de darle orden a (o de interpretar un orden en) las sutiles figuras que el limo ha adquirido en el fondo. La obra, si resulta, tiene que construirse desde cero; pero la materia prima ya est\u00e1 esbozada.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Seg\u00fan mi diario, hace un a\u00f1o m\u00e1s o menos, termin\u00e9 de leer un ejemplo impresionante de este caso: <em>La novela luminosa<\/em>, de Mario Levrero. En el a\u00f1o 2000, Levrero recibi\u00f3 una beca Guggenheim: un a\u00f1o de salario para terminar una novela que hab\u00eda intentado escribir en 1984. Esta novela, propiamente dicha, es la \u201cNovela luminosa\u201d\u00a0(me refiero al cap\u00edtulo as\u00ed titulado dentro del volumen publicado con el mismo t\u00edtulo). Sin embargo, Levrero se siente bloqueado en 2001; vive a sus anchas del dinero del se\u00f1or Guggenheim, pero le atormenta no poder avanzar en la novela. As\u00ed que opta por registrar su proceso de escritura en el \u201cDiario de la beca\u201d (el otro gran cap\u00edtulo del libro, acaso un pr\u00f3logo desbordado). As\u00ed, pues, lxs lectorxs asisten a una escritura que se desenvuelve sobre s\u00ed misma. El registro del d\u00eda a d\u00eda de un hombre que intenta salir de una depresi\u00f3n que le impide trabajar y, para ello, intenta ajustar sus inusitados horarios a un ritmo de vida m\u00e1s funcional: escribir de d\u00eda, salir a caminar con la luz de la tarde, visitar librer\u00edas y llevar a buen t\u00e9rmino las tareas que impone la burocracia de la vida cotidiana. No obstante, Levrero insiste repetidamente en el \u201cDiario de la beca\u201d que no logra escribir, no puede concentrarse. Teme que no va a poder terminar la novela luminosa.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u00bfRealmente hay una crisis de escritura en Levrero?, se pregunta uno a mitad de camino, cuando ha le\u00eddo un buen par de cientos de p\u00e1ginas y el autor contin\u00faa lament\u00e1ndose. Centenares de p\u00e1ginas que le sacan lustre a las horas opacas de una cotidianidad sin sobresaltos parecieran decir lo contrario. Es la escritura lo que est\u00e1 en juego, la pregunta por los aspectos de la vida que se vuelven materia literaria, por los mecanismos (emocionales, ps\u00edquicos, psicol\u00f3gicos, interpersonales, corporales&#8230;) que componen la literatura. De ah\u00ed que, en el resultado final, <em>La novela luminosa<\/em> sea cuantitativamente m\u00e1s un diario que una novela.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Pero tambi\u00e9n es el tiempo. Empezamos leyendo algo que Levrero escribi\u00f3 en 2001 sobre un proyecto que result\u00f3 imposible en 1984; la promesa de que la madurez podr\u00e1 culminar aquello que el \u00edmpetu de la juventud no alcanz\u00f3 a llevar a buen t\u00e9rmino. Al final del libro, en apenas cien p\u00e1ginas, asistimos a la novela cuyo pr\u00f3logo nos ha tenido en ascuas durante tanto tiempo y descubrimos a un Levrero cuarent\u00f3n \u2014al que se le intercala ocasionalmente el viejo, el que escribi\u00f3 el \u201cDiario de la beca\u201d y finaliz\u00f3 \u201cLa novela luminosa\u201d en 2001\u2014 que trata de recoger las experiencias luminosas de su vida, aquellas que marcaron su juventud. La \u201cNovela luminosa\u201d importa, de manera especial, porque hemos asistido al registro de la imposibilidad de su escritura; ese es el milagro de su aparici\u00f3n final. El diario, que estrictamente hablando es ajeno a ella, la constituye desde afuera.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Me atrever\u00eda a afirmar, entonces, que el diario no solo abre lugar en el mundo para que la obra exista, sino que encarna una interesante contradicci\u00f3n: su pr\u00e1ctica engendra la obra, pero tambi\u00e9n la devora. Diario y obra son interdependientes, aunque sus existencias se presenten como entidades aut\u00f3nomas. \u00bfNo es esto lo que trata de reconstruir aquella cr\u00edtica que busca en la biograf\u00eda de lxs autores las claves para interpretar sus obras? Si tuviera que matizar esta especulaci\u00f3n, se\u00f1alar\u00eda lo obvio: diario y obra se contaminan mutuamente, y no solo en el plano de la escritura. Tambi\u00e9n en el encuentro con lxs lectorxs que nunca se contentan con un solo libro y buscan nuevas instancias, rastrea las diferentes formas que adquiere la escritura de una persona determinada.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Como ocurre con la lectura de obras literarias, leer diarios implica asomarse a un repertorio de formas diverso, quiz\u00e1 un poco m\u00e1s caprichoso. A lo mejor los primeros encuentros se sustentan por curiosidad pura. Recuerdo que le\u00ed casi con morbo el diario de Kurt Cobain, que fue el primero que cay\u00f3 en mis manos, precisamente por la \u00e9poca de aquel taller en que empec\u00e9 a llevar uno yo mismo. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda detr\u00e1s de sus canciones?, \u00bfqu\u00e9 lo hab\u00eda llevado al suicidio? Seguro el diario de Cobain entreg\u00f3 pocas respuestas y abri\u00f3 lugar a m\u00e1s preguntas que no alcanzo a recordar, pero todav\u00eda conservo en la memoria algunas im\u00e1genes de sus dibujos y el recuerdo del punzante dolor de est\u00f3mago que lo aquejaba y que me atorment\u00f3 durante la lectura. Pero con el tiempo la lectura de diarios se desvi\u00f3 por caminos m\u00e1s cercanos a la pregunta por la t\u00e9cnica literaria.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Leer diarios implicaba una b\u00fasqueda por descifrar procedimientos estil\u00edsticos, t\u00e9cnicas, las coordenadas creativas de obras y autores que me gustaban. Con el tiempo, esta indagaci\u00f3n, que siempre vuelve a la escritura, ha hecho del diario la materia misma de sus preguntas: \u00bfqu\u00e9 entra en el diario y qu\u00e9 se queda por fuera?, \u00bfqu\u00e9 hace que la lista de verduras de la semana resulte relevante para algunxs autores y para otros la escritura del diario se limite a sus relaciones afectivas, o a sus procedimientos creativos?, \u00bfqu\u00e9 otros registros m\u00e1s all\u00e1 de la escritura entran en el diario?, \u00bfqu\u00e9 l\u00edmites formales, est\u00e9ticos, materiales puede transgredir el diario? As\u00ed, pues, por la v\u00eda de la lectura reaparece la escritura y el diario deviene espacio l\u00fadico, repositorio de formas y trazos, dep\u00f3sito de miniaturas personales, archivo de la experiencia.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Justo por estos d\u00edas estoy tomando otro taller literario \u2014tengo la convicci\u00f3n de que una parte importante de la escritura se juega en p\u00fablico, en di\u00e1logo con lectores, editores, escritores\u2014. Hace unas semanas la escritora Cristina Bendek present\u00f3 el proceso de escritura de su novela<em> Los cristales de la sal<\/em>. Como ocurre con frecuencia, llegar al borrador final le tom\u00f3 varias versiones, investigaci\u00f3n de archivo y trabajo de campo. En cierto punto de su presentaci\u00f3n, Cristina nos mostr\u00f3 un cuaderno que llev\u00f3 principalmente a mano. Aunque parec\u00eda limitarse a la escritura de la novela, parec\u00eda un diario de campo de sus visitas a San Andr\u00e9s; pero tambi\u00e9n inventario de lugares, mapas, met\u00e1foras, objetos, animales y plantas; bit\u00e1cora de la escritura donde registraba cada avance, cada cambio, cada momento en que se daba cuenta de que deb\u00eda usar cierta estructura temporal, o modificar las relaciones entre ciertos personajes. Si este diario se limitaba en el tiempo a la escritura de la novela, su naturaleza expansiva aparec\u00eda en la configuraci\u00f3n de un universo del que la novela es apenas una capa visible. Un universo de cosas que se abrieron paso hasta el borrador final, pero tambi\u00e9n las que se quedaron, sepultadas por la tachadura.<\/p>\n<p>Con frecuencia me pregunto por las cosas que no entran en el diario, las que ni siquiera alcanzan a la dignidad de ser tachadas. Las que de plano estamos dispuestos a olvidar. Aparece entonces una certeza evidente, pero sobre la que nunca se puede insistir lo suficiente: el diario captura el paso del tiempo, el cambio, la impermanencia y el conjunto de p\u00e9rdidas que ello implica. En consecuencia, el diario deviene un discurso de la p\u00e9rdida. Es decir, un registro del dis-currir cambiante de la vida, su flujo m\u00faltiple (casi siempre por v\u00edas insospechadas), a trav\u00e9s del sujeto que escribe. Ante la p\u00e9rdida, el diario encarna la compulsi\u00f3n de fijar una fracci\u00f3n de lo que inevitablemente pasa ante nosotros, a trav\u00e9s de nosotros. Con suerte, la escritura revela algunos elementos para asumir ese tr\u00e1nsito o se vuelve, ella misma, la forma de asumirlo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Veo una reflexi\u00f3n constante en <em>As Consciousness is Harnessed to Flesh<\/em>, el segundo volumen de los diarios de Susan Sontag. Aqu\u00ed tambi\u00e9n aparecen peque\u00f1os g\u00e9rmenes, ideas casi crudas cuyo desarrollo conocemos en textos como <em>Contra la interpretaci\u00f3n<\/em>, o \u201cNotas sobre el \u2018Camp\u2019\u201d.\u00a0 El registro en el diario es caprichoso: listas de pel\u00edculas, res\u00famenes de lectura, tareas pendientes, adjetivos, breves reflexiones que saltan d\u00eda a d\u00eda, mes a mes. En octubre de 1964, Sontag escrib\u00eda: \u201cCamp is one of the species of behaviorism in art\u2014it is, so extremely, it has no norm to reflect\u201d. A la transformaci\u00f3n de las ideas, por supuesto, corresponde una transformaci\u00f3n del sujeto. El tejido del pensamiento se intercala con el de la experiencia. Notas como las mencionadas arriba se intercalan con reflexiones discontinuas sobre su personalidad, la amistad, las relaciones sentimentales, la sexualidad. Una suerte de erosi\u00f3n de los l\u00edmites entre el oficio de la ensayista y la vida; la escritura deviene continuum, a la vez trabajo del pensamiento y actividad vital: \u201cAs a writer, I tolerate error, poor performance, failure. So what if I fail some of the time, if a story or an essay is no good? Sometimes things <em>do<\/em> go well, the work <em>is<\/em> good. And that\u2019s enough. [\u2026] If only I could feel about sex as I do about writing! That I\u2019m the vehicle, the medium, the instrument of some force beyond myself\u201d. Escribir la vida tiene la potencia de resignificarla, hacer tolerable lo intolerable: el error, la pose, el fracaso, la p\u00e9rdida. No porque en el diario se pueda ficcionalizar la experiencia, escribir las cosas como nos hubiera gustado que pasaran (que tambi\u00e9n). Quiz\u00e1 mejor porque a trav\u00e9s del diario la escritura reclama para s\u00ed la experiencia, la moldea, la transforma en pensamientos, afectos que permiten asumir la multiplicidad, el cambio, lo impermanente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">Todav\u00eda no encuentro en espa\u00f1ol una palabra parecida a <em>journaling<\/em>, que ser\u00eda una forma de mantener en estado verbal, es decir, en acci\u00f3n, el conjunto de cosas que quiero decir cada vez que uso la palabra \u201cdiario\u201d (<em>journal<\/em>). Como la expresi\u00f3n \u201cdiarear\u201d me parece monstruosa, baste este p\u00e1rrafo para invocar en la mente de lxs lectorxs mi intenci\u00f3n de ver en el diario una praxis, pero tambi\u00e9n un objeto depositario de una acci\u00f3n espec\u00edfica o un conjunto de acciones, as\u00ed como un dispositivo performativo, actuante, que se actualiza a s\u00ed mismo en cada instancia en la que pone en obra la escritura.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4373,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2963,2990,4447],"genre":[2019],"pretext":[],"section":[2344],"translator":[2492],"lal_author":[3362],"class_list":["post-4376","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-colombia-es","tag-colombia-es-2","tag-numero-17","genre-essay-es","section-essays-es","translator-will-morningstar-es-2","lal_author-leonardo-gil-gomez-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4376\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4373"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4376"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4376"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4376"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4376"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4376"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}