{"id":3820,"date":"2020-05-15T04:41:42","date_gmt":"2020-05-15T10:41:42","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/05\/nuestra-parte-de-noche-reading-mariana-enriquez-and-problems-political-marcelo-rioseco\/"},"modified":"2023-06-05T21:06:37","modified_gmt":"2023-06-06T03:06:37","slug":"nuestra-parte-de-noche-reading-mariana-enriquez-and-problems-political-marcelo-rioseco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/05\/nuestra-parte-de-noche-reading-mariana-enriquez-and-problems-political-marcelo-rioseco\/","title":{"rendered":"&#8220;Nuestra parte de noche: leer a Mariana Enr\u00edquez y los problemas de lo pol\u00edtico&#8221; de Marcelo Rioseco"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<p>El horror es la marca de f\u00e1brica de la literatura de Mariana Enr\u00edquez. No de toda, por supuesto, pero al menos de sus tres \u00faltimos libros. Se la lee como una escritora de g\u00e9nero y tanto ella como su obra reciben distintos r\u00f3tulos y clasificaciones. Quiz\u00e1s, como a toda artista verdaderamente original, a Mariana Enr\u00edquez se la trata de entender m\u00e1s por lo que hay de parecido en su literatura con la tradici\u00f3n literaria argentina y menos por la verdadera originalidad de su proyecto literario, el cual, con la publicaci\u00f3n en febrero de este a\u00f1o de <i>Nuestra parte de noche <\/i>(Anagrama, 2020), reci\u00e9n comienza a develarse en toda su totalidad.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo leer entonces la literatura de Mariana Enr\u00edquez?<\/p>\n<p>Primero dando cuenta del campo minado que rodea su proyecto literario.<\/p>\n<p>Dos ejemplos inevitables. Primero, la academia la lee, la analiza y la acepta desde su prisma pol\u00edtico. Se tratar\u00eda de una escritora feminista cuya literatura de horror bien podr\u00eda leerse como una met\u00e1fora de los horrores de la dictadura argentina o como una literatura que no se resta a la denuncia incluso de las anomal\u00edas del modelo neoliberal. Es cierto que Enr\u00edquez escribe con la historia de su pa\u00eds a sus espaldas (\u00bfy qui\u00e9n no?), pero esta lectura termina por ser reductiva, pues la tesis que propone es algo as\u00ed como \u201cla literatura de g\u00e9nero es otra manera de decir lo que la literatura del realismo social viene diciendo desde siempre\u201d. No quiero censurar esta lectura, solo se\u00f1alar un hecho: la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de una obra literaria escrita en Am\u00e9rica Latina siempre es una ventaja para la recepci\u00f3n de obras que juegan en una cancha tan rayada como la literatura de g\u00e9nero. Y m\u00e1s a\u00fan entre nosotros, la nuestra es una literatura que tiene un temor cervical a parecer fr\u00edvola o ser acusada de comercial.<\/p>\n<p>La otra lectura de la obra de Mariana est\u00e1 m\u00e1s cerca de la cr\u00edtica period\u00edstica, la que lee considerando los premios, las carreras literarias, los \u00e9xitos de los libros; la cual a\u00fan cree, afortunadamente, que existen libros buenos y otros no tan buenos. El riesgo aqu\u00ed me parece, es mayor, sin embargo \u2014aunque no es exactamente el caso de Enr\u00edquez. El peligro es caer en el r\u00f3tulo de \u201cescritora de g\u00e9nero\u201d como si fuera una literatura limitada en sus temas (o definida por ellos), una forma lograda del entretenimiento o ambas cosas. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Mariana Enr\u00edquez dentro de este <i>puzzle<\/i> dibujado con cierto \u00e1nimo generalizador?, tentativamente, entre estos dos extremos. Una pregunta que nos propone su obra es la siguiente: \u00bfse puede hacer una literatura de g\u00e9nero que explore la problem\u00e1tica social y pol\u00edtica de una sociedad dada y, al mismo tiempo, aceptar de antemano ciertas convenciones literarias que son tambi\u00e9n convenciones de mercado?<\/p>\n<p>La respuesta no es f\u00e1cil. La literatura latinoamericana no puede esquivar la realidad a riesgo de despolitizarse. Por otro lado, trabajar la realidad, implica narrar cierta dimensi\u00f3n de lo pol\u00edtico, de lo nacional, de una cierta idea de un nosotros que comparte un espacio com\u00fan.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica ser\u00eda como un campo minado para las literaturas de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica tambi\u00e9n puede ser \u201cla casa de Adela\u201d de la literatura de g\u00e9nero. Un ejemplo. En la novela de Enr\u00edquez, <i>Nuestra parte de noche<\/i>, el horror pol\u00edtico presentado como trasfondo hist\u00f3rico (la dictadura militar argentina y los desaparecidos) \u201ccompite\u201d a ratos con el horror sobrenatural de la Orden y la espeluznante amenaza de la Oscuridad. El riesgo es evidente, los horrores de la historia pueden terminar cancelando, a un proyecto literario como este, su dimensi\u00f3n metaf\u00edsica. Ausente la pol\u00edtica, por otro lado, nos enfrentarnos al horror desnudo en una realidad cotidiana igualmente desnuda. Esa fue la genialidad y la modernidad del g\u00e9nero en manos de escritores como Stephen King, que el horror se acrecienta cuando la realidad en la cual emerge es cotidiana, incluso anodina, como si existiera un mundo aparte a punto de cortarnos en cuello al menor descuido. El tema es complejo, pero, al menos, vale la pena pensar la pol\u00edtica como un problema para la imaginaci\u00f3n dentro de las literaturas del tercer mundo, las cuales parecen condenadas irredimiblemente a lo social y a la construcci\u00f3n, por consiguiente, de un sujeto social.<\/p>\n<p>Pero Mariana Enr\u00edquez ha sabido sortear estos problemas con notable inteligencia. Su narrativa tiene una dimensi\u00f3n pol\u00edtica cuidadosamente controlada. La pregunta que me hac\u00eda antes me parece importante porque esta no es una literatura realista, sino de g\u00e9nero \u2014y cualquiera que \u00e9ste sea\u2014 corre con desventaja. Le juegan en contra los prejuicios que de ellas se tienen y la buena acogida que recibe en el mercado editorial.<\/p>\n<p>\u00bfLos sospechosos de siempre?<\/p>\n<p>Puede ser, pero no me parece que toda la obra de Mariana Enr\u00edquez sea de g\u00e9nero, sino una literatura que ha ido hacia un g\u00e9nero y que en ese tr\u00e1nsito el denominador com\u00fan ha sido el horror. Esta idea no es m\u00eda, la sugiri\u00f3 Nayeli Garc\u00eda en un art\u00edculo publicado en la Revista de la Universidad de M\u00e9xico a comienzos de este a\u00f1o: \u201cDa la impresi\u00f3n de que desde <i>Bajar es lo peor<\/i> (su primera novela, 1995) Mariana Enr\u00edquez estuvo ensayando formas de llegar a un libro que finalmente vemos hoy publicado.<b> <\/b><i>Nuestra parte de noche<\/i> [\u2026] es una suerte de consagraci\u00f3n.\u201d Esta lectura me parece que da cuenta de un prolongado ejercicio de escritura, de b\u00fasquedas literarias y, por consiguiente, de resolver problemas y adquirir oficio. Las novelas no se escriben solas, las escribe quien aprendi\u00f3 a escribir un texto de ficci\u00f3n con los a\u00f1os, con los fracasos, con las ciento de p\u00e1ginas desechadas y vueltas a escribir. Por supuesto que no se trata de un ejercicio en el vac\u00edo, una cuesti\u00f3n puramente formal, esteticista. Al contrario, se trata de una b\u00fasqueda para darle forma a ese lenguaje con el cual las viejas obsesiones de siempre cobrar\u00e1n una forma literaria. \u00bfNo fue Flaubert quien afirm\u00f3 que cuando escrib\u00eda mal parec\u00eda que estuviera mintiendo?<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de una forma es la b\u00fasqueda incesante y quiz\u00e1s cada libro publicado sea un triunfo, al menos parcial, de esa b\u00fasqueda.<\/p>\n<p>En el caso de Mariana Enr\u00edquez todo parece indicar que <i>Nuestra parte de noche<\/i> es una novela que hizo desembocar el horror en la literatura g\u00f3tica argentina. Lo interesante es que cuando Mariana lleg\u00f3 a ese g\u00e9nero no hab\u00eda nadie all\u00ed, o sea, que lleg\u00f3 a poner la bandera quiz\u00e1s sin propon\u00e9rselo siquiera, simplemente siendo fiel a sus propias obsesiones como escritora. No es raro este hecho. Sabemos que nuestra literatura padece de una obsesi\u00f3n incurable por el realismo y que los g\u00e9neros de imaginaci\u00f3n son escasos en todo el continente. Basta tomar cualquier antolog\u00eda de literatura fant\u00e1stica latinoamericana para darse cuenta de inmediato de que ning\u00fan escritor o escritora es realmente un escritor de g\u00e9nero. La literatura fant\u00e1stica es una excepci\u00f3n a una penosa regla. Al menos hasta ahora.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa entonces cuando una escritora inaugura un g\u00e9nero que no exist\u00eda y pone como primer ladrillo un libro-monstruo y, al mismo tiempo, monstruoso, de casi 700 p\u00e1ginas? Pues bien, lo funda. As\u00ed de simple y el caso de Enr\u00edquez es incluso parad\u00f3jico, pues no se trata de una autora experimental, sino, al contrario, de una escritora convencional, cuidadosa de las formas, respetuosa de las convenciones. No es una literatura que impugna o deconstruye el g\u00e9nero de horror, pues Enr\u00edquez sabe que no hay nada que derribar, pues la casa a\u00fan no se ha construido. La diferencia radica en la imaginaci\u00f3n que posee Mariana Enr\u00edquez e incluso la valent\u00eda (en el sentido que usaba el t\u00e9rmino Roberto Bola\u00f1o) para arriesgarse en un g\u00e9nero casi sin ninguna tradici\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. Hay algo de vanguardista en el gesto de Mariana, pero sin arrestos ad\u00e1nicos o nihilistas de nuestras vanguardias hist\u00f3ricas. En este sentido, despu\u00e9s de sus dos libros de cuentos, me parece evidente que <i>Nuestra parte de noche<\/i> inaugura un nuevo g\u00e9nero en Am\u00e9rica Latina. Afirmaci\u00f3n que es tambi\u00e9n una apuesta y una provocaci\u00f3n. No se trata de un antes o un despu\u00e9s, ni de catalogar esta novela como un texto fundamental, todos, r\u00f3tulos que huelen a consagraciones mortuorias. Se trata simplemente de que esta novela ahora est\u00e1 all\u00ed y antes no estaba. El que quiera seguir en esa apuesta deber\u00e1 recoger esa posta a menos que alguien haya descubierto otra manera de construir la tradici\u00f3n literaria de un pa\u00eds cualquiera.<\/p>\n<p>Es un hecho feliz, no pasa todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u00bfTanto as\u00ed?, podr\u00eda cuestionar alguien con raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Imposible saberlo ahora. Lo prudente es esperar. Por lo pronto se puede constatar un hecho: <i>Nuestra parte de noche<\/i> es una novela de ambiciones totales y como tal contiene aciertos y fracasos. Pero las novelas totales no se eval\u00faan por los detalles sino por lo mismo que las caracteriza, por su totalidad. En este sentido es una novela que tiene algo de <i>Los detectives salvajes<\/i> de Bola\u00f1o. Son novelas que apuestan a establecer algo por s\u00ed solas.<\/p>\n<p>Y en este caso, \u00bfse tratar\u00eda de una novela g\u00f3tica?<\/p>\n<p>Veamos. La afirmaci\u00f3n de que <i>Nuestra parte de noche<\/i> es una novela g\u00f3tica a secas es algo apresurada, pues no existe ninguna novela latinoamericana con la que se le pueda comparar. En rigor, el concepto de lo g\u00f3tico se aplica rigurosamente a un tipo de novela del mismo nombre que tuvo su mayor popularidad alrededor del 1810 en Inglaterra y cuyo perfeccionamiento y sofisticaci\u00f3n \u2014como ha se\u00f1alado Nick Groom en <i>The Gothic <\/i>(2012)\u2014 le tom\u00f3 casi todo el siglo XIX. Enr\u00edquez trabaja el g\u00f3tico, de eso no hay ninguna duda, pero no repite autom\u00e1ticamente una tradici\u00f3n, sino que traslada esos elementos a la realidad argentina con sus consiguientes particularidades locales. Creo que ser\u00eda m\u00e1s acertado hablar de \u201cel nuevo g\u00f3tico argentino\u201d. O algo similar. La aclaraci\u00f3n no es ociosa, permite suponer que en esta novela hay variaciones, originalidad, desprendimiento de los textos que han servido como los modelos originales y, por, sobre todo, sirve para insertar lo que tiene m\u00e1s de \u00fanico esta novela, su ser (si es posible formularlo de esta manera) argentino.<\/p>\n<p>Las definiciones a veces sirven. \u00bfY qu\u00e9 son los g\u00e9neros sino definiciones literarias?<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s valdr\u00eda la pena desarrollar el concepto de \u201cg\u00f3tico\u201d un poco m\u00e1s en el contexto de lo que Groom denomina la \u201cimaginaci\u00f3n g\u00f3tica\u201d y que es, me parece, la fuerza creativa que cruza la novela de Enr\u00edquez. Un tipo de imaginaci\u00f3n que es capaz de producir efectos de terror mediante la creaci\u00f3n de lo sublime \u2014en los t\u00e9rminos que los entendi\u00f3 Edmund Burke en su famoso ensayo <i>A Philosophical Enquiry into the Origin of our Ideas of the Sublime and Beautiful <\/i>(1757)\u2014: la creencia de que de que las ideas acerca del dolor son m\u00e1s poderosas que las ideas acerca del placer y que el dolor m\u00e1s fuerte es el miedo a morir (toda la novela est\u00e1 cruzada por la inminente muerte de Juan Peterson y los peligros que, por lo mismo, corre su hijo Gaspar). O sea, lo sublime, seg\u00fan Burke, es la pasi\u00f3n m\u00e1s fuerte que puede ser asociada al terror. No solo eso, lo sublime puede agobiar y nublar la raz\u00f3n, y su mejor forma de comunicaci\u00f3n con el lector es la oscuridad (elemento y tema central de la novela de Enr\u00edquez).<\/p>\n<p>Para entender la novela g\u00f3tica inglesa Groom propone \u201c7 tipos de oscuridades\u201d. Estas son (hago una sucinta enumeraci\u00f3n):\u00a0 1) meteorol\u00f3gicas (presencia de niebla, bruma, tormentas, oscuridad, sombras, etc.), 2) topogr\u00e1ficas (bosques impenetrables, monta\u00f1as inaccesibles, oc\u00e9anos sin l\u00edmites), 3) arquitect\u00f3nicas (torres, prisiones, castillos, tumbas, criptas, pasajes secretos, puertas cerradas), 4) materiales (m\u00e1scaras, disfraces, velos), 5) textuales (rumores, folclore, manuscritos indescifrables, oscuros dialectos, historias dentro de historias), 6) espirituales (misterios religiosos, magia, ocultismo, satanismo, rituales), y 7) sicol\u00f3gicas (sue\u00f1os, visiones, alucinaciones, locura, personalidades escindidas, presencias fantasmales, muerte, hechizos). No hay que ir muy lejos para ver c\u00f3mo las casas (incluso la que zumba) y casonas de campo presentes en la novela de Enr\u00edquez, sumadas a la presencia de una Orden secreta, sangrientos rituales, m\u00e9diums que se desgastan en su contacto con la Oscuridad, puertas que llevan a otras realidades, mitos de origen popular, calabozos, visiones; coinciden puntos por punto (unas veces m\u00e1s que otras) con la taxonom\u00eda propuesta por Groom. Esta coincidencia no puede ser sino feliz. Demuestra un hecho muy sencillo: por fin encontramos en Am\u00e9rica Latina a una escritora que conoce los elementos que componen el g\u00e9nero en el cual trabaja (cosa que nunca aprendieron ni Bola\u00f1o ni Piglia en lo que se refiere a la novela policial). No es mucho pedir entonces que el conocimiento de lo anterior sea el \u201cpiso m\u00ednimo\u201d para poder construir una novela \u201cneog\u00f3tica\u201d. Y tambi\u00e9n para poder leerla con cierta competencia.<\/p>\n<p>Solo a partir de all\u00ed se puede comenzar a hablar en serio, a entender su aporte y su originalidad, la cual no reside en esto que veo como un punto de partida (las convenciones del g\u00e9nero) ni tampoco en la apuesta por una estructura no lineal (6 secciones contadas de manera alternada en el tiempo por distintos narradores). Hay all\u00ed un aporte innegable, pero no en t\u00e9rminos de g\u00e9nero sino en t\u00e9rminos novel\u00edsticos, en la construcci\u00f3n de una ficci\u00f3n s\u00f3lida y veros\u00edmil en sus convenciones. Su originalidad \u2014quiero insistir en ello y tambi\u00e9n su valent\u00eda creativa\u2014 est\u00e1 en haberse atrevido a escribir en un g\u00e9nero inexistente en la Argentina (al menos, en estado puro) y catalogado como poco serio (a pesar de contener en otros idiomas varias obras maestras de la literatura universal). Dicho de otro modo, aqu\u00ed la puerta hacia una nueva literatura en espa\u00f1ol la ha abierto la extra\u00f1a y arriesgada imaginaci\u00f3n de Mariana Enr\u00edquez, una imaginaci\u00f3n que parece comenzar a derrotar en Am\u00e9rica Latina a la realidad nuevamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b id=\"docs-internal-guid-e8800ac2-7fff-98af-f685-815539dc72b3\"><a href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/number-14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Visita nuestra p\u00e1gina de Bookshop para comprar libros de Mariana Enr\u00edquez y apoyar a las librer\u00edas locales.<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Horror is the trademark of the literature of Mariana Enriquez. Not of all of her writings, of course, but at least of her three most recent books. She is read as a genre writer, and both the writer and her work have received various labels and classifications. Perhaps, as with all truly original artists, audiences try to understand Mariana Enriquez more through her proximity to the Argentine literary tradition and less through the true originality of her literary project: a project which, with the publication in February of this year of <i>Nuestra parte de noche<\/i> [Our share of night] (Anagrama, 2020), has just begun to be unveiled in its full scale.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3817,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2982,4450],"genre":[2025],"pretext":[],"section":[2424],"translator":[2458],"lal_author":[3027],"class_list":["post-3820","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-argentina-es","tag-numero-14","genre-featured-author-es","section-featured-author-mariana-enriquez-es-2","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-marcelo-rioseco-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3820\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3817"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3820"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=3820"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=3820"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=3820"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=3820"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=3820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}