{"id":35230,"date":"2024-06-06T13:03:06","date_gmt":"2024-06-06T19:03:06","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=35230"},"modified":"2024-06-27T14:08:59","modified_gmt":"2024-06-27T20:08:59","slug":"sobrevivir-y-subvertir-al-estado-totalitario-un-homenaje-a-ismail-kadare","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/06\/sobrevivir-y-subvertir-al-estado-totalitario-un-homenaje-a-ismail-kadare\/","title":{"rendered":"Sobrevivir y subvertir al estado totalitario: Un homenaje a Ismail Kadar\u00e9"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en <\/span><a href=\"https:\/\/www.worldliteraturetoday.org\/2021\/winter\/surviving-and-subverting-totalitarian-state-tribute-ismail-kadare-kapka-kassabova\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Vol. 95, Nro. 1 en invierno de 2021<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Haz click abajo para suscribirte a WLT:<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"25586\" class=\"elementor elementor-25586\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8c88522 elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"8c88522\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-147c027 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"147c027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c0392 elementor-align-left elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"85c0392\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/my.worldlit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">SUSCRIBIRME A <i>WLT<\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">En el marco de la ceremonia de reconocimiento a Kadar\u00e9 por recibir el premio Neustadt de 2020 (con participantes que se conectaron desde muchos de pa\u00edses del mundo), la miembro del jurado que nomin\u00f3 a Kadar\u00e9, Kapka Kassabova, le rindi\u00f3 un homenaje por video desde su hogar, en Escocia.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es un gusto transmitir este homenaje a la obra de Ismail Kadar\u00e9 desde las tierras altas de Escocia. Aunque habr\u00eda sido un gusto mayor estar con todos ustedes en el oto\u00f1o de Oklahoma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ismail Kadar\u00e9 habl\u00f3 de la literatura como un ant\u00eddoto contra el mal: \u201cLa fe en la literatura y en el proceso creativo brinda protecci\u00f3n. Genera anticuerpos que le permiten a uno luchar contra el terrorismo de estado\u201d. As\u00ed que quiero empezar por una palabra-ant\u00eddoto que es crucial en esta \u00e9poca de pol\u00edticas violentas y explotaci\u00f3n codiciosa de los recursos naturales de la tierra, una \u00e9poca de grandes p\u00e9rdidas: generosidad. Es la generosidad de la familia Neustadt lo que posibilita que nuestra comunidad sin fronteras compuesta por escritores, lectores, estudiantes y amantes de la literatura celebre el gran arte y a quienes lo hacen. La generosidad es el n\u00facleo de toda labor creativa. Para hacer una verdadera obra de arte, hay que apostarlo todo, esforzarse lo m\u00e1ximo posible y no esperar nada a cambio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vengo leyendo a Ismail Kadar\u00e9 desde hace veinte a\u00f1os, desde que estudiaba en la universidad. Y sigo ley\u00e9ndolo y reley\u00e9ndolo hoy en d\u00eda, cuando nuestros libros pasan a estar en segundo plano, aunque nosotros no, porque as\u00ed funciona la literatura: una vez que empieza la conversaci\u00f3n, ya no se necesita del autor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La gran literatura va m\u00e1s all\u00e1 del lenguaje, claro. Al igual que la m\u00fasica, funciona por medio de una especie de \u00f3smosis ps\u00edquica. Trasciende todos los l\u00edmites: entre la mente despierta y la dormida, entre escritor y lector, entre continentes y momentos en el tiempo. Por eso, cuando abr\u00ed mi primer libro de Kadar\u00e9, en los a\u00f1os noventa, en Nueva Zelanda, me conmovi\u00f3 instant\u00e1neamente, a pesar de que se escribi\u00f3 alrededor de la \u00e9poca en la que nac\u00ed, en un pa\u00eds del que no sab\u00eda nada. Aquel libro era <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Abril quebrado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Y despu\u00e9s de unas p\u00e1ginas, supe que el libro me hablaba desde las tierras altas del norte de Albania, pero tambi\u00e9n sobre m\u00ed misma, sobre la esencia de la familia y la lealtad al clan, sobre la libertad y por qu\u00e9 algunos la rechazan, sobre por qu\u00e9 a la humanidad la posee regularmente un deseo ritual de muerte y sobre c\u00f3mo los reg\u00edmenes draculeanos son capaces de sacrificar a los j\u00f3venes para quedarse en el poder. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vendettolog\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Kronos devora a sus hijos: es un tema muy cercano a mi propia alma de escritora y uno de los temas que est\u00e1n presentes en la ficci\u00f3n de Kadar\u00e9. Y en nuestro mundo actual. En cierto sentido, la situaci\u00f3n pol\u00edtica a la que muchos se enfrentan hoy en d\u00eda en sus pa\u00edses es de donde viene Kadar\u00e9. El individuo que se enfrenta a una m\u00e1quina de poder infernal y an\u00f3nima, la lucha por reapropiarse de la voz en medio de un griter\u00edo de mentiras: ese es su territorio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las cosas que m\u00e1s amo y admiro de su obra es c\u00f3mo hace que un paisaje se convierta en un estado de \u00e1nimo, y un estado de \u00e1nimo, en un lugar. La novela que m\u00e1s me atorment\u00f3 fue <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El general del ej\u00e9rcito muerto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Me hizo tener sue\u00f1os l\u00facidos. En las monta\u00f1as del norte albano, se exhuman de la tierra congelada soldados italianos de la Segunda Guerra Mundial, y llueve. Aquel paisaje mental, con sus surcos de memoria colectiva, qued\u00f3 arraigado en m\u00ed. Los paisajes g\u00f3ticos y balc\u00e1nicos de Kadar\u00e9 son microcosmos donde se pone en juego un principio de Jung: \u201cLa psique es el mundo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otro gran placer que nos da la ficci\u00f3n de Kadar\u00e9 es su humor subversivo. En su alegre novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00f3nica de piedra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una de sus obras iniciales, cuando llegan los tanques extranjeros a la ciudad y empieza a sonar la sirena de alarma antia\u00e9rea, una anciana dice: \u201cYa tenemos un sonido que nos llore a todos\u201d. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">En Abril quebrado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el joven protagonista Gjorg se imagina que, una vez que le hayan disparado en un acto de venganza sacrificial, quienes lo lloren se rasgu\u00f1ar\u00e1n las mejillas y que \u201ca partir de ahora, la vida de las futuras generaciones de las dos familias no ser\u00eda m\u00e1s que un interminable banquete f\u00fanebre, en el que cada bando se turnar\u00eda para hacer de anfitri\u00f3n del otro sucesivamente. Y, antes de acudir al banquete, cada bando aplicar\u00eda sobre su rostro la m\u00e1scara ensangrentada\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Kadar\u00e9 no llora. Aunque sus historias est\u00e1n ambientadas en una atm\u00f3sfera de una tiran\u00eda que todo lo invade y que se consume a s\u00ed misma, la conciencia narrativa que las gu\u00eda ilumina, subvierte y satiriza la esencia misma de la tiran\u00eda. Y as\u00ed, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El nicho de la verg\u00fcenza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la desaparici\u00f3n de la identidad se consuma a trav\u00e9s del Archivo Central \u201cseg\u00fan la antigua doctrina secreta de Caw-caw, en cinco etapas principales: primero, la destrucci\u00f3n f\u00edsica de la rebeli\u00f3n; segundo, la extirpaci\u00f3n de cualquier idea de rebeli\u00f3n; tercero, la destrucci\u00f3n de la cultura, el arte y la tradici\u00f3n; cuarto, la erradicaci\u00f3n o el empobrecimiento del lenguaje; y quinto, la extinci\u00f3n o la debilitaci\u00f3n de la memoria nacional\u201d. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El nicho de la verg\u00fcenza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se escribi\u00f3 en 1978 en una Albania totalitaria y se ambient\u00f3 aleg\u00f3ricamente durante un per\u00edodo disfuncional, el \u00faltimo siglo de la colonizaci\u00f3n otomana. Es una de sus s\u00e1tiras sobre la tiran\u00eda absoluta qu\u00e9 m\u00e1s atormenta al lector. Al mismo tiempo, es un viaje en auto por las rutas balc\u00e1nicas hecho novela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHab\u00eda muchas cosas nebulosas\u201d, dijo Kadar\u00e9 sobre la vida durante el totalitarismo, \u201cporque hab\u00eda dos realidades muy entrelazadas: la realidad concreta y la otra, la realidad virtual. Era una especie de paisaje negativo espiritual o geogr\u00e1fico. As\u00ed era m\u00e1s o menos c\u00f3mo se imaginaba Mandelstam el infierno de Dante: como un lugar indeterminado, como los m\u00e1rgenes de una epidemia\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La obra de Kadar\u00e9 ilumina esos paisajes negativos. Si uno quiere un pantallazo de la mente de un pol\u00edtico paranoico y de la de su s\u00e9quito y la de sus esclavos, debe leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La pir\u00e1mide<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en la que un fara\u00f3n se aprovecha de generaciones enteras para construir estructuras que exalten su r\u00e9gimen. Si uno quiere entender c\u00f3mo opera un estado de vigilancia en el nivel psicol\u00f3gico m\u00e1s profundo, debe leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El palacio de los sue\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en la que el estado graba los sue\u00f1os de los ciudadanos y los revisa, para encontrar contenido ya sea prof\u00e9tico o que implique una traici\u00f3n. Tener el sue\u00f1o equivocado puede llevar a la muerte. Si no, se puede leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El sucesor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y su compa\u00f1ero, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La hija de Agamen\u00f3n,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para entender que la mediocridad y el mal est\u00e1n conectados, que una tiran\u00eda se devora a s\u00ed misma en un ineludible acto ritual, pero no sin antes darse un banquete con los inocentes. Tanto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El sucesor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La hija de Agamen\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> son obras maestras del horror existencial en el formato de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">thriller<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si uno quiere entender la regi\u00f3n balc\u00e1nica y la Europa del siglo veinte, debe leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00f3nica de piedra,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en la cual un chico no tan distinto de un joven Kadar\u00e9 es testigo de la ca\u00edda de su ciudad, Gjirokast\u00ebr, ante sucesivas invasiones. Si uno quiere entender por qu\u00e9 Oriente y Occidente est\u00e1n fundidos por siempre en los Balcanes, por qu\u00e9 el islam y el cristianismo son dos caras de la misma moneda, debe leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tres cantos f\u00fanebres por Kosovo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Kadar\u00e9 ha dicho: \u201cCuando la verdad se oculta o se reescribe, r\u00e1pidamente toma su lugar una especie de niebla enga\u00f1osa que, d\u00eda a d\u00eda, mes a mes, paraliza todo. Como dec\u00edan los escritores de tragedias griegas: todo crimen oculto da luz a un crimen nuevo que se parece a sus predecesores\u201d. Sus novelas son tan inventivas e ingeniosas en su estructura, y tienen tan recorrido el terreno nebuloso de la experiencia humana, que se mantienen frescas eternamente. La narrativa predominante de la obra de Kadar\u00e9 es de naturaleza hom\u00e9rica: sigue elevando, transportando y encendiendo la luz del entendimiento. Kadar\u00e9 ha recorrido un camino largo, dantesco, a la vez protagonista y cronista del Inframundo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vivimos en una \u00e9poca en la que el Inframundo ya no es solo un lugar m\u00edtico. El Inframundo se est\u00e1 levantando y viene a nuestro encuentro. \u00bfC\u00f3mo viviremos en el Inframundo? La obra de Kadar\u00e9 es un manual de supervivencia del orden m\u00e1s alto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay una sola cosa m\u00e1s para decir, y se la digo a Ismail Kadar\u00e9 de parte de sus lectores de todas partes del mundo, presentes y futuros. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Faleminderit.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Gracias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Inverness-shire, Escocia<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n de Vic Basalto Mastandrea<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"34983\" class=\"elementor elementor-34983\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-30\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Adam Jones, de Kelowna \/ Wikimedia Commons.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, World Literature Today (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. 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