{"id":37904,"date":"2024-12-07T10:03:05","date_gmt":"2024-12-07T16:03:05","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=37904"},"modified":"2024-12-19T19:12:49","modified_gmt":"2024-12-20T01:12:49","slug":"la-nueva-politica-de-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/12\/la-nueva-politica-de-la-literatura\/","title":{"rendered":"La (nueva) pol\u00edtica de la literatura"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hubo un tiempo \u2014m\u00e1s dichoso o desgraciado, seg\u00fan se vea\u2014 en que la palabra escrita reflej\u00f3 las mismas jerarqu\u00edas que organizaban la vida social. Como en el d\u00eda a d\u00eda de las sociedades del antiguo r\u00e9gimen, hubo entonces g\u00e9neros superiores que retrataban las acciones de personajes que, se dec\u00eda, eran m\u00e1s importantes, m\u00e1s sabios o m\u00e1s poderosos que la inmensa mayor\u00eda, y g\u00e9neros inferiores enfocados en la vida de las clases populares y sus asuntos, vulgares por donde se les viera, que acaso pod\u00edan divertir, pero de ninguna forma aspirar a integrarse entre los grandes temas de los primeros. Estas jerarqu\u00edas, dice Jacques Ranci\u00e8re en \u201cLa pol\u00edtica de la literatura\u201d,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">quedaron anuladas con el surgimiento de la literatura a inicios del siglo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">xix,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> cuando la l\u00ednea que divid\u00eda g\u00e9neros y temas comenz\u00f3 a diluirse y sus protagonistas comenzaron a ser hombres y mujeres sin mayor atributo que su simple existencia en el mundo. \u201cLa literatura es el nuevo r\u00e9gimen de la escritura en el que el escritor y el lector son cualquiera\u201d, se\u00f1ala. En otras palabras, la aparici\u00f3n de la literatura puso en tela de juicio la l\u00f3gica que dictaba \u2014y a veces sigue dictando\u2014 que hay individuos dotados de cualidades superiores que les permiten apreciar una obra art\u00edstica, o crearla, e individuos que, al carecer de esa sensibilidad, solo pueden aspirar a vivir una vida orientada al trabajo y la supervivencia. Ranci\u00e8re, por supuesto, est\u00e1 pensando en la literatura francesa, pero sus observaciones bien pueden iluminar lo que sucede en otros territorios (Am\u00e9rica Latina, por ejemplo). En este ensayo me gustar\u00eda servirme de ellas, y de otros interlocutores, para pensar c\u00f3mo algunas controversias recientes han dejado ver que las tensiones provocadas por la literatura, que hace pol\u00edtica sin importar qui\u00e9n la ha creado ni de d\u00f3nde viene, dir\u00eda Ranci\u00e8re, siguen presentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Afirmar que quien escribe y quien lee puede ser cualquiera es, de entrada, problem\u00e1tico. Y lo ha sido desde tiempos inmemoriales. Ranci\u00e8re recuerda que ya Voltaire lamentaba que la audiencia de su \u00e9poca no fueran m\u00e1s los hombres de peluca y oropel que aplaud\u00edan las obras de Corneille, \u00edcono del clasicismo franc\u00e9s, sino solo \u201cunos cuantos caballeros y damas j\u00f3venes\u201d. Con sus lamentos, sin embargo, planteaba una cuesti\u00f3n esencial: la literatura es una forma de creaci\u00f3n que, sin la gu\u00eda de nadie, sigue su propio camino y se dirige a quien pueda leerla \u2014o escucharla, podr\u00eda decirse hoy\u2014, sin detenerse a pensar si le debe hablar a la doctora en literatura pero no a la persona que barre las calles de nuestras ciudades. Quiz\u00e1 por ello, quienes han sido partidarios de las jerarqu\u00edas en la palabra escrita, de pensar los g\u00e9neros como superiores e inferiores, los temas como importantes o intrascendentes, y que no tienen reparos en opinar sobre qui\u00e9n puede y qui\u00e9n no puede escribir, ya no digamos escribir<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">literatura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de calidad,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a menudo han lamentado que esta ya no sea lo que fue en sus mejores tiempos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algo de ello sugiere Cristina Rivera Garza en sus \u201cBreves vistas desde Pompeya\u201d,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">un ensayo que reflexiona sobre la manera en que la tecnolog\u00eda \u2014y en concreto<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">las escrituras de 140 caracteres en Twitter (X)\u2014 han afectado, y enriquecido, el \u201csignificado cultural\u201d de la escritura misma. Un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tuit,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> dice ah\u00ed, puede ser parecido a un aforismo o a un haik\u00fa, pero al ser escritura \u201cen tiempo real\u201d se opone \u201cal tiempo vac\u00edo y homog\u00e9neo de la ideolog\u00eda dominante\u201d que, por definici\u00f3n, determina lo que es y no es literario. Pone como ejemplos los microrrelatos de Alberto Chimal, que nacieron como un<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> tuit<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y llegaron a convertirse en libro (v\u00e9ase <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La saga del viajero del tiempo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), o las creaciones de la escritora y artista visual Graciela Romero, quien le ha dado al mundo joyas como estas: \u201cY Dios hizo el tiempo, y vio que era bueno. Luego nos hizo a nosotros. Y a nosotros se nos hizo tarde. Todo mal\u201d, \u201cNo perd\u00ed la idea, gan\u00e9 un mont\u00f3n de distractores\u201d o \u201cMe haces falta de sobra\u201d. Lo importante en esas l\u00edneas, dice Rivera Garza, no es tanto si se pueden calificar como literarias o no, sino que son el s\u00edntoma de un cambio: ya no se narra \u201cpara ser o porque se es alguien extraordinario\u201d, sino para \u201cescribir la vida\u201d. Y tambi\u00e9n para recordar que el lenguaje \u201cno es p\u00e9treo sino l\u00fadico\u201d. Y que, como lenguaje, es pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u201ctuitescritores\u201d, como los llama Rivera Garza, son un caso extremo y, por lo mismo, muy \u00fatil. Esas personas, que tienen la pretensi\u00f3n de escribir para quien sea aunque carezcan de cualquier tipo de licencia para hacerlo, suscitan \u201cansiedad y desconfianza\u201d entre los guardianes de los valores literarios. Pero no solo ellos. Siguiendo a John Guillory (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cultural Capital: The Problem of Literary Canon Formation<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), Rivera Garza reflexiona en la \u00faltima parte de su ensayo sobre el problema de la calidad literaria. \u00bfTiene sentido juzgar una serie de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tuits<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con los criterios que se utilizan para analizar otras formas de literatura? No mucho. Pero es que, en s\u00ed misma, la literatura no es sin\u00f3nimo de \u201cbuena escritura\u201d ni de calidad literaria, dice. La literatura es sencillamente el nombre que se le dio, en alg\u00fan punto del siglo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">xix,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> a una forma de escritura publicada en caracteres impresos sobre papel que poco a poco se convirti\u00f3 en el criterio hegem\u00f3nico para la formaci\u00f3n de un canon. Y va m\u00e1s all\u00e1: \u201cLa calidad no es inherente al texto\u201d. El texto solo existe cuando alguien lo lee y, en ese momento, le asigna un valor. \u201cSolo una visi\u00f3n esencialista y, por lo tanto, ahist\u00f3rica, har\u00eda de lo literario un sin\u00f3nimo de calidad. Solo una visi\u00f3n conservadora, es decir, atada fuertemente al estado de las cosas y las jerarqu\u00edas propias de esas cosas, querr\u00eda la repetici\u00f3n incesante de solo un modo de producir textualidad\u201d, concluye.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero para ser justos, no hay nada de malo en querer que las cosas sean como son, jerarqu\u00edas sociales incluidas, siempre que esto no se niegue \u2014o, en el peor de los casos, que se niegue porque no se tenga consciencia de ello\u2014. Este es el problema que Terry Eagleton plante\u00f3 hace algunos a\u00f1os en su c\u00e9lebre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Introducci\u00f3n a la teor\u00eda literaria<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La teor\u00eda literaria, y la cr\u00edtica literaria a su vez, es menos una forma de analizar ciertos textos que una perspectiva desde la cual se observa la realidad \u2014y la historia\u2014 de nuestras sociedades, escribe en ese libro did\u00e1ctico y l\u00fadico tambi\u00e9n. Lo censurable no es hacer expl\u00edcitas las posturas pol\u00edticas que cada uno tiene, sino presentar con apariencia de \u201ccient\u00edficas\u201d, \u201ccr\u00edticas\u201d e imparciales una serie de ideas que en esencia favorecen \u201clos intereses particulares de grupos particulares\u201d. Por m\u00e1s triste que pueda resultar, dice Eagleton, la realidad es que \u201cla mayor\u00eda de las teor\u00edas literarias, antes que poner en tela de juicio cosas que el poder da por sentadas, las ha reforzado\u201d. Seguramente muchos de los guardianes de los valores literarios pueden indignarse ante las injusticias de las sociedades actuales, que concentran la riqueza en unos cuantos \u201cmientras que los servicios sociales de educaci\u00f3n, cultura, salud y esparcimiento yacen arruinados para la mayor\u00eda\u201d, pero no consideran, a\u00f1ade, que la literatura tenga nada que ver con esos problemas. El car\u00e1cter m\u00e1s o menos sagrado que cada uno de nosotros le asigna la mantiene a salvo de tener cualquier v\u00ednculo con ellos, que adem\u00e1s nunca son nuestros problemas \u2014hasta que lo son\u2014.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda persona medianamente satisfecha con su oficio tiende a asignarle una importancia especial. Y para nadie es un secreto que quienes dedican su tiempo a las actividades culturales \u2014especialmente cuando pueden vivir de ellas, pero incluso cuando, \u00a1ay!, no es as\u00ed\u2014 suelen atribuirles incluso una importancia mayor. Un profesor universitario de historia tiene buenos motivos para pensar que sus investigaciones, mucho m\u00e1s que la docencia, por supuesto, han contribuido a la mejor comprensi\u00f3n de nuestras sociedades, as\u00ed como quienes escriben poes\u00eda, y comentan la poes\u00eda de otras personas, bien pueden pensar que esta es fundamental para la humanidad. Seguramente lo es. Si alguien me pregunta, yo dir\u00e9 sin titubear que editar y traducir son actividades indispensables para que el mundo siga girando. \u00bfO no es as\u00ed? Pero Eagleton, que suele echar a perder todas las fiestas en que las humanidades se festejan a s\u00ed mismas, dice cada vez que puede que la historia y la poes\u00eda sin duda son importantes, \u201cpero tampoco tanto\u201d (v\u00e9ase \u201cWhat\u2019s Your Story?\u201d en la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">London Review of Books<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Despu\u00e9s de todo, \u201clos poemas no detienen los misiles\u201d, como rezaba el t\u00edtulo de una serie de recientes documentales sobre la guerra en Ucrania.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la propuesta de pensar a la literatura como una actividad contingente m\u00e1s que necesaria, surge esta afirmaci\u00f3n de Ranci\u00e8re: \u201cLa literatura es el arte de escribir que se dirige espec\u00edficamente a quienes <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no deber\u00edan<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> leer\u201d (las cursivas son suyas). Cuando esas personas leen, seguro algo malo va a pasar. \u00bfMalo para qui\u00e9n? No para quienes leen, sin duda, sino m\u00e1s bien para quienes se ven afectados por las consecuencias de ese acto revolucionario. La segunda edici\u00f3n del libro de Dahlia de la Cerda, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Perras de reserva <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Sexto Piso, 2022), nos lo ha recordado en los \u00faltimos meses. Una parte de los comentarios dirigidos hacia los trece relatos que lo integran, todos narrados por mujeres que han padecido (y ejercido) cualquier tipo de violencias, ha tendido a criticar el uso permanente de la primera persona o el lenguaje regional y popular que esas mujeres utilizan \u2014uno est\u00e1 tentado a pensar que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Benzulul <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Eraclio Zepeda o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Rescoldo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Antonio Estrada quiz\u00e1 hoy no saldr\u00edan bien librados del rigor de la cr\u00edtica\u2014. Y despu\u00e9s de felicitarse por se\u00f1alar todas las fallas del libro, los cr\u00edticos han seguido con sus vidas. Pero entre los lectores, y mucho m\u00e1s entre las lectoras, se ha suscitado un fen\u00f3meno paranormal. El libro ha llegado a p\u00fablicos a los que la literatura, creo, rara vez suele llegar: mujeres en prisi\u00f3n, alumnas de escuelas secundarias, c\u00edrculos de lectura en poblaciones m\u00e1s o menos remotas, y ha provocado que quienes <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no deber\u00edan <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">leer,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">no solo lean, sino que adem\u00e1s piensen que ellas <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tambi\u00e9n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> pueden escribir. Podr\u00eda decirse, para recordar de nuevo a Eagleton, que ni la denuncia social ni la disidencia son garant\u00eda de nada. Quiz\u00e1 no lo son. Pero aqu\u00ed me importa menos la calidad literaria que cada quien es libre de encontrar (o no) en un libro como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Perras de reserva <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que la manera en que las reacciones provocadas por \u00e9l ejemplifican c\u00f3mo la literatura hace pol\u00edtica, en los t\u00e9rminos de Ranci\u00e8re, cuando cuestiona \u2014o revierte\u2014 el orden normal de las cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Neige Sinno ha visto algo de ello en un comentario publicado en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Les Inrockuptibles <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(marzo de 2024). En \u00e9l ha integrado a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Perras de reserva<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> como parte de un fen\u00f3meno latinoamericano que incluye tambi\u00e9n a Mariana Enr\u00edquez, M\u00f3nica Ojeda, Samanta Schweblin o Yuri Herrera, aunque sin esfuerzo podr\u00edan mencionarse de igual forma los nombres de Fernanda Melchor o Brenda Navarro, quienes han hecho de la violencia, el horror, la discriminaci\u00f3n, el clasismo o la destrucci\u00f3n del territorio los temas de sus obras. Al hablar de las protagonistas del libro,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Sinno escribe que estas mujeres han padecido la violencia laboral y familiar en un pa\u00eds que deja impunes el 98% de los casos de feminicidio, \u201cpero lejos de quedar condenadas a papeles secundarios, se convierten en hero\u00ednas que act\u00faan, se rebelan, se vengan\u201d. Sobre todo, que act\u00faan. Y concluye: \u201cDa la sensaci\u00f3n de que por fin las mujeres de las clases populares pueden tener acceso a un poco de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">glamour trash<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y de reconocimiento. Si este a\u00fan no es el caso en la vida real, que por lo menos lo sea en la literatura\u201d. Pero incluso si no fuera as\u00ed, el libro ha logrado cuestionar la supuesta divisi\u00f3n de la sociedad entre sensibilidades de orden inferior y superior, y, al hacerlo, las jerarqu\u00edas en que, muy a su pesar, la literatura participa. Pol\u00edtica pura en acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"38001\" class=\"elementor elementor-38001 elementor-37989\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-32\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: quokkabottles, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hubo un tiempo \u2014m\u00e1s dichoso o desgraciado, seg\u00fan se vea\u2014 en que la palabra escrita reflej\u00f3 las mismas jerarqu\u00edas que organizaban la vida social. Como en el d\u00eda a d\u00eda de las sociedades del antiguo r\u00e9gimen, hubo entonces g\u00e9neros superiores que retrataban las acciones de personajes que, se dec\u00eda, eran m\u00e1s importantes, m\u00e1s sabios o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":38423,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2889],"tags":[5160],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[5184],"class_list":["post-37904","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-numero-32-es","lal_author-miguel-angel-palma-benitez-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37904"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38186,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37904\/revisions\/38186"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37904"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=37904"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=37904"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=37904"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=37904"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=37904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}