{"id":39428,"date":"2025-03-29T14:11:20","date_gmt":"2025-03-29T20:11:20","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=39428"},"modified":"2025-03-30T18:39:03","modified_gmt":"2025-03-31T00:39:03","slug":"todas-las-vidas-de-jose-donoso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/03\/todas-las-vidas-de-jose-donoso\/","title":{"rendered":"Todas las vidas de Jos\u00e9 Donoso"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa relaci\u00f3n de Donoso con la labor literaria es asfixiante. Se alimenta tanto de la entrega hacia una vocaci\u00f3n y destino que no alent\u00f3 otras posibilidades, como tambi\u00e9n de las obsesiones e inseguridades de una psiquis brillante y compleja.\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El 5 de octubre del 2024 se celebr\u00f3 en Chile el centenario del nacimiento del escritor chileno Jos\u00e9 Donoso. Durante ese a\u00f1o su figura fue rescatada y analizada en un sinn\u00famero de formas: reportajes, charlas, an\u00e1lisis y un gran etc\u00e9tera, iluminadas todas ellas por la publicaci\u00f3n de la segunda parte de sus diarios en 2023, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diarios centrales.<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">A Season in Hell<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">1966\u20131980<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Ediciones Universidad Diego Portales). La reaparici\u00f3n de Donoso en los medios y en la esfera literaria me llev\u00f3 a pensar y recordar su trayectoria, su lugar en nuestra fr\u00e1gil memoria. Su recuerdo y posici\u00f3n distan de la de los consagrados poetas que forman parte de una especie de olimpo en Chile. No existe una fundaci\u00f3n o casa museo (su hogar fue destruido en la especulaci\u00f3n inmobiliaria de comienzos de este siglo), tampoco avenida o busto en medio de una plaza. No lo veo transformado en s\u00edmbolo. Algo en \u00e9l se resiste a abandonar su condici\u00f3n humana, una esencia compleja y menos accesible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay quienes postulan que los buenos escritores mueren dos veces; la primera de esas muertes es cuando la escritura, el pozo desde donde proviene, comienza a secarse. La segunda es la natural e inevitable: el fin f\u00edsico. En cierta medida, esta teor\u00eda empalidece cuando se trata de grandes novelistas. Nacen, mueren, resurgen, para luego volver a morir. Algo contin\u00faa agit\u00e1ndose al interior y alrededor de la obra. Y en Donoso, esa intermitencia, ese pesta\u00f1ear entre vida y muerte, sigue latiendo, lejos de un \u00faltimo suspiro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si nos remitimos a una l\u00ednea biogr\u00e1fica y temporal, la carrera literaria de Donoso comienza con la publicaci\u00f3n de sus primeros relatos en 1955; contaba con 31 a\u00f1os y, junto a su escritura, da inicio a sus viajes. Esta relaci\u00f3n indisoluble entre movimiento y literatura lo va a llevar a vivir en varios pa\u00edses, principalmente en Espa\u00f1a y Estados Unidos, durante los a\u00f1os m\u00e1s importantes de su carrera. Es afuera, lejos de Chile, pa\u00eds con el cual mantuvo una relaci\u00f3n tensa y complicada, donde va a fraguar sus novelas m\u00e1s importantes: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El lugar sin l\u00edmite<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El obsceno p\u00e1jaro de la noche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casa de campo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El jard\u00edn de al lado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Y es durante el mismo periodo que se sit\u00faa como parte del boom. Pero su participaci\u00f3n del explosivo auge que irrumpi\u00f3 en la literatura hispanoamericana fue moment\u00e1nea y oblicua. Esa posici\u00f3n secundaria, ese paso al costado, no se debi\u00f3 a una postura o filosof\u00eda particular. Siempre dese\u00f3 \u00e9xito y lectores. La raz\u00f3n puede estar alojada en los elementos m\u00e1s profundos de su obra. Donoso, al contrario de sus contempor\u00e1neos, no fue un escritor pol\u00edtico. Tal vez sus libros no conten\u00edan los ingredientes deseados en medio de esa explosi\u00f3n. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia personal del boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> da cuenta de ese tiempo de forma certera y aguda, a veces desde el interior y a veces desde fuera. No como cr\u00edtico o te\u00f3rico, m\u00e1s bien como novelista y como el gran lector que era.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La relaci\u00f3n de Donoso con la labor literaria es asfixiante. Se alimenta tanto de la entrega hacia una vocaci\u00f3n y destino que no alent\u00f3 otras posibilidades, como tambi\u00e9n de las obsesiones e inseguridades de una psiquis brillante y compleja. Esos elementos van a formar a un escritor incapaz de dar espacio a las concesiones. Ese paso al costado lo llev\u00f3 a vivir cerca de Barcelona, centro editorial de la \u00e9poca, pero no dentro. Vivi\u00f3 en peque\u00f1os pueblos: Vallvidrera, luego Calaceite y despu\u00e9s Sitges, junto al Mediterr\u00e1neo; atm\u00f3sfera que no perme\u00f3 lo suficiente para atenuar a los demonios que tra\u00eda consigo. Donoso es oscuro y esa oscuridad radica en donde pone el ojo; est\u00e1 presente en los detalles que le interesan y definen lo que quiere contar: una fisura que destruye la perfecci\u00f3n \u201csuperficial de toda visi\u00f3n\u201d.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Es en su clase social, la burgues\u00eda o aristocracia chilena, donde identifica esa grieta. Detr\u00e1s de una supuesta normalidad, cohabita lo monstruoso. Cohabita en los patios traseros, en la noche, en los prost\u00edbulos de pueblo, en la pobreza y el fr\u00edo atenuado por braseros humeantes. Reside en sus desperdicios y desechos sobre los cuales se acumula el polvo, en trapos, astillas y viejas fotograf\u00edas desde donde puede reconstruir habitaciones y casas esperp\u00e9nticas. Reside tambi\u00e9n en el cuerpo, en la enfermedad, en la homosexualidad velada, en la vejez trasplantada a camas cuyos ocupantes no abandonar\u00e1n. En antiguas sirvientas confinadas en residencias l\u00f3bregas donde conviven la deformidad, el olvido y el encierro. Ese mundo postrero le resulta fascinante y misterioso, y la forma de acercarse a \u00e9l, a trav\u00e9s del uso de las palabras, es vertiginosa y singular. Una atm\u00f3sfera distorsionada para se\u00f1alar la miseria de la que somos capaces, donde se van clausurando todas las posibilidades. Es el uso que hace del imbunche en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El obsceno p\u00e1jaro de la noche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, echando mano de la mitolog\u00eda de su propio pa\u00eds:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8230;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y hablaron del miedo, del de antes y del de ahora y del de siempre&#8230; porque para eso, para transformarlos en imbunches, se roban las brujas a los pobres inocentes y los guardan en sus salamancas debajo de la tierra, con los ojos cocidos, el sexo cocido, el culo cocido, la boca, las narices, los o\u00eddos, todo cocido, dej\u00e1ndoles crecer el pelo y las u\u00f1as de las manos y de los pies, idiotiz\u00e1ndolos.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">(\u2026)<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mi cuerpo est\u00e1 encogido por la fuerza con que cocieron los sacos. S\u00e9 que esta es la \u00fanica forma de existencia, el escozor de las raspaduras, el ahogo de las pelusas, el dolor del agarrotamiento, porque si hubiera otra forma de existencia tendr\u00eda que haber tambi\u00e9n pasado y futuro, y no recuerdo el pasado y no s\u00e9 de futuro, alojado aqu\u00ed en el descanso venturoso del olvido porque he olvidado todo y todo se ha olvidado de m\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las im\u00e1genes de la novela comenzaron a crecer dentro de \u00e9l cuando en el Santiago de los a\u00f1os cincuenta vio a un joven al interior de un auto elegante, en el cual se conjugaban todas las deformidades que pod\u00eda contener un ser humano. La visi\u00f3n, de pocos segundos, le pareci\u00f3 intensa y alucinatoria. De ah\u00ed comienza a desencadenar una serie de preguntas que lo llevar\u00e1n a crear este mundo laber\u00edntico e intrincado donde un patr\u00f3n de fundo construye un pa\u00eds privado, habitado por seres an\u00f3malos, donde su hijo nacido con deformidades tendr\u00e1 la posibilidad de ser normal en medio de la rareza. Termina la novela en Espa\u00f1a, tal vez su mayor obra y la que contiene todos los elementos que se pueden comenzar a llamar \u201cdonosianos\u201d. Elementos que no son f\u00e1ciles de sobrellevar, independiente de la pericia con que est\u00e1n relatados. Y al mismo tiempo son una exposici\u00f3n aleg\u00f3rica de sus obsesiones con su pa\u00eds, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">con los fantasmas de ese Chile reaccionario, residual, donde hab\u00eda crecido, que me repel\u00eda y me fascinaba a la vez, pero que en todo caso me ten\u00eda \u2014y tal vez todav\u00eda me tenga\u2014 preso en sus garras\u201d<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cCon el golpe militar en Chile, Donoso sufre un estremecimiento doble. La violencia, la instauraci\u00f3n de la dictadura, las noticias cambiantes desde el hogar influyen en su neurosis, tanto como la certeza de que los acontecimientos del presente deben ocupar un espacio en la tem\u00e1tica de su obra.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay algo en Donoso que duele, pone el dedo en la llaga de nuestros fallos, nos refriega lo que no queremos ver como seres humanos y como sociedad. Eso lo hace duro y dif\u00edcil. No creo que tuviese pretensiones de hacer cr\u00edtica social a trav\u00e9s de sus ficciones; sus motivaciones eran psicol\u00f3gicas y personales, solo deseaba romper el saco que lo asfixiaba, la posibilidad de tener pasado y futuro, y el \u00fanico mecanismo para lograrlo estaba en la escritura y en el arte. \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el golpe militar en Chile, Donoso sufre un estremecimiento doble. La violencia, la instauraci\u00f3n de la dictadura, las noticias cambiantes desde el hogar influyen en su neurosis, tanto como la certeza de que los acontecimientos del presente deben ocupar un espacio en la tem\u00e1tica de su obra. Ya no es solo la fisura en su clase social reaccionaria; la pol\u00edtica se impone de forma protag\u00f3nica. No puede pasar de ella, se ve obligado a incorporar algo que no le acomoda del todo, que no era parte de sus obsesiones y pensamientos. Lo hace en clave en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casa de Campo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, donde incorpora met\u00e1foras no tan f\u00e1ciles de descifrar y directamente en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El jard\u00edn de al lado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, libro que posee mayor luminosidad y humor, pero tambi\u00e9n habita el fracaso de un escritor chileno en Catalu\u00f1a y la ambig\u00fcedad afectiva y sexual. Con el libro reci\u00e9n publicado, Jos\u00e9 Donoso vuelve a Chile en 1981 junto a su mujer y Pilar, la hija que ambos adoptaron<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<strong>II<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El regreso al pa\u00eds fue una experiencia agridulce; se encontr\u00f3 con las mismas fisuras que tanto detestaba, como tambi\u00e9n con un ambiente cultural empobrecido por la dictadura y el provincianismo. Continu\u00f3 escribiendo con la misma dificultad energ\u00e9tica de siempre, pero con resultados ambivalentes. Acompa\u00f1ado de una fragilidad f\u00edsica, tal vez derivada de la hipocondr\u00eda, de una vejez prematura en su autopercepci\u00f3n o desenga\u00f1o. Sinti\u00f3 de forma amarga que sus libros dejaban de generar inter\u00e9s; comenz\u00f3 a descreer de sus antiguas tem\u00e1ticas. Pero es posible que cada una de esas impresiones lo haya acompa\u00f1ado desde un comienzo. El saco comenz\u00f3 a cerrarse alrededor de \u00e9l, y la escritura ya no tuvo la fuerza necesaria para rasgarlo. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La desesperanza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Donde van a morir los elefantes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conjeturas sobre la memoria de mi tribu <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Mocho<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, las novelas que escribi\u00f3 durante el \u00faltimo periodo, tuvieron menor reconocimiento. Antes de morir en 1996, sospech\u00f3 el olvido de su obra; el tiempo comenz\u00f3 a correr r\u00e1pido a finales del siglo XX, acosado por una modernidad cambiante y, en cierta medida, sus sospechas se hicieron reales.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Santiago, 19 de agosto de 1981.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tengo 57 a\u00f1os, una carrera literaria m\u00e1s respetada fuera de Chile que adentro; veo, lejos a\u00fan, pero la veo, la vejez, y no tengo energ\u00eda ni ganas para seguir vagando por el mundo. Pero con Santiago \u2014con el mundo de Santiago tanto como con el\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pretencioso y horrible Santiago f\u00edsico\u2014, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">por ahora, no s\u00e9 m\u00e1s tarde, me es muy dif\u00edcil relacionarme y sentir el flujo de electricidad que me motive y me llame\/lleve a escribir algo libremente, desde afuera. Siento que todo lo que me rodea es falso, insuficiente y negativo. Y sin embargo, me reconozco que soy de aqu\u00ed, que este aqu\u00ed no querido me amarra y me determina. (Adelanto del tercer tomo de los diarios. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revista Santiago<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2024)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo de su vida, Jos\u00e9 Donoso llev\u00f3 escrupulosamente un diario, en el cual se describe en detalle su proceso creativo y donde tambi\u00e9n plasma sus obsesiones, inseguridades y problemas personales. Al parecer, no esconde nada.\u00a0Son m\u00e1s de sesenta cuadernos que est\u00e1n repartidos entre la Universidad de Iowa y Princeton, legados por el mismo autor. No tengo conocimiento de los detalles y las condiciones con que fueron adquiridos sus cuadernos, pero no me cabe duda de que Donoso estaba consciente de que alg\u00fan d\u00eda ser\u00edan le\u00eddos. Donoso era un animal literario; habit\u00f3 el mundo de los libros en todas sus formas, como profesor en Estados Unidos, desde el periodismo, como parte del movimiento latinoamericano m\u00e1s significativo de la historia y como un lector excepcional. El destino de los libros, la trascendencia dif\u00edcil de anticipar, tiene que haber sido parte de sus reflexiones. Me gusta la idea de que Donoso, sobre el tablero de su obra, hiciese algunos c\u00e1lculos, dejara pistas, instalara anzuelos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 2009, Pilar Donoso, la hija del escritor, public\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Correr el tupido velo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> luego de sumergirse durante a\u00f1os en los diarios de Donoso. Se sab\u00eda de la existencia de los cuadernos, pero no pasaban de ser m\u00e1s que una curiosidad para acad\u00e9micos y estudiosos. El libro de Pilar, una exploraci\u00f3n cat\u00e1rtica, donde una hija adoptiva intenta reevaluar su vida e identidad a trav\u00e9s de las anotaciones personales de su padre, gener\u00f3 revuelo y un nuevo inter\u00e9s. Esta obra fue un primer soplo, valiente y bien escrita. Un libro que va a perdurar y que se inscribe en el mundo del autor, pero para ella la aventura no termin\u00f3 bien. Se quit\u00f3 la vida dos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue esta dif\u00edcil declaraci\u00f3n de amor filial la que impuls\u00f3 el inter\u00e9s por los diarios, donde se expone una nueva dimensi\u00f3n del autor. Sus secretos y mezquindades, la envidia frente a sus pares, el dif\u00edcil laboratorio de su escritura, que nos lleva a preguntarnos si tanto sufrimiento en el proceso escritural se condice con el resultado de la obra. Y, sobre todo, una entrega hacia la literatura que es total, donde se funden la realidad con la ficci\u00f3n y conviven sin diferencias jer\u00e1rquicas. El primer tomo de estos diarios, siempre bajo la cuidada edici\u00f3n de Cecilia Garc\u00eda-Huidobro, se public\u00f3 en 2016, el segundo en 2023, y estamos a la espera de la tercera entrega. En ellos hay una simbiosis entre creador y creaci\u00f3n que insufla con nueva vida, igual de compleja o m\u00e1s a\u00fan, la obra y la existencia del autor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Jos\u00e9 Donoso, escritor chileno, en su casa de Vallvidrera en noviembre de 1970. Por Alamy Stock Photo.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa relaci\u00f3n de Donoso con la labor literaria es asfixiante. 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