{"id":35259,"date":"2024-06-08T13:02:26","date_gmt":"2024-06-08T19:02:26","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=35259"},"modified":"2024-06-27T12:49:07","modified_gmt":"2024-06-27T18:49:07","slug":"fue-la-noche-de-miss-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/06\/fue-la-noche-de-miss-venezuela\/","title":{"rendered":"Fue la noche de Miss Venezuela"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">T\u00fa, Daniel, en la cuna durmiendo. Mi mami y mi abuelita, en el sof\u00e1 comiendo pepitas de mara\u00f1\u00f3n y tomando soda blanca. Yo estoy parado frente al televisor, \u201cmu\u00e9vete que no eres de vidrio\u201d, pero no quiero perderme ning\u00fan detalle del traje de la Miss Venezuela (rosado claro, con p\u00e9talos amplios que se abren en sus senos y terminan en sus mejillas fluorescentes. Rosada envidia, con gran escote, sin mostrar mucha pierna).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cJota Jota, si\u00e9ntate y c\u00e1lmate\u201d, me grita mi abuelita, y mi mami me tira una pepita que aterriza en mi cabeza. Sin despegar mis ojos de la pantalla les explico, \u201csi la veneca gana ser\u00eda la segunda vez en tres a\u00f1os. Un gran honor para la Latinoam\u00e9rica de fines del siglo XX\u201d. Mi abuelita incrementa el volumen de sus demandas, mientras que la brasile\u00f1a destruye su oportunidad de ser la nueva reina del universo con sus l\u00e1grimas y respuesta sosa. \u201cJota Jota, tu abuela te est\u00e1 hablando\u201d, me reclama mi mami, y la veneca responde una sandez a su pregunta final, \u201cpaz en el mundo\u201d y la corona ya no regresa al sur. M\u00e1s pepitas rebotan en mi cabeza, ahora acompa\u00f1adas por las dos chancletas de mi abuelita, y yo rezo porque la canadiense ponga carita de ciervo perdido cuando le hagan la pregunta final.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y por fin termina la batalla. El viejito tiene en su mano un papelito con el nombre de la ganadora. \u201cDeja la bulla\u201d, me ordena mi mami. Pero por m\u00e1s que quiera, no puedo. Solo quedan tres y si la venezolana gana, se me saldr\u00e1 el coraz\u00f3n por la nariz. Ahora quedan dos y agarradita de la mano de la canadiense, con el cabello gordo de tanto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">spray<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la cara brillante de tanto estr\u00f3geno, \u201cgan\u00f3, gan\u00f3, gan\u00f3 la venezolana\u201d. Me cubro la cara con las dos manos para recibir mis l\u00e1grimas, \u201cella respondi\u00f3 muy bien. Paz en el mundo. Excelente respuesta. \u2018Guap\u00e9rrima\u2019, la venezolana\u201d, pero mi mami y mi abuelita ya no est\u00e1n viendo la coronaci\u00f3n. Ellas siguen mis saltos por toda la sala y me piden que me calme, \u201coye, te dije que dejaras la ahuevaz\u00f3n\u201d. Como mis gritos solo suben de volumen, \u201cprimero en 1979 y ahora en 1981\u201d, ellas comienzan a arrugar la frente. Yo les quiero pedir que me acompa\u00f1en, que celebren conmigo, pero de mi boca solo sale \u201cesa mujer tiene piel de beb\u00e9. La dama de rosa le regala otra corona a Latinoam\u00e9rica. Es la segunda vez en tres a\u00f1os\u201d. Mi abuelita finalmente cae en la cuenta de que mis saltos van para largo, me deja de mirar y golpea con su ce\u00f1o a mi mami. Mi mami no aguanta el golpe, se para del sill\u00f3n, se pone su bata rosada, y sale corriendo al tel\u00e9fono a llamar a mi papi.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi papi no vino a verme hasta la semana siguiente porque estaba muy ocupado con todas sus empresas, y su esposa no le hab\u00eda pasado el mensaje.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPal psiquiatra. Lo llevamos al mejor de Panam\u00e1. Que pa\u2019 eso toy pagando un carajal en seguro m\u00e9dico americano, co\u00f1o\u201d, concluy\u00f3 mi papi cuando escuch\u00f3 pacientemente los gimoteos de mi abuelita y mi mami.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi mami no encontr\u00f3 un psiquiatra, sino tres.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNosotras trabajamos en equipo\u201d, clarificaron a la vez las tres \u201cno somos psiquiatras. Practicamos psicolog\u00eda con especializaci\u00f3n en desarrollo infantil\u201d antes de comenzar la retah\u00edla de preguntas, silencios pesados y suspiros interminables. Aburridas de las evasivas de mi papi y de mi mami, las tres me sacaron del consultorio, sin mucha ceremonia, con poca consideraci\u00f3n a las caras de angustia de mi mami, y me llevaron al final del pasillo donde nos esperaba un cuarto vac\u00edo, sin ventanas y con l\u00e1mparas de bombillos azules.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En coro, \u201cnos esperas aqu\u00ed hasta que regresemos\u201d, salen, cierran la puerta y las luces se apagan pero no hay oscuridad. Sin luz azul, una de las paredes se transforma en un vidrio que vive y muere de pared a piso y deja ver el cuarto de al lado. Paradito, veo entrar a las tres chifladas al otro lado del vidrio, cada una con una pila de libros, cuadernos y l\u00e1pices.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las tres me miran, hacen gestos con sus manos en se\u00f1al de saludo y me percato de que una de ellas tiene esmalte de u\u00f1as azul manganeso, una tendencia que muri\u00f3 hace m\u00e1s de tres temporadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se sientan en tres sillas de madera. Una al lado de la otra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me miran. Sonr\u00eden. Hablan entre s\u00ed. Toman notas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me miran. Hablan entre s\u00ed. Fruncen el ce\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me miran. Yo las miro, una de ellas tiene zapatos blancos de tacones, supongo que para aprovechar el veranito de agosto. Las otras dos se atreven a venir al trabajo en sandalias de tela con correas de pl\u00e1stico que cubren el empeine. La del esmalte azul manganeso consulta uno de sus libros, las otras dos hablan entre s\u00ed. Asienten. La de los tacones comienza a llorar. Las otras dos la calman con abrazos. Ella asiente y se seca las l\u00e1grimas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me miran.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo las miro y concluyo que las tres necesitan una botella maxi de acondicionador de cabello con parafina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las luces se prenden, la pared de vidrio desaparece y el silencio me lleva a concluir que la mujer profesional de los ochenta descuida su compromiso b\u00e1sico con la sociedad al dejar de leer sus revistas de modas y cuidado personal. La moda, buena apariencia y estilo no son cuesti\u00f3n de buen gusto; son el lubricante que facilita la constante y dura fricci\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Paradito en una esquina, veo a las tres psiquiatras psic\u00f3logas en coro haci\u00e9ndole m\u00e1s preguntas a mi mami, \u201c\u00bfy usted por qu\u00e9 lo deja ver telenovelas? Los ni\u00f1os no tienen otro recurso que modelar comportamiento\u201d. Cuando la cara de piedra de mi mami las derrota, deciden atacar a mi papi, \u201c\u00bfy cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que lo llev\u00f3 al parque a jugar f\u00fatbol? \u00bfHan ido a la playa? \u00bfSolo ustedes dos? \u00bfQu\u00e9 tipo de pel\u00edculas ve con su hijo? \u00bfAlguna vez lo ha llevado a clases de judo? \u00bfDe boxeo? \u00bfDe nataci\u00f3n? Los ni\u00f1os no tienen otro recurso que modelar comportamiento\u201d. La cara de piedra ahora viene en duplicado y una de las chifladas concluye en tono de parlamento de novela mexicana de 1:00 de la tarde, \u201cno s\u00e9 c\u00f3mo decirles esto. Su hijo no naci\u00f3 con esta condici\u00f3n. Ustedes se la crearon\u201d. Mi papi lanza un par de alaridos a la ganga de filisteas sartoriales para luego arremeter en contra de mi mami, \u201c\u00bfde qu\u00e9 cantina sacaste a estos chistes de mujeres? Agarra al ni\u00f1o. Del resto me encargo yo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con mi papi a cargo de la misi\u00f3n, Daniel, en menos de dos d\u00edas comenzaron la pila de ex\u00e1menes m\u00e9dicos que eventualmente arrojar\u00eda la respuesta letal. Doctores, doctoras, enfermeras y un brujo con diploma enmarcado colgado de la pared me examinaron \u00f3rganos y l\u00edquidos que yo ignoraba exist\u00edan dentro de m\u00ed. Le tom\u00f3 a ese combo de exploradores m\u00e1s de dos meses descubrir que tengo una condici\u00f3n que disfruta tanto de su poder degenerativo que se tilda de s\u00edndrome y se cura solo a punta de pildoritas combinadas con niveles de voluntad inalcanzables.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primero, los ex\u00e1menes rutinarios: los ojos, los o\u00eddos y el coraz\u00f3n. El internista recomend\u00f3, \u201chombres con cuadros como este tienden a excitarse mucho. Una dosis de por vida de digoxina. Le calmar\u00e1 el coraz\u00f3n\u201d. Luego la cosa se complic\u00f3 un poco. Me llevaron a un ortopeda que practica sin idoneidad por ser alem\u00e1n y es que en Panam\u00e1 se necesitan doctores paname\u00f1os para pacientes paname\u00f1os. \u00c9l insinu\u00f3 que yo ten\u00eda problemas de balance debido a un sistema auditivo muy poco desarrollado y eso explicaba ese movimiento perturbador de caderas. Mi papi pidi\u00f3 una dosis de algo, lo que sea, para que yo encontrase el balance, y el alem\u00e1n demostr\u00f3 la sabidur\u00eda de las leyes paname\u00f1as y dijo que eso no ten\u00eda remedio. Una endocrin\u00f3loga con oficinas en avenida Per\u00fa me agujere\u00f3 todo el cuerpo y concluy\u00f3 que a pesar de que los ex\u00e1menes no mostraban nada anormal, lo m\u00edo era hormonal. \u00bfDosis? Pastillitas de cinc y sancocho de pescado diario. Una enfermera con cabello color banano peg\u00f3 en mi cabeza, brazos y piernas decenas de cables blancos, amarillos y verdes. Parece que mi cerebelo y m\u00e9dula espinal no son el problema. El irid\u00f3logo me pregunt\u00f3 si mi orina sal\u00eda blanca y yo no supe qu\u00e9 responder porque yo me siento para orinar y \u00bfpara qu\u00e9 fijarse en lo que se comer\u00e1 el mar? \u201cOrina sentado\u201d, repiti\u00f3 el irid\u00f3logo como cotorra, yo asent\u00ed y mi papi hundi\u00f3 la cabeza entre sus manos. \u201cNada fatal\u201d, fue la diagnosis homeop\u00e1tica. \u201cNada que zumo de mango con una clara de huevo diario no podr\u00e1 remediar\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente mi pediatra llam\u00f3 a mi papi y le dijo que sus colegas y \u00e9l se hab\u00edan reunido y llegado a una conclusi\u00f3n. \u201cLa condici\u00f3n m\u00e9dica de Juan Jos\u00e9 es el resultado de un conjunto de enfermedades. Es un s\u00edndrome que est\u00e1 atacando su cuerpo\u201d, le explic\u00f3 el doctor Santos a mi papi, que luego se lo explic\u00f3 a mi mami, que luego le explic\u00f3 a mi abuelita. Mi mami le explic\u00f3 a mi abuelita que perder\u00e9 la habilidad de controlar mi cuerpo y muy pronto comenzar\u00e9 a experimentar altos niveles de depresi\u00f3n. Muy, pero muy pronto, sufrir\u00e9 de algo llamado promiscuidad, \u201cdesde chiquito con esos problemas. El doctor Santos no sab\u00eda ni qu\u00e9 diagnosticar. Ahora mira tu pa\u2019 eso\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo peor, Daniel, es que este combo de enfermedades me comer\u00e1 el cerebro antes que los gusanos. Mi mente seguir\u00e1 prendida, pero procesando la informaci\u00f3n como le d\u00e9 la gana, \u201csin comp\u00e1s moral\u201d. Ser\u00e9 como un Atari al que le insertan un cartucho de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pac Man<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y te muestra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Space Invaders<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Mi cartucho de \u201ccosas que hacer despu\u00e9s de la medianoche\u201d dejar\u00e1 de funcionar y en vez de dormir, se me encender\u00e1 el botoncito de \u201cdeambular sin rumbo por calles hediondas\u201d. Mis controles que me recuerdan \u201caqu\u00ed no se orina\u201d y \u201cse traga sin pensar\u201d se estancar\u00e1n y en vez de derecha, har\u00e9 izquierda. Parece ser que antes de que se acabe el juego, perder\u00e9 el sonido y la capacidad de distinguir colores, pero sin perder el sentido del olfato que ser\u00e1 el \u00fanico cartucho que me avisar\u00e1 que me cagu\u00e9 en mis pantalones. Resulta que el ataque de este s\u00edndrome es tan devastador que \u201cestudios gringos dicen que le restan 20 a\u00f1os de vida a quien lo padezca\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al final, nada de eso importa, hermano m\u00edo. Mis niveles de depresi\u00f3n ser\u00e1n tan altos, Daniel, tan agudos y dolorosos, que la unidad central de procesamiento del Atari me ordenar\u00e1 ejecutar la \u00fanica soluci\u00f3n l\u00f3gica a mi condici\u00f3n y me volar\u00e9 los sesos con una pistolita de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Space Invaders<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"34983\" class=\"elementor elementor-34983\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-30\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Est\u00fadio Bloom, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00fa, Daniel, en la cuna durmiendo. 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