{"id":3478,"date":"2020-02-10T22:20:35","date_gmt":"2020-02-11T04:20:35","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2020\/02\/objects-emar-and-new-physics-patricio-lizama\/"},"modified":"2023-06-06T06:20:26","modified_gmt":"2023-06-06T12:20:26","slug":"objects-emar-and-new-physics-patricio-lizama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2020\/02\/objects-emar-and-new-physics-patricio-lizama\/","title":{"rendered":"&#8220;Frente a los objetos: Emar y la nueva f\u00edsica&#8221; de Patricio Lizama"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/><\/style>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/><\/style>\n<p><i>El presente ensayo da cuenta de un art\u00edculo muy poco conocido que public\u00f3 Juan Emar en 1935, donde trata temas como la escisi\u00f3n, la autoconciencia y la comprensi\u00f3n del mundo que nos rodea, considerando los nuevos paradigmas que estaban emergiendo en esos a\u00f1os. <\/i><\/p>\n<p>La actividad art\u00edstica y cultural de Juan Emar es muy variada. Pintor aficionado, escritor toda su vida, difusor de la vanguardia en las p\u00e1ginas de las \u201cNotas de Arte\u201d aparecidas en el diario <i>La Naci\u00f3n<\/i> de Santiago entre 1923 y 1927, publica sus tres novelas \u2014<i>Milt\u00edn 1934<\/i>, <i>Un a\u00f1o<\/i> y <i>Ayer\u2014<\/i> en 1935 y, a fines de ese a\u00f1o, aparece \u201cFrente a los objetos\u201d en un fugaz magazine de actualidades nacionales e internacionales llamado <i>Todo el Mundo en S\u00edntesis.<\/i> El breve texto identificado por el escritor como un adelanto de novela, aborda la fragmentaci\u00f3n del sujeto, la autorreflexividad, los planteos epistemol\u00f3gicos y la comprensi\u00f3n relacional, temas que aparecen con frecuencia en el proyecto creador del vanguardista chileno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Desdoblamiento, unidad y mirada<\/b><\/p>\n<p>En \u201cFrente a los objetos\u201d se elabora la divisi\u00f3n del yo a trav\u00e9s de la imagen del sujeto que, luego de leer y mirar las obras surrealistas, se hojea a s\u00ed mismo, acto que para el escritor siempre implica el desdoblamiento inicial. El proceso imaginado por Emar supone la existencia de dos sujetos con labores y miradas que se complementan: \u201cUno mismo que act\u00faa; uno mismo que observa al que act\u00faa\u201d. La dualidad se clarifica con detalle: \u201cAl primero, \u00e9chesele a estrellarse contra los afanes cotidianos, \u00e9chesele a amar, \u00e9chesele a odiar. El segundo, inm\u00f3vil\u201d.<\/p>\n<p>La escisi\u00f3n y su reverso, la complementariedad, permiten al narrador alcanzar sus permanentes anhelos. El primero, ser otro; el segundo, vislumbrar la unidad. Construido el sujeto como un ser ubicuo y clarividente que puede \u201cmirar el mundo desde cualquier sitio y bajo cualquier personalidad\u201d, es necesario entender c\u00f3mo Emar aborda el proceso de conocimiento.<\/p>\n<p>\u00c9l distingue dos posibilidades de mirar. La mente desatenta \u201cfija los ojos en cada objeto aisladamente, lo mira como \u00fanico en el universo, sin relaciones, sin prolongaciones, sin compromisos [&#8230;]. Y al quitar la vista de un objeto, se lo abandona para siempre\u201d. Y a\u00f1ade: es \u201cel mundo de la separatividad\u201d. La mente activa, en cambio, tiende a aprehender la unidad \u201c\u00fanicamente por las relaciones, las prolongaciones, los \u2018compromisos\u2019 de los objetos; cuando cada objeto, borrando un tanto su identidad propia y delimitada, pasa a ser solo un punto de apoyo para nuestro pensar total, un signo simb\u00f3lico antes que una realidad sola en el espacio\u201d.<\/p>\n<p>La mente activa que le interesa a Emar se revela con dos ejemplos. En el primero, el sujeto percibe un \u201cconjunto formado por tres aislamientos absolutos: huaco, libros, retrato\u201d, pero pronto cada parte de estos objetos ser\u00e1 absorbida \u201cpara comprometerla en un nuevo significado, tal vez de eternidad\u201d. En el segundo, describe una naturaleza muerta pintada por su amigo Luis Vargas Rosas en el a\u00f1o 1919, y que est\u00e1 en la pared de una sala de espera de un m\u00e9dico. M\u00e1s que la tela misma, Emar subraya la multiplicidad de relaciones que la delimitan: a) ubicaci\u00f3n de la tela (calles, edificio, piso); b) paisaje observado a trav\u00e9s de la ventana de la sala (el cercano \u2014tejado del arzobispado y torres de la catedral\u2014 y el lejano \u2014cielo, cordillera\u2014); y c) realidades percibidas por medio de los sentidos dentro de la sala (mujer, mocosa, en la radio canci\u00f3n de \u201cLos tres chanchitos\u2019\u201d, olor a s\u00e1ndalo). El narrador resume: \u201cDurante no menos de media hora viv\u00ed a saltos entre arzobispado, torres, cielo, nubes, vieja, mocosa, chanchitos, s\u00e1ndalo y visiones del a\u00f1o 19\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La mirada atenta: sujeto y nueva f\u00edsica<\/b><\/p>\n<p>La fractura y transformaci\u00f3n del yo es una de las bases de la mirada activa. El sujeto integrado, iluminista, dotado de capacidad de raz\u00f3n y conciencia, da paso a una subjetividad y a una fluidez entre diversas antinomias entre las cuales hallamos la de sujeto y objeto. En esta emerge \u201cel observador observado, observ\u00e1ndose a s\u00ed mismo que observa\u201d, manifestaci\u00f3n de una continua autorreflexividad y una autoconciencia epist\u00e9mica que caracterizan al sujeto de la modernidad. El yo no aprehende el mundo en s\u00ed, sino \u201cmediado por nuestro conocimiento, por nuestra mirada, por nuestro lenguaje\u201d, actividad donde el sujeto se constituye y es modificado en di\u00e1logo permanente con el otro, las formaciones discursivas y los mundos exteriores.<\/p>\n<p>El modo de conocer que nace de la nueva f\u00edsica es otra base de la mirada atenta. En el paradigma mecanicista se considera a la naturaleza \u201ccomo independiente, no solo de Dios, sino tambi\u00e9n del hombre; este realiza una descripci\u00f3n o una explicaci\u00f3n \u2018objetiva\u2019 de la naturaleza\u201d que es independiente del observador humano y del proceso de conocimiento. Dentro de este enfoque mecanicista, existe la convicci\u00f3n de que existe una distancia entre el sujeto y el objeto, como se\u00f1ala David Peat: \u201chab\u00eda un universo all\u00ed fuera, y aqu\u00ed estaba el hombre, el observador, seguro y protegido del universo\u201d.<\/p>\n<p>En el nuevo paradigma hol\u00edstico nacido de la exploraci\u00f3n del mundo at\u00f3mico y subat\u00f3mico, aquel proceso de observaci\u00f3n es insuficiente. No se pueden analizar los componentes m\u00ednimos de la materia prescindiendo de la interacci\u00f3n entre el objeto investigado y los instrumentos de medida. En el mundo cu\u00e1ntico, \u201cla antigua palabra <i>observador<\/i> simplemente tiene que ser eliminada \u2014[&#8230;] y debemos sustituirla con la nueva palabra <i>participante<\/i>. De este modo, hemos llegado a darnos cuenta de que el universo es un universo de participaci\u00f3n\u201d y de que es imprescindible \u201cincluir expl\u00edcitamente la epistemolog\u00eda [&#8230;]\u2014 en la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales\u201d, como sostiene Fritjof Capra.<\/p>\n<p>El cambio en el proceso de observaci\u00f3n genera nuevas complejidades. El f\u00edsico asume que no le es l\u00edcito hablar sin m\u00e1s de la naturaleza \u201cen s\u00ed\u201d. La ciencia natural presupone siempre al hombre y este no encuentra ante \u00e9l m\u00e1s que a s\u00ed mismo en el universo. Heisenberg agrega que el objeto de investigaci\u00f3n en la ciencia no es \u201cla naturaleza en s\u00ed misma, sino la naturaleza sometida a la interrogaci\u00f3n de los hombres\u201d, de manera que es necesario \u201ctomar por \u00fanico objeto de la ciencia nuestro propio conocimiento y asumir que la imagen de la naturaleza implica asumir nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza, no la naturaleza en s\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de la realidad objetiva de las part\u00edculas elementales se disuelve y los f\u00edsicos concluyen que estas \u201cno tienen ning\u00fan significado como entidades aisladas, sino como correlaciones o conexiones entre varios procesos de observaci\u00f3n y medida\u201d. Desde esta perspectiva, las part\u00edculas subat\u00f3micas \u201cno son \u2018cosas\u2019 sino correlaciones de \u2018cosas\u2019 que, a su vez, son correlaciones de otras \u2018cosas\u2019 y as\u00ed sucesivamente. En la teor\u00eda cu\u00e1ntica nunca se llega a una \u2018cosa\u2019; siempre se trata con correlaciones entre \u2018cosas\u201d.<\/p>\n<p>Las reflexiones anteriores son las que Georg Nicolai, m\u00e9dico y pacifista alem\u00e1n cercano a Albert Einstein, ense\u00f1a en los a\u00f1os treinta en Chile. Cercano a Emar, Huidobro y otros artistas, el sabio europeo sostiene que ni el alma ni el mundo \u201cson cosas en s\u00ed o realidades absolutas, sino productos de una correlaci\u00f3n\u201d. Y casi con las mismas palabras del fragmento emariano y del f\u00edsico Fritjof Capra, se\u00f1ala que \u201cse debe renunciar a saber algo sobre la esencia de cosas aisladas\u201d porque es necesario \u201cestudiar, en cambio, las relaciones entre las cosas\u201d. Se trata, afirma, de \u201cuna nueva certidumbre invariable: no las cosas mismas, sino la relaci\u00f3n entre ellas\u201d.<\/p>\n<p>En el paradigma mecanicista, por \u00faltimo, se asume que \u201cen cualquier sistema complejo pod\u00eda entenderse la din\u00e1mica del conjunto a partir de las propiedades de las partes\u201d. Capra sostiene que en el nuevo paradigma \u201cse invierte la relaci\u00f3n entre las partes y el conjunto. Las propiedades de estas solo pueden ser entendidas a partir de la din\u00e1mica del conjunto\u201d. Las part\u00edculas subat\u00f3micas y, por consiguiente, todas las partes del universo no pueden concebirse como entidades aisladas y han de definirse a trav\u00e9s de sus correlaciones. Como la materia, \u201cla naturaleza no est\u00e1 formada de componentes b\u00e1sicos aislados; se trata, por el contrario, de una compleja red de relaciones entre las diferentes partes de un conjunto unificado\u201d.<\/p>\n<p>Nicolai advierte pronto estos cambios y, otra vez con palabras muy similares a las de Capra, se\u00f1ala que, si toda exploraci\u00f3n de la naturaleza se reduce \u201ca un conocimiento de relaciones, no podemos formular ninguna afirmaci\u00f3n sobre la realidad de un fen\u00f3meno aislado, sino solo sobre la totalidad del universo\u201d, porque \u201ccada parte en el universo influye en el resto y est\u00e1 influido por \u00e9l, solo el universo en su totalidad puede ser absoluto\u201d. Y concluye que \u201cla gran ley de la mutua correlaci\u00f3n que hemos notado por primera vez en el microcosmos del organismo es en \u00e9l solo reflejo de una ley m\u00e1s general. Tambi\u00e9n en el macrocosmos del universo, todo depende de todo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cFrente a los objetos\u201d no es ajeno a estos planteamientos. El t\u00edtulo destaca el problema epistemol\u00f3gico que a Emar le interesa indagar. El escritor chileno propone un mecanismo para aprehender el conjunto de lo real que plasma en sus novelas, donde siempre encontramos el que act\u00faa y el que observa; el que vive y experimenta junto al que contempla y elabora. \u00c9l entiende que el sujeto m\u00faltiple debe hacer distintas observaciones, desde distintos lados y con distintos \u00e1ngulos, perspectiva que lo aproxima al cubismo. Su mirada atenta define siempre al objeto, la tela de Vargas Rosas, dentro de una compleja red de relaciones, conexiones y prolongaciones, porque todo depende de todo; de esta forma, m\u00e1s que la \u201cnaturaleza muerta\u201d en s\u00ed, lo que advertimos en el fragmento de 1935 es el modo de conocimiento de ella, proceso que pasa por la relaci\u00f3n con la tela. En \u201cFrente a los objetos\u201d no se llega a la \u201cnaturaleza muerta\u201d, porque siempre se trata de correlaciones entre ella y otras cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Palabras finales<\/b><\/p>\n<p>Italo Calvino, al estudiar la multiplicidad, alude a las obras de Carlo Emilio Gadda, en las que el mundo se representa en su enorme complejidad mediante la presencia simult\u00e1nea de los elementos m\u00e1s heterog\u00e9neos que concurren a determinar un acontecimiento. Calvino agrega: cualquiera que sea el punto de partida, el discurso se ensancha para abarcar horizontes cada vez m\u00e1s vastos y si pudiera seguir desarroll\u00e1ndose en todas direcciones llegar\u00eda a abarcar el universo entero. Esto es lo que ocurre en la descripci\u00f3n de la naturaleza muerta de Vargas Rosas. \u201cFrente a los objetos\u201d y la escritura de Emar son \u201cuna propuesta para el pr\u00f3ximo milenio\u201d.<\/p>\n<p>El atractivo de la visi\u00f3n emariana es que el narrador representa el mundo sin atenuar en absoluto su enorme complejidad, pues cada acontecimiento, personaje (el que vive y experimenta), objeto (la tela de Vargas Rosas), est\u00e1 visto como el centro de una red de relaciones que no se puede dejar de seguir. Por ello, quien relata (el que observa y elabora), multiplica los detalles, sus descripciones se vuelven infinitas y el discurso se expande en m\u00faltiples direcciones hasta terminar con la revelaci\u00f3n del mundo entero. En esta perspectiva, la obra de Emar carece de centros de orientaci\u00f3n, es ambigua, revela un mundo sin certezas; es una obra abierta donde cada elemento puede \u201cencontrarse y correlacionarse con otros centros de alusi\u00f3n, abiertos a\u00fan a nuevas constelaciones y a nuevas probabilidades de lectura\u201d dir\u00eda Umberto Eco. \u201cFrente a los objetos\u201d y la escritura de Emar son una \u201cmet\u00e1fora epistemol\u00f3gica\u201d, pues refractan el modo en que la ciencia y la cultura de la \u00e9poca aprehenden la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Patricio Lizama<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><i>El presente ensayo da cuenta de un art\u00edculo muy poco conocido que public\u00f3 Juan Emar en 1935, donde trata temas como la escisi\u00f3n, la autoconciencia y la comprensi\u00f3n del mundo que nos rodea, considerando los nuevos paradigmas que estaban emergiendo en esos a\u00f1os.<\/i><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2960,4451],"genre":[2013],"pretext":[],"section":[2417],"translator":[2458],"lal_author":[3510],"class_list":["post-3478","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-chile-es","tag-numero-13","genre-dossier-es","section-dossier-juan-emar-es-2","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-patricio-lizama-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3478\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3478"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=3478"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=3478"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=3478"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=3478"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=3478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}