{"id":40778,"date":"2025-06-26T05:03:29","date_gmt":"2025-06-26T11:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2025\/06\/fragmentos-de-escrito-sobre-la-peste\/"},"modified":"2025-06-26T23:49:35","modified_gmt":"2025-06-27T05:49:35","slug":"fragmentos-de-escrito-sobre-la-peste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/06\/fragmentos-de-escrito-sobre-la-peste\/","title":{"rendered":"Fragmentos de Escrito sobre la peste"},"content":{"rendered":"<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es un punto de partida para abordar diversos aspectos de la sociedad global a inicios del tercer milenio: construcci\u00f3n ficcional de la identidad, po\u00e9tica de la enfermedad, medios masivos, realidad digital, econom\u00eda, salud p\u00fablica, biopoder, big data, Inteligencia Artificial y sistemas de control. El virus es un fen\u00f3meno objetivo de la biolog\u00eda. La peste, en cambio, es una construcci\u00f3n cultural. Esta obra indaga y analiza el fen\u00f3meno con una escritura incisiva, mediante una ensay\u00edstica donde comparecen el abordaje cient\u00edfico, la reflexi\u00f3n y la raz\u00f3n po\u00e9tica. Este libro es indagaci\u00f3n, testimonio y ensayo apasionante sobre la realidad en tiempos convulsos.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>XII<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poder y pensamiento son contiguos por oposici\u00f3n, vectores contrarios, encontrados en su v\u00e9rtice. Desde siempre, el poder regula y disciplina el pensamiento para controlar el discurso.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">No hay poder sin discurso, no hay ayuno alguno de alg\u00fan tipo de articulaci\u00f3n discursiva, pero para eso el ejercicio del poder debe vigilar el pensamiento, debe articular un discurso que limite esa indefinici\u00f3n peligrosa y ese espacio incontrolable de libertad que conlleva pensar.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es, tambi\u00e9n, un discurso.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El discurso de la peste logra disminuir, controlar, encauzar, dirigir, modificar, alterar, diluir, contaminar, limitar el campo de acci\u00f3n, el cauce y el torrente del pensamiento.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El discurso de la peste es articulado por el poder y pensar conlleva el riesgo de descalabro de esa articulaci\u00f3n. La producci\u00f3n de otro discurso de la peste, fuera del discurso dominante proveniente del poder, es riesgosa para el poder.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El poder se dice, no se desdice.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cambio el pensar fuera del poder implica el planteo de una contradicci\u00f3n, de un decir y desdecir, de la semiosis resultante de afirmar y de superar lo afirmado en una locuci\u00f3n posterior, de modo que la cadena de afirmaciones despliegue una cadena de interpretaciones abierta.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El poder requiere hechos. Los hechos son est\u00e1ticos, se fijan en el discurso del poder.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pensar articula interpretaciones que se suceden, que no se fijan en el discurso. La cadena cognitiva de interpretaciones se aleja de la cadena axiom\u00e1tica de hechos formulados en el discurso del poder.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pensar la peste fuera del discurso que articula el poder es comenzar a sanar.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El virus puede curarse por acci\u00f3n del sistema inmunol\u00f3gico. La peste comienza a disiparse con la interpretaci\u00f3n.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La cura del virus es biol\u00f3gica.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vacuna de la peste es pensar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>XIII<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste escribe otra historia de las relaciones familiares en la reclusi\u00f3n cotidiana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En las habitaciones donde transcurre la cuarentena, objetos y seres vivos parecen crecer y consumir el espacio disponible, aumenta el halo y la densidad de su presencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los seres se interceptan y en ocasiones colisionan, las cosas ocupan m\u00e1s espacio, alcanzan una dimensi\u00f3n diferente, la atm\u00f3sfera se enrarece.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste provoca tedio y el tedio se llena de presentimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las ciudades son campos de concentraci\u00f3n, los edificios c\u00e1rceles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada habitaci\u00f3n de cada casa comienza a ser la celda de un monasterio de clausura extendido por el planeta, un monasterio que no posee otra religi\u00f3n que la blasfemia, la torpe profilaxis de la peste que implica evitamiento, elusi\u00f3n, incerteza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los gestos y actitudes no son contritos sino apretados, contenidos, oblicuos. El malestar, la extrema precauci\u00f3n y cierta forma voluntaria de la torpeza, contaminan el tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El uso inapropiado de una cuchara, de un vaso, el cocinar sin las medidas adecuadas, pueden ser pecados mortales de convivencia. Nadie sabe qui\u00e9n est\u00e1 incubando el virus, nadie sabe si el nieto reci\u00e9n llegado de jugar y retozar en la plaza va a cercenar, con un beso h\u00famedo, la salud ya precaria de la abuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nadie sabe a ciencia cierta si ese marido libertino, si esa se\u00f1ora ad\u00faltera, contrajeron en su \u00faltima cita clandestina de la semana pasada no la enfermedad ven\u00e9rea al uso sino los corp\u00fasculos del virus pand\u00e9mico en la saliva tibia de sus amantes ocasionales o habituales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste aplica un catecismo laico, no escrito, una lista exhaustiva de pecados civiles, veniales o mortales, que habr\u00e1 que expiar solo con el paso del tiempo, con la p\u00e9rdida temerosa y aprensiva del tiempo en la c\u00e1rcel del domicilio. De nada vale la confesi\u00f3n o el arrepentimiento. El crimen desconocido, ubicuo, grupal, produce el castigo de la espera. La c\u00e1rcel de la cuarentena se aplica a todos, la prisi\u00f3n domiciliaria es el precio que se paga por mantener la salud del colectivo y por cumplir con el mandato social internalizado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La compa\u00f1\u00eda obligada o la soledad obligada son formas de la condena omnipresente de la peste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De una u otra forma, como en Sartre, el infierno son los otros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>XIV<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste no es el caos, ni la anarqu\u00eda, es lo contrario: una especie de orden f\u00e9rreo y constante, ce\u00f1ido a cada individuo y a cada grupo de individuos, a cada comunidad, no importa su radicaci\u00f3n geogr\u00e1fica o su inserci\u00f3n en esta o en aquella tradici\u00f3n cultural, independientemente del relato identitario y de la etnia, del grado de desarrollo y del sistema de creencias. Un orden avieso, estricto, culpabilizante, monodireccional, totalitario, supranacional, global y omnipresente se verifica en la peste.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El orden de la peste regula e incide en la dimensi\u00f3n p\u00fablica del espacio, en todo lugar donde pueda darse aglomeraci\u00f3n, reuni\u00f3n, encuentro o cruce de gentes. Plazas, calles, estadios, cines, teatros, salas de concierto, bares, templos, mercados, edificios de oficinas, recintos funerarios y hasta cementerios. La se\u00f1al inequ\u00edvoca del orden de la peste es particularmente clara en los sepelios: la agrupaci\u00f3n de deudos y la exposici\u00f3n flagrante del espect\u00e1culo de la muerte refuerzan la \u00e9gida invisible pero vehemente sobre muertos y vivos. Y ese orden ansioso y despavorido, ese orden de apariencia err\u00e1tica, ese orden oximor\u00f3nico, arduo en su supuesta contradicci\u00f3n intr\u00ednseca, se extiende a los medios de transporte colectivo, autobuses, trenes, aviones.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El espacio de lo privado tambi\u00e9n es objeto del orden superior y riguroso de la peste. La peste invade y sujeta las superficies y quehaceres del espacio privado: las casas se vuelven c\u00e1rceles, las salas celdas de una congregaci\u00f3n familiar sin religi\u00f3n, sin otro prop\u00f3sito que sobrevivir, cumplir con las normas, salvaguardarse. Y en tercer t\u00e9rmino, pero no \u00faltimo, la peste invade el espacio de lo \u00edntimo y all\u00ed se detiene minuciosa, los ba\u00f1os son zonas de particular predilecci\u00f3n, las alcobas se vuelven nichos donde la sexualidad y la sensualidad han cedido terreno al cuidado, al control del tacto, a la inquisici\u00f3n de todos los fluidos, pues ninguno est\u00e1 exonerado del contagio.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y es finalmente el espacio virtual de las comunicaciones inform\u00e1ticas, p\u00fablico, privado o \u00edntimo, el que se ve saturado por la peste, por el tema de la peste, por la obsesi\u00f3n de la peste que lo torna as\u00ed en un efectivo dispositivo de vigilancia y orden.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste como tema parasita casi cualquier conversaci\u00f3n, toda comunicaci\u00f3n humana pasa al menos por un momento por su referencia o alusi\u00f3n.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es una disminuci\u00f3n inmensa de la libertad individual y grupal, es un artefacto de control, una regulaci\u00f3n insidiosa y persistente de todos los actos de la vida humana.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La iglesia cat\u00f3lica dise\u00f1\u00f3, entre otros artificios, el sacramento de la confesi\u00f3n para lograr un dispositivo superestructural, de \u00edndole relacional que lograba, como una sonda inmaterial asaz eficiente, introducirse en los recovecos de la conciencia individual, en los meandros del deber y la culpa, en el registro mental de los actos que cada individuo hace en forma consciente o inconsciente, lograba regular la conducta y el remordimiento, controlar desde dentro las acciones, modificar la voluntad, moldear la decisi\u00f3n en funci\u00f3n de una preceptiva externa.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste no necesita el dispositivo, el artificio de la confesi\u00f3n ni el lugar en penumbras del confesionario. La peste coloniza todo artefacto material o inmaterial humano, lo emplea para la pr\u00e1ctica de su orden y para su expansi\u00f3n desmedida, la peste ocupa el espacio p\u00fablico, privado e \u00edntimo y todas las manifestaciones del espacio virtual.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A diferencia de las pestes de la antig\u00fcedad esta tiene a su servicio una compleja y casi instant\u00e1nea red tecnol\u00f3gica. Antes la peste viajaba a paso de caballo, o de carreta. Ahora la peste adquiri\u00f3 la velocidad de un Boeing primero y la velocidad de la luz despu\u00e9s: los mensajes digitales le brindan una condici\u00f3n pr\u00e1cticamente instant\u00e1nea, las pantallas gigantes exhiben el detalle microsc\u00f3pico del virus en que se apoya y a la vez la dimensi\u00f3n monstruosa de su presencia simb\u00f3lica, los m\u00f3viles replican consejos, protocolos, im\u00e1genes, habladur\u00edas y memes atinentes a su majestad, la peste.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin sagradas escrituras, sin Biblia ni Manifiesto, un fantasma recorre el mundo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>XV<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste disciplina la multitud, marca una deriva desde la muchedumbre al reba\u00f1o. La peste amansa, domestica: todo es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">domus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el globo terr\u00e1queo es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">domus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el planeta entero se vuelve el domicilio, la casa de la peste.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los desiertos, las selvas y los mares se hacen accidentes dom\u00e9sticos de la geograf\u00eda, extensiones amaestradas por la peste. La peste expresa su se\u00f1or\u00edo. Nadie escapa a su dominio.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nada transcurre y todo le pertenece.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La voluntad humana es ahora su instrumento, una herramienta en manos de una entidad superior.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Todo deja de ser primitivo o antiguo y se actualiza, se resignifica, nada tiene una historia particular o atendible, solo el presente cobra peso.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es presente puro, saturaci\u00f3n, exceso de presente e inminencia. Todo ocurre y a la vez est\u00e1 por pasar en el instante siguiente. Todo est\u00e1 de alg\u00fan modo suspendido. De ah\u00ed la ansiedad descomunal que produce el fen\u00f3meno, la ingobernabilidad, la imprevisibilidad, el pasmo. La condici\u00f3n azarosa divorcia causas y efectos porque todo es v\u00edspera de s\u00ed mismo. Todo es ahora.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pasado remoto y futuro pierden sustancia conceptual.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste se prolonga y se sostiene en un punto fijo del tiempo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>XVI<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste no puede abolir el futuro, pero lo enmascara, lo vuelve presente continuo. Habr\u00e1 un ma\u00f1ana, s\u00ed, pero no puede anticiparse, no puede imaginarse hoy. La peste exige y consume todo el tiempo del tejido social.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las comunidades se construyen con relatos, y narrar significa dise\u00f1ar una historia y desplegarla en un tiempo ficcional. Narrar es construir un tiempo y referirlo mediante el empleo de la funci\u00f3n denotativa del lenguaje. Los formalistas rusos echaron las bases de la narratolog\u00eda delimitando los conceptos de f\u00e1bula y trama. Para explicarlo con relativa sencillez y cierta reducci\u00f3n did\u00e1ctica: la f\u00e1bula corresponde al n\u00facleo de la historia, a aquello que se cuenta, la f\u00e1bula corresponde aproximadamente a lo que se entiende como an\u00e9cdota, es la materia b\u00e1sica de los hechos que se cuentan, es una relaci\u00f3n sucinta y en orden cronol\u00f3gico, en orden sucesivo. La trama es la disposici\u00f3n de la narraci\u00f3n en el tiempo ficcional, y la estructura que se le da a ese relato, una estructura temporal. La misma historia puede comenzar a contarse por el final, y hacer una retrospectiva, una ida atr\u00e1s en el tiempo, una analepsis. O puede contarse adelantando elementos, yendo hacia adelante en el tiempo, llevando a cabo una o m\u00e1s prolepsis. La trama puede ser disruptiva en t\u00e9rminos temporales, pueden desplegarse en varios niveles temporales, puede haber aceleraci\u00f3n o enlentecimiento, ralentizaci\u00f3n de la escala temporal.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero el relato de la peste concentra la f\u00e1bula, la an\u00e9cdota, en un solo punto factual: la peste.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es una denotaci\u00f3n concreta, de vocaci\u00f3n absoluta, exige en el relato social una funci\u00f3n referencial que aluda una y otra vez a un solo punto, a sus caracteres accidentales, a su mismidad, a su esencia: el relato de la peste es la peste.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El tiempo, en el relato de la peste, no avanza ni retrocede. La f\u00e1bula concentra entonces ese sustantivo, ese concepto, ese ente. La trama del relato social simula bajo el mandato del flagelo variaciones accidentales, minucias, pero en realidad no se despliega en el eje cartesiano de las abscisas, sino que se contrae, se enrolla, da vueltas sobre s\u00ed misma.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aqu\u00ed y all\u00e1 aparecen cientos de miles de novedades, de noticias, comunicaciones, consejos y protocolos sobre el virus, pero son variaciones solo aparentes de un tema fijo, monocorde, invariable: siempre se est\u00e1 hablando de lo mismo. Lo que ocupa la boca que articula el discurso social es una sola instancia del relato: la peste.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las sociedades humanas requieren el relato para continuar, para concebir el futuro, para desarrollar acciones, para vivir y proyectarse. El virus enferma y en el peor de los casos mata individuos particulares, contamina y disminuye a este o a aquel individuo. Pueden ser miles, o aun decenas de miles, s\u00ed, pero es un n\u00famero finito, acotado. La peste en cambio afecta a todo el tejido, a cada una de las unidades del tejido, est\u00e9 enferma del virus o no. La peste abarca a todos los miembros del tejido social, sin excepciones. Nadie se libra del discurso envolvente de la peste, la peste contamina y enferma al tejido humano impidi\u00e9ndole la prosecuci\u00f3n de los relatos colectivos. La peste, cancerosa, invade el espacio narrativo con el yo mon\u00f3tono y abisal de su relato, un relato que no avanza en el tiempo, un relato que disminuye el alcance del tiempo ficcional del relato social a un solo personaje, a un solo referente, a una sola cosa cuyo gl\u00f3bulo org\u00e1nico indiferenciado todo lo traga.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las ilusiones p\u00fablicas y privadas, los proyectos, los enfrentamientos de modelos, de grupos, hasta las \u201cotras\u201d cat\u00e1strofes contempladas antes por los relatos dist\u00f3picos, son subsumidas en el seno de esta madre de todos que a todos engulle y arroba en su seno.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El calentamiento global, la distop\u00eda de los<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> cyborgs<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el animalismo vegano, la izquierda y la derecha, el arriba y el abajo, colapsan en una sola direcci\u00f3n, en un centro.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es centr\u00edpeta, autorreferente, metaboliza todos los elementos del relato social, produce una contracci\u00f3n del tiempo y un enmascaramiento del futuro.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es sincr\u00f3nica.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras que las culturas de tradici\u00f3n mesi\u00e1nica, el liberalismo, las corrientes socialistas o comunistas de la lucha de clases, el catastrofismo, el progresismo, el exitismo tecnol\u00f3gico, son diacr\u00f3nicos, precisan un tiempo que fluya, un tiempo que se proyecte desde atr\u00e1s hacia adelante, una evoluci\u00f3n y una cadena de relaciones causales, la peste propicia un corte epocal n\u00edtido, produce un tajo absoluto en la l\u00ednea del tiempo, y esa tajo, esa herida social vierte el torrente de la hemorragia sobre s\u00ed mismo, en el aqu\u00ed y ahora de la peste.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es una dictadura del hoy, una vuelta sobre s\u00ed y un conato de neutralizaci\u00f3n total del pensamiento.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Se deja de pensar, se deja todo para hoy, nada para ma\u00f1ana.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vida humana entendida en el colectivo social que implican las generaciones es eminentemente diacr\u00f3nica.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La peste es una sincron\u00eda.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una inmensa orquesta sinf\u00f3nica que ejecuta un acorde, una nota.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La peste es un punto de partida para abordar diversos aspectos de la sociedad global a inicios del tercer milenio: construcci\u00f3n ficcional de la identidad, po\u00e9tica de la enfermedad, medios masivos, realidad digital, econom\u00eda, salud p\u00fablica, biopoder, big data, Inteligencia Artificial y sistemas de control. El virus es un fen\u00f3meno objetivo de la biolog\u00eda. 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