{"id":39152,"date":"2025-03-29T15:09:41","date_gmt":"2025-03-29T21:09:41","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=39152"},"modified":"2025-03-30T19:16:52","modified_gmt":"2025-03-31T01:16:52","slug":"en-borges-la-aventura-es-siempre-literaria-una-conversacion-con-ricardo-forste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2025\/03\/en-borges-la-aventura-es-siempre-literaria-una-conversacion-con-ricardo-forste\/","title":{"rendered":"\u201cEn Borges, la aventura es siempre literaria\u201d: Una conversaci\u00f3n con Ricardo Forster"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ricardo Forster ha pasado toda su vida junto con las ideas: como profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires, como pensador p\u00fablico y privado \u2014testigo y actor de la pol\u00edtica argentina\u2014 y como un lector voraz y apasionado de la filosof\u00eda, la historia y la literatura. Su \u00faltimo libro, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La biblioteca infinita. Leer y desleer a Borges<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Emec\u00e9, 2024), no es un libro m\u00e1s sobre Borges. No pod\u00eda serlo. Es, no tengo ninguna duda, un lujo y una pasi\u00f3n. Para Forster, leer a Borges es leer junto a Borges, alrededor de Borges, el presente y el pasado, volver a ser el lector apasionado de siempre, retornar a esa biblioteca donde se comenz\u00f3 a esculpir por primera vez su propia biograf\u00eda.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">En esta conversaci\u00f3n para <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Latin American Literature Today <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">(LALT), volvimos a esas viejas indagaciones que han movido a Forster a escribir, a ense\u00f1ar, a conversar: los viajes, la infancia, los libros y la lectura, lo jud\u00edo, Walter Benjamin y mucho m\u00e1s. Por eso, no ser\u00eda una exageraci\u00f3n afirmar que, en estos tiempos crepusculares, los libros \u2014esos amigos de siempre\u2014 no son solo el \u00faltimo refugio del verdadero lector, sino tambi\u00e9n una forma de recordar el valor de la amistad en este enloquecido siglo XXI.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Marcelo Rioseco:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Bienvenido, Ricardo. Estamos aqu\u00ed para hablar de tu \u00faltimo libro, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La biblioteca infinita. Leer y desleer a Borges<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que acaba de salir en 2024 por la editorial Emec\u00e9 en Argentina. Quisiera comenzar con una pregunta que puede parecer sencilla, pero que sospecho va a tener varias aristas en tu respuesta: \u00bfPor qu\u00e9 Borges? O, dicho de otro modo, \u00bfpor qu\u00e9 Borges ahora?<\/span><\/p>\n<p><b>Ricardo Forster:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Sab\u00e9s, me lo pregunt\u00e9. Este libro es el producto de un viejo texto que ten\u00eda guardado desde los a\u00f1os 90. En un momento, me interesaba mucho Borges, lo le\u00eda constantemente y comenc\u00e9 a escribir sobre \u00e9l, pero el texto qued\u00f3 all\u00ed, olvidado. Hace un tiempo, tal vez a ra\u00edz de la pandemia, o quiz\u00e1s debido a un cambio cronol\u00f3gico o etario, sent\u00ed la necesidad de volver a \u00e9l. Quise plasmar mi experiencia como lector de Borges, pero al mismo tiempo abrirme a los mundos que \u00e9l presenta. Llegar a Borges es, en cierto modo, una deuda que creo que todo argentino o argentina involucrada en el mundo de la literatura, la escritura, la ense\u00f1anza, las humanidades, la filosof\u00eda, el ensayo o la poes\u00eda acaba saldando. Tarde o temprano, te encuentras con su impacto, con su influencia, con su magnitud.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-39148\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Portada_La-biblioteca-infinita-1.jpg\" alt=\"\" width=\"268\" height=\"413\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Portada_La-biblioteca-infinita-1.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Portada_La-biblioteca-infinita-1-195x300.jpg 195w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Portada_La-biblioteca-infinita-1-665x1024.jpg 665w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Portada_La-biblioteca-infinita-1-768x1183.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 268px) 100vw, 268px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> O sea, podr\u00edamos decir que, de alguna manera, es un libro personal. Digo esto en el sentido que le damos los lectores a un libro que trabaja con la biograf\u00eda intelectual de un autor.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Por un lado, eso, y, por otro, tambi\u00e9n como una oportunidad para juntar muchas piezas de mi propio rompecabezas intelectual. A medida que escrib\u00eda, iba haciendo asociaciones libres, que me llevaban, por ejemplo, de Borges discutiendo el Cor\u00e1n a Richard Burton, y de ah\u00ed a Emilio Salgari. O, si estaba discutiendo un tema teol\u00f3gico, pod\u00eda perderme en el gnosticismo y hacer un viaje hacia la m\u00edstica jud\u00eda. Una cierta anarqu\u00eda, pero tambi\u00e9n un cierto orden al juntar todas esas piezas. Esto evoca la idea de la infinitud de la biblioteca. Es como cuando Borges dice que, para \u00e9l, la lectura de una enciclopedia siempre fue una experiencia ligada al azar, al imprevisto. Y, de alg\u00fan modo, Borges te obliga a hacer una lectura de ese tipo, donde se mezcla la erudici\u00f3n con el juego ir\u00f3nico, la nostalgia, la infancia, los viajes, la forma de ver el mundo, las alucinaciones, las obsesiones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Parece tambi\u00e9n que estamos ante un texto en el que tu biblioteca entra en di\u00e1logo con la de un autor cuya biblioteca, al menos en algunos aspectos, es bastante similar. \u00bfHab\u00eda un Borges que quer\u00edas mostrar, uno que pensabas que a\u00fan no se hab\u00eda visto?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> En estos \u00faltimos tiempos, he experimentado un rechazo creciente hacia una forma de ignorancia muy presente en la sociedad contempor\u00e1nea, no solo en Argentina, sino en el mundo entero. Es una especie de peste, una tendencia a lo binario, a reducir el saber a simples opiniones, a gozar de la ignorancia como si fuera un placer continuo de habitar un mundo donde el grito, el rechazo al otro y la muerte de una argumentaci\u00f3n trabajada son vistas como virtudes. Y me interesaba traer a Borges en ese contexto, sobre todo en un pa\u00eds como el m\u00edo, donde su genialidad es reconocida por todos, pero su figura sigue siendo controversial, especialmente desde el punto de vista pol\u00edtico. Lo que Borges representa dentro de esa dicotom\u00eda argentina de peronismo-antiperonismo, su rechazo al peronismo, lo convierte en un autor que sigue generando debates. Borges es un pensador que te obliga a lidiar con la multiplicidad, la diversidad y la contradicci\u00f3n. Te permite ver c\u00f3mo la literatura puede existir en un espacio donde los prejuicios, las dicotom\u00edas y los dogmas se disuelven, y en el cual un autor de una ideolog\u00eda pol\u00edtica distinta puede, sin embargo, sentirse tocado por su obra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Mientras le\u00eda, me vino a la mente una pregunta provocadora que hizo Ricardo Piglia en un programa sobre Borges en la televisi\u00f3n p\u00fablica argentina: \u201c\u00bfQu\u00e9 hacemos con un escritor de derecha?\u201d. Creo que es una gran pregunta y que t\u00fa abordas de manera muy expl\u00edcita.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> La pregunta de Piglia es muy buena. Una parte significativa de la literatura del siglo XX ha sido escrita por autores de derecha: Pound, un compa\u00f1ero de ruta del fascismo; Eliot, un conservador muy pr\u00f3ximo al conservadurismo reaccionario; Borges, un liberal conservador con veleidades anarquistas; C\u00e9line, un colaboracionista con los nazis y un antisemita exterminador. Y, sin embargo, son cuatro autores insoslayables para pensar la literatura del siglo XX.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si vamos a pensar que la obra de arte en el campo de la literatura se mide por las opiniones o ideolog\u00edas pol\u00edticas de los autores, estar\u00edamos complicados. Esto no quiere decir que no haya un v\u00ednculo entre los valores, la ideolog\u00eda pol\u00edtica, los modos de participaci\u00f3n en la escena pol\u00edtica de los escritores y su obra. Siempre hay un v\u00ednculo, pero, al mismo tiempo, hay algo que se le sustrae.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00bfY qu\u00e9 ser\u00eda aquello que produce esa diferencia, aquello que se le sustrae a la literatura?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Me parece que la obra genuina es aquella que logra sustraerse a las buenas intenciones pol\u00edticas. Digo \u201cbuenas intenciones pol\u00edticas\u201d, ya sea por el lado de la derecha o de la izquierda. Cuando el autor se deja llevar por el flujo del propio lenguaje, de la estructura formal, del tema que lo lleva hacia una determinada obra, en esa arquitectura puede haber influencias de sus ideas pol\u00edticas. Pero, en general, lo que perdura es precisamente su potencia creadora, que no nace de su ideolog\u00eda pol\u00edtica. El traslado de una visi\u00f3n ideal del mundo a la literatura generalmente ha sido fallido y resulta m\u00e1s bien en una literatura insoportable, porque, entre otras cosas, la literatura es el producto de lo que falla, no de lo que est\u00e1 resuelto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de tantas discusiones sobre el compromiso, la relaci\u00f3n entre el autor, la pol\u00edtica, la ideolog\u00eda y la creaci\u00f3n durante el siglo XX, leer a Borges es tambi\u00e9n una forma de cuestionar una visi\u00f3n dogm\u00e1tica sobre el v\u00ednculo entre pol\u00edtica y literatura. Por supuesto, en Borges existen ideas que se tradujeron en frases muy desgraciadas. \u00bfExiste, por ejemplo, un aristocratismo en Borges? La respuesta es no, porque tambi\u00e9n es un autor fascinado por lo barb\u00e1rico, lo incivilizado y por ciertos aspectos de lo popular.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Lo que dices es contrario a lo que ocurre con la cultura de la cancelaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda, separar al autor de su obra es casi imposible. Esto me hace pensar en qu\u00e9 sucede con el concepto de \u201cgran literatura\u201d, que hoy tanto se cuestiona. Hay una frase de tu libro que me pareci\u00f3 muy interesante: \u201cCuando mi inteligencia decaiga, no me ocupar\u00e9 m\u00e1s que de la gran literatura\u201d.<\/span><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (R\u00ede). Esa frase es un juego ir\u00f3nico que viene de una reflexi\u00f3n de mi hom\u00f3nimo, el escritor ingl\u00e9s, E.M. Forster, autor de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pasaje a la India<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cuando narra sus lecturas de Carlyle y, sobre todo, de los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">robinsones suizos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Emilio Salgari. Dice: \u201cCuando decaiga mi inteligencia, tendr\u00e9 que dedicarme ya no a las cosas que antes nos preocupaban y nos interesaban, sino a lo verdaderamente importante: a la gran literatura\u201d. La gran literatura es esa experiencia \u00fanica entre la infancia y la adolescencia, cuando la lectura de un libro es literalmente un viaje extraordinario que marca para siempre. Hay un momento en que uno debe salirse de las obligaciones de lo pol\u00edticamente correcto, de la obligaci\u00f3n de tener que responder a la \u201ccoherencia\u201d entre lo que est\u00e1 escrito y el hacer de quien lo escribi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Que es lo contrario a lo que ocurre ahora en todas partes, especialmente en las universidades.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Claro, por ejemplo, Borges podr\u00eda ser cancelado por muchas cosas que no escribi\u00f3, sino que dijo, porque hay varios Borges. Hay un Borges desde los a\u00f1os 60 en adelante, el Borges del bast\u00f3n, el \u00edcono que habl\u00f3 hasta por los codos y dio 100.000 entrevistas. La paradoja es que, salvo esas frases horribles, desdichadas \u2014como cuando se encontr\u00f3 con Pinochet o Videla, o esas absolutamente denigratorias\u2014, Borges no era particularmente alguien que pudiera ser calificado de racista. Sin embargo, en ese Borges oral hay una proliferaci\u00f3n de ideas, de potencia creadora, que es parte de su obra. La pregunta es: \u00bfqu\u00e9 nos queda si domina la cultura de la cancelaci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> No queda mucho. Este tipo de cosas siempre son una paradoja: a Neruda lo cancelan por su vida personal, pero no por su oda a Stalin. Pero esta frase sobre la gran literatura me record\u00f3 una opini\u00f3n de Borges cuando afirm\u00f3 que quer\u00eda ser contempor\u00e1neo, pero luego descubri\u00f3 que, en realidad, todos \u00e9ramos fatalmente modernos. Esa idea se conecta con el desprenderse de ciertas obligaciones para leer la gran literatura, que no est\u00e1 atada al tiempo, a la exigencia de estar al d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Te dar\u00e9 un ejemplo interesante. Borges, durante gran parte de su vida, se defini\u00f3 como un hombre del siglo XIX. Jugaba con la idea de haber nacido en 1899, diciendo: \u201cSoy un hombre del siglo XIX que habita el siglo XX\u201d. En su juventud, cuando estaba m\u00e1s involucrado con la vanguardia, lleg\u00f3 a mentir sobre su a\u00f1o de nacimiento y afirm\u00f3 haber nacido en 1900, present\u00e1ndose como parte del futuro, del siglo de las grandes transformaciones. Por mi parte, habiendo nacido en pleno siglo XX, me siento un extranjero que habita el siglo XXI, pero que escribe bajo el impacto, la influencia y el legado del siglo anterior. Borges vuelve a abrir espacio para la disonancia frente a lo que est\u00e1 permitido o no en la moda acad\u00e9mica actual, en las exigencias de las teor\u00edas contempor\u00e1neas y en el discurso inquisitorial sobre la cancelaci\u00f3n de escritores.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00bfAlg\u00fan ejemplo en la misma obra de Borges?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 Hay un cuento de Borges que me parece fant\u00e1stico, \u201cLos te\u00f3logos\u201d. En \u00e9l, juega con la confrontaci\u00f3n entre dos te\u00f3logos: al principio, uno es el ortodoxo y el otro, el hereje, pero con el tiempo, el hereje se convierte en el ortodoxo y condena a muerte al que antes ocupaba su lugar. Sin embargo, cuando el ortodoxo muere y se presenta ante Dios, descubre que, ante los ojos de Dios, es indistinguible de su adversario; en esencia, son el mismo. Me parece interesante esta idea para cuestionar el car\u00e1cter cerrado, dogm\u00e1tico y brutalizante de ciertas formas de lectura contempor\u00e1neas. El siglo XX fue un siglo terrible y complejo: naci\u00f3 como una apuesta al futuro, pero termin\u00f3 atravesando todos los horrores. Al mismo tiempo, tuvo la peculiaridad de mezclarlo todo, generando en el \u00e1mbito art\u00edstico, literario y filos\u00f3fico una plenitud que hoy parece haber quedado en el pasado. Borgianamente, me siento en ese pasado, porque es precisamente desde ah\u00ed donde puedo poner en discusi\u00f3n el presente y habitarlo de otro modo.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Eso me lleva a un tema que est\u00e1 presente de manera frontal en el libro: la infancia. En el apartado 11, comienzas con esta idea: \u201cLa continuidad vital de la infancia en el recorrido de Borges lo protegi\u00f3 de la excesiva formalidad, lo ampar\u00f3 de esa exigencia propia del mundo adulto\u201d. Y ah\u00ed hay algo m\u00e1s que la simple nostalgia de la infancia como un espacio perdido, un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">locus amoenus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. \u00bfC\u00f3mo opera este tema en Borges?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Son muy pocos los escritores que realmente regresan a sus lecturas de infancia. Borges, en ese sentido, carece de prejuicios. Cuando \u00e9l dice \u201cyo nunca sal\u00ed de la biblioteca de la casa paterna; vi el mundo a trav\u00e9s de los libros le\u00eddos\u201d, est\u00e1 uniendo la infancia con la lectura. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? La lectura infantil es la \u00fanica en la que el lector es plenamente parte de lo que lee. La lectura adulta, en cambio, est\u00e1 mediada; es una lectura de distancias y de involucramientos que establecen una diferencia entre lo escrito y el acto de leer. Borges, permanentemente, habita la vida como si fuera la experiencia continua de una lectura inacabable. Por ejemplo, viaja mucho ya siendo ciego. Lo que \u201cve\u201d es lo que ha le\u00eddo: ve las ciudades que encontr\u00f3 en los libros o lo que le relatan. De este modo, el viaje lo retrotrae a su propia infancia, precisamente al momento exacto en el que la lectura se vuelve real y la realidad se convierte en literatura. Es como si ese Borges ni\u00f1o, el que lee <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las mil y una noches<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, a Stevenson, a Carlyle, a Mark Twain, rehiciera en ese proceso una continuidad con el Borges escritor, el Borges oracular, el Borges que luego se enfrenta al mundo.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Se podr\u00eda decir que todos los distintos Borges que lo habitan coinciden en uno solo, que es el Borges lector.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Me parece que la experiencia borgiana es una experiencia construida en el interior de las p\u00e1ginas le\u00eddas. Borges tambi\u00e9n aparece, muchas veces, como alguien demasiado ingenuo o excesivamente distanciado del mundanal ruido. \u00c9l mismo se ocup\u00f3 de que as\u00ed fuera, como alguien que dec\u00eda: \u201cYo hubiera querido ser un guerrero en las guerras de independencia del siglo XIX\u201d, y escribe un cuento formidable, \u201cEl sur\u201d, donde el protagonista, casi un hom\u00f3logo de \u00e9l mismo, va en busca de su origen m\u00edtico y muere de manera heroica frente a Borges, quien se ve a s\u00ed mismo como un pusil\u00e1nime, sin haber tenido ninguna aventura en su vida. Sin embargo, eso no es tan as\u00ed. Borges tuvo una vida previa a la ceguera; era un gran caminante de la ciudad, no de la ciudad iluminada, sino de la ciudad de claroscuros, de la ciudad de los m\u00e1rgenes. A Borges le hubiera gustado habitar de otro modo la periferia, el margen.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Claro, porque ve\u00eda lo heroico asociado al arrabal, a la pelea con el compadrito, un hero\u00edsmo que siempre dese\u00f3; por eso que el cuento \u201cEl sur\u201d se podr\u00eda leer como una po\u00e9tica de su propia vida.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> En Borges, la aventura es siempre literaria. Y hay algo de circularidad en su concepci\u00f3n del tiempo, algo que se expresa de manera clara en uno de sus cuentos, \u201cLas ruinas circulares\u201d, donde la historia de un mago que sue\u00f1a a su hijo da paso a la revelaci\u00f3n de que \u00e9l tambi\u00e9n es el producto del sue\u00f1o de otro. Por otra parte, en la escritura borgiana est\u00e1 la idea de las orillas, de los m\u00e1rgenes, est\u00e1 la idea de la periferia, y est\u00e1 tambi\u00e9n el centro. Puede ser le\u00eddo como un autor que est\u00e1 absolutamente atravesado por la literatura rioplatense y, al mismo tiempo, como un autor cosmopolita que es pol\u00edglota, que se fascina por la estructura bab\u00e9lica de la lengua.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Hay otro tema muy tuyo, en el sentido de que has escrito mucho sobre \u00e9l, que tiene que ver con un autor que aparece aqu\u00ed: claramente, Benjamin. Este cruce, que conoci\u00e9ndote a ti no es inesperado, pero s\u00ed lo es con Borges, est\u00e1 muy bien planteado en el libro, porque tocas todo el tema de lo jud\u00edo, lo que, si mal no recuerdo, llamas las filiaciones jud\u00edas. Y luego aparece Benjamin. \u00bfC\u00f3mo ves t\u00fa esa relaci\u00f3n entre lo benjaminiano, lo jud\u00edo y Borges?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Si extiendes ese cap\u00edtulo, que es una reescritura de un viejo ensayo de los a\u00f1os 90, surgi\u00f3 de una comprobaci\u00f3n elemental y sugestiva: los dos vivieron contempor\u00e1neamente en Suiza durante la Primera Guerra Mundial, Borges en Ginebra y Benjamin en Berna. Borges viaj\u00f3 a Ginebra acompa\u00f1ado por su familia y su padre, quien ya mostraba los s\u00edntomas de la ceguera que finalmente lo alcanzar\u00eda. Fue a ver a un oftalm\u00f3logo sin darse cuenta de que estaban entrando en una ratonera: la guerra estaba a punto de estallar, y tuvieron que quedarse en Ginebra durante cuatro a\u00f1os. Luego, pasaron un par de a\u00f1os m\u00e1s en Espa\u00f1a. Por otro lado, Benjamin huy\u00f3 de la guerra y se traslad\u00f3 a Berna, donde tuvo largas conversaciones con Gershom Scholem sobre muchos temas, incluidos algunos vinculados a lo jud\u00edo, al Talmud y a la c\u00e1bala. Fue all\u00ed donde escribi\u00f3 lo que se convertir\u00eda en su tesis doctoral sobre el romanticismo. Me interesaba ponerlos en juego en torno a determinadas cuestiones que ambos compart\u00edan. Primero, la biblioteca: Benjamin tiene un hermoso ensayo titulado \u201cDesembalando la biblioteca\u201d, que escribi\u00f3 ya en el exilio. En este texto, narra c\u00f3mo su biblioteca sufri\u00f3 las vicisitudes del destierro y c\u00f3mo consigui\u00f3 determinados libros en medio de la desposesi\u00f3n, c\u00f3mo se fue armando esa biblioteca, yendo a bibliotecas de viejo, a las librer\u00edas de viejo, c\u00f3mo una ciudad se conoce si uno va buscando precisamente esos objetos, que en este caso son los libros. Benjamin establece una relaci\u00f3n entre la biblioteca y el caminar la ciudad, y ve tambi\u00e9n en la biblioteca la idea de la infinitud, la idea del universo. Y obviamente, esos son temas borgianos 100%. Los dos ten\u00edan en com\u00fan que Benjamin construy\u00f3 una teor\u00eda alrededor de eso a trav\u00e9s de la figura del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fl\u00e2neur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y su interpretaci\u00f3n del Par\u00eds del siglo XIX est\u00e1 directamente ligada a la cuesti\u00f3n de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fl\u00e2nerie<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el paseante, el que recorre la ciudad. Y Borges hizo del caminar Buenos Aires casi una obra de arte.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Es interesante porque, quitando las particularidades borgianas de sus lecturas, en \u00e9l lo que hay es una impronta del Cono Sur, que comparte con escritores chilenos, uruguayos y argentinos. Son escritores con muy poca preocupaci\u00f3n por lo latinoamericano. Son escritores que descubren Am\u00e9rica Latina y, al mismo tiempo, se manejan a la perfecci\u00f3n con la literatura nacional y con otras tradiciones literarias en otras lenguas.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Es cierto. Esa es la diferencia con, por ejemplo, una parte significativa de los escritores can\u00f3nicos de Colombia, M\u00e9xico, Bolivia o Brasil, que est\u00e1n m\u00e1s inmersos en su propia tradici\u00f3n. La literatura del Cono Sur produce un mestizaje entre un claro arraigo en la problem\u00e1tica del lenguaje nacional y de las vicisitudes nacionales, junto con una fuerte formaci\u00f3n europea, por llamarla de alguna manera.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfTambi\u00e9n ser\u00eda una forma de la provincia, una forma de ser cosmopolita en los extremos del mundo?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> S\u00ed, y al mismo tiempo, se puede romper la idea de la pura deuda, digamos. El cosmopolitismo de esos autores no implica una extranjer\u00eda en su patria; es, en realidad, una forma de releer de manera m\u00e1s intensa su propia relaci\u00f3n con lo territorial y con la lengua propia.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Otra pregunta que tengo es sobre una cuesti\u00f3n estil\u00edstica. S\u00e9 que el libro ha sido escrito a trav\u00e9s de un m\u00e9todo que has patentado \u201capropiaci\u00f3n gozosa\u201d (risas). Sin embargo, en \u00e9l se intercalan segmentos en cursivas que son literarios, narrativos e incluso po\u00e9ticos, que revisan un personaje que no se nombra. Mi pregunta es: \u00bfcu\u00e1l es la funci\u00f3n de esta estrategia?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> De repente me surgi\u00f3. Mi territorio expresivo es el ensayo, y considero el ensayo como un viaje literario. Tiene ese gusto anfibio: trajina lo po\u00e9tico, lo narrativo, lo literario, la experimentaci\u00f3n, lo inacabado, y, al mismo tiempo, se arma de lo que llamar\u00edamos un trabajo de investigaci\u00f3n, un trabajo erudito, etc\u00e9tera. Creo que en nuestros pa\u00edses hay una gran tradici\u00f3n ensay\u00edstica. Y para m\u00ed, el ensayo siempre deja fluir la preocupaci\u00f3n por el estilo. Aparte, considero que el estilo es decisivo a la hora de transmitir una idea, y es antag\u00f3nico a la reducci\u00f3n monogr\u00e1fica o al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">paper<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Me apareci\u00f3 la necesidad de interrumpir la narraci\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sica del ensayo, con una interferencia algo ficcional. Poner a Borges, meterme un poco imaginariamente en Borges, en Ginebra, prepar\u00e1ndose para la muerte.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Claro, no quer\u00eda dejarlo pasar. Me produjo mucha curiosidad, porque me gener\u00f3 esa conexi\u00f3n en la cabeza con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La muerte de Virgilio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Hermann Broch.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> S\u00ed, s\u00ed, s\u00ed. Y de Broch, que siempre me impresion\u00f3\u2026<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Claro. Y t\u00fa vas viendo a ese personaje del cual est\u00e1s hablando desde afuera, pero ya lo empiezas a ver desde adentro.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n puede ser que haya una cierta necesidad en un punto de mimetizar lo que iba escribiendo con el propio Borges, como si ese momento m\u00e1s narrativo fuera como una forma de introducir a Borges en lo que yo estaba escribiendo sobre Borges. Incluso cuando iba releyendo lo ya escrito y descubr\u00eda la presencia brutal de esos adjetivos y esos sustantivos tan borgeanos me propuse limpiarlo de algunos de esos modismos tan elocuentes, pero sent\u00eda que eso era casi imposible porque me acabar\u00eda traicionando.<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Quisiera cerrar esta conversaci\u00f3n con una pregunta m\u00e1s personal. Yo, aqu\u00ed, soy un lector de tu libro y digo: \u201cVi esto, vi esto otro, me gust\u00f3 esto, estoy en desacuerdo con lo otro\u201d. Pero mi pregunta es: \u00bfc\u00f3mo te gustar\u00eda a ti que fuera le\u00eddo este libro?<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Como la felicidad de un lector. Yo no concibo mi vida sin la largu\u00edsima y ya oce\u00e1nica traves\u00eda por los libros. Me encantar\u00eda que quienes lean este libro sientan que ah\u00ed hay una celebraci\u00f3n en tiempos de intemperie, en tiempos de reaccionarismo ignorante, que hay una celebraci\u00f3n de ese viaje siempre abierto que es el viaje por la literatura, por las escrituras, por las bibliotecas. Para m\u00ed la patria de verdad es el libro. Y con Borges siento que se juega eso. Es quiz\u00e1s un libro en el mejor sentido benjaminiano de la nostalgia, que no es quedar aprisionado de manera cerrada y paralizante en una experiencia del pasado maravillosa que ya no regresa m\u00e1s, sino una actualizaci\u00f3n permanente de aquellos momentos \u00fanicos que te devuelve la lectura y la complicidad con el lector estar\u00eda en eso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Ricardo, mil gracias por esta maravillosa conversaci\u00f3n. As\u00ed que vamos entonces a cerrar invitando a todos nuestros lectores a leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La biblioteca infinita. Leer y desleer a Borges<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Ricardo Forster.<\/span><\/p>\n<p><b>R.F.:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Gracias, Marcelo. Para m\u00ed un placer y un honor esta entrevista, de verdad me encant\u00f3. Y bueno, adelante y a seguir insistiendo que estas cosas son las que valen.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Ricardo Forster, fil\u00f3sofo y escritor argentino.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><b><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-39253 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-de-bio_Ricardo-Forster-1-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-de-bio_Ricardo-Forster-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-de-bio_Ricardo-Forster-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Foto-de-bio_Ricardo-Forster-1.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Ricardo Forster<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (Buenos Aires, 1957) es doctor en filosof\u00eda, profesor e investigador consultor de la Universidad de Buenos Aires. Ha sido Distinguished Professor de las Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez Lectures and Seminars de la Universidad de Maryland, y profesor invitado en universidades de M\u00e9xico, Estados Unidos, Espa\u00f1a, Colombia, Alemania, Brasil, Chile, Israel, Uruguay, Per\u00fa y Rep\u00fablica Checa. Entre sus libros cabe mencionar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El exilio de la palabra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1997), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00edtica y sospecha<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2003), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mesianismo, nihilismo y redenci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De Abraham a Spinoza, de Marx a Benjamin<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2005), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los hermeneutas de la noche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2009), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Benjamin. Una introducci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2009), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La muerte del h\u00e9roe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2011), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nicol\u00e1s Casullo. Semblanza de un intelectual comprometido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2013), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La anomal\u00eda kirchnerista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2013), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La traves\u00eda del abismo. Mal y modernidad en Walter Benjamin<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2014), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Huellas que regresan. Sobre la naturaleza, la infancia, los viajes y los libros<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2018), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La sociedad invernadero<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2019), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El derrumbe del Palacio de Cristal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2020), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Por el desfiladero de la cultura y la barbarie. En torno a lo jud\u00edo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2022) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El ensayo como filosof\u00eda. Sobre Benjamin y Adorno<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2022).<\/span><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Forster ha pasado toda su vida junto con las ideas: como profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires, como pensador p\u00fablico y privado \u2014testigo y actor de la pol\u00edtica argentina\u2014 y como un lector voraz y apasionado de la filosof\u00eda, la historia y la literatura. Su \u00faltimo libro, La biblioteca infinita. Leer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39006,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2890],"tags":[5254],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[3027],"class_list":["post-39152","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","tag-numero-33","lal_author-marcelo-rioseco-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39152"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39979,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39152\/revisions\/39979"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39006"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39152"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=39152"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=39152"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=39152"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=39152"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=39152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}