{"id":40352,"date":"2025-06-26T05:01:54","date_gmt":"2025-06-26T11:01:54","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=40352"},"modified":"2025-07-03T12:17:40","modified_gmt":"2025-07-03T18:17:40","slug":"la-literatura-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/06\/la-literatura-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"La literatura en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">El art\u00edculo que publicamos a continuaci\u00f3n apareci\u00f3 originalmente en la edici\u00f3n espa\u00f1ola de <\/span><a href=\"https:\/\/letraslibres.com\/magazine\/?id_revista=139747&amp;edition=49\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, A\u00f1o XXIV, Nro. 280 (enero 2025)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Agradecemos a Daniel Gasc\u00f3n, editor de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Espa\u00f1a, por permitirnos compartir este texto con los lectores de LALT.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ver las corrientes y las tendencias que aparecen en la literatura, o en otros campos art\u00edsticos, requiere de tiempo y distancia, un poco de vista de p\u00e1jaro. Hacerlo sobre la marcha es un poco como intentar predecir el tiempo que har\u00e1 en un par de semanas, pero mirando al pasado. Por eso, pido perd\u00f3n de antemano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pensar que los movimientos y corrientes de pensamiento o del arte empiezan con el siglo es un poco na\u00edf, pero sucede con este cambio de siglo y milenio que se pas\u00f3 de un cierto alivio por la falacia del efecto dos mil a la tragedia del 11S, que marca el inicio del siglo XXI. Los atentados a las Torres Gemelas tuvieron consecuencias en la geopol\u00edtica mundial y mostraron la vulnerabilidad del pa\u00eds m\u00e1s poderoso del mundo, que hasta ese momento parec\u00eda intocable. Eso tuvo un efecto inmediato en la literatura: novelas sobre el atentado, sobre supervivientes, etc.; y un efecto tambi\u00e9n a largo plazo: el trauma colectivo \u2014que luego mezclado con algunos elementos ha dado en una literatura del trauma \u00edntimo que dir\u00eda que est\u00e1 por agotarse, al menos la que pretende valer seg\u00fan el alcance de la tragedia\u2014. Desde entonces ha habido acontecimientos de alcance global que han marcado el devenir, desde el desarrollo de internet y las redes sociales a la IA, el cambio clim\u00e1tico, una pandemia\u2026\u00a0Todo eso ha tenido un reflejo en los libros que se escriben y en los que se elige leer. A pesar del atentado de las Torres Gemelas, podemos establecer un periodo de optimismo general hasta 2008, a\u00f1o de la crisis de Lehman Brothers y de impacto global.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las caracter\u00edsticas del siglo XXI es que la globalizaci\u00f3n se ha expandido: todo es global y cada vez m\u00e1s global. A la vez ha habido una democratizaci\u00f3n de la escritura, facilitada por la tecnolog\u00eda (de los blogs a las autoediciones), y tambi\u00e9n del saber. Hay que remontarse a los inicios de internet, cuando a\u00fan cre\u00edamos que ser\u00eda algo as\u00ed como la Biblioteca de Alejandr\u00eda, un poco ut\u00f3picamente, ajenos a que a lo que m\u00e1s se va a parecer cualquier cosa es a la realidad misma. As\u00ed que se escriben m\u00e1s libros que nunca, y tambi\u00e9n se ha democratizado la prescripci\u00f3n: clubes de lectura, blogs de recomendaciones, video-rese\u00f1as (un subg\u00e9nero con el que di por casualidad es la rese\u00f1a sin palabras, no con lenguaje de signos, sino con m\u00edmica), confirman la atomizaci\u00f3n tambi\u00e9n del criterio o de la prescripci\u00f3n. Eso tiene cosas buenas, como la p\u00e9rdida del monopolio, y al mismo tiempo, consecuencias negativas, como la equiparaci\u00f3n de la opini\u00f3n con el an\u00e1lisis. El resultado m\u00e1s inmediato es el ruido, y una sensaci\u00f3n de sobreest\u00edmulo, pedimos a gritos un machete para desbrozar, a ver si as\u00ed podemos ver el \u00e1rbol y el bosque.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para trazar el mapa de lo que ha sido la literatura en lo que va de siglo, podemos atender a distintos criterios; la respuesta ser\u00e1 distinta seg\u00fan desde d\u00f3nde miremos, como apunta la periodista cultural Andrea Aguilar, requerida para esta pieza. No es lo mismo lo que cuentan los peri\u00f3dicos, pendientes del fen\u00f3meno, de la actualidad literaria, m\u00e1s que de la corriente est\u00e9tica, que lo que llama la atenci\u00f3n a la academia. Los premios cuentan una historia, las adaptaciones al g\u00e9nero audiovisual, otra; desde la academia se fijan unos hitos, las listas de los m\u00e1s vendidos trazan un panorama diferente. Hay algunas l\u00edneas que pueden verse m\u00e1s o menos desde todos los puntos de vista: el cuestionamiento del canon; la disoluci\u00f3n de las fronteras entre g\u00e9neros; la pujanza de la no ficci\u00f3n; la expansi\u00f3n de la llamada literatura del yo; la victoria total de la novela en tanto que g\u00e9nero omn\u00edvoro. Una primera idea: la novela es como el capitalismo, todo lo absorbe, todo lo fagocita, incluso la cr\u00edtica y el cuestionamiento de su propia existencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>El cambio de siglo<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El cambio de siglo y milenio no lleva parejo el cambio de tendencia; de hecho, en este primer cuarto de siglo hemos despedido a algunos de los escritores que han marcado la narrativa en el siglo XX: Saul Bellow, Philip Roth, Toni Morrison, Alice Munro, Martin Amis, Ricardo Piglia o Javier Mar\u00edas (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ma\u00f1ana en la batalla piensa en m\u00ed<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> apareci\u00f3 en 1994; la trilog\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tu rostro ma\u00f1ana,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> entre 2002 y 2007, por citar dos ejemplos). Algunos de ellos a\u00fan entregaron piezas fundamentales en su carrera e iluminadoras, como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La conjura contra Am\u00e9rica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en el caso de Roth. En el \u00e1mbito hisp\u00e1nico, aunque Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez muri\u00f3 en 2014, su carrera se desarroll\u00f3 en el siglo XX. El caso de Mario Vargas Llosa es distinto, cabalga entre los dos siglos por varias razones: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La fiesta del chivo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una de sus grandes novelas, es de 2001, gan\u00f3 el Nobel en 2010 y se despidi\u00f3 de la novela el a\u00f1o pasado con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Le dedico mi silencio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. De entre quienes andan con un pie en cada siglo, podemos citar a Richard Ford, cuyo personaje Frank Bascombe aparec\u00eda por primera vez en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El periodista deportivo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, novela de 1986, y se desped\u00eda en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S\u00e9 m\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2023); A. M. Homes, Ian McEwan, Kazuo Ishiguro (Nobel en 2017), Salman Rushdie o la infatigable y l\u00facida Cynthia Ozick, que en 2016 entreg\u00f3 un volumen de ensayos brillante, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00edticos, monstruos, fan\u00e1ticos y otros ensayos literarios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La broma infinita<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de David Foster Wallace (1962-2008) se public\u00f3 en 1996 y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El rey p\u00e1lido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, novela ya p\u00f3stuma, apareci\u00f3 en 2011. Tambi\u00e9n Roberto Bola\u00f1o (1953-2003), que vivi\u00f3 apenas tres a\u00f1os del nuevo milenio en carne mortal, es un escritor del siglo XXI. Enrique Vila-Matas ha sido prol\u00edfico en los dos siglos a los que pertenece.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al filo del cambio de siglo debut\u00f3 Zadie Smith con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dientes blancos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; Michel Houellebecq tiene dos novelas aparecidas en el siglo pasado, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ampliaci\u00f3n del campo de batalla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las part\u00edculas elementales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que lo pusieron en el mapa literario, pero es un escritor del siglo XXI, de los que ya no abundan: novelista de ideas, que ofrece una visi\u00f3n del mundo y se arriesga a resultar inc\u00f3modo. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las v\u00edrgenes suicidas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Jeffrey Eugenides, sali\u00f3 en 1993 y de 2003 es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Middlesex<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, novela con narrador hermafrodita \u2014como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Orlando<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Virginia Woolf\u2014, una senda que luego ha explorado con otra ambientaci\u00f3n Gabriela Cabez\u00f3n C\u00e1mara, por ejemplo, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las ni\u00f1as del naranjel<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2024). Javier Cercas ya hab\u00eda publicado, pero el \u00e9xito le lleg\u00f3 con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Soldados de Salamina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en 2001. La novela de Cercas presenta dos rasgos frecuentes en este primer cuarto de siglo: por un lado, juega con la autoficci\u00f3n, como har\u00eda en su siguiente novela, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La velocidad de la luz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y juega tambi\u00e9n a la disoluci\u00f3n de los g\u00e9neros: \u00e9l habla de sus novelas como \u201crelatos reales\u201d, un poco en la l\u00ednea del trabajo desarrollado por Emmanuel Carr\u00e8re desde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El adversario<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2000). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El invencible verano de Liliana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Cristina Rivera Garza, es tambi\u00e9n una investigaci\u00f3n, en este caso, sobre el asesinato de su hermana. Hay una mirada al pasado en Fernando Aramburu, Ignacio Mart\u00ednez de Pis\u00f3n o Almudena Grandes. La memoria y la pregunta sobre c\u00f3mo se usa para construir nuestra identidad est\u00e1n en las novelas del escritor b\u00falgaro Georgui Gospod\u00ednov, desde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">F\u00edsica de la tristeza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2011) a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las tempest\u00e1lidas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2020). No es algo tan distinto, salvando el contexto, de lo que hace Patrick Modiano (Nobel en 2014); aunque dir\u00eda que Modiano explora el pasado desde la tragedia \u00edntima y Gospod\u00ednov tiene una ambici\u00f3n universal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este primer repaso a este cuarto de siglo tiene un sesgo occidental, en parte es una carencia m\u00eda, pero tambi\u00e9n permite ver la dominaci\u00f3n de lo anglosaj\u00f3n en el mercado literario. Hay tambi\u00e9n un sesgo hacia las novelas sobre otros g\u00e9neros, en este caso, la raz\u00f3n tiene que ver con lo que explica el te\u00f3rico de la literatura Luis Beltr\u00e1n: \u201cLa novela es un arte mayor porque cumple la funci\u00f3n social de unir la cultura popular con la cultura elevada\u201d. Muchos de los lectores adultos de hoy llegaron a la literatura de la mano de la saga de J. K. Rowling, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harry Potter<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Fen\u00f3menos de hoy<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde el punto de vista de los fen\u00f3menos globales, dos nombres ocuparon la segunda d\u00e9cada del siglo: Karl Ove Knausg\u00e5rd y Elena Ferrante. Autores de sendas sagas compuestas por novelas m\u00e1s bien largas. En el caso del noruego, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mi lucha<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una serie de novelas autobiogr\u00e1ficas, el registro de su vida con minuciosidad en seis tomos. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La amiga estupenda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Ferrante, segu\u00eda en cambio la relaci\u00f3n de dos amigas, con destinos opuestos, mientras contaba la segunda mitad del siglo XX italiano, con el foco puesto sobre todo en las vidas de las mujeres, en la relaci\u00f3n con su cuerpo y en la puesta en escena en la vida social y en c\u00f3mo ha ido cambiando a lo largo de esos a\u00f1os. El \u00e9xito de esos dos libros se\u00f1ala el gusto por libros largos de lectores y tambi\u00e9n de cr\u00edticos y periodistas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La escritora irlandesa Sally Rooney destaca como \u201cfen\u00f3meno\u201d entre sus contempor\u00e1neos: cuatro novelas sobre la dificultad de comunicarse, centradas en las relaciones afectivas y amorosas de los personajes. Canonizada tambi\u00e9n por la v\u00eda audiovisual, su segunda novela, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Normal people<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, se convirti\u00f3 en serie; para las siguientes, Rooney dijo no aceptar por el momento ofertas, para que el libro se defendiera por s\u00ed mismo un tiempo. Las novelas de Rooney quiz\u00e1 me resultan algo aburridas por sobreexplicaci\u00f3n de un mundo al que ya pertenezco, corro el riesgo de ser a Sally Rooney lo que Mark Twain a Jane Austen; a Rooney, por cierto, el ep\u00edgrafe de Jane Austen de los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">millennials<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> le queda bastante bien. Lo que pasa es que los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">millennials<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> resultan mucho menos interesantes para m\u00ed que las mujeres de Austen y sus cuitas econ\u00f3micas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Habr\u00e1n de pasar el filtro del tiempo y ver qu\u00e9 queda de todo esto, pero sobre la marcha y echando un poco la vista atr\u00e1s, parece que estos primeros veinticuatro a\u00f1os el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">noir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se consolida y, sobre todo, el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">noir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> n\u00f3rdico, con nombres como Jo Nesb\u00f8, Camilla L\u00e4ckberg, Larsson, \u00c5sa y Stieg, que tienen mucho de fen\u00f3meno de mercado \u2013ese lugar al que tambi\u00e9n hay que mirar, nos guste o no\u2013, entre un largu\u00edsimo etc\u00e9tera. La escritora finlandesa Sofi Oksanen debut\u00f3 en 2008 con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Purga<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, donde contaba la historia de dos mujeres, una de ellas, v\u00edctima de la trata de blancas, en la Estonia reci\u00e9n independizada de la URSS. El libro se tradujo a 37 lenguas, la novela ven\u00eda de una pieza de teatro \u2014Oksanen es dramaturga\u2014 y fue llevada al cine. Las adaptaciones a cine o a serie dan tambi\u00e9n cuenta de hacia d\u00f3nde miramos. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El cuento de la criada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, novela publicada en 1985, se convirti\u00f3 en serie en 2017, trajo de nuevo el libro a la actualidad, el inter\u00e9s despertado hizo que Margaret Atwood escribiera una continuaci\u00f3n en 2019, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los testamentos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Est\u00e1bamos en un momento dist\u00f3pico, desde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La carretera<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Cormac McCarthy, lo que costaba era imaginar utop\u00edas, como se\u00f1ala el ensayo de Layla Mart\u00ednez, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Utop\u00eda no es una isla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. No solo en la fantas\u00eda, tambi\u00e9n en las aproximaciones a la realidad, como suced\u00eda en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Desgracia <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2008), de Coetzee (Nobel en 2003).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La distop\u00eda parece la \u00fanica v\u00eda de la ciencia ficci\u00f3n; la obra de Ursula K. Le Guin, que falleci\u00f3 en 2018, lo desmiente. El rescate de Le Guin se dio por dos circunstancias: la consolidaci\u00f3n de la ciencia ficci\u00f3n y la mirada vuelta hacia lo que escriben las mujeres ahora, pero tambi\u00e9n hacia lo que escribieron y se pas\u00f3 por alto en su momento. El silenciamiento de la voz p\u00fablica de las mujeres, del que hablaba Mary Beard en su ensayo de 2014, ha intentado ser reparado de manera retrospectiva: Lucia Berlin, Ursula K. Le Guin, la propia Atwood, y tantas otras cuya obra hab\u00eda sido pasada por alto y a las que la nueva disposici\u00f3n hacia la literatura hecha por mujeres ha favorecido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El siglo XXI termina por confirmar a las mujeres en pie de igualdad frente a sus colegas hombres, dejan de ser una rareza, una entre un mill\u00f3n, la nota ex\u00f3tica. El camino ha sido largo desde el inicio de los movimientos por la igualdad de los sexos en el siglo XIX. La Premio Nobel de Literatura en 2022, Annie Ernaux \u2014\u00bfhay una sobrerrepresentaci\u00f3n francesa en los premiados?\u2014 respond\u00eda a la soci\u00f3loga Rose-Marie Lagrave, en una conversaci\u00f3n dos a\u00f1os antes del premio, a prop\u00f3sito de que ya en los setenta hab\u00eda \u201cuna moda editorial pasajera\u201d en la que Ernaux no quer\u00eda ser incluida, es decir, no quer\u00eda ser reducida a una etiqueta. El mercado percibe las tendencias y las exprime: sucede tambi\u00e9n ahora en el \u00e1mbito peninsular con la nostalgia noventera, que recoge el desencanto del 15M y vuelve la vista hacia un periodo de prosperidad econ\u00f3mica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Podemos ver ciertas diferencias por regiones, que responden a la idiosincrasia de cada zona: Estados Unidos enfangado en batallas identitarias, la apropiaci\u00f3n cultural entrando desde los campus a cuestionar qui\u00e9n puede contar qu\u00e9. La escritora Lionel Shriver fue clara en cuanto a los escritores: \u201cSe supone que no debes probarte los sombreros de los dem\u00e1s. Pero para eso nos pagan, \u00bfno? Ponernos en la piel de los dem\u00e1s y probarnos sus sombreros\u201d. No podemos saber qu\u00e9 quedar\u00e1 de esto en cien a\u00f1os pero, de momento, se ha creado un nuevo puesto de trabajo en el sector editorial: \u201clector de sensibilidad\u201d, a los que supongo que Ottessa Moshfegh, autora de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mi a\u00f1o de descanso y relajaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, donde su protagonista quiere pasar un a\u00f1o dormida, y del libro de cuentos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nostalgia de otro mundo,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> habr\u00e1 hecho sufrir. Bien hecho, Moshfegh. Eso s\u00ed, parece que hay m\u00e1s inter\u00e9s por la literatura en espa\u00f1ol, la hecha all\u00ed (Junot D\u00edaz) y la que se hace en otros lugares, aunque a veces sucede que respetamos el criterio de otros hasta que hablan de algo que conocemos bien.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La literatura hispanoamericana anda tambi\u00e9n marcada por sus propios asuntos, y a la vez muestra tendencias globales: el gusto por el terror (Mariana Enriquez), a la salud de Stephen King, la disoluci\u00f3n de los g\u00e9neros (\u00bfqu\u00e9 es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La llamada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Leila Guerriero?, \u00bfno ha tenido un pie siempre en el periodismo o el ensayo y otro en la ficci\u00f3n Juan Villoro?, \u00bfno es Mart\u00edn Caparr\u00f3s un escritor que ha hecho cr\u00f3nica?); y la exploraci\u00f3n de los distintos modos de violencia, contra las mujeres, la de los reg\u00edmenes militares, la pol\u00edtica, contra los migrantes, la del narco\u2026 Algunos nombres:\u00a0Selva Almada, Valeria Luiselli, Fernanda Melchor o la propia Enriquez. A estos nombres se unen otros, y a veces aparecen bajo la etiqueta de \u201cboom femenino\u201d, que a algunas les molesta, pero \u00bfde qu\u00e9 otra manera nos podemos referir a esta feliz coincidencia de mujeres escribiendo, editores public\u00e1ndolas y lectores recibiendo los libros? Quiz\u00e1 no haya otra manera de mirar el mundo que con extra\u00f1eza, como Samanta Schweblin.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el caso espa\u00f1ol me temo que veo solo el \u00e1rbol, la corteza quiz\u00e1, y lo que percibo es demasiada inmediatez, andamos demasiado preocupados en que lo que se escribe tenga un impacto y, lo que es m\u00e1s enga\u00f1oso, se equipara la val\u00eda con ese impacto, que se traduce en ventas o en atenci\u00f3n o en adaptaci\u00f3n de la obra. Supongo que un modo de clasificar la literatura en espa\u00f1ol ser\u00eda hablar de escritores europeos frente a escritores en espa\u00f1ol. Hace poco Manuel Vilas dijo que haga lo que haga siempre ser\u00e1 un escritor espa\u00f1ol, es a todo a lo que se puede aspirar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Los g\u00e9neros, la no-ficci\u00f3n y la necesidad de gur\u00fas<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Novelas de no ficci\u00f3n, ensayo autobiogr\u00e1fico, memorias, libros h\u00edbridos\u2026 y la manera corta de llamar a todo eso: novela, en parte por una metonimia, en parte porque la novela es un g\u00e9nero omn\u00edvoro que todo lo soporta y digiere. Frente a los novelistas de raza, novelistas de ficci\u00f3n pura, novelistas cl\u00e1sicos, est\u00e1n los escritores que coquetean, juegan, toman de aqu\u00ed y all\u00e1, hacen libros-collages o libros que no se pueden etiquetar, como los ensayos de Peter Handke (Nobel en 2019). Quiz\u00e1 la zozobra con que percibimos el mundo lleva a buscar certezas sobre la realidad y explica la consolidaci\u00f3n de la literatura sobre la realidad, con elementos novelescos o no. Los ensayos y la no ficci\u00f3n acaparan las mesas de novedades, y si de fen\u00f3menos globales hablamos, el caso de Irene Vallejo es de una extraordinaria singularidad: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El infinito en un junco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un ensayo sobre la lectura salpicado de experiencia biogr\u00e1fica que se extiende a lo largo de casi quinientas p\u00e1ginas convertido en un libro le\u00eddo y traducido en todo el mundo. La b\u00fasqueda de certezas una vez descubierta nuestra fragilidad lleva tambi\u00e9n a encumbrar a figuras como Yuval Noah Harari, cuyo ensayo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sapiens<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> lo coloc\u00f3 en el centro y poco a poco se ha ido acercando a la figura del gur\u00fa con mayor o menor predicamento.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>A vista de p\u00e1jaro\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aurora Egido explicaba a sus alumnos que para entender las innovaciones de los grandes nombres de la literatura hay que entender el contexto, que es mucho m\u00e1s aburrido y plano. Luis Beltr\u00e1n va en la misma direcci\u00f3n cuando explica que \u201clo que destaca nunca es lo real\u201d. Tiene dos ensayos listos ya, uno sobre la imaginaci\u00f3n, y otro donde se ocupa de las corrientes literarias que dominan desde 1800, inicio del individualismo, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e9tica de la modernidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Humorismo, ensimismamiento y hermetismo, en cuanto a lucha con uno mismo, son los signos est\u00e9ticos de nuestro tiempo. Los veo en Vila-Matas, en Vilas, en Lydia Davis, est\u00e1n en las novelas y ensayos de Dubravka Ugre\u0161i\u0107. Es curioso que el escritor cuya obra contiene tambi\u00e9n esas tres corrientes es Franz Kafka, de cuya muerte se cumplieron cien a\u00f1os en 2024. As\u00ed que o bien seguimos en el mismo sitio, o bien Kafka se adelant\u00f3 unos cien a\u00f1os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Art\u00edculo publicado originalmente en <\/span><a href=\"https:\/\/letraslibres.com\/magazine\/?id_revista=139747&amp;edition=49\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Espa\u00f1a, A\u00f1o XXIV, Nro. 280 (enero 2025)<\/span><\/a> <span style=\"font-weight: 400;\">como parte de \u201cConversaciones Globales\u201d, un proyecto patrocinado por Open Society Foundations.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: El art\u00edculo que publicamos a continuaci\u00f3n apareci\u00f3 originalmente en la edici\u00f3n espa\u00f1ola de Letras Libres, A\u00f1o XXIV, Nro. 280 (enero 2025). Agradecemos a Daniel Gasc\u00f3n, editor de Letras Libres Espa\u00f1a, por permitirnos compartir este texto con los lectores de LALT. &nbsp; Ver las corrientes y las tendencias que aparecen en la literatura, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":40709,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2889],"tags":[5334],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5356],"class_list":["post-40352","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-numero-34","lal_author-aloma-rodriguez"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40352","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40352"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40352\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41245,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40352\/revisions\/41245"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40709"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40352"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=40352"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=40352"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=40352"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=40352"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=40352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}