{"id":36876,"date":"2024-09-23T05:01:37","date_gmt":"2024-09-23T11:01:37","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=36876"},"modified":"2024-09-25T15:54:45","modified_gmt":"2024-09-25T21:54:45","slug":"cartas-a-ricardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/09\/cartas-a-ricardo\/","title":{"rendered":"Cartas a Ricardo"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota de la traductora: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario Castellanos escribi\u00f3 las cinco cartas y el telegrama aqu\u00ed publicados entre 1951 y 1952. La autora escribi\u00f3 las cartas a Ricardo Guerra Tejada mientras viajaba de Ciudad de M\u00e9xico a La Concordia, Chiapas y a Chapatengo, el rancho que hered\u00f3 junto con su medio hermano, Ra\u00fal Castellanos, ubicado al suroeste de Comit\u00e1n. El verano anterior, hab\u00eda regresado de un a\u00f1o de posgrado en Madrid. En estas notables cartas, Castellanos escribe acerca de su dedicaci\u00f3n a su carrera literaria. La lectora presencia su lucha, al escribir, para definirse en conflicto directo con las expectativas de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuxtla, 11 de diciembre de 1951<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi querido Ricardo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llegu\u00e9 ayer en la ma\u00f1ana. Fue un viaje todo accidentado y tuve que quedarme a dormir en Tehuantepec, en un hotel lleno de ara\u00f1as y bichos. Mi hermano me recibi\u00f3 un poco receloso pero cinco minutos despu\u00e9s estaba todo amable y cari\u00f1oso. Hasta ahora las cosas marchan perfectamente bien. Pasado ma\u00f1ana salimos para Chapatengo. Ojal\u00e1 que continuemos en esta disposici\u00f3n de \u00e1nimo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tengo muchas cosas que contarle. Cada cosa que veo o me sucede me lleva a pensar en usted y en usted. Es algo ya obsesivo. He estado considerando con gran insistencia y cuidado nuestra situaci\u00f3n y me he dado cuenta de que hasta ahora he sido una infecta ego\u00edsta y que usted realmente debe quererme mucho para soportar mi modo de ser y las cosas que hago. Quiero que todo cambie, quiero ser como usted quiere, hago miles de prop\u00f3sitos de enmienda, pero donde me acuerdo que usted no puede hacerme el menor reproche sin que yo me enfurezca, me enfurezco.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo amo, todo lo que soy capaz de amar, m\u00e1s de lo que he amado jam\u00e1s a nadie. Pero lo amo muy mal; no s\u00e9; es toda una ansia posesiva, una sed de usted, un deseo de estar \u00edntegramente en usted, un dolor de estar separados aun cuando estemos juntos, unos celos inenarrables, un temblor constante. No, ya no quiero analizar. En Puebla fui muy feliz, sobre todo la \u00faltima noche. Hubiera querido, como Fausto, detener ese minuto, el m\u00e1s bello, el de mayor plenitud en mi vida. Los dos abandonamos (por lo menos, yo lo sent\u00ed as\u00ed) nuestra reserva y nos entregamos. Lo malo es que el d\u00eda y la vida est\u00e1n compuestos de innumerables minutos donde cada uno es cada uno y apenas si reconoce, cuando ve al otro, a ese ser que ama y en quien aniquila su soledad. Pero es necesario que ese minuto de plenitud ti\u00f1a a todos los dem\u00e1s, los sobrepase, los supere.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No olvide que lo amo; cu\u00eddeme en usted. No me seas excesivamente infiel, no se dispare demasiado y \u00e1meme tambi\u00e9n un poquito.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Su Rosario\u00a0<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">TELEGRAMA<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuxtla Guti\u00e9rrez, Chis, 12 de diciembre de 1951<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Ricardo Guerra Tejada<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Xola 715<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Del Valle, D.F.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Llegu\u00e9 bien. Env\u00edo carta. Te amo.<\/span><\/p>\n<h5><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario Castellanos<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuxtla, 12 de diciembre de 1951<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi querido Ricardo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quise enviarte hoy la carta que te escrib\u00ed ayer, pero el correo estaba cerrado porque aqu\u00ed el d\u00eda de Guadalupe casi casi es nacional. Esto me llen\u00f3 de angustia metaf\u00edsica. Esto me llen\u00f3 de angustia metaf\u00edsica y por ese motivo le puse un telegrama, para tranquilizarme. Es horrible que me conozca usted tan bien. Usted me predijo en Puebla que conforme creciera nuestra ausencia crecer\u00eda mi amor. Acert\u00f3 usted pero no se imagina en qu\u00e9 cantidad. Estoy triste, desesperada, no puedo estarme quieta en ninguna parte. Siento un malestar f\u00edsico de no estar con usted. Estoy como intoxicada de su presencia. Me hace falta como una droga. Es una cosa enfermiza. Para calmarme debo cambiar de pensamiento. Pero no puedo. Ahora que estoy sin usted me hace falta Lolita. Si no fuera por esta absoluta sensaci\u00f3n de carencia, de carencia de usted, estar\u00eda feliz. Porque mi hermano ha estado muy amable y me siento a gusto con \u00e9l. No hay tensi\u00f3n. Nos estamos juntos y callados todo el d\u00eda. De pronto nos entra un ataque de ternura y nos abrazamos o jugamos damas y le gano siempre. Esto me preocupo mucho. Afortunada en el juego&#8230; Me sorprendo haciendo esfuerzos por no hablar en voz alta, por no ordenar la comida antes que \u00e9l disponga, por no contestar cuando alguien pregunta algo. \u00c9l se me queda viendo muy sorprendido. Mi mansedumbre le asusta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfC\u00f3mo ha seguido usted? \u00bfYa nunca m\u00e1s el malestar de cabeza? \u00bfHan seguido inyect\u00e1ndolo? Deseo mucho, mucho, que se sienta bien y que su mejor\u00eda perdure. \u00bfHa paseado mucho? \u00bfA cu\u00e1ntas Lupes felicit\u00f3? No me conteste, infame.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfLe llev\u00f3 sus encargos a Laura? \u00bfLey\u00f3 las obras completas de Mar\u00eda Luisa Algarra? Yo estoy leyendo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La peste<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Camus y le\u00ed ayer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Si yo fuera usted<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Julien Green. Peor que Leviat\u00e1n. Parece imposible.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ma\u00f1ana muy temprano salimos a La Concordia. \u00bfC\u00f3mo soportar\u00e9 estos d\u00edas? Estoy a punto ya del alarido; triste, intranquila, no hallo \u201ccentro ni reposo\u201d. Quisiera yo hacer algo, tener un ataque o cortarme las venas, para que en vez de ir a La Concordia me lleven a M\u00e9xico. Y all\u00ed verlo a usted y abrazarlo y pelearnos y amarlo fren\u00e9ticamente, como ahora.\u00a0<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi querido Ricardo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es el mismo d\u00eda 13, pero despu\u00e9s de medianoche. Y como le promet\u00ed escribirle a diario&#8230; Es casi un sofisma; pero es eficaz puesto que me permite escribirle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuxtla es un lugar incre\u00edble; estoy casi de acuerdo con usted en que Chiapas no existe. F\u00edjese: su capital cuenta con un palacio de la cultura, varios museos arqueol\u00f3gicos, una universidad, un mapa en relieve del estado, un parque zool\u00f3gico bien nutrido, el jard\u00edn bot\u00e1nico m\u00e1s importante de la Rep\u00fablica, una sociedad de amigos de las orqu\u00eddeas, etc. Con esto te formas una idea muy favorable de los que es; si quieres conservarla, no vengas. Encontrar\u00edas un lugar sin calles pavimentadas, sin drenajes, sin casas, con un solo y m\u00e9ndigo cine y con un Hotel Jard\u00edn completamente antol\u00f3gico, como la revista <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Am\u00e9rica.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por ejemplo: ten dan una habitaci\u00f3n con 2 camas y s\u00f3lo una toalla. Si reclamas te rega\u00f1an por ba\u00f1arte demasiado. O pintan todas las puertas y no avisan. Y cuando te llenas de pintura y te enojas te dicen que eres el d\u00e9cimo a quien eso le sucede. S\u00f3lo les preocupa la estad\u00edstica. Y si en la noche quieres descansar y dormir no puedes, porque en el patio hay marimba y baile. Y si protestas te dicen que pareces viejo, que no sabes divertirte. Es delicioso. Grrrrrr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hemos ido al cine. Vimos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fierecilla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con Rosita Arenas y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Flor de sangre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con Esther Fern\u00e1ndez. No lograron consolarme de no haber logrado ver <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La marquesa del barrio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y usted, \u00bfqu\u00e9 ha hecho? \u00bfCu\u00e1ndo me va a escribir? Ya sabe d\u00f3nde: a La Concordia. Tengo una absoluta necesidad de tener noticias tuyas. No se ponga menesteroso, por favor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfSiempre se va a Acapulco? Cu\u00e9ntame, d\u00edgame todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y ahora, mi vida, buenas noches. Quisiera estar cerca de usted, besarlo. \u00bfSabe que me gusta mucho m\u00e1s ahora que antes de irme? \u00bfPor qu\u00e9 dice que no? \u00bfNo se est\u00e1 proyectando? No, por favor, no. Yo necesito gustarle tanto como usted a m\u00ed. Me hace mucha falta. Ya no quiero pelear con usted; y aunque pelee no importa. Yo lo amo, por encima de todo lo que digamos usted o yo, las palabras no tienen ninguna fuerza. El amor tiene su propia certidumbre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escr\u00edbame pronto. \u00c1meme tambi\u00e9n un poco.\u00a0<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario\u00a0<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Chapatengo, 15 de diciembre, 1950<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi querido Ricardo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La primera carta legible, desde que nos separamos. Para decirle que estoy triste y que estoy triste y \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s? Hay muchas otras cosas m\u00e1s; pero yo quiero tener carta suya, una carta larga, larga, que diga muchas cosas, que explique. Naturalmente no me la va usted a escribir. Y as\u00ed me impedir\u00e1 usted una hermosa y larga y expl\u00edcita carta de respuesta. Pero, \u00bfqu\u00e9 quiere usted? Ha insistido tanto en que cese mi mon\u00f3logo, que ahora exijo un di\u00e1logo. Precisamente cuando no hay interlocutor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero basta de alusiones vagas y sibilinas. Seamos abstractos y objetivos. Hice el viaje con felicidad. De Tuxtla a la Concordia en avi\u00f3n; ning\u00fan movimiento imprevisto, ninguna traicionera bolsa de aire; abajo un r\u00edo, inm\u00f3vil. Y \u00e1rboles microsc\u00f3picos y animales que deber\u00edan estar all\u00ed pero que era imposible distinguir. Luego el forzoso aterrizaje. La Concordia, ancha, con sus paredes encaladas, con sus calles arenosas. El cielo azul, implacablemente azul. Y de pronto, disparada en contra suya, una palmera. Estuvimos all\u00ed algunas horas, en la \u00fanica casa donde dan posada al peregrino. Dormitando, caminando sin ton ni son para desperezarse. Jugamos damas chinas, primero con mi hermano. Le gan\u00e9. Luego con el due\u00f1o de la casa. Le gan\u00e9. Por \u00faltimo con un se\u00f1or que ten\u00eda unas chistos\u00edsimas teor\u00edas que estar\u00edan muy bien si las aplicara al ajedrez, pero que en damas son un fracaso. Le gan\u00e9. Y me dio mucho gusto porque era presumido y furioso. Pero estoy alarmada. Esta racha de suerte en el juego. \u00a1Campeona de damas chinas? Era lo \u00fanico que me faltaba ser.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Salimos de all\u00ed al atardecer. Me dieron el \u00fanico caballo que s\u00e9 montar. Me gustar\u00eda que tuviera un nombre rom\u00e1ntico o legendario. Pero se llama modesta y rid\u00edculamente: Barril. Camina bien. Es \u201cde andar\u201d, como dicen aqu\u00ed. Nos cogi\u00f3 la noche en el camino. Tard\u00f3 un poco en salir la luna; mientras tanto, el caballo iba tropez\u00e1ndose con todo, y cayendo. Sospecho que es m\u00e1s miope que yo. Yo ven\u00eda cantado para asustar al miedo y para hacerme la ilusi\u00f3n de que no me cansaba. No me cans\u00e9. Pero en cuanto tuve a mi alcance una cama me abalanc\u00e9 a ella y qued\u00e9 dormida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No traje libros. Mi hermano ha mandado los que ten\u00eda a Comit\u00e1n. El radio est\u00e1 descompuesto. No hay absolutamente nada qu\u00e9 hacer. Se despierta uno temprano porque las gallinas y los cerdos y las vacas cascarean, gru\u00f1en, mugen, conjugan todos esos verbos que uno nunca sabe exactamente a qui\u00e9n corresponden. Tomo una taza de caf\u00e9 con pan y se queda otro rato en la cama hasta que sube el sol. Luego se arregla el cuarto, se repara alg\u00fan desperfecto sucedido indefectiblemente en alguna parte durante el curso de la noche anterior, se almuerza y se entra en un t\u00fanel de varias horas vac\u00edas en las que no puedes siquiera ocupar la hamaca porque le da el sol. Hoy para entretenernos organizamos una diversi\u00f3n que nos tuvo ocupados toda la ma\u00f1ana: Ra\u00fal me rap\u00f3. Primero con tijeras; zas; afuera con los mechones de pelo; luego con otras tijeras m\u00e1s finas, cortarlo hasta dejarlo peque\u00f1ito. Por \u00faltimo con la m\u00e1quina de afeitar. Me dej\u00f3 la cabeza reluciente, pulida, lisa. Nos divertimos mucho. Y adem\u00e1s as\u00ed no puedo irme, aunque quiera, hasta que me crezca, aunque sea un cent\u00edmetro, el pelo. A ver qu\u00e9 jueguito se nos ocurre ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la ma\u00f1ana vino a verme una muchachita que no conoc\u00eda yo; me trajo de regalo unos huevos. Le pregunt\u00e9 qui\u00e9n era, desde cu\u00e1ndo estaba aqu\u00ed. Hace poco. Pues hace apenas cuatro d\u00edas que su mam\u00e1 se junt\u00f3 con uno de los vaqueros. Y lo dice tan tranquila. Debe estar muy acostumbrada. Me dio como un escalofr\u00edo cuando la o\u00ed. Hoy por primera vez tuve la tentaci\u00f3n de decir malas palabras. Las que s\u00e9; las que estoy oyendo desde que llegu\u00e9. Aqu\u00ed es el \u00fanico medio de expresi\u00f3n. Decir una mala palabra aqu\u00ed es como abanicarse. Refresca. Y eso que ahora no hace calor; al contrario. Casi hay fr\u00edo. Sobre todo de noche. Hay que ponerse miles de cobijas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda la gente tiene paludismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis relaciones con Ra\u00fal, m\u00e1s cordiales que nunca; me siento muy bien, muy contenta a su lado. Tiene un paquete con todas las cartas que le he enviado. \u00a1Excepto las \u00faltimas dos: en la que le contaba que quer\u00eda casarme y la respuesta a su respuesta a esta carta! Es curioso que no las conserve \u00bfno te parece? Est\u00e1 ahora mucho m\u00e1s asentado, m\u00e1s seguro de si mismo, m\u00e1s tranquilo que antes. Qu\u00e9 gusto me da. No creo que sea feliz. Pero no creo que sufra tanto como antes. Y pensar que hace dos a\u00f1os me desesperaba pensando que todo lo que se hiciera con \u00e9l era ya in\u00fatil. Tiene ahora conciencia de su valor y su habilidad. En el rancho lo respetan y lo toman en serio y lo conocen. Y se siente todo importante. Me alegro mucho, mucho, en realidad. Me regal\u00f3 hoy unos pa\u00f1uelos de seda. Tienen su nombre marcado. Se los regal\u00f3 a \u00e9l una muchacha pero no hab\u00eda querido usarlos. Por otra parte me preguntaba si quer\u00eda poner mi carta sabiendo que era para ti. Respir\u00e9. No le gust\u00f3 mucho el regalo que le traje de Espa\u00f1a. Pero ni modo. De todos modos estamos contentos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfYa ley\u00f3 las obras completas de Mar\u00eda Luisa Algarra? \u00bfQu\u00e9 le parecieron? Cu\u00e9ntame. Escr\u00edbame, por favor, que tengo una furiosa necesidad de noticias suyas. D\u00e9me una oportunidad para decirle muchas cosas. D\u00edgame c\u00f3mo se ha sentido, si no ha vuelto a ver a Cabrera; d\u00edgame si ha visto a Lolita, si han ido a entregar los encargos de Laura Beatriz, si se va usted de vacaciones a Acapulco, si tiene usted muchas posadas en perspectiva. Yo he decidido no darle m\u00e1s cuerda al reloj, no ver al calendario. Es el experimento m\u00e1s radical de soledad que haya intentado nunca. A ver qu\u00e9 sucede; si uno estalla, si se acostumbra, si escribe obras completas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfSe acuerda de m\u00ed a veces? \u00bfC\u00f3mo? D\u00edgame. Otro d\u00eda que est\u00e9 menos literaria que hoy le enviar\u00e9 una carta donde le diga c\u00f3mo lo amo. Ahora nada m\u00e1s quiero que los sepa, as\u00ed, escuetamente. Lo amo.\u00a0<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario<\/span><\/h5>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">P.D.: Hoy le escrib\u00ed a Lolita, a su mam\u00e1 de Neto, a t\u00eda Elena, a t\u00eda Esperanza. A nadie m\u00e1s.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Chapatengo, 22 de diciembre de 1951<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi querido Ricardo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos estos d\u00edas he estado escribi\u00e9ndote y rompiendo las cartas. Ninguna me ha parecido satisfactoria. Porque tengo algo importante qu\u00e9 decirte y no encuentro la manera adecuada. Porque temo no ser exacta y que me interpretes mal. Por eso quiero anticiparte que, diga lo diga, te amo. Pero se me ha presentado una cosa con una absoluta necesidad de ser dicha. Y no tengo m\u00e1s remedio que obedecerla.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vida est\u00e1 llena de sorpresas. \u00bfTe acuerdas en qu\u00e9 disposici\u00f3n de \u00e1nimo ven\u00eda a Chapatengo? Esperaba encontrar aqu\u00ed un ogro, una espina, un problema m\u00e1s que lo hac\u00eda intolerable, tambi\u00e9n sentimental. Recordaba con amargura y como queriendo huir, los episodios de mis viajes anteriores: el caballo que se encabritaba, las medicinas negadas, los ataques de rabia, etc. En suma, ten\u00eda yo mucho miedo porque ante una situaci\u00f3n as\u00ed no s\u00e9 defenderme sino desapareciendo. Y vengo y me encuentro con un hermano equilibrado, maduro. Y en una conversaci\u00f3n confidencial que tuvimos el domingo pasado, descubro que me conoce mejor que ninguna otra persona, que mide todo el alcance de mis defectos y, lo que es maravilloso, me acepta as\u00ed y me quiere. Desde entonces la tensi\u00f3n termin\u00f3. Yo me siento completamente a mis anchas y me abandono completamente a \u00e9l, sin ninguna suspicacia. Me siento muy, muy feliz. Pero no debo atribuirme ning\u00fan m\u00e9rito de que nuestras relaciones vayan tan bien. Ha sido \u00e9l, al trav\u00e9s de todas nuestras dificultades, quien ha encontrado el hilo y ha desenredado la madeja. Yo hubiera continuado, durante a\u00f1os y a\u00f1os, manteniendo mi equivocada actitud. Que consist\u00eda, t\u00fa lo sabes muy bien, en hacer teatro. Porque siempre que estoy delante de otra persona, me coloco en su lugar, me miro como me imagino que me mirar\u00edan sus ojos y empiezo inmediatamente a actuar de acuerdo con esa mirada. En las relaciones superficiales con las personas a quienes no es tratar con mucha frecuencia ni muy \u00edntimamente, esto no tiene mayor importancia. La farsa puede hacerse. Pero cuando las relaciones son de otra \u00edndole, la farsa, cualquiera que sea, es insostenible. Con mi hermano yo me hab\u00eda adjudicado un papel de lo m\u00e1s inc\u00f3modo. Yo era la mujer fuerte. Mi coraz\u00f3n, una roca inconmovible. Mis convicciones, mis proyectos, claros y constantes. Y adem\u00e1s yo era una amazona capaz de soportar ocho o diez horas a caballo sin mostrar el menor signo de fatiga, de asistir, sin pesta\u00f1ear, a las hierras (ese calor sofocante, esas nubes de polvo, esa cantidad de bichos pic\u00e1ndolo a uno). Y adem\u00e1s h\u00e1bil para los negocios, capaz de sacar adelante el rancho. Cuando me pongo a ver esto, ahora, me da risa. \u00bfDe d\u00f3nde saqu\u00e9 una imagen tan estrafalaria? De Do\u00f1a B\u00e1rbara de R\u00f3mulo Gallegos, lo menos. Pero era un papel que me quedaba grande y me exig\u00eda un enorme esfuerzo. Todo el d\u00eda ten\u00eda que estar cuid\u00e1ndome. Disimular que diez minutos despu\u00e9s de subir al caballo quer\u00eda apearme y sentarme a llorar de cansancio; que en las hierras me aburr\u00eda como una ostra; que no entend\u00eda nada del precio, de la edad, del tama\u00f1o del ganado. Cuando era incapaz siquiera de distinguir un toro de un buey. Cuando jam\u00e1s acababa de reconocer ni de identificar los potreros ni los corrales. Todo el tiempo ten\u00eda que estar sobre m\u00ed, vigil\u00e1ndome. Pero yo sab\u00eda que a pesar de todo mi teatro no pod\u00eda resultar muy convincente, que por todos lados asomaba su oreja de falsedad. Por eso me irritaba (mejor dicho, me alarmaba) tanto que mi hermano me dijera que era miope. Imag\u00ednate a una amazona miope. Es completamente heterodoxo. Pero no quer\u00eda darme por vencida y continuaba en la raya. Pero el esfuerzo que hac\u00eda en ocultarme me exig\u00eda peque\u00f1as y constantes venganzas. Total, nuestra relaci\u00f3n era un desastre. Ahora \u00e9l, sin herirme, me muestra lo que soy. Un ser d\u00e9bil, sin ninguna madurez en ning\u00fan sentido, voluble, inconstante porque no sabe lo que quiere ni lo que debe ni lo que puede hacer. Que en un rancho debe estarse muy sentada en su casa mientras los hombres hacen las tareas de los hombres. Y que tiene derecho a dormir si quiere dormir, a escribir si lo necesita y a no entender nada del campo aunque se lo expliquen siempre. Y me lo dice, no para reproch\u00e1rmelo, sino para que no nos importe y nos portemos naturalmente y nos sintamos a gusto. F\u00edjate que felicidad. Ir al r\u00edo y no meterme a una parte determinada porque me da miedo; ir al corral un rato a ver que vacunen a los becerros, pero en el momento en el que me aburro regresar a la casa. Tenderme en la hamaca y estarme horas sin hacer nada, simplemente pensando escribir sin necesidad de andar escondi\u00e9ndome, levantarme tarde, o\u00edr radio hasta que me canso, utilizar su m\u00e1quina siempre que es necesario, leer sus revistas sin pedir permiso, jugar damas y ganarle y no ponerme ofensivamente alegre ni tontamente culpable y perder y no considerarlo ofensa personal. \u00bfQu\u00e9 soy miope? Bueno. Nunca me hab\u00eda sentido con nadie tan bien. Comparo esta relaci\u00f3n con todas las otras que mantengo. \u00bfPor qu\u00e9 son tan problem\u00e1ticas y yo siento su ra\u00edz fr\u00e1gil y tan susceptible de romperse? Porque estoy, en todas, desempe\u00f1ando un papel, haciendo un esfuerzo que me exige tomarme, naturalmente, peque\u00f1as venganzas muy molestas para todos. \u00bfPor qu\u00e9 lo hago? Por mi af\u00e1n de agradar, porque creo que nadie va a aceptarme tal como soy. Mi intenci\u00f3n es buena pero los resultados no pueden ser peores. Porque no enga\u00f1o a nadie y s\u00f3lo logro sentirme y hacer sentir a los dem\u00e1s sobre ascuas. Y estoy tratando siempre de encontrar una salida decorosa a situaciones cuya base es la angustia de esta pregunta: si se dan cuenta de c\u00f3mo soy en realidad \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1? Y no debo esperar que todas y cada una de las personas con quienes mantengo relaciones dif\u00edciles se pongan a hacer investigaciones por su cuenta para averiguar c\u00f3mo soy, y que una vez averiguado suceda el milagro de que se sientan muy tiernas y me digan que no importa, que de todos modos me aman. Por eso me he decidido a ir yo personalmente y, por m\u00e1s trabajo que me cueste, por m\u00e1s humillante y doloroso que me parezca, por m\u00e1s que este gesto me acobarde, desenmascararme.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La primera m\u00e1scara de la que era necesario despojarme (porque \u00e9sa modifica las dem\u00e1s) era la que me hab\u00eda fabricado para aparecer ante Wilberto. Desde hac\u00eda tres a\u00f1os yo me asomaba a \u00e9l como a un espejo para contemplar una imagen que me halagaba profundamente: yo era un ser excepcional, completamente desligado de la tierra, presta a escuchar el primer llamado para emprender el vuelo. y dejaba que todos creyeran (y aun me esforzaba en creer yo tambi\u00e9n) que el rostro que yo les mostraba era el de un ser que padec\u00eda un amor puro, desinteresado, constante y, ay, imposible. Esto me daba un gran prestigio rom\u00e1ntico. Pero si ese ser de fabricaci\u00f3n casera y ese amor hubieran sido aut\u00e9nticos, alguna vez se hubieran manifestado en actos y no en simples cartas (que pueden confundirse con una simple predilecci\u00f3n por cultivar determinado estilo literario) y de vez en cuando alguna precipitada y fugaz entrevista. Pero a la hora de los cocolazos \u00bfqu\u00e9 ha sucedido? Nada. Cualquier cosa que impidiera que nuestro rom\u00e1ntico romance se realizara. Y antes yo me quedaba toda llena de remordimientos por mis negativas. Pero ahora estoy segura de que Wilberto tiene tanto miedo como yo de que alguna vez demos un paso serio en nuestros coqueteos. Pero como ahora estoy decidida a ser gente seria y a tirar por la borda toda clase de cad\u00e1veres, no importa cu\u00e1l sea su antig\u00fcedad, me arm\u00e9 de valor (deber\u00eda decir que me arm\u00e9 tambi\u00e9n de un bistur\u00ed) y le escrib\u00ed a Wilberto una larga, muy larga carta, pint\u00e1ndole, desde mi punto de vista, nuestra situaci\u00f3n. No s\u00e9 qu\u00e9 pensar\u00e1. Supongo que va a tener una muy desagradable sorpresa. Procur\u00e9 no herirlo pero implacablemente ver\u00eddica. Cuando la reciba sabr\u00e1 que no tiene sentido volver a poner entre la palabra matrimonio. Amistad, s\u00ed. Le tengo mucho afecto. Y me ha dolido mucho destruirme ante sus ojos de manera tan inexorable. Pero era necesario, era necesario. S\u00f3lo comport\u00e1ndome as\u00ed puedo aspirar a no despreciarme\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">tanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y ahora es preciso, Ricardo, que me despoje ante ti de otra m\u00e1scara. Yo no s\u00e9 c\u00f3mo me ves t\u00fa. (\u00bfC\u00f3mo iba yo a saberlo? Necesitar\u00eda fijarme en ti, en lo que piensas, en lo que quieres. Y eso jam\u00e1s lo he hecho.) Yo s\u00e9 que me veo, coloc\u00e1ndome en tu lugar y al trav\u00e9s de tus ojos, como una mujer tan femenina, tan tierna, tan dulce, tan leal, tan fiel, tan discreta y tan enamorada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfDe qu\u00e9 novela rosa he sacado este engendro? Lo ignoro. Lo \u00fanico que puedo asegurarte (no te digo nada nuevo, te has dado perfectamente bien cuenta) es que yo no soy as\u00ed. Yo soy de muy otro modo y te lo digo no con un orgullo y retador levantamiento de hombros que equivalga a un: &#8220;y qu\u00e9&#8221;. Sino con humildad, pero con mis muy fundadas sospechas que no puedo cambiar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vayamos por partes, procedamos con orden. Tan femenina&#8230;bueno, ni tanto. Puede que yo lo sea (no tengo especial inter\u00e9s en negarlo), puede que yo lo sea hasta mucho, pero junto a eso y tanto como eso, soy una ser asexuado que cree, nada m\u00e1s, y con cierta ferocidad y encarnizamiento, en su vocaci\u00f3n. Y que esa vocaci\u00f3n no es maternal ni amorosa sino desconsoladoramente literaria. Y que hasta ahora siempre que ambos aspectos han entrado en el conflicto el primero ha quedado completamente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">knocked out. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Tan tierna&#8230; bueno, se me va a conceder esto habr\u00e1 de ser con la salvedad de que s\u00f3lo a ratos. La mayor parte del tiempo, dura y sarc\u00e1stica. Tan dulce&#8230; \u00bfde veras? Tan leal. Hasta donde la lealtad est\u00e1 combatible con una morbosamente aguda sentido de la cr\u00edtica y con la discrepancia casi total de opiniones. Tan fiel. F\u00edsicamente s\u00ed, de manera irreprochable. Estoy intacta. Nadie me ha tocado m\u00e1s que t\u00fa. Pero no olvidemos que he tenido sue\u00f1os (no los pude evitar \u00bfc\u00f3mo hubiera podido?), escribo cartas, las recibo emocionada. Tan discreta. Pero a veces tengo una necesidad tan grande de hacer confidencias. Y Lolita est\u00e1 tan cerca y es mi amiga m\u00e1s \u00edntima. (Pero tampoco soy muy exigente para escoger auditorio. Cuando necesito desahogarme, esto es siempre que tengo alg\u00fan remordimiento y tengo siempre muchos remordimientos, me despepito ante el primero que se me pone enfrente, soy completamente incapaz de guardar ning\u00fan secreto.) Y tan enamorada&#8230;Lo admito los d\u00edas en que nos llevamos bien. Lo dudo o lo niego el resto del tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo s\u00e9 que una gente as\u00ed no puede satisfacer como novia, est\u00e1 muy lejos de lo que se necesita, de lo que se desea, de lo que se quiere. Sobre todo para ti, que m\u00e1s necesidad de amar, tienes necesidad de que te amen. Por eso he tratado de ser de otro modo, por lo menos de aparecer. Antes de irme esto me resultaba m\u00e1s o menos f\u00e1cil y posible. No porque yo te quisiera entonces m\u00e1s que ahora (al contrario), no porque fuera m\u00e1s h\u00e1bil, sino porque t\u00fa eras menos exigente. Yo ve\u00eda, de manera inmediata, que mis tentativas ten\u00edan \u00e9xito y esto me alentaba a continuar. Pero ahora, haga lo que haga, ya no logro nada. T\u00fa siempre te das cuenta de mis fallas. Y si s\u00f3lo fuera tu lucidez, a la que tanto temo. Es tambi\u00e9n tu enervamiento, tu desesperaci\u00f3n. Me reprochas mi ego\u00edsmo, mi falta de atenci\u00f3n, mi empedernida dureza. Yo te juro que trato de destruirlos, de evitarlos. In\u00fatil. Y entonces me siento como una pared a la que estuvieran golpeando para sacarle una sangre que no tiene. Me parece horrible comprobar a cada instante que carezco hasta de la m\u00e1s elemental generosidad, que todo mi alrededor es una barrera en la que no penetran ni tu voz ni tus actos. Yo te invento para mantenerte a distancia, no te veo, no te escucho. Y en vez de admitir este hecho tan evidente y de desatarme en interjecciones contra m\u00ed, me vuelvo, con una l\u00f3gica muy femenina, en contra tuya. Empiezo a hacerte reproches para justificar de alguna manera mis fallas. Que seg\u00fan t\u00fa se reducen a una sola: no te amo lo suficiente.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero lo peor es que dentro de toda esta monstruosidad que soy, te amo. Pero un amor que si yo pudiera describ\u00edrtelo te parecer\u00eda un insulto por su mezquindad y por lo diferente que es el amor que t\u00fa quieres tener, necesitas tener. Yo me averg\u00fcenzo de amar as\u00ed (soy tan orgullosa que me creo obligada a hacerlo todo a la perfecci\u00f3n) y empiezo a hacer una serie de gestos que son los que hacen otras personas cuando se enamoran. Pero tu observaci\u00f3n no se escapa que detr\u00e1s de esta gesticulaci\u00f3n hay otra cosa a quien si se dejara en libertad se expresar\u00eda de otro modo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No es que yo me est\u00e9 escatimando. Todo lo que soy capaz de amar, te amo. Todo lo que una persona puede gustarme, me gustas. Tengo toda la voluntad de que nos llevemos bien. Pero si esto no te basta, ser\u00e1 in\u00fatilmente doloroso que estemos forcejeando e hiri\u00e9ndonos. M\u00edrame bien, pi\u00e9nsalo bien. Y sin confiar en lo que puedo cambiar con el trato, la costumbre y los buenos consejos que me des, considera si te resulto o no satisfactoria. Si no, prefiero que me lo digas ahora. (En ese caso mi estancia en Chiapas se prolongar\u00edas indefinidamente.) Si me aceptas yo vuelvo toda feliz y tratamos de llevar adelante las cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfC\u00f3mo has seguido? \u00bfContinuaste inyect\u00e1ndote? \u00bfTe vas por fin a Acapulco? \u00bfSe fue Emilio a Europa? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con lo de Morelia? Estoy llena de preguntas. Tu respuesta debe ser universal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Te env\u00edo grandes cantidades de felicitaciones de navidad y de a\u00f1o nuevo. Y todo, todo mi amor.\u00a0<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario<\/span><\/h5>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">P.D.: Dile a Jorge que ya tengo la letra de &#8220;Modesta Ayala&#8221;. Que luego se la mando. Ahora estoy muy cansada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A Archie y Lucinda los he so\u00f1ado dos veces. Mi pelo ha crecido un cuarto de cent\u00edmetro. Estoy escribiendo teatro \u00a1en verso!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Chapatengo, 10 de enero de 1952<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi querido Ricardo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Realmente creo que no hab\u00eda necesidad de escribir esta carta. Bastaba haber prolongado el silencio. Pero las situaciones equ\u00edvocas me enervan y prefiero terminar de una vez por todas con \u00e9sta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No quiero hacer un recuento de mis m\u00e9ritos, pero quiero decirte que hice todo lo que estuvo a mi alcance por prolongar un amor que no te preocupaste jam\u00e1s de cuidar. No te negar\u00e9 que cuando vine de M\u00e9xico ya estaba yo muy decepcionada. Sin embargo, por lealtad, te escrib\u00ed todav\u00eda algunas cartas y no te mostr\u00e9 c\u00f3mo establa ya de mal las cosas en m\u00ed sino hasta cuando estuve segura de que no iba a utilizar mi libertad para casarme con otro, porque esto me parec\u00eda muy mal hecho, trat\u00e1ndose de quien se tratara, yo no pod\u00eda hacerlo. En todo el tiempo que he estado aqu\u00ed no he recibido ning\u00fan letra tuya. Debo interpretar tu silencio, ahora si inapelablemente, como una falta total de inter\u00e9s y amor. Y como yo ya no encuentro estas dos cosas donde siempre las encontr\u00e9 antes, en m\u00ed, no s\u00e9 en realidad qu\u00e9 jueguito jugamos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tampoco quiero echarte la culpa de nada. El afecto que siento por ti es mucho m\u00e1s semejante a la amistad que el amor. Y as\u00ed es como te lo ofrezco. Pero como dudo mucho que te interese algo que tienes de sobra en muchas parte, no insisto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Te suplico que le entregues a Lolita, si no lo has entregado a su due\u00f1a, las obras de Mar\u00eda Luisa Algarra, as\u00ed como tambi\u00e9n las cartas que me dirigieron a Espa\u00f1a y que tienes en tu poder.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Saluda mucho a tu mam\u00e1, de mi parte. Dile que recib\u00ed su cartita tan amable y que la contestar\u00e9 con mucho gusto. Y como no s\u00e9 c\u00f3mo despedirme de ti, no me despido, m\u00e1s que diciendo adi\u00f3s.\u00a0<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Rosario\u00a0<\/span><\/h5>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">T\u00edtulo original: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cartas a Ricardo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Rosario Castellanos, pp. 169-179 y 181<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">D.R. \u00a9 Gabriel Guerra Castellanos<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"36702\" class=\"elementor elementor-36702 elementor-36698\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-31\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Rosario Castellanos, escritora mexicana, 1925-1974.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota de la traductora: Rosario Castellanos escribi\u00f3 las cinco cartas y el telegrama aqu\u00ed publicados entre 1951 y 1952. La autora escribi\u00f3 las cartas a Ricardo Guerra Tejada mientras viajaba de Ciudad de M\u00e9xico a La Concordia, Chiapas y a Chapatengo, el rancho que hered\u00f3 junto con su medio hermano, Ra\u00fal Castellanos, ubicado al suroeste [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":36772,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4086],"tags":[5093],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[3570],"class_list":["post-36876","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-clasicos-lalt","tag-numero-31","lal_author-rosario-castellanos-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36876"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37159,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36876\/revisions\/37159"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36772"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36876"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=36876"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=36876"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=36876"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=36876"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=36876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}