{"id":42010,"date":"2025-09-02T16:25:16","date_gmt":"2025-09-02T22:25:16","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=42010"},"modified":"2025-09-29T14:22:06","modified_gmt":"2025-09-29T20:22:06","slug":"robin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/09\/robin\/","title":{"rendered":"Robin"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Siempre pens\u00e9 que Robin era un chico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pese a lo que podr\u00eda pensarse, el malentendido no se debi\u00f3 al reprobable instinto de asignar cierto g\u00e9nero por defecto a quienes dan libros a la imprenta \u2014hecho que en mi opini\u00f3n no reviste mayor gravedad\u2014, ni a aquellos, que, adem\u00e1s, dan <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">buenos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> libros \u2014lo cual s\u00ed encuentro relevante\u2014. La raz\u00f3n es m\u00e1s simple: ocurre que en mi diccionario personal, aquel nombre tan fecundo en h\u00e9roes y artistas (pienso en el ladero del hombre murci\u00e9lago, en el colectivista de Sherwood, en el malogrado actor que pod\u00eda interpretar con la misma aparente facilidad a histri\u00f3nicos y pat\u00e9ticos) no hac\u00eda nunca referencia a una chica. Sospecho que confusiones similares no ser\u00e1n completamente ajenas a quienes nacen en una lengua en la que ciertos nombres no son tan comunes, o que cargan con la cruz del g\u00e9nero inmutable (algo parecido me ha pasado con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Andrea<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: de no haber sido por la oportuna fama de cierto Agassi, de cierto Bocelli, tambi\u00e9n en estos casos me habr\u00eda ganado el desconcierto\u2026).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El equ\u00edvoco al que me refiero se extendi\u00f3 m\u00e1s de lo que es prudente confesar: si bien ve\u00eda el nombre de Robin Myers aparecer a menudo, como una estrella fugaz, al pie de rutilantes poemas que amigos y conocidos compart\u00edan en sus redes, ninguna imagen o referencia personal del autor acompa\u00f1aba estas intervenciones. Era casi como si alguien hubiese decidido envolver aquel nombre en un halo de misterio (y sobre el cual me daba cierta verg\u00fcenza inquirir). Sab\u00eda, sin embargo, algunas cosas: sab\u00eda que era estadounidense (pero que no viv\u00eda en su pa\u00eds); sab\u00eda que ten\u00eda un poema que hablaba de la nieve, y otro, bastante largo, acerca de un viaje. Yo, que raramente memorizo algo, m\u00e1s de una vez me sorprend\u00ed masticando, como en un credo: \u201cThis is you, if you turn back \/ This is you if you don\u2019t come back\u201d. Una tarde despu\u00e9s del trabajo pas\u00e9 por Gambito de Alfil, esa librer\u00eda que hace cruz con la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UBA y cuyo interior (afortunadamente) a\u00fan tolera el desorden, lo cual a su vez permite fortuitos descubrimientos. No hab\u00eda hurgado demasiado tiempo cuando la mancha de un p\u00e1jaro negro llam\u00f3 mi atenci\u00f3n desde la cubierta de un librito que coronaba una de las pilas. Compr\u00e9 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tener<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y hasta ah\u00ed lleg\u00f3 el misterio: Robin era una chica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s de aquel descubrimiento, en mi vida hab\u00eda habido cambios. Por mencionar solo uno de ellos, ya no viv\u00eda yo en Buenos Aires. Sin embargo, una de mis editoriales favoritas de esa ciudad hab\u00eda decidido publicar mi primer libro<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a cuyo lanzamiento, en ocasi\u00f3n de un viaje oportuno, tuve chance de asistir. El tiempo se despliega y anida de maneras extra\u00f1as y de tanto en tanto afortunadas: en ese mismo viaje, a pocas horas de subir al avi\u00f3n de vuelta a Barcelona, conoc\u00ed en una mesa del caf\u00e9 Los Galgos al extraordinario poeta Daniel Lipara (en realidad nos hab\u00edamos visto por primera vez en la presentaci\u00f3n del mencionado libro, pero la de esa v\u00edspera fue nuestra primera conversaci\u00f3n real). Hablamos, como es de esperar entre quienes ajustan el dial de una incipiente amistad, de autores que admir\u00e1bamos, y entre ellos de Robin (de quien yo ya hab\u00eda le\u00eddo todo lo que hab\u00eda ca\u00eddo en mis manos). Despu\u00e9s de conversar un rato largo, amigos ya, Daniel y yo salimos a caminar por Corrientes en direcci\u00f3n al centro. S\u00e9 que era diez de diciembre, porque en Argentina ten\u00edamos presidente nuevo, y la gente (o gran parte de ella al menos) estaba contenta. Al llegar a la esquina de Carlos Pellegrini nos despedimos. Dos d\u00edas despu\u00e9s, previo paso por mi casa espa\u00f1ola estaba yo en Londres por motivos laborales. Los rituales de la alternancia electoral parec\u00edan no querer soltarme: mientras mir\u00e1bamos por televisi\u00f3n, junto a amigos y colegas y con el auxilio y consuelo del alcohol, la mueca triunfal y engre\u00edda de Boris Johnson, apareci\u00f3 en mi bandeja de entrada un correo de Robin. Para mi total incredulidad, dec\u00eda que le hab\u00eda gustado mi libro (que nuestro amigo en com\u00fan Ezequiel Zaidenwerg, pieza clave de todo este asunto, le hab\u00eda hecho llegar), y que, con mi permiso, le gustar\u00eda traducirlo<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un art\u00edculo de 1926, Jorge Luis Borges distingue entre las que, en su opini\u00f3n, son las dos grandes premisas que gu\u00edan el oficio del traductor. Por un lado, la que \u00e9l denomina <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">rom\u00e1ntica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> pondr\u00eda su empe\u00f1o en mantener una absoluta reverencia al texto original, sometiendo, como quien dice al papel carb\u00f3nico del idioma cada uno de sus giros y detalles, mientras que la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">cl\u00e1sica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> abogar\u00eda por recrear, en la lengua de destino, no la sacrosanta relojer\u00eda de un texto fuente, sino m\u00e1s bien algo similar a la experiencia que aquel concita en la de origen. En el primero de los casos, el rol de quien traduce casi que se restringe al de mero escriba, o al de una especie de m\u00e9dium, puesto que el texto original se presume inmejorable; en el segundo, quien se aboca a la tarea acaba por ofrecer algo nuevo al mundo, y en ocasiones felices supera aquello que se propone recrear. Resulta obvio se\u00f1alar, a un siglo de aquel ensayo, que Borges consideraba la primera v\u00eda, si no errada en sus principios, s\u00ed inferior en sus resultados. Quien traduce \u2014a lo mejor porque su oficio consiste en armar un rompecabezas cuyas piezas, se sabe, de antemano, nunca encajar\u00e1n perfectamente\u2014 percibe que el de la lengua es antes un sistema de aproximaciones que uno de equivalencias. La conciencia de este hecho, que quiz\u00e1 deprimir\u00eda a un eventual seguidor de Benjamin, abre, para quien desee intentarlas, un sinn\u00famero de posibilidades. Traducir es, de una manera lateral y guiada (pero no por ello menos rotunda), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">escribir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a secas.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando es una la traducida, a menudo encuentra inquietante la manera en que el propio texto es reconstruido en el seno de un sistema de referencias ajeno, transform\u00e1ndose en otra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">cosa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que sin embargo no es del todo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">otra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> cosa, al punto que resulta dif\u00edcil no preguntarse qu\u00e9 clase de ingenier\u00eda inversa dio como resultado ciertas decisiones y alent\u00f3 determinados hallazgos. Cuando Robin me comparti\u00f3 el primer borrador de sus versiones de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ley de conservaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y pude distinguir en ellas una musicalidad y un ritmo propios, diferentes y al mismo tiempo no irreconocibles, mi primera impresi\u00f3n fue la de estar leyendo una versi\u00f3n m\u00e1s precisa, acaso mejorada, de lo que yo misma hab\u00eda intentado. Por supuesto, en dicha impresi\u00f3n colaboraron una suma de razones: mi conocimiento \u2014bastante limitado\u2014 del ingl\u00e9s, la novedad de formar parte de aquel proceso, la emoci\u00f3n (y la pueril vanidad tambi\u00e9n) de leer las versiones que alguien a quien admiro hab\u00eda hecho de mis poemas, etc. M\u00e1s tarde, aquel primer deslumbramiento dio paso a la colaboraci\u00f3n, y al entendimiento por mi parte de que, en ese ida y vuelta hecho de comentarios sobre el archivo de Word, de videollamadas, de correos y de revisiones, algo nuevo nac\u00eda al mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De la manera en que Robin se aproxima a un texto, sobresale su rara habilidad para detectar, como en un espejo invertido, capas de significado que una misma no habr\u00eda distinguido, y que ella, en su lectura, revela, ilumina y transforma. Este tipo de trabajo conjunto es capaz de generar un tipo particular de intimidad intelectual, y Robin posee el don de saber construir el espacio propicio para que esta se despliegue de la manera m\u00e1s fruct\u00edfera posible. En este sentido, es dif\u00edcil que semejante complicidad no devenga en alg\u00fan tipo de amistad, puesto que esta requiere, al igual que la traducci\u00f3n, un trabajo conjunto de interpretaci\u00f3n, de recreaci\u00f3n y de respeto. \u00bfSer\u00eda raro afirmar que a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando conoc\u00ed a Robin en persona, tuve la impresi\u00f3n de estar abrazando a una vieja amiga?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alguien me dijo una vez (y la encuentro una opini\u00f3n de lo m\u00e1s acertada) que traducir es menos un ejercicio que opera sobre la lengua fuente que sobre la que com\u00fanmente se denomina propia o nativa.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Para poner un ejemplo: un hablante del castellano que tradujera, pongamos, desde el ruso, enriquece no tanto su conocimiento de este \u00faltimo idioma como el del suyo propio, porque es all\u00ed donde ir\u00e1 a buscar, minuciosamente, la pepita del sentido que m\u00e1s se aproxima a aquello que el texto original expresar\u00eda de haber sido alumbrado en castellano. Tendemos a pensar que nuestra propia lengua dicta las reglas del proceso de traducci\u00f3n, pero esta idea seguramente sea una simplificaci\u00f3n y, adem\u00e1s, quiz\u00e1, una inexacta. Orientar la m\u00e1s minuciosa de las atenciones hacia la propia lengua es tarea m\u00e1s dif\u00edcil que hacerlo sobre una ajena, puesto que en esta \u00faltima nuestro desconocimiento, por ser m\u00e1s evidente, invita a la precauci\u00f3n, mientras que, en la primera, debido quiz\u00e1 a su inmediatez y aparente transparencia, la materialidad de lo dicho se monta como una capa invisible sobre las cosas, y despegarla de ellas requiere un esfuerzo extra de curiosidad, de arrojo y de suspicacia. Si una concibe la traducci\u00f3n de este modo, no es de extra\u00f1ar que los buenos poetas sean a menudo \u2014como es el caso de Robin\u2014 tambi\u00e9n los mejores traductores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-41576\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Portada_The-Law-of-Conservation.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"420\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Portada_The-Law-of-Conservation.webp 1372w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Portada_The-Law-of-Conservation-214x300.webp 214w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Portada_The-Law-of-Conservation-732x1024.webp 732w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Portada_The-Law-of-Conservation-768x1075.webp 768w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Portada_The-Law-of-Conservation-1098x1536.webp 1098w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/store.deepvellum.org\/products\/the-law-of-conservation\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>The Law of Conservation<\/b><b><i> de Mariana Spada,<br \/>\ntraducido por Robin Myers, est\u00e1 disponible en Deep Vellum.<\/i><\/b><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Es curioso lo que sucede con Robin, cuya poes\u00eda circula quiz\u00e1 m\u00e1s extensamente entre lectores de habla castellana \u2014a menudo en las extraordinarias versiones de Ezequiel, a quien Myers a su vez traduce\u2014 que entre los de su propia lengua, donde parece ser reconocida sobre todo como traductora.<\/span><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Esto, por supuesto, en el caso de que solo una de las dos lenguas entre las que el proceso de traducci\u00f3n se lleva a cabo pueda calificarse como \u201cnativa\u201d para quien la lleva a cabo. Sobran casos de traductores que poseen dos, tres, y m\u00e1s lenguas a las cuales cabr\u00eda dicha definici\u00f3n. Por otra parte, la lengua de origen no es necesariamente aquella con la que es posible mantener una intimidad y un conocimiento m\u00e1s estrechos.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Robin Myers, traductora y poeta, por Nuria Lagarde.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre pens\u00e9 que Robin era un chico.\u00a0 Pese a lo que podr\u00eda pensarse, el malentendido no se debi\u00f3 al reprobable instinto de asignar cierto g\u00e9nero por defecto a quienes dan libros a la imprenta \u2014hecho que en mi opini\u00f3n no reviste mayor gravedad\u2014, ni a aquellos, que, adem\u00e1s, dan buenos libros \u2014lo cual s\u00ed encuentro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":41644,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5449],"tags":[5517],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5512],"class_list":["post-42010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-traductora-destacada-robin-myers","tag-numero-35","lal_author-mariana-spada"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42010"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42012,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42010\/revisions\/42012"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42010"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=42010"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=42010"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=42010"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=42010"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=42010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}