{"id":41925,"date":"2025-09-03T14:40:25","date_gmt":"2025-09-03T20:40:25","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=41925"},"modified":"2025-09-29T09:00:24","modified_gmt":"2025-09-29T15:00:24","slug":"a-lo-mejor-te-sirve-la-nina-que-no-envejece-y-la-utilidad-puesta-al-servicio-de-la-conciencia-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/09\/a-lo-mejor-te-sirve-la-nina-que-no-envejece-y-la-utilidad-puesta-al-servicio-de-la-conciencia-social\/","title":{"rendered":"\u201cA lo mejor te sirve\u201d: La ni\u00f1a que no envejece y la utilidad puesta al servicio de la conciencia social"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">I<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La abuela me entrega una bolsa grande de un pl\u00e1stico muy duro, de colores alegres y con patrones horizontales, visiblemente usada y con notorios manchones en lo que yo creo que es la parte frontal. \u201cMe lo dio In\u00e9s, la del noveno. A lo mejor te sirve\u201d, dice. Miro dentro, sin meter las manos porque le temo terriblemente a las ara\u00f1as, que siempre suelen irrumpir desde donde menos se las espera, cuando menos se las espera. En el vistazo r\u00e1pido hacia el interior veo revistas, unos cuantos papeles escritos que parecen de c\u00e1lculo y algunos talonarios vac\u00edos de recibos, con sus carb\u00f3nicos dentro. Pero revistas, fundamentalmente se trata de revistas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muy pronto el misterio puede m\u00e1s, el miedo va cediendo protagonismo y me aventuro a inspeccionar de una vez de qu\u00e9 consta este nuevo tesoro que mi abuela \u2014que es encargada de un edificio y que, bajo alguna clase de trance visionario, recolecta todo lo que \u201ca lo mejor me sirve\u201d\u2014 ha descubierto para m\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo primero que saco de la bolsa es un almanaque en estado impecable del a\u00f1o pasado. Mil novecientos ochenta y ocho, anuncian los n\u00fameros rojos, grandes, intimidantes. Lo separo para recortar (en este punto de la historia recortar es mi pasi\u00f3n). Inmediatamente debajo de la papeler\u00eda contable aparecen un p\u00f3ster de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Gr\u00e1fico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, folletos de supermercado, un ejemplar de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tejidos Chic<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que separo para la abuela, alguna <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Billiken<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y dos o tres <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Anteojito<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que tambi\u00e9n separo, conforme a mi infantil vicio, para recortar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes, he apartado una que, a primera vista, ha llamado fuertemente mi atenci\u00f3n. Luce m\u00e1s bien como un libro. O un \u201clibro-revista\u201d. Claro que lo que de verdad importa es que tiene dibujos, por supuesto. \u201cMafalda\u201d, dice el t\u00edtulo. Pero \u201cmafalda\u201d, as\u00ed, con min\u00fascula. Y una ya sabe muy bien, a los siete a\u00f1os, que los nombres de personas y personajes se escriben con may\u00fascula. Algo parece no cerrar del todo. Sentada en un pelda\u00f1o de la escalera que va de la terraza a la cabina de ascensores, me pierdo largo rato en la lectura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Enorme es la sorpresa y enorme el deslumbramiento. Resulta que esta Mafalda es una ni\u00f1a de unos 6 o 7 (igual que yo), muy preguntona (igual que yo), indiscutiblemente tan sensible como idealista (igual que yo) y con unas ansias locas de cultura y de respuestas (no iba a faltar mucho para saber que ese ser\u00eda, tambi\u00e9n, otro rasgo compartido). Pero hay todav\u00eda \u2014como si todo lo anterior no bastara para ratificar el encantamiento\u2014 una cosa m\u00e1s: Mafalda es, nada m\u00e1s ni nada menos, que el personaje central de la historia, y la tira completa lleva su nombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con esta introducci\u00f3n notable se presenta ante m\u00ed este \u201clibro-revista\u201d, encontrado azarosamente entre registros financieros y material de recorte. Y aunque algunas cosas no entiendo, y otras me pasan de largo \u2014o no me causan la gracia que deber\u00eda causarme\u2014, reconozco en esa ni\u00f1a alerta y anal\u00edtica un espejo, una forma de decir las cosas que arroja un dejo de sarcasmo y una intenci\u00f3n de escarmiento, el umbral desbloqueado por donde pasar desde la infancia hacia el yugo pesado e implacable de la adultez.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aquella primera vez que le\u00ed <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mafalda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no fue tanto por elecci\u00f3n, sino m\u00e1s bien por impulso y esp\u00edritu investigativo. Era apenas una peque\u00f1a curiosa en edad escolar que abr\u00eda libros y revistas como quien abre la puerta de un pasadizo oculto en un castillo remoto. Pronto pas\u00f3 lo que estaba destinado a pasar: ingres\u00e9 al mundo mec\u00e1nico y mesurado de \u201clos grandes\u201d. Crec\u00ed en unos ochenta tan exc\u00e9ntricos como legendarios y unos noventa todav\u00eda m\u00e1s inestables y ecl\u00e9cticos que los anteriores. Para cuando volv\u00ed a Quino, ya hab\u00eda sido bastante lo que se hab\u00eda vivido y poco lo que se hab\u00eda logrado aprehender de ese vivir urgente y desasosegado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ocurre que este presente casi siempre urge, quema, abrasa. Nos sorbe de golpe para lanzarnos m\u00e1s tarde sin aviso al pavimento. Aunque, de tanto en tanto, \u2014es justo decirlo\u2014 regala un respiro impensado que amortigua la ca\u00edda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Buscando unos archivos para un texto en el que trabajo, encuentro de forma inesperada una carpeta con unos cuantos recortes de vi\u00f1etas de una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mafalda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que, ahora, reviso con una mirada m\u00e1s l\u00facida y adulta. Como anta\u00f1o, uno de los fragmentos capta enseguida mi atenci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En \u00e9l est\u00e1 Felipe, el ni\u00f1o so\u00f1ador y perezoso, siempre despistado y con hambre de fantas\u00edas: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPens\u00e1ndolo bien, es monstruoso que se impriman m\u00e1s billetes que libros. \u00a1Alg\u00fan d\u00eda se dar\u00e1 m\u00e1s valor a la cultura que al dinero!\u201d. Por la tipograf\u00eda que Quino ha utilizado, es f\u00e1cil darse cuenta de que el personaje est\u00e1 alzando un poco la voz. Mafalda aparece de pronto, en el siguiente cuadro, para bajarlo a Tierra: \u201c\u00bfNo son algo ingenuas tus ideas, Felipe?\u201d Pero Manolito \u2014ese Manolito intr\u00e9pido, con fiebre empresarial y sed de negocios\u2014 ha escuchado tambi\u00e9n las \u201cideas\u201d de su amigo: \u201c\u00a1Ingenuas no! \u00a1Son peligrosas!\u201d, sentencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi nueva edad me permite ser consciente de que el c\u00e1lculo precipitado que hace Felipe (\u201cse imprimen m\u00e1s billetes que libros\u201d) irrumpe en aquella p\u00e1gina con un velo de violencia indirecta que no hace m\u00e1s que obedecer a un capitalismo brutal, obstinado en no pasar nunca de moda. Y a diferencia de Mafalda o de Felipe, Manolito no se pierde en enso\u00f1aciones ni dilemas filos\u00f3ficos. Su interpretaci\u00f3n de la realidad es concreta, simple, sin adornos. Dice lo que piensa sin filtro ni intenciones de agradar o de desagradar. Y aunque la intenci\u00f3n de la tira es vincular este comportamiento con el accionar de un ni\u00f1o, no hay que hacer mucho esfuerzo para darse cuenta de que ese mismo accionar nos remite, hoy, a ciertas figuras distintivas del \u00e1mbito pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dicho esto, y puestas las cartas sobre la mesa, cabe entonces preguntarse: \u00bfqu\u00e9 tan peligroso es que la cultura tenga m\u00e1s valor que el dinero? \u00bfQu\u00e9 tan peligroso es siquiera pensar que tal cosa podr\u00eda alguna vez ocurrir?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otra observaci\u00f3n que hago, en esta nueva lectura, es que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mafalda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (no el personaje, sino la tira <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">per se<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) ha conseguido poner en escena a esa familia \u201ctipo\u201d en pleno auge, modelo inherente a una clase media con aspiraciones de respetabilidad y prestigio social, y paradigma esencial de unos valores burgueses que fueron difundidos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a lo largo de d\u00e9cadas: el padre proveedor (cansado, quejoso, abrumado por las deudas), la madre ama de casa (modelo femenino concebido tradicionalmente, en el que el matrimonio, la maternidad y el resguardo del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">status<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> definen intereses y ocupaciones), lxs hijxs en etapa formativa (con reclamos, ocurrencias y cuestionamientos que vienen a enfatizar las divergencias generacionales) y, finalmente, lxs amigxs de lxs hijxs (peque\u00f1os s\u00edmbolos hiperbolizados de los diferentes y m\u00faltiples arquetipos sociales).\u00a0 Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, una cita de Isabella Cosse me invitar\u00e1 a resignificar este aspecto:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">la tira fue le\u00edda, discutida y utilizada como una representaci\u00f3n emblem\u00e1tica de la clase media y consumida especialmente por ese sector social. (\u2026). Los cientos de miles de ejemplares vendidos, las disputas que despert\u00f3 en la opini\u00f3n p\u00fablica y la significaci\u00f3n social que recibi\u00f3 la convirtieron en un referente extremadamente valioso para el estudio de la clase media en el momento hist\u00f3rico en el cual surgi\u00f3 y se convirti\u00f3 en un \u00e9xito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En suma (y haciendo un gran esfuerzo por bosquejar una posible s\u00edntesis), esta relectura de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mafalda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> me intercepta ya adulta, durante el fluir mismo de la vida, inmersa en unas pr\u00e1cticas rutinarias y en otras forzosamente capitalistas, aunque \u2014corresponde decirlo\u2014 mucho m\u00e1s reflexiva que aquella ni\u00f1a de edificio inquisitiva y enajenada que buscaba guardar a toda costa alguna semejanza con la protagonista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, esta adulta que ahora me habita (y que relee) comprende y asimila considerablemente mejor la manera en que Quino \u2014desde el pin\u00e1culo de un humor gr\u00e1fico agudo, inteligente y en pleno apogeo\u2014 logr\u00f3 plasmar en una historieta din\u00e1micas relacionales medulares que espejaron la realidad y fueron incidiendo poco a poco en ella en t\u00e9rminos sociales, culturales y tambi\u00e9n, como apuntar\u00e9 a continuaci\u00f3n, en t\u00e9rminos esencialmente pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una variada y compleja lista de reflexiones, planteos y razonamientos propios de una persona adulta en boca de una ni\u00f1a peque\u00f1a que se detiene a mirar el mundo para exponerlo de manera constante a escrutinios, pruebas, profundas investigaciones y desalentadores diagn\u00f3sticos. He aqu\u00ed el recurso humor\u00edstico de Quino, quien \u2014consciente o inconscientemente\u2014 patenta en su personaje m\u00e1s entra\u00f1able la maniobra ir\u00f3nica que viene a poner en di\u00e1logo lo p\u00fablico y lo privado, y a evidenciar, al mismo tiempo, las tensiones morales de una \u00e9poca y los sombr\u00edos vaivenes pol\u00edticos de mediados de los sesenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, el personaje de Mafalda consigue expresar las inquietudes de toda una generaci\u00f3n que busca \u2014en ese oscuro per\u00edodo hist\u00f3rico\u2014 respuestas y soluciones ante una sociedad marcada por la violencia, el desatino y la hipocres\u00eda de los discursos oficiales. Las preocupaciones de Mafalda son, al final del d\u00eda, el reflejo de las preocupaciones de una naci\u00f3n y la se\u00f1al inequ\u00edvoca de un continente a punto de estallar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como resulta habitual en las producciones de Quino, la totalidad de la tira demanda una participaci\u00f3n activa de lxs lectorxs, quienes deben desentra\u00f1ar por s\u00ed mismxs el sentido de cada cuadro y completar, muchas veces, un posible desenlace. \u201cEl objetivo de educar a sus lectores no era expl\u00edcito. Por el contrario, se supon\u00eda un lector activo, inteligente y c\u00f3mplice, al cual se gratificaba con la ilusi\u00f3n de pertenecer a un c\u00edrculo elitista, cr\u00edtico, desenfadado\u201d, dir\u00e1 Isabella Cosse cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cierto es: las construcciones humor\u00edsticas adquieren significado s\u00f3lo cuando son activadas por los sujetos que las interpretan. El autor \u2014quien, por supuesto, es perfectamente consciente de ello\u2014 sabe tambi\u00e9n del papel pol\u00edtico y popular que juega el humor en las sociedades (en especial en las latinoamericanas).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De este modo, el requisito indispensable de \u201caprender a leer entre l\u00edneas\u201d que Quino instala, resignifica necesariamente su sentido durante la presidencia de facto de Ongan\u00eda en la Rep\u00fablica Argentina (1966-1970), cuyo mandato dictatorial proh\u00edbe la actividad pol\u00edtica, interviene universidades, encarcela opositores y reprime a estudiantes. La confiscaci\u00f3n de libros, los allanamientos en los bailes y la censura de pel\u00edculas \u2014entre otras cosas\u2014 se convierten en procedimientos recurrentes dentro del escenario cotidiano de la realidad pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En t\u00e9rminos muy amplios (y muy generales), resulta evidente y claro que la voz de Mafalda encarna el desencanto y el hast\u00edo de una amplia variedad de sectores urbanos, testigos directos de c\u00f3mo los \u201cgrandes ideales\u201d del siglo XX se fueron desdibujando progresivamente frente a sus propios ojos, bajo el ala penumbrosa de la burocracia, el consumo masivo y la represi\u00f3n de turno.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A trav\u00e9s del contraste con sus padres \u2014representantes de una clase trabajadora resignada\u2014 y de su grupo de amigxs (cada unx portadorx de un arquetipo social exclusivo y, generalmente, opuesto a otro), Quino condensa en la ficci\u00f3n de esta ni\u00f1a intelectualizada las m\u00faltiples caras de la realidad argentina y, en cierta medida, tambi\u00e9n la de Latinoam\u00e9rica. La ansiedad de Felipe, la ambici\u00f3n de Susanita, la crudeza capitalista de Manolito, el idealismo de Libertad: cada quien expone un dilema digno de ser revisado y debatido, a expensas de que esa discusi\u00f3n se vuelva cada vez m\u00e1s intrincada, inveros\u00edmil o cr\u00f3nica. De esta manera lo sintetiza la prensa escrita de aquellos a\u00f1os:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mafalda es lo que podr\u00eda llamarse una ni\u00f1a comprometida. Por eso, porque se compromete con lo que ocurre a su alrededor hasta el punto en que las personas mayores que la rodean son incapaces de seguirla, Mafalda perturba, conmueve, asombra, asusta, amarga, arruina la digesti\u00f3n, disgusta y, simult\u00e1neamente, hace re\u00edr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y as\u00ed es como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mafalda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> ha logrado no envejecer nunca. A pesar de haber sido publicada dentro de un per\u00edodo relativamente corto (1964-1973), no cabe duda de que este peculiar grupo de personajes (as\u00ed como su profunda matriz cultural distintiva) contin\u00faan vigentes en nuestro presente. Las problem\u00e1ticas que supo abordar la tira \u2014entre las cuales, a fuerza de resumen, se podr\u00edan nombrar el consumismo, el racismo, la justicia social, la censura, la pobreza, el lugar ocupado por las mujeres y el rol determinante (y, en la mayor\u00eda de los casos, negativo) de los medios de comunicaci\u00f3n\u2014 siguen operando y condicionando la vida cotidiana de millones de personas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con toda certeza, el discurso de esta ni\u00f1a \u201cpreguntona\u201d e inconformista se ha vuelto patrimonio cultural de Am\u00e9rica Latina, y su mirada evaluadora se mantiene acompa\u00f1ando y alumbrando los recovecos claroscuros de nuestra actual realidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En tiempos donde muchas veces se busca silenciar o simplificar el pensamiento y la capacidad de juicio propio, en tiempos donde la quimera de imprimir \u201cm\u00e1s libros que billetes\u201d se ha vuelto una ilusi\u00f3n ut\u00f3pica, esta peque\u00f1a visionaria nacida en los sesenta nos recuerda el valor de la duda, el cuestionamiento, la empat\u00eda y la resistencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En lo que a m\u00ed respecta, he de volver cada vez que pueda a ese gesto \u2014modesto pero determinante\u2014 de mi abuela, que supo poner en marcha un mecanismo de b\u00fasqueda, autoconocimiento, propulsi\u00f3n al saber y al esp\u00edritu cr\u00edtico, que fue sin duda la clave de mi formaci\u00f3n profesional y que marc\u00f3 de manera crucial mi intelecto, mi capacidad anal\u00edtica y mi forma de estar, resistir y permanecer en el mundo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Aleksandr Vorobev \/ Alamy Stock Photo.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I La abuela me entrega una bolsa grande de un pl\u00e1stico muy duro, de colores alegres y con patrones horizontales, visiblemente usada y con notorios manchones en lo que yo creo que es la parte frontal. \u201cMe lo dio In\u00e9s, la del noveno. 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