{"id":40418,"date":"2025-06-26T07:03:50","date_gmt":"2025-06-26T13:03:50","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=40418"},"modified":"2025-06-27T00:53:06","modified_gmt":"2025-06-27T06:53:06","slug":"las-babas-del-caracol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/06\/las-babas-del-caracol\/","title":{"rendered":"Las babas del caracol"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Si se pudiera decir: yo vieron subir la luna, o: nos me duele el fondo de los ojos, y sobre todo asi\u0301: tu\u0301 la mujer rubia eran las nubes que siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros rostros. Que\u0301 diablos.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLas babas del diablo,\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Julio Corta\u0301zar<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ti\u0301o te recogi\u0301a del colegio por la tarde y te llevaba a comer pozole a tu puesto favorito del mercado de abastos. De la cartera soli\u0301a desdoblar una foto arrugada de su familia. Recostaba los codos sobre la mesa y se inclinaba para mostrarte las caras sonrientes de sus hijos. No dejaba de sorprenderte que tus primos, ahora adultos y serios, hubieran podido alguna vez ser nin\u0303os, igual que tu\u0301.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tus padres ya no estaban. El ti\u0301o le habi\u0301a ofrecido a tu hermana pasar por ti dos o tres di\u0301as por semana. Conoci\u0301as al hermano de tu madre y a su familia de un par de Navidades, tambie\u0301n los habi\u0301as visto en algu\u0301n cumplean\u0303os, no ma\u0301s. El ti\u0301o llevaba an\u0303os divorciado. Era viejo y gordo, su pelo canoso. Retorci\u0301a sus dedos largos al hablar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Terminaste con el plato grande de pozole, asi\u0301 que de postre, como premio, el ti\u0301o te dejo\u0301 pedir una jericalla. E\u0301l se bebio\u0301 su cuarta cerveza. Eras un nin\u0303o, pero sabi\u0301as que parte de lo que significaba estar borracho era platicar de lo hermosos que habi\u0301an sido los hijos de pequen\u0303os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tu\u0301 tambie\u0301n eres precioso \u2014dijo acomoda\u0301ndote el flequillo\u2014. Debes saberlo. Es importante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Subiste al coche sintie\u0301ndote todavi\u0301a sonrojado. Echaste, como siempre haci\u0301as, el respaldo hacia atra\u0301s. Te recostaste para ver las nubes blancas aparecer y desaparecer por el parabrisas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Bueno \u2014dijo\u2014. Solo queri\u0301a que supieras lo mucho que te aprecio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Miraste el cielo y te quedaste callado, avergonzado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tienes una mancha en el muslo \u2014dijo apreta\u0301ndote la pierna.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le dijiste que era una marca de nacimiento. E\u0301l asintio\u0301. Y jalaste las puntas de los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">shorts <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">para cubrirla.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las persianas de casa estaban bajadas, sen\u0303al de que tu hermana segui\u0301a en el trabajo. Te despediste del ti\u0301o y bajaste del coche. Dijo que lo mejor seri\u0301a no dejarte solo, y te siguio\u0301 por los escalones de la entrada, su mano en tu hombro al cruzar la puerta, empuja\u0301ndote hacia la sala. Recuerdas que te sento\u0301 a su lado en el sofa\u0301, que hablaban, que te conto\u0301 un chiste. Aprovecho\u0301 que te sacaba la risa para rodearte la cintura con el brazo, su pulsera de oro pincha\u0301ndote bajo la costilla. Empezo\u0301 a jugar con el pelo de tu nuca, hacie\u0301ndote cosquillas. Tuviste el impulso de sacudirte, de huir, pero tu miedo era sofocado por el decoro. Pego\u0301 su cara a la tuya, el olor a cerveza en el aliento. Entonces sus labios aterrizaron en tu cuello, su- bieron hu\u0301medos como un caracol que se arrastra lentamente hasta la punta de tu oreja, dejando un rastro de babas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pensabas en gritar, zafarte, correr. Te paso\u0301 por la mente darle un codazo en la cara. Pero no hiciste absolutamente nada. Lo que hiciste fue esto: quedarte tieso, pegado al sofa\u0301, escuchando una voz que te hablaba, la tuya, que te repeti\u0301a una y otra vez que te levantaras, que te movieras de una vez, que estabas en peligro. Y tu\u0301 inmo\u0301vil mientras el ti\u0301o te aca- riciaba el cachete y te preguntaba, no con una voz sino con un jadeo, si queri\u0301as recostar la cabeza en su regazo. Seguiste inmo\u0301vil. Lo que pudiste hacer fue sacar un ruidito agudo de la garganta, un hilito que apenas se escucho\u0301 y que parecio\u0301 no ser tuyo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tengo mucha tarea \u2014dijiste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ti\u0301o abrio\u0301 la boca y empezo\u0301 a hablar ra\u0301pido. Dijo un monto\u0301n de cosas que no escuchaste porque estabas atento a sus manos. Se acercaban dando vueltas en el aire, agitando la penumbra como las alas de una polilla. Te echaste hacia atra\u0301s, replega\u0301ndote, te levantaste de golpe y echaste a correr, creyendo que caminabas, y en realidad escapabas a la carrera, saltando los escalones de tres en tres, hasta llegar a tu cuarto. Cerraste la puerta con llave y solo te sentiste a salvo al escuchar el motor de su coche alejarse por la calle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mil horas despue\u0301s abri\u0301an la puerta de casa. Corriste a las escaleras para mirar quie\u0301n era. Emma Bo Frankie Cosmos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Hola \u2014dijiste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hey <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014dijo\u2014. \u00bfTe pasa algo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfTiene que pasarme algo? \u2014dijiste bajando las escaleras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No se\u0301, esta\u0301s un poco pa\u0301lido. Eso es todo&#8230; \u00bfHas comido?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Te miraste en el espejo del salo\u0301n. Tu oi\u0301do derecho palpitaba como recordatorio del terror, pero las babas no habi\u0301an dejado ninguna secuela, ninguna marca visible. Recorri\u0301as la secuencia de acciones sin estar seguro de que algo malo te hubiera pasado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No me pasa nada \u2014dijiste.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Anda, cue\u0301ntame co\u0301mo te fue en el colegio \u2014dijo\u2014. \u00bfGanaste a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dragon Ball<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No gane\u0301 a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dragon Ball <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">porque no es un juego. Solo se mira y se habla de ello todo el tiempo \u2014dijiste.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQuieres que haga la sopa de pollo de Mama\u0301 para cenar? \u2014dijo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Te sentaste junto a tu hermana en el sofa\u0301 a cenar y ver la tele. Siempre haci\u0301an lo mismo, cambiaban de canal hasta que uno de los dos deci\u0301a, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">stop<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y miraban el canal un rato, y luego alguien se aburri\u0301a y deci\u0301a, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">next<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Soli\u0301a ser divertido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Me has dejado ver el noticiero completo \u2014dijo\u2014. \u00bfTengo que preocuparme?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Timbraron a la puerta. Desde el sofa\u0301 pudiste escuchar la voz ronca del ti\u0301o. El esto\u0301mago se te hizo chico. Bromeo\u0301 con tu hermana. Pasaba por el barrio y queri\u0301a saber si todo estaba en orden. Ella le dijo que si\u0301, que fenomenal, que se quedara a cenar. Pero afortunadamente e\u0301l no acepto\u0301 la invitacio\u0301n. Esa noche la pasaste con los ojos abiertos, fijos en el techo sobre tu cama, contando las grietas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al di\u0301a siguiente, en el colegio, repasaste y repasaste el incidente disimulando prestar atencio\u0301n en clase. Sabi\u0301as que ayer habi\u0301a pasado algo importante, algo que teni\u0301a que ver con el hecho de que hoy vistieras pantalones largos en vez de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">shorts <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en plena primavera. En el recreo estuviste a punto de comentarlo con tus amigos. Pero no supiste desviar la conversacio\u0301n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dragon Ball <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">hacia tu problema. Despue\u0301s del timbre de salida pasaste por el ban\u0303o. Te encerraste en uno de los cubi\u0301culos. Abriste la mochila, sacaste las tijeras, las empun\u0303aste y asestaste una pun\u0303alada a la pared. Luego las metiste en el bolsillo del pantalo\u0301n y saliste del ban\u0303o. En el estacionamiento, el ti\u0301o te esperaba recargado sobre su coche rojo, ondeando esos dedos largui\u0301simos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Te subiste al coche sin saludar, dejando el asiento en vertical. El ti\u0301o sonrei\u0301a demasiado, estaba extremadamente corte\u0301s. Y tu\u0301 no le rei\u0301ste ninguna de sus gracias. Dijiste que no teni\u0301as hambre cuando te pregunto\u0301 si queri\u0301as ir a comer pozole. Durante el trayecto mirabas el cielo a trave\u0301s del parabrisas, checando por el rabillo del ojo su sonrisa nerviosa, sus dedos dando golpecitos al volante. El coche se paro\u0301 frente a tu casa. Permanecieron en un silencio inco\u0301modo que pinchaba, que acentuaba una culpa inmediata por haber sido tan maleducado. Miraste sus ojos hundidos y sentiste pena. El episodio del di\u0301a anterior comenzaba a diluirse. Las tijeras en tu pantalo\u0301n pareci\u0301an de algu\u0301n modo ridi\u0301culas, exageradas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Te quiero como a uno de mis hijos \u2014dijo sacando la foto arrugada de su cartera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces bajaste los ojos y observaste la foto. A la izquierda estaba la mujer del ti\u0301o, arreglada, guapa, la cara seria, separada ligeramente de los dema\u0301s integrantes por un hueco que dejaba entrever el tronco de un a\u0301rbol. En medio del cuadro los dos nin\u0303os, los brazos cai\u0301dos, la espalda ri\u0301gida, la sonrisa forzada, como deseando que el momento de posar se acabara. Detra\u0301s de ellos, el ti\u0301o. Una mueca ladeaba su boca en una sonrisa rara. Las manos descansaban sobre los hombros de sus hijos, como patro\u0301n de dos mascotas aprisionadas por esos dedos de babosas que en la imagen se movi\u0301an, trepaban vivos por los sue\u0301teres blancos de los nin\u0303os, por sus cuellecitos, desliza\u0301ndose hacia los orificios de sus oi\u0301dos. El resto de la foto no se movi\u0301a.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Levantaste la vista. Fuera del coche el viento arreciaba. El cielo gris anunciaba una tormenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A partir de man\u0303ana voy a regresar a casa en el camio\u0301n del colegio \u2014le dijiste.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">E\u0301l levanto\u0301 las cejas, sorprendido. Doblo\u0301 la foto y la guardo\u0301 en la cartera. Luego se giro\u0301 en su asiento, estirando la mano para tocarte el pelo. Tu\u0301 te sacudiste, del bolsillo sacaste las tijeras y lo amenazaste. Los ojos del ti\u0301o cayeron sobre ti como mordidas de perro. Temblaste, no pudiste evitarlo. E\u0301l alargo\u0301 el brazo tranquilamente, posando su mano de babosas sobre tu pun\u0303o, envolvie\u0301ndolo para disolverlo. Sin que opusieras resistencia te quito\u0301 las tijeras. Ahora colgaban de su dedo. Las recorrio\u0301 por una de tus piernas, despue\u0301s por la otra, acaricia\u0301ndolas en vertical. Sonrei\u0301a, el fondo de su boca negro, ma\u0301s negro que sus ojos o sus cejas o su chaqueta de cuero negra. Abriste la puerta y saliste pitando del coche. Alcanzaste a escuchar que gritaba que te olvidabas las tijeras.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Te aseguraste de echar todos los cerrojos de la puerta principal. Tambie\u0301n de la puerta que daba al patio. Checaste que los marcos de las ventanas no estuvieran flojos. Subiste a tu cuarto y arrastraste la cama hasta la puerta para colocarla a modo de barricada. Te metiste para que ganara ma\u0301s peso. Cuando llego\u0301 tu hermana, se lo confesaste. El miedo era mayor que la vergu\u0308enza. Ella meneaba la cabeza, su respiracio\u0301n agitada se senti\u0301a como vidrio roto. Inmediatamente lo llamo\u0301 por tele\u0301fono. El ti\u0301o dijo que la imaginacio\u0301n te estaba jugando una mala pasada, que obviamente la muerte de tus padres te afectaba psicolo\u0301gicamente, pues habi\u0301as perdido la razo\u0301n. Ella acabo\u0301 insulta\u0301ndolo y amenaza\u0301ndolo. Al escuchar a tu hermana, algo, aunque pequen\u0303o, se restauro\u0301 en tu interior. Queri\u0301as descansar, disfrutar de esa mi\u0301nima victoria en la cama de tus padres, quedarte dormido mientras el ruido de su tele te arrullaba. Pero ella hizo que te calzaras los zapatos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Condujo hasta un Home Depot y te pidio\u0301 que la esperaras diez minutos en el coche. Ese di\u0301a diez minutos fueron menos de diez minutos. Una bolsa de pla\u0301stico colgaba de su hombro. La coloco\u0301 en el asiento de atra\u0301s, se subio\u0301 al coche y arranco\u0301. Reconociste el recorrido. En cada esquina deseabas que tornara el coche, que simplemente se fueran a casa. Pero otra parte de ti estaba curioso por descubrir lo que tramaba tu hermana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ba\u0301jate y no tengas miedo \u2014dijo aparcando detra\u0301s del coche rojo del ti\u0301o.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estaba anocheciendo, las la\u0301mparas del jardi\u0301n de la entrada iluminaban el caminillo y arrojaban una luz tenebrosa sobre las figuras de barro del jardi\u0301n. Frente a la puerta de la casa, tu hermana dejo\u0301 caer la bolsa de pla\u0301stico sobre el ce\u0301sped.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Revolvio\u0301 dentro y saco\u0301 un hacha. En su mano pareci\u0301a enorme. Dijo que te quedaras a su lado. Con el filo empezo\u0301 a golpear la puerta, de la madera saltaban astillas al aire. Los primeros perros en ponerse a ladrar fueron los de la casa de al lado, luego los de enfrente. Los de a mitad de la cuadra aullaban. Cada golpe retumbaba como un trueno. Un vecino salio\u0301 a mirar, en la mano sujetaba un tele\u0301fono. El ti\u0301o se asomo\u0301 por una ventana y deslizo\u0301 la cortina entera hacia un lado. Su mirada llena de rencor busco\u0301 tus ojos en vano. Pero podi\u0301as oler su odio, el hedor de sus babas entrando en tus pulmones. Te refugiaste detra\u0301s de tu hermana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella bajo\u0301 el hacha. De la bolsa de pla\u0301stico extrajo dos latas de espray amarillo. Te coloco\u0301 una en las manos y sen\u0303alo\u0301 la ventana de la derecha. Esta fue donde se asomaba el ti\u0301o. Retiro\u0301 el tapo\u0301n de la lata, la batio\u0301 y comenzo\u0301 a rociar el cristal. Grafiteo\u0301 la palabra VIOLADOR sobre su cara. Corriste a la ventana de la derecha, la lata en tus manos, sin saber que\u0301 escribir. El ti\u0301o aparecio\u0301 en tu ventana con su presencia venenosa. Evitaste su mirada. Sin embargo, sentiste co\u0301mo sus ojos acompan\u0303aban tu mano mientras dibujabas la u\u0301nica palabra que te veni\u0301a a la mente: CARACOL.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Unas luces azules y rojas alumbraron la calle. De la patrulla bajaron un hombre y una mujer en uniforme. Ella anoto\u0301 lo que contaste. El relato completo. El hombre le dijo a tu hermana que con lo que teni\u0301an no podi\u0301an empezar nada, que todo lo que podi\u0301an hacer era hablar con el ti\u0301o para aclarar el malentendido. Se trataba de una disputa familiar. Eso era todo. La mujer guardo\u0301 la libreta en el bolsillo. Saco\u0301 un Halls de miel y te lo ofrecio\u0301.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQue\u0301 quieres ser de grande, corazo\u0301n? \u2014te pregunto\u0301.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Escritor \u2014contestaste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Que\u0301 bueno \u2014dijo\u2014. Estas cosas no pasan en los cuentos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Este texto es un cap\u00edtulo de la novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Huesos de bolsillo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (weRstories, 2022)<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: A R, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si se pudiera decir: yo vieron subir la luna, o: nos me duele el fondo de los ojos, y sobre todo asi\u0301: tu\u0301 la mujer rubia eran las nubes que siguen corriendo delante de mis tus sus nuestros vuestros rostros. 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