{"id":38010,"date":"2024-12-11T10:03:40","date_gmt":"2024-12-11T16:03:40","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=38010"},"modified":"2024-12-18T21:33:54","modified_gmt":"2024-12-19T03:33:54","slug":"__trashed-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/12\/__trashed-13\/","title":{"rendered":"El velorio"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me acometi\u00f3 de pronto un sentimiento de irrealidad dif\u00edcil de describir. Sucedi\u00f3, debo decirlo, mientras estaba en el ba\u00f1o, despu\u00e9s del almuerzo. O\u00ed a Fern\u00e1ndez entrando al ba\u00f1o y silbando una melod\u00eda alegre, luego la puerta cerr\u00e1ndose, el sonido del cierre del pantal\u00f3n que bajaba y el l\u00edquido rebotando contra el urinario, el cierre subiendo, Fern\u00e1ndez todav\u00eda silbando mientras se lavaba las manos y se las secaba, la puerta abri\u00e9ndose y cerr\u00e1ndose otra vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue precisamente cuando dej\u00e9 de o\u00edr el silbido de Fern\u00e1ndez que me sent\u00ed perdido y supe que todo era irremediable. Vi mi pantal\u00f3n arrugado cayendo sobre mis zapatos, vi mis muslos blancos con dos c\u00edrculos enrojecidos por haber puesto encima los codos, vi mi corbata echada a un lado, por sobre el hombro, para que no se fuera a manchar, y todo me pareci\u00f3 falso. La oficina, los informes, el almuerzo, la colega nueva, el ba\u00f1o, los dos \u00faltimos botones de mi camisa desabrochados, Fern\u00e1ndez y su silbido alegre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esto no tiene ninguna importancia para los hechos que voy a relatar ahora. Explican, sin embargo, por qu\u00e9 me ofrec\u00ed para ir a buscar al aeropuerto a un socio extranjero de la firma, misi\u00f3n recurrente que todos rechaz\u00e1bamos con las peores excusas. Hab\u00eda que estar en el aeropuerto a las seis de la tarde. El jefe prestaba el auto y pagaba el taxi de regreso despu\u00e9s de dejar al socio en el hotel y en su casa al auto. Al ofrecerme recib\u00ed adem\u00e1s una sonrisa de mi jefe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero una vez en la autopista tom\u00e9 la primera salida hacia el sur y segu\u00ed recto hasta que se prendi\u00f3 la luz de la bencina, a eso de la medianoche. No respond\u00ed en ning\u00fan momento las llamadas de mi jefe. Vi una bencinera en el camino; en vez de detenerme pas\u00e9 de largo, arrastrado por algo que pod\u00eda ser la locura o, mucho m\u00e1s probable, la certeza dolorosa de que mi vida hab\u00eda tocado fondo hac\u00eda muchos a\u00f1os y no ten\u00eda absolutamente nada que perder, mucho menos algo que ganar. La bencinera qued\u00f3 atr\u00e1s. Sin pensarlo sal\u00ed luego de la carretera tomando un camino asfaltado hacia la costa que pronto fue un camino de tierra y luego con suerte un camino, donde el auto finalmente se detuvo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me sent\u00ed conforme. Pasaron todav\u00eda unos segundos antes de ser consciente del tama\u00f1o de mi estupidez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00ed del auto pese a la lluvia. \u00bfExistir\u00eda alguna bencinera por esos parajes del diablo? Caminando de regreso hacia la que estaba en la carretera pod\u00eda tardar unas dos horas, si no me com\u00edan primero los perros. Ante la ausencia de cualquier plan, camin\u00e9 en direcci\u00f3n contraria, hacia la costa, sin preocuparme de echar llave al auto. Tampoco me tom\u00e9 la molestia de orillarlo para dejar el paso a otro auto perdido e improbable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No se o\u00eda nada m\u00e1s que la lluvia y mis pasos y a veces el canto de un p\u00e1jaro que no encontrar\u00eda el nido. Sent\u00eda la imperiosa necesidad de estar en otro lugar, de tener otro pasado y otro futuro, de ser otro, alguien m\u00e1s, algo m\u00e1s. Por sobre todas las cosas, no quer\u00eda seguir moj\u00e1ndome.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un momento me detuve y cre\u00ed o\u00edr pasos. Me qued\u00e9 alerta un segundo. Me pareci\u00f3 ver que una sombra caminaba hac\u00eda m\u00ed, pero era imposible saberlo con certeza en medio de la oscuridad y la tormenta. Record\u00e9 las historias del diablo que contaba mi abuela por lado de los Elizalde. Hab\u00eda vivido en su juventud en un fundo sure\u00f1o, Las Nalcas creo que se llamaba, pasando las tardes eternas mirando la lluvia, aburrida de ser la hija del patr\u00f3n. A\u00f1os m\u00e1s tarde vendi\u00f3 la parte que le toc\u00f3 en herencia a un hermano suyo y se fue a la capital, pero la lluvia la acompa\u00f1\u00f3 hasta su muerte. Mi padre, su yerno, dec\u00eda por lo bajo que ten\u00eda marcada la cruz del sur. Al pensar en esas historias que o\u00ed de ni\u00f1o un escalofr\u00edo me recorri\u00f3 el cuerpo, pero me tranquilic\u00e9 pensando en que si se aparec\u00eda el diablo al menos podr\u00eda venderle el alma. Mi abuela tambi\u00e9n dec\u00eda que la noche tra\u00eda muchos ruidos y que era mejor acostumbrarse a ello. Espant\u00e9 los recuerdos como quien espanta a una mosca, porque por supuesto no hab\u00eda nadie m\u00e1s y mucho menos estaba el diablo. Retom\u00e9 la marcha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Reci\u00e9n despu\u00e9s de andar cerca de una hora por ese camino oscuro de piedra y tierra surgieron las primeras casas. Quise mirar la hora en mi celular; not\u00e9 que se me hab\u00eda quedado en el auto. Llov\u00eda cada vez m\u00e1s fuerte, pero no parec\u00eda posible encontrar un hospedaje entre esas casas azarosas, insertadas como por casualidad en un desierto verde y oscuro, un desierto de barro. Di vueltas por el caser\u00edo como un perro. Al final abr\u00ed los brazos, me golpe\u00e9 en los muslos y comenc\u00e9 a caminar de regreso, con la \u00fanica idea de dormir en el auto y dejar los problemas para cuando amainara la tormenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces descubr\u00ed una casa alargada de la cual sal\u00edan t\u00edmidamente algunas luces por las ventanas, una casa maltrechamente erguida en un terreno grande, solitaria. Me encamin\u00e9 hacia all\u00e1. Me sent\u00eda d\u00e9bil por el hambre y por el fr\u00edo, y quise imaginar una familia sure\u00f1a terminando de cenar e invit\u00e1ndome a acabar lo que hab\u00eda sobrado. Pens\u00e9 incluso en una bella mujer, tal vez la hija, que ofrecer\u00eda dejarme su cama por esa noche. Imagin\u00e9 una salamandra encendida, la posibilidad de secar la ropa. A medida que me acercaba, sin embargo, hube de reemplazar mis fantas\u00edas, pues de la casa se o\u00edan voces y una guitarra. Tal vez una fiesta, un cumplea\u00f1os. Hab\u00eda un port\u00f3n rudimentario, amarrado con un alambre a un palo de madera; el tipo de cerca para animales. Me pareci\u00f3 poco probable una fiesta en d\u00eda martes, sobre todo con ese fr\u00edo y de madrugada. Avanc\u00e9 con cuidado, tem\u00eda que salieran perros. Cuando llegu\u00e9 a la casa, toqu\u00e9 a la puerta tres veces. Me abri\u00f3 al instante una mujer de mediana edad, con ojeras profundas. Parec\u00eda demacrada por el dolor o el cansancio o por ambas cosas. Iba a excusarme por la hora y a explicar mi presencia, pero no fue necesario: ella me abraz\u00f3 con fuerza, sentidamente, y pese a la sorpresa cre\u00ed que deb\u00eda de responderle el abrazo. Ella agradeci\u00f3 el gesto. Por encima de su hombro observ\u00e9 que dentro de la casa hab\u00eda m\u00e1s gente, doce personas seg\u00fan pude comprobar pronto. La penumbra era disimulada por seis velas, tres a cada lado de un caj\u00f3n rectangular de madera: un ata\u00fad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Pens\u00e1bamos que no se hab\u00eda enterado \u2014dijo la mujer a modo de saludo y me invit\u00f3 a pasar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entr\u00e9 a la casa esperando el momento oportuno para explicarme y preguntar d\u00f3nde podr\u00eda encontrar una bencinera. Sin embargo, el resto de las personas se puso de pie al verme y uno a uno me fueron saludando con formalidad, como si yo fuera una persona importante o como si todos los forasteros fueran personas importantes en ese caser\u00edo infame. La mayor\u00eda lloraba. Mis ojos enrojecidos por el viaje y el cansancio deben haber parecido adecuados al momento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Asiento, por favor \u2014dijo la mujer que me hab\u00eda abierto la puerta\u2014. \u00bfTiene hambre?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Asent\u00ed con la cabeza. Pens\u00e9 que pod\u00eda explicar mi presencia despu\u00e9s de comer algo. La mujer sali\u00f3 del peque\u00f1o living y entr\u00f3 a lo que, supuse, era la cocina. Tal como hab\u00eda imaginado, la salamandra estaba encendida y se sent\u00eda un calor reconfortante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Pr\u00e9steme la chaqueta y los zapatos, viene estilando \u2014me dijo un hombre que, me pareci\u00f3, era el marido de la mujer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le pas\u00e9 ambas cosas intentando una sonrisa. El hombre los puso junto al fuego y luego me entreg\u00f3 dos calcetines de lana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014P\u00f3ngase estos si quiere, si no se va a entumecer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me los puse en el acto. La sensaci\u00f3n era agradable. Me sent\u00e9 en una silla, como una m\u00e1s de ellos, y eso parec\u00eda incomodarlos porque el de la guitarra no supo si seguir tocando o callarse de una buena vez. A m\u00ed me ten\u00edan sin cuidado, por supuesto, y de pronto me sent\u00ed tan cansado que cre\u00ed que podr\u00eda dormirme ah\u00ed mismo. Al final el de la guitarra se decidi\u00f3 por seguir cantando. La melod\u00eda era triste. Los dem\u00e1s acompa\u00f1aban con los ojos, mirando el ata\u00fad. La curiosidad venci\u00f3 al sue\u00f1o y me puse de pie para acercarme al caj\u00f3n. Estaba cerrado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ahora se lo abro. Est\u00e1bamos esperando que llegara la ni\u00f1a que la iba a arreglar un poquito, pero parece que va a venir ma\u00f1ana \u2014me dijo un hombre joven, de bigote, y abri\u00f3 la tapa superior del caj\u00f3n de madera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se trataba de una hermosa joven de unos veinte a\u00f1os. Ten\u00eda los ojos cerrados y la boca un poco abierta. Coincid\u00ed en que le vendr\u00eda bien un maquillaje, quiz\u00e1 algod\u00f3n dentro de la boca como he visto hacer. El pelo, largo, liso, parec\u00eda reci\u00e9n peinado. Ten\u00eda la tez blanca. Me dio la impresi\u00f3n de que estar\u00eda fr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No sabemos a qu\u00e9 hora fue \u2014me dijo el hombre de bigote\u2014. La encontramos esta tarde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Tan joven! \u2014exclam\u00e9, m\u00e1s para m\u00ed mismo \u2014. \u00bfEstaba enferma?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El hombre de bigote me mir\u00f3. Cuando habl\u00f3, lo hizo en voz apenas audible para m\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfNo se ha enterado? Fue un asesinato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No puede ser \u2014murmur\u00e9, aunque luego pens\u00e9 que s\u00ed, que evidentemente pod\u00eda ser: \u00bfqu\u00e9 sab\u00eda yo de todo esto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Pues s\u00ed. Un cobarde asesinato. Doce pu\u00f1aladas, como si hicieran falta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo \u00faltimo lo dijo mir\u00e1ndome fijo, como si quisiera decir algo m\u00e1s pero las circunstancias no se lo permitieran. Asent\u00ed con la cabeza y regres\u00e9 a mi silla. Los arpegios de la guitarra y el canto alargado, cansino, terminaron por abatirme. Creo que comenc\u00e9 a so\u00f1ar. Alguien se tropez\u00f3 con mis pies y eso me oblig\u00f3 a abrir los ojos. No quer\u00eda parecer maleducado, de modo que me dirig\u00ed hacia la cocina, donde estaba la mujer que me hab\u00eda abierto la puerta. Pensaba olvidar la comida y todo lo dem\u00e1s; el ambiente no era propicio para solicitar alojamiento. Me bastaba con que me indicaran d\u00f3nde carajo pod\u00eda conseguir bencina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La mujer estaba sola, miraba la olla que estaba sobre la cocina a le\u00f1a como si fueran necesarios sus ojos sobre ella para que calentara. Me reconoci\u00f3 en la penumbra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ya casi est\u00e1 \u2014dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No se preocupe&#8230; \u2014empec\u00e9 a decir, pero entonces la mujer estall\u00f3 en un llanto ahogado y se arroj\u00f3 a mis brazos. No pude menos que sostenerla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Busqu\u00e9 en mi mente alguna frase de las que se dicen en estos casos, pero no encontr\u00e9 ninguna. No lograba conmoverme por este drama familiar ajeno. Decid\u00ed que me ir\u00eda de ah\u00ed de inmediato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Usted tiene que saber qui\u00e9n lo hizo \u2014me dijo entonces la mujer, apoyada todav\u00eda en mi pecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No estuve seguro de entenderle bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014J\u00fareme que lo va a averiguar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Se\u00f1ora, creo que hay una confusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Por supuesto que hay una confusi\u00f3n! \u00bfPor qu\u00e9 iban a matar a Elena? Usted tiene medios para averiguarlo. Alguien tiene que saber algo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No era momento todav\u00eda de explicarme. No ante una madre llorando la muerte de una hija. Me pareci\u00f3 grosero preguntar por bencina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Yo no s\u00e9 nada, se\u00f1ora \u2014fue lo que pude decir\u2014. Lamento mucho lo que le pas\u00f3 a Elena.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no vino antes? \u2014pregunt\u00f3 la madre, como si no me hubiese escuchado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Acabo de llegar, se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Claro, s\u00ed, sabemos que es un hombre ocupado. No se lo estoy reprochando. Pero no puedo evitar pensar que si usted hubiese estado con ella la podr\u00eda haber defendido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Me parece, se\u00f1ora, que me est\u00e1 confundiendo con otra persona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Puede ser \u2014dijo la mujer sec\u00e1ndose la cara con el delantal de cocina\u2014. Conocimos mejor a su padre, sobre todo, mi marido. A usted no lo ve\u00eda desde que era un chiquillo. Aun as\u00ed, le agradezco que haya llegado hoy. Su presencia nos honra. Venga, s\u00edrvase.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dej\u00f3 un plato de lentejas humeantes sobre la mesa y me invit\u00f3 a sentarme. Olvid\u00e9 todo: la confusi\u00f3n, el auto, la bencina, la necesidad de irme de all\u00ed. Com\u00ed apresuradamente, quem\u00e1ndome la lengua. Ped\u00ed repetici\u00f3n sin ninguna verg\u00fcenza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Pens\u00e9 que estar\u00eda acostumbrado a otro tipo de cocina \u2014coment\u00f3 ella. No hab\u00eda dejado de observarme mientras devoraba las lentejas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014En absoluto. Esto est\u00e1 muy bueno. Y le confieso que ten\u00eda mucha hambre. Lamento haber aparecido aqu\u00ed en medio del velorio, me perd\u00ed la ruta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Caminando, por eso ven\u00eda mojado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfY su caballo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ten\u00eda la boca llena de lentejas, de modo que arque\u00e9 las cejas para indicar que no sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Entonces es verdad lo que dijo Joel \u2014coment\u00f3 ella \u2014. Que vieron su caballo por estos lados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfMi caballo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella asinti\u00f3 con la cabeza, lentamente. Antes de que pudiera preguntarle por la bencina, se fue de la cocina y me qued\u00e9 solo. Termin\u00e9 de comer sin apuro. Luego dej\u00e9 mi plato sobre un mont\u00f3n de vajilla sucia y volv\u00ed a la habitaci\u00f3n principal. Me dirig\u00ed directamente hacia el fuego y palp\u00e9 mi chaqueta y mis zapatos. No estaban secos todav\u00eda, pero ya me los pod\u00eda poner. Eso hice. Parec\u00eda que nadie me prestaba atenci\u00f3n, aunque alcanzaba a notar que en realidad no me quitaban el ojo. Me puse de pie y observ\u00e9 por \u00faltima vez a Elena. Me pareci\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s hermosa y me di cuenta de que ten\u00eda un busto generoso. Me reproch\u00e9 mentalmente por fijarme en ese tipo de cosas ante una muerta, pero no pude evitar imaginarla viva, caminando por los campos sure\u00f1os, como si la hubiera conocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me sent\u00eda extra\u00f1o. Al final me puse la chaqueta. Ya estaba casi seca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfSale a fumar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El que hablaba era el joven de bigote. Iba a responder que no, que ya me iba, pero entonces me acometieron unas ganas infinitas de fumar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Salimos juntos. Afuera hab\u00eda dejado de llover, pero el fr\u00edo inmovilizaba. Siempre prefer\u00ed fumar con fr\u00edo. El joven me ofreci\u00f3 un cigarrillo de una marca que yo cre\u00eda desaparecida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No creo que sean tan buenos como los que fuma usted \u2014coment\u00f3 sonriendo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014La verdad, no fumo hace a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El joven me mir\u00f3 con sorpresa y luego se rio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Se dicen tantas cosas de usted. Me parece incre\u00edble conocerlo. A su padre s\u00ed lo pude tratar alguna vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Es que yo no soy el que ustedes creen, amigo, he intentado explicarlo pero nadie me hace caso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Es posible, las historias se alargan y se agrandan y al final nunca conocemos la verdad. Disculpe, no me he presentado. Joel Ferreira, para servirle \u2014me estir\u00f3 la mano\u2014. Soy un amigo de la familia. Con Elena nos criamos casi juntos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Mucho gusto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Encendimos los cigarrillos. Me sorprendi\u00f3 no atorarme, como suele suceder despu\u00e9s de que se pasa mucho tiempo sin fumar. La sensaci\u00f3n me vino muy bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Es una desgracia \u2014dijo Ferreira, indicando con la cabeza dentro de la casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfHa dicho algo la polic\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ferreira se rio con amargura, como si yo hubiera dicho un mal chiste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Lo que s\u00ed se descarta es el suicidio \u2014dijo\u2014. Don Alirio tiene m\u00e1s de un arma ac\u00e1 en la casa, Elena no tendr\u00eda para qu\u00e9 haberlo hecho con un cuchillo, como si fuera un animal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La imagen de Elena enterr\u00e1ndose a ella misma un cuchillo me repeli\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Adem\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n se suicida poco antes de casarse? Nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A menos de que no tuviera ganas de casarse \u2014coment\u00e9, por decir algo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ferreira me mir\u00f3 fijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 lo dice?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No veo otra raz\u00f3n por la que alguien que se va a casar se suicide. \u00bfNo sab\u00eda si la estaban obligando?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Eso deber\u00eda decirlo usted, se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 yo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfNo deber\u00eda saber eso el novio?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me di cuenta de que la conversaci\u00f3n reptaba m\u00e1s all\u00e1 de lo que yo pod\u00eda manejar. Hab\u00eda, adem\u00e1s, algo oscuro en la forma en que Ferreira me miraba, y cuando asoci\u00e9 los nombres me di cuenta de que era \u00e9l quien dec\u00eda que hab\u00eda visto mi caballo por esos campos. No soy un gran observador pero comprend\u00ed de inmediato que ese joven estaba completamente enamorado de Elena y que odiaba a quien fuera el sujeto con el que me confund\u00eda. Me puse de parte de aquel ser fantasmal y algo dentro de m\u00ed me dijo que yo tambi\u00e9n deber\u00eda odiar a Ferreira, o al menos que no pod\u00eda confiar en \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces lo dije. Solo para desarmarlo. Solo porque me dio la gana: \u2014Usted la amaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ferreira se desarm\u00f3, efectivamente. Tir\u00f3 la colilla lejos, sin preocuparse de apagarla. Antes de entrar a la casa, dijo, sujet\u00e1ndose el sombrero con firmeza: \u2014\u00c9ramos como hermanos, se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me qued\u00e9 afuera, solo. La noche empezaba a despejar, y si caminaba a buen ritmo no sentir\u00eda demasiado el fr\u00edo. Tir\u00e9 lejos el cigarrillo a medio fumar, como hab\u00eda visto hacer a Ferreira, y sin voltear a mirar la casa baj\u00e9 los dos escalones de madera y me encamin\u00e9 hac\u00eda el port\u00f3n que hab\u00eda cruzado una hora atr\u00e1s. Pero cuando levantaba ya el alambre de cerca, not\u00e9 que en los bolsillos faltaba la billetera y las llaves del auto: sin duda, se habr\u00edan ca\u00eddo cuando el hombre puso la chaqueta a secar. Regres\u00e9 r\u00e1pido hasta la casa y toqu\u00e9 a la puerta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Pens\u00e1bamos que se hab\u00eda ido \u2014dijo don Aliro al verme\u2014. No querr\u00e1 regresar a esta hora, le tenemos preparada una pieza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No me preocup\u00e9 de explicar que ya me iba. Cruc\u00e9 directamente la habitaci\u00f3n hasta la salamandra, tropezando con m\u00e1s de una pierna, e intent\u00e9 palpar con los pies el suelo para encontrar las llaves en la penumbra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Por aqu\u00ed, se\u00f1or \u2014me dijo don Alirio desde la puerta que estaba frente a la cocina y que daba a un pasillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dud\u00e9 un segundo, pero finalmente me gan\u00f3 la curiosidad o el cansancio y lo segu\u00ed, afirm\u00e1ndome en las murallas para no tropezar. Avanzamos algunos metros. Don Alirio cerr\u00f3 una puerta despu\u00e9s de que la cruz\u00e1ramos y el ruido del velorio se apag\u00f3 casi por completo. Finalmente, me indic\u00f3 una habitaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Es esta, la pieza de Elena y Amanda. Puede acostarse ahora, si quiere. Le dejo la vela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo mir\u00e9 sin comprender. El hombre me puso una mano en el hombro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014La Negra no me lo quiso advertir, pero estoy seguro de que sab\u00eda. Estoy destrozado, hijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Iba a preguntar qui\u00e9n era la Negra, qui\u00e9n era \u00e9l, qu\u00e9 carajo pasaba en esa casa de locos, pero el hombre sali\u00f3 cerrando suavemente la puerta. Tuve la intenci\u00f3n de abrirla de golpe y gritar por mis llaves y por mi billetera, pero un cansancio infinito me oblig\u00f3 a sentarme primero sobre una de las dos camas que hab\u00eda en la habitaci\u00f3n. El colch\u00f3n era duro, sin embargo una cantidad incre\u00edble de frazadas auguraban una noche espl\u00e9ndida. Me saqu\u00e9 la chaqueta y me recost\u00e9, todav\u00eda vestido, solo para cerrar por un instante los ojos, pues no pod\u00eda pensar con claridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me pareci\u00f3 que pasaron pocos segundos antes de que la puerta se abriera de golpe, y quiz\u00e1s efectivamente fue poco tiempo, pero tambi\u00e9n puedo haberme quedado dormido un buen rato. Sospecho lo \u00faltimo porque sent\u00ed mucho fr\u00edo al abrir los ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me incorpor\u00e9 y vi a una mujer muy parecida a Elena en el umbral, sosteniendo una vela que le transfiguraba la cara. Al verme, la muchacha pareci\u00f3 asustarse m\u00e1s de lo que me hab\u00eda asustado yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Estabas aqu\u00ed!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Disculpe, se\u00f1orita \u2014balbuce\u00e9\u2014, don Aliro me ofreci\u00f3 esta habitaci\u00f3n. Salgo ahora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No te preocupes, puedes dormir en mi cama. Hablaremos ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Iba a salir, pero entonces pareci\u00f3 darse cuenta de algo y dijo: \u2014Nunca me hab\u00edas tratado de usted.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPerd\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfA qu\u00e9 la formalidad? \u2014pregunt\u00f3, bajando la voz\u2014. Aqu\u00ed nadie nos escucha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me mantuve en silencio, expectante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No vi tu caballo afuera. \u00bfC\u00f3mo llegaste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Caminando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Entonces es verdad lo que se dice. Que vieron tu caballo perdido, sin jinete. \u00bfNo te das cuenta?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfCuenta de qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mir\u00f3 hacia el pasillo y luego cerr\u00f3 la puerta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Mi mam\u00e1 sospecha algo \u2014dijo en un susurro\u2014. Creo que no deber\u00edas quedarte aqu\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No tengo d\u00f3nde ir, he dejado&#8230;\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tienes que esconderte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Me ir\u00e9 en la ma\u00f1ana, se\u00f1orita, si no le molesta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 me hablas as\u00ed? \u00bfEst\u00e1s arrepentido?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfDe qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se acerc\u00f3 a m\u00ed, vacilante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Si me enga\u00f1aste lo contar\u00e9 todo y Joel te va a matar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 me va a matar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Joel no es un imb\u00e9cil. Ya lo sabe todo. Apenas pueda comprobarlo te va a matar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A m\u00ed no me va a matar nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Eso espero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces se acerc\u00f3 a m\u00ed y me dio un beso en la boca.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Toca \u2014me dijo, y llev\u00f3 mi mano a su coraz\u00f3n, sobre su seno izquierdo. Sent\u00ed una feroz excitaci\u00f3n \u2014. \u00bfSientes c\u00f3mo late?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Arrebatado, quise seguir bes\u00e1ndola, pero ella se alej\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ahora no. Tienes que irte. \u00bfC\u00f3mo pudiste perder el caballo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Nunca tuve un caballo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No seas ingenuo, todo el mundo te ha visto alguna vez montado arriba de Fausto. Me dijeron que Ferm\u00edn lo estaba buscando. Tal vez es mejor que te quedes, pero duerme vestido, porque si lo encuentra va a venir a buscarte. Nos veremos cuando pase todo. Y si dejas de responderme una sola carta, abro la boca y te hundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dio otro beso en la boca y sali\u00f3. Quise salir a buscarla, obligarla a quedarse conmigo en esa noche helada, pero de pronto cambi\u00e9 de idea: en la puerta hab\u00eda una tranca. Decid\u00ed ponerla, sin saber qu\u00e9 era realmente lo que tem\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dorm\u00ed profundamente, escuchando la guitarra y los cantos tristes del velorio que llegaban de lejos, como si fueran parte de un sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despert\u00e9 de nuevo un par de horas despu\u00e9s, con unos suaves golpecitos en la ventana. Amanec\u00eda, y la luz del alba comenzaba a entrar t\u00edmidamente en la habitaci\u00f3n. El fr\u00edo era glacial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mir\u00e9 por la ventana. El rostro de un hombre de barba y sombrero de paja me hac\u00eda se\u00f1as urgentes. Supe de inmediato que ese hombre deb\u00eda ser Ferm\u00edn. Me incorpor\u00e9 e hice adem\u00e1n de sacar la tranca para salir por el pasillo, pero los golpeteos en la ventana se hicieron mucho m\u00e1s fuertes. Volv\u00ed a mirar al hombre, que me indicaba desesperado que no saliera por ah\u00ed. Entonces me acerqu\u00e9 a la ventana y la abr\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Por all\u00e1 no, patr\u00f3n! No lo van a dejar irse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo se le ocurri\u00f3 dormir aqu\u00ed? Es una trampa, Ferreira no lo va a dejar irse. Est\u00e1 armado, el de la guitarra tambi\u00e9n. Apenas tengan pruebas, lo matan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo salgo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Por la ventana nom\u00e1s, no hay de otra. Le tengo ensillado al Fausto, putas que me cost\u00f3 encontrarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfAd\u00f3nde me voy?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Vu\u00e9lvase al fundo al galope.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No s\u00e9 llegar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Pero Fausto sabe. Igual yo voy detr\u00e1s de usted.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00ed como pude por la ventana, de pronto urgido. Ferm\u00edn me ayud\u00f3 a bajar. Sent\u00ed que hice mucho ruido, pero nadie sali\u00f3 de la casa. Est\u00e1bamos en el patio trasero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014S\u00fabase, est\u00e1 ensillado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mont\u00e9 arriba de Fausto y tom\u00e9 las riendas. Ferm\u00edn miraba hacia todos lados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Se me qued\u00f3 la chaqueta dentro de la pieza \u2014dije, bajando como pude la voz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ya est\u00e1, no la puede recuperar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces Ferm\u00edn se fij\u00f3 en mi camisa e hizo una mueca de horror.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tiene sangre todav\u00eda en la manga, patr\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me di cuenta aterrado de que ten\u00eda raz\u00f3n. Sangre esparcida, oscura. Me arremangu\u00e9 lo m\u00e1s r\u00e1pido que pude y golpe\u00e9 en las ancas de Fausto. Ferm\u00edn subi\u00f3 a su caballo y sali\u00f3 detr\u00e1s de m\u00ed. Cre\u00ed escuchar voces que sal\u00edan de la casa, tal vez una escopeta cargando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los primeros disparos nos encontraron lejos, ya perdidos en el desierto verde oscuro, aquel desierto de barro, galopando hacia donde no nos alcanzara el sol que sub\u00eda, lento, detr\u00e1s de nosotros. Arriba de Fausto, con un viento fr\u00edo que me quemaba el rostro, sent\u00ed unas ganas irresistibles de fumar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"38001\" class=\"elementor elementor-38001 elementor-37989\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-32\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Juan Manuel N\u00fa\u00f1ez M\u00e9ndez, Unsplash<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me acometi\u00f3 de pronto un sentimiento de irrealidad dif\u00edcil de describir. Sucedi\u00f3, debo decirlo, mientras estaba en el ba\u00f1o, despu\u00e9s del almuerzo. O\u00ed a Fern\u00e1ndez entrando al ba\u00f1o y silbando una melod\u00eda alegre, luego la puerta cerr\u00e1ndose, el sonido del cierre del pantal\u00f3n que bajaba y el l\u00edquido rebotando contra el urinario, el cierre subiendo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":38215,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2887],"tags":[5160],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5215],"class_list":["post-38010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ficcion","tag-numero-32-es","lal_author-andres-montero"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38010"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38223,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38010\/revisions\/38223"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38215"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38010"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=38010"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=38010"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=38010"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=38010"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=38010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}