{"id":39362,"date":"2025-03-29T14:08:37","date_gmt":"2025-03-29T20:08:37","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=39362"},"modified":"2025-04-03T18:13:57","modified_gmt":"2025-04-04T00:13:57","slug":"pepe-donoso-o-el-intento-de-robar-a-los-dioses-el-fuego-de-la-creatividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/03\/pepe-donoso-o-el-intento-de-robar-a-los-dioses-el-fuego-de-la-creatividad\/","title":{"rendered":"Pepe Donoso o el intento de robar a los dioses el fuego de la creatividad"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEs probable que la mejor s\u00edntesis acerca de qui\u00e9n es Jos\u00e9 Donoso la haya acu\u00f1ado \u00e9l mismo al momento de escoger las palabras para la l\u00e1pida de su tumba en el hermoso cementerio de Zapallar donde yace: \u2018Jos\u00e9 Donoso: escritor.\u2019\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toqu\u00e9 el timbre de su casa en la calle Galvarino Gallardo, en Providencia, a las cinco de la tarde. No conoc\u00eda personalmente a Jos\u00e9 Donoso pero luego de una ce\u00f1ida persecuci\u00f3n telef\u00f3nica hab\u00eda conseguido que aceptara una entrevista. Esperaba en la puerta como si fueran las cinco en todos los relojes, al decir del hermoso verso de Garc\u00eda Lorca, como si fueran \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">las cinco en sombra de la tarde\u201d. Voy a entrar a la casa de un escritor que ha sabido como nadie dar forma a lo umbroso que todos llevamos dentro, pens\u00e9 mientras escuchaba desde el interior insistentes ladridos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHola\u201d, salud\u00f3 un hombre cordial, m\u00e1s encorbado de lo que yo hab\u00eda imaginado, con ademanes lentos como si fuera mayor, pero con una mirada aguda como si fuera m\u00e1s joven que su edad cronol\u00f3gica. Vest\u00eda un sweater rojo de fino cashimire. Un poco de caspa en la zona de los hombros disminu\u00eda algo su elegancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi entrevistado era particularmente amable y bien dispuesto a responder, aunque siempre de manera vacilante como si su voz fuera ciega y tuviera que escoger las ideas a tientas. Las frases terminaban con una inflexi\u00f3n ascendente, pareciendo que todo en \u00e9l era pregunta. \u201c\u00bfTe fijas?\u201d. A\u00f1os despu\u00e9s leyendo sus diarios me di cuenta de que era mucho m\u00e1s que un estilo de conversaci\u00f3n, era tambi\u00e9n su m\u00e9todo de escritura: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">En lo que se refiere a los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Notebooks<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de James: la sensaci\u00f3n, insatisfactoria para m\u00ed, de falta de titubeos. Uno no lo ve trabajando, o lo ve trabajando solo en un sentido muy exterior. (\u2026) No pierde su tiempo ni energ\u00eda, ni jam\u00e1s se equivoca. Tal vez porque sea tan diferente mi experiencia de la creaci\u00f3n literaria, estos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Notebooks<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> son, quiz\u00e1s, lo m\u00e1s desilusionante e insatisfactorio de Henry James\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">, comenta en uno de sus cuadernos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para Jos\u00e9 Donoso ser escritor no es un estado, es un proceso, una derrota que hay que combatir a diario. En un per\u00edodo de seca, cuando las palabras y los personajes parecen haberlo abandonado, anota desesperado en un cuaderno: \u201cEl fracaso no me gusta en nadie, menos en m\u00ed, y el fracaso no es ni la falta de dinero y de eco sino otra cosa distinta, esto que siento cada ma\u00f1ana al sentarme a escribir y ser incapaz de hacerlo, dar vueltas en c\u00edrculos, girar en banda. Lo contrario de fracaso no es \u00e9xito, sino vigor, potencia literaria\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recuerda Donoso que siendo ni\u00f1o una de sus actividades favoritas era acompa\u00f1ar a su padre al sastre. \u201cTeni\u0301a de esos espejos movibles, y para\u0301ndome yo entre las dos alas, y moviendo las alas en forma conveniente, sucedi\u0301a que mi pequen\u0303a figura se multiplicaba en forma infinita, y vei\u0301a una galeri\u0301a de Pepes una\u0301nimes, ritmados, que se prolongaban hasta que la vista ya no lograba comprender los feno\u0301menos de la o\u0301ptica\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">3<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Es una an\u00e9cdota pero tambi\u00e9n es una suerte de declaraci\u00f3n de principios. Algo as\u00ed como el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">abstract<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que acompa\u00f1a a cualquier ensayo. El resumen de su vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCu\u00e1ntos Jos\u00e9 Donosos existieron realmente? Se puede especular con la tentaci\u00f3n de hacer una lista: el descendiente de talquinos de cepa, el angl\u00f3filo, el homosexual, el escritor del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el tallerista, el envidioso, el cin\u00e9filo, el esposo, el maestro, el paranoico, el padre, el hipocondr\u00edaco, el autor de obras imperecederas, el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">guest professor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el cronista, el abuelo que le\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Alicia en el pa\u00eds de las maravillas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a su nieta\u2026\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La respuesta es m\u00e1s bien breve: todos y ninguno. Se disfraz\u00f3 de cada uno de ellos para ser siempre fiel a s\u00ed mismo. O m\u00e1s precisamente, para estar en sinton\u00eda con ese ni\u00f1o que, en los espejos de la sastrer\u00eda, vi\u00e9ndose replicado hasta la monstruosidad, ya hab\u00eda intuido que su identidad personal no estar\u00eda construida sobre la base de la coherencia, cuesti\u00f3n que a\u00f1os despu\u00e9s con muchas jornadas de psicoan\u00e1lisis en el cuerpo, verbalizar\u00eda diciendo que experimenta \u201cuna duda muy fuerte, una no-creencia en la unidad de la personalidad humana\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci\u00f3 en una familia burguesa en Santiago, en octubre de 1924, pocas semanas despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n militar denominada \u201cRuido de sables\u201d que oblig\u00f3 al presidente de la rep\u00fablica, Arturo Alessandri, a abandonar el territorio. Una suerte de anticipo de lo que ser\u00e1 la vida pol\u00edtica del pa\u00eds en que le ha tocado nacer, con momentos de turbulencias m\u00e1s complejas donde los zumbidos ya no fueron de sables sino de bombarderos de guerra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Chile lo asfixiaba y lo fascinaba al mismo tiempo<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. No debe ser casualidad que el primer <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">cuento que escribi\u00f3 y public\u00f3 en ingl\u00e9s mientras estudiaba en Princeton \u2014\u201cThe Poisoned Pastries\u201d (1951)\u2014 se trate de ni\u00f1os con cierta perplejidad frente a su entorno, lo mismo que le sucede al chico que protagoniza el primer relato que public\u00f3 en Chile en la<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">reconocida <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Antologi\u0301a del nuevo cuento chileno <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y que constituy\u00f3 la puesta en marcha <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">oficial de su carrera de escritor: \u201cChina\u201d (1954). Pero sin duda, ser\u00e1 el protagonista de su aclamada novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El obsceno p\u00e1jaro de la noche,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Boy, quien extrem\u00f3 hasta la aberraci\u00f3n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> esa inconformidad. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Nacido deforme, su padre lo encierra en una casona de campo rodeado de una corte de los milagros a modo de falsa normalidad. Un espacio asfixiante que institucionaliza lo grotesco reflejado en ese espejo an\u00f3malo de la novela donde los rasgos monstruosos de Boy metaforizan la sociedad que representa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En sus memorias cuenta que su familia paterna estaba conformada por antiguos patriarcas talquinos. Como no le interesaba vivir entre los datos, recurre a la inventiva o a la provocaci\u00f3n \u2014no lo sabemos\u2014 para hacer un \u00e1rbol geneal\u00f3gico con una sombra adecuada donde cobijar su imaginaci\u00f3n. El giro lo hace desde el origen al afirmar que descend\u00edan de un cura. La familia de su madre, en cambio, la describe como \u201ctempranos advenedizos muy ricos\u00bb, \u201cuna tribu brillante pero improvisada\u201d. Lo que va a ocurrir es un irremediable choque de esas placas tect\u00f3nicas. Chile es un pa\u00eds tel\u00farico y por lo mismo su sociedad rehuye de los movimientos, rechaza los cambios y privilegia el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">statu quo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Esta \u201cfalla geol\u00f3gica\u201d como la llama Donoso, ser\u00e1 otra de las bases de su condici\u00f3n de escritor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Desde el inicio me di cuenta de que todo consist\u00eda en la herencia de una fisura, una pifia que destru\u00eda la perfecci\u00f3n superficial de toda visi\u00f3n, una fragilidad de la cual nac\u00eda el impulso a ser otra cosa, que en mi caso era \u2014como en tantos de la familia de mi madre\u2014 la ambici\u00f3n de reencarnarme en escritor. No tuve libertad de elecci\u00f3n porque un escritor no elige ni su voz, ni su mundo, ni su protesta, ni su modo de manifestarla. (\u2026) En m\u00ed ese dolor se dio, desde que fui ni\u00f1o, como una conciencia de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fisura social<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(\u2026) Quiz\u00e1s por eso estoy escribiendo ahora.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa escritura nacida y alimentada desde la fragilidad, desde un impulso para ser otro. Esa estupefacci\u00f3n empieza a fraguarse tempranamente. A lo mejor principia en la casa de tres patios en la calle Ej\u00e9rcito, con esas t\u00edas abuelas riqu\u00edsimas encamadas desde hac\u00eda varios a\u00f1os a donde vivieron un tiempo. Los distintos patios eran una r\u00e9plica en miniatura de la clasista sociedad chilena. Esa que luego el escritor retrata en cuentos y novelas. Esa que lo har\u00eda empatizar con quienes han experimentado alg\u00fan tipo de discriminaci\u00f3n como la vivida por \u00e9l durante \u201cs\u00f3rdidas crisis personales\u201d que lo hac\u00edan apartarse o buscar \u201cescondrijos acogedores\u201d donde \u201cintercambiar sin culpas las distintas m\u00e1scaras que me vi forzado a seguir asumiendo para sobrevivir como algo m\u00e1s que un facs\u00edmil de lo que me rodeaba\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es verdad que Donoso fue un hipocondr\u00edaco de fuste, que vivi\u00f3 atemorizado ante males imaginarios horribles como una par\u00e1lisis total frente a una molestia en la planta del pie, un severo c\u00e1ncer producto de un dolor de espalda o el pavor de subir a un avi\u00f3n convencido que la nave se estrellar\u00eda. En sus diarios \u00edntimos recuerda que en su ni\u00f1ez lleg\u00f3 a fingir una apendicitis que termin\u00f3 en el quir\u00f3fano enga\u00f1ando a padres y m\u00e9dicos. Lo evoca como uno de los momentos epif\u00e1nicos, cuando descubre el poder de la ficci\u00f3n. Fue el instante en el que supo que el cobijo en la vida se lo brindar\u00eda la fabulaci\u00f3n y la mentira.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como suele ocurrir en la vida de todo hipocondr\u00edaco, un d\u00eda deja de serlo. Sus apocal\u00edpticas profec\u00edas lo alcanzaron. El herido del lenguaje comenz\u00f3 a sufrir ataques de \u00falcera (palabra que significa <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">llaga<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> etimol\u00f3gicamente) cada vez que conclu\u00eda un libro: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 esta sensaci\u00f3n de cat\u00e1strofe para mi salud cuando entrego una novela? \u00bfPor qu\u00e9 esta sensaci\u00f3n de merma del ox\u00edgeno de la fantas\u00eda, de paseo por los ribetes de la muerte, de carencia, de ser un pobre hombre vulnerable e inerme?\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">5<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1988 durante una larga estad\u00eda en Estados Unidos le diagnostican cirrosis hep\u00e1tica. Un Donoso acongojado le dice a su mujer <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">que quer\u00eda seguir viviendo por tres razones. \u201cUna, por ella y la ni\u00f1a, dos, porque quer\u00eda ver derrotado a Pinochet, y tres, porque quer\u00eda saber que le sucede a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">TARATUTA<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(libro en el que trabaja en ese momento y que se public\u00f3 en 1990).<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">6<\/span><\/sup><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cDonoso no estuvo involucrado cabalmente en la cuesti\u00f3n p\u00fablica por su naturaleza retra\u00edda, su car\u00e1cter temeroso y, sobre todo, porque no le atra\u00eda ni confiaba en lo que aparec\u00eda en la superficie.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiere morir como vivi\u00f3, escribiendo, y es lo que ocurre cuando la deficiencia del h\u00edgado, que lo conden\u00f3 a una vida muy limitada los \u00faltimos a\u00f1os, le provoc\u00f3 la muerte pocos meses despu\u00e9s de haber cumplido 72 a\u00f1os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y es que de todos los males que experiment\u00f3 Donoso, ficticios y reales, hay que decir que ante todo \u00e9l fue un enfermo de literatura. Su cuerpo fue en realidad su corpus po\u00e9tico, su escritura. En 1983 luego de una discusi\u00f3n con Mar\u00eda Pilar que lo deja abatido, anota en su diario:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tengo que vivir adentro de este cuaderno. Le tengo miedo al mundo exterior y a sus agresiones, a sus fantasmas del pasado (Lafourcade, etc.) y por lo tanto debo tener un m\u00ednimo, a penas, de vida: toda mi vida tiene que ser lo que escribo, porque de otro modo me puedo morir (coraz\u00f3n, etc.).<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">7<\/span><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Experiment\u00f3 tempranamente la pr\u00e1ctica del viaje como un operativo para recuperar la mirada, algo que consideraba fundamental a la hora de escribir, y como una ruta para deslizarse hacia un paisaje interior. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando alguien le consult\u00f3 si vivir fuera del pa\u00eds hab\u00eda sido una necesidad para \u00e9l, dijo: \u201cEn Princeton me siento tan extra\u00f1o como en Chile. Esa situaci\u00f3n de extra\u00f1eza con el mundo no depende del lugar donde se vive y tal vez sea esa sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza lo que nos abre las puertas al viaje\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">8<\/span><\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo otro que puso en pr\u00e1ctica tempranamente fue el viaje inm\u00f3vil: la escritura y, dentro de ella, un exilio interior a trav\u00e9s de sus diarios \u00edntimos que habr\u00eda empezado a escribir durante otro viaje, cuando se desplaz\u00f3 a estudiar a la Universidad de Princeton en Estados Unidos en 1950. Los ochenta cuadernos que escribi\u00f3 a lo largo de 45 a\u00f1os y que describi\u00f3 como su \u201ccarne viva\u201d, fueron una suerte de destierro hacia adentro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sea cual sea la m\u00e1scara donosiana de la que nos ocupemos, nos encontraremos con un lector empedernido. Ley\u00f3 con dedicaci\u00f3n y premura a sus pares del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a quienes luego retrat\u00f3 desde la admiraci\u00f3n, la envidia y el cuestionamiento en ese libro insoslayable que es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia personal del boom. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Rele\u00eda con frecuencia cabal\u00edstica a Virginia Woolf y Henry James. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">De hecho la literatura espa\u00f1ola le debe mucho a su anglofilia literaria. As\u00ed al menos lo reconoce el catal\u00e1n Felix de Az\u00faa:<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cE\u0301l nos llamaba \u2018analfabetos\u2019 por no haber lei\u0301do a los grandes ensayistas de Estados Unidos, y a nosotros nos pareci\u0301a que eran todos de la CIA\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">9<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Consume libros para poseer sus nutrientes, alimentarse de ellos. As\u00ed lo declara en 1984 en su diario: \u201cDebo tratar de recordar que cada vez que leo un libro que me interesa por cualquiera raz\u00f3n que sea \u2014aun por las razones de cotilleo de este libro\u2014 me dan ganas de descuartizarlo y sacar para m\u00ed, y apropiarme de las partes que me interesaron\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">10<\/span><\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ni las inclemencias de las paranoias que lo rondaban ni los achaques que aparecieron con los a\u00f1os disminuyeron su fascinaci\u00f3n por la lectura. Nada merm\u00f3 su enorme apetito libresco. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Para nuestro novelista m\u00e1s que un pecado capital como establece la religi\u00f3n cat\u00f3lica, la envidia era un dispositivo primordial para la creaci\u00f3n. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas de sus debilidades que no fueron pocas, lo hicieron una persona entra\u00f1able precisamente por su fragilidad y forma honesta de vivir sus neurosis. \u201cNada de pedanteri\u0301as. Tengo, tengo, tengo que ser honrado y tengo, tengo, tengo que ser noveli\u0301stico a la vez\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">11<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fantaseaba a ratos con la idea de ponerse en contacto con \u201cel fracasado que uno lleva dentro\u201d porque reconoc\u00eda all\u00ed una gran fuente creativa. Pero sucumb\u00eda ante los delirios del reconocimiento y los celos que le produc\u00eda ver que algunos de sus pares del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> como Garc\u00eda M\u00e1rquez o Vargas Llosa, eran reverenciados como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">rock stars<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En ese desgarro vivi\u00f3 y escribi\u00f3. Y as\u00ed lo percibieron sus colegas. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan Carlos Fuentes fue \u201cel m\u00e1s literario de todos los literatos del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">12<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Vargas Llosa expande esa calificaci\u00f3n al afirmar que era el m\u00e1s literario de todos los escritores:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No s\u00f3lo porque hab\u00eda le\u00eddo mucho y sab\u00eda todo lo que es posible saber sobre vidas, muertes y chismograf\u00edas de la feria literaria, sino porque hab\u00eda modelado su vida como se modelan las ficciones, con la elegancia, los gestos, los desplantes, las extravagancias, el humor y la arbitrariedad de que suelen hacer gala sobre todo los personajes de la novela inglesa, la que prefer\u00eda entre todas.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">13<\/span><\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ser escritor de tiempo completo no necesariamente significa escribir ocho o diez horas diarias. Se trata m\u00e1s bien de enfrentarse al d\u00eda d\u00eda con una mirada escritural, abordarlo todo como una interrogante sobre s\u00ed mismo y sobre el mundo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfPor que\u0301 escribo? Todo ha sido dicho ya, esa es la sensacio\u0301n que uno tiene. Pero resulta que uno nunca sabe lo que va a decir, que\u0301 tiene que decir, hasta no decirlo por escrito. Porque no me interesan los escritores que llegan a una conclusio\u0301n antes de su obra y construyen una ficcio\u0301n para exponerla. Me interesan, al contrario, aquellos escritores cuyo significado, cuya voz, es inseparable de la obra hecha, y so\u0301lo al hacerla la van encontrando y conociendo. (\u2026) Si una obra no es esto, es muerte, es un aborto, no es literatura. (\u2026) En el fondo, uno escribe para saber por que\u0301 escribe.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">14<\/span><\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Donoso no estuvo involucrado cabalmente en la cuesti\u00f3n p\u00fablica por su naturaleza retra\u00edda, su car\u00e1cter temeroso y, sobre todo, porque no le atra\u00eda ni confiaba en lo que aparec\u00eda en la superficie. Ten\u00eda la convicci\u00f3n de que las verdades se despliegan en profundidades oscuras, se expresan de modos m\u00e1s complejos y tienen lenguajes que demandan lecturas no necesariamente lineales ni racionales. Tantas cosas que solo se pueden conocer mediante la imaginaci\u00f3n y t\u00e9cnicas adivinatorias. En esos vericuetos se instal\u00f3 Donoso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un hombre es, tambi\u00e9n, sus m\u00e1scaras, desde las cuales es posible inferir la identidad, la unidad de un ser, y son como met\u00e1foras de ese ser, objetos trasl\u00facidos, no transparentes, que dejan pasar la luz y entra lo que hay al otro lado, pero sobre todo que retienen la luz y son, en esencia cuerpos opacos cuya presencia se interpone entre el ojo del espectador y el objeto real que queda al otro lado.<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">15<\/span><\/sup><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su biograf\u00eda consigna que falleci\u00f3 el siete de diciembre de 1996 en Santiago.\u00a0 No es exacto. Personas como \u00e9l \u2014habitante de ese otro lado\u2014 no mueren, solo se mudan a sus libros. Desde entonces, Jos\u00e9 Donoso no ha hecho otra cosa que multiplicarse en personajes, situaciones, narradores, mon\u00f3logos. Replicarse en ficciones que dan cobijo a miles de lectores. Lo m\u00e1s sorprendente es que ha seguido publicando p\u00f3stumamente. Art\u00edculos, cr\u00f3nicas, entrevistas suyas as\u00ed como sus diarios \u00edntimos han sido editados en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Hay que sumar adem\u00e1s novelas escritas por \u00e9l y libros hechos por otros, como el extraordinario y conmovedor <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Correr el tupido velo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Pilar Donoso, su hija.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es probable que la mejor s\u00edntesis acerca de qui\u00e9n es Jos\u00e9 Donoso la haya acu\u00f1ado \u00e9l mismo al momento de escoger las palabras para la l\u00e1pida de su tumba en el hermoso cementerio de Zapallar donde yace: \u201cJos\u00e9 Donoso: escritor\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Punto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Notas:<\/strong><br \/>\n1 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 46,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> 8 noviembre 1974.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">2 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 56, 28 mayo 1984.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">3 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 4, 23 octubre 1956.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">4 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conjeturas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Santiago, Editorial Alfaguara 1996 pp. 17-8.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">5 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conjeturas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">p. 13.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">6 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 59 A, 23 noviembre 1988.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">7 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 55, 13 diciembre 1983.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">8 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Contreras, Gonzalo, \u201cJ. Donoso: Quiero escribir una novela prescindible\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Resen\u0303a <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">3, abril-mayo, 1989 10-14.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">9 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">X. Aye\u0301n, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aquellos a\u00f1os del <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">boom, Barcelona RBA 2014 pp. 426-427.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">10 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 56, 24 febrero 1984.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">11 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diarios tempranos<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">Santiago: Ediciones UDP, 2016. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">p. 128 (Cuaderno 11, 27 agosto 1958).<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">12 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Carlos Fuentes: \u201cJos\u00e9 Donoso: maestro de un irracionalismo prodigioso\u201d.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0El escribidor intruso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Comp. y Ed. Cecilia Garc\u00eda-Huidobro. Santiago: Ediciones UDP, 2004. 11-6. p.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">13 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Vargas Llosa, M. \u201cJos\u00e9 Donoso o la vida hecha literatura\u201d, <\/span><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1996\/12\/15\/opinion\/850604410_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Pa\u00eds<\/span><\/i><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, 14 diciembre 1996.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">14 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diarios tempranos, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">p. 161 (Cuaderno 22, 10 agosto 1962).<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">15 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno 59 A, 30 julio 1989.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Jos\u00e9 Donoso, escritor chileno, en su casa de Vallvidrera en noviembre de 1970. Por Alamy Stock Photo.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs probable que la mejor s\u00edntesis acerca de qui\u00e9n es Jos\u00e9 Donoso la haya acu\u00f1ado \u00e9l mismo al momento de escoger las palabras para la l\u00e1pida de su tumba en el hermoso cementerio de Zapallar donde yace: \u2018Jos\u00e9 Donoso: escritor.\u2019\u201d Toqu\u00e9 el timbre de su casa en la calle Galvarino Gallardo, en Providencia, a las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39222,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5258],"tags":[5254],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5265],"class_list":["post-39362","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier-jose-donoso","tag-numero-33","lal_author-cecilia-garcia-huidobro-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39362"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39362\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40190,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39362\/revisions\/40190"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39362"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=39362"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=39362"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=39362"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=39362"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=39362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}