{"id":39327,"date":"2025-03-29T13:45:22","date_gmt":"2025-03-29T19:45:22","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=39327"},"modified":"2025-03-31T10:35:48","modified_gmt":"2025-03-31T16:35:48","slug":"citas-exoticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/03\/citas-exoticas\/","title":{"rendered":"Citas ex\u00f3ticas"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLos acad\u00e9micos latinoamericanos citan devotamente a los m\u00e1s oscuros profesores europeos y norteamericanos, ignorando a sus colegas latinoamericanos, ya no se diga a los simples escritores.\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los libros y art\u00edculos publicados en Nueva York (o en Par\u00eds) citan sobre todo libros y art\u00edculos publicados en Nueva York (o en Par\u00eds). Hay algo natural en que las metr\u00f3polis sean provincianas: el desarrollo de una conversaci\u00f3n creadora, la animaci\u00f3n que le da vida, tiene como centro una discusi\u00f3n local. Por el contrario, un signo claro de subdesarrollo son las publicaciones que no citan autores locales, para no verse provincianas. Muestran la altivez de Groucho Marx: \u201cNo me interesa pertenecer a un club que acepte gente como yo.\u201d Para el subdesarrollo, las discusiones importantes son las que se siguen de lejos, como un espect\u00e1culo. Estar en la periferia consiste precisamente en no estar en s\u00ed mismos, en creer que la verdadera vida est\u00e1 en un centro remoto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Julio Ram\u00f3n Ribeyro se quejaba en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Prosas ap\u00e1tridas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cUn autor latinoamericano cita 45 autores en un art\u00edculo de ocho p\u00e1ginas. He aqu\u00ed algunos de ellos: Homero, Plat\u00f3n, S\u00f3crates, Arist\u00f3teles, Her\u00e1clito, Pascal, Voltaire, William Blake, John Donne, Shakespeare, Bach, Chestov, Tolst\u00f3i, Kierkegaard, Kafka, Marx, Engels, Freud, Jung, Husserl, Einstein, Nietzsche, Hegel, Cervantes, Malraux, Camus, etc\u00e9tera\u201d. Wilfrido Howard Corral (\u201cEl desmenuzamiento de la autoridad de la cita y lo citado\u201d) toma como ep\u00edgrafe la afirmaci\u00f3n de Ribeyro, la aten\u00faa diciendo que esta obsesi\u00f3n se da en todas las literaturas y observa algo importante: \u201cEs s\u00f3lo recientemente que los latinoamericanos citan a los latinoamericanos\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay que decir tambi\u00e9n que el canon citable var\u00eda de tiempo en tiempo y de lugar en lugar. La lista de Ribeyro est\u00e1 datada; es como de 1960, antes de Foucault, Althusser y el marxismo acad\u00e9mico. Y, a la observaci\u00f3n de Corral, habr\u00eda que a\u00f1adir que el fen\u00f3meno reciente se da a partir del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: de las novelas latinoamericanas publicadas en Barcelona, Par\u00eds, Nueva York hacia 1970. Aunque ya en el primer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (el de la poes\u00eda, a principios del siglo XX) los latinoamericanos se citaban.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cambio, los acad\u00e9micos latinoamericanos (que no han tenido un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">boom<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) citan devotamente a los m\u00e1s oscuros profesores europeos y norteamericanos, ignorando a sus colegas latinoamericanos, ya no se diga a los simples escritores. Referirse a los trabajos de las instituciones extranjeras donde obtuvieron su doctorado es una forma de recordar d\u00f3nde estuvieron y de vestirse con su autoridad. Citan, traducen e invitan a sus profesores extranjeros, aplican sus m\u00e9todos, sue\u00f1an en ser autorizados como sus representantes, a cargo de una sucursal. Su m\u00e1xima ambici\u00f3n es publicar donde ellos publican. Todo lo cual es respetable, pero distinto de entablar una conversaci\u00f3n local. El milagro creador de S\u00f3crates, Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles se hizo de otra manera: subiendo de nivel la discusi\u00f3n local.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay que reconocer, sin embargo, qu\u00e9 dif\u00edcil y hasta imposible puede ser levantar el nivel de la conversaci\u00f3n en una comunidad embrutecida por los agobios de la supervivencia o la obsesi\u00f3n de la abundancia. Hasta en las sociedades poderosas (no hay que olvidar que Esparta ten\u00eda tanto poder como Atenas), puede haber condiciones poco favorables para la libertad creadora. \u00bfHubiera sido mejor que Rub\u00e9n Dar\u00edo se quedara en Metapa, Joseph Conrad en Berdichev, Ezra Pound en Hailey, T.S. Eliot en San Luis? Pound lleg\u00f3 a decir que era imposible hacer poes\u00eda importante en los Estados Unidos: hab\u00eda que irse del pa\u00eds. Eliot lleg\u00f3 al extremo de hacerse s\u00fabdito brit\u00e1nico. Conrad fue m\u00e1s lejos a\u00fan: abandon\u00f3 su lengua materna.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cJorge Luis Borges sigue el juego, y llega a publicar, no s\u00f3lo citas ex\u00f3ticas falsas, sino intercaladas dentro de citas verdaderas que parecen falsas.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una primera versi\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Waste Land<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> ten\u00eda como ep\u00edgrafe el juicio final de Kurtz sobre su vida \u201ccivilizadora\u201d en el Congo Belga (\u201c\u00a1The horror! \u00a1The horror!\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Heart of Darkness<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 1902). Sobre este ep\u00edgrafe, Pound le escribe a Eliot: \u201cNo s\u00e9 si Conrad tenga peso suficiente para citarlo\u201d (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Waste Land. A Facsimile and Transcript of the Original Drafts Including the Annotations of Ezra Pound<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). En la versi\u00f3n final, hay un ep\u00edgrafe de peso completo: \u201cVi a la Sibila en Cumas, con mis propios ojos, que estaba colgando de una botella, y cuando los ni\u00f1os le preguntaban: Sibila, \u00bfqu\u00e9 quieres? Ella respond\u00eda: Quiero morir\u201d. El di\u00e1logo est\u00e1 citado en griego, lo dem\u00e1s en lat\u00edn (traducci\u00f3n de Juan Antonio Ayala). No s\u00f3lo eso: aunque <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Waste Land<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se public\u00f3 con notas eruditas (cosa ins\u00f3lita en un poema), su ep\u00edgrafe no da cr\u00e9dito al autor, ni referencia al texto. Eliot supone elegantemente que pertenece a un club donde todos saben lat\u00edn y griego, y reconocen de inmediato la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cena Trimalchionis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: el pasaje 48 del libro XV del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Satiric\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Petronio, que describe la cena fastuosa y rid\u00edcula ofrecida por un millonario nuevo. As\u00ed, sibilinamente, Eliot compara el Londres \u201ccivilizador\u201d del imperio brit\u00e1nico con la Roma de Ner\u00f3n, y hace una s\u00e1tira de s\u00ed mismo y de Pound como metecos. No se puede pedir m\u00e1s para una cita ex\u00f3tica, ofrecida fastuosamente por un brit\u00e1nico nuevo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las citas ex\u00f3ticas de los perif\u00e9ricos (provincianos o metecos) deben distinguirse de las citas ex\u00f3ticas metropolitanas. Cuando Michel Foucault cita a Jorge Luis Borges, o J\u00fcrgen Habermas cita a Octavio Paz, no hacen ostentaci\u00f3n de familiaridad con los cl\u00e1sicos. Se ostentan como admirables Marcopolos que han ido al fin del mundo y vuelven cargados de tesoros. Citar a los cl\u00e1sicos es nada, frente a las citas de libros o documentos que no conocen ni los especialistas: de autores ex\u00f3ticos, de culturas remotas, de lenguas abstrusas. Miguel de Unanumo cuenta, en alguna parte, que tuvo fascinaci\u00f3n por los grandes tomos ilustrados de M\u00e9xico a trav\u00e9s de los siglos, tra\u00eddos por su padre de Tepic (donde fue panadero), y que hasta so\u00f1\u00f3 con aprender n\u00e1huatl: \u201cEso s\u00ed que ser\u00eda darse pisto. Cualquiera sabe griego. Pero \u00bfn\u00e1huatl?\u201d (cito de memoria).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alfonso Reyes public\u00f3 unas <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Burlas literarias 1919-1922<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, escritas con Enrique D\u00edez-Canedo, para burlarse del esnobismo de las citas ex\u00f3ticas. Por ejemplo: el supuesto descubrimiento de un \u201cDebate entre el vino y la cerveza\u201d medieval, cuyo verso 119 trae una nota para explicar la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">piebolista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con referencia a Gilbert Murray, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Greek sport in the Vth century and after: foot ball<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">etc.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Oxford, 1923.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jorge Luis Borges sigue el juego, y llega a publicar, no s\u00f3lo citas ex\u00f3ticas falsas, sino intercaladas dentro de citas verdaderas que parecen falsas, por ejemplo en \u201cEl idioma anal\u00edtico de John Wilkins\u201d (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Otras inquisiciones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 1952), autor que s\u00ed existi\u00f3 y que s\u00ed public\u00f3 en 1668 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">An Essay Towards a Real Character and a Philosophical Language<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cuyas \u201c600 p\u00e1ginas en cuarto mayor\u201d proponen un lenguaje mundial, basado en una clasificaci\u00f3n de todo lo que existe en el universo. A lo largo de una serie de precisiones, con las que va mostrando que \u201cno hay clasificaci\u00f3n del universo que no sea arbitraria y conjetural\u201d, Borges cita de pronto (sin comillas, p\u00e1gina, ni ficha bibliogr\u00e1fica) una clasificaci\u00f3n tan ex\u00f3tica que s\u00f3lo puede ser suya. Seg\u00fan \u201ccierta enciclopedia china que se titula <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Emporio celestial de conocimientos ben\u00e9volos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d, \u201clos animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificaci\u00f3n, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel fin\u00edsimo de pelo de camello, (l) etc\u00e9tera, (m) que acaban de romper el jarr\u00f3n, (n) que de lejos parecen moscas.\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Citar este rebuscado juego literario de un oscuro escritor de las ant\u00edpodas en Par\u00eds era verdaderamente ex\u00f3tico, y m\u00e1s a\u00fan escribir en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">incipit<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Les mots et les choses <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1966): \u201cEste libro naci\u00f3 de un texto de Borges. De la risa que sacude, al leerlo&#8230;\u201d Afortunadamente, para muchos lectores que as\u00ed descubrieron a Borges, el libro de Foucault se volvi\u00f3 un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bestseller<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> acad\u00e9mico mundial. Citar a Borges dej\u00f3 de ser ex\u00f3tico. Se volvi\u00f3 parte de la conversaci\u00f3n local en las metr\u00f3polis. Por eso, los audaces latinoamericanos ya se sienten autorizados a citarlo como un cl\u00e1sico, en cualquier art\u00edculo de menos de ocho p\u00e1ginas y m\u00e1s de 45 autores citados, como este.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Gabriel Zaid, \u201cCitas ex\u00f3ticas\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fama y dinero<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Obras de Gabriel Zaid <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Vol. 5, 1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">a<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> ed.<br \/>\n(M\u00e9xico: El Colegio Nacional, 2017), 23-26.<br \/>\nReproducido con autorizaci\u00f3n del autor.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Toa Heftiba, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los acad\u00e9micos latinoamericanos citan devotamente a los m\u00e1s oscuros profesores europeos y norteamericanos, ignorando a sus colegas latinoamericanos, ya no se diga a los simples escritores.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39220,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5257],"tags":[5254],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5261],"class_list":["post-39327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor-destacado-gabriel-zaid","tag-numero-33","lal_author-gabriel-zaid-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39327"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40122,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39327\/revisions\/40122"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39220"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39327"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=39327"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=39327"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=39327"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=39327"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=39327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}