{"id":3990,"date":"2020-08-12T22:27:04","date_gmt":"2020-08-13T04:27:04","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/08\/fogwills-letters-veronica-rossi\/"},"modified":"2024-05-05T10:20:53","modified_gmt":"2024-05-05T16:20:53","slug":"fogwills-letters-veronica-rossi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/08\/fogwills-letters-veronica-rossi\/","title":{"rendered":"&#8220;Las cartas de Fogwill&#8221; de Ver\u00f3nica Rossi"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i>Lo dif\u00edcil es poder, poder hasta que se pueda poder lo que no se puede.\u00a0<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Frase encontrada en un anotador de Fogwill,\u00a0en su escritorio, escrita de su pu\u00f1o y letra)<\/p>\n<p>Fue en diciembre de 2010 cuando ingres\u00e9 a la casa del escritor Rodolfo Fogwill por primera vez. Era en Buenos Aires, en el barrio de Palermo, a cuatro cuadras de donde viv\u00eda Jorge Luis Borges. Vera, su hija, me hab\u00eda pedido que revisara con ella los documentos que hab\u00eda dejado el escritor con la idea de iniciar una catalogaci\u00f3n de su archivo, que incluir\u00eda sus manuscritos, correspondencia, fotograf\u00edas y biblioteca. A simple vista parec\u00eda una casa en pausa. Hab\u00eda plantas, pilas de papeles, cajas con libretas, revistas y recortes de prensa, fotos, sogas, cables colgando, accesorios de su velero y varias computadoras desarmadas repartidos por todo el lugar. Nada hab\u00eda sido cambiado de lugar desde el \u00faltimo d\u00eda que Fogwill hab\u00eda estado ah\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3973\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/escritorio.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"599\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/escritorio.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/escritorio-300x225.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/escritorio-768x575.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">El escritorio de Fogwill. Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3975\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/postalavera.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"549\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/postalavera.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/postalavera-300x206.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/postalavera-768x527.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Postal a Vera Fogwill. Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">Rodolfo Enrique Fogwill (1941-2010) naci\u00f3 en Bernal, en los suburbios de la Ciudad de Buenos Aires. Se recibi\u00f3 a los 23 a\u00f1os de soci\u00f3logo, luego de un paso previo por la carrera de Medicina. En paralelo a la escritura, tuvo una carrera como investigador de mercado y publicitario. Fue el art\u00edfice detr\u00e1s de varias campa\u00f1as muy vistas por los que vivimos la d\u00e9cada del \u201970 y \u201980 en Argentina, como la de la tabacalera con el inolvidable slogan \u201cel sabor del encuentro\u201d (que luego fue el de la cervecer\u00eda Quilmes), y decenas de vi\u00f1etas que acompa\u00f1aban el envoltorio de los cl\u00e1sicos chicles \u201cBazooka\u201d. A Fogwill, adem\u00e1s de la literatura, le gustaban mucho las mujeres, le gustaba navegar en velero (tuvo uno) y le gustaba ser padre (tuvo 5 hijos), a tal punto de afirmar que \u201cla paternidad es lo que hace mejor al hombre\u201d. Gan\u00f3 la Beca Guggenheim en el 2003 y el Premio Nacional de Literatura en el 2004.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Los documentos que comprenden el Archivo Fogwill, conservados por el autor y catalogados por su familia, abarcan desde sus primeros poemas in\u00e9ditos de finales de la d\u00e9cada del 60, dedicados a su esposa, Juana, hasta la \u00faltima libreta negra Moleskine que llevaba en el Hospital Italiano, donde falleci\u00f3. Estos materiales constituyen una puerta a su mundo y son parte de los elementos con los cuales Fogwill fue construyendo su obra.<\/p>\n<p>Dentro del archivo, la correspondencia no es s\u00f3lo un cap\u00edtulo en su historia. En un estante de su biblioteca, el escritor guardaba un bloque de cartas que comprend\u00edan el per\u00edodo de finales de la d\u00e9cada del \u201870 hasta mediados de los \u201880. En su mayor\u00eda son cartas que recibi\u00f3 de otros escritores, como Alan Pauls, Osvaldo y Le\u00f3nidas Lamborghini, Juan Jos\u00e9 Saer, C\u00e9sar Aira, Arturo Carrera, Octavio Armand, Alberto Laiseca, N\u00e9stor Perlongher, o de \u00edndole privada. Esta correspondencia muestra el tono de sus relaciones e incluye temas como el financiamiento de las publicaciones de su editorial, la valoraci\u00f3n de la obra de otros escritores, el env\u00edo de manuscritos in\u00e9ditos. Es parte de un patrimonio de cerca de 700 cartas que recib\u00eda y enviaba el escritor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3977\" style=\"border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_1_1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1035\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_1_1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_1_1-232x300.jpg 232w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_1_1-791x1024.jpg 791w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_1_1-768x994.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3979\" style=\"border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_2_1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1035\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_2_1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_2_1-232x300.jpg 232w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_2_1-791x1024.jpg 791w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_saer_2_1-768x994.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Carta a Fogwill de Juan Jos\u00e9 Saer.\u00a0Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">En los inicios de la d\u00e9cada de los \u201980, Fogwill ya ten\u00eda dos hijos, Andr\u00e9s y Vera, un divorcio conflictivo a cuestas, y hab\u00eda constitu\u00eddo la agencia de investigaci\u00f3n de mercado \u201cFacta\u201d y la agencia de publicidad \u201cAd-Hoc\u201d, pero su desvelo era la literatura, escrib\u00eda poes\u00eda y cuentos. Sobre su obra po\u00e9tica, un joven Alan Pauls, que trabajaba en la agencia \u201cAd-Hoc\u201d en ese per\u00edodo, escrib\u00eda en una carta de noviembre de 1979: \u201cHay mucho de bueno en tu poes\u00eda, sobre todo de bueno en tu forma de usar distintas formas po\u00e9ticas, el ritmo y la m\u00fasica\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En 1980 Fogwill obtiene el Premio Coca-Cola en la categor\u00eda \u201ccuento\u201d por su relato \u201cMis muertos punk\u201d, que termina en una campa\u00f1a contra la empresa por el contrato que obligaba a firmar a los premiados para editar su libro. Luego de un cruce epistolar elevado de tono de parte de Fogwill con el Gerente de Asuntos Externos de la empresa Coca-Cola, renuncia al contrato para la publicaci\u00f3n cobrando solo la parte del premio que correspond\u00eda al pago en efectivo. En un fragmento de la carta que env\u00eda Fogwill a la empresa Coca-Cola escribe con tono provocador: \u201csi hasta un libro mal escrito y de la contra sale premiado, cualquiera puede mandar sus originales a los pr\u00f3ximos concursos\u201d (Carta de Fogwill a Coca Cola, julio 1980).<\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3981\" style=\"border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/coca-cola_letter_1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1035\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/coca-cola_letter_1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/coca-cola_letter_1-232x300.jpg 232w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/coca-cola_letter_1-791x1024.jpg 791w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/coca-cola_letter_1-768x994.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Carta de Fogwill a Coca-Cola.\u00a0Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">Sobre el Premio, escribe con gracia Alan Pauls en una carta al escritor: \u201cCoca-cola refresca mejor. Pero pepsi es m\u00e1s rica\u201d (Carta de Alan Pauls a Fogwill circa 1981).<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El dinero que recibi\u00f3 del Premio fue utilizado para la creaci\u00f3n de la editorial Tierra Bald\u00eda, en la que public\u00f3, adem\u00e1s de sus libros <em>El efecto de la realidad<\/em> y <em>Las horas de citar<\/em>, obras de Oscar Steimberg, Le\u00f3nidas Lamborghini,\u00a0Osvaldo Lamborghini y\u00a0N\u00e9stor Perlongher. Parte de la correspondencia que se conserva en el archivo est\u00e1 relacionada con el proyecto editorial. En 1980, Osvaldo Lamborghini escrib\u00eda a Fogwill:<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u201cAnoche rele\u00ed los cuatro libros publicados o escritos por Tierra bald\u00eda. Es un conjunto perfecto como conjunto. Si no me disgustara el t\u00e9rmino dir\u00eda \u2014digo\u2014 que all\u00ed hay un Discurso. Despu\u00e9s de releerlos, me agarr\u00f3 una manija b\u00e1rbara, y y retom\u00e9 casi fren\u00e9ticamente la redacci\u00f3n de un manuscrito m\u00edo&#8230;\u201d (Carta de Osvaldo Lamborghini a Fogwill, 5 de agosto 1980).<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En su correspondencia con el escritor cubano Octavio Armand, aparecen los poetas que no fueron publicados pero que fueron analizados como posibles candidatos, como el poeta \u201cmaldito\u201d Jacobo Fijman. Fijman conoci\u00f3 a Breton en Par\u00eds y fue una pieza fundamental del surrealismo en Argentina, su poes\u00eda y pintura inspiraron a varios integrantes del movimiento en el R\u00edo de la Plata. \u201cEn cuanto a Jacobo Fijman (\u2026) puesto que iban a publicar su poes\u00eda, aunque por lo visto han tenido que desistir, quiere decir que tienen a mano alguna versi\u00f3n (\u2026). Necesito que como un gran favor me la hagan llegar\u2026\u201d (Carta de Octavio Armand a Fogwill, 12 de junio 1980).<\/p>\n<p dir=\"ltr\">A inicios de 1981, durante la \u00faltima dictadura militar argentina, Fogwill cumpl\u00eda una breve condena en la c\u00e1rcel de Caseros en Buenos Aires por un delito de fraude y estafa. Fogwill relat\u00f3 la experiencia: \u201cMuchos grupos militares operaban sobre las agencias y quer\u00edan que yo me asociara con ellos. Cada vez que sal\u00eda una pel\u00edcula m\u00eda en televisi\u00f3n, la prohib\u00edan. En 1980, hice una publicidad de cigarrillos. Una mina que estaba en una fiesta se va con un tipo a ver el amanecer, y en un paneo se ve que la mina tiene alianza. Fue prohibida porque la mujer era casada y no estaba con su marido. Dec\u00edan que yo usaba los d\u00f3lares de la inversi\u00f3n publicitaria para presionar sobre los canales para que pasaran mensajes cifrados de la guerrilla. Y me cerraron las cuentas en los bancos, me procesaron y me metieron preso. Seis meses, acusado de estafa y subversi\u00f3n econ\u00f3mica\u201d (Entrevista realizada por Leila Guerriero al autor en el a\u00f1o 2009 y\u00a0 publicada en el suplemento cultural del diario <em>El Pa\u00eds<\/em>, verano 2010).<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En el n\u00famero 49 de la revista <em>Vigencia<\/em>, de 1981, va a publicar \u201cEl interno que escribe\u201d, un texto que habla sobre su vida en el encierro, donde cuenta que en la c\u00e1rcel \u201cinterno\u201d es la palabra con la que se denomina a los presos. En varias ocasiones, Fogwill relata que en la c\u00e1rcel recitaba e intentaba escribir de memoria porque al inicio de la reclusi\u00f3n no ten\u00eda papel ni l\u00e1piz. Su hija Vera recuerda una visita que le hace junto a su abuela Beatriz a la c\u00e1rcel el 24 de enero de 1981: \u201cUn d\u00eda me pasa a buscar por casa y me dice que vamos a ir a ver a mi pap\u00e1. Hac\u00eda tiempo que no lo ve\u00eda y pens\u00e9 que estaba de viaje en Londres. Me ilusion\u00e9 y le dije \u2014esper\u00e1 un ratito que voy a preparar mi valija\u2014. Ella me responde que no hace falta, nos subimos al taxi y llegamos r\u00e1pido. Recuerdo que ingresamos a un cuarto donde hab\u00eda dos banquetas. Ah\u00ed apareci\u00f3 pap\u00e1. Nos pusimos a charlar y me dijo que estaba genial, muy feliz y le entregamos papel, l\u00e1piz y puchos\u201d. Al otro d\u00eda de la visita Fogwill le escribe a su hija \u201cEstoy contento que me hayas venido a visitar ayer y m\u00e1s contento porque hoy te fuiste a divertir al club en vez de venir a pasar calor aqu\u00ed. Total \u2026 pronto nos veremos\u201d (Carta de Fogwill a su hija Vera, 25 de enero 1981).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3983\" style=\"border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_vera_1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1034\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_vera_1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_vera_1-232x300.jpg 232w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_vera_1-792x1024.jpg 792w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_vera_1-768x993.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Carta a Vera Fogwill.\u00a0Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">Las \u00fanicas cartas del per\u00edodo en que estuvo preso que se conservan en el Archivo son las escritas a sus hijos. En ellas relata que sus d\u00edas pasan entre lecturas, que le llegan libros y que \u201csigue escribiendo una novela y espera terminarla antes de salir\u201d. Se tratar\u00eda posiblemente de la novela <em>Nuestro modo de vida<\/em>, escrita en 1981, una obra que se consideraba perdida, y fue recuperada durante el proceso de conformaci\u00f3n del archivo y publicada en el 2014. En las cartas les pregunta a sus hijos c\u00f3mo pasan el verano, les aconseja que vayan de campamento: \u201cAqu\u00ed lo \u00fanico que extra\u00f1o es estar con ustedes. Pero aguanto, porque pronto nos veremos\u201d (Carta de Fogwill a Andr\u00e9s y Vera Fogwill, 19 de enero 1981). A partir de la correspondencia se pudo obtener la fecha exacta de su ingreso al penal, el 8 de enero de 1981, y contraponi\u00e9ndose a los relatos orales posteriores a su confinamiento, el escritor dice que escribe mucho y que eso lo pone feliz. Adem\u00e1s hace mucha gimnasia y fuma poco porque no consigue muchos cigarrillos, la comida es buena: \u201cD\u00edganle a la abuela que me mande m\u00e1s papel\u201d (Carta de Fogwill a Andr\u00e9s y Vera Fogwill, 23 de enero 1981). Les aconseja que no lo vayan a visitar tanto, prefiere que disfruten el verano; a Andr\u00e9s, su hijo mayor, le escribe: \u201cViniste s\u00e1bado, viniste domingo. Ahora a la pileta y a la pelota. Trat\u00e1 de que tu vieja te deje salir a navegar\u201d (Carta de Fogwill a Andr\u00e9s Fogwill, 25 de enero 1981).<\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3985\" style=\"border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_andres_1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1033\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_andres_1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_andres_1-232x300.jpg 232w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_andres_1-793x1024.jpg 793w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/carta_a_andres_1-768x992.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Carta a Andr\u00e9s Fogwill.\u00a0Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">Entre las memorias que recuerda de su detenci\u00f3n, narra que una noche mientras esperaba ser trasladado junto a otros presos en la c\u00e1rcel, dos hermanos catamarque\u00f1os hablaban de recuerdos de su infancia y de lo que com\u00edan los soldados en los fortines, el \u201cpichi\u201d, un mam\u00edfero patag\u00f3nico peque\u00f1o de la familia del armadillo, que hiberna varios meses al a\u00f1o. Un hermano le dijo al otro: \u201csab\u00e9s con qu\u00e9 ganas me comer\u00eda un pichiciego\u201d. Un recuerdo que conservar\u00eda de su per\u00edodo de reclusi\u00f3n y que originar\u00eda el t\u00edtulo de la novela <em>Los Pichiciegos<\/em> (1982) que comenz\u00f3 a escribir en el mes de abril de 1982, el d\u00eda en que la madre del escritor miraba las noticias sobre la Guerra de Malvinas en televisi\u00f3n y le dijo: \u201c\u00a1Nene, hundimos un barco! Dice la leyenda, que el escritor nunca se encarg\u00f3 de negar, que la novela fue escrita por Fogwill en tres d\u00edas, sin dormir, como en estado de trance, acompa\u00f1ado por varios gramos de coca\u00edna. Fue escrita en un peque\u00f1o cuarto que ocupaba arriba del departamento de su madre, Beatriz Pinzone. Los pichiciegos narra la historia de un grupo de soldados argentinos en la Guerra de Malvinas que sobreviven, sin entrar en combate, escondidos en una trinchera subterr\u00e1nea.<\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3987\" style=\"border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/pychiciegos_1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1034\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/pychiciegos_1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/pychiciegos_1-232x300.jpg 232w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/pychiciegos_1-792x1024.jpg 792w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/pychiciegos_1-768x993.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Fragmento de\u00a0<em>Los Pichiciegos<\/em>.\u00a0Foto: Archivo Fogwill \/ Cortes\u00eda de la familia Fogwill.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El archivo todav\u00eda conserva muchos documentos por estudiar. Fogwill emprendi\u00f3 por un breve tiempo la escritura de un diario, que se encontr\u00f3 entre los borradores de sus manuscritos y todav\u00eda se encuentra en proceso de transcripci\u00f3n. Su estudio puede iluminar, contextualizar y darle materialidad a los v\u00ednculos de los escritores de ese per\u00edodo y la red de colaboraci\u00f3n art\u00edstica que ellos entablaron. A trav\u00e9s del archivo, se puede reconstruir una imagen de Fogwill como escritor, como padre, como amigo y como intelectual que ser\u00eda natural que derive en una biograf\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b id=\"docs-internal-guid-dfdeda85-7fff-577c-1e4b-3bf57205383e\"><a href=\"https:\/\/bookshop.org\/shop\/LALT\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Visita nuestra p\u00e1gina de Bookshop y apoya a las librer\u00edas locales.<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue en diciembre de 2010 cuando ingres\u00e9 a la casa del escritor Rodolfo Fogwill por primera vez. Era en Buenos Aires, en el barrio de Palermo, a cuatro cuadras de donde viv\u00eda Jorge Luis Borges. Vera, su hija, me hab\u00eda pedido que revisara con ella los documentos que hab\u00eda dejado el escritor con la idea de iniciar una catalogaci\u00f3n de su archivo, que incluir\u00eda sus manuscritos, correspondencia, fotograf\u00edas y biblioteca. A simple vista parec\u00eda una casa en pausa. Hab\u00eda plantas, pilas de papeles, cajas con libretas, revistas y recortes de prensa, fotos, sogas, cables colgando, accesorios de su velero y varias computadoras desarmadas repartidos por todo el lugar. Nada hab\u00eda sido cambiado de lugar desde el \u00faltimo d\u00eda que Fogwill hab\u00eda estado ah\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3975,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4449],"genre":[2025],"pretext":[],"section":[2426],"translator":[2697,2627],"lal_author":[3641],"class_list":["post-3990","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-15","genre-featured-author-es","section-featured-author-fogwill-es","translator-faye-williams-es-2","translator-nick-caistor-es-2","lal_author-veronica-rossi-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3990"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33278,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3990\/revisions\/33278"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3990"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=3990"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=3990"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=3990"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=3990"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=3990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}