{"id":3265,"date":"2019-08-15T16:59:57","date_gmt":"2019-08-15T22:59:57","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2019\/08\/elena-poniatowska-switchwoman-memory-yuri-herrera\/"},"modified":"2023-06-06T07:02:41","modified_gmt":"2023-06-06T13:02:41","slug":"elena-poniatowska-switchwoman-memory-yuri-herrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2019\/08\/elena-poniatowska-switchwoman-memory-yuri-herrera\/","title":{"rendered":"&#8220;Elena Poniatowska: la guardagujas de la memoria&#8221; de Yuri Herrera"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px Times}<br \/><\/style>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/><\/style>\n<p>Si nos crey\u00e9ramos que esos individuos peque\u00f1itos cotidianamente inflados en horario estelar de la televisi\u00f3n son los que hacen avanzar la historia, buena parte de nuestra herencia ser\u00eda incomprensible. Pero la mala ficci\u00f3n que transmiten las mesas de an\u00e1lisis y los noticieros no es fatal. Gracias a la curiosidad y el arte de gente como Elena Poniatowska, cada tanto tenemos la oportunidad de asomarnos a personajes de otra consistencia, como Demetrio Vallejo, en quien est\u00e1 inspirado Trinidad, el protagonista de\u00a0<em>El tren pasa primero<\/em>.<\/p>\n<p>Trinidad Pineda Chi\u00f1as, el personaje principal de\u00a0<em>El tren pasa primero<\/em>,\u00a0es el ejemplo de c\u00f3mo algunas figuras hist\u00f3ricas que fueron encrucijada de circunstancias, com\u00fan denominador de episodios clave, han sido sepultadas bajo el ruido medi\u00e1tico que en cambio exalta a los hombrecitos de paja que se desarman al primer soplido, los Calder\u00f3n y los Espino del mundo. Elena Poniatowska rescata episodios de Demetrio Vallejo en Trinidad Pineda, y lo hace no a partir de una visi\u00f3n idealizada, sino de sus empe\u00f1os y sus contradicciones cotidianas; construye una vasta novela de formaci\u00f3n que tiene como ejes la lucha sindical y los arduos amores del protagonista; de esos ejes irradia una serie de historias que le dan volumen a la trama principal, y al lector le permiten reconstruir, entre muchos otros aspectos de nuestra historia, la evoluci\u00f3n del sindicalismo mexicano, la decadencia del ferrocarril y el endiosamiento de la presidencia en las \u00e9pocas doradas del PRI.<\/p>\n<p>Un pa\u00eds descifrado en torno al tren y a los hombres que lo mantienen andando. No en balde para Trinidad \u201cel tren era su modo de estar sobre la tierra, era su padre muerto, su madre llev\u00e1ndolo de la mano a la estaci\u00f3n, el tonelaje de carga de todos sus sentimientos, la ceiba m\u00e1s alta de su tierra. Hac\u00eda mucho que el silbato resonaba en su coraz\u00f3n y se hab\u00eda convertido en un animal sagrado que dejaba su esencia en su sue\u00f1o de ni\u00f1o y lo mec\u00eda hasta el amanecer. El tren era su nahual, su otro yo\u201d.<\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3258\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elenadancingwithcarlosmonsivaishis50thbirthday.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"611\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elenadancingwithcarlosmonsivaishis50thbirthday.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elenadancingwithcarlosmonsivaishis50thbirthday-300x229.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elenadancingwithcarlosmonsivaishis50thbirthday-768x587.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Elena Poniatowska baila con Carlos Monsiv\u00e1is en el d\u00eda de sus setenta a\u00f1os.<\/div>\n<p><em>El tren pasa primero<\/em>\u00a0se inscribe en una tradici\u00f3n que toma al ferrocarril como objeto para expresar las pasiones humanas, como sucede en\u00a0La bestia humana,\u00a0de Emile Zol\u00e1; o que retoma la promesa de modernidad ofrecida por esta m\u00e1quina que acelera la velocidad de los hombres, como hace Oliverio Girondo en\u00a020 poemas para ser le\u00eddos en el tranv\u00eda.\u00a0Pero la novela de Poniatowska no reproduce d\u00f3cilmente el discurso sobre la modernidad, m\u00e1s bien da cuenta del modo en que \u00e9sta sucedi\u00f3 en un lugar en el que conviven tiempos distintos y en el que la tecnolog\u00eda fue uno m\u00e1s de los ingredientes de la barbarie. \u201c\u2018Llega el tren y s\u00e9 qu\u00e9 hora es\u2019, dec\u00eda Ventura Murillo a pesar de la proverbial impuntualidad de los ferrocarriles mexicanos\u201d. Esta paradoja es sintom\u00e1tica de una sociedad en la que lo urgente siempre es pospuesto, y hay batallas sucediendo al margen de los horarios.<\/p>\n<p>La modernidad posrevolucionaria que descubrimos en estas p\u00e1ginas es una que puso primero la necesidad de orden que el imperativo de libertad y justicia. A trav\u00e9s de la lucha de los trabajadores del riel comprendemos c\u00f3mo funcionaron (y a\u00fan funcionan) los mecanismos del sindicalismo charro, la represi\u00f3n, el soborno, la cooptaci\u00f3n. Gracias a estos hombres luchando por mejoras m\u00ednimas en su lugar de trabajo podemos ver la figura del sumo sacerdote pri\u00edsta, el Presidente, cuyas palabras no pueden ser discutidas y en cuyas promesas se puede confiar hasta que \u00e9l decida que ya se cansaron. En la historia del sindicato ferrocarrilero est\u00e1 tambi\u00e9n la batalla por la supervivencia de su fuente de trabajo, relegada a un segundo plano cuando la prioridad es darle todas las facilidades a la sacrosanta Inversi\u00f3n Extranjera. Porque ese es el origen de la decadencia de nuestros trenes: cuando la industria automotriz estadounidense quiso asentarse en M\u00e9xico, vino el auge de las carreteras en vez de los rieles, de los coches en vez de los transportes p\u00fablicos. Ese era el futuro, el que nunca nace aqu\u00ed, que siempre viene de alg\u00fan otro lado y sin ganas de preguntar la hora local.<\/p>\n<p>En las figuras de Pe\u00f1a Walter, el gerente de la empresa, y Norma, su mujer, est\u00e1 retratada una oligarqu\u00eda que se la pasa quej\u00e1ndose de tener que convivir con los mexicanos, mientras que al mismo tiempo se enriquece gracias a la miseria en la que \u00e9stos viven. Por eso, cuando la pareja se est\u00e1 preparando para ir a una fiesta, el gerente cavila: \u201c\u00a1M\u00e9xico, pa\u00eds de huarachudos cuando no de descalzos! Por un momento dese\u00f3 ya no tener que pensar en los muertos de hambre, en toda esa turba vulgar y apestosa con la que ten\u00eda que tratar\u201d. Esta es la camarilla antecesora de los grandes empresarios de hoy, que se llenan la boca hablando de democracia, aunque hayan ascendido a la opulencia gracias a las prebendas obtenidas en el viejo r\u00e9gimen. No fueron los empresarios los que se enfrentaron al sindicalismo corrupto, sus buenas conciencias estaban ocupadas mejorando la raza; la bestia negra del corporativismo fue este pu\u00f1ado de mujeres y hombres del que nos habla Elena Poniatowska: mal comidos, autodidactas, ingenuos, que arriesgaban el f\u00edsico sin tener esperanzas fundadas de conseguir sus reivindicaciones, y sin embargo levantaron el movimiento social m\u00e1s importante despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n, y consiguieron lo impensable: decidir soberanamente, al menos por un tiempo, qui\u00e9n los iba a dirigir.<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3260\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_garciam.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"696\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_garciam.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_garciam-300x261.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_garciam-768x668.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Elena Poniatowska con Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/><\/style>\n<p>El entorno en el que los ferrocarrileros tuvieron que defenderse puede servirnos tambi\u00e9n como un espejo distante para penetrar en las t\u00e1cticas utilizadas para el linchamiento medi\u00e1tico. En este tiempo de canallas en el que nos toca vivir, con los corifeos de la derecha llamando a los disidentes a reconocerse definitivamente derrotados, exigiendo a los excluidos que se callen y aprendan un poco de decencia, vale la pena tomar el ejemplo de los ferrocarrileros, recordar que la realidad no necesita ser patrocinada por Bimbo para transformarse.<\/p>\n<p>Aprender a mirarnos por encima del ruido es una de las tareas de la literatura. Y una de las virtudes de la buena literatura, como la de Elena Poniatowska, es representar los dramas humanos en su multiplicidad, resistirse al manique\u00edsmo. Por ello es que una de las cualidades de esta novela es la manera en la que plasma la ambig\u00fcedad moral de sus h\u00e9roes. Si bien es evidente el respeto, inclusive admiraci\u00f3n, por Trinidad Pineda Chi\u00f1as, y por el movimiento que \u00e9l encabeza, tambi\u00e9n podemos presenciar los desacuerdos internos en el sindicato, los discursos a veces simplistas, las traiciones; y la actitud algo esquizofr\u00e9nica de muchos comunistas que se jugaban la vida para liberar al mundo, pero no eran capaces de cambiar un pa\u00f1al para liberar a su mujer. La lucha sindical era un imperativo \u00e9tico, pero tambi\u00e9n un alarde de virilidad, como descubre Rosa, una de las compa\u00f1eras del l\u00edder: \u201cElla no importa, la vida privada de un luchador no existe, es m\u00e1s, un luchador no debe tenerla, s\u00f3lo entorpece su acci\u00f3n y lastra su esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n<p>Mas no hay que creer que las mujeres de esta epopeya se limitan al papel de reposo del guerrero o al de v\u00edctimas pasivas. El arquetipo de la Adelita se complica y se multiplica. Las ferrocarrileras son militantes, oradoras en asambleas, maestras, fuerza de choque en las huelgas, amantes que escogen a los hombres que desean y luego se deshacen de ellos, y s\u00ed, tambi\u00e9n mujeres que asumen su rol de hermanas, esposas, madres, pero que ya no se conforman con el papel asignado por la tradici\u00f3n; as\u00ed hace B\u00e1rbara, que exige repensarlo todo, \u201chasta la forma de fre\u00edr un huevo\u201d; es como dec\u00eda Sor Juana en su\u00a0Respuesta a Sor Filotea:\u00a0\u201cBien se puede filosofar y aderezar la cena. Y yo suelo decir viendo estas cosillas: si Arist\u00f3teles hubiera guisado, mucho m\u00e1s hubiera escrito\u201d. Las mujeres que Elena Poniatowska trae a la vida son como Colometa, la protagonista de\u00a0La plaza del diamante,\u00a0la extraordinaria novela de Merc\u00e9 Rodoreda en la que cuenta el itinerario vital de una catalana que, sin quejarse, sobrevive la guerra civil, la paz de Franco, la pobreza; y que, cuando finalmente alguien le da una muestra de generosidad, ella se emociona por un momento y nos dice: \u201cY me puse a llorar, como si no fuera una mujer\u201d.<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3262\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_cortazar.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"589\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_cortazar.jpg 800w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_cortazar-300x221.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/elena_and_cortazar-768x565.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Elena Poniatowska con Julio Cort\u00e1zar en las oficinas de Siglo XXI Editores.<\/div>\n<p><em>El tren pasa primero\u00a0<\/em>narra la gesta de un personaje colectivo, los ferrocarrileros, y de entre \u00e9stos el ascenso de un l\u00edder desde la miseria de su pueblo en el sureste, el triunfo ante el ogro filantr\u00f3pico, la ca\u00edda en la maquinaria represiva, y su encuentro final del amor. Pero este trayecto no est\u00e1 narrado linealmente: en la tercera parte del libro tenemos la oportunidad de conocer la infancia del l\u00edder, que de alg\u00fan modo es el resultado de toda su vida posterior, porque la mirada retrospectiva les da sentido a los logros, devuelve la figura del l\u00edder a la escala humana. Y esta clase de mirada es algo que tenemos que agradecer en todas las obras que Elena nos ha regalado: su capacidad para bajar a los \u00eddolos del pedestal, y a la vez la empat\u00eda que le permite solidarizarse con la gente a la que le pasamos de lado en la calle. Y esta no es una solidaridad sostenida en adjetivos, sino expresada con todas las armas que da la literatura. Sin renunciar a la recuperaci\u00f3n del lenguaje popular, Elena Poniatowska va m\u00e1s all\u00e1 de los estereotipos folcl\u00f3ricos, y dibuja personajes con un lenguaje complejo, con un pensamiento elaborado, dando cuenta de su drama interno. Estoy tentado a decir que es por esa virtud que Elena Poniatowska es la escritora indispensable de la literatura mexicana, pero ser\u00eda injusto: es indispensable porque, como nos ha vuelto a demostrar con\u00a0<em>El tren pasa primero<\/em>,\u00a0escribe novelas profundas y emocionantes, que a la vez que aguijonean nuestra conciencia, le dan al lector el placer que ya anticipa cuando se enfrenta a la primera p\u00e1gina del libro.<\/p>\n<h6>Foto: Elena Poniatowska con cuatro otros grandes de la literatura y el arte mexicanas, Carlos Monsiv\u00e1is, Carlos Fuentes, Leonora Carrington y Jos\u00e9 Luis Cuevas, en el Museo Jos\u00e9 Luis Cuevas.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>If we were to believe that those conceited little people every single day on primetime TV are the ones that move history forward, a good part of our heritage would be incomprehensible. But the bad fiction broadcast by roundtables and newscasts isn\u2019t fatal. Thanks to curiosity and the art of people like Elena Poniatowska, every now and again we have the chance to take a look into characters of another consistency, like Demetrio Vallejo, the inspiration for Trinidad, the protagonist of&nbsp;<em>El tren pasa primero<\/em>&nbsp;(<i>The Train Passes First).<\/i><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3256,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,4453],"genre":[2019],"pretext":[],"section":[2410],"translator":[2615],"lal_author":[3672],"class_list":["post-3265","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-numero-11","genre-essay-es","section-featured-author-elena-poniatowska-es","translator-chris-madison-es-2","lal_author-yuri-herrera-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3265\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3256"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3265"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=3265"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=3265"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=3265"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=3265"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=3265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}