{"id":37970,"date":"2024-12-10T10:01:09","date_gmt":"2024-12-10T16:01:09","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=37970"},"modified":"2024-12-19T19:15:24","modified_gmt":"2024-12-20T01:15:24","slug":"bajo-la-piel-del-escritor-bilingue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/12\/bajo-la-piel-del-escritor-bilingue\/","title":{"rendered":"Bajo la piel del escritor biling\u00fce"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en <\/span><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/www.worldliteraturetoday.org\/2018\/may\/inside-bilingual-writer-erik-gleibermann\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Vol. 92, Nro. 3 en mayo de 2018<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Haz click abajo para suscribirte a WLT:<br \/>\n<\/span><b>\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"25586\" class=\"elementor elementor-25586\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8c88522 elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"8c88522\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-147c027 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"147c027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c0392 elementor-align-left elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"85c0392\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/my.worldlit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">SUSCRIBIRME A <i>WLT<\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Por medio de una serie de entrevistas, Erik Gleibermann explora c\u00f3mo ocho prominentes escritores biling\u00fces que residen en Estados Unidos abordan el oficio de escribir en dos idiomas mientras navegan por las aguas de una identidad marcada por una infancia vivida en una lengua y una adultez vivida en otra.\u00a0\u00a0<\/span><\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #000000;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\nCuando vivo en ambos idiomas a la vez, es como respirar.<br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Esmeralda Santiago<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Edwidge Danticat se hallaba escribiendo \u201cUn muro de fuego\u201d para su recopilaci\u00f3n de cuentos de 1995 titulada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCric? \u00a1Crac!, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">internamente o\u00eda a los personajes hablar criollo haitiano, su lengua de infancia. Un matrimonio afligido delibera si mandar a su hijo a trabajar a un ingenio azucarero donde, durante meses, el esposo ha sido rechazado. Sumido en el dolor, sue\u00f1a con escaparse de Hait\u00ed en un globo aerost\u00e1tico que yace abandonado al lado de las instalaciones. Su esposa le dice que \u201csi Dios hubiera querido que los seres humanos vol\u00e1ramos, nos habr\u00eda puesto alas en la espalda\u201d. \u00c9l le responde: \u201cTienes raz\u00f3n, Lili, tienes raz\u00f3n. Pero f\u00edjate lo que nos dio en su lugar. Nos dio razones para querer volar. Nos dio el aire, los p\u00e1jaros, a nuestro hijo\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Danticat escribi\u00f3 esas palabras y el resto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCric? \u00a1Crac! <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en ingl\u00e9s m\u00e1s de diez a\u00f1os despu\u00e9s de haber emigrado de Hait\u00ed a Nueva York a los doce a\u00f1os. El ingl\u00e9s se hab\u00eda convertido en su lengua dominante y en el medio de expresi\u00f3n de su yo-escritora, mientras que el criollo preservaba las ra\u00edces latentes de su vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En una entrevista reciente, Danticat me cont\u00f3 que, a\u00f1os despu\u00e9s de escribir \u201cUn muro de fuego\u201d, volvi\u00f3 a esas ra\u00edces cuando adapt\u00f3 el cuento al criollo para un programa de radio haitiano. \u201cMe traslad\u00f3 a la forma en que sent\u00eda la historia cuando era peque\u00f1a\u201d, dijo. Comentaba una reflexi\u00f3n que hab\u00eda escrito sobre el cuento y que hab\u00eda incluido en su recopilaci\u00f3n de ensayos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Crear en peligro: El trabajo del artista migrante <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2011), donde dice: \u201cFue como si la voz con la que escribo, esa voz con la que la gente habla criollo pero que sobre el papel se convierte en ingl\u00e9s, hubiera sido liberada y por fin me encontrara escribiendo para personas como mi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tante <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Ilyana\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">La forma en que Danticat danza entre idiomas y entre distintas facetas de s\u00ed misma revela la fluidez creativa, art\u00edstica e identitaria que experimentan muchos escritores biling\u00fces. Habl\u00e9 con Danticat y otros siete escritores biling\u00fces que hoy en d\u00eda viven en Estados Unidos para desentra\u00f1ar c\u00f3mo elabora cada uno sus historias en contrapunto entre dos lenguas. Entre estos autores, se encuentran Sandra Cisneros, Junot D\u00edaz, Daniel Alarc\u00f3n, Julia \u00c1lvarez y Esmeralda Santiago (espa\u00f1ol), as\u00ed como tambi\u00e9n Ha Jin (chino) y Gary Shteyngart (ruso). Cada uno lleva a cabo un proceso creativo propio. Santiago, por ejemplo, escribe en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s simult\u00e1neamente. Shteyngart salpica de ruso su prosa cuando evoca recuerdos de infancia. Jin infunde al ingl\u00e9s un tono ligeramente for\u00e1neo para recordar a los lectores que sus personajes en realidad hablan chino. Pero aunque los procesos de escritura difieren, la b\u00fasqueda de la identidad personal suele ser bastante similar. Al igual que Danticat, muchos de estos escritores encontraron en su obra un poderoso veh\u00edculo para navegar por sus identidades a lo largo de la \u00edntima frontera que separa la infancia vivida en una lengua de la adultez vivida en otra. El desplazamiento de ida y vuelta puede ser un viaje tanto reconciliador como conflictivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Al transitar esa dualidad, estos escritores ponen de manifiesto la experiencia cotidiana de muchos inmigrantes biling\u00fces de todo el mundo que preparan el desayuno, asisten a reuniones de trabajo, plantean preguntas en clase y hacen las compras de la semana. Como colectividad, los escritores biling\u00fces desempe\u00f1an un papel formativo en el panorama cultural de Estados Unidos, en tanto reflejan las vidas de una comunidad cada vez m\u00e1s grande. En 2015, 37 millones de personas, es decir, el\u00a012 % de la poblaci\u00f3n, hablaba dos idiomas, lo que supone un aumento de 11 millones desde el a\u00f1o 2000. El idioma m\u00e1s hablado por la amplia mayor\u00eda es el espa\u00f1ol, seguido del chino y el tagalo (census.gov).\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #000000;\">\u201cMuchos de estos escritores encontraron en su obra un poderoso veh\u00edculo para navegar por sus identidades a lo largo de la \u00edntima frontera que separa la infancia vivida en una lengua de la adultez vivida en otra.\u201d<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Las voces de estos escritores son vitales ahora m\u00e1s que nunca porque contrarrestan la actual ola de rechazo hacia los inmigrantes. Si bien el gobierno de Trump no proh\u00edbe expl\u00edcitamente el uso de idiomas distintos del ingl\u00e9s, ciertas medidas los tienen como su blanco impl\u00edcito, como la propuesta de extender el muro en la frontera con M\u00e9xico, la derogaci\u00f3n del DACA y las restricciones de viaje impuestas a ocho pa\u00edses donde la lengua mayoritaria no es el ingl\u00e9s. El gobierno de Trump incluso elimin\u00f3 la versi\u00f3n en espa\u00f1ol del sitio web de la Casa Blanca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Muchos de estos escritores son inmigrantes que llegaron a Estados Unidos cuando eran tan peque\u00f1os que adoptaron el ingl\u00e9s como su lengua dominante, con la excepci\u00f3n de Jin, que emigr\u00f3 de China a Boston a los veintinueve a\u00f1os, y de Cisneros, que se crio en Chicago en un entorno biling\u00fce. Alarc\u00f3n lleg\u00f3 desde Per\u00fa a los tres a\u00f1os; D\u00edaz, desde la Rep\u00fablica Dominicana a los seis; Shteyngart, desde Rusia a los siete; \u00c1lvarez, desde la Rep\u00fablica Dominicana a los diez y Santiago, desde Puerto Rico a los trece. Otros escritores biling\u00fces tuvieron una historia similar, como Khaled Hosseini (persa), Laila Lalami (\u00e1rabe), Andrew Lam (vietnamita), Kao Kalia Lang (hmong) y Elif Shafak (turco). Otros, en cambio, como Viet Thanh Nguyen (vietnamita), Chang-rae Lee (coreano) y Jhumpa Lahiri (bengal\u00ed), tuvieron un v\u00ednculo m\u00e1s indirecto con su segunda lengua, pues no la hablaban con regularidad cuando eran peque\u00f1os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para quienes trabajan en contacto directo con dos idiomas, el proceso a veces empieza inconscientemente, sin que ni siquiera se refleje en las p\u00e1ginas. Cisneros me cuenta que, mientras escrib\u00eda<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> La casa en Mango Street<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una breve novela de iniciaci\u00f3n en prosa po\u00e9tica, no estaba al tanto de la presencia subyacente del espa\u00f1ol. \u201cPensaba en espa\u00f1ol y escrib\u00eda en ingl\u00e9s\u201d, dice. \u201cEstaba all\u00ed, bajo la superficie, como una arqueolog\u00eda\u201d. Con el paso de los a\u00f1os, Cisneros fue incorporando el espa\u00f1ol con mayor conciencia a su proceso, por lo que dice que ahora \u201cme siento siempre como en una zona fronteriza\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Para Shteyngart, D\u00edaz y Santiago, el modo en que se manifiestan los idiomas en los sue\u00f1os incide en c\u00f3mo hablan los personajes en la ficci\u00f3n. \u201cSi quienes aparecen en mi sue\u00f1o son hispanohablantes\u201d, dice D\u00edaz, \u201cse comunican conmigo en espa\u00f1ol. Lo mismo que ocurre en mis sue\u00f1os ocurre en mi escritura. El ingl\u00e9s y el espa\u00f1ol viven codo a codo dentro de m\u00ed, como r\u00edos gemelos de distinto caudal, casi siempre separados pero a veces confluentes\u201d. D\u00edaz traslada con soltura al ingl\u00e9s las experiencias que vivi\u00f3 en espa\u00f1ol durante su infancia como inmigrante. \u201cNo sab\u00eda hablar ingl\u00e9s cuando me mud\u00e9 por primera vez a Nueva Jersey\u201d, dice, \u201cpero eso no impidi\u00f3 que fuera testigo de aquellos terribles primeros a\u00f1os, que ahora relato en un idioma que en ese entonces no pose\u00eda\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #000000;\">\u201cPara quienes trabajan en contacto directo con dos idiomas, el proceso a veces empieza inconscientemente, sin que ni siquiera se refleje en las p\u00e1ginas.\u201d<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para tener una perspectiva clara de D\u00edaz, puse el foco de atenci\u00f3n en su uso del lenguaje soez, ya que es un elemento muy potente dentro de sus di\u00e1logos. \u00bfQu\u00e9 implica que un personaje diga \u201cmierda\u201d en lugar de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">shit<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, \u201ccabr\u00f3n\u201d en vez de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">asshole<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">? Como sus textos est\u00e1n escritos en ingl\u00e9s casi en su totalidad, cuando aparece una palabra o frase en espa\u00f1ol, esta puede resaltar e intensificar un momento, a menudo con cierta picard\u00eda sexual. En su recopilaci\u00f3n de cuentos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed es como la pierdes, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">el hermano de Yunior, el narrador, en un intento por justificar su infidelidad, le dice a la madre en espa\u00f1ol: \u201cSe meti\u00f3 por mis ojos\u201d. La madre responde con iron\u00eda, tambi\u00e9n en espa\u00f1ol: \u201cPor mis ojos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">my ass<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> [Por mis ojos mi culo]. T\u00fa te metiste por su culo\u201d. Este procaz juego de palabras en dos idiomas crea una intimidad desenfadada que acent\u00faa el tenso v\u00ednculo familiar. Del mismo modo, en otro momento en familia, el hermano de Yunior, sinti\u00e9ndose juzgado por su conducta mujeriega, le dice al narrador: \u201cC\u00e1llate la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> fucking<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> boca\u201d (C\u00e1llate la puta boca). Aqu\u00ed, el uso del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">espanglish<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> podr\u00eda interpretarse como una forma ya sea de restar seriedad a una chispeante conversaci\u00f3n entre hermanos o de acentuar el tono de enfado.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras que D\u00edaz entrelaza el ingl\u00e9s con el espa\u00f1ol, Jin explica que, para \u00e9l, el ingl\u00e9s y el chino fluyen casi por canales separados. \u201cPienso en ingl\u00e9s pero oigo en chino\u201d, dice. Aunque ten\u00eda veintinueve a\u00f1os cuando emigr\u00f3 a Estados Unidos, Jin decidi\u00f3 escribir sus novelas y relatos en ingl\u00e9s y estudi\u00f3 en la Universidad de Boston, donde curs\u00f3 una maestr\u00eda en Escritura Creativa, la misma que ahora dirige. Aunque tiene un o\u00eddo entrenado para los modismos ingleses, me cont\u00f3 que, en sus novelas y cuentos, quiere que los personajes sinoparlantes generen cierta disonancia al hablar para que el lector perciba que no est\u00e1n comunic\u00e1ndose en ingl\u00e9s. Para ello, a veces traduce literalmente el lenguaje figurado chino. Pone como ejemplo un fragmento de su novela de 2016 titulada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Boat Rocker <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(El agitador), en la que uno de los personajes utiliza la expresi\u00f3n popular china \u201cuna mentira del tama\u00f1o del cielo\u201d. Por otro lado, a la hora de trabajar con las complejas connotaciones de la poes\u00eda, Jin dice que, por lo com\u00fan, prefiere escribir en su chino natal: \u201cNecesito sentir todo el peso de la lengua\u201d, dice. \u201cCon el chino todav\u00eda puedo tener esa sensaci\u00f3n, que poco a poco se ha ido trasladando al ingl\u00e9s\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #000000;\">\u201cCuando los escritores se sumergen en el pozo de sus lenguas de infancia, el vocabulario usado en contexto dista mucho de ser neutro.\u201d<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Si bien Jin es el \u00fanico de los escritores que escribe con frecuencia en dos idiomas, Santiago es la \u00fanica que lleva a cabo un proceso propiamente biling\u00fce al momento de escribir. \u201cEs espont\u00e1neo\u201d, explica. \u201cLos primeros borradores de todos mis libros son una amalgama de ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, con p\u00e1ginas enteras en espa\u00f1ol que luego se traducen al ingl\u00e9s en los borradores finales. Paso del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol a mitad de la oraci\u00f3n cuando escribo las primeras versiones. Es como si esa mezcla fuera mi verdadera lengua\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Alarc\u00f3n, en cambio, es el \u00fanico que utiliza una lengua para la oralidad y otra para la escritura. Como periodista y autor de ficci\u00f3n, investiga y hace entrevistas en espa\u00f1ol, sobre todo en su Per\u00fa natal. Adem\u00e1s, ha escrito un ensayo de investigaci\u00f3n para la revista <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harper&#8217;s<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> sobre la vida en la c\u00e1rcel m\u00e1s grande de Per\u00fa, lugar que tambi\u00e9n le sirvi\u00f3 de base para los escenarios carcelarios de sus ficciones.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Como emigr\u00f3 a Estados Unidos a los tres a\u00f1os, Alarc\u00f3n no habl\u00f3 mucho espa\u00f1ol durante su infancia. Al igual que Jin, tuvo que dedicar tiempo y esfuerzo a emplear su lengua no dominante, y sit\u00faa su rito de iniciaci\u00f3n al espa\u00f1ol literario a los veinte a\u00f1os, cuando ley\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cien a\u00f1os de soledad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en su idioma original. Hoy en d\u00eda, se sumerge de lleno en el espa\u00f1ol: pasa largas temporadas en Lima, dirige un p\u00f3dcast en espa\u00f1ol, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Radio Ambulante,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y publica art\u00edculos de no ficci\u00f3n en una revista peruana de la que es coeditor. Pero Alarc\u00f3n opta por no intercalar el espa\u00f1ol en sus textos en ingl\u00e9s. En este sentido, se compar\u00f3 con D\u00edaz: \u201cNo ten\u00eda sentido que yo abordara el espa\u00f1ol de la misma forma que \u00e9l. \u00c9l escribe sobre una experiencia biling\u00fce vivida\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Alarc\u00f3n, sin embargo, traduce e incorpora a sus textos el espa\u00f1ol vern\u00e1culo de Per\u00fa. \u201cSi estoy escribiendo una conversaci\u00f3n entre un padre y un hijo en la que hablan de amor, sexo, viajes, dinero o lo que sea, traduzco del espa\u00f1ol peruano. De qu\u00e9 manera traducir depende mucho de la situaci\u00f3n. Uno no usar\u00eda un dialecto muy marcado, como el neoyorquino, si fuera a traducir algo al ingl\u00e9s\u201d. Se han hecho dos traducciones de su novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ciudad de payasos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">:<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">una al espa\u00f1ol peruano para un p\u00fablico peruano y otra al espa\u00f1ol neutro para un p\u00fablico estadounidense. Seg\u00fan Alarc\u00f3n, esta \u00faltima versi\u00f3n es insulsa y no est\u00e1 arraigada en ninguna comunidad en particular, pero es necesaria para que la poblaci\u00f3n multinacional de habla hispana que vive en Estados Unidos sepa de lo que est\u00e1 leyendo.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando los escritores beben del pozo de sus lenguas de infancia, el vocabulario usado en contexto dista mucho de ser neutro. M\u00e1s bien lo contrario: est\u00e1 profundamente inmerso en los modos de expresi\u00f3n propios de la intimidad familiar, reine en ella la armon\u00eda o el conflicto. Al igual que D\u00edaz, Danticat crea tensi\u00f3n en torno a las interacciones familiares por medio de esquirlas de su lengua materna. En un cuento suyo de 2017, \u201cAmanecer, anochecer\u201d, por ejemplo, la autora emplea con mesura tres palabras del criollo para acentuar dos momentos entre una madre y su hija. En el primero, una abuela que padece de alzh\u00e9imer sostiene a su nieta por encima de la barandilla de un balc\u00f3n, mientras la madre, Jeanne, le suplica que aleje a la beb\u00e9 de all\u00ed. En su ruego, Jeanne utiliza dos palabras distintas para decir \u201cpor favor\u201d: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">souple <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y luego <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tanpri<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Al final de la historia, las mujeres protagonizan un segundo momento de tensi\u00f3n cuando Jeanne le dice a su madre, a quien se llevan en ese instante en camilla, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mesi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (gracias), no tanto como agradecimiento, sino como despedida.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"color: #000000;\">\u201cIncluso a d\u00eda de hoy, algunos de los escritores parecen vulnerables, atrapados todav\u00eda en el cruce entre dos lenguas, donde el ingl\u00e9s no deja de ser un tanto ajeno, por m\u00e1s que se haya empleado como una voz principal.\u201d<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Danticat plasma otro conmovedor momento entre madre e hija en su libro \u00e1lbum infantil <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mama\u2019s Nightingale <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(El ruise\u00f1or de mam\u00e1). La peque\u00f1a narradora, Saya, extra\u00f1a a su madre, a quien encarcelaron por ser inmigrante indocumentada. A altas horas de la noche, mientras todos duermen, Saya escucha el mensaje del contestador autom\u00e1tico de su madre: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tangri kite bon ti nouv\u00e9l pou nou!<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, dice la voz en criollo. \u201c\u00a1Por favor, danos buenas noticias!\u201d. El lector puede percibir que, por un momento, Saya se siente un poco m\u00e1s animada.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El modo en que fragmentos del criollo, el espa\u00f1ol o, en el caso de Shteyngart, el ruso, evocan emociones vividas durante la ni\u00f1ez es lo que Cisneros denomina \u201cel hechizo de las palabras enunciadas en la lengua de nuestra infancia\u201d. As\u00ed como Danticat escribe en un criollo capaz de despertar el esp\u00edritu de su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tante <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Ilyana en Hait\u00ed, para Shteyngart, el ruso aviva los recuerdos de cuando viv\u00eda con su padre en Mosc\u00fa. El autor me cuenta que, por lo general, piensa en ingl\u00e9s cuando escribe, pero que, mientras trabajaba en su libro de memorias<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Peque\u00f1o fracaso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, a menudo pensaba en ruso. El ruso, para Shteyngart, carga tanto con el sufrimiento como con la alegr\u00eda que emanan de la turbulenta relaci\u00f3n con sus padres. Algunos de los apodos que recibi\u00f3 durante su infancia fueron <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Solnyshko<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Solcito), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Soplyak<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Mocoso) y el que le da nombre al libro, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Failurchka<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Peque\u00f1o fracaso). En un momento del relato, el padre pronuncia una s\u00e1dica ense\u00f1anza rusa: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tot kto byot, tot ne lyubit<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, le gusta decir a mi padre. El que no golpea no ama\u201d.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En una asignatura que imparte en la Universidad de Columbia, Shteyngart sigue el desarrollo de la literatura del inmigrante, la subcategor\u00eda central, tal vez, de la escritura biling\u00fce. El autor dice que el conflicto cultural interno que \u00e9l deja ver en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Peque\u00f1o fracaso <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es un tema relativamente reciente en la literatura. \u201cEn un primer momento, la literatura estadounidense del inmigrante trat\u00f3 sobre el sue\u00f1o americano y la asimilaci\u00f3n cultural\u201d, dice. \u201cAhora gira m\u00e1s en torno a la p\u00e9rdida y la ambivalencia\u201d. En las primeras clases, Shteyngart ense\u00f1a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pnin, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">una novela de Vladimir Nabokov que retrata, a modo de s\u00e1tira, a un profesor universitario ruso cautivado por la vida en Estados Unidos. Hacia el final de la cursada, los alumnos pasan a leer una recopilaci\u00f3n de cuentos de D\u00edaz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Negocios, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en la que Yunior tambi\u00e9n aparece como narrador, haciendo frente a las dificultades que conlleva la inmigraci\u00f3n de su familia desde Santo Domingo.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tanto Shteyngart como Santiago y \u00c1lvarez utilizan estrategias biling\u00fces para expresar las tensione<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">s<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y angustias que caracterizan el proceso de asimilaci\u00f3n cultural, en el que el ingl\u00e9s se torna una compleja fuente de desorientaci\u00f3n, verg\u00fcenza, fascinaci\u00f3n y poder. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Peque\u00f1o fracaso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Shteyngart relata lo humillado que se sinti\u00f3 cuando lo bajaron de grado en la escuela por tener dificultades con el ingl\u00e9s y cuenta que, cuando m\u00e1s adelante empez\u00f3 a sentirse atra\u00eddo por las chicas, tem\u00eda que decir \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Oh, hi there<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (Hola, \u00bfqu\u00e9 onda?) con su acento ruso sonara igual a \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Okht Hyzer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En su libro de memorias <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casi una mujer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Santiago inserta una pregunta en espa\u00f1ol cuando relata que, en su tercer d\u00eda en Brooklyn tras llegar de Puerto Rico, una ni\u00f1a que salta a la soga a su lado le pregunta: \u201c\u00bfT\u00fa eres hispana?\u201d. Aunque las palabras se las dice en espa\u00f1ol, remiten a una denominaci\u00f3n racial derivada del ingl\u00e9s que Santiago nunca ha o\u00eddo. De repente, siente que su puertorrique\u00f1idad se vuelve invisible, absorbida por una vaga identidad colectiva.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">\u201cEsa ni\u00f1a redefini\u00f3 el concepto que yo ten\u00eda de m\u00ed misma\u201d, reflexiona Santiago, \u201ccuando insinu\u00f3 que cruzar el oc\u00e9ano me hab\u00eda transformado en otra persona. Lo que dijo condicion\u00f3 profundamente el desarrollo de mi autopercepci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En su poemario <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Woman I Kept to Myself <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(La mujer que mantuve en secreto),<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u00c1lvarez explora su propio proceso de asimilaci\u00f3n, que la llev\u00f3 a adoptar el ingl\u00e9s y renegar del espa\u00f1ol. En \u201cAll-American Girl\u201d (Toda una americanita), escribe: \u201cEnsay\u00e9 gestos for\u00e1neos, sonrisas de gringa, \/ reprimiendo una fluidez natural latina \/ bajo la fr\u00eda m\u00e1scara de las iron\u00edas inglesas. \/ Quer\u00eda que el mundo y las palabras volvieran a coincidir \/ como cuando viv\u00eda en espa\u00f1ol y nada m\u00e1s\u201d.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Incluso a d\u00eda de hoy, algunos de los escritores parecen vulnerables, atrapados todav\u00eda en el cruce entre dos lenguas, donde el ingl\u00e9s no deja de ser un tanto ajeno, por m\u00e1s que se haya empleado como una voz principal. Cuando conversamos, \u00c1lvarez y Danticat citaron, cada una por su cuenta, el ep\u00edgrafe de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Negocios, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que D\u00edaz toma del escritor cubano-estadounidense Gustavo P\u00e9rez Firmat: \u201cEl hecho de que te est\u00e9 escribiendo en ingl\u00e9s de por s\u00ed anula lo que te quer\u00eda decir. El tema en cuesti\u00f3n: no pertenezco al ingl\u00e9s, aunque tampoco pertenezco a ninguna otra parte\u201d. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Crear en peligro, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Danticat se refiere al ingl\u00e9s, sin m\u00e1s, como \u201cEsta lengua que no es m\u00eda\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00c1lvarez dice que no puede apropiarse por completo de su lengua nativa, lo que para ella es una p\u00e9rdida dolorosa. \u201cLo padezco mucho, a veces, cuando estoy en la Rep\u00fablica Dominicana\u201d, dice. \u201cEs una a\u00f1oranza de algo perdido. Puedo desenvolverme en ingl\u00e9s con una naturalidad que ya perd\u00ed en espa\u00f1ol\u201d. En su libro de memorias <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Something to Declare <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Algo que declarar), \u00c1lvarez relata que, durante un viaje de verano a su isla natal, en un momento siente que no le salen las palabras cuando quiere comunicarse con su primer novio. Ella le se\u00f1ala la Osa Mayor (en ingl\u00e9s, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">the Big Dipper<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, \u201cel Cazo\u201d) y las \u00fanicas palabras que se le vienen a la cabeza para nombrarla son \u201cel cuchar\u00f3n\u201d, una laguna l\u00e9xica a simple vista insignificante, pero que para \u00c1lvarez supone una p\u00e9rdida de conexi\u00f3n con su novio. La autora menciona que ese distanciamiento emocional tambi\u00e9n aparece en un cuento en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">espanglish <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Cisneros, \u201cBien <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pretty<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d, cuya narradora anhela hacer el amor en un espa\u00f1ol que se siente incapaz de encarnar.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De c\u00f3mo las muchachas Garc\u00eda perdieron el acento <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">podr\u00eda interpretarse como el af\u00e1n narrativo de \u00c1lvarez por reapropiarse del espa\u00f1ol de su infancia, dado que la historia est\u00e1 contada en orden cronol\u00f3gico inverso: comienza con cuatro hermanas que han transitado su vida adulta hablando ingl\u00e9s en Nueva York y, a partir de entonces, la narraci\u00f3n va desandando el recorrido de las muchachas hasta llegar a su infancia en la Rep\u00fablica Dominicana.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando estos escritores cursaron sus maestr\u00edas (todos ellos tienen t\u00edtulos de posgrado en Escritura Creativa), casi nadie los incentivaba a valerse de sus lenguas de infancia y el material de lectura, por lo general, no inclu\u00eda textos biling\u00fces que les sirvieran de referencia. \u00c1lvarez fue contundente: \u201cMe silenciaron\u201d, dijo en relaci\u00f3n con sus primeros escritos. \u201cUn escritor ley\u00f3 mi primer libro, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Homecoming<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Volver a casa), y ni siquiera se dio cuenta de que yo era latina. Hab\u00eda escrito la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mother <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">a lo largo del texto, as\u00ed que la reemplac\u00e9 todas las veces por \u201cmami\u201d. No ten\u00eda idea de que se pod\u00eda hacer eso\u201d. Pero aunque \u00c1lvarez, con el tiempo, dedic\u00f3 esfuerzo a reapropiarse del espa\u00f1ol, tambi\u00e9n ha hablado sobre sentirse juzgada en la Rep\u00fablica Dominicana por escribir solo en ingl\u00e9s. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Something to Declare, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">cuenta que, en una conferencia en Santo Domingo, una escritora dominicana de renombre le dijo p\u00fablicamente: \u201cParece mentira que una dominicana se ponga a escribir en ingl\u00e9s. Vuelve a tu pa\u00eds, vuelve a tu idioma\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">De acuerdo con Danticat, la elecci\u00f3n de escribir en ingl\u00e9s a veces viene acompa\u00f1ada de duras cr\u00edticas. \u201cCreo que la gente lo patologiza\u201d, dice y plantea que quienes cuestionan el uso exclusivo del ingl\u00e9s lo interpretan como una especie de autonegaci\u00f3n. Tambi\u00e9n dice que la situaci\u00f3n puede convertirse en un callej\u00f3n sin salida cuando escritores como ella eligen integrar en sus escritos solo algunas palabras que no son del ingl\u00e9s. En esos casos, \u201cte acusan de caer en el exotismo o de querer usar tus ra\u00edces como un condimento para llamar la atenci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Danticat dice que crecer y llegar a la madurez biling\u00fce es tanto un camino de sanaci\u00f3n personal como un proceso art\u00edstico en el que \u201clo primero que tenemos que hacer es aceptar nuestra propia lengua\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas veces, los escritores se inspiran unos a otros en este proceso. \u201cYo aprend\u00ed mucho de Julia y de Sandra\u201d, dice <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Danticat, \u201cviendo c\u00f3mo usaban el espa\u00f1ol. De ellas aprend\u00ed los ritmos de otro idioma. Me ense\u00f1aron a no autocensurarme\u201d. Si bien crecieron sumidos en distintos idiomas, suele haber cierta hermandad entre los escritores biling\u00fces. En referencia a la primera novela de Danticat y la frontera que comparten entre Hait\u00ed y la Rep\u00fablica Dominicana, \u00c1lvarez dice que \u201cleer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Palabra, ojos, memoria <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">fue muy valioso para m\u00ed. Representaba el otro lado de la isla y [Danticat] era la hermana que yo nunca hab\u00eda conocido\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Al final de nuestra conversaci\u00f3n, le pregunt\u00e9 a \u00c1lvarez qu\u00e9 tendr\u00eda para ofrecer esa extensa familia de escritores biling\u00fces a una joven protegida que apenas empieza a descubrir su propia voz. \u201cLe dar\u00eda todas nuestras historias\u201d, dijo. \u201cLe dir\u00eda: \u2018Este es el gran c\u00edrculo y t\u00fa eres bienvenida. Te vas a dar cuenta de que la historia no es m\u00e1s que una sola\u2019\u201d.<\/span><\/p>\n<h6><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Expresi\u00f3n que, seg\u00fan el autor, bien podr\u00eda ser el nombre de un pol\u00edtico turco. [N. de la T.]<\/span><\/span><\/h6>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Traducci\u00f3n de Camila Genco<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"38001\" class=\"elementor elementor-38001 elementor-37989\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-32\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400; color: #000000;\">Imagen principal: Daniel Alarc\u00f3n, Julia Alvarez, Sandra Cisneros, Edwidge Danticat, Junot D\u00edaz, Ha Jin, Esmeralda Santiago y Gary Shteyngart. Dibujo de Jen Rickard Blair.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, World Literature Today (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en World Literature Today Vol. 92, Nro. 3 en mayo de 2018. &nbsp; Haz click abajo para suscribirte a WLT: &nbsp; Por medio de una serie de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":37706,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4539],"tags":[5160],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[5188],"lal_author":[5185],"class_list":["post-37970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura-mundial-de-wlt","tag-numero-32-es","translator-camila-genco-es","lal_author-erik-gleibermann-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37970"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38431,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37970\/revisions\/38431"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37970"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=37970"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=37970"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=37970"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=37970"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=37970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}