{"id":4372,"date":"2021-02-21T21:46:08","date_gmt":"2021-02-22T03:46:08","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2021\/02\/octavio-paz-poet-philosopher-manuel-duran\/"},"modified":"2024-11-03T17:32:09","modified_gmt":"2024-11-03T23:32:09","slug":"octavio-paz-poet-philosopher-manuel-duran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2021\/02\/octavio-paz-poet-philosopher-manuel-duran\/","title":{"rendered":"&#8220;Octavio Paz: el poeta como fil\u00f3sofo&#8221; de Manuel Dur\u00e1n"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div class=\"caption\" dir=\"ltr\"><\/div>\n<p><strong>Nota editorial:<\/strong><em>\u00a0<\/em>El ensayo de Dur\u00e1n es una versi\u00f3n ampliada del discurso que pronunci\u00f3 en la ceremonia de entrega del Premio Neustadt el 9 de junio de 1982, en la Universidad de Oklahoma.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El poeta Derek Walcott coment\u00f3 recientemente: \u201cLos escritores m\u00e1s grandes han sido en el fondo provincianos, provincianos en su arraigo. . .\u00a0 Shakespeare sigue siendo un chico de campo de Warwickshire; Joyce, un peque\u00f1o burgu\u00e9s de Dubl\u00edn, el amor de Dante por Florencia fue muy intenso. El lugar de Hardy, por supuesto, era el Essex rural: \u201cPuedo entender \/ El amor ciego de Borges por Buenos Aires, \/ C\u00f3mo un hombre siente que las venas de su ciudad se hinchan en su cabeza\u201d (Midsummer \u201981)\u201d.<sup>1<\/sup> Hay muchos libros y poemas de Paz que proclaman su arraigo, su intimidad con las tradiciones, los paisajes, las gentes mexicanas. Libros como <em>El laberinto de la soledad<\/em>, por ejemplo, o <em>Posdata<\/em> no podr\u00edan haber sido escritos por nadie fuera de la corriente principal de la cultura mexicana. Ning\u00fan observador extranjero podr\u00eda haber dado a esos libros el impacto y la urgencia que poseen. Paz no se contenta con describir algunos de los aspectos m\u00e1s profundos y relevantes de la psicolog\u00eda mexicana; involucra al lector en el sistema de valores que describe porque \u00e9l mismo est\u00e1 involucrado en \u00e9l, para bien o para mal, ineludiblemente. Es la antigua cultura mexicana con sus patrones circulares la que moldea un poema largo como \u201cPiedra de Sol\u201d; es la experiencia de ser un adolescente en la Ciudad de M\u00e9xico y sus alrededores lo que le da un sabor distintivo al \u201cNocturno de San Ildefonso\u201d de Paz.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Sin embargo, muy a menudo, al concluir los esfuerzos sostenidos de Paz por explorar sus ra\u00edces y los or\u00edgenes de su cultura, comienza a surgir un cambio de humor e ideas. Desde la experiencia directa e \u00edntima, el poeta nos conduce a un conocimiento m\u00e1s profundo de lo que es ser un mexicano viviendo y trabajando en el presente siglo, dentro de una cultura tan tr\u00e1gica y fragmentada como rica y compleja. Pero la experiencia del poeta le permite expresar tambi\u00e9n muchas cosas que pertenecen a nuestra experiencia. Su exploraci\u00f3n de los valores existenciales mexicanos le permite abrir una puerta a la comprensi\u00f3n de otros pa\u00edses y otras culturas. Lo que comenz\u00f3 como un examen lento, casi microsc\u00f3pico de uno mismo y de una \u00fanica tradici\u00f3n cultural, se ampl\u00eda inesperadamente y se vuelve universal sin sacrificar su caracter\u00edstica \u00fanica.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Este es un don especial, un don que poseen pocos poetas. La conclusi\u00f3n ineludible es que Paz pertenece a un selecto grupo de poetas que pueden ampliar los l\u00edmites de la poes\u00eda hasta invadir el reino de la filosof\u00eda. Paz es un poeta fil\u00f3sofo, un poeta filos\u00f3fico. Un regalo as\u00ed nunca ha sido generalizado. Entre los cl\u00e1sicos, por ejemplo, se clasificar\u00eda Lucrecio, pero no Catulo. Dante fue un poeta filos\u00f3fico, al igual que Shakespeare y Milton, Donne y Eliot. En cada uno de estos casos encontramos una exploraci\u00f3n persistente de la naturaleza, del lugar de los seres humanos en ella. \u00bfCu\u00e1l es nuestro lugar en el cosmos? \u00bfSomos, como a menudo pensamos en medio de nuestro orgullo, los due\u00f1os de la naturaleza, la creaci\u00f3n casi perfecta de un Dios protector y amoroso? \u00bfSomos los intrusos apenas tolerados? \u00bfSomos para los dioses, como afirma Shakespeare en un momento sombr\u00edo, no m\u00e1s que las moscas que los ni\u00f1os desenfrenados matan como pasatiempo? \u00bfO estamos envueltos por el mismo amor que, como explica Dante, es la fuerza que mueve el sol y las otras estrellas? Los poetas filos\u00f3ficos pueden diferir mucho con respecto a las respuestas que dan a los enigmas de la vida. Sin embargo, lo que tienen en com\u00fan es una mezcla de curiosidad y asombro, y esto es mucho m\u00e1s importante que lo que los separa.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El fil\u00f3sofo-poeta est\u00e1 siempre dispuesto a viajar con su mente y su cuerpo, a trav\u00e9s del tiempo y del espacio. Octavio Paz ha viajado tanto como ha escrito, y como ha dicho Anna Balakian, \u00e9l \u201cpertenece a esa nueva raza de seres humanos, cada d\u00eda m\u00e1s numerosa, que se est\u00e1 liberando de la miop\u00eda \u00e9tnica y recorren la tierra como habitantes del planeta, independientemente del origen nacional o las preferencias pol\u00edticas\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Es muy posible que todos los seres humanos sean poetas natos, fil\u00f3sofos natos, cient\u00edficos natos, pero que debido a ciertas circunstancias y a una mala educaci\u00f3n se hayan estrechado o atrofiado la imaginaci\u00f3n y la curiosidad que hubieran sustentado tales actividades. Afortunadamente para nosotros, Paz fue poeta y observador curioso desde la infancia y ha logrado retener el coraz\u00f3n y la visi\u00f3n de un ni\u00f1o. La sensaci\u00f3n de estar abierto al mundo fue uno de los dones m\u00e1s preciados de su infancia. Paz dijo de s\u00ed mismo:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">De ni\u00f1o viv\u00ed en un lugar llamado Mixcoac, cerca de la capital. Viv\u00edamos en una casa grande con jard\u00edn. Nuestra familia hab\u00eda sido empobrecida por la revoluci\u00f3n y la guerra civil. Nuestra casa, llena de muebles antiguos, libros y otros objetos, se fue desmoronando gradualmente. Cuando una habitaci\u00f3n se derrumbaba, mov\u00edamos los muebles a otra. Recuerdo que durante mucho tiempo viv\u00ed en una habitaci\u00f3n espaciosa a la que le faltaba parte de una de las paredes. Unas magn\u00edficas pantallas me protegieron inadecuadamente del viento y la lluvia. Una enredadera invadi\u00f3 mi habitaci\u00f3n. . . Un presentimiento de esa exposici\u00f3n surrealista donde hab\u00eda una cama tendida en un pantano.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Veo en esta habitaci\u00f3n invadida por la lluvia, el viento y las plantas un s\u00edmbolo de la carrera del poeta, siempre abierto al viento que viene de todas las direcciones de la br\u00fajula, siempre expuesto al mundo exterior y a las fuerzas de la naturaleza, una habitaci\u00f3n totalmente opuesta a una fortaleza o una torre de marfil. Desde este mirador expuesto, el poeta se aventura. Su objetivo no es solamente ver el infinito en un grano de arena, como propuso William Blake, sino al mismo tiempo describir la textura y el color del grano de arena, ver su reflejo en sus ojos, y en los nuestros.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Paz sabe que el ser humano tiene muchas ra\u00edces, no una sola ra\u00edz principal, ra\u00edces fibrosas que lo conectan con muchas culturas, con muchos pasados. Los temas, significados, im\u00e1genes con los que la imaginaci\u00f3n po\u00e9tica busca penetrar en el coraz\u00f3n de la realidad \u2014la permanencia y el misterio del sufrimiento humano, la esperanza humana, la alegr\u00eda y el asombro\u2014 llegan al poeta de muchas fuentes. El poeta ve la existencia con la doble visi\u00f3n de la tragedia, el bien y el mal siempre mezclados. Est\u00e1 constantemente bajo tensi\u00f3n, admite realidades espantosas y es consciente de las sombr\u00edas posibilidades. Sin embargo, es consciente de que el amor, el conocimiento, el arte, la poes\u00eda nos permiten experimentar la unidad y la identidad final del ser.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En \u00faltima instancia, Paz como poeta es un maestro del lenguaje; uno, sin embargo, que reconoce que el lenguaje es tambi\u00e9n nuestro moldeador y gobernante. Si el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Ernst Cassirer defini\u00f3 al hombre como el animal que puede crear lenguaje y mitos, tambi\u00e9n podemos afirmar que son el lenguaje, los mitos y la poes\u00eda los que han creado al hombre, los que han convertido al hombre en un animal que habla, hace mitos y escribe poes\u00eda. Es a trav\u00e9s del lenguaje que Paz se enfrenta al mundo, ve el mundo como una unidad, confronta las diversidades de la cultura y explica sus aparentes oposiciones y contradicciones, sus conjunciones y disyunciones, como diferentes respuestas a las mismas preguntas id\u00e9nticas. Comprender es ver correspondencias y patrones, estructuras de simetr\u00eda y disimetr\u00eda, constelaciones de signos en el espacio y en el tiempo; sin embargo, cualquier cosa puede ser expresada y relatada mediante palabras. En la maravillosa visi\u00f3n de Paz, el poeta es capaz de volar por el espacio y el tiempo, porque como el mono m\u00e1gico de la leyenda hind\u00fa, Hanum\u00e1n, ha inventado la gram\u00e1tica y el lenguaje.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Desde arriba, en su vuelo vertical, embriagado de luz y de amor, el poeta contempla la fusi\u00f3n de los contrarios, el matrimonio del Cielo y el Infierno, el resplandor del vac\u00edo, la oscura luminosidad donde la vida y la muerte se encuentran. Los movimientos de los planetas, los patrones de las estaciones y la naturaleza, son circulares, pero el c\u00edrculo se convierte en una espiral que apunta hacia espacios m\u00e1s amplios donde todo se vuelve posible, donde yo me convierto en el Otro, donde el laberinto de espejos se funde en una sola luz cegadora. Aprendemos a decir \u201cno\u201d y \u201cs\u00ed\u201d al mismo tiempo, porque a trav\u00e9s de la poes\u00eda alcanzamos la certeza de que Devenir y Ser son dos facetas de una misma realidad. Como lo describe Paz, \u201cEl esp\u00edritu \/ es una invenci\u00f3n del cuerpo \/ El cuerpo \/ es una invenci\u00f3n del mundo \/ El mundo \/ es una invenci\u00f3n del esp\u00edritu\u201d (\u201cBlanco\u201d).<sup>4<\/sup> Dentro de esto est\u00e1 el lenguaje, el lenguaje po\u00e9tico, el lenguaje de mitos y de la pasi\u00f3n que nos ha hecho lo que somos. El lenguaje es una enorme lanzadera que va y viene, tejiendo nuestro mundo, y el poeta est\u00e1 en el centro de esta operaci\u00f3n. \u201cPor la pasi\u00f3n el mundo est\u00e1 atado, por la pasi\u00f3n tambi\u00e9n se libera\u201d, reza el ep\u00edgrafe de la tradici\u00f3n budista (<em>El Hevajra Tantra<\/em>) que enmarca el que quiz\u00e1s sea el poema m\u00e1s famoso de Paz, \u201cBlanco\u201d. Como poeta, Paz es el maestro de las palabras. Palabras de pasi\u00f3n, palabras de sabidur\u00eda. Pueden crear nuestra visi\u00f3n definitiva; tambi\u00e9n pueden borrarla.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Un poeta-fil\u00f3sofo ingl\u00e9s, John Donne, nos advierte sabiamente que cuando o\u00edmos el toque de la campana por la muerte de alguien, debemos darnos cuenta de que dobla por nosotros, que la muerte de otra persona de una manera sutil pero segura nos disminuye, nos mata parcialmente, porque somos parte integrante del tejido que esta muerte desencadena. Me gustar\u00eda se\u00f1alar una situaci\u00f3n inversa: cuando se escucha, se comprende, se aplaude la obra de un poeta, es un triunfo de la vida, una celebraci\u00f3n del Ser, y por consiguiente es <em>nuestra<\/em> victoria, <em>nuestra<\/em> gloria, lo que se escucha en el alegre repicar de la campana.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Esta celebraci\u00f3n del Ser es instintivamente clara para el poeta filos\u00f3fico porque a menudo es consciente de hablar, sentir, escribir no s\u00f3lo para s\u00ed mismo, sino para todos nosotros. La simpat\u00eda une al poeta filos\u00f3fico con otros seres humanos que tal vez no conozca y con los que \u00e9l o ella tenga superficialmente poco en com\u00fan. La capacidad de sentimientos, visiones e ideas generalizados es otra caracter\u00edstica del poeta filos\u00f3fico que hace que su voz sea diferente a las voces de otros poetas. El poeta filos\u00f3fico ve y describe una flor concreta, una rosa amarilla o un iris morado, y al mismo tiempo hay un espacio en su mente, en su imaginaci\u00f3n, en su alma, donde la rosa y el iris se acercan cada vez m\u00e1s a una flor perfecta, la flor plat\u00f3nica descrita por Mallarm\u00e9 como \u201cl\u2019absente de tout bouquet\u201d, la flor que es la esencia de todas las flores y, por lo tanto, se encuentra ausente de cualquier ramo real.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">A menos que la descripci\u00f3n dada anteriormente suene demasiado preciosista, deber\u00edamos estar de acuerdo en algunos puntos b\u00e1sicos. Arist\u00f3teles afirm\u00f3 que no puede haber descripci\u00f3n cient\u00edfica, ning\u00fan conocimiento cient\u00edfico, hasta que sea una descripci\u00f3n, un conocimiento o una declaraci\u00f3n generalizada. Los esfuerzos de los fil\u00f3sofos griegos presocr\u00e1ticos ya avanzaban en la misma direcci\u00f3n. La poes\u00eda es un enunciado personal, el m\u00e1s individualista e \u00edntimo si entendemos por poes\u00eda lo que la mayor\u00eda de lectores aceptan como su definici\u00f3n b\u00e1sica: es decir, poes\u00eda l\u00edrica. \u00bfC\u00f3mo puede cualquier escritor cerrar la brecha entre la visi\u00f3n individual y la visi\u00f3n generalizada de nuestro mundo?<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Octavio Paz nos da la respuesta en casi todos sus libros. Un an\u00e1lisis de sus t\u00e9cnicas en relaci\u00f3n tanto con su estilo como con sus ideas ser\u00eda extenso si se aplicara a todos sus textos. Es razonable elegir dos textos individuales, uno antiguo y uno relativamente nuevo, uno un libro en prosa y el otro un poema. El primero es quiz\u00e1s el libro m\u00e1s c\u00e9lebre y le\u00eddo de Paz, su obvio best-seller,<em> El laberinto de la soledad<\/em>, mientras que el segundo, elegido para mostrar c\u00f3mo Paz es consistentemente un poeta filos\u00f3fico, es \u201cBlanco\u201d, un poema filos\u00f3fico que al mismo tiempo rivaliza y complementa \u2014quiz\u00e1s contradice ser\u00eda una palabra mejor\u2014 \u201cLa tierra bald\u00eda\u201d de T.S. Eliot.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En <em>El laberinto de la soledad<\/em>, Paz aborda un dif\u00edcil problema: c\u00f3mo definir y explicar los sentimientos de identidad y falta de identidad de los mexicanos de hoy, especialmente de aquellos mexicanos que son conscientes de vivir, pensar y sentir seg\u00fan un sistema de valores mexicano. Paz utiliza el vocabulario y los recursos estil\u00edsticos de la poes\u00eda: im\u00e1genes, met\u00e1foras, ox\u00edmoron, presunciones, todas las figuras ret\u00f3ricas. Las im\u00e1genes y los s\u00edmbolos, sin embargo, se agrupan en torno a ciertas observaciones b\u00e1sicas, que a menudo se derivan de una comparaci\u00f3n con otras sensibilidades, otros sistemas de valores, ya sean estadounidenses, europeos occidentales o de oriente. Bastante pronto en el libro Paz confiesa que la mayor parte de lo que tiene que decir sobre ser mexicano le vino a la mente durante los dos a\u00f1os que residi\u00f3 en los Estados Unidos. Para definir lo que es mexicano, tuvo que comprender y definir otras tradiciones culturales y sistemas de valores: s\u00f3lo entonces, perfilado por formas de vida diferentes, el espacio geogr\u00e1fico y temporal donde los valores mexicanos deben aparecer comienza a emerger.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La raz\u00f3n de esto es que la identidad de un individuo o un grupo asume la \u201calteridad\u201d de los individuos y grupos que lo rodean. El mundo es incre\u00edblemente rico y complejo: solo podemos encontrar nuestro lugar en \u00e9l despu\u00e9s de reconocer sus mil caras. Como dice Paz en sus palabras de aceptaci\u00f3n del Premio Internacional Neustadt de 1982:<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"margin-left: 40px;\">En t\u00e9rminos est\u00e9ticos, la Pluralidad es una riqueza de voces, acentos, modales, ideas y visiones; en t\u00e9rminos morales, la Pluralidad significa tolerancia a la diversidad, renuncia al dogmatismo y reconocimiento del valor \u00fanico y singular de cada obra y de cada personalidad. La Pluralidad es Universalidad y la Universalidad es el reconocimiento de la admirable diversidad del hombre y de sus obras. . .\u00a0 Reconocer la variedad de visiones y sensibilidades es preservar la riqueza de la vida y as\u00ed asegurar su continuidad.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Paz sabe por instinto lo que los fil\u00f3sofos alemanes de la \u00e9poca rom\u00e1ntica \u2014Fichte, Schelling, Hegel\u2014 descubrieron mediante arduos razonamientos, y que en nuestro tiempo Martin Buber ha repetido exitosamente: no hay un <em>Yo<\/em> sin un <em>T\u00fa<\/em>; no hay individualidad sin una \u201calteridad\u201d, una pluralidad. Lo sabemos todo, somos todo y todos si, y s\u00f3lo si y cuando, reconocemos nuestra diversidad, entablamos un di\u00e1logo con todos los dem\u00e1s, creamos puentes entre los seres humanos y su propio pasado, sus tradiciones y esperanzas. Un di\u00e1logo entre nosotros y la naturaleza, entre la historia humana y la historia del cosmos.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">No hace falta decir que cuando un poeta invade el reino de la filosof\u00eda, el impacto seguramente ser\u00e1 fuerte y duradero. Los fil\u00f3sofos se ocupan de cuestiones que a todos nos interesan, pero a menudo son torpes y oscuros en la forma en que las plantean y en la forma en que explicitan sus conclusiones. Pocos fil\u00f3sofos son escritores contundentes. Tan pocos, de hecho, que su falta de experiencia en el lenguaje y la comunicaci\u00f3n es quiz\u00e1s el factor principal que ha llevado a la filosof\u00eda al desorden y la ineficacia en nuestro tiempo. Plat\u00f3n fue un escritor de primer nivel; tambi\u00e9n lo fueron Nietzsche, Bergson, Ortega y Gasset.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Una preocupaci\u00f3n por el lenguaje, una preocupaci\u00f3n acerca del lenguaje, es lo que m\u00e1s tienen en com\u00fan los poetas y los fil\u00f3sofos. La filosof\u00eda moderna desde Descartes hasta el presente ha prestado una atenci\u00f3n constante a las herramientas que nos han ayudado a alcanzar el conocimiento, y la principal de estas herramientas es el lenguaje, que nos trae el conocimiento de una manera tan penetrante e \u00edntima que recibimos tanto el conocimiento como el lenguaje al mismo tiempo, estrechamente entrelazados. El joven Emerson se\u00f1ala en sus diarios: \u201cSe puede encontrar que el progreso de la metaf\u00edsica no consiste en nada m\u00e1s que en la introducci\u00f3n progresiva de met\u00e1foras adecuadas\u201d.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Paz est\u00e1 comprometido con el lenguaje, no s\u00f3lo porque es poeta, sino tambi\u00e9n porque como hombre pensante ve en el lenguaje un lugar de encuentro entre espacio y tiempo, esencia y existencia. \u201cLa palabra es el hombre mismo. Estamos hechos de palabras. Son nuestra \u00fanica realidad, o al menos, el \u00fanico testimonio de nuestra realidad\u201d, asegura Paz en <em>El arco y la lira<\/em>. Adem\u00e1s, como escribe Paz en <em>Corriente alterna<\/em>, \u201cEl problema del significado en la poes\u00eda se hace evidente tan pronto como nos damos cuenta de que el significado no se encuentra fuera, sino al interior del poema; no se encuentra en lo que las palabras tienen que decir, sino en aquello que se dicen entre ellas\u201d.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Es quiz\u00e1s en \u201cBlanco\u201d, un largo poema publicado en 1966, donde Paz alcanza su m\u00e1s alto nivel como poeta filos\u00f3fico. \u201cBlanco\u201d es un texto que se desenvuelve de varias formas. Podemos leerlo como un todo, de principio a fin, o podemos leer primero la columna central, que trata sobre el nacimiento de las palabras, el nacimiento del lenguaje. A la izquierda de esta columna central hay otra columna, un poema en s\u00ed mismo si elegimos leerlo como tal, un poema er\u00f3tico dividido en cuatro secciones que representan los cuatro elementos del mundo f\u00edsico. A la derecha de la columna central encontramos otra columna, otro poema, tambi\u00e9n dividido en cuatro partes: trata sobre la sensaci\u00f3n, la percepci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n y la comprensi\u00f3n. Le\u00eddo como un todo, \u201cBlanco\u201d puede resultar desconcertante y exasperante si no entendemos que es la interacci\u00f3n de las diferentes partes a lo largo del tiempo (el tiempo que se tarda en leer el poema) y el espacio (la p\u00e1gina impresa con sus espacios en blanco rodeando los textos, de la misma manera en que el silencio envuelve nuestras palabras) lo que transmite el mensaje. El lenguaje no puede nacer, parece decir Paz en este poema, a menos que combinemos en una sola unidad espacio, tiempo, sensualidad, pasi\u00f3n y silencio.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Es a trav\u00e9s del lenguaje que podemos acercarnos al mundo que nos rodea, parece decirnos Paz, y cada nueva palabra creada por nosotros nos enriquece con un nuevo tesoro, con la alegr\u00eda que produce esta victoria encontramos nuevas fuerzas para seguir e inventar nuevas palabras. As\u00ed describe la creaci\u00f3n de la palabra <em>girasol<\/em>:<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Superviviente<br \/>\nentre las confusiones taciturnas,<br \/>\nasciende<br \/>\nen un tallo de cobre<br \/>\nresuelto<br \/>\nen un follaje de claridad:<br \/>\namparo<br \/>\nde ca\u00eddas realidades.<br \/>\nO dormido<br \/>\no extinto,<br \/>\nalto en su vara<br \/>\n(cabeza en una pica),<br \/>\nun girasol<br \/>\nya luz carbonizada<br \/>\nsobre un vaso<br \/>\nde sombra.<br \/>\nEn la palma de una mano<br \/>\nficticia,<br \/>\nflor<br \/>\nni vista ni pensada:<br \/>\no\u00edda,<br \/>\naparece<br \/>\namarillo<br \/>\nc\u00e1liz de consonantes y vocales<br \/>\nincendiadas.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Destellos de luz y color, met\u00e1foras, im\u00e1genes, sinestesia preceden y siguen a la palabra girasol, ayudando en su nacimiento, reforzando su presencia y su significado. Todo comienza y termina en palabras. Las palabras, por otro lado, nos necesitan, necesitan nuestros sentidos, nuestra pasi\u00f3n, para nacer. En un audaz movimiento inverso similar al vuelo de un boomerang, Paz obliga al lenguaje po\u00e9tico a darse la vuelta y examinarse, examinar palabras y frases, para captar el segundo en el que una sensaci\u00f3n se convierte en palabra.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Como ha dicho Ricardo Gull\u00f3n, \u201cPaz, como Andr\u00e9 Breton, entiende que el lenguaje de la pasi\u00f3n y la pasi\u00f3n del lenguaje se llevan bien, que son el anverso y el reverso de una misma actitud. Adem\u00e1s, el lenguaje es donde ocurre la canci\u00f3n. No hay canci\u00f3n sin letra, aunque una canci\u00f3n pueda reducirse a un susurro u ocultarse en un n\u00famero\u201d.<sup>6<\/sup> Poes\u00eda, lenguaje, pasi\u00f3n: son palabras clave para todo aquel que se acerque a los textos de Paz. Es la forma en que los relaciona y los combina lo que hace que su mensaje sea universal, sin importar cu\u00e1n estrechamente relacionados est\u00e9n muchos de sus poemas y ensayos con el suelo y la cultura mexicanos que lo moldearon. Al acercarse al lenguaje a trav\u00e9s de la poes\u00eda y la pasi\u00f3n, se enfrenta a un hecho universal \u2014no hay cultura sin lenguaje, y el lenguaje nos pertenece a todos\u2014 a trav\u00e9s de sentimientos (sensualidad, pasi\u00f3n sexual) que son tambi\u00e9n nuestra herencia com\u00fan. Una b\u00fasqueda intelectual y filos\u00f3fica se ha llevado a cabo a trav\u00e9s de experiencias que todos pueden compartir. \u00bfPuede haber un logro mayor para un fil\u00f3sofo-poeta?<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: right;\"><em>Yale University<\/em><\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: right;\">Traducci\u00f3n de Guillermo A. Romero<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> James Atlas. \u201cDerek Walcott, Poet of Two Worlds\u201d. <em>New York Times Magazine<\/em>, 23 de mayo de 1982, 32.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>2<\/sup> Anna Balakian. \u201cFocus on Octavio Paz and Severo Sarduy\u201d. <em>Review<\/em> 72, oto\u00f1o de 1972.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>3<\/sup> Rita Guibert. \u201cPaz on Himself and His Writing: Selections from an Interview.\u201d En <em>The Perpetual Present: The Poetry and Prose of Octavio Paz<\/em>, ed. Ivar lvask (Norman: University of Oklahoma Press, 1973), 25.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>4<\/sup> Octavio Paz. \u201cBlanco\u201d. Trad. Charles Tomlinson y G. Aroul. En <em>Configurations<\/em> (New York: New Directions, 1971), 193.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>5<\/sup> Citado en \u201cEmerson in His Journals\u201d. <em>New York Times Book Review<\/em>, 20 de junio de 1982, 20.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><sup>6<\/sup> Ricardo Gull\u00f3n. \u201cThe Universalism of Octavio Paz\u201d. En <em>The Perpetual Present<\/em>, 80.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">\n<h6 dir=\"ltr\">Octavio Paz con William S. Banowsky, Presidente de la Universidad de Oklahoma,\u00a0sosteniendo la pluma de plata del Premio Neustadt, 1982. Foto del\u00a0archivo\u00a0de\u00a0<em>World Literature Today<\/em>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">El poeta Derek Walcott coment\u00f3 recientemente: \u201cLos escritores m\u00e1s grandes han sido en el fondo provincianos, provincianos en su arraigo. . .&nbsp; Shakespeare sigue siendo un chico de campo de Warwickshire; Joyce, un peque\u00f1o burgu\u00e9s de Dubl\u00edn, el amor de Dante por Florencia fue muy intenso. El lugar de Hardy, por supuesto, era el Essex rural: \u201cPuedo entender \/ El amor ciego de Borges por Buenos Aires, \/ C\u00f3mo un hombre siente que las venas de su ciudad se hinchan en su cabeza\u201d (Midsummer \u201981)\u201d.<sup>1<\/sup> Hay muchos libros y poemas de Paz que proclaman su arraigo, su intimidad con las tradiciones, los paisajes, las gentes mexicanas. Libros como <em>El laberinto de la soledad<\/em>, por ejemplo, o <em>Posdata<\/em> no podr\u00edan haber sido escritos por nadie fuera de la corriente principal de la cultura mexicana. Ning\u00fan observador extranjero podr\u00eda haber dado a esos libros el impacto y la urgencia que poseen. Paz no se contenta con describir algunos de los aspectos m\u00e1s profundos y relevantes de la psicolog\u00eda mexicana; involucra al lector en el sistema de valores que describe porque \u00e9l mismo est\u00e1 involucrado en \u00e9l, para bien o para mal, ineludiblemente. Es la antigua cultura mexicana con sus patrones circulares la que moldea un poema largo como \u201cPiedra de Sol\u201d; es la experiencia de ser un adolescente en la Ciudad de M\u00e9xico y sus alrededores lo que le da un sabor distintivo al \u201cNocturno de San Ildefonso\u201d de Paz.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4369,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,4447],"genre":[],"pretext":[],"section":[2432],"translator":[2731],"lal_author":[3404],"class_list":["post-4372","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-numero-17","section-dispatches-from-the-republic-of-letters-es","translator-guillermo-romero-es","lal_author-manuel-duran-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4372"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37399,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4372\/revisions\/37399"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4369"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4372"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4372"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4372"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4372"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4372"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}