{"id":39317,"date":"2025-03-29T13:38:10","date_gmt":"2025-03-29T19:38:10","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=39317"},"modified":"2025-03-31T10:33:05","modified_gmt":"2025-03-31T16:33:05","slug":"intelectuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/03\/intelectuales\/","title":{"rendered":"Intelectuales"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTanto el concepto de intelectual como el de <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> aparecen a fines del siglo XIX, en sociedades cat\u00f3licas de modernizaci\u00f3n tard\u00eda: Francia y Polonia. En dos mundos, sin embargo distintos: uno latino, otro eslavo; uno en la capital del siglo XIX, otro en la periferia; uno despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, otro antes.\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Intelectual es el escritor, artista o cient\u00edfico que opina en cosas de inter\u00e9s p\u00fablico con autoridad moral entre las elites.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No son intelectuales:<\/span><\/p>\n<ol style=\"list-style-type: lower-alpha;\">\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que no intervienen en la vida p\u00fablica.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que intervienen como especialistas.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que adoptan la perspectiva de un inter\u00e9s particular.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que opinan por cuenta de terceros.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que opinan sujetos a una verdad oficial (pol\u00edtica, administrativa, acad\u00e9mica, religiosa).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que son escuchados por su autoridad religiosa o su capacidad de imponerse (por v\u00eda armada, pol\u00edtica, administrativa, econ\u00f3mica).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los taxistas, peluqueros y otros que hacen lo mismo que los intelectuales, pero sin el respeto de las elites.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los miembros de las elites que quisieran ser vistos como intelectuales, pero no consiguen el micr\u00f3fono o (cuando lo consiguen) no interesan al p\u00fablico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">Los que se ganan la atenci\u00f3n de un p\u00fablico tan amplio que resulta ofensivo para las elites.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La palabra se us\u00f3 primero como adjetivo: en franc\u00e9s, desde el siglo XIII; en ingl\u00e9s, desde el XIV; en espa\u00f1ol desde el XV. Se volvi\u00f3 sustantivo a fines del XIX, para llamar a cierto tipo de personalidades.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El paradigma apareci\u00f3 encarnado por \u00c9mile Zola cuando intervino en el caso Dreyfus. En particular, por su carta abierta al presidente de la rep\u00fablica, reproducida por el diario <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">L\u2019Aurore<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (13 de enero de 1898) con un t\u00edtulo que pas\u00f3 a la historia: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">J\u2019accuse<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Terminaba con una letan\u00eda: Acuso al teniente coronel Du Paty de Clam de haber creado este error por inconsciente, y de sostenerlo despu\u00e9s con toda clase de maquinaciones; acuso al general Mercier de hacerse c\u00f3mplice de esta iniquidad; acuso al general Billot de haber tenido en sus manos las pruebas de la inocencia de Dreyfus y de haberlas ignorado por razones pol\u00edticas; acuso\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfA t\u00edtulo de qu\u00e9 se met\u00eda el famoso novelista contra las autoridades militares que hab\u00edan declarado traidor al capit\u00e1n (franc\u00e9s de origen jud\u00edo) Alfred Dreyfus, por una supuesta venta de secretos militares a Alemania? Zola no era jud\u00edo, ni militar, ni abogado. No ten\u00eda competencia en el ramo, ni inter\u00e9s particular que defender. No impugnaba la sentencia por v\u00eda jur\u00eddica o militar. Fue perseguido legalmente por sus acusaciones, y tuvo que escapar del pa\u00eds, aunque acab\u00f3 ganando el caso: Dreyfus fue rehabilitado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su intervenci\u00f3n puso en evidencia que la verdad p\u00fablica no est\u00e1 sujeta a la verdad oficial; que hay tribunales de la conciencia p\u00fablica donde la sociedad civil ejerce su autonom\u00eda frente a las autoridades militares, pol\u00edticas, eclesi\u00e1sticas, acad\u00e9micas. Mostr\u00f3 la aparici\u00f3n de un cuarto poder, el de la prensa, frente al legislativo, ejecutivo y judicial. Hizo ver que las cosas de inter\u00e9s p\u00fablico (en este caso el antisemitismo) no pueden reducirse a tal o cual inter\u00e9s, competencia, jurisdicci\u00f3n: que la guerra es demasiado importante para dejarla en manos de militares, la justicia demasiado importante para dejarla en manos de abogados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El intelectual est\u00e1 prefigurado tanto en Jerem\u00edas como en S\u00f3crates. Est\u00e1 claro en Voltaire y los enciclopedistas, que animan la vida p\u00fablica de la sociedad civil por medio de los libros y el teatro. Pero el reconocimiento y bautizo de su papel social se dan en Par\u00eds, a fines del siglo XIX, con el \u201cYo acuso\u201d de Zola y el subsiguiente \u201cManifiesto de los intelectuales\u201d: cuando prosperan la conciencia liberal y la prensa masiva; cuando ser ciudadano y ser lector convergen en la imprenta; cuando la p\u00e1gina toma el lugar del p\u00falpito y el \u00e1gora: se convierte en el centro de la vida p\u00fablica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los diccionarios suelen referir el sustantivo intelectual a ciertas capacidades, gustos o especialidades, omitiendo la referencia decisiva: el papel social. Intelectual no es la persona especialmente inteligente, especialmente inclinada a la vida intelectual o especialista en el trabajo intelectual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Aunque los intelectuales son algo as\u00ed como la inteligencia p\u00fablica de la sociedad civil, y aunque son vistos como personas muy inteligentes, no se distinguen por su inteligencia. Es f\u00e1cil encontrar intelectuales menos inteligentes, menos preparados, menos cultos, que tal o cual persona que no figura como intelectual. La verdadera diferencia no es de capacidad sino de funci\u00f3n social.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Funci\u00f3n que no se caracteriza por el ramo, profesi\u00f3n, gremio, especialidad. El distingo entre trabajadores manuales e intelectuales (de por s\u00ed insuficiente: los manuales usan la inteligencia, los intelectuales las manos) no sirve para el caso. Un sector cada vez mayor de la sociedad no cultiva los campos ni produce manufacturas, sino palabras, n\u00fameros, im\u00e1genes, ideas, tr\u00e1mites. Pero muy pocos de los llamados trabajadores intelectuales (adjetivo) son intelectuales (sustantivo).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos los intelectuales escriben, aunque no todos son buenos escritores. Sus pronunciamientos recuerdan la oratoria parlamentaria, la teatralidad del discurso, del serm\u00f3n, de la c\u00e1tedra, de las mesas redondas y de las entrevistas por radio y televisi\u00f3n; pero su intervenci\u00f3n caracter\u00edstica no es oral sino escrita. Algunos son grandes poetas o prosistas de los g\u00e9neros obvios (la poes\u00eda, el teatro, la novela, el ensayo) o no tanto (la carta a la redacci\u00f3n, el panfleto, la pol\u00e9mica, el manifiesto).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otros son escritores por necesidad: provienen de las artes o las ciencias, y escriben para opinar. En el caso de las artes vecinas de la literatura (las artes pl\u00e1sticas, el cine), se pudiera decir que \u201cescriben\u201d con su arte; pero es raro que no intervengan, adem\u00e1s, con declaraciones y escritos propiamente dichos. En el caso de las ciencias, no puede ser de otra manera: los cient\u00edficos que act\u00faan como intelectuales lo hacen por medio de escritos no cient\u00edficos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo cual se presta a confusiones: hay quienes piensan que lo literario no puede ser tan serio como lo cient\u00edfico; o que las intervenciones p\u00fablicas no son serias, si no provienen de los especialistas para el caso: Sajarov, que opine sobre f\u00edsica at\u00f3mica y nada m\u00e1s. Pero los trabajos cient\u00edficos pueden ser tan poco serios como cualquier otro, y la vida p\u00fablica rebasa los munditos especializados. Decidir sobre el uso de la bomba at\u00f3mica no es algo que se estudie con un ciclotr\u00f3n: es algo que rebasa los m\u00e9todos de la f\u00edsica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No es una tautolog\u00eda decir (como dijo Borges) que los cl\u00e1sicos son los libros le\u00eddos como cl\u00e1sicos. Tampoco es una tautolog\u00eda decir que los intelectuales son los escritores seguidos como intelectuales. Un intelectual sin p\u00fablico no es un intelectual. Por eso, decir \u201cnosotros los intelectuales\u201d suena a \u201cnosotros los cl\u00e1sicos\u201d: asume una posici\u00f3n ante el p\u00fablico que s\u00f3lo el p\u00fablico puede conceder. Lo que hace al intelectual es la recepci\u00f3n de su discurso, m\u00e1s que su discurso. Cuando su visi\u00f3n de las realidades o los sue\u00f1os de la tribu llaman la atenci\u00f3n de la tribu, empieza a ser le\u00eddo como intelectual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los intelectuales construyen espejos de inter\u00e9s para la sociedad: para distanciarse de s\u00ed misma, desdoblarse, contemplarse, comprenderse, criticarse, fantasear. En el espejo de la p\u00e1gina, crean experiencias especulativas, pr\u00e1cticas te\u00f3ricas, ejercicios espirituales, donde la sociedad se reconoce como pensante, cr\u00edtica, imaginativa, creadora, en movimiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso han sido vistos como la conciencia de la sociedad. Pero la met\u00e1fora es enga\u00f1osa. Nadie puede ser la conciencia de una \u201cpersona\u201d colectiva. Lo que sucede es que una persona f\u00edsica construye espejos, mapas, br\u00fajulas, sextantes o anteojos verbales para orientarse en la realidad, y puede resultar que a otras tambi\u00e9n les sirvan para lo mismo, y empiecen a circular. En esos artefactos (no en su creador) reside lo que pudiera llamarse una conciencia com\u00fan: distintos ojos ven a trav\u00e9s de lo mismo. Esa conciencia an\u00e1loga, ese haber visto, no necesariamente lo mismo, sino por medio de lo mismo, permite hablar de una conciencia com\u00fan, de una conciencia p\u00fablica y hasta de una conciencia nacional que parece la \u201cconciencia\u201d de una persona superior (la Comunidad, el P\u00fablico, la Naci\u00f3n) que habla por boca del intelectual.<\/span><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cEl colectivo intelectualidad, que, seg\u00fan los diccionarios, se refiere al conjunto de los intelectuales o personas cultas de un pa\u00eds o regi\u00f3n, se usa poco en M\u00e9xico. Cobr\u00f3 vigencia en 1948 como una especie de madrile\u00f1ismo, recogido por Agust\u00edn Lara en un giro inmortal.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al hipostasiar esa conciencia compartida en la persona del intelectual, la tribu puede proyectar en \u00e9l sus fantas\u00edas (y \u00e9l someterse a las proyecciones de los otros, engolosinado de encarnar algo superior). O lo endiosa en un Nosotros narcisista: como el espejo de la suprema inteligencia, rigor, preparaci\u00f3n y honestidad de la buena conciencia tribal; o lo persigue como a su mala conciencia: la encarnaci\u00f3n de la arrogancia, la demencia, la estupidez, la frivolidad, la mala fe, la venta por treinta denarios a intereses inconfesables.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En las sociedades tradicionales, la conciencia de la sociedad est\u00e1 a cargo de la casta sacerdotal. Pero, desde la Reforma, la ruptura de la conciencia individual con las autoridades religiosas rest\u00f3 fuerza a la conciencia tradicional objetivada en el clero. En las sociedades protestantes, cada fiel es su propia autoridad moral, hace su propia lectura de la revelaci\u00f3n, es su propio pastor, aunque escuche a los otros. En las sociedades cat\u00f3licas, la ruptura con las autoridades religiosas fue tard\u00eda y mediatizada: no desde la conciencia individual, sino desde el Estado, a partir de la Revoluci\u00f3n francesa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Parad\u00f3jicamente, esta diferencia permite que en las sociedades protestantes, que llegaron primero a ser modernas, el jefe del Estado pueda invocar a Dios (como en los Estados Unidos) y hasta encabezar la Iglesia (como en Inglaterra), sin especiales riesgos de integrismo. En cambio, en las sociedades cat\u00f3licas, precisamente porque fueron reformadas desde arriba, no desde la conciencia individual, ronda siempre el fantasma del integrismo, como temor o tentaci\u00f3n; hay siempre una tensi\u00f3n entre las creencias populares y la ideolog\u00eda oficial.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En particular, las elites que encabezan la sociedad civil y aspiran a una conciencia libre y moderna no se reconocen en el clero tradicional ni en la burocracia ilustrada. Esto favorece el papel de los intelectuales como una especie de clerec\u00eda civil frente a la clerec\u00eda del Estado y frente al clero propiamente dicho.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso, los intelectuales pesan m\u00e1s en las sociedades cat\u00f3licas que en las protestantes: son como la conciencia libre del laico protestante, pero en la funci\u00f3n pastoral del clero cat\u00f3lico. Son vistos como oficiantes de un sacerdocio laico que tiene las llaves del reino civil: las claves de la conciencia nacional. Son, al mismo tiempo, la reforma (el lado cr\u00edtico, protestante, de la conciencia nacional) y la tradici\u00f3n cat\u00f3lica (la \u00e9lite que se encarga de la conciencia de los dem\u00e1s).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los intelectuales son y no son la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no es el conjunto de los intelectuales, como dicen algunos diccionarios: es todo el estamento letrado nacional. Hay una estrecha afinidad hist\u00f3rica, social, ling\u00fc\u00edstica, entre los fen\u00f3menos que desembocan en estas designaciones, pero tambi\u00e9n hay diferencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los intelectuales son un conjunto de personalidades, la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> un estamento social. Los intelectuales son profetas civiles y hasta cardenales civiles, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> incluye tambi\u00e9n a los feligreses. Los intelectuales aparecen despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en los pre\u00e1mbulos. Los intelectuales son el ego que se cree superego: cr\u00edtico, moralista, juez por encima de las luchas parciales (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">au-dessus de la m\u00eal\u00e9e<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es el ego que se cree id: la poblaci\u00f3n educada que cree interpretar las mejores aspiraciones inconscientes del pueblo, y que acaba suplant\u00e1ndolo como su vanguardia consciente (donde hay id, haya ego). Los intelectuales son la cr\u00edtica, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es la revoluci\u00f3n. Los intelectuales critican el nuevo Estado revolucionario, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> lo construye. Los intelectuales son afines al mundo editorial y period\u00edstico, a ejercer sin t\u00edtulos, al trabajo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">free-lance<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es m\u00e1s af\u00edn al mundo acad\u00e9mico y burocr\u00e1tico, a las graduaciones, a los nombramientos, a cobrar en funci\u00f3n del calendario transcurrido. Los intelectuales sue\u00f1an con la santidad socr\u00e1tica, mientras acumulan capital en la far\u00e1ndula de la opini\u00f3n p\u00fablica. La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> sue\u00f1a con la santidad plat\u00f3nica, mientras acumula capital en la grilla de los ascensos. Los intelectuales pasan de los libros al renombre, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> pasa de los libros al poder.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tanto el concepto de intelectual como el de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> aparecen a fines del siglo XIX, en sociedades cat\u00f3licas de modernizaci\u00f3n tard\u00eda: Francia y Polonia. En dos mundos, sin embargo distintos: uno latino, otro eslavo; uno en la capital del siglo XIX, otro en la periferia; uno despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, otro antes. Par\u00eds acu\u00f1a el nuevo significado de la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intellectuel<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Polonia acu\u00f1a el nuevo significado de la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">inteligencja<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Del polaco, la designaci\u00f3n pas\u00f3 al ruso como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsiya<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que el ingl\u00e9s y el franc\u00e9s adoptaron como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a principios del siglo XX. La adopci\u00f3n era \u00fatil porque <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligence<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en ingl\u00e9s, adem\u00e1s de inteligencia, hab\u00eda adquirido el significado de espionaje o recabaci\u00f3n de informes; y porque<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> intelligence<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en franc\u00e9s, adem\u00e1s de inteligencia, hab\u00eda adquirido el significado de entendimiento o complicidad. Adem\u00e1s, dejar en ruso la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> recordaba su origen subdesarrollado y revolucionario: la casta educada y descontenta que aspiraba al poder, para encabezar la modernizaci\u00f3n de un pa\u00eds atrasado. Ni Francia ni Inglaterra, a principios del siglo XX, estaban ya en ese caso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e9xico s\u00ed lo estaba, aunque no adopt\u00f3 la palabra. Por esos mismos a\u00f1os (1908), Justo Sierra habl\u00f3 de un \u201ccerebro nacional\u201d con derecho al poder. Pudo haber dicho: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">nacional\u201d, pero no lo dijo. Finalmente, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> mexicana se bautiz\u00f3 a s\u00ed misma con otro nombre: \u201clos universitarios\u201d, en una acepci\u00f3n que (como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">intelligentsia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) no es muy traducible. \u00bfC\u00f3mo decir \u201clos universitarios mexicanos\u201d en ingl\u00e9s o en franc\u00e9s? En Francia, por ejemplo, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">universitaire<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se aplica a los que est\u00e1n en la universidad, no tambi\u00e9n a todos los que han pasado por ah\u00ed. La comunidad de referencia se entiende en sentido estricto. En M\u00e9xico, la Universidad es como la Revoluci\u00f3n: un proceso interminable de superaci\u00f3n; una familia dominante, abierta a todos los que aspiren a lo alto; una bandera legitimadora del ascenso al poder.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El colectivo intelectualidad, que, seg\u00fan los diccionarios, se refiere al conjunto de los intelectuales o personas cultas de un pa\u00eds o regi\u00f3n, se usa poco en M\u00e9xico. Cobr\u00f3 vigencia en 1948 como una especie de madrile\u00f1ismo, recogido por Agust\u00edn Lara en un giro inmortal:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En Chicote, un agasajo postinero<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">con la crema de la intelectualidad\u2026<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Gabriel Zaid, \u201cIntelectuales\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De los libros al poder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Obras de Gabriel Zaid <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Vol. 3, 3\u00aa ed.<br \/>\n(M\u00e9xico: El Colegio Nacional, 2020), 359-365.<br \/>\nReproducido con autorizaci\u00f3n del autor.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Igor Omilaev, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tanto el concepto de intelectual como el de intelligentsia aparecen a fines del siglo XIX, en sociedades cat\u00f3licas de modernizaci\u00f3n tard\u00eda: Francia y Polonia.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39228,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5257],"tags":[5254],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5261],"class_list":["post-39317","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor-destacado-gabriel-zaid","tag-numero-33","lal_author-gabriel-zaid-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39317"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40120,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39317\/revisions\/40120"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39317"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=39317"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=39317"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=39317"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=39317"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=39317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}