{"id":37978,"date":"2024-12-11T10:01:17","date_gmt":"2024-12-11T16:01:17","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=37978"},"modified":"2024-12-19T00:18:32","modified_gmt":"2024-12-19T06:18:32","slug":"partir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/12\/partir\/","title":{"rendered":"Partir"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Amanezco antes que el sol. Camino descalza por la casa y me siento frente a la ventana. El verano se est\u00e1 yendo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora, todo parece quieto. Como pasos, algo late.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Miro la palabra \u201cparto\u201d por todos lados, como si fuera un cubo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De un lado, veo a mi papa\u0301, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kimono, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">empacando trajes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las valijas son de cuero y tienen correas como cinturones. Las paredes son de papel de arroz y las puertas, corredizas. Puedo ver la escena completa. Es suave.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Doy vuelta el cubo y pienso que \u00e9l parti\u00f3 no cuando sali\u00f3 de Jap\u00f3n sino cuando decidi\u00f3 quedarse en Argentina. De esa escena me falta una pieza. Hay algo en esa decisi\u00f3n que no entiendo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Miro el otro lado de la palabra. \u201cParto\u201d tambi\u00e9n es el acto de llegar a la vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una sabe cu\u00e1ndo es el momento. No por los c\u00e1lculos del m\u00e9dico, sino porque una lo reconoce, como se reconoce a alguien a quien se espera apenas se dibuja su silueta. O antes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una acepta lo que siente. El m\u00e9dico \u201cda\u201d una fecha, como una sentencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Decido no ir a trabajar. Me quedo todo el d\u00eda en casa. No como y camino de un lado al otro, como los leones en las jaulas. Soy el le\u00f3n y soy la jaula que lo encierra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso en mi infancia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me di cuenta de que \u00e9ramos diferentes cuando fui al colegio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los otros chicos se estiraban los ojos con los \u00edndices y me dec\u00edan \u201cchina\u201d. Yo les dec\u00eda que era japonesa y ellos dec\u00edan que era lo mismo. Yo no les respond\u00eda. No entend\u00eda por que\u0301 dec\u00edan eso, ni muchas otras cosas. Me gritaron, me empujaron y algunos me golpearon. Todos ellos parec\u00edan muy enojados conmigo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando cre\u00ed que todo hab\u00eda pasado, como pasan los terremotos, dos chicos m\u00e1s grandes que yo, en el ba\u00f1o de varones del colegio, hicieron llorar a mi hermano. Nunca supe por que\u0301.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde ese d\u00eda empec\u00e9 a hablar en primera persona del plural.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los terremotos no son solo el temblor de la tierra y una de las primeras palabras que aprendi\u00f3 a decir mi papa\u0301. Para los japoneses, son una posibilidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ellos, los otros chicos, estaban enojados con nosotros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo no dec\u00eda nada sobre otros gestos que ve\u00eda. Como por ejemplo que no agradec\u00edan. Como si las cosas hubiesen estado siempre donde las encontraban, y nadie las hubiese puesto ah\u00ed\u0301 para ellos. La comida, la ropa, los juguetes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n dejaban los zapatos tirados. No los acomodaban paralelos como los pies, y de modo que no quedaran en el paso o desalineados. A veces quedaban con la suela hacia arriba y los cordones atados, y ellos demoraban cuando quer\u00edan volver a pon\u00e9rselos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s conoc\u00ed a sus familias y sus casas. Tambi\u00e9n eran diferentes. O \u00e9ramos nosotros los diferentes. Yo no sab\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La comida que m\u00e1s me gustaba era huevas de salm\u00f3n. Mi papa\u0301 las tra\u00eda a veces, de los barcos. Los otros chicos no las conoc\u00edan. Tampoco sab\u00edan d\u00f3nde estaba Jap\u00f3n, y que hab\u00eda habido una guerra fuera de las pel\u00edculas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Siendo adolescente me enoje\u0301 con el cine porque embellece la guerra. La guerra no es as\u00ed, pens\u00e9. Cuando le pregunte\u0301 a mi papa\u0301, \u00e9l me hablo\u0301 del miedo, me describi\u00f3 las noches de apag\u00f3n y el intento de esconderse en la oscuridad. De repente algo que rasga el silencio y crece. Despu\u00e9s, un desfile de p\u00e1jaros blancos enormes. El ruido es una vibraci\u00f3n en el cuerpo. El silencio esta\u0301 hecho pedazos en el suelo. \u00c9l despliega los brazos. Tiene los ojos muy abiertos y mira al cielo que afuera es celeste y \u00e9l y yo vemos negro, sentados en el comedor de casa. Los aviones que ven\u00edan a bombardearlos. Me dijo que eran bellos. Espantosamente bellos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dejo de mirar los cubos de las palabras y las im\u00e1genes. Mi cuerpo me llama.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Reconozco una de las se\u00f1ales que me ense\u00f1aron en el curso. Es el momento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son m\u00e1s de las once de la noche. Hago las llamadas de aviso. Mis padres me dicen que vienen a buscarme. Estoy tranquila y espero. Estoy sentada en el living de mi casa. Todav\u00eda suena la m\u00fasica que hab\u00eda puesto. Bach. Hay cosas que son universales. La mayor\u00eda recorremos m\u00e1s o menos los mismos caminos. Con algunas diferencias.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No tengo televisi\u00f3n. Cuando era chica tampoco ten\u00edamos. Por elecci\u00f3n. Es dif\u00edcil explicar por qu\u00e9 uno elige algunas cosas cuando lo hace desde un lugar donde no hay palabras. Mi papa\u0301 cuando era ni\u00f1o se dorm\u00eda mirando las vetas de la madera en las vigas de la casa. La televisi\u00f3n no es necesaria. El cubo muestra otro de sus lados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sigo esperando. Las piernas cruzadas en posici\u00f3n de loto, una mano por encima y otra por debajo de la panza. El futuro irrumpe en mi\u0301 y es casi un reflejo mirar hacia el pasado. Insiste mi infancia: los otros chicos no correg\u00edan nunca a sus pap\u00e1s como yo, que a veces le dec\u00eda al m\u00edo que se dec\u00eda \u201cvaso\u201d y no \u201ctaso\u201d, que yo me imaginaba que era el masculino de taza. Adopte\u0301 ese lugar que es la diferencia como m\u00edo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alg\u00fan lugar ten\u00eda que adoptar: el pa\u00eds en el que viv\u00eda me consideraba extranjera y al otro ni se me ocurr\u00eda ir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte a\u00f1os despu\u00e9s fui. Y tambi\u00e9n fui extranjera. Me doli\u00f3 como duele un golpe dado en una herida. Sufrir, amar, partir, dice el tango. A mi papa\u0301 no le interesa el tango, ni el f\u00fatbol. Se quedo\u0301 por otras cosas. No veo un lado del cubo, como si estuviera incompleto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al conocer Jap\u00f3n conoc\u00ed m\u00e1s a mi padre. No tanto por lo que ten\u00edan en com\u00fan sino por lo que los diferenciaba. La rebeld\u00eda, prolija y tenaz, por ejemplo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Levanto el cubo y miro otro lado. Partir es hacer mitades, dice el diccionario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mitad: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">half. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed se llama en Jap\u00f3n a los hijos de un japon\u00e9s con una persona de otra raza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes se usaba la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ainoko, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que significa algo as\u00ed como hijo del amor, pero despu\u00e9s de la guerra esa palabra empez\u00f3 a tener una carga despectiva porque se usaba para los hijos de las japonesas con soldados americanos. Hijos del enemigo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed que yo soy <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">half.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Soy japonesa en Argentina y argentina en Jap\u00f3n, as\u00ed, con las min\u00fasculas para mi\u0301 y las may\u00fasculas para el pa\u00eds.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Partir tambi\u00e9n es romper, agrega el diccionario. Romper, separar partes. Otro lado del cubo. Mi papa\u0301 dejo\u0301 en Jap\u00f3n a su madre, viuda desde que \u00e9l ten\u00eda dos a\u00f1os y a su hermano, enfermo desde la guerra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi abuela se llamaba Katsu y dicen que yo me parezco a ella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No la conoc\u00ed salvo por historias que contaba mi papa\u0301 y una foto que vi una vez en la que busque\u0301 a la mujer fuerte que mantuvo sola a su familia y a la de su marido, perdi\u00e9ndolo todo varias veces durante la guerra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la foto hab\u00eda una viejita que parec\u00eda una ciruela de esas que en Jap\u00f3n se llaman <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">umeboshi. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Chiquita y arrugada, inc\u00f3moda ante la c\u00e1mara.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sobre todo ahora dicen que me parezco a ella. Ahora que voy a tener a mi hijo sola. Sola a los cuarenta. Dijeron que soy \u201ca\u00f1osa\u201d y a mi\u0301 me son\u00f3 a \u00e1rbol. Los \u00e1rboles no paren. Algunas conjugaciones del verbo \u201cparir\u201d parecen m\u00e1s relacionadas con detenerse o estar de pie, que con dar a luz. Los \u00e1rboles no dan a luz. Dan sombra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En lo que si\u0301 me siento parecida a un \u00e1rbol, m\u00e1s ahora que a los veinte a\u00f1os, es en la solidez. Cierta forma de fortaleza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las formas de decir fuerte en japon\u00e9s es Kenta. Que\u0301 palabra tan bella&#8230;\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llega el dolor del que me hab\u00edan hablado. Interrumpe y devora todo. No grito como en las pel\u00edculas. La casa esta\u0301 en silencio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llegan mis padres, juntos, como en los \u00faltimos cuarenta y dos a\u00f1os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se casaron a los pocos meses de conocerse. Mi papa\u0301 tuvo un solo invitado a su casamiento: un empleado de la empresa para la que hab\u00eda venido a trabajar. Mi mama\u0301 en cambio tuvo cientos, porque estaba en su ciudad y esa ciudad era chica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Casarse con un japon\u00e9s era lo m\u00e1s raro que alguien pod\u00eda hacer en Necochea. Una vez le\u00ed que la forma m\u00e1s extrema de la exogamia es casarse con alguien de otra raza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s vinieron a vivir a Buenos Aires. La oficina en la que trabajaba mi padre estaba en La Boca, cerca del puerto, en el que entraban los barcos pesqueros que atend\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c9l ten\u00eda dos jefes. Para un japon\u00e9s un jefe no es lo mismo que para un argentino. Las jerarqu\u00edas se graban de un modo profundo. No es un orden caprichoso, es algo f\u00e9rreo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los jefes le dijeron un d\u00eda que trajera a su mujer para cenar juntos. Mi papa\u0301 le dijo a ella el d\u00eda y la hora. Iban a esperarla en la puerta de la agencia. Ella tomo\u0301 dos subtes y llego\u0301 seis minutos tarde. Cinco minutos despu\u00e9s del horario acordado, los jefes dijeron que iban a ir caminando hacia el lugar, que ella fuera cuando llegara. Mi papa\u0301 se qued\u00f3 a esperarla. Ella llego\u0301 unos segundos despu\u00e9s. Los jefes caminaron unos metros por delante sin darse vuelta. Mis padres, detr\u00e1s.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los jefes estaban ofendidos por la demora, mi madre, por sus modales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi papa\u0301 estaba entre ambos, partido. O multiplicado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella siempre lo acompa\u00f1\u00f3. Como acompa\u00f1an las paredes de una casa al techo. Siempre estuvo de un modo casi invisible, como en esto que escribo. Y a veces me parec\u00eda m\u00e1s japonesa que \u00e9l.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella toma el tiempo entre un dolor y el otro. Mi papa\u0301 maneja.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recostada en el auto veo pasar pl\u00e1tanos, tipas, arces. El dolor los borra. En su lugar deja un desierto sin \u00e1rboles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Partir es dividir. Dividir es saber cu\u00e1ntas veces cabe un n\u00famero en otro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cu\u00e1nto cabe en uno. Uno, punto de partida. All\u00ed cabe todo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi padre eligi\u00f3 quedarse en esta tierra por mi mama\u0301, y otros motivos. Los busco.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez me dijo que se hab\u00eda quedado por el puente que esta\u0301 frente a la Facultad de Derecho en la avenida Figueroa Alcorta, y porque en un bosque del sur (creo que en Bariloche) los \u00e1rboles que se caen no son retirados sino que se dejan para que formen parte del paisaje.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u00e1rboles ca\u00eddos tambi\u00e9n son el bosque.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La idea de la muerte siempre fue diferente en mi casa. No era lo opuesto a la vida, sino una parte de ella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Puedo hacer una lista de las palabras que en mi casa ten\u00edan un significado diferente al que ten\u00edan afuera: muerte, yo, invierno, otro, sal, esfuerzo, palabra, beso, honor, abuelo, espera, te\u0301, trabajo, comer, silencio, aceptar, dolor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La partera dice que no debo tener contracciones porque si no estar\u00eda quej\u00e1ndome. Mi madre le dice que yo no me quejo, y me da la mano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mucha gente se queja del tiempo. Jam\u00e1s escuche\u0301 en casa de mis padres quejas sobre el sol o la lluvia, el viento, el roc\u00edo, la escarcha.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La partera hace el control y antes de terminarlo llama al anestesista y al obstetra de urgencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Suelto la mano de mi madre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una hora despu\u00e9s mi bebe\u0301 esta\u0301 en mis brazos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">S\u00f3lo puedo decir las mismas frases ya dichas por todas las mujeres al ver a su hijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El m\u00e9dico llena una planilla sin mirarme. \u201c\u00bfEl nombre?\u201d, pregunta, ahora mir\u00e1ndome.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Veo mi sangre en los guantes que a\u00fan tiene puestos. Busco adentro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cKenta\u201d, respondo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vuelvo a decir el nombre para d\u00e1rselo a mi hijo. Suave y firme, repito: Kenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Siento que soy una parte de algo mucho m\u00e1s grande.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algo que empez\u00f3 del otro lado del mundo, donde la gente acomoda los zapatos cuando se los saca, y sigue ac\u00e1, donde la gente los deja como quiere.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"38001\" class=\"elementor elementor-38001 elementor-37989\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-32\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: S. Tsuchiya, Unsplash.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amanezco antes que el sol. Camino descalza por la casa y me siento frente a la ventana. El verano se est\u00e1 yendo.\u00a0 Ahora, todo parece quieto. Como pasos, algo late.\u00a0 Miro la palabra \u201cparto\u201d por todos lados, como si fuera un cubo.\u00a0 De un lado, veo a mi papa\u0301, en kimono, empacando trajes.\u00a0 Las valijas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":38227,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2887],"tags":[5160],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5212],"class_list":["post-37978","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ficcion","tag-numero-32-es","lal_author-alejandra-kamiya-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37978"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37978\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38229,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37978\/revisions\/38229"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38227"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37978"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=37978"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=37978"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=37978"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=37978"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=37978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}