{"id":41765,"date":"2025-09-08T12:49:23","date_gmt":"2025-09-08T18:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=41765"},"modified":"2025-09-29T11:50:37","modified_gmt":"2025-09-29T17:50:37","slug":"el-reto-de-las-humanidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/09\/el-reto-de-las-humanidades\/","title":{"rendered":"El reto de las humanidades"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> El art\u00edculo que publicamos a continuaci\u00f3n apareci\u00f3 originalmente en la edici\u00f3n espa\u00f1ola de <\/span><a href=\"https:\/\/letraslibres.com\/revista\/el-reto-de-las-humanidades\/01\/01\/2025\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> en enero de 2025. Agradecemos a Daniel Gasc\u00f3n, editor de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Espa\u00f1a, por permitirnos compartir este texto con los lectores de LALT.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Frente a los vanos intentos de elevar las humanidades a la altura de la gran ciencia, resulta m\u00e1s apropiado sustituir la apolog\u00eda por la autocr\u00edtica: investigar las causas de la par\u00e1lisis de las disciplinas human\u00edsticas y, si fuera posible, se\u00f1alar soluciones.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La crisis que atraviesan las humanidades suele tener como r\u00e9plica el discurso apolog\u00e9tico de sus actores. Defender el car\u00e1cter insustituible de las humanidades tiene un innegable sentido, pero tambi\u00e9n es innegable la limitaci\u00f3n de todo discurso apolog\u00e9tico. La apolog\u00eda va paralela a la decadencia de su objeto. Se reivindica lo que decae. Y, lo que es peor, con esa reivindicaci\u00f3n solo es posible atraer a los que forman parte de su \u00e1mbito. Solo los ya convencidos aplauden el discurso apolog\u00e9tico. Los cr\u00edticos se\u00f1alar\u00e1n las limitaciones econ\u00f3micas, sociales y culturales de ese discurso y, sobre todo, de su objeto. Y es que, en efecto, no solo las disciplinas human\u00edsticas atraen menos p\u00fablico y dinero, menos inversiones, y producen menos, sino que son incapaces de seguir el \u00edmpetu innovador de la gran ciencia. Y, todav\u00eda m\u00e1s, son incapaces de explicar las causas de su propio e imparable descr\u00e9dito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Parece, pues, m\u00e1s apropiado sustituir el discurso apolog\u00e9tico por un discurso autocr\u00edtico. Se trata de investigar las causas de la par\u00e1lisis de las disciplinas human\u00edsticas y, si fuera posible, se\u00f1alar las medidas que cabr\u00eda tomar. No es una cuesti\u00f3n nueva. Desde hace m\u00e1s de dos siglos Occidente ha asumido el reto de elevar el nivel de las humanidades a la altura de la gran ciencia. El reto de la Modernidad \u2014la mayor\u00eda de edad de la humanidad\u2014 es gobernar el mundo. Para gobernarlo precisa entenderlo. Las humanidades deben dejar de ser artes \u2014un fen\u00f3meno ornamental y cortesano\u2014 y fundarse en un m\u00e9todo eficiente y equiparable al de las ciencias de la naturaleza. Sin embargo, ese reto no parece estar gan\u00e1ndose. Los sucesivos fracasos que han conocido los m\u00e1s de dos siglos de tentativas hacen hoy que el escepticismo se adue\u00f1e de los actores que tratan de orientar el pensamiento moderno y que la gran mayor\u00eda de los que trabajan las disciplinas human\u00edsticas se conformen con un discurso mediocre, banal.<\/span><\/p>\n<p><b><br \/>\n<\/b><b>Las dos v\u00edas<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El siglo\u00a0XIX\u00a0puso en marcha los primeros intentos serios de dotar de un fundamento cient\u00edfico a las humanidades. Esos intentos abrieron dos caminos opuestos: la v\u00eda disciplinar y la v\u00eda transversal. La v\u00eda disciplinar abri\u00f3 distintas sendas, nuevas disciplinas, para interpretar la cultura. En principio, una disciplina, la historia, deb\u00eda ejercer el liderazgo de las humanidades. La historia se fundaba sobre el m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00edtico que hab\u00edan desarrollado los estudios b\u00edblicos. Ese m\u00e9todo buscaba la comprobaci\u00f3n documentada de hechos y autor\u00edas \u2014fuentes\u2014, poniendo en cuesti\u00f3n la memoria legendaria. Y sirvi\u00f3 de modelo para las historias nacionales. Y, tras las historias nacionales \u2014pol\u00edticas\u2014 surgieron las historias literarias y art\u00edsticas. El m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00edtico trataba de comprender el pasado, estableciendo una cronolog\u00eda precisa y documentando los hechos ciertos y su autor\u00eda, desechando las explicaciones basadas en mitos y leyendas. Sin embargo, la documentaci\u00f3n no resultaba suficiente para resolver los problemas de la interpretaci\u00f3n y pronto aparecieron voces cr\u00edticas con la insuficiencia de ese m\u00e9todo. Adem\u00e1s las disciplinas hist\u00f3ricas tendieron a resolver los problemas de su insuficiencia buscando sus propias metodolog\u00edas y afirmando su autonom\u00eda, una orientaci\u00f3n fatal. A la larga esa senda ha conducido al descr\u00e9dito de las disciplinas. Y, con ellas, al descr\u00e9dito del m\u00e9todo que se ha llamado positivista y que pretend\u00eda trasladar al \u00e1mbito human\u00edstico el empirismo de las ciencias experimentales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese descr\u00e9dito impuls\u00f3 una reforma de la v\u00eda disciplinar: el antipositivismo. El antipositivismo se funda en la idea de que el m\u00e9todo de las disciplinas experimentales no puede servir para las disciplinas human\u00edsticas, las disciplinas del esp\u00edritu. Lo que sirve para la naturaleza no sirve para la cultura. Lo que parec\u00eda un paso adelante fue, en realidad, un paso atr\u00e1s. El positivismo se fundaba en la idea del realismo. Schelling lo hab\u00eda explicado. La realidad est\u00e1 compuesta por objetos materiales e ideas. Los antipositivistas suponen que las ideas y los acontecimientos que inspiran no se comportan como las cosas \u2014los entes materiales\u2014 porque la cultura no es naturaleza. La primera consecuencia de este replanteamiento es la p\u00e9rdida del liderazgo de la historia. Disciplinas como la ling\u00fc\u00edstica (Saussure) y la sociolog\u00eda (Max Weber) van a proponer un m\u00e9todo nuevo basado en la noci\u00f3n de sistema. El sistema pretende alcanzar la efectividad de la f\u00edsica. Los soci\u00f3logos hablaban de la envidia que les produc\u00eda la f\u00edsica, donde rige el imperio de la l\u00f3gica matem\u00e1tica, y tratar\u00e1n de emular ese imperio eliminando las diferencias irrelevantes de los fen\u00f3menos culturales. Y, para ello, eliminan el pasado y se centran en la actualidad. Algo similar hab\u00eda sugerido Saussure para la ling\u00fc\u00edstica: superar las diferencias dialectales e hist\u00f3ricas para encontrar las leyes profundas del lenguaje, que formar\u00edan un sistema. Aunque los promotores del m\u00e9todo antipositivista \u2014Wilhelm Dilthey y Ferdinand de Saussure\u2014 no estaban dispuestos a renunciar a la historia, sus ep\u00edgonos fueron m\u00e1s consecuentes y reformaron sus disciplinas a partir de la noci\u00f3n de sistema, excluyendo de hecho la perspectiva hist\u00f3rica. A esta carencia viene a sumarse el hecho de que la masificaci\u00f3n de las humanidades \u2014de sus colectivos de profesionales\u2014 ha facilitado la convergencia de dos fen\u00f3menos en apariencia contrarios: la formaci\u00f3n de estados de opini\u00f3n que se resisten a la innovaci\u00f3n y la fragmentaci\u00f3n de las disciplinas en n\u00facleos de poder que compiten por imponerse \u2014el corporativismo\u2014. Ambos fen\u00f3menos son consecuencia de la p\u00e9rdida del horizonte de las disciplinas: el reto cient\u00edfico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La segunda v\u00eda al gran reto cient\u00edfico tiene un car\u00e1cter transversal, opuesto a la particularidad de las disciplinas. Es el materialismo. El siglo\u00a0XIX\u00a0conoci\u00f3 grandes eventos para el porvenir de esta v\u00eda. El decisivo fue la publicaci\u00f3n en 1859 de\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El origen de las especies<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Charles Darwin. Otros fueron la publicaci\u00f3n de\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La democracia en Am\u00e9rica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Alexis de Tocqueville, de las obras de Karl Marx y Friedrich Engels e, incluso, del pensamiento de Friedrich Nietzsche. El libro de Darwin es la clave de esta orientaci\u00f3n porque establece las bases para concluir el principio contrario del pensamiento antipositivista: que la humanidad es naturaleza. El materialismo es la consecuencia de las tesis de Kant y de Schelling: el pensamiento debe laborar con cosas e ideas, esto es, con conceptos naturales y humanos. El materialismo presenta la continuidad de la historia natural en la historia cultural. Somos naturaleza. La reacci\u00f3n contra este principio fue furibunda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como ha escrito Edgar Morin, aceptamos que la humanidad procede de los primates, pero ni un paso m\u00e1s. El siglo\u00a0XX\u00a0neg\u00f3 la conexi\u00f3n entre la historia natural y la historia cultural. Esa negaci\u00f3n ha alimentado la oposici\u00f3n entre naturaleza y sociedad, una negaci\u00f3n que ha ido mucho m\u00e1s all\u00e1 de la corriente neokantiana \u2014con la que se la relaciona frecuentemente\u2014 y del m\u00e9todo antipositivista. Incluso ha alcanzado al marxismo. El marxismo acad\u00e9mico del siglo\u00a0XX\u00a0reneg\u00f3 del pensamiento de Engels, precisamente porque vincula la naturaleza a la dial\u00e9ctica (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Anti-D\u00fchring<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). En efecto, Engels llev\u00f3 la influencia darwinista m\u00e1s lejos que su amigo Marx. Concibi\u00f3 la necesidad de establecer ese puente entre la historia natural y la historia cultural, pieza imprescindible para el destino de las humanidades. Este episodio de la corriente marxista debe tomarse como bot\u00f3n de muestra del extrav\u00edo de las humanidades en el siglo\u00a0XX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Claro que hay explicaciones para este extrav\u00edo. La primera estriba en las limitaciones de las corrientes materialistas modernas. El marxismo presumi\u00f3 y presume de materialismo, pero nunca ha superado el nivel del mecanicismo. El mecanicismo fue un materialismo premoderno. Concibe el universo como un sistema de fuerzas, pero no puede comprender los fen\u00f3menos de la vida y, mucho menos, de la imaginaci\u00f3n. As\u00ed, las corrientes materialistas han venido tropezando con los fen\u00f3menos culturales. Y no digamos con los est\u00e9ticos. Las correlaciones groseras con el origen social o la ideolog\u00eda de los autores y artistas o con los episodios econ\u00f3micos y pol\u00edticos han sido la pauta de este materialismo mecanicista.<\/span><\/p>\n<p><b><br \/>\n<\/b><b>Pensamiento ret\u00f3rico<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La filosof\u00eda estaba llamada a asumir el papel de gu\u00eda para afrontar el reto de las humanidades. Pero no ha sido as\u00ed. La filosof\u00eda es la disciplina que m\u00e1s se resiste a enfrentarse a este reto, pese a que quienes lo intuyeron fueron los fil\u00f3sofos alemanes en torno a 1800. Su tarea no ha tenido apenas continuidad. Las nuevas disciplinas \u2014historia, ling\u00fc\u00edstica, sociolog\u00eda, psicolog\u00eda\u2026\u2014 asumieron un protagonismo que no les correspond\u00eda y al que no pod\u00edan aspirar. El resultado ha sido la aparici\u00f3n de un espacio que han ocupado corrientes metodol\u00f3gicas, por mejor nombre\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pseudofilosof\u00edas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: el marxismo, el existencialismo, el estructuralismo, el psicologismo, el cognitivismo\u2026 Estos m\u00e9todos no alcanzan a comprender el fundamento del problema ni el conjunto de las humanidades. Se limitan a priorizar una secci\u00f3n de las disciplinas y tratan de comprenderlas seg\u00fan sus limitaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cabe hacerse dos preguntas. La primera es por qu\u00e9 se produce este\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">impasse<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Y quiz\u00e1 la explicaci\u00f3n sea el peso del pasado. La ret\u00f3rica fue el fundamento del pensamiento de las humanidades anterior a la era moderna. El pensamiento ret\u00f3rico no es solo el pensamiento de la oratoria ni el de la po\u00e9tica. Es el modo de pensamiento hegem\u00f3nico de la etapa hist\u00f3rica premoderna. Se trata de un modo de pensamiento muy flexible. Lo mismo sirvi\u00f3 en la Antig\u00fcedad para expresar el relativismo \u2014ante el pensamiento tradicional\u2014, que en la Edad Media y la Primera Modernidad para expresar el dogmatismo. Y, en la era moderna, funciona como veh\u00edculo de expresi\u00f3n del individualismo de m\u00e1s corto alcance. Se adapta muy bien a las disciplinas, que no pueden crecer sin la ret\u00f3rica (como apunt\u00f3 Hayden White). En el dominio de las artes no pasa de contemplar las categor\u00edas espec\u00edficas de cada arte, las categor\u00edas compositivas. Y en el dominio del pensamiento se conforma con categor\u00edas de escuela, las pseudofilosof\u00edas. No requiere un gran alarde investigador. Est\u00e1 al alcance de cualquiera. Y la masificaci\u00f3n de las disciplinas modernas \u2014por la generalizaci\u00f3n de la alta educaci\u00f3n y de la alta cultura\u2014 le proporciona el espacio m\u00e1s propicio para su hegemon\u00eda, que en los dos primeros siglos modernos ha resultado absoluta. Quiz\u00e1 la disciplina que mejor ha exprimido las posibilidades que ofrece el pensamiento ret\u00f3rico sea la teolog\u00eda. Es muy flexible y transversal precisamente porque es ajena a la gran evoluci\u00f3n de la humanidad. Es un pensamiento para el periodo de minor\u00eda de edad de la humanidad, la etapa en que la humanidad se somete y subordina al imperio del reino celestial y desconoce su evoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su gran capacidad expansiva, la ret\u00f3rica ha explotado las dos vertientes de las humanidades modernas. A la vertiente hist\u00f3rica le ofrec\u00eda el medio id\u00f3neo para rellenar el espacio que dejaban la documentaci\u00f3n y la cronolog\u00eda, esto es, le permit\u00eda establecer el sentido de la investigaci\u00f3n. Normalmente ese sentido ten\u00eda una orientaci\u00f3n nacionalista e individualista, incluso antifemenina. En el caso de la vertiente te\u00f3rica, antipositivista, la dotaba de una apariencia neutra y justificaba la abstracci\u00f3n y su intrascendencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La segunda pregunta es qu\u00e9 pasos debe dar la filosof\u00eda para reconducir la deriva de este reto. Quiz\u00e1 quien m\u00e1s ha aportado en esta direcci\u00f3n haya sido Edgar Morin con su \u201cparadigma perdido\u201d. Ese paradigma debe afrontar varias tareas. Enumero las principales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La historia debe desarrollar su dimensi\u00f3n conceptual. Los conceptos no pueden ser meras abstracciones sino las conclusiones que se derivan del proceso de la gran evoluci\u00f3n de la vida y, en concreto, de la cultura sapiens. La cultura sapiens ha conocido etapas: la etapa improductiva \u2014meros consumidores\u2014 y la etapa productiva (desde la aparici\u00f3n de la agricultura hasta la era moderna). Y dentro de la etapa productiva, una primera fase en la que solo se conoce la cultura oral y una segunda en la que la cultura escrita compite con la oralidad y establece una relaci\u00f3n de superioridad respecto a ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La teor\u00eda y el an\u00e1lisis deben superar la fase ret\u00f3rica \u2014ahist\u00f3rica\u2014 y deben someterse al imperio de la historia conceptual. La autonom\u00eda de las disciplinas tiene que dejar paso a unos saberes y un m\u00e9todo transversal, integrador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El r\u00e9gimen de las disciplinas es un obst\u00e1culo para la historia conceptual. La historia conceptual debe desplegarse como una filosof\u00eda de la historia y de la imaginaci\u00f3n (la cultura). La fragmentaci\u00f3n y dispersi\u00f3n del conocimiento es un s\u00edntoma del fracaso ante el reto moderno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se trata, pues, de reformular el materialismo. Denunciar el mecanicismo conlleva comprender desde el materialismo el mundo de las ideas y del simbolismo est\u00e9tico, el mundo de la imaginaci\u00f3n, metas inalcanzables para el materialismo vulgar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunos pasos se han dado en las \u00faltimas d\u00e9cadas en esta direcci\u00f3n. El m\u00e1s llamativo quiz\u00e1 sea la aparici\u00f3n de una serie de grandes \u00e9xitos bibliogr\u00e1ficos a escala mundial: los de Bryson, Attali, Harari, Rifkin\u2026, que se caracterizan por plantear el problema a escala de la gran evoluci\u00f3n de la cultura sapiens, aun con limitaciones. Otro aspecto es el inter\u00e9s que viene despertando la investigaci\u00f3n sobre las otras humanidades, en especial, la neandertal. Este fen\u00f3meno es la otra cara de la perspectiva global de la cultura sapiens. Una tercera dimensi\u00f3n consiste en la aparici\u00f3n de la Gran Historia (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Big History<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), que, tambi\u00e9n a pesar de sus limitaciones, pone el foco en la continuidad entre la historia natural y la historia cultural. Estos tres pasos parecen anunciar la aparici\u00f3n de lo que en la terminolog\u00eda de la Gran Historia se denomina\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">goldilocks<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, esto es, las condiciones para que se pueda dar un cambio, un giro en la din\u00e1mica de los fen\u00f3menos naturales y culturales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otros pasos \u2014y quiz\u00e1 m\u00e1s productivos\u2014 han tenido menos impacto, por el momento. Me voy a referir a dos bien pr\u00f3ximos: las obras de Jes\u00fas Moster\u00edn (1941-2017) y Nicol\u00e1s Ramiro Rico (1910-1977). Moster\u00edn es autor de un esfuerzo enciclop\u00e9dico. Hab\u00eda comprendido la necesidad de hacer una filosof\u00eda de la cultura y de conectar la historia natural con la historia cultural. De su magna obra destacan las monograf\u00edas que dedic\u00f3 a las culturas china, hind\u00fa, jud\u00eda, griega y latina. Moster\u00edn fue un gigante de la filosof\u00eda de la historia. Ramiro Rico es un ejemplo contrario: casi un \u00e1grafo. Su obra se recoge en una peque\u00f1a monograf\u00eda p\u00f3stuma que compilaron sus amigos Francisco Murillo y Luis D\u00edez del Corral,\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El animal ladino<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en 1980. Es un autor hoy olvidado. Prensas de la Universidad de Zaragoza la ha rescatado del olvido. Ramiro Rico es el mejor pensador espa\u00f1ol del siglo\u00a0XX. Partiendo de la filosof\u00eda del derecho del trabajo \u2014y de la obra de Marx\u2014, denuncia las limitaciones del materialismo mecanicista y esboza lo que puede ser el materialismo de lo simb\u00f3lico. Se puede sintetizar su propuesta con la f\u00f3rmula \u201cdel pan nutricio al pan simb\u00f3lico\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ni Moster\u00edn ni, mucho menos, Ramiro Rico habitaron en un mundo receptivo a la trascendencia de su pensamiento. Quiz\u00e1 el siglo\u00a0XXI\u00a0ofrezca otras oportunidades a la recuperaci\u00f3n de la v\u00eda transversal de las humanidades y afronte decididamente su reto. La descomposici\u00f3n actual de las disciplinas human\u00edsticas permite albergar esperanzas en que as\u00ed sea.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Publicado en <\/span><a href=\"https:\/\/letraslibres.com\/revista\/el-reto-de-las-humanidades\/01\/01\/2025\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Espa\u00f1a) Nro. 280, enero 2025<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/h5>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Marcelo Irigoyen, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: El art\u00edculo que publicamos a continuaci\u00f3n apareci\u00f3 originalmente en la edici\u00f3n espa\u00f1ola de Letras Libres en enero de 2025. 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