{"id":4161,"date":"2020-11-11T21:34:42","date_gmt":"2020-11-12T03:34:42","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/11\/neustadt-prize-world-stage-daniel-simon\/"},"modified":"2023-06-02T13:28:02","modified_gmt":"2023-06-02T19:28:02","slug":"neustadt-prize-world-stage-daniel-simon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/11\/neustadt-prize-world-stage-daniel-simon\/","title":{"rendered":"&#8220;El premio Neustadt en el escenario mundial&#8221; de Daniel Simon"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right;\">UNGARETTI VINCITORE PREMIO BOOKS ABROAD PREGOTI COMUNICARE ANSA<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Telegrama de Piero Bigongiari a Romano Bilenchi<br \/>\n9 de febrero de 1970, 11:00 a.m.<\/p>\n<p>En febrero de 1970, con la transmisi\u00f3n de un telegrama desde Norman, Oklahoma, a un corresponsal del peri\u00f3dico <i>La Nazione<\/i> en Florencia, Italia (\u201cUngaretti ganador del premio Books Abroad, por favor informe a la Agencia Nacional de Prensa Asociada&#8221;), noticias sobre el ganador de un novel premio literario recorrieron el mundo. Durante los pr\u00f3ximos cincuenta a\u00f1os, las inciertas alas de ese polluelo llegar\u00edan a estar representadas por una magn\u00edfica pluma de \u00e1guila plateada que simboliza tanto los vuelos de la imaginaci\u00f3n literaria, como la tradicional pluma del escritor.<\/p>\n<p>Nada garantizaba, sin embargo, que el pich\u00f3n tuviera alas m\u00e1s duraderas que \u00cdcaro. El Premio Internacional de Literatura Neustadt, que con el tiempo lleg\u00f3 a ser conocido como \u201cel Nobel estadounidense\u201d, comenz\u00f3 como una modesta iniciativa que, en diversos aspectos, ten\u00eda como objetivo remediar lo que era percibido por muchos como los eternos defectos del Premio Nobel de Literatura, una cr\u00edtica que todav\u00eda se escucha a menudo hoy en d\u00eda cuando la Academia Sueca hace su anuncio anual. Presentado formalmente como el \u201cPremio Internacional de Literatura de Books Abroad\u201d por Ivar Ivask, en el trig\u00e9simo sexto congreso de PEN International en Menton, Francia, en septiembre de 1969, la chispa de este nuevo premio internacional precedi\u00f3 a la titularidad de Ivask como el editor con m\u00e1s a\u00f1os de servicio (1967-1991) de <i>Books Abroad<\/i> y su sucesor, <i>World Literature Today<\/i>. Un animado debate en torno a los m\u00e9ritos (y dem\u00e9ritos) del Premio Nobel tuvo lugar cinco a\u00f1os antes, durante la reuni\u00f3n anual de la Modern Language Association en la ciudad de Nueva York en diciembre de 1964. Por petici\u00f3n de Robert Vlach, editor de <i>Books Abroad <\/i>en aquel momento, Herbert Howarth, un traductor del \u00e1rabe nacido en Gran Breta\u00f1a y profesor de ingl\u00e9s de la Universidad de Pensilvania, convoc\u00f3 a un panel de acad\u00e9micos para discutir el historial del Nobel en la convenci\u00f3n MLA. Esas charlas constituyeron el n\u00facleo del posterior \u201cSimposio del Premio Nobel\u201d presentado en la edici\u00f3n de invierno de 1967 de <i>Books Abroad<\/i>, que incluy\u00f3 el ensayo introductorio de Howarth, \u201cUna petici\u00f3n a la Academia Sueca\u201d, que a su vez sembr\u00f3 las semillas de la carta de Ivask de 1969. M\u00e1s sobre dicha conexi\u00f3n en un momento.<\/p>\n<p>Aunque Ivask no se dio cuenta cuando asumi\u00f3 el cargo de editor en 1967, <i>Books Abroad<\/i> casi hab\u00eda naufragado en las rocas de las dificultades financieras a mediados de la d\u00e9cada de 1960. En ese mismo invierno de 1964-1965, cuando Vlach y Howarth convocaron su panel de MLA en Nueva York, la existencia misma de la revista estaba en juego. Durante el oto\u00f1o de 1964, Pete Kyle McCarter, vicepresidente de asuntos acad\u00e9micos de la Universidad de Oklahoma (que eventualmente se convertir\u00eda en rector y presidente interino en 1970-71), aparentemente pidi\u00f3 a Vlach que defendiera la continuaci\u00f3n de <i>Books Abroad<\/i>, espec\u00edficamente que solicitara a la universidad considerar la posibilidad de justificar el financiamiento de la revista, aun cuando las protestas contra las injusticias de los derechos civiles y la escalada de la guerra de Estados Unidos en Vietnam ocupaban cada vez m\u00e1s la atenci\u00f3n del pa\u00eds (y de la administraci\u00f3n).<sup>1<\/sup> Vlach respondi\u00f3 en una apasionada carta de tres p\u00e1ginas sobre la importancia de seguir brindando el apoyo institucional, los esfuerzos de la revista para expandir su circulaci\u00f3n, el eterno problema de la falta de personal y la conveniencia de pagar contribuyentes extranjeros (dos centavos por palabra para art\u00edculos, tres centavos por palabra para rese\u00f1as de libros). Vlach desafi\u00f3 a McCarter dici\u00e9ndole que, a menos que la universidad pudiera conseguir los fondos para apoyar adecuadamente a la revista, la administraci\u00f3n deber\u00eda permitirle migrar a una instituci\u00f3n que pudiera financiarla. Al final de la carta, Vlach escribi\u00f3: \u201cLa idea de Dr. House merece una mejor suerte que el suicidio\u201d.<sup>2<\/sup> Afortunadamente, la administraci\u00f3n decidi\u00f3 que la revista merec\u00eda, en efecto, una mejor suerte.<\/p>\n<p>El Dr. House al que se refer\u00eda era Roy Temple House, quien se hab\u00eda desempe\u00f1ado como editor fundador de <i>Books Abroad<\/i> desde 1927 hasta 1949. A mediados de la d\u00e9cada de 1940, la revista que House hab\u00eda construido durante sus dos d\u00e9cadas de servicio alcanz\u00f3 tal renombre que el acad\u00e9mico nacido en Nebraska fue nominado para el Premio Nobel de la Paz en 1948. House, quien tambi\u00e9n dirigi\u00f3 el Departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Oklahoma entre 1918 y 1942, de alguna manera mantuvo la revista a flote financieramente durante los a\u00f1os de escasez de la Gran Depresi\u00f3n y la Segunda Guerra Mundial. Sus sucesores en la edici\u00f3n, tres emigrados europeos: Ernst Erich Noth (1949\u201358), Wolfgang Bernard Fleischmann (1959\u201361) y Robert Vlach (1961\u201366), pusieron cada uno su sello personal en la revista, ampliando gradualmente la cobertura de <i>Books Abroad<\/i>, desde un enfoque inicial en las literaturas de Europa occidental (en su mayor parte, aquellas literaturas ense\u00f1adas por House y sus colegas en el departamento).<\/p>\n<p>Cuando el checo Vlach asumi\u00f3 el mando como editor en 1961, ampli\u00f3 la cobertura de la revista para incluir &#8220;Libros de Asia y \u00c1frica&#8221;, de acuerdo con la universalidad de sus intereses y su amplio talento como poeta, traductor, periodista y cr\u00edtico literario. Anticip\u00e1ndose al cuadrag\u00e9simo aniversario de <i>Books Abroad<\/i> (1966-1967), Vlach inst\u00f3 a McCarter a que ayudara a financiar la tra\u00edda a la universidad de una serie de conferencistas, &#8220;nueve ganadores del Premio Nobel u otros escritores extranjeros de fama mundial&#8221;, para lo cual el presidente George Lynn Cross aprob\u00f3 una solicitud a la Fundaci\u00f3n Ford de $25,000, para apoyar la serie.<sup>3<\/sup> Al igual que los editores que lo precedieron, Vlach trat\u00f3 continuamente de persuadir tanto a la administraci\u00f3n como a sus colegas de facultad sobre el valor de una revista como <i>Books Abroad<\/i> para brindar prestigio a la universidad, aun cuando la publicaci\u00f3n apenas pod\u00eda llegar financieramente a fin de mes, como tantas de las llamadas revistas peque\u00f1as de la era vanguardista y de posguerra. Traer premios Nobel al campus habr\u00eda sido un logro impresionante para el joven editor.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, la Fundaci\u00f3n Ford rechaz\u00f3 la solicitud de subvenci\u00f3n; luego Vlach muri\u00f3 repentinamente en enero de 1966, a la edad de cuarenta y nueve a\u00f1os, por lo que su sue\u00f1o nunca se hizo realidad.<sup>4<\/sup> La editora asociada Bernice Duncan, que hab\u00eda trabajado con todos los editores desde House hasta Vlach, asumi\u00f3 el cargo de editor en funciones a ra\u00edz de la muerte de su predecesor. Muy pronto, otro emigrado europeo ser\u00eda contratado como sexto editor de la revista: el pol\u00edglota poeta estonio-let\u00f3n, y colaborador frecuente de <i>Books Abroad<\/i>, Ivar Ivask, a quien Duncan ayud\u00f3 a reclutar para el puesto desde su c\u00e1tedra en St. Olaf College en Minnesota. Cuando Ivask lleg\u00f3 al <i>campus<\/i> en el oto\u00f1o de 1967, el n\u00famero que presentaba el simposio del Premio Nobel, que inclu\u00eda la contribuci\u00f3n p\u00f3stuma de Vlach sobre los escritores eslavos, hab\u00eda sido recientemente publicado. La \u201cPetici\u00f3n a la Academia Sueca\u201d de Howarth, el primero de diecinueve ensayos incluidos en el n\u00famero, fue sistem\u00e1ticamente condenatorio en su cr\u00edtica. \u201cMe gustar\u00eda que la Academia Sueca otorgara con menos frecuencia la corona, y a veces la m\u00e1scara mortuoria, a la grandeza cumplida\u201d, escribi\u00f3 Howarth, \u201cque m\u00e1s a menudo fuera en pos del descubrimiento y el est\u00edmulo del genio que todav\u00eda se est\u00e1 desarrollando&#8221;.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Howarth \u2014quien trabaj\u00f3 para el gobierno brit\u00e1nico en Tel Aviv durante la Segunda Guerra Mundial, pero renunci\u00f3 en protesta a sus pol\u00edticas en el Mandato brit\u00e1nico de Palestina\u2014 continu\u00f3 sus propuestas, sugiriendo cinco cambios en los procedimientos de la academia, entre ellos, especialmente, recomend\u00f3 \u201cesforzarse para descubrir escritores por fuera de los dominios de las grandes potencias y los lenguajes actuales de la diplomacia\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u201cs\u00f3lo con vacilaci\u00f3n y moderaci\u00f3n\u201d, escribi\u00f3, \u201cdeber\u00eda la Academia respaldar a un escritor ya ampliamente reconocido y recompensado\u201d. En \u00faltima instancia, el mundo literario estar\u00eda mejor servido si el Nobel contribuyese a \u201cla ampliaci\u00f3n de la periferia de la visi\u00f3n internacional\u201d.<sup>6<\/sup> Aunque, sin lugar a dudas, tales cr\u00edticas hirieron a los miembros de la academia, estos extendieron, sin embargo, una invitaci\u00f3n a cuatro de los colaboradores del n\u00famero: Howarth, Manuel Dur\u00e1n, Albert H. Carter Jr. y Robert E. Spiller, para participar en un simposio en Estocolmo en el oto\u00f1o de 1967. Sus charlas fueron incluidas en el volumen de actas subsiguiente, <i>Problemas del entendimiento literario internacional<\/i> (1968). Habiendo crecido en los pa\u00edses b\u00e1lticos controlados por los sovi\u00e9ticos durante los a\u00f1os de entreguerras y experimentado la Guerra Fr\u00eda como un exiliado en Occidente, Ivask sab\u00eda que vivir en \u201cla periferia de la visi\u00f3n internacional\u201d ten\u00eda consecuencias en el mundo real. Tom\u00f3 atenta nota de las cr\u00edticas de Howarth cuando formul\u00f3 la carta original para el Premio Books Abroad, y le dio cr\u00e9dito a Howarth en el pre\u00e1mbulo del anuncio de 1969. Ivask se\u00f1al\u00f3 su intenci\u00f3n de que el nuevo premio rivalizara con el Nobel (\u201cHasta la fecha, no hay competencia para los criterios establecidos por la Academia Sueca, con sus consiguientes privilegios de estatus profesional y compensaci\u00f3n monetaria\u201d), y tambi\u00e9n tuvo cuidado de evitar el modelo de Estocolmo de un jurado permanente, eligiendo, en lugar de esto, un nuevo grupo de escritores cada dos a\u00f1os. Ivask imagin\u00f3 un premio \u201crepresentativo de la preocupaci\u00f3n estadounidense por los logros genuinos en la literatura mundial\u201d; n\u00f3tese el \u00e9nfasis en los \u201clogros genuinos\u201d, no en las gratificaciones del Viejo Mundo. Ante los delegados de PEN reunidos en Francia, Ivask concluy\u00f3 con una pregunta esperanzadora: \u201c\u00bfNo es la fe en la funci\u00f3n creativa esencial de la literatura lo que nos ha unido desde todos los rincones del mundo?\u201d<\/p>\n<p>Casi inevitablemente, a pesar de una visi\u00f3n internacional tan elevada, no se pudieron evitar todos los escollos. De los doce miembros nombrados para el primer jurado en 1970, Piero Bigongiari (Italia), Heinrich B\u00f6ll (Alemania), JP Clark (Nigeria), Frank Kermode (Gran Breta\u00f1a), Jan Kott (EE. UU.), Juan Marichal (EE. UU.), Ga\u00ebtan Picon (Francia), AK Ramanujan (India, EE. UU.), Allen Tate (EE. UU.), Mario Vargas Llosa (Per\u00fa) y Andrei Voznesenski (URSS), adem\u00e1s de Ivask, casi la mitad eran europeos, con la totalidad de \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina representados por un solo escritor cada uno. As\u00ed mismo, s\u00f3lo seis de los doce participaron en persona cuando el panel se reuni\u00f3 en la Universidad de Oklahoma en febrero de 1970. La complicada log\u00edstica de la entrega de premios molest\u00f3 tanto a Ivask que modific\u00f3 la carta original para tener en cuenta algunas de las eventualidades que podr\u00edan interrumpir sus nobles planes para un premio que competir\u00eda con el Nobel.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el anuncio de Ivask de la cantidad del primer premio ($10,000) en septiembre de 1969 era algo as\u00ed como un deseo y una oraci\u00f3n. A principios de ese verano, el vicepresidente McCarter le escribi\u00f3 a Ivask para informarle que \u201cparece que ahora hay pocas o ninguna posibilidad de que el dinero para el premio de <i>Books Abroad<\/i> este a\u00f1o se pueda recaudar. Lamento mucho enviarle esta noticia, porque puedo comprender la verg\u00fcenza que le causar\u00e1 notificar a las personas distinguidas que, gracias a sus prodigiosos esfuerzos, han aceptado formar parte de la Junta [es decir, del jurado], y puedo entender su propia e inmensa decepci\u00f3n personal, la cual comparto. [El vicepresidente Thurman] White me dice, sin embargo, que la lista de posibles donantes se ha agotado y que ya no existe la posibilidad de recaudar el dinero en los pr\u00f3ximos dos meses\u201d.<sup>8<\/sup> A pesar de la terrible predicci\u00f3n de McCarter, Ivask pudo asegurar financiaci\u00f3n de contingencia por parte de la oficina del entonces presidente J. Herbert Hollomon Jr., evitando as\u00ed el desastre.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Ivask finalmente pudo dar un suspiro de alivio cuando el jurado lleg\u00f3 al <i>campus<\/i> de OU en febrero de 1970 y seleccionaron a un ganador a pesar de una votaci\u00f3n inicial empatada.<sup>10<\/sup> Ivask rompi\u00f3 el empate, elevando al poeta italiano Giuseppe Ungaretti sobre el poeta chileno de izquierda Pablo Neruda. Tras organizar apresuradamente los planes de viaje del poeta italiano de ochenta y dos a\u00f1os, Ivask le dio la bienvenida a Ungaretti a Oklahoma el 13 de marzo de 1970. En el banquete en honor de Ungaretti, el presidente Hollomon se hizo eco de la noble visi\u00f3n de Ivask para este nuevo premio que emana de las llanuras del sur de los Estados Unidos:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Esta tierra y este lugar es para el hombre occidental, joven, vital, irracional, esperanzado, lujurioso y vigoroso. Honramos hoy, y \u00e9l nos honra a nosotros, a un poeta que, a cualquier edad, es joven y esperanzado, inocente, amoroso y racional. Es esta combinaci\u00f3n de lo dionis\u00edaco y lo apol\u00edneo lo que hace que la vida tenga alguna esperanza. Para nosotros es un gran honor que llegue a nosotros como el primer galardonado de un premio basado en una tradici\u00f3n de inter\u00e9s por la literatura en una universidad de poco m\u00e1s de medio siglo de antig\u00fcedad, de un lugar y una \u00e9poca de gran tradici\u00f3n, de la que proviene todo nuestro arte, nuestra m\u00fasica, nuestra poes\u00eda y gran parte de nuestra prosa. Creo que es una se\u00f1al del comienzo de lo que espero se convierta en una gran tradici\u00f3n en la Am\u00e9rica descendiente de Europa occidental como en todo el mundo: otorgar un premio a alguien en literatura sin tener en cuenta sus antecedentes o ideolog\u00eda y sin referencia a l\u00edmites pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Sonrojado por el \u00e9xito de haber coronado al primer galardonado con el premio, Ivask pronto se enfrent\u00f3 a la inevitable realidad de conseguir fondos para el pr\u00f3ximo premio bienal. Afortunadamente, un mecenas \u2014seg\u00fan el laureado de 1974, Francis Ponge, evocando al amigo y consejero del emperador romano Octavio, quien era legendario por su patrocinio de Horacio y Virgilio\u2014 acudi\u00f3 al rescate del premio: la familia Neustadt de Ardmore, Oklahoma. La misma semana que Ivask estaba en Francia anunciando el debut del Premio Books Abroad, Boyd Gunning, director ejecutivo de la Fundaci\u00f3n de la Universidad de Oklahoma, le escribi\u00f3 a Doris Westheimer Neustadt para formalizar el Fondo Conmemorativo Walter Neustadt en honor a su difunto esposo, Walter Neustadt. Jr., quien se hab\u00eda desempe\u00f1ado como fideicomisario de la fundaci\u00f3n de 1951 a 1965. Gunning describi\u00f3 sus planes para utilizar el fondo conmemorativo para financiar adquisiciones para la biblioteca, el museo de arte y el museo de historia natural y para crear una c\u00e1tedra.<sup>11<\/sup> Walter Neustadt Jr., quien hab\u00eda recibido su maestr\u00eda de OU en 1941, sigui\u00f3 los pasos de su padre como fideicomisario de la Fundaci\u00f3n a partir de 1965, se uni\u00f3 al consejo asesor de University of Oklahoma Press y sirvi\u00f3 en la Junta de Regentes de OU desde 1969 a 1976. Por intercesi\u00f3n de David A. Burr, quien se hab\u00eda desempe\u00f1ado como asistente del presidente Cross y se convirti\u00f3 en vicepresidente de asuntos universitarios en 1968, Neustadt reconoci\u00f3 que el premio Books Abroad presentaba una oportunidad natural para hacer realidad los ideales filantr\u00f3picos de su familia, al otorgar un premio que traer\u00eda renombre internacional a su querida universidad.<sup>12<\/sup> El presidente Paul F. Sharp anunci\u00f3 la contribuci\u00f3n inicial por parte de la familia de $200,000 el 17 de mayo de 1972, con la regente Nancy Davies, Doris Westheimer Neustadt, Walter y Dolores Neustadt, y Allan y Marilyn Neustadt como invitados permanentes de honor.<\/p>\n<p>Con la obtenci\u00f3n de la donaci\u00f3n esa primavera, Ivask publicar\u00eda un brillante \u201cInforme de avance\u201d en el n\u00famero de verano de 1972, en el que afirm\u00f3 un tanto triunfalmente que \u201cla fe en la evaluaci\u00f3n literaria imparcial a escala mundial, que esta revista ha defendido ya durante cuarenta y seis a\u00f1os, ha sido nuevamente reivindicada\u201d. Tras recibir el premio en 1972, el novelista colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez escribi\u00f3: \u201cEste es un premio que ha tomado forma en la f\u00e9rtil imaginaci\u00f3n de un nativo de Estonia que ha intentado inventar, en lugar de dinamita, un premio literario que ser\u00eda dinamita para el Nobel. Es un premio en el m\u00edtico Oklahoma de los sue\u00f1os de Kafka y la tierra de la rara roca rosa, y ha sido otorgado a un escritor de un remoto y misterioso pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina, nominado por un gran escritor de la lejana Islandia\u201d. Cuando el poeta franc\u00e9s Francis Ponge fue elegido ganador en 1974, se hizo evidente que el Premio Neustadt representaba una notable convergencia entre la visi\u00f3n literaria global de Ivask y el patrocinio cultural de los Neustadt. En su discurso de aceptaci\u00f3n, Ponge coment\u00f3:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Esta gratitud \u2014c\u00f3mo deber\u00eda decirlo\u2014 es muy compleja, porque debo este honor y este premio a la Universidad de Oklahoma y a <i>Books Abroad<\/i>, al presidente del jurado, al jurado mismo, naturalmente, y a la familia Neustadt que han hecho posible que este premio se convierta en algo absolutamente magn\u00edfico. Es tan raro encontrar esta combinaci\u00f3n que no s\u00e9 c\u00f3mo expresarme. Ciertamente es extraordinario que hace casi cincuenta a\u00f1os la Universidad de Oklahoma decidiera apoyar una publicaci\u00f3n como <i>Books Abroad<\/i> y que siga apoy\u00e1ndola. Con la asunci\u00f3n a la direcci\u00f3n editorial por parte del Sr. Ivask, lleg\u00f3 la creaci\u00f3n de este premio, que es tan original y tan diferente a cualquier otro en lo referente a las condiciones de las deliberaciones, el jurado que se renueva con cada premio, y todas las dem\u00e1s cosas tan originales relacionadas con \u00e9l. Esta iniciativa es verdaderamente extraordinaria, como lo es la familia que la apoya desempe\u00f1ando el papel que cabr\u00eda esperar de un Mecenas verdaderamente culto, es decir, de alguien que tiene un inter\u00e9s muy devoto por actividades distintas al deporte.<\/p>\n<p>Las incipientes alas se hab\u00edan extendido magn\u00edficamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Los discursos de aceptaci\u00f3n de los veinticinco galardonados de Neustadt en las p\u00e1ginas siguientes ofrecen cinco d\u00e9cadas de conocimiento de la evoluci\u00f3n de la literatura mundial desde 1970. Adem\u00e1s, los ensayos adjuntos que presentan cada uno de los discursos de los galardonados ofrecen un panorama en evoluci\u00f3n de los gustos y juicios cr\u00edticos en la literatura internacional durante el mismo per\u00edodo de tiempo, condensando la voluntad colectiva de los m\u00e1s de 250 escritores, traductores y acad\u00e9micos que han formado parte de los jurados a lo largo de los a\u00f1os. Cada uno de los n\u00fameros especiales de <i>Books Abroad<\/i> o <i>World Literature Today<\/i> dedicados al ganador del premio tambi\u00e9n puede verse como una c\u00e1psula del tiempo que ofrece una gran cantidad de ideas sobre el zeitgeist literario desde 1970.<\/p>\n<p>El tema predominante en los discursos de aceptaci\u00f3n de los galardonados es la relaci\u00f3n de la literatura con el mundo social, cultural y pol\u00edtico m\u00e1s amplio de su tiempo. Para algunos galardonados, la escritura ofrece un escape del mundo hacia un reino est\u00e9tico purificado de mundanalidad, pero para la mayor\u00eda, la escritura est\u00e1 inextricablemente comprometida con reflejar o cambiar el mundo. Los temas de la libertad, la tolerancia, el perd\u00f3n, el testimonio, la solidaridad, la justicia y la rebeli\u00f3n abierta aparecen a menudo en sus reflexiones sobre el papel del escritor. Assia Djebar cita a Mario Vargas Llosa: \u201cEn el coraz\u00f3n de toda ficci\u00f3n, la llama de la protesta arde intensamente\u201d. Para Claribel Alegr\u00eda, heredar \u201cla espada de la poes\u00eda\u201d obliga al escritor a blandirla en nombre de la justicia.<\/p>\n<p>Si bien algunos de los ganadores de Neustadt en las p\u00e1ginas que siguen permanecen arraigados en su pa\u00eds e idioma de origen, muchos de los autores escriben sus obras desde un lugar de exilio geogr\u00e1fico o ling\u00fc\u00edstico, e incluso aquellos que nunca salieron de casa (o eventualmente regresaron) con frecuencia escriben desde una posici\u00f3n fuera de la corriente cultural dominante. Seg\u00fan Duo Duo, \u201cLa poes\u00eda toma esta periferia como una bendici\u00f3n y contin\u00faa ofreciendo rituales para los r\u00edos enfermos, ofreciendo paisajes legibles para el coraz\u00f3n\u201d. A menudo, los autores reclamar\u00e1n una genealog\u00eda literaria por encima de una nacional: entre los poetas europeos, una l\u00ednea inconfundible recorre la obra de Ungaretti, Ponge, Mi\u0142osz, Transtr\u00f6mer y Zagajewski. En el Nuevo Mundo, otra l\u00ednea atraviesa el trabajo de Bishop, Paz, Cabral y Brathwaite. Sin embargo, ambas l\u00edneas cruzan f\u00e1cilmente el Atl\u00e1ntico \u2014y el Pac\u00edfico\u2014 tambi\u00e9n.<sup>13<\/sup><\/p>\n<p>Las cuestiones referentes al lenguaje abundan en sus meditaciones. Los galardonados invocan con frecuencia tanto la tradici\u00f3n oral como los legados de los escribas y las historias literarias en su trabajo. Algunos sondean las profundidades de su lengua materna, mientras que otros, como Farah y Malouf, adoptan un ingl\u00e9s pol\u00edglota que puede ser global en extensi\u00f3n, pero, en \u00faltima instancia, lleno de \u201ccoloratura\u201d local. Problemas de traducci\u00f3n \u2014no solo de transferencia ling\u00fc\u00edstica sino de traducibilidad cultural\u2014 surgen frecuentemente. En \u00faltima instancia, para un novelista como Raja Rao, la forma en que usamos el lenguaje refleja nuestra humanidad, y el escritor se involucra en un \u201ccuestionamiento radical\u201d para sondear la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Uno de los perennes placeres de esa condici\u00f3n es el don de contar historias, y muchos de los galardonados afirman que el encanto de contar historias impulsa gran parte de su trabajo. Dubravka Ugre\u0161i\u0107 cita la obra de Nabokov <i>Lectures on Literature<\/i> a este respecto: \u201cHay tres puntos de vista desde los que se puede considerar a un escritor: se le puede considerar como un narrador, un maestro y un encantador. Un escritor importante combina los tres \u2014narrador, maestro, encantador\u2014 pero es el encantador que lleva en \u00e9l lo que predomina y lo convierte en un escritor importante\u201d. Los escritores alcanzan el estatus de \u201cimportantes\u201d al encantar o desafiar a sus lectores, sin los cuales ser\u00edan escribas an\u00f3nimos, describiendo las sombras en la pared de la cueva. Para Mia Couto, \u201cLa literatura y la narraci\u00f3n nos confirman como parientes y vecinos en nuestra infinita diversidad\u201d.<\/p>\n<p>Los escritores tambi\u00e9n se enfrentan a las cuestiones urgentes de la historia en su trabajo, desde el Pasaje Medio (Brathwaite, Danticat), la Guerra Fr\u00eda (Mi\u0142osz, Zagajewski) y las guerras civiles (Alegr\u00eda, Couto) hasta los legados del mundo poscolonial. Al escribir sobre el regalo de Patricia Grace al pueblo maor\u00ed de Nueva Zelanda, la escritora de Mvskoke Joy Harjo, la primera poeta nativa americana laureada, conecta su trabajo con un sentido globalizador de reconocimiento panind\u00edgena: \u201cEntendemos que todos hemos sido colonizados, desafiados por la inmensa historia dentro de la que luchamos. Estamos intentando reconstruirnos con las piezas rotas\u201d. En 1973, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez anunci\u00f3 que entregar\u00eda su premio de $10,000 d\u00f3lares a un fondo de defensa para presos pol\u00edticos en Colombia. Y en protesta contra las pol\u00edticas de la administraci\u00f3n Reagan en Centroam\u00e9rica, Max Frisch don\u00f3 el dinero de su premio a una organizaci\u00f3n local que trabaja para construir escuelas en Nicaragua.<\/p>\n<p>Si bien cada escritor reclama el derecho a la libertad absoluta en el \u00e1mbito est\u00e9tico de la imaginaci\u00f3n, su trabajo se conecta en \u00faltima instancia con las preocupaciones morales y \u00e9ticas m\u00e1s amplias de nuestra \u00e9poca. Al hablar acerca del \u201cnegocio de hacer en todas sus formas\u201d, David Malouf reflexiona sobre \u201clo que buscamos cuando colocamos en el mundo alg\u00fan artefacto, algo hecho, que antes no formaba parte de la naturaleza, pero que lo es ahora, por lo que la naturaleza ha cambiado, se ha agrandado por su presencia\u201d. Tales \u201cformas de hacer\u201d, sostiene Malouf, reflejan el poder del oficio del escritor para rehacer el mundo. A su vez, el laureado de 1984 Paavo Haavikko, ofrece una poderosa reflexi\u00f3n sobre la tarea del escritor:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Por tanto, la literatura es siempre filos\u00f3fica y siempre moral. Pregunta qu\u00e9 es lo correcto en el conteo final, sabiendo que no hay respuesta. Pero pregunta y busca, y no puede ser encadenada por leyes, sistemas sociales, tecnolog\u00eda o negocios. Utilizando todos los ricos patrones del mundo, la literatura construye una forma en la que se pueden encontrar las siguientes cosas: la cuesti\u00f3n de la justicia y la injusticia, el movimiento de los acontecimientos en el mundo y la oscuridad. El lector es invitado, se le da una oportunidad, pero puede pasar si lo desea. Le toca al escritor seguir trabajando, en la oscuridad, en movimiento, libre, solo, disponible. El valor de esta obra no est\u00e1 en los cl\u00e1sicos establecidos inmutables; no est\u00e1 en ning\u00fan libro completo; est\u00e1 en el trabajo sin fin en s\u00ed mismo, el esfuerzo sin fin por permanecer libre y sin ataduras.<\/p>\n<p>Djebar, Alegr\u00eda, Danticat y otros abordan \u201cla cuesti\u00f3n de la injusticia y la justicia\u201d a un nivel a\u00fan m\u00e1s profundo, situando su trabajo en la tradici\u00f3n del testimonio, emergiendo de la soledad de las preocupaciones del escritor para reivindicar un sentido de solidaridad con los impotentes. \u201c\u00bfQu\u00e9 hace el artista para mover el mundo?\u201d pregunta Danticat. \u201cQuiero decir que podemos comenzar dando testimonio. . . A veces no podemos mover el mundo por completo, pero puede movernos con su inmensidad, su extensi\u00f3n, su ilimitaci\u00f3n, su geograf\u00eda o geograf\u00edas, sus comienzos y finales, sus injusticias\u201d. En tal cosmovisi\u00f3n, el impulso del escritor es trabajar para sanar el trauma y asegurar nuestra supervivencia colectiva. Para Djebar, ese trabajo de curaci\u00f3n es correspondido por sus lectores, compa\u00f1eros escritores y artistas afines, que le ofrecen \u201cel poder de la solidaridad [en] la soledad de mi exilio\u201d.<\/p>\n<p>La fuerza centr\u00edfuga de la gran literatura, encarnada por el trabajo de estos veinticinco escritores, nos lleva a una comprensi\u00f3n m\u00e1s plena de nuestra humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>Mirando hacia atr\u00e1s en el primer medio siglo del Premio Neustadt, \u00bfse ha cumplido plenamente el sue\u00f1o de Ivask de un premio que sea \u201crepresentativo de la preocupaci\u00f3n estadounidense por los logros genuinos en la literatura mundial\u201d? En su discurso de aceptaci\u00f3n de 1978, Czes\u0142aw Mi\u0142osz respondi\u00f3 afirmativamente mientras que al mismo tiempo se maravillaba de la improbabilidad del Premio Neustadt: \u201cEl premio literario Neustadt pertenece tambi\u00e9n, en mi opini\u00f3n, a aquellas cosas que no deber\u00edan existir, porque est\u00e1n en contra el orden oscuro e inmutable del mundo\u2026 La decisi\u00f3n de fundar tal premio me parece sabia, no solo porque soy uno de sus galardonados, sino porque favorece a todos aquellos que en el juego de la vida apuestan por la improbabilidad\u201d.<\/p>\n<p>Octavio Paz, el laureado de 1982, se hace eco de Mi\u0142osz al ofrecer una amplia valoraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">. . . muy pocos premios literarios [\u2026] son verdaderamente internacionales. Entre estos un lugar aparte est\u00e1 ocupado por el Premio Neustadt. Dos caracter\u00edsticas le confieren una apariencia \u00fanica: la primera es que cada jurado est\u00e1 compuesto por cr\u00edticos y escritores pertenecientes a diferentes lenguas y literaturas, lo que significa que constituye un organismo internacional, tan internacional como el premio mismo; la segunda caracter\u00edstica es que el jurado no es permanente, sino que cambia de un premio a otro, es decir, cada dos a\u00f1os. Estas dos caracter\u00edsticas se traducen en dos palabras: Universalidad y Pluralidad. Debido a la primera palabra, el premio ha sido otorgado a poetas y novelistas en italiano, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, polaco, espa\u00f1ol y checo; debido a la segunda, pluralidad, encontramos entre los galardonados, no solo escritores de diferentes idiomas, sino tambi\u00e9n de diferentes tendencias literarias y filos\u00f3ficas. En t\u00e9rminos est\u00e9ticos, pluralidad es una riqueza de voces, acentos, modales, ideas y visiones; en t\u00e9rminos morales, la pluralidad significa tolerancia a la diversidad, renuncia al dogmatismo y reconocimiento del valor \u00fanico y singular de cada obra y de cada personalidad. La pluralidad es universalidad y la universalidad es el reconocimiento de la admirable diversidad del hombre y de sus obras. Considerando todo esto, en el convulso e intolerante mundo moderno que habitamos, el Premio Neustadt es un ejemplo de verdadera civilizaci\u00f3n. Dir\u00e9 a\u00fan m\u00e1s: reconocer la variedad de visiones y sensibilidades es preservar la riqueza de la vida y as\u00ed asegurar su continuidad. De ah\u00ed que el Premio Neustadt, al estimular la universalidad y diversidad de la literatura, defienda la vida misma.<\/p>\n<p>Para Paz, poeta de la antigua cosm\u00f3polis de la Ciudad de M\u00e9xico, quien tambi\u00e9n se desempe\u00f1\u00f3 como diplom\u00e1tico en Par\u00eds, Tokio, Ginebra y Mumbai, que tal premio emanara de una universidad de un peque\u00f1o pueblo de menos de cien a\u00f1os debe haber sido con mayor raz\u00f3n una maravilla. D\u00e9cadas antes de ser nombrado laureado de Neustadt, Paz hab\u00eda descubierto una revista con sede en Oklahoma que abrir\u00eda su conciencia literaria al mundo: \u201cEn aquellos d\u00edas, el aislamiento literario de M\u00e9xico era casi absoluto, de modo que al leer esas p\u00e1ginas sent\u00ed la apertura de las puertas de la literatura contempor\u00e1nea en idiomas distintos al m\u00edo. Durante un tiempo <i>Books Abroad<\/i> fue mi br\u00fajula, y las literaturas extranjeras dejaron de ser para m\u00ed un bosque impenetrable\u201d.<\/p>\n<p>Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, Adam Zagajewski incluso har\u00eda la audaz afirmaci\u00f3n de que \u201cNorman, Oklahoma, se ha establecido como una de las capitales no declaradas de la modernidad\u201d.<sup>14<\/sup>\u00a0Y William Gass, al calificar el Premio Neustadt como \u201cel premio internacional m\u00e1s importante que tenemos\u201d, se\u00f1al\u00f3 que para un escritor como Assia Djebar, el premio \u201crepresenta esta conexi\u00f3n invaluable que la literatura puede establecer entre lugares distantes y tiempos lejanos, entre una ceremonia en Oklahoma y una ciudad en Argelia\u201d. Finalmente, la laureada de 2014 Mia Couto, se har\u00eda eco de Paz al afirmar que \u201clo que estamos celebrando aqu\u00ed, en Oklahoma, a\u00f1o tras a\u00f1o, es m\u00e1s que literatura. Con el Premio Neustadt todos elogiamos la diversidad cultural de nuestro mundo y la diversidad cultural de cada uno de nosotros. Eso es crucial en un momento en el que las identidades personales y nacionales se construyen como fortalezas, como protecci\u00f3n contra las amenazas de quienes se nos presentan como extraterrestres\u201d.<\/p>\n<p>Combinando todas estas fibras en un solo llamamiento, Dubravka Ugre\u0161i\u0107, la escritora laureada en 2016, sostiene que aquellos en posiciones de poder cultural deben preservar nuestra \u201ccivilizaci\u00f3n de Gutenberg\u201d para las generaciones siguientes:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">. . . debemos invertir todas nuestras energ\u00edas en apoyar a las personas que est\u00e1n dispuestas a invertir en la literatura, no en la literatura como una forma de sustentar la alfabetizaci\u00f3n, sino como una actividad creativa vital y esencial, personas que preservar\u00e1n el capital intelectual, art\u00edstico y espiritual. No podr\u00eda haber so\u00f1ado que un d\u00eda un teatro de estudiantes en Norman, Oklahoma, estar\u00eda montando la primera puesta en escena de mi historia, escrita hace treinta y tres a\u00f1os. La continuidad literaria, por tanto, existe, y el hecho de que describa una trayectoria geogr\u00e1fica inesperada solo aumenta la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">El paisaje literario que me ha recibido en Norman me ha tocado tan profundamente que, por un momento, olvid\u00e9 las constelaciones pol\u00edticas imperantes. Olvid\u00e9 los procesos en curso en todos los rincones y recovecos de Europa, olvid\u00e9 a la gente que nos lleva obstinadamente de regreso a alg\u00fan siglo lejano, la gente que proh\u00edbe libros o los quema, los censores morales e intelectuales, los brutales reescritores de la historia los inquisidores de los \u00faltimos d\u00edas; olvid\u00e9 por un momento los paisajes en los que la infame esv\u00e1stica ha ido apareciendo con creciente frecuencia, como ocurre en las primeras escenas de la pel\u00edcula cl\u00e1sica <i>Cabaret<\/i> de Bob Fosse, y los r\u00edos de refugiados cuyo n\u00famero, dicen, es a\u00fan mayor que aquellos de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>En un \u201cmundo moderno convulso e intolerante\u201d que demoniza cada vez m\u00e1s a \u201caquellos que se nos presentan como extraterrestres\u201d, tales s\u00faplicas de patrocinio cultural y diversidad, tolerancia y universalidad son m\u00e1s necesarias que nunca. Desde 1970, el Premio Internacional de Literatura Neustadt ha contribuido a preservar \u201cel capital intelectual, art\u00edstico y espiritual\u201d del mundo, y solo cabe esperar que el premio contin\u00fae promovi\u00e9ndolo en las generaciones venideras.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>Norman, Oklahoma<br \/>\nAgosto de 2019<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Traducido al espa\u00f1ol por Guillermo Romero<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> La opini\u00f3n de McCarter fue fuertemente informada por el consejo de Savoie Lottinville, director de la University of Oklahoma Press, que se hab\u00eda encargado de la impresi\u00f3n y distribuci\u00f3n de <em>Books Abroad<\/em> desde la fundaci\u00f3n de la revista en 1927. Mientras que Vlach se quejaba de trabajar de 60 a 70 horas a la semana en su solicitud de presupuesto para 1965-1966, Lottinville a su vez cuestion\u00f3 la competencia de Vlach en el negocio editorial. En una carta con fecha agosto de 1964 a McCarter, Lottinville, un ex becario de Rhodes que obtuvo una maestr\u00eda en Oxford y entren\u00f3 al equipo de boxeo de la universidad, ofrece un an\u00e1lisis extenso de la f\u00f3rmula editorial de la revista y los problemas de circulaci\u00f3n; luego concluye mencionando la posibilidad de reemplazar a Vlach. V\u00e9ase Savoie Lottinville a Pete Kyle McCarter, 30 de diciembre de 1963 y 29 de agosto de 1964, <em>Presidential Papers of George Lynn Cross<\/em>, Western History Collections, University of Oklahoma, Norman (en adelante abreviado WHC).<\/p>\n<p><sup>2<\/sup>\u00a0Robert Vlach a Pete Kyle McCarter, 20 de noviembre de 1964, archivos de <em>World Literature Today<\/em>, WHC.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup>\u00a0Robert Vlach a Pete Kyle McCarter, 21 de abril de 1965, archivos de <em>World Literature Today<\/em>, WHC.<\/p>\n<p><sup>4\u00a0<\/sup>Joseph M. McDaniel Jr., secretario de la Fundaci\u00f3n Ford, a George Lynn Cross, 8 de junio de 1965, <em>Cross Presidential Papers<\/em>, WHC.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup>\u00a0Al aceptar el premio Neustadt de 1972, Garc\u00eda M\u00e1rquez comentar\u00eda, \u201cel papel de un premio literario como el <em>BA<\/em> \/ Neustadt Prize no es solo coronar los gloriosos logros del pasado vivo (o de uno agonizante, incluso uno que pueda estar muerto, por ese asunto) que ha sido el caso con bastante frecuencia con el Premio Nobel, pero tambi\u00e9n para recompensar y llamar la atenci\u00f3n sobre las cosas notables que realmente est\u00e1n sucediendo y surgiendo en la creaci\u00f3n ahora\u201d.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup>\u00a0Herbert Howarth, \u201cUna petici\u00f3n a la Academia Sueca\u201d, <em>Books Abroad<\/em> 41, no. 1 (Invierno de 1967): 4-7.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup>\u00a0Ivask\u2019s \u201cRevised Charter of the <em>Books Abroad<\/em> International Prize for Literature,\u201d con disposiciones para limitar votaciones de apoderados y ausentes, publicado en el n\u00famero de primavera de 1972 de <em>Books Abroad<\/em>. En esa acta tambi\u00e9n se formalizaron los procedimientos de \u201cvotaciones para eliminaci\u00f3n\u201d, que se convirtieron en el \u201cpatr\u00f3n oro\u201d para otros jurados en el futuro.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup>\u00a0Pete Kyle McCarter a Ivar Ivask, 10 de julio de 1969, archivos de <em>World Literature Today<\/em>, WHC.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup>\u00a0See George Lynn Cross, <em>The Seeds of Excellence: The Story of the University of Oklahoma Foundation <\/em>(Transcript Press, 1986), 121\u201322.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup>\u00a0Ivask cuenta los detalles de las deliberaciones del primer Jurado, en \u201cGiuseppe Ungaretti: Laureate of Our First International Prize for Literature,\u201d <em>Books Abroad<\/em> 44, no. 2 (1970): 191\u201394.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup>\u00a0R. Boyd Gunning a la Sra. Walter Neustadt [Sr.], 25 de septiembre de 1969, archivos de la Fundaci\u00f3n OU, Universidad de Oklahoma, Norman.<\/p>\n<p><sup>12\u00a0<\/sup>Una propuesta de donaci\u00f3n de ocho p\u00e1ginas sin fecha para Walter Neustadt aparece en la carpeta de Libros en el Extranjero de 1972, recuadro 7 de los <em>Documentos Presidenciales de Paul F. Sharp<\/em>, WHC. V\u00e9ase tambi\u00e9n David A. Burr a Paul F. Sharp, rememorando &#8220;<em>Books Abroad<\/em>&#8220;, 30 de noviembre de 1971, <em>Sharp Presidential Papers<\/em>, WHC; Comunicado de prensa \u201cLiterary Prize Endowed\u201d, 11 de mayo de 1972, <em>Sharp Presidential Papers<\/em>, WHC; y Carol J. Burr, <em>Because They Cared: A Chronicle of Private Support at the University of Oklahoma <\/em>(Fundaci\u00f3n de la Universidad de Oklahoma, 1975), 22.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup>\u00a0El poeta chino Duo Duo cita la influencia de Charles Baudelaire, Federico Garc\u00eda Lorca, Marina Tsvetaeva e Ilya Ehrenburg en su poes\u00eda.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup>\u00a0El estudioso de la literatura de origen franc\u00e9s,\u00a0Henri Peyre, escribi\u00f3:\u00a0\u201cNorman, Oklahoma, les son\u00f3 a muchos europeos como Pers\u00e9polis o Samarcanda alguna vez pudieron haberlo hecho con Marlowe o Keats: el nombre de una ciudad remota, medio parecida a un cuento de hadas, de la que la revista m\u00e1s amplia del mundo de las letras irradiaba informaci\u00f3n, difund\u00eda ideas y evaluaba las tendencias del gusto\u201d (<em>Books Abroad<\/em>, oto\u00f1o de 1976).<\/p>\n<h6>Daniel Simon, Editor General de\u00a0<em>World Literature Today<\/em>, habla con el actor y director de teatro Fabrice Conte-Williamson en el\u00a0Festival Puterbaugh 2018, 8 de marzo de 2018. Foto:\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/wltonline\/39134707510\/in\/album-72157664914977257\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">World Literature Today<\/a><\/em>, usada baja\u00a0<a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc\/2.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC BY-NC 2.0<\/a>. Licencia:\u00a0<a href=\"https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc\/2.0\/legalcode\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Attribution-NonCommercial 2.0<\/a>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En febrero de 1970, con la transmisi\u00f3n de un telegrama desde Norman, Oklahoma, a un corresponsal del peri\u00f3dico <i>La Nazione<\/i> en Florencia, Italia (\u201cUngaretti ganador del premio Books Abroad, por favor informe a la Agencia Nacional de Prensa Asociada&#8221;), noticias sobre el ganador de un novel premio literario recorrieron el mundo. Durante los pr\u00f3ximos cincuenta a\u00f1os, las inciertas alas de ese polluelo llegar\u00edan a estar representadas por una magn\u00edfica pluma de \u00e1guila plateada que simboliza tanto los vuelos de la imaginaci\u00f3n literaria, como la tradicional pluma del escritor.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4158,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4448],"genre":[],"pretext":[],"section":[2432],"translator":[2731],"lal_author":[3235],"class_list":["post-4161","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-16","section-dispatches-from-the-republic-of-letters-es","translator-guillermo-romero-es","lal_author-daniel-simon-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4161"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4161\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4161"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4161"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4161"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4161"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4161"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}