{"id":4062,"date":"2020-11-10T16:51:32","date_gmt":"2020-11-10T22:51:32","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/11\/introduction-elicura-chihuailaf-nahuelpan-mapuche-poetry-our-survival-paula-miranda\/"},"modified":"2023-06-02T13:26:26","modified_gmt":"2023-06-02T19:26:26","slug":"introduction-elicura-chihuailaf-nahuelpan-mapuche-poetry-our-survival-paula-miranda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/11\/introduction-elicura-chihuailaf-nahuelpan-mapuche-poetry-our-survival-paula-miranda\/","title":{"rendered":"&#8220;Presentaci\u00f3n: Elicura Chihuailaf Nahuelp\u00e1n, poes\u00eda mapuche para nuestra sobrevivencia&#8221; de Paula Miranda"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<p>El d\u00eda 1\u00b0 de septiembre de este 2020 (a\u00f1o de la pandemia) el estado de Chile, representado por siete jurados, le otorg\u00f3 el Premio Nacional de Literatura al poeta mapuche Elicura Chihuailaf Nahuelp\u00e1n (Kechurewe, 1952). Es la primera vez en la historia de este Premio Nacional (inaugurado en 1942) y en la historia de todos los dem\u00e1s premios nacionales otorgados en todas las \u00e1reas (trescientos cuarenta y un premios en total) que un Premio Nacional se concede a una persona perteneciente a un pueblo nativo en Chile, pese a que nuestro pa\u00eds se autoasume como una \u201centidad pluricultural y multi\u00e9tnica\u201d (Boccara, 2012). La persistente omisi\u00f3n es reflejo de nuestra historia, en la que los procesos de conquista y colonizaci\u00f3n (s.XVI a XVIII) y luego la acci\u00f3n del estado chileno (1883 en adelante), despojaron sistem\u00e1ticamente del territorio, de su cultura y de su lengua a los mapuche, quienes ocuparon treinta millones de hect\u00e1reas en tiempos prehisp\u00e1nicos, desde el valle de Choapa (31\u00baS) hasta la Isla de Chilo\u00e9 (45\u00baS). Entre 1641 y 1883, los mapuche resistieron y\/o negociaron con los espa\u00f1oles y mantuvieron su frontera desde el r\u00edo B\u00edo B\u00edo (36\u00baS) al sur, preservando all\u00ed su lengua, cultura y lo que les hab\u00eda quedado de territorio (diez millones de hect\u00e1reas). Pero con la creaci\u00f3n del estado nacional chileno (1818) y con la llamada \u201cPacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d (1865-1883), los sobrevivientes mapuche (mapu: tierra\/ che: gente; gente de la tierra) fueron progresivamente relocalizados y confinados a reducciones, en una suerte de exilio interno, en que adem\u00e1s se volvieron subalternos su sistema de conocimiento (kim\u00fcn), su lengua (mapuzungun), su sistema jur\u00eddico y organizacional (Az Mapu) y su espiritualidad.\u00a0 Pero pese a todo los intentos en contra, la cultura y la lengua mapuche lograron sobrevivir y resistieron el exterminio. Los finales del siglo XX trajeron consigo diversos movimientos de autonomizaci\u00f3n ind\u00edgena en cuyo contexto se erigi\u00f3, desde fines de los a\u00f1os 70, la obra de Elicura Chihuailaf, a la que le sucedieron una enorme eclosi\u00f3n y diversas manifestaciones de poes\u00eda mapuche (Caicheo, Lienlaf, Huinao, Huen\u00fan, Ani\u00f1ir, etc), en un sistema diferenciado, aunque dialogante, con la poes\u00eda chilena y que coincidi\u00f3 con la emergencia en todo el continente de nuevas voces po\u00e9ticas nativas del extenso Ab\u2019ya Yala (Toledo, Ak\u2019abal, Ninamango, Cocom Pech, Ancalao, Chikangana, etc). En los \u00faltimos veinte a\u00f1os, la obra de Elicura impact\u00f3 como ninguna otra la educaci\u00f3n chilena, siendo incluidos sus poemas en todos los textos escolares de Chile y Argentina, y siendo invitado a cientos de universidades y colegios a lo largo del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por eso, este a\u00f1o 2020 la elecci\u00f3n estuvo precedida por una fuerte campa\u00f1a a su favor que realizamos cientos de personalidades y profesionales del m\u00e1s amplio registro: del mundo acad\u00e9mico y educacional, de las ciencias sociales, las humanidades y el \u00e1rea de la salud, profesores\/as, cient\u00edficos, activistas de derechos humanos y medioambientales, gestores culturales, estudiantes de todos los niveles y organizaciones sociales. Decenas de artistas lo apoyaron tambi\u00e9n, debido a que muchos de sus poemas han sido musicalizados o adaptados a otros soportes; entre los que se cuentan Ana Tijoux, Manuel Garc\u00eda, Oona Chaplin, Beatriz Pichimalen y Roberto Bravo. Los y las adherentes valor\u00e1bamos la inmensa riqueza cultural y est\u00e9tica que posee su obra, producto de su enraizamiento en el conocimiento mapuche (kim\u00fcn), en el mapuzungun (lengua mapuche) y en su v\u00ednculo respetuoso con la naturaleza. El Premio tambi\u00e9n representaba la reinvindicaci\u00f3n de la descentralizaci\u00f3n de un pa\u00eds excesivamente centralista como es Chile, donde su enorme desigualdad socio-econ\u00f3mica se expresa tambi\u00e9n en la desigual distribuci\u00f3n territorial (el mercado se concentra en un 80% en su capital Santiago). En contra de esa tendencia, la Intendencia y municipios de la Regi\u00f3n de la Araucan\u00eda (en la que vive el poeta) dieron su apoyo a su candidatura y la ciudad de Temuco (capital de esa regi\u00f3n) se cubri\u00f3 con gigantograf\u00edas de su rostro y poes\u00eda. Dos importantes universidades lo postularon oficialmente: la Universidad de la Frontera y la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile. Los \u00faltimos d\u00edas, adem\u00e1s, se sum\u00f3 una carta dirigida al jurado por la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Mench\u00fa, en que la activista maya quich\u00e9 equiparaba el legado de Chihuailaf con los de Gabriela Mistral y Pablo Neruda, al indicar que \u201ccomo los grandes creadores, sus obras po\u00e9ticas, son expresiones vivas de la naturaleza, de la historia y el devenir humano, su legado es hol\u00edstico, con espacio-tiempo universales, que adem\u00e1s de enriquecer la producci\u00f3n espiritual y las bellas Artes de los Pueblos Ind\u00edgenas, trasciende enormemente la creaci\u00f3n po\u00e9tica y literaria de la naci\u00f3n Chilena\u201d.<\/p>\n<p>Con esto, Rigoberta Mench\u00fa reconoc\u00eda en Chihuailaf un proyecto, po\u00e9tico y pol\u00edtico, que trasciende ampliamente las fronteras nacionales para proponer un di\u00e1logo que puede permitir con efectividad enfrentar las crisis actuales. De ah\u00ed que desde 1977 (<i>El invierno y su imagen<\/i>), sus diecisiete libros hayan sido ampliamente premiados y traducidos a m\u00e1s de veinte idiomas.\u00a0 Una obra que se ha mantenido vigente desde ese a\u00f1o y hasta hoy, con la publicaci\u00f3n de sus \u00faltimos libros <i>La vida es una nube azul<\/i> (Memorias, 2016) y su libro m\u00e1s reciente, <i>El azul del tiempo que nos sue\u00f1a <\/i>(2020), sobre temas astrof\u00edsicos y medioambientales. La importancia de este Premio, radica entonces en que se reconoce la fundamental labor que est\u00e1 cumpliendo Elicura Chihuailaf en medio de los complejos y duros tiempos actuales, ligada con su signo maya, el tz\u2019ikin, el elegido entre nosotros para \u201ctrasmitir las palabras sagradas\u201d.\u00a0 De ah\u00ed el designio que Genechen le impone: \u201c\u00c9ste va a ser cantor, dijiste\/ entreg\u00e1ndome el caballo Azul\/ de la\u00a0 Palabra\u201d (\u201cPara sanarte vine, me habl\u00f3 el Canelo\u201d, 1995). Una palabra que seg\u00fan Chihuailaf ES el \u201cN\u00fctram\u201d, la conversaci\u00f3n. Esa \u201cconversaci\u00f3n es el aire, el agua, nuestro com\u00fan inspirar, espirar y beber; es la fuerza que nos permitir\u00e1 regresar al orden natural\u201d, nos dice en sus Memorias <i>La vida es una nube azul <\/i>(2016). Frente a las crisis actuales, las culturas ind\u00edgenas tienen respuestas integrales y sustentables y todo eso est\u00e1 en su poes\u00eda. Tanto es as\u00ed que la Directora General de la Unesco, Audrey Azoulay, cit\u00f3 en marzo de este a\u00f1o 2020 uno de sus poemas, para indicar que \u00e9l expresaba con poderosa elocuencia \u201ceste v\u00ednculo entre saberes ind\u00edgenas y protecci\u00f3n de los ecosistemas\u201d. Una poes\u00eda que apuesta por el sue\u00f1o y la memoria, que se conecta con sus antepasados, con sus \u00e1rboles y vertientes, con la ternura de su lof mapuche y que vive a la vez alerta a los \u201ccontrasue\u00f1os\u201d del mundo actual (ecocidios, despojos, violencias sist\u00e9micas, colonizaciones). Por eso su obra, es m\u00e1s que una obra, y el Premio que se le acaba de otorgar, es claramente mucho m\u00e1s que un simple premio. Representa la necesidad urgente de aprender de ese \u201cmensaje\u201d que Elicura (\u201cpiedra transparente\u201d en mapuzungun) nos ha venido a entregar, pese a la historia de despojo, usurpaci\u00f3n y desencuentros que han mantenido los estados nacionales con los pueblos nativos. El mismo poeta, jugando con las palabras, apunta a que hay aqu\u00ed unos saberes \u201calter-nativos\u201d de los que mucho podemos aprender y que pueden abrir caminos en este presente de pesadillas.<\/p>\n<p>La suya es una palabra que viene de la memoria oral de su familia y que se escribe en la memoria del presente-futuro (por eso \u00e9l ha acu\u00f1ado el t\u00e9rmino de oralitura), escritura so\u00f1ada en la oralidad. La columna vertebral de esa oralitura est\u00e1 asociada a los relatos que escuchaba de sus mayores: \u201cRecuerdo uno que contaba mi abuela, sobre el azul\u2026El primer esp\u00edritu mapuche proviene del azul del oriente, donde se levanta el sol. Esa es la energ\u00eda que nos habita\u201d. Esta palabra que rememora el azul, ha venido a rogar \u00bfQu\u00e9 es lo que se pide en estas rogativas?: \u201cQue mi gente haga siempre rogativa,\/ para que tenga vida, para que tenga \/alimentos\/ para que tenga buenas visiones\/ y buenos Sue\u00f1os\/ Para que tenga sabidur\u00eda\/ y no se termine su buena Conversaci\u00f3n\/ con la Madre tierra y el Universo\u201d, nos dice Elicura en \u201cRogativa azul\u201d aludiendo al \u201cbuen vivir\u201d o \u201ck\u00fcme mogen\u201d mapuche; sentidos de los que la cultura mapuche nunca se apart\u00f3 y que hoy se nos ofrecen como una manera de acceder a una \u201ccierta experiencia de la totalidad\u201d, como nos dice Ra\u00fal Zurita.<\/p>\n<p>Ya sea escrita, cantada o conversada, la palabra desea hacer-crear cosas, realizar una acci\u00f3n sobre el mundo: rogar, recordar, invocar, conocer. Adem\u00e1s, esa funci\u00f3n solo se logra a trav\u00e9s de un uso po\u00e9tico de la palabra, recurriendo a im\u00e1genes pl\u00e1sticas, localistas, sensoriales y emocionales (no intelectuales, como aclara el mismo Elicura). Por eso escucharlo recitar nos conmueve y estremece tanto.\u00a0 Esta poes\u00eda nos transmite goce est\u00e9tico y tambi\u00e9n formas de actuar y de orientarnos en nuestra vida, vista como un viaje en c\u00edrculo, que se \u201cabre y se cierra en dos puntos que lo unen\/ Su origen y encuentro en el Azul\u201d. En su fundamental poema \u201cSue\u00f1o azul\u201d (en <i>De sue\u00f1os azules y contrasue\u00f1os, <\/i>1995<i>)<\/i>, fuertemente cosmol\u00f3gico y personal, se erige la casa azul de su infancia de su Kechurewe, como un \u201cser concentrado\u201d y plet\u00f3rico de gestos comunitarios, de pertenencia, arraigo, conexi\u00f3n con la \u00d1uke Mapu y con sus antepasados. Rememora adem\u00e1s all\u00ed, el sentido de la vida y tambi\u00e9n de la muerte, alojado para siempre en los \u201cbosques de la imaginaci\u00f3n\u201d. En el poema \u201cLa llave que nadie ha perdido\u201d, la propia poes\u00eda defiende su funci\u00f3n primordial: analogarse, en correspondencia y ternura, con la conversaci\u00f3n de la naturaleza y ser \u201cel canto de mis antepasados\u201d. Pero no todo es plenitud, en muchos poemas resuenan tambi\u00e9n los sentidos desesperanzados de <i>En el pa\u00eds de la memoria <\/i>(1988) y tambi\u00e9n el poema \u201cParece un contrasue\u00f1o la ciudad\u201d de su libro de 1995<i>.<\/i><\/p>\n<p>En su ensayo <i>Recado confidencial a los chilenos <\/i>(1999), con ocho ediciones y casi quince mil ejemplares editados, el que tambi\u00e9n incluye algunos fragmentos de su poes\u00eda; el oralitor nos conecta en confianza (confidencial) con parte de la historia y conocimiento mapuche (kim\u00fcn), para transmitirnos las visiones y vivencias de su pueblo mapuche. En este libro hay cifras, reflexiones y di\u00e1logos intensos con otros que tambi\u00e9n han pensado en la compleja relaci\u00f3n entre el Estado chileno y el pueblo mapuche (Juan \u00d1anculef, Jos\u00e9 Bengoa, Pablo Neruda, etc), en un proceso siempre fallido en la relaci\u00f3n entre el Estado chileno y los pueblos ind\u00edgenas. El libro ha sido considerado un aporte fundamental a la posibilidad de tender un puente o un cauce entre las culturas y los pueblos, para el mutuo reconocimiento y valoraci\u00f3n, para la promoci\u00f3n de un desarrollo basado en la interculturalidad, la biodiversidad y la sustentabilidad, pese a la persistencia en la no resoluci\u00f3n de los conflictos.<\/p>\n<p>Como contrapeso a esta historia de desencuentros, Chihuailaf publica el a\u00f1o 2016 el primer tomo de sus memorias, <i>La vida es una nube azul<\/i>, culminaci\u00f3n de un largo camino, el de la vida, entre la ni\u00f1ez y la ancianidad, donde \u201camarillea el viento en la memoria\u201d. Estas memorias lejos de ser una suma de an\u00e9cdotas biogr\u00e1ficas, son el ejercicio de desentra\u00f1ar, en la ancianidad, los sentidos que tuvo esa vida, como si fuese una nube. Pero \u00bfpor qu\u00e9 una nube? Las nubes representan en visi\u00f3n mapuche, un elemento de enorme polaridad, pero tambi\u00e9n de complementariedad entre cargas positivas y negativas, pues s\u00f3lo esas fuerzas en pugna, dan origen al milagro de la lluvia, de la vida. Nos dice Elicura: \u201cEn las nubes hay una lucha discursiva constante\u00a0entre\u00a0el presente y el pasado (su positivo y negativo)\u201d.\u00a0 Lo que resulta de esta lucha es la explosi\u00f3n de la nube en muchos significados, las nubes son tambi\u00e9n viajes, resplandor eclipsado por el sol, almas trazadas en el cielo, contrasue\u00f1os, aparici\u00f3n de forestales, crisis ambientales, ciudades devastadas, nubarrones en tiempos de dictaduras militares. Pero las nubes son tambi\u00e9n y sobre todo, y ahora en su carga positiva, el lugar donde el poeta elegir\u00e1 perderse, el lugar c\u00e1lido y acogedor de su casa azul de la infancia y de la ruka de sus abuelos. El trayecto de un joven que viaja al exilio de la ciudad para convertirse en obstetra, en poeta y finalmente en el mensajero que es hoy.\u00a0 Alrededor de esos espacios \u00edntimos, de amparo y protecci\u00f3n, solo hay unas tenues nubecillas, una peque\u00f1a nube alada y tambi\u00e9n \u201cla nube azul de la imaginaci\u00f3n\u201d sobre la que \u00e9l podr\u00e1 emprender nuevos viajes, \u201cese viaje insondable y breve, maravilloso, que es la vida\u201d.<\/p>\n<p>Solo la m\u00e1s profunda y luminosa palabra po\u00e9tica, de la que Elicura es portador, pod\u00eda revivir con su plasticidad e imaginaci\u00f3n, la vida pasada, los destellos de cada gesto y de cada acto de esa vida, de cada persona y de cada vivencia y que su oralitura permite ahora revivir. En este tiempo-espacio azul, Elicura ha decidido dejar la huella de todas las voces y experiencias que habitan en su obra. \u00c9l, \u201cmontado\u201d en las nubes de la imaginaci\u00f3n, podr\u00e1 entregarnos finalmente su mensaje a trav\u00e9s de una conversaci\u00f3n te\u00f1ida de profundo azul, color de donde todo surge y emana para la cultura mapuche y hacia donde \u00e9l desea invitarnos en esta ya larga y urgente conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Paula Miranda<br \/>\nPontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile<\/p>\n<h6>Elicura Chihuailaf junto a Paula Miranda en su casa en Kechurewe. Foto: Jos\u00e9 Luis Torres.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>On September first of this 2020 (year of the pandemic), the nation of Chile, represented by seven jurors, awarded the National Prize for Literature to Mapuche poet Elicura Chihuailaf Nahuelp\u00e1n (Kechurewe, 1952). This is the first time in the history of this National Prize (established in 1942), and in the history of all other national prizes given in all areas (341 prizes in total), that a National Prize has been awarded to a persona belonging to one of Chile\u2019s native peoples, in spite of the fact that our country considers itself a \u201cpluricultural and multiethnic entity\u201d (Boccara, 2012).<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4059,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2958,2983,2981,4448],"genre":[2025],"pretext":[],"section":[2428],"translator":[2458],"lal_author":[3517],"class_list":["post-4062","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-indigenous-lit-es","tag-literatura-indigena","tag-mapuche-es","tag-numero-16","genre-featured-author-es","section-featured-author-elicura-chihuailaf-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-paula-miranda-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4062"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4062\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4062"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=4062"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=4062"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=4062"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=4062"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=4062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}