{"id":3502,"date":"2020-02-11T01:10:42","date_gmt":"2020-02-11T07:10:42","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/02\/last-visit-enrique-serna\/"},"modified":"2023-06-06T06:22:19","modified_gmt":"2023-06-06T12:22:19","slug":"last-visit-enrique-serna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/02\/last-visit-enrique-serna\/","title":{"rendered":"&#8220;La \u00faltima visita&#8221; de Enrique Serna"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/><\/style>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.1px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.1px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<p>\u2014Hijita de mi vida, qu\u00e9 milagro que te dejas ver.<\/p>\n<p>\u2014No es un milagro. Vengo todos los jueves, como quedamos.<\/p>\n<p>\u2014Quedamos en que no \u00edbamos a mencionar el pacto. Si me lo vas a echar en cara no s\u00e9 a qu\u00e9 vienes.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n. Ten\u00eda muchas ganas de verte. \u00bfAs\u00ed est\u00e1 bien? \u00bfO prefieres que diga que te extra\u00f1aba mucho?<\/p>\n<p>\u2014No me lo creer\u00eda; nos vimos el martes en casa de tu hermano. Mejor p\u00f3rtate como una visita normal. Preg\u00fantame c\u00f3mo sigo del ri\u00f1\u00f3n o algo que suene a cordialidad forzada.<\/p>\n<p>\u2014Esas eran las preguntas que te hac\u00eda Matilde, la novia del Tato, y si mal no recuerdo la detestabas por hip\u00f3crita.<\/p>\n<p>\u2014Tienes raz\u00f3n, pero en ese tiempo cre\u00eda en la sinceridad de las visitas. Ahora ya no me hago ilusiones. Prefiero el falso protocolo de la gente que visita por compromiso.<\/p>\n<p>\u2014No empieces tan pronto con tus amarguras. Res\u00e9rvatelas para cuando llegue Rodolfo.<\/p>\n<p>\u2014A lo mejor no viene. Habl\u00f3 para decirme que tiene una junta en el banco. Es mentira, pero ya sabes c\u00f3mo le gusta darse a querer.<\/p>\n<p>\u2014Agrad\u00e9cele que te haga sentir incertidumbre. As\u00ed puedes mortificarte pensando que no vendr\u00e1 y luego lo recibes con m\u00e1s gusto, como si te cayera de sorpresa.<\/p>\n<p>\u2014De tu hermano s\u00f3lo podr\u00eda sorprenderme que llegara sobrio. Por cierto, \u00bfno quieres una cuba?<\/p>\n<p>\u2014Con muy poquito ron, si me haces favor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsperas que te la sirva yo? En esta casa cada quien se sirve solo.<\/p>\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9, mam\u00e1, pero tengo que hacerme la reci\u00e9n llegada para que puedas decir ese di\u00e1logo. Si no lo dices, revientas.<\/p>\n<p>\u2014Por decirlo tanto la gente se crey\u00f3 que esto era una cantina. Llegaban a la casa y antes de venir a saludarme iban a servirse un trago. Pero eso s\u00ed, ninguno ten\u00eda la decencia de traer una botella.<\/p>\n<p>\u2014Roberto s\u00ed tra\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Porque yo se lo ped\u00ed cuando ya me ten\u00edan hasta la madre sus primos y los amigos de sus primos. Un d\u00eda le dije: \u201cMira, Roberto, t\u00fa eres como de la familia y yo te quiero mucho, pero si vas a venir con tu s\u00e9quito coopera con algo \u00bfno?\u201d.<\/p>\n<p>\u2014En aquel tiempo te pod\u00edas dar ese lujo. Si hoy vinieran \u00e9l y toda su familia, seguro los recib\u00edas con champa\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Eso har\u00edas t\u00fa, que no tienes dignidad. \u00bfYa se te olvid\u00f3 c\u00f3mo te pusiste cuando Rodolfo encontr\u00f3 a Pablo Espinosa rob\u00e1ndose mis pulseras y lo corri\u00f3 de la casa? Por poco te desmayas de coraje. Gritabas que nadie ten\u00eda derecho a meterse con tus amigos y que Rodolfo era un envidioso porque no ten\u00eda visitas propias y se desquitaba con las tuyas. No, Blanca, yo toleraba gorrones, pero t\u00fa eras d\u00e9bil hasta con los rateros.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo quer\u00edas que me comportara? Desde ni\u00f1a me acostumbr\u00e9 a ver la casa llena de gente. Por tu culpa nunca tuve intimidad.<\/p>\n<p>\u2014Ya vas a salirme con tus traumas de infancia. El papel de v\u00edctima te quedaba bien cuando ten\u00edas dieciocho a\u00f1os, no ahora que vas a cumplir cuarenta. A esa edad los traumas ya hicieron costra. Y adem\u00e1s es muy temprano para que me acuses de haberte desgraciado la vida. Eso anima la conversaci\u00f3n a las dos de la ma\u00f1ana, pero suena muy falso cuando ni siquiera te has tomado la primera cuba. \u00bfPor qu\u00e9 no vas por una y me traes un tequila?&#8230; Traumas a m\u00ed. A \u00e9sta le salen los traumas cuando lleva una semana sin coger; como si no la conociera&#8230; Y el hermano es igual, s\u00f3lo que \u00e9l se trauma cuando coge. Soy madre de dos pendejos\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo oyes que est\u00e1 sonando el tel\u00e9fono?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bendito sea Dios, yo contesto! \u00bfBueno?&#8230; \u00bfAd\u00f3nde quiere hablar?&#8230; No, aqu\u00ed es casa de la familia Beltr\u00e1n&#8230; Espere, no cuelgue, la voz de usted me suena conocida. \u00bfNo es de casualidad Emilio Uribe?&#8230; Pues le juro que tiene usted la voz id\u00e9ntica. \u00bfUsted c\u00f3mo se llama si no es indiscreci\u00f3n?&#8230; \u00bfA poco es de los Arozamena de Monterrey?&#8230; Pues f\u00edjese qu\u00e9 mundo tan peque\u00f1o, mi hijo Rodolfo jugaba domin\u00f3 con Sergio Arozamena, el arquitecto. Ven\u00eda a la casa todos los s\u00e1bados hasta que se cas\u00f3 con una pobre diabla que lo tiene sojuzgado&#8230; S\u00ed, claro, disculpe, yo tambi\u00e9n tengo que hacer llamadas&#8230; Oiga, espere un segundo. \u00bfPor qu\u00e9 no se da una vuelta por ac\u00e1 un d\u00eda de estos y se trae a Sergio, aunque sea con la mujer? Hace a\u00f1os que no la vemos y a Rodolfo le dar\u00eda mucho gus&#8230; \u00bfBueno? \u00a1Bueno!&#8230; Pinche cabr\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n era?<\/p>\n<p>\u2014Un primo de Sergio Arozamena. Quer\u00eda venir a la casa. Le dije que lo sent\u00eda mucho pero que ya no recibimos visitas y me colg\u00f3 muy ofendido.<\/p>\n<p>\u2014Adem\u00e1s de rid\u00edcula, orgullosa. Me prometiste que ya no ibas a cazar visitas por tel\u00e9fono. Un d\u00eda te van a visitar, pero del manicomio<\/p>\n<p>\u2014Seguro que tambi\u00e9n ah\u00ed voy a encontrar conocidos. Por esta casa desfil\u00f3 medio M\u00e9xico. Llamen de donde llamen siempre sale por alguna parte un amigo mutuo.<\/p>\n<p>\u2014Dir\u00e1s un ex amigo, mam\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Para m\u00ed son algo peor: traidores.<\/p>\n<p>\u2014Nadie nos traicion\u00f3. Fuimos nosotros los que atosigamos a la gente con tanta hospitalidad. En eso Rodolfo tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Tu hermano ya me tiene cansada con sus teor\u00edas. Alg\u00fan d\u00eda entender\u00e1 que los seres humanos no tenemos remedio.<\/p>\n<p>\u2014Pues d\u00edselo en su cara, porque acaba de llegar.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jalo que toque un rato. Es capaz de creer que lo estamos esperando con ansias, como esper\u00e1bamos a las hermanas Iturralde cuando ya nadie se acordaba de visitarnos. \u00bfTe acuerdas cu\u00e1nto sufr\u00edamos con sus tardanzas?<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa las gozabas. En el fondo eras masoquista. Masoquista y soberbia. Tu coraz\u00f3n de oro necesitaba los desaires de las visitas. Te serv\u00edan para comprobar que los dem\u00e1s no se merec\u00edan el cari\u00f1o de la mujer tan sencilla, tan desinteresada, tan solidaria con sus amigos. \u00bfLe abro ya?<\/p>\n<p>\u2014Esp\u00e9rate, hay que hacerlo sufrir un poco<\/p>\n<p>\u2014A lo mejor se cansa de tocar y se va. Ya sabes el genio que tiene.<\/p>\n<p>\u2014Peor para \u00e9l. Si no me visita, yo tampoco lo visito el martes.<\/p>\n<p>\u2014No hables del pacto. Luego dices que yo empiezo. \u00bfAhora s\u00ed abro?<\/p>\n<p>\u2014Ahora s\u00ed, pero act\u00faa con naturalidad. Siempre te le cuelgas del cuello como si no lo hubieras visto en a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hermanito! Dichosos los ojos que te ven.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Blanca, qu\u00e9 sorpresa! Por fin se reuni\u00f3 la familia. Esto s\u00ed tenemos que celebrarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa viste qui\u00e9n lleg\u00f3, mam\u00e1? Es Rodolfo.<\/p>\n<p>\u2014Pens\u00e9 que me hab\u00edas dado plant\u00f3n, mamacita. \u00bfPor qu\u00e9 tardaron tanto en abrir?<\/p>\n<p>\u2014Es que el timbre tiene un falso contacto y como ten\u00edas la junta en el banco ya no esper\u00e1bamos que vinieras.<\/p>\n<p>\u2014Sabes perfectamente bien que nunca he tenido una junta en el banco ni esperaba que me lo creyeran. Fue una cortes\u00eda contigo, mami. Te fascinan las visitas inesperadas \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014Cuando lo son de verdad. T\u00fa nunca faltar\u00e1s a esta casa mientras haya algo de beber. \u00bfC\u00f3mo vienes ahora, coraz\u00f3n? \u00bfBorracho o crudo?<\/p>\n<p>\u2014Un poco entonado. \u00bfSer\u00edas tan amable de servirme una cuba?<\/p>\n<p>\u2014En esta casa cada quien se sirve solo.<\/p>\n<p>\u2014Respeta los papeles, Blanca. No le robes a mam\u00e1 su di\u00e1logo favorito. A ti te tocaba decir d\u00f3nde estaba la jerga cuando alguien romp\u00eda un vaso. \u00a1C\u00f3mo te gustaba que los rompieran! Hasta felicitabas al del chistecito, como si fuera muy divertido caminar en el suelo pegajoso.<\/p>\n<p>\u2014Por lo menos yo ten\u00eda la honradez de admitir que para m\u00ed las visitas eran lo m\u00e1s bello del mundo. En cambio t\u00fa fing\u00edas despreciarlas. Encerrado en tu cuarto esperabas que la casa se llenara de gente y a la medianoche sal\u00edas a o\u00edr conversaciones en las que nadie te hab\u00eda invitado a participar. Hubieras querido ser el alma de las fiestas, pero lo disimulabas poniendo cara de pocos amigos, muy sincera en tu caso, porque siempre fuiste una rata solitaria.<\/p>\n<p>\u2014Trataba de imponer un poco de respeto. Si no hubiera sido por m\u00ed, tus amigos se habr\u00edan cagado en las alfombras.<\/p>\n<p>\u2014Eras el polic\u00eda de la casa, ya lo sabemos, pero cuando no ten\u00edas a qui\u00e9n vigilar te pon\u00edas m\u00e1s triste que nosotras dos.<\/p>\n<p>\u2014No por la falta de visitas. A m\u00ed me entristec\u00eda que ustedes las necesitaran tanto. Perd\u00edan el orgullo y la dignidad con tal de hacer su teatrito cada fin de semana.<\/p>\n<p>\u2014Era tu hermana la que se humillaba. Mil veces le advert\u00ed que no fuera tan obsequiosa con las visitas, pero nunca me hizo caso.<\/p>\n<p>\u2014Blanca te segu\u00eda la corriente. La m\u00e1s enferma eras t\u00fa. Los viernes por la noche, cuando daban las diez y ninguna visita se hab\u00eda presentado, parec\u00eda que se te cerraba el mundo. Empezabas a jugar solitarios, a comerte las u\u00f1as, a fumar como en la sala de espera de un sanatorio, y aunque no dijeras qu\u00e9 te angustiaba, porque te avergonzaba reconocer tu adicci\u00f3n a las visitas, nos contagiabas a los dos un sentimiento de fracaso que se nos met\u00eda en la piel como un gas venenoso. Entonces sonaba el timbre y sal\u00eda el arco\u00edris. Blanca iba corriendo a poner un disco para simular que nos divert\u00edamos a solas, t\u00fa dejabas el solitario a medias y recib\u00edas a cualquier par\u00e1sito, al gordo Iglesias por ejemplo, que ten\u00eda la gracia de un tumor, como si fuera el amigo m\u00e1s entra\u00f1able de la familia. Claro que despu\u00e9s de un recibimiento as\u00ed, el gordo se cre\u00eda con derecho a incendiar la casa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y c\u00f3mo quer\u00edas que lo tratara si nos hab\u00eda salvado la noche! A ti se te hace muy f\u00e1cil criticar, porque nunca moviste un dedo para conseguir visitas. Eras par\u00e1sito de nuestros par\u00e1sitos.<\/p>\n<p>\u2014De acuerdo, pero ten\u00eda conciencia del rid\u00edculo, cosa que a ustedes les faltaba. Trat\u00e9 de hacerles entender que las estaban utilizando para beber gratis. Les advert\u00ed hasta el cansancio que \u00edbamos en picada por no hacer distinciones entre las visitas. En vez de recibir a ochenta o noventa personas&#8230;<\/p>\n<p>\u2014El d\u00eda de mi graduaci\u00f3n hubo doscientas diez, no me rebajes el r\u00e9cord.<\/p>\n<p>\u2014Las que sean. Digo que en vez de recibir a cualquiera debimos quedarnos con un grupo de \u00edntimos.<\/p>\n<p>\u2014Lo intentamos y no se pudo. Recuerda lo que pas\u00f3 con Celia y Alberto y todos los del Instituto. Se hicieron tan amigos de nosotros que ya no eran visitas. \u00bfC\u00f3mo iban a romper nuestra monoton\u00eda si formaban parte de ella? Necesit\u00e1bamos caras nuevas.<\/p>\n<p>\u2014Ustedes deber\u00edan hacer el monumento al imb\u00e9cil desconocido, si es que no lo hicieron ya con su soledad. Por desvivirse atendiendo a los de reciente ingreso descuidaban a los \u00edntimos, y cuando al fin eran de confianza los mandaban al desv\u00e1n de las amistades viejas.<\/p>\n<p>\u2014Tampoco me vengas ahora con que los \u00edntimos eran unas joyas. En cuanto se casaron desaparecieron.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, mam\u00e1, en eso t\u00fa fuiste un poco metiche. Te divert\u00edas jugando a la Celestina y s\u00f3lo tolerabas a las parejas que t\u00fa hab\u00edas formado. Ra\u00fal Contreras dej\u00f3 de visitarnos porque hiciste una intriga para separarlo de su novia.<\/p>\n<p>\u2014Hijita, no hables de lo que no sabes. Ella le prohibi\u00f3 venir a esta casa porque pensaba que aqu\u00ed lo sonsac\u00e1bamos para emborracharse. Lo que no sab\u00eda la muy cretina era que a falta de un lugar donde divertirse sanamente, su angelito iba a irse de putas, cosa que me alegra much\u00edsimo.<\/p>\n<p>\u2014Ya estabas tardando en sacar la hiel. Ahora va a resultar que t\u00fa eras una se\u00f1ora bondadosa y adorable rodeada de canallas. \u00bfDe veras crees que no hiciste nada para ahuyentar a la gente?<\/p>\n<p>\u2014Hice una tonter\u00eda muy grande: ser generosa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bravo por Libertad Lamarque!<\/p>\n<p>\u2014R\u00edanse, pero es verdad. Ya me lo dec\u00eda su padre, que en gloria est\u00e9: si das amor a cambio de compa\u00f1\u00eda, res\u00edgnate a perder las dos cosas. Estoy harta de la humanidad, harta.<\/p>\n<p>\u2014Ojal\u00e1 fuera cierto, pero t\u00fa no escarmientas. Acabo de sorprenderla engatusando a un Fulano que se equivoc\u00f3 de n\u00famero.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra vez? Vamos a tener que ponerte un tel\u00e9fono en el ata\u00fad.<\/p>\n<p>\u2014Cada quien se consuela con lo que pueda. T\u00fa te emborrachas, tu hermana se acuesta con taxistas y yo hago relaciones p\u00fablicas por tel\u00e9fono. Al menos no he dejado de luchar.<\/p>\n<p>\u2014Por necia. Las visitas son el consuelo del que no se soporta a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u2014No te hagas el fuerte que por algo hicimos el pacto.<\/p>\n<p>\u2014El pacto se puede ir al diablo. Ya me aburre esta man\u00eda de darle vueltas a lo mismo. \u00bfY todo para qu\u00e9? Para llegar a la conclusi\u00f3n de siempre: nos quedamos sin visitas porque las quer\u00edamos demasiado.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00f3lo a ellas. Nosotros no quer\u00edamos m\u00e1s cuando llegaban visitas. Desde ni\u00f1a me acostumbr\u00e9 a tener dos familias: una feliz, la que daba la cara en p\u00fablico, y otra desinflada por falta de espectadores. Admite, mam\u00e1, que s\u00f3lo eras cari\u00f1osa conmigo enfrente de los dem\u00e1s. Y no porque fueras hip\u00f3crita. Me quer\u00edas de verdad, pero a condici\u00f3n de que hubiera testigos de tu amor maternal.<\/p>\n<p>\u2014Yo te prefer\u00eda sin la m\u00e1scara que usabas en p\u00fablico. A solas con tus depresiones eras insoportable, como todas las madres, pero cuando sal\u00edas a escena derrochabas un encanto grotesco. Eras una anfitriona demasiado vehemente. Acosabas a las visitas con tu cari\u00f1o, las aplastabas a golpes de simpat\u00eda, y no permit\u00edas que se fueran temprano porque le ten\u00edas p\u00e1nico a la ma\u00f1ana siguiente, a los ceniceros atiborrados de colillas, al teatro sucio y vac\u00edo de la cruda sin reflectores.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa con tal de pintarme como una vieja neur\u00f3tica eres capaz de quitarme hasta el m\u00e9rito de haber querido visitas. No, hijo, las quise mucho, aunque te suene cursi. Me sobraba cari\u00f1o para repartirlo entre la gente y como no me conformaba con unos cuantos amigos ten\u00eda que hacer nuevas conquistas, agrandar el c\u00edrculo&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Tanto lo agrandaste que revent\u00f3. Hubo un momento en que nosotros, los de la casa, no conoc\u00edamos a la mitad de las visitas. Ven\u00edan amigos del pariente del jefe de un conocido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 importaba el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de las visitas? Lo bonito era no saber de d\u00f3nde hab\u00edan salido.<\/p>\n<p>\u2014Algunos hab\u00edan salido de la c\u00e1rcel. \u00bfSe acuerdan del Chongano, aquel borrachito que result\u00f3 agente de la Judicial y se puso a echar balazos en la cocina?<\/p>\n<p>\u2014Fue un colado entre mil. La mayor\u00eda eran personas decentes.<\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1, no te duermas. Blanca est\u00e1 d\u00e1ndote pie. Aprov\u00e9chalo para decir que los decentes resultaron los m\u00e1s desagradecidos.<\/p>\n<p>\u2014Pues s\u00ed, lo digo y qu\u00e9. Ven\u00edan a emborracharse como todos los dem\u00e1s. Aqu\u00ed hac\u00edan lo que sus queridas madres no les dejaban hacer en sus casas, por miedo a que mancharan los sillones de la sala. En los buenos tiempos nos visitaban cada fin de semana, pero cuando empezamos a perder popularidad no les volvimos a ver el pelo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ahora esos ni\u00f1os modelo?<\/p>\n<p>\u2014Se asustaron con tus agresiones. Cuando ca\u00edan por aqu\u00ed despu\u00e9s de un a\u00f1o de ausencia los insultabas como si hubieran firmado un contrato para visitarnos de por vida. A Ernesto Cu\u00e9llar le dijiste que su pap\u00e1 era un pol\u00edtico ratero.<\/p>\n<p>\u2014Hice bien. A lo mejor el viejito robaba de verdad. T\u00fa en cambio habr\u00edas recibido a Ernesto con los brazos abiertos, para que nos abandonara seis a\u00f1os m\u00e1s. Actuabas como una limosnera de visitas, Blanca. Por lo menos yo vend\u00eda caro mi perd\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014L\u00e1stima que nadie te lo comprara. En los \u00faltimos a\u00f1os nuestras reuniones parec\u00edan terapias de grupo. Todos oy\u00e9ndote desahogar tu rabia contra las visitas que se fueron. A veces dec\u00edas horrores de la gente antes de conocerla.<\/p>\n<p>\u2014Me anticipaba a las ingratitudes.<\/p>\n<p>\u2014Quer\u00edas la posesi\u00f3n total de las visitas.<\/p>\n<p>\u2014Quer\u00eda reciprocidad.<\/p>\n<p>\u2014Una reciprocidad inhumana. Quer\u00edas gobernar sus vidas, imponerles tus consejos como si fueran dogmas.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, soy un monstruo. Yo tuve la culpa de que huyeran. V\u00e1yanse tambi\u00e9n ustedes y d\u00e9jenme en paz.<\/p>\n<p>\u2014No te enojes. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de ti si por una de tus rabietas rompemos el pacto?<\/p>\n<p>\u2014Por m\u00ed que se rompa. Visitas a huevo no son visitas.<\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1 tiene raz\u00f3n, esto ya no funciona. Cuando me fui de la casa pens\u00e9 que les har\u00eda un favor si en vez de ser un triste miembro de la familia me convert\u00eda en visita, pero la rutina ech\u00f3 a perder el truco.<\/p>\n<p>\u2014Debiste hacer el favor completo y no pedir que te visit\u00e1ramos en pago de tus visitas. Eso le quit\u00f3 sinceridad al juego. Yo me di cuenta de que mam\u00e1 te prefer\u00eda por ser visita y entonces me fui de la casa para no quedar en desventaja.<\/p>\n<p>\u2014Con un poco de buena fe habr\u00edamos vivido muy contentos, pero con envidiosas como ustedes no se puede. Mam\u00e1 se quej\u00f3 de que te visitaba m\u00e1s a ti que a ella, y cuando empec\u00e9 a visitarla dos veces por semana te sentiste ninguneada. Si ca\u00edmos en el pacto fue por sus necedades.<\/p>\n<p>\u2014Y por tu man\u00eda de burocratizarlo todo. Yo era feliz creyendo que mis hijos me visitaban por gusto, pero cuando pusieron la pinche regla de hacer tres reuniones a la semana para visitarnos equitativamente, la espontaneidad se fue al carajo. Ahora no tengo hijos y tampoco visitas.<\/p>\n<p>\u2014Porque no pones nada de tu parte. Imag\u00ednate que nos encontr\u00e1ramos por casualidad despu\u00e9s de un a\u00f1o sin vernos.<\/p>\n<p>\u2014No puedo. Somos la Sant\u00edsima Trinidad: una soledad verdadera en tres personas distinta. Cuando estoy con ustedes me siento como bicho raro. Los oigo hablar y oigo mi propia voz. Hasta para sufrir me estorban.<\/p>\n<p>\u2014Lo mismo siento yo, mam\u00e1, y como no soy masoquista voy a largarme de una vez. Lamento decirles que ma\u00f1ana tengo una visita verdadera.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n?<\/p>\n<p>\u2014Ram\u00f3n Celis. Me lo encontr\u00e9 en el metro y dijo que ten\u00eda muchas ganas de tomarse una copa conmigo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfContigo? Pero si Ram\u00f3n es mi hermano del alma. \u00bfNo habr\u00e1 preguntado por m\u00ed? \u00a1Confi\u00e9salo: me quieres robar su visita!<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3nenme los dos, pero yo quiero a Ram\u00f3n como si lo hubiera parido. Antes me tiene que visitar a m\u00ed. Atr\u00e9vete a recibirlo, Rodolfo, y no te vuelvo a dirigir la palabra.<\/p>\n<p>\u2014Peor para ti. Qu\u00e9date con Blanca y vis\u00edtense los dos hasta que se mueran.<\/p>\n<p>\u2014No te vayas, hagamos un trato: recibe a Ram\u00f3n pero luego ll\u00e9valo a mi casa.<\/p>\n<p>\u2014No estoy dispuesto a compartir la \u00fanica visita que he tenido en a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNi por medio mill\u00f3n de pesos? Te puedo hacer un cheque ahora mismo.<\/p>\n<p>\u2014Yo te ofrezco el doble, y en efectivo, pero que se quede conmigo hasta la madrugada.<\/p>\n<p>\u2014Guarda tu dinero, mam\u00e1. Lo vas a necesitar para pagar un psiquiatra. La visita de Ram\u00f3n no est\u00e1 en venta.<\/p>\n<p>\u2014Entonces l\u00e1rgate, pero te advierto una cosa: no vengas a pedirme perd\u00f3n cuando est\u00e9s muri\u00e9ndote de cirrosis.<\/p>\n<p>\u2014Y t\u00fa no me hables cuando est\u00e9s muerta de aburrimiento. \u00a1Adi\u00f3s, viejas amargadas!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa lo ves? Tambi\u00e9n tu hermano result\u00f3 un traidor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo habr\u00e1 inventado lo de Ram\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014Puede ser. Yo tengo visitas imaginarias desde hace tiempo. \u00bfY sabes qu\u00e9? Me divierten m\u00e1s que t\u00fa.<\/p>\n<p>\u2014Haberlo dicho antes. \u00bfCrees que te visito por gusto? No, mam\u00e1. Te visito por compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Pues ah\u00f3rratela. Ya no quiero dar l\u00e1stimas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAh, no? Pues entonces adi\u00f3s. Cuando necesites alguna ayuda, por favor h\u00e1blame. Quiero darme el gusto de neg\u00e1rtela.<\/p>\n<p>\u2014Much\u00edsimas gracias. Por ahora s\u00f3lo se me ofrece que te vayas de aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Conste que me voy porque me corres. \u00a1Hasta nunca!<\/p>\n<p>\u2014Vete de verdad. \u00bfQu\u00e9 haces ah\u00ed parada? &#8230; \u00bfLloras? Por favor, hija ten el buen gusto de largarte sin cursiler\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014No lloro por ti. Me dio tristeza ver el tapete que dice &#8220;Bienvenidos&#8221;.<\/p>\n<p>\u2014Pues d\u00e9jalo donde est\u00e1 y cierra la puerta. Compasi\u00f3n&#8230;Que se vayan al carajo con su compasi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 se creen estos cabrones? \u00bfQu\u00e9 no puedo visitarme sola?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014Hijita de mi vida, qu\u00e9 milagro que te dejas ver.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3499,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,4451],"genre":[2012],"pretext":[],"section":[2349],"translator":[2655],"lal_author":[3289],"class_list":["post-3502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-numero-13","genre-fiction-es","section-fiction-es","translator-hanna-niklewicz-es","lal_author-enrique-serna-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3502\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3502"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=3502"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=3502"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=3502"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=3502"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=3502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}