{"id":35224,"date":"2024-06-06T13:01:35","date_gmt":"2024-06-06T19:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=35224"},"modified":"2024-06-27T14:08:21","modified_gmt":"2024-06-27T20:08:21","slug":"tormentas-muertas-y-el-nuevo-horizonte-de-la-literatura-el-discurso-del-premio-neustadt-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/06\/tormentas-muertas-y-el-nuevo-horizonte-de-la-literatura-el-discurso-del-premio-neustadt-2020\/","title":{"rendered":"Tormentas muertas y el nuevo horizonte de la literatura: El discurso del premio Neustadt 2020"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en <\/span><a href=\"https:\/\/www.worldliteraturetoday.org\/2021\/winter\/dead-storms-and-literatures-new-horizon-2020-neustadt-prize-lecture-ismail-kadare\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Vol. 95, Nro. 1 en invierno de 2021<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Haz click abajo para suscribirte a WLT:<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"25586\" class=\"elementor elementor-25586\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8c88522 elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"8c88522\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-147c027 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"147c027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c0392 elementor-align-left elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"85c0392\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/my.worldlit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">SUSCRIBIRME A <i>WLT<\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Durante la ceremonia del premio Neustadt del 21 de octubre de 2020, David Bellos ley\u00f3 la versi\u00f3n en ingl\u00e9s del discurso de premiaci\u00f3n de Kadar\u00e9 frente a una audiencia internacional conectada por Zoom.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me siento feliz y honrado de que la ceremonia organizada en honor a que se me haya entregado el premio Neustadt coincidiera con el quincuag\u00e9simo aniversario de la instauraci\u00f3n del premio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca escasean las preguntas sobre la literatura. Escuchamos preguntas como \u201c\u00bfEl mundo necesita de la literatura?\u201d. Esta pregunta evocar\u00eda preguntas clich\u00e9 de programas televisivos, esos que intentan incitar el debate, si ya no se hubiera planteado hace miles de a\u00f1os. Por supuesto que ha habido dos grupos ejerciendo presi\u00f3n pol\u00edtica en relaci\u00f3n con esa pregunta: los que est\u00e1n a favor y los que est\u00e1n en contra de la literatura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La literatura naci\u00f3 junto con una negaci\u00f3n, una barrera. Incluso si al principio nos parece extra\u00f1o, si pensamos en las preguntas, vamos a llegar a la conclusi\u00f3n de que esa negaci\u00f3n cuadra de alguna manera con la literatura y es incluso bastante natural. La literatura y la negaci\u00f3n son uno. M\u00e1s que nacer de \u00e1ngeles, la literatura es obra de demonios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pensemos en t\u00e9rminos m\u00e1s simples. La literatura, en la \u00e9poca de las primeras poes\u00edas orales, muchas veces ten\u00eda como tema principal el retorno de largos viajes: relatos de lo que aconteci\u00f3 all\u00e1, en la frontera lejana de un pa\u00eds, en el desierto o en el territorio de la muerte misma. Los primeros viajeros que llegaban de lejos fueron pr\u00e1cticamente los primeros escritores. Mientras volv\u00edan caminando a su pa\u00eds, en la soledad del camino, reconstru\u00edan los eventos en su mente de manera tal que resultasen m\u00e1s interesantes para sus oyentes. As\u00ed, a lo largo del viaje, surg\u00edan di\u00e1logos, los acontecimientos se volv\u00edan m\u00e1s emocionantes, los colores se volv\u00edan m\u00e1s brillantes y algo se enfatizaba mientras algo se suprim\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque los viajeros llevaban consigo sus historias, en general sus h\u00e9roes se encontraban muy lejos. Estaban ausentes: siempre proven\u00edan de m\u00e1s all\u00e1, ya fuese que habl\u00e1ramos de m\u00e1s all\u00e1 de la frontera o de m\u00e1s all\u00e1 de la vida; o sea, estaban muertos. Fue as\u00ed que, desde su comienzo, la muerte y la ausencia tomaron un lugar especial en la literatura. Pero la literatura entr\u00f3 al territorio de la muerte no como un adulador en busca de favores, sino como un igual. En el majestuoso <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Poema de Gilgamesh<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la literatura, aun conociendo plenamente el poder de la muerte, supone tener el derecho de censurarla. Gilgamesh cae derrotado ante la muerte, pero, aun as\u00ed, parte de \u00e9l escapa de las garras de la muerte por el bien de la literatura. En otras palabras, si emple\u00e1semos vocabulario moderno, podr\u00edamos decir que se crea un \u201ccontrato\u201d. Solo el gran arte puede participar en esos contratos con lo imposible. La literatura continu\u00f3 aliment\u00e1ndose de la muerte y de sus subsidiarios: la noche, el dormir, los sue\u00f1os, la culpa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde su comienzo, la literatura estuvo ligada al sacrificio. Troya fue la primera v\u00edctima en su altar. Posteriormente, hubo cientos de acontecimientos, temas, personajes y escenas empapadas de sangre y pena que alimentaron el repertorio literario. Cuando el poeta albano Fan Noli tradujo el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Waterloo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Victor Hugo, escribi\u00f3 al final que, despu\u00e9s de leer toda la tragedia que se hallaba entre las p\u00e1ginas, ten\u00eda un \u00fanico consuelo, y era que \u00e9l estaba vivo y que el poema hab\u00eda renacido gracias a \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La literatura estaba acostumbrada a exigir ese tipo de sacrificio. Con el paso de los a\u00f1os, hemos pagado ese tributo de una forma u otra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La muerte, el dormir y la culpa nos recuerdan a la noche. La noche siempre estuvo conectada con la negaci\u00f3n en el pensamiento humano. Pero decimos esas cosas con ligereza, sin considerar qu\u00e9 terror habr\u00eda en este mundo si nos separaran irrevocablemente de la noche, si nuestro calendario solo reflejase un d\u00eda sin fin. Hasta ahora, nadie se ha molestado en llevar a cabo un estudio acad\u00e9mico del papel que desempe\u00f1a la noche en el apaciguamiento de la humanidad. Sin su intervenci\u00f3n, sin ese escape del d\u00eda y sin ese control que ejerce sobre nuestras emociones, la maldad humana, la angustia y la ira avanzar\u00edan marchando a un paso catastr\u00f3fico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante su etapa inicial, la literatura incipiente s\u00f3lo sab\u00eda de los peligros que amenazaban la vida humana: la supresi\u00f3n y el olvido. Los rapsodas cantaban, la gente los escuchaba y aparec\u00edan rapsodas nuevos que cantaban canciones nuevas que mor\u00edan con sus cantores o poco despu\u00e9s de ellos. De ese modo, la literatura enfrent\u00f3 algunos de los mismos peligros naturales que la vida humana. M\u00e1s adelante, la literatura tambi\u00e9n enfrent\u00f3 peligros que proven\u00edan de otra esfera: la de la sociedad y el estado. El teatro fue lo que primero ayud\u00f3 a instalar la pr\u00e1ctica de la censura, probablemente debido a su capacidad de reunir a la gente en el centro de las ciudades. As\u00ed naci\u00f3 la censura oficial, hace m\u00e1s de dos mil quinientos a\u00f1os, y fue tan poderosa que cre\u00f3 muchos problemas para los gigantes de la literatura de la \u00e9poca, los grandes tr\u00e1gicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La censura est\u00e1 ligada a la escritura. Antes de que los sumerioacadios inventaran la escritura, los esfuerzos por controlar la poes\u00eda oral eran descuidados y poco tenaces. Como mucho, no se invitar\u00eda a un rapsoda rebelde a cantar en la fiesta de un pr\u00edncipe, y punto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando la escritura apareci\u00f3 en el horizonte cultural, fue como un terremoto inimaginable. La escritura llev\u00f3 a cabo un doble proyecto: por un lado, abri\u00f3 un nuevo horizonte para la literatura; por el otro, la sofoc\u00f3, la mat\u00f3 y la momific\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de alcanzar una nueva fase de su desarrollo, la literatura, de acuerdo con su estricto c\u00f3digo legal, siempre demandaba un fuerte tributo de los escritores. Ten\u00edan que renunciar a parte de su espontaneidad, ten\u00edan que pasar sus pensamientos por los mecanismos y controles de la maquinaria pesada de la sintaxis. No pod\u00edan criticar la literatura cuando fuera que lo desearan. Fue as\u00ed que la escritura se volvi\u00f3 un doble instrumento de control. Estaba el control derivado de una suerte de consciencia, prof\u00e9tica para la \u00e9poca, pero tambi\u00e9n estaba el control de \u00edndole oficial. La historia de la escritura es, ante todo, la historia de los peligros que afrontaron los escritores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunas expresiones contempor\u00e1neas relacionadas con esos peligros, como \u201cEsta obra literaria te puede quemar\u201d o \u201cEsperemos que esta obra no te caiga encima como una pared de ladrillos\u201d, se vuelven sorprendentemente claras cuando pensamos en las tablas de arcilla que los sumerios usaban para grabar sus pensamientos. Si el escritor no era cuidadoso a la hora de sacar las tablas cocidas del horno, corr\u00eda el riesgo de quemarse las manos. Por otra parte, pod\u00eda suceder que de la pared del estudio de un escritor colgase una obra literaria (un relato largo, por ejemplo) que cubriera toda la pared y que, un d\u00eda, ya fuese por haber estado mal colgada o mal cocida, o por un temblor, le cayera encima y quedase atrapado debajo de ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como cualquier iniciativa nueva, la literatura acarre\u00f3 muchos peligros de ese tipo. Esas primeras posibilidades eran simples comparadas con los horrores por venir, que se han vuelto muy conocidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La partida de Esquilo de Atenas fue la primera de muchas partidas de ese tipo. Esquilo y Homero fueron los escritores m\u00e1s grandes de la humanidad hasta el siglo\u00a0V\u00a0a.C. Al menos uno de estos grandes escritores se vio obligado a abandonar su hogar (digo \u201cal menos uno\u201d, porque no debemos descartar la posibilidad de que Homero, un rapsoda ambulante, hubiese viajado tanto que para \u00e9l la noci\u00f3n de \u201cpartida\u201d hubiera perdido todo significado).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue as\u00ed que la partida o destierro de los escritores qued\u00f3 vinculada con la literatura y pas\u00f3 a formar parte de su c\u00f3digo gen\u00e9tico desde el inicio. Sin embargo, el car\u00e1cter de la partida tambi\u00e9n cambi\u00f3 con el paso de los siglos. Aun cuando el clima del mundo se volv\u00eda m\u00e1s apacible, su posici\u00f3n con respecto a la literatura se volvi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s cr\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La partida de Ovidio de Roma parece la m\u00e1s dolorosa porque, a diferencia de la partida de Esquilo, en la cual fue la ira de los escritores la que desempe\u00f1\u00f3 un papel decisivo, es el estado el que exilia a Ovidio. La represi\u00f3n que sufrieron y que siguen sufriendo los escritores empez\u00f3 con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el caso de Ovidio, vemos los cimientos del totalitarismo futuro: las condenas sin causa conocida. Esa es la represi\u00f3n que ejerce el estado totalitario, que no deja en claro siquiera por qu\u00e9 se lo condena a uno. Ese terror sin explicaci\u00f3n, ese golpe ciego, se mantuvo como uno de los instrumentos esenciales del terror hasta el siglo\u00a0XX, cuando el comunismo, despu\u00e9s de haber perfeccionado sus propios instrumentos, cay\u00f3 junto con \u00e9l, igual que la m\u00e1quina y el oficial del cuento de Kafka.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con su partida, los grandes escritores como Esquilo y Dante Alighieri parec\u00edan haber estado buscando una manera de volver a aquella zona, a aquel clima y a aquel caos donde naci\u00f3 la literatura. En otras palabras, trataban de experimentar un estado de semimuerte, por no decir el abismo de la muerte misma. Era, tal vez, un orden interno del arte, del mismo gran ritual que le sugiri\u00f3 a Dante que, antes de empezar a describir su descenso al infierno, ten\u00eda que separarse de la vida de una forma u otra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al mismo tiempo, debe decirse que, hasta Dante, a los escritores, incluso a los que hab\u00edan ca\u00eddo en desgracia, por lo general se los trataba como miembros de un grupo se\u00f1orial. Fueron las dictaduras posteriores las que entendieron que, para atacar mejor a los escritores, hab\u00eda que rebajar su estatus. As\u00ed que conviertieron en h\u00e1bito algo que en ese entonces no era un h\u00e1bito: encarcelar a los escritores, situarlos en celdas comunes, confinarlos, deshonrarlos, transportarlos en tren de un campo a otro, insultarlos, reeducarlos por medio del trabajo manual, etc\u00e9tera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ning\u00fan otro r\u00e9gimen dictatorial hubo un intercambio telep\u00e1tico tan fuerte entre el tirano y el pueblo como durante el comunismo. Sofocantes, irritantes, terribles, sedantes e intoxicantes: los ecos ps\u00edquicos del comunismo eran todo eso, y su poder era vasto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Comparado con cualquier otro r\u00e9gimen, el comunismo fue el que m\u00e1s en serio se tom\u00f3 su batalla contra la literatura. El comunismo y la literatura sencillamente no ten\u00edan ninguna posibilidad de coexistir. La postura negativa con respecto a la literatura no fue una manifestaci\u00f3n tard\u00eda, sino que era una posici\u00f3n inherente al comunismo. Los p\u00e1rrafos vac\u00edos de Marx sobre la literatura antigua o sobre Shakespeare no eran m\u00e1s que una coartada para encubrir futuros cr\u00edmenes. No hay lugar para la literatura en la visi\u00f3n marxista del mundo venidero. La publicaci\u00f3n del art\u00edculo fundacional de Lenin, \u201cLa organizaci\u00f3n y la literatura del partido\u201d, tuvo consecuencias tan brutales que se acercan a las de la furia de Gengis Kan. Hay un hilo rojo que une a los comunistas y teje su trama contra la literatura: de la publicaci\u00f3n de los art\u00edculos de Lenin a las ejecuciones de Stalin, al odio patol\u00f3gico que sent\u00eda Mao por los escritores, a las masacres tanto de los escritores como de sus lectores a manos del dictador camboyano Pol Pot.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El totalitarismo conjetur\u00f3 desde el comienzo que no iba a poder destruir a la literatura s\u00f3lo por medio del terror. Entendi\u00f3 que una masacre por s\u00ed sola no era suficiente, que hac\u00eda falta una suerte de suicidio para resolver por completo el problema de la literatura. La autocensura, esa enfermedad persistente y centenaria que la literatura enfrent\u00f3 y venci\u00f3, es algo que el comunismo intent\u00f3 convertir en una verdadera plaga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y de una forma u otra, lo logr\u00f3. Miles de escritores, en su mayor\u00eda mediocres, asediaron el templo de la literatura por todos los frentes. Sus filas crec\u00edan cada d\u00eda, mientras las filas de los verdaderos escritores, quienes buscaban mantener vivo el fuego sagrado, disminu\u00edan en igual medida.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_34858\" aria-describedby=\"caption-attachment-34858\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34858 size-full\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Grabado-de-William-Blake.jpeg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"684\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Grabado-de-William-Blake.jpeg 960w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Grabado-de-William-Blake-300x214.jpeg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Grabado-de-William-Blake-768x547.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-34858\" class=\"wp-caption-text\">William Blake, El c\u00edrculo de los falsificadores: Dante y Virgilio tap\u00e1ndose la nariz por el hedor (Infierno, canto\u00a0XXIX), 1827, grabado pintado a mano en papel de India \/ Instituto de Arte de Chicago, regalo de la se\u00f1ora Elizabeth D. McCormick.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca antes hab\u00eda sucedido que la literatura de todo un hemisferio enfrentase un peligro tan grande. En los reg\u00edmenes totalitarios, a la literatura y a las artes se las puso a prueba cruelmente, de una forma que no se hab\u00eda visto antes en la historia mundial. Sabemos que a los escritores se los castigaba incluso desde antes: la existencia de los censores, las prisiones y los campos era m\u00e1s que conocida. Pero el estalinismo fue m\u00e1s all\u00e1. No le bastaba con suprimir obras muy conocidas, a las que algunos llaman \u201clas catedrales del arte\u201d, sino que tambi\u00e9n intent\u00f3 enterrar para siempre la posibilidad de crearlas. En otras palabras, ese sistema buscaba destruir la materia prima con la cual se construyen esas catedrales. Intent\u00f3 crear una nueva raza de escritores, quienes por su cuenta se encargar\u00edan con gusto de destruir la literatura. El estalinismo logr\u00f3 ese objetivo de alguna manera. Los que nos mantuvimos fieles al templo \u00e9ramos minor\u00eda en aquel desierto interminable y desesperanzador conocido como el realismo socialista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue as\u00ed que a los escritores se los separ\u00f3 en dos grupos: los que traicionaron el templo y los que se mantuvieron fieles. La pregunta divina que pod\u00eda plantearse a los escritores del este, \u201c\u00bfQu\u00e9 hiciste, Ad\u00e1n?\u201d, ten\u00eda dos respuestas posibles. La primera: \u201cMe degrad\u00e9 a m\u00ed mismo y degrad\u00e9 a la literatura como dictaba la ley comunista\u201d. La segunda: \u201cSegu\u00ed escribiendo como siempre, como si el comunismo no existiese\u201d. Cuando escucho preguntas como las que suelen hacerse a los escritores del ex imperio comunista (por ejemplo, \u201c\u00bfC\u00f3mo hiciste para seguir escribiendo como siempre en un tiempo y lugar en los que eso parec\u00eda imposible?\u201d), mi respuesta es precisamente esta: ten\u00edamos fe en la literatura. Por nuestra fe y devoci\u00f3n, la literatura nos bendijo y nos protegi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Creer en la literatura significa creer en una realidad m\u00e1s elevada. Creer en la literatura significa que el r\u00e9gimen oscuro del pa\u00eds de uno parece tenue comparado con los majestuosos ritos funerarios de la literatura. Creer en ese arte significa que uno siempre sabe que el gobierno que lo domina, que la polic\u00eda que lo vigila, que el parlamento, los jefes, la administraci\u00f3n, la tiran\u00eda misma, son una pesadilla pasajera, materia muerta, comparados con el gran orden en el que a uno lo iniciaron como miembro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed que, para no extendernos, perm\u00edtanme repetir algo que he dicho en otro lugar en relaci\u00f3n con un episodio de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La divina comedia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Dante. Mientras viajaba por el infierno, Dante Alighieri ve una tormenta que se aproxima y se asusta por un momento, pero su maestro, Virgilio, dice: \u201cNo temas: es una tormenta muerta\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esas palabras podemos encontrar la explicaci\u00f3n de lo que mencion\u00e9 antes. Ver las tormentas de un r\u00e9gimen como tormentas muertas es un talento inusual. Y solo la escritura puede dotar a un escritor de ese talento. Nunca ha sido f\u00e1cil para el escritor sentirse vivo entre toda la muerte circundante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se ha dicho muchas veces que pensar normalmente en el trastornado mundo comunista es una postura extraordinaria. Hablar normalmente es, en s\u00ed, un acto heroico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El comunismo cay\u00f3 sin haber cumplido del todo su sue\u00f1o perverso. Llegamos al final del milenio sin \u00e9l. Nuestra literatura ha vivido en el mundo durante tres mil a\u00f1os. Su primer milenio fue rico y brillante. Desafortunadamente, el segundo fue menos rico; todo indicar\u00eda que la humanidad quiso descansar un poco durante aquel per\u00edodo. Y entonces lleg\u00f3 el tercer milenio, el milenio en el que vivimos y el que le devolvi\u00f3 la vida a la literatura. Esperemos que el nuevo milenio, el cuarto, no repita los patrones del segundo, como si existiera una simetr\u00eda fatal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante estos tiempos dif\u00edciles, cuando todo el planeta experimenta la desaz\u00f3n producto de una pandemia global, quiero expresar la pena que siento por no poder estar con ustedes para compartir la bella celebraci\u00f3n que coincide con el quincuag\u00e9simo aniversario de este prestigioso premio. Debido a que me es imposible ir a su encuentro desde Albania, mi pa\u00eds natal (pr\u00f3ximo al Adri\u00e1tico), quisiera expresar mi agradecimiento al jurado. Me honra que me hayan elegido entre los autores m\u00e1s conocidos del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gracias al fabuloso poeta Kapka Kassabova, que me nomin\u00f3 para este premio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gracias a Robert Con Davis-Undiano, director ejecutivo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, por su gran valoraci\u00f3n de mi obra. Gracias a la universidad, a los estudiantes y al cuerpo docente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gracias a los talentosos traductores de mi obra, David Bellos y John Hodgson.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y quisiera dedicar un agradecimiento especial y expresar mi gratitud a la respetada familia Neustadt por su participaci\u00f3n y generosidad a la hora de fomentar la circulaci\u00f3n de la literatura internacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tirana, Agosto de 2020<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducido al ingl\u00e9s por Eric Klecha con base a la traducci\u00f3n del alban\u00e9s hecha por Ani Kokobobo para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literatue Today<\/span><\/i><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"page\" data-elementor-id=\"34983\" class=\"elementor elementor-34983\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f32464 elementor-section-content-middle elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f32464\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0c361a2 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0c361a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7bf5823 elementor-align-center elementor-widget__width-initial elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7bf5823\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-30\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">COMPRA LOS LIBROS DESTACADOS EN ESTE N\u00daMERO EN NUESTRA P\u00c1GINA DE BOOKSHOP<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Imagen principal: J.M.W. Turner, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La antigua Italia \u2014 Ovidio exiliado de Roma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, \u00f3leo sobre lienzo, 1838 \/ Colecci\u00f3n Frick, Museo Metropolitano de Arte.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: En esta secci\u00f3n compartimos textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, World Literature Today (WLT), ahora en edici\u00f3n biling\u00fce. El presente texto fue publicado originalmente en World Literature Today Vol. 95, Nro. 1 en invierno de 2021. Haz click abajo para suscribirte a WLT: &nbsp; Durante la ceremonia del premio Neustadt del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":34739,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4539],"tags":[5026],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[4952],"lal_author":[4950],"class_list":["post-35224","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura-mundial-de-wlt","tag-numero-30-es","translator-eric-klecha-es","lal_author-ismail-kadare-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35224"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35224\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35377,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35224\/revisions\/35377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35224"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=35224"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=35224"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=35224"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=35224"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=35224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}