{"id":3946,"date":"2020-08-12T17:24:58","date_gmt":"2020-08-12T23:24:58","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/08\/between-languages-rowena-hill\/"},"modified":"2023-06-03T21:51:06","modified_gmt":"2023-06-04T03:51:06","slug":"between-languages-rowena-hill","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/08\/between-languages-rowena-hill\/","title":{"rendered":"&#8220;Entre idiomas&#8221; de Rowena Hill"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hubiera querido escribir un ensayo m\u00e1s objetivo sobre mi relaci\u00f3n con los idiomas, y la relaci\u00f3n entre mis idiomas, pero no soy ling\u00fcista y no ser\u00eda capaz de precisar detalles del esfuerzo de \u201ctraducci\u00f3n\u201d que ha representado para m\u00ed la adopci\u00f3n del espa\u00f1ol como mi idioma principal (comenzando cuando ten\u00eda ya treinta y seis a\u00f1os), as\u00ed que lo que sigue es casi la historia de mi vida.<\/p>\n<p>Nunca me ha parecido justo llamarme exiliada porque mis mudanzas de pa\u00eds han sido el resultado de decisiones libres de mi parte (si es que existe tal cosa; digamos que la libertad es relativa y no fui obligada a partir), excepto la emigraci\u00f3n de mi familia de Inglaterra a Nueva Zelanda cuando ten\u00eda siete a\u00f1os. Probablemente fue la separaci\u00f3n que m\u00e1s profundamente me afect\u00f3, y muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde me encontr\u00e9 sacudida por un llanto hondo en un paraje de Gales porque de repente tuve la sensaci\u00f3n de haber perdido el lugar en la tierra que me pertenec\u00eda. Quiz\u00e1s la impronta de la luz y de la naturaleza que se recibe en la primera infancia nunca puede ser sustituida. Pero al menos en la traves\u00eda entre Inglaterra y Nueva Zelanda el idioma no cambi\u00f3, o cambiaba s\u00f3lo en detalles superficiales. O el acento, el sonido de las voces, \u00bfno es superficial?<\/p>\n<p>Estudi\u00e9 idiomas \u2014franc\u00e9s y alem\u00e1n\u2014 en la universidad, y me sirvieron para desenvolverme y para hacer amistades en los muchos viajes que hice por Europa, una especie de hippy antes de tiempo, despu\u00e9s de graduarme. Pero el primer idioma que adopt\u00e9 como veh\u00edculo de vida y escritura fue el italiano, al conocer a un escultor venezolano que estudiaba en Florencia y decidir quedarme a vivir con \u00e9l. Luego de casi diez a\u00f1os, con dos hijos, termin\u00e9 la relaci\u00f3n y al buscar un ambiente m\u00e1s relajado en el que ya tuvi\u00e9ramos contactos, decid\u00ed sin reparos emigrar a Venezuela. Decisi\u00f3n definitiva. Cuarenta y cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, jubilada de la Universidad de los Andes, sin los hijos que se han ido del pa\u00eds, inmersa en un ambiente ya nada relajado y menos con la crisis de la pandemia, s\u00e9 que este es mi lugar y no puedo ni quiero buscar otro. Lo que supone tambi\u00e9n haber aceptado el espa\u00f1ol como idioma definitivo de mi vida y muerte.<\/p>\n<p>Hablaba bien, me dec\u00edan, el italiano, que ahora es idioma de familia para m\u00ed y mis hijos, con grandes lagunas y contaminado por formas y expresiones espa\u00f1olas. Cuando despu\u00e9s de a\u00f1os de otras preocupaciones (de ni\u00f1a y mientras estudiaba me nac\u00edan poemas, por supuesto en ingl\u00e9s) empezaba a escribir de nuevo, lo hac\u00eda en italiano porque era el idioma de las personas que me rodeaban, con quienes quer\u00eda compartir mi poes\u00eda. Algunos de esos poemas termin\u00e9 traduci\u00e9ndolos al espa\u00f1ol y public\u00e1ndolos en mi primer libro, <i>Celebraciones<\/i>. Pero de all\u00e1 en adelante el idioma de mis esfuerzos por expresarme fuera del ingl\u00e9s, el idioma donde empec\u00e9 a articular ciertas experiencias vitales, fue el espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Nunca he dejado de escribir tambi\u00e9n en ingl\u00e9s, y el ingl\u00e9s usualmente no ha estado lejos mientras escrib\u00eda en espa\u00f1ol. Muchas veces cuando me nac\u00eda un poema, en una frase o una imagen en uno de los idiomas, le segu\u00edan palabras en el otro, las traduc\u00eda rec\u00edprocamente y el poema iba creciendo en las dos versiones. Aunque una pod\u00eda escaparse de la otra y apoderarse del poema y las dos versiones al final pod\u00edan no ser iguales. Usualmente le daba m\u00e1s importancia al poema en espa\u00f1ol, cog\u00eda m\u00e1s fuerza. Podr\u00eda decir que el ingl\u00e9s, por largas temporadas, fue el idioma sombra mientras el espa\u00f1ol era la luz.<\/p>\n<p>Hablo de la poes\u00eda, porque los textos que escrib\u00eda en una \u00e9poca para la columna <i>Anima mundi<\/i> de la p\u00e1gina literaria de <i>El Universal<\/i>, y m\u00e1s a\u00fan las ponencias para congresos de la Asociaci\u00f3n de Estudios de Asia y \u00c1frica, eran ejercicios intelectuales donde el manejo del idioma era otro aspecto de un esfuerzo de estructuraci\u00f3n de ideas. Mientras escribo esta nota estoy trabajando en ese mismo nivel, complicado por la p\u00e9rdida de fluidez caracter\u00edstica de mi edad. P\u00e9rdida que noto tambi\u00e9n en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p><i>Celebraciones<\/i> fue una especie de regalo del cielo del habla. Estaba muy lejos de \u201cdominar\u201d el espa\u00f1ol, pero estaba tomando posesi\u00f3n de \u00e9l con la misma alegr\u00eda que sent\u00eda por la renovaci\u00f3n venezolana de mi vida, disfrutando sus formas y sonidos. El elemento m\u00e1s fuerte de mi nuevo apego fue Los Rastrojos, la finca que compr\u00e9 en un lugar remoto del p\u00e1ramo andino. Los espacios, las matas resistentes, las piedras, el r\u00edo, sobre todo el r\u00edo con sus cascadas, remansos y pozos entre rocas como calaveras, me regalaban d\u00edas enteros de presencia sin interrogantes. Hablar con los vecinos campesinos, aprender los nombres de los seres que pueblan el ambiente, me iluminaba el idioma y me lo grababa.<\/p>\n<p>Si me hubiera quedado quieta en M\u00e9rida, el espa\u00f1ol habr\u00eda seguido arraig\u00e1ndose en m\u00ed y probablemente habr\u00eda terminado por sentirlo m\u00edo a todo nivel, me habr\u00eda sentido segura escribi\u00e9ndolo y m\u00e1s nunca habr\u00eda tenido que pedirle a alg\u00fan amigo paciente que me revisara lo que escrib\u00eda por posibles errores. Que con el tiempo de todos modos han sido pocos, pero lo cierto es que nunca me he sentido completamente segura. Menos segura \u2014mucho menos segura\u2014 en la prosa que en la poes\u00eda.<\/p>\n<p>La desviaci\u00f3n fue mi decisi\u00f3n de pasar los dos a\u00f1os de una beca universitaria en la India, en el sur, donde me involucr\u00e9 en otras complicaciones ling\u00fc\u00edsticas y otros apegos emocionales. Volv\u00ed a Venezuela con el deseo de compartir textos de la India y publiqu\u00e9 la primera de varias traducciones, <i>Nombres de lo Innombrable <\/i>(poemas metaf\u00edsicos medievales), a la cual siguieron, a largos intervalos, traducciones de poetas \u201cintocables\u201d y otros, siempre con la acostumbrada inseguridad. S\u00f3lo en 2014, despu\u00e9s de mi \u00faltimo viaje, con <i>Flores de tierra dura<\/i>, una selecci\u00f3n de mujeres poetas del sur de la India, esas dudas cedieron. Quiz\u00e1s por mi identificaci\u00f3n con las mujeres, en este \u00faltimo libro no ten\u00eda la sensaci\u00f3n de hacer un ejercicio de composici\u00f3n en otro idioma sino de expresarme directamente seg\u00fan la intenci\u00f3n y con la fuerza de ellas, y en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Durante los muchos a\u00f1os (despu\u00e9s de <i>Legado de sombras<\/i>) en que publicaba poco o nada de poes\u00eda m\u00eda, no dejaba de explorar temas po\u00e9ticos para m\u00ed de inter\u00e9s fundamental pero que no ten\u00edan que ver con el ambiente literario venezolano, en particular el ciclo de las temporadas de la diosa mediterr\u00e1nea y c\u00e9ltica y las emociones (<i>rasas<\/i>) seg\u00fan la antigua est\u00e9tica hind\u00fa. Escrib\u00eda los poemas en ingl\u00e9s, pero siempre terminaba, para mi propia satisfacci\u00f3n o para alguna persona interesada, traduci\u00e9ndolos tambi\u00e9n al espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Esos eran los a\u00f1os en que hice tambi\u00e9n la mayor\u00eda de mis traducciones de poes\u00eda venezolana al ingl\u00e9s, en especial <i>Perfiles de la noche<\/i>, una compilaci\u00f3n de mujeres poetas, y <i>Poemas selectos<\/i> de Rafael Cadenas, esta \u00faltima con la gran suerte de tener la colaboraci\u00f3n del autor, que me hizo examinar a fondo las resonancias de sus palabras para encontrarles equivalentes en ingl\u00e9s. Las soluciones pod\u00edan parecer evidentes, pero la conciencia que exig\u00edan me ense\u00f1\u00f3 mucho de los dos idiomas. Mi m\u00e1s reciente traducci\u00f3n, de la poes\u00eda de Igor Barreto en una antolog\u00eda que llamamos <i>The Blind Plain<\/i>,<i> <\/i>aprovech\u00f3 las experiencias<i> <\/i>anteriores, que ciertamente enriquecieron mi manejo del espa\u00f1ol en mi propia poes\u00eda.<\/p>\n<p>Los poemas sueltos m\u00e1s inmediatos que me nac\u00edan en esos a\u00f1os de lo que puedo llamar retiro, y los que desde cierto momento empezaron a llegar m\u00e1s fluidos (los del libro <i>No es tarde para alabar<\/i>), segu\u00edan saliendo de la doble fuente, espa\u00f1ola e inglesa. De hecho, mi siguiente libro, <i>Planta baja del cerebro \/ Ground Floor of the Brain<\/i>, se public\u00f3 biling\u00fce, cuando ya me estaba sintiendo c\u00f3moda en los dos idiomas.<\/p>\n<p>No dur\u00f3 mucho el momento de facilidad. Empec\u00e9 a experimentar esos olvidos de palabras que duran a veces segundos, pero a veces tambi\u00e9n d\u00edas, que entorpecen los discursos, hablados o escritos. Me dicen que no es por la vejez, que todos en esta \u00e9poca de tensi\u00f3n sufren trancas de la memoria, y tambi\u00e9n es cierto, pero yo s\u00e9 que es principalmente por la vejez.<\/p>\n<p>Sin embargo, en medio de esa disminuci\u00f3n tuve una \u00faltima temporada creativa, con sus condiciones particulares. Cada vez que sub\u00eda por unos d\u00edas a Los Rastrojos, casi siempre sola, me llegaba una idea para un poema o serie de poemas, al punto que me pod\u00eda decir &#8220;es hora de ir a buscar poemas&#8221;. No ten\u00eda que escribir el poema en el lugar, aunque a veces lo escrib\u00eda o lo empezaba, pero volv\u00eda a la ciudad con mi poema por hacer. Y esos poemas nac\u00edan y crec\u00edan en espa\u00f1ol. Son los de mi \u00faltimo libro, en los dos sentidos de la palabra \u00faltimo, <i>Marea tard\u00eda<\/i>.<\/p>\n<p>As\u00ed que finalmente puedo decir que escribo en espa\u00f1ol, quiz\u00e1s m\u00e1s bien en venezolano, puesto que las palabras que he hecho m\u00edas parecen estar legadas a esta tierra. En un nivel profundo de la mente, la tierra donde nacen las palabras, el espa\u00f1ol est\u00e1 sembrado, el suelo le es propicio y florece, da frutos. O para usar otra imagen, el espa\u00f1ol ya es una lengua materna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b id=\"docs-internal-guid-dcc49002-7fff-fb31-daea-b5a84d90975e\"><a href=\"https:\/\/bookshop.org\/shop\/LALT\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Visita nuestra p\u00e1gina de Bookshop y apoya a las librer\u00edas locales.<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hubiera querido escribir un ensayo m\u00e1s objetivo sobre mi relaci\u00f3n con los idiomas, y la relaci\u00f3n entre mis idiomas, pero no soy ling\u00fcista y no ser\u00eda capaz de precisar detalles del esfuerzo de \u201ctraducci\u00f3n\u201d que ha representado para m\u00ed la adopci\u00f3n del espa\u00f1ol como mi idioma principal (comenzando cuando ten\u00eda ya treinta y seis a\u00f1os), as\u00ed que lo que sigue es casi la historia de mi vida. 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