{"id":39180,"date":"2025-03-29T15:16:36","date_gmt":"2025-03-29T21:16:36","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=39180"},"modified":"2025-03-29T18:09:29","modified_gmt":"2025-03-30T00:09:29","slug":"en-busca-del-terror-ambivalente-mariana-enriquez-y-el-redescubrimiento-del-horror-en-las-injusticias-cotidianas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/03\/en-busca-del-terror-ambivalente-mariana-enriquez-y-el-redescubrimiento-del-horror-en-las-injusticias-cotidianas\/","title":{"rendered":"En busca del terror ambivalente: Mariana Enriquez y el redescubrimiento del horror en las injusticias cotidianas"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en <\/span><a href=\"https:\/\/worldliteraturetoday.org\/2024\/november\/search-ambivalent-horror-mariana-enriquez-rediscovering-horrific-everyday-injustices\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Vol. 98, Nro. 6 en noviembre de 2024<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Haz click abajo para suscribirte a WLT:<br \/>\n<\/span><b>\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"25586\" class=\"elementor elementor-25586\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8c88522 elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"8c88522\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-147c027 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"147c027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c0392 elementor-align-left elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"85c0392\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/my.worldlit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">SUSCRIBIRME A <i>WLT<\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">M<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">ariana Enriquez es la reina del nuevo g\u00f3tico latinoamericano. Arroja al siglo <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">XXI<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\"> las sensaciones que produce el terror cl\u00e1sico, como el miedo y la repugnancia, y con el horror de sus textos propina con maestr\u00eda una bofetada a cualquier tipo de fundamentalismo, desde el de los ingenuos optimistas neoliberales hasta el de los ap\u00e1ticos progres de izquierda. Leer a Enriquez es una experiencia que permanece en el cuerpo: podemos sentir el olor a carne humana quemada, la piel putrefacta entre los dedos, y un inquietante sabor a sangre menstrual nos queda en la boca despu\u00e9s del caf\u00e9, incluso mucho despu\u00e9s de haber terminado la lectura. El horror no est\u00e1 fuera de la casa o del cuerpo, sino en nuestro ser m\u00e1s \u00edntimo.<\/span><\/i><\/p>\n<p><b>Agnethe Brounbjerg Bennedsgaard:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Noto un tema recurrente en tus historias: con frecuencia los personajes son muy ambivalentes. Por ejemplo, lo veo en el cuento que le da el t\u00edtulo a tu libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las cosas que perdimos en el fuego<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en el que un grupo de mujeres activistas empiezan a prenderse fuego como oscura protesta contra los hombres que queman a las mujeres. Las opciones que tiene la protagonista de la historia son de lo peor: o se quema y apoya el movimiento de mujeres o las denuncia a la polic\u00eda para detener las hogueras. Entonces, no hace nada: apat\u00eda total. Muchos de los personajes femeninos y narradoras de tus historias son muy ambivalentes en ese sentido. Tal vez porque viven en una sociedad que realmente no les da ninguna buena opci\u00f3n para tener una vida vivible, no hay ninguna v\u00eda moral que tomar.<\/span><\/p>\n<p><b>Mariana Enriquez:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0No es solo que no haya ninguna v\u00eda moral para tomar: no hay ning\u00fan camino de vida seguro para ellas. Y la apat\u00eda no es tampoco una opci\u00f3n porque despu\u00e9s una desaparece. Eleg\u00ed, especialmente en \u201cLas cosas que perdimos en el fuego\u201d, una protagonista que tambi\u00e9n es narradora y testigo. Porque no pude escribir esa historia desde la certeza y el idealismo de las mujeres que se prenden fuego. Porque no tengo ese tipo de certezas. No solo no las tengo, sino que tampoco creo que sea tan interesante porque eso ser\u00eda la radicalizaci\u00f3n. Pienso que es m\u00e1s interesante ver qu\u00e9 pasa con la persona que est\u00e1 cerca de la radicalizaci\u00f3n y no puede, por la raz\u00f3n que sea, entregarse a eso. Esta narradora, por ejemplo, en cierta medida las apoya, pero no del todo realmente.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Me atrae much\u00edsimo esa incertidumbre. Las mujeres de este cuento empiezan desde la certidumbre de que son v\u00edctimas de sus esposos o padres, que les prenden fuego; esa es su historia. Pero despu\u00e9s inician el movimiento de autoinmolaci\u00f3n, y est\u00e1n a medio camino entre v\u00edctimas y villanas. Y la narradora sobrevuela esa frontera tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Creo que en las sociedades que est\u00e1n muy divididas ideol\u00f3gicamente, como la de Estados Unidos, sin dudas encontramos este tipo de extremismo, de radicalizaci\u00f3n. Entonces, podemos conocer a alguien que parece una persona amable, normal, incluso aburrida, pero despu\u00e9s vas hasta su auto y ves que en el paragolpes tiene una calcoman\u00eda que dice \u201cNo apoyamos la ciencia\u201d o algo por el estilo. En la Argentina, es muy diferente porque es una cultura pol\u00edtica diferente, pero aun as\u00ed el pa\u00eds est\u00e1 muy dividido y la gente piensa a los otros como villanos. Y entonces, si una no est\u00e1 segura y no se ubica en alguno de los extremos del espectro pol\u00edtico, la gente piensa que sos pat\u00e9tica. Y no creo que reflexionar sobre las cosas tenga que ser algo lamentable. En la vida, me doy cuenta de que tengo cada vez m\u00e1s certezas, pero en la literatura, quiero la ambivalencia que no puedo tener en la vida para estar m\u00e1s presente.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><b><i>\u201cEn la vida, me doy cuenta de que tengo cada vez m\u00e1s certezas, pero en la literatura, quiero la ambivalencia que no puedo tener en la vida para estar m\u00e1s presente.\u201d<\/i><\/b><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Eso me hace pensar en la narradora del cuento \u201cEl chico sucio\u201d. Ella tambi\u00e9n es muy ambivalente: quiere librarse de haber crecido en una familia de clase alta y por eso est\u00e1 viviendo en un barrio m\u00e1s pobre. Se hace amiga de una de las prostitutas que vive en su zona y conoce sus recorridos, y eso la enorgullece. Pero esa imagen de s\u00ed misma empieza a resquebrajarse cuando un chico de su cuadra le pide ayuda. Entonces, le compra un helado, pero luego se acuerda de que el chico andaba descalzo y ella no le compr\u00f3 zapatos. Y cuando aparece en las noticias el asesinato brutal de un chico de la calle que viv\u00eda en la zona, se obsesiona con el caso de tal forma que refleja verdaderamente la obsesi\u00f3n que tenemos en esta d\u00e9cada con los delitos reales.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Creo que se siente muy culpable, pero no de un modo emp\u00e1tico. Se siente culpable en el sentido que no pudo estar a la altura de su propia imagen. Piensa que, por vivir en esa zona pobre de la ciudad, ella es mejor que otra gente.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0S\u00ed, este quiebre de la imagen que tiene de s\u00ed misma resulta muy claro cuando le est\u00e1 gritando a la madre del chico y de repente se da cuenta de que le est\u00e1 gritando a una adolescente sin techo y pasada de drogas. Se pregunta: \u201c\u00bfAc\u00e1 soy buena persona?\u201d. Hay mucha emocionalidad como esta en tus relatos, esa verg\u00fcenza, esa culpa. La culpa en particular parece muy de clase media: pensamos que le debemos algo a la clase que est\u00e1 por debajo, pero tampoco somos parte de la clase alta, entonces, hay mucha culpa y no sabemos c\u00f3mo manejarla.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Creo que la clase media, en Sudam\u00e9rica, pero tambi\u00e9n en general, les tiene mucho miedo a los pobres, a los marginalizados, porque no quiere convertirse en eso. Y la gente que es de clase media y de derecha es muy violenta y agresiva con los pobres. Pero los de izquierda tambi\u00e9n tienen miedo de la clase baja, solo que no quieren demostrarlo o admitirlo. Puede que no hablen al respecto con odio, porque no los odian, pero no saben qu\u00e9 hacer con su propio miedo, el miedo no solo a ser pobres tambi\u00e9n ellos, sino incluso el miedo a la gente.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0En tus relatos, el miedo suele ubicarse <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dentro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del cuerpo, como una serie de reacciones. Los personajes reaccionan a su propia repulsi\u00f3n pensando: \u201cNo est\u00e1 bien que me sienta as\u00ed, no deber\u00eda sentir asco por una persona pobre, deber\u00eda sentir empat\u00eda\u201d. Puede ser una reacci\u00f3n ante alguien que fue quemado o ante un chico pobre en el subterr\u00e1neo; en ninguno de los casos es su culpa. Pero estos personajes de clase media sienten <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mucha<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> repulsi\u00f3n. No quieren estar cerca de ellos f\u00edsicamente. Y lo interesante es que los personajes marginalizados usan esa repulsi\u00f3n que saben que la gente siente hacia ellos. La chica del subterr\u00e1neo, quemada por su pareja, se acerca a las personas en el tren y les da un beso. Y el chico sucio\u2026 \u00e9l toca los dedos de la gente. Ambos usan la repulsi\u00f3n que generan a su alrededor para su beneficio propio.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Eso es cierto con respecto a los dos personajes. Uno es un ni\u00f1o ficticio y el otro personaje est\u00e1 basado en una persona real, la chica quemada del subte. La actitud que tienen es lo que define los relatos del libro: esa actitud de ser implacables y, por lo tanto, poderosos. Aprovechar para su propio beneficio eso mismo por lo que la gente quiere que sientan verg\u00fcenza, y hacerlo con cierta actitud desafiante. Todos se sienten inc\u00f3modos cuando aparecen ellos. Con el chico, probablemente piensen: \u201cDeber\u00eda llevarme este chico a casa, \u00bfy por qu\u00e9 est\u00e1 en la calle y no con los padres? \u00bfPor qu\u00e9 el Estado no hace algo?\u201d Pero aun a pesar de esos pensamientos, nadie le demuestra al chico nada de afecto.<\/span><b><\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_39173\" aria-describedby=\"caption-attachment-39173\" style=\"width: 357px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-39173\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-1_Mariana-Enriquez_Credito_-Sebastian-Freire-1.jpg\" alt=\"\" width=\"357\" height=\"516\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-1_Mariana-Enriquez_Credito_-Sebastian-Freire-1.jpg 960w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-1_Mariana-Enriquez_Credito_-Sebastian-Freire-1-207x300.jpg 207w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-1_Mariana-Enriquez_Credito_-Sebastian-Freire-1-708x1024.jpg 708w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-1_Mariana-Enriquez_Credito_-Sebastian-Freire-1-768x1111.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 357px) 100vw, 357px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-39173\" class=\"wp-caption-text\">Mariana Enriquez por Sebasti\u00e1n Freire<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote><p><b><i>\u201cNo existe ideolog\u00eda que pueda competir con el cuerpo, y con la reacci\u00f3n de miedo, que es algo absolutamente primitivo.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0En ese sentido, pasa a ser una cuesti\u00f3n pol\u00edtica porque nadie sabe qu\u00e9 hacer con el ni\u00f1o que literalmente est\u00e1 parado enfrente. La gente piensa: \u201cYo en general estoy en contra de que las personas vivan en la calle, pero con este chico no s\u00e9 qu\u00e9 hacer\u201d. Porque puede que tengamos estas opiniones muy \u00edntegras, muy correctas, pero cuando nos vemos frente a alguien real \u2014y me incluyo\u2014, no sabemos qu\u00e9 hacer. Ah\u00ed es donde aparece la culpa.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Yo pas\u00e9 por todas esas sensaciones porque vengo de una familia de clase media baja y de izquierda. Puede que diga: \u201cDeber\u00eda haber refugios para las personas de la calle; deber\u00edamos hacer esto o aquello, bla, bla, bla\u201d. Y despu\u00e9s, cuando estoy en el subte y veo a una persona de la calle que est\u00e1 sucia, pienso qu\u00e9 feo olor que tiene. Y eso hace que te des cuenta de que una cosa es el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">discurso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y otra es la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">acci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. No existe ideolog\u00eda que pueda competir con el cuerpo, y con la reacci\u00f3n de miedo, que es algo absolutamente primitivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero tambi\u00e9n tiene que ver con la clase social; la clase social es m\u00e1s fuerte de lo que pensamos. Seg\u00fan la clase social, la forma en que nos relacionamos con el cuerpo, la forma en que lo protegemos es diferente. Poder expresarnos y conectar con el cuerpo es un privilegio; incluso lo que significa la muerte cambia seg\u00fan las clases sociales. Si secuestran y matan a una chica de clase media, todo el pa\u00eds va a estar indignado. Pero si es una inmigrante pobre, la conmoci\u00f3n nacional va a durar apenas un par de d\u00edas. Podr\u00eda seguir siendo algo importante en el barrio, pero no va a tener la atenci\u00f3n del pa\u00eds ni de otros pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Me hace acordar de cuando esos millonarios bajaron a ver el Titanic y, al mismo tiempo, unos botes enormes llenos de inmigrantes del norte de \u00c1frica naufragaron antes de llegar a Europa. Y la mayor\u00eda de los equipos de rescate que mandaron eran para esos cuatro millonarios. Llega un punto en que los cuerpos son tratados de forma distinta seg\u00fan la clase y el origen \u00e9tnico.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Exacto. Lo que importa es el cuerpo, y la clase social. Me acuerdo de ese caso, fue tan rid\u00edculo\u2026<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Es algo que tambi\u00e9n aparece en tus libros, esta conexi\u00f3n entre la muerte y la clase social. Para los ricos, el miedo a la muerte es algo que se puede buscar. Pueden embarcarse en esas aventuras como la del Titanic, hacer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bungee-jumping<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, solamente para sentirse vivos. Porque saben que van a vivir al menos hasta los cien a\u00f1os, tienen el dinero para todos los gastos m\u00e9dicos y las elecciones de vida que hagan. Pueden tener un entrenador personal. Y si se pierden, los van a ir a buscar. Entonces, tienen que ir en busca del miedo a la muerte para sentirse vivos. Pagan para tener miedo a morirse.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para los pobres, el miedo a la muerte es inminente. En tus cuentos, pero tambi\u00e9n en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestra parte de noche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, los marginados saben que podr\u00edan morirse ma\u00f1ana mismo. Qui\u00e9n sabe. A nadie le importa. Y cuando la mujer rica usa chicos pobres para abrir un pasaje a la oscuridad ritual de su culto, es simplemente un sacrificio que est\u00e1 dispuesta a hacer.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0S\u00ed, y Rosario, su nieta, se cuestiona si su abuela acaso no fue demasiado lejos. Es un personaje muy ambivalente tambi\u00e9n. Por un lado, no quiere pertenecer al culto de esta familia rica, pero al mismo tiempo s\u00ed. Quiere el privilegio y estar cerca del poder. Pero piensa que deber\u00edan hacerlo ver como algo bueno, m\u00e1s respetable, m\u00e1s \u00e9tico. Me acuerdo de una discusi\u00f3n que tuve con mi agente. Me dec\u00eda: \u201cNo me gusta Rosario\u201d. Y yo le respond\u00eda: \u201cA m\u00ed tampoco. No hace falta que te guste. No tiene que gustarme\u201d. Pero me gusta Juan, su amante. A \u00e9l lo compr\u00f3 el culto. Tiene habilidades m\u00e1gicas, como m\u00e9dium con ese otro mundo, pero estaba muy enfermo y los padres eran muy pobres y no pod\u00edan pagar el tratamiento que necesitaba para vivir. En cambio, el culto\u2026 ellos pudieron comprarle vida. Juan se habr\u00eda muerto de haber seguido siendo un chico pobre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Es realmente fascinante el uso que haces del horror: el horror verdadero es el de todos los d\u00edas, como el del chico pobre, el que vive en la calle. Hay algunos elementos sobrenaturales, pero, a mi entender, arrojan luz sobre cosas ante las que nos hemos anestesiado. \u00bfC\u00f3mo lo ves?<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Eso es algo de lo que no me doy cuenta cuando escribo los personajes, pero despu\u00e9s cuando los leo, veo las capas. Uso el terror b\u00e1sicamente porque lo amo. Pero el otro motivo es que todos estos horrores cotidianos est\u00e1n totalmente normalizados. Creo que es imposible vivir si empatizamos todo el tiempo, con cada tragedia que sucede, cada noticia que vemos, cada persona de la calle. \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer? Entonces, se trata de algo colectivo que nosotros, como comunidad global, no estamos haciendo. Dejamos que se muera gente en el mar o dejamos que se muera gente en las calles de las ciudades m\u00e1s ricas del mundo, como en Los \u00c1ngeles. Estuve en Los \u00c1ngeles y escrib\u00ed un cuento sobre eso porque no pod\u00eda\u2026 nunca hab\u00eda visto algo as\u00ed, ni siquiera en Buenos Aires. Estaba sentada en un caf\u00e9 y un tipo que estaba parado afuera en la vereda se dispara un tiro en el pie. Nadie reaccion\u00f3, nadie estaba prestando atenci\u00f3n. Y era el centro de Los \u00c1ngeles. Yo estaba conversando con mi editor en ese caf\u00e9 y me sorprend\u00ed solo porque no esperaba algo as\u00ed en Los \u00c1ngeles. Si viviera ah\u00ed, probablemente no me habr\u00eda sorprendido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y es justo, no es una responsabilidad individual, pero al mismo tiempo, s\u00ed. Creo que, en muchos de mis cuentos, como en \u201cEl chico sucio\u201d, los personajes son ambivalentes, pero no malos. No es un tema que pueda resolverse de forma individual. Se necesita la ayuda de toda la comunidad. Si de alg\u00fan modo la comunidad decide que esa gente es descartable, se transforma en una especie de s\u00edndrome del salvador blanco. Esto es algo que tiene que hacerse colectivamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que trato de hacer en la literatura, porque no puedo hacerlo en la vida real, es devolverle esa cualidad terror\u00edfica, devolverle el horror. Pero si contara estas cosas espantosas de un modo realista, en un estilo period\u00edstico, de investigaci\u00f3n, no funcionar\u00eda: todos los d\u00edas tenemos algo as\u00ed y a nadie le importa. Puedo estar mirando un documental y conmoverme mucho, y dos minutos despu\u00e9s tener una discusi\u00f3n con mi mam\u00e1 por tel\u00e9fono. Pero con el terror, con el g\u00e9nero, se echa luz ah\u00ed y se genera una reacci\u00f3n f\u00edsica. Le devuelve el horror, al menos por un segundo, a algo que ya no se percib\u00eda como horroroso.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 tiene el terror que lo hace tan atractivo, que hace que las personas reaccionen? \u00bfSon los monstruos, el miedo, algunos de los tropos? \u00bfQu\u00e9 lo hace arrojar esa luz, despertar de inmediato al lector?<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Creo que son varias cosas, pero sobre todo los tropos son muy importantes para m\u00ed. El fantasma, por ejemplo, es la memoria; es algo que se repite, algo de lo que no podemos librarnos. Es la culpa, es el trauma. Una casa embrujada puede ser muchas cosas: un lugar donde las personas fueron infelices, un lugar donde sucedi\u00f3 algo terrible, tu propia casa, que de repente deja de ser un refugio. Y un tropo como el de los muertos que vuelven a la vida, eso tiene mucho que ver con la historia latinoamericana y con la historia en general. Hay tantas personas a las que mataron en situaciones injustas y que luego fueron olvidadas. Algunas veces, olvidadas literalmente, como en Espa\u00f1a, donde construyeron rutas sobre fosas comunes, solo porque no quer\u00edan tener que lidiar con eso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-39175 aligncenter\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-2_Mariana-Enriquez.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"366\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-2_Mariana-Enriquez.jpg 960w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-2_Mariana-Enriquez-300x200.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-2_Mariana-Enriquez-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Me hace pensar en \u201cChicos que vuelven\u201d, tu novela en la que hay chicos que han desaparecido y de pronto regresan, pero no son ellos mismos. Y los padres est\u00e1n tan felices al principio, pero enseguida se sienten destrozados porque se dan cuenta de que los chicos no son los mismos, no son ellos. Es una mezcla de tropos, porque son casi zombis pero tambi\u00e9n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">doppelg\u00e4ngers<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Y est\u00e1 la casa embrujada. Ubicaste ambos tropos en un contexto local y contempor\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0En la Argentina, una de las organizaciones de derechos humanos decidi\u00f3 no aceptar que las personas hubieran \u201cdesaparecido\u201d durante la dictadura militar. Es una posici\u00f3n pol\u00edtica, porque saben que est\u00e1n muertos. Pero lo que dicen es \u201cqueremos el cuerpo, queremos enterrar algo, queremos saber lo que les pas\u00f3\u201d. No vamos a aceptar la muerte, as\u00ed nom\u00e1s. Queremos pruebas. En las marchas por los derechos humanos, llevan carteles con fotos de las personas desaparecidas. Cuando yo era chica, ten\u00edan m\u00e1s o menos mi edad porque eran muy j\u00f3venes, y cuando ahora voy, pienso que podr\u00edan ser chicos, porque no crecieron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la historia \u201cChicos que vuelven\u201d, son los chicos los que regresan: tienen la misma edad que cuando desaparecieron, no han crecido. Esa era la idea original, que combin\u00e9 con historias del folklore irland\u00e9s y escoc\u00e9s sobre hadas que se llevan a un ni\u00f1o y dejan en su lugar a otro id\u00e9ntico, un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">changeling<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Es siniestro que algo tan familiar se convierta en algo espeluznante, desconocido. Es un tropo que me gusta mucho. Es la mezcla de terror realista y terror sobrenatural en la que uno es espejo del otro. Es como subir el volumen. Cuando los chicos vuelven, subo el volumen un poco: tienen la misma edad, pero <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">son <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">los mismos.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0S\u00ed, esos chicos no son los mismos, y para m\u00ed, all\u00ed es donde la combinaci\u00f3n del terror sobrenatural y el terror realista se vuelve tan potente, porque hay distintos niveles de realidad que funcionan juntos. Es una forma realista de ver algo sobrenatural; digo: se encuentran con la muerte y se superponen a eso, de acuerdo, pero en un nivel realista, esa experiencia de enfrentar la muerte los afecta, nunca pueden ser los mismos. En tus historias hay muchos personajes que vuelven de la muerte. Parece como que la muerte no es el final.<\/span><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cEl miedo al cuerpo y a la muerte est\u00e1 relacionado con la crisis clim\u00e1tica. Es como que estamos prendiendo fuego nuestra propia casa.\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Yo quiero desafiar la idea que tenemos de la muerte. Toda mi vida escuch\u00e9 que toda muerte era una tragedia. Pero no creo que sea as\u00ed. La muerte es biol\u00f3gica. Es tremendo, nos duele. Pero la vida se termina; no tiene que durar para siempre. Y es dif\u00edcil tramitar eso. Yo ahora tengo cincuenta a\u00f1os y me resulta absolutamente incre\u00edble. Pero hay muy poca informaci\u00f3n en la esfera p\u00fablica sobre lo que le pasa al cuerpo de las mujeres cuando llegan a la menopausia, porque deja de ser un cuerpo que da vida y entonces se lo ve un poco como algo in\u00fatil.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Es casi como si, para la mayor\u00eda de las sociedades, las mujeres dejaran de ser importantes una vez que pasan su etapa reproductiva.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0La menopausia tambi\u00e9n es el primer paso del cuerpo que empieza a marchitarse. Pienso que esa es otra raz\u00f3n por la que la menopausia es un tema tab\u00fa, o por lo menos con poca exposici\u00f3n, porque implicar\u00eda reconocer que la vejez y la muerte son inminentes. Yo escrib\u00ed un libro sobre los cementerios y parece que nunca hay nadie en los cementerios. Est\u00e1n completamente abandonados porque nos cuesta aceptar la muerte. Por supuesto, es doloroso y todo eso, pero tambi\u00e9n es solo el fin de la vida. Creo que en las clases medias \u2014de cualquier pa\u00eds, en realidad, porque la clase media es como una mentalidad, un pa\u00eds en s\u00ed mismo\u2014, pero especialmente en las clases altas, por alguna raz\u00f3n tendemos a pensar que somos inmortales. Veo eso en la obsesi\u00f3n con el cuidado de la piel, por ejemplo. A m\u00ed me molesta mucho la edad y eso es algo que hablo con mi terapeuta. S\u00e9 que la vejez es un estado irreversible, entonces, \u00bfpor qu\u00e9 me incomoda? \u00bfQu\u00e9 es lo que se me meti\u00f3 en la cabeza culturalmente?<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Sin dudas est\u00e1 en la cultura, que est\u00e1 obsesionada con la juventud. Las mujeres tienen miedo no solo a no poder tener m\u00e1s hijos, sino tambi\u00e9n a no ser atractivas. Porque nos ense\u00f1an, como mujeres, que nuestra capacidad de atraer a los hombres es precisamente la raz\u00f3n por la que estamos en este mundo, es lo que nos hace valiosas. Y eso es muy perturbador, claro.<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Por eso los hombres, cuando tienen mi edad, son hombres maduros, atractivos; son sexis a los cincuenta a\u00f1os. Y la gente rica, como dijiste, piensa que puede comprar vida, algo que es todav\u00eda m\u00e1s retorcido.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Me parece algo muy dist\u00f3pico. Gente que va a Marte y construye edificios subterr\u00e1neos para el apocalipsis que vendr\u00e1. Es descabellado, tambi\u00e9n desde una perspectiva clim\u00e1tica, como decir: \u201cAy, s\u00ed, quiz\u00e1s el mundo se termine, en especial, por estas conductas hiperconsumistas que tenemos, pero al menos mis amigos m\u00e1s cercanos, mi familia y yo vamos a sobrevivir\u201d. Hablando del tema, una vez dijiste que todos vamos a terminar escribiendo ficci\u00f3n clim\u00e1tica. \u00bfQu\u00e9 te hizo pensar eso?<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Es que vivimos en un planeta al que estamos matando nosotros mismos. Entonces, supongo que el miedo al cuerpo y a la muerte est\u00e1 relacionado con la crisis clim\u00e1tica. Es como que estamos prendiendo fuego a nuestra propia casa.<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00bfTe parece, entonces, que ser\u00eda terror clim\u00e1tico lo que escribir\u00edas?<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0No lo s\u00e9. Pero s\u00ed hay terror clim\u00e1tico en lo que se publica. Cuando se hace bien, puede ser muy bueno. No me gusta la distop\u00eda, porque lo que se hace ya es exagerado y como que es siempre lo mismo. Me gustan las historias alternativas en las que no aparece el mismo tropo ya gastado de la tierra yerma, sin agua. Me encanta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Distancia de rescate<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Samanta Schweblin. Ese es un buen terror clim\u00e1tico. Muestra c\u00f3mo el horror de la crisis clim\u00e1tica no se genera individualmente, sino desde lo social.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>A.B.B.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Sobre el tema de las historias alternativas, \u00bfc\u00f3mo logras el equilibrio entre dos planos de realidad al mismo tiempo? Est\u00e1 este mundo, que parece algo familiar por los indicadores geogr\u00e1ficos, y que, como lector, te hace pensar: \u201cEste es alg\u00fan lugar que conozco\u201d. Avanzas bastante en la historia y, de pronto, algo sucede que hace una hendidura en la sensaci\u00f3n de seguridad que ten\u00edas. Pero, no la abre a un mundo de fantas\u00eda, sigue estando en ese mismo plano. \u00bfC\u00f3mo haces eso?<\/span><\/p>\n<p><b>M.E.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Primero, hay que desconfiar un poco de la realidad. Yo soy un poco as\u00ed. No es que sea paranoica. Pero siempre pienso que, sobre todo cuando las cosas parecen muy serenas, algo est\u00e1 sucediendo. Debajo de esa superficie serena, algo est\u00e1 totalmente mal, hay algo escondido; de lo contrario, no estar\u00eda tan sereno. Pero tambi\u00e9n creo que viene de leer mucha ficci\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">weird<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, especialmente de los a\u00f1os sesenta. Pienso en \u201cRinging the Changes\u201d de Robert Aickman, donde una pareja va a un pueblo sobre el mar y todo parece estar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dentro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del terreno de lo posible. Pero hay una cosa muy extra\u00f1a: las campanas de la iglesia repican todo el tiempo. Resulta que suenan para despertar a los muertos. Entonces, la realidad se abre, pero no del todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La cuesti\u00f3n es que el lector se siente absolutamente c\u00f3modo no solo en la realidad, sino tambi\u00e9n dentro de la historia; se reconocen los tropos, pero de pronto el terror hace una hendidura. El reconocimiento no est\u00e1 solo en la m\u00edmesis, sino tambi\u00e9n en la narrativa. Para crear eso, me gusta especialmente escribir sobre el trabajo \u2014no hay mucha ficci\u00f3n sobre el trabajo, aunque es todo lo que hacemos\u2014, y eso me ayuda mucho a generar una conexi\u00f3n realista, para que el lector se crea la historia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Septiembre de 2023<\/span><\/i><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n de Alejandra Rogante<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto principal: Mariana Enriquez, escritora argentina, por Isabel Wagemann.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, World Literature Today (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en World Literature Today Vol. 98, Nro. 6 en noviembre de 2024. &nbsp; Haz click abajo para suscribirte a WLT: &nbsp; Mariana Enriquez es la reina del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39026,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4539],"tags":[5254],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[5308],"lal_author":[5307],"class_list":["post-39180","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura-mundial-de-wlt","tag-numero-33","translator-alejandra-rogante","lal_author-agnethe-brounbjerg-bennedsgaard-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39180"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39180\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39426,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39180\/revisions\/39426"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39180"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=39180"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=39180"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=39180"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=39180"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=39180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}