{"id":30763,"date":"2024-03-25T16:01:28","date_gmt":"2024-03-25T22:01:28","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=30763"},"modified":"2024-03-28T18:56:42","modified_gmt":"2024-03-29T00:56:42","slug":"ensayo-finalista-carta-a-rita-o-como-escribirnos-en-segunda-persona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/03\/ensayo-finalista-carta-a-rita-o-como-escribirnos-en-segunda-persona\/","title":{"rendered":"ENSAYO FINALISTA: Carta a Rita (o c\u00f3mo escribirnos en segunda persona)"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor:<\/b> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Apelando al g\u00e9nero epistolar, Daniela Su\u00e1rez desarrolla una original tesis sobre la creaci\u00f3n literaria, \u201cla conversaci\u00f3n\u201d como recurso y el oficio de escritora. \u201cCarta a Rita (o c\u00f3mo escribirnos en segunda persona)\u201d result\u00f3 finalista en nuestro I Concurso de Ensayos Literarios LALT 2023.<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Su traducci\u00f3n al ingl\u00e9s estuvo a cargo de Matthew Shorter.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Querida Rita:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empiezas <\/span><a href=\"https:\/\/www.google.com\/books\/edition\/_\/zGpfzgEACAAJ?hl=en&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwiq_7DNhY78AhU9K0QIHd4cD1gQ7_IDegQIDxAC\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Contra-pedagog\u00edas de la crueldad<\/span><\/i><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> con una conferencia, acaso una invitaci\u00f3n, por la que me he sentido interpelada. Ah\u00ed dices que conversar es la mejor manera de pensar, \u201cporque pensar no es otra cosa que contestar\u201d. Al leerte me pas\u00f3 lo que me sucede en tantas conversaciones con amigos o con libros, pues tus palabras me dibujaron un puente hacia algo m\u00e1s, en este caso hacia las palabras de Alejandra Eme V\u00e1zquez, que nos recuerda que el ensayo es el trayecto de un pensamiento y que en su hacerse en la p\u00e1gina encuentra su forma. Las dos aseveraciones, la tuya y la de ella, se quedaron conmigo desde hace meses y, como no tengo tiempo para escribir un ensayo al respecto, decid\u00ed cont\u00e1rtelo a ti en esta carta.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tus palabras iniciales en esa clase evocan la imagen de un conferencista que, dispuesto a abandonar el guion de una ponencia rigurosamente inflexible, observa a su audiencia para leer con ella, y de ella, la forma \u00faltima que su disertaci\u00f3n ha de tomar. Es decir, lejos de asumir la ficci\u00f3n de la l\u00ednea recta, permite que los gestos, las miradas, la presencia del otro y de los otros, dejen su impronta, ya leve, ya grave, en la escritura viva de un pensamiento que, como la corriente de un r\u00edo, recoge en sus aguas la memoria mineral de lo que toca.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Debo decirte, Rita, que al releerte a\u00f1or\u00e9 ese \u201cestado de escritura\u201d que tan bien describes en el texto; ese estado que tantas veces tiene como preludio la conversaci\u00f3n, que no es otra cosa que el acompa\u00f1amiento de ideas que ha de encontrar su forma en nuestras bocas y en nuestras manos. Y es que, como bien dices, hay algo el\u00e9ctrico e inesperado en ese ya clich\u00e9 de encontrarnos con una p\u00e1gina (o pantalla) en blanco. Es precisamente desde ese no-tiempo de no-escritura donde se conjura la posibilidad de, en esta carta, conversar contigo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es casi un lugar com\u00fan evocar a Virginia Woolf cuando queremos recordar que nos faltan el tiempo o las condiciones materiales para escribir, que no tenemos el mentado \u201ccuarto propio\u201d donde habr\u00eda de caber nuestra escritura. Tambi\u00e9n pienso ahora en Doris Lessing, que se vio obligada a separarse de sus hijos porque escrib\u00eda. O en Rosario Castellanos que, asediada por la falta de tiempo y de dinero, se tiene que disculpar por no poder escribir cartas con m\u00e1s frecuencia a Ricardo. Pero, \u00bfqu\u00e9 ha cambiado?, \u00bfqu\u00e9 hacemos hoy las mujeres que, como siempre, queremos escribir y no tenemos tiempo? \u00bfC\u00f3mo compaginar nuestros ritmos vitales, sujetos a imperativos de productividad y rendimiento, con la escritura y la conversaci\u00f3n? O, de otra forma: \u00bfc\u00f3mo le damos forma al cauce de nuestro pensamiento? \u00bfC\u00f3mo lo ensayamos?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Laia Jufresa dice que para una bailarina cada sesi\u00f3n de pr\u00e1ctica no tiene que ser, no es, una performance p\u00fablica. Jufresa lleva esto al terreno de la escritura: a veces escribir es, en el sentido m\u00e1s estricto, practicar. O, como tambi\u00e9n ha dicho Alejandra Eme V\u00e1zquez: no toda escritura est\u00e1 hecha para el espect\u00e1culo, entendido como su publicaci\u00f3n para su circulaci\u00f3n ya lejos (o cerca) de quien escribe. En este sentido, y como dices t\u00fa, Rita, conversar aparece no como un paso previo a la escritura, sino como parte fundamental del proceso que nos ha de llevar a esa gran puesta en escena que es compartir una versi\u00f3n de nuestro pensamiento con otros. La conversaci\u00f3n no es, pues, s\u00f3lo la exhibici\u00f3n danc\u00edstica de una memoria muscular bien afinada, sino tambi\u00e9n el primer pulso que nos llega para encontrar el ritmo y activar el sistema nervioso para, en ese estremecimiento, configurar los pasos, las coreograf\u00edas y las pr\u00e1cticas que pueden llegar a ser compartidos.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alguna vez dijiste tambi\u00e9n, Rita, que la conversaci\u00f3n nos queda cada vez m\u00e1s lejos, que es un arte que se practica cada vez menos. Lo dec\u00edas t\u00fa que en ese momento estabas en Buenos Aires, una ciudad latinoamericana donde, observaste, hay resistencia a la idea de que platicar sea perder el tiempo y, por lo tanto, es muy com\u00fan ver a gente conversando por much\u00edsimo tiempo sin que sientan jam\u00e1s que ha sido una actividad est\u00e9ril. En Estados Unidos, desde donde te escribo, esto es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. No porque aqu\u00ed no exista el deseo de conversar, sino que la falta de espacios p\u00fablicos, la cultura imperante de la productividad y el propio dise\u00f1o urbano, que nos hace depender demasiado del autom\u00f3vil, hacen menos probable el intercambio de ideas. En contextos como este, y en particular en los espacios acad\u00e9micos, como ya has se\u00f1alado, la conversaci\u00f3n muchas veces se institucionaliza y, si no puede aparecer como un rengl\u00f3n de productividad en el CV, su versi\u00f3n no protocolaria y burocratizada parece estar condenada a desaparecer.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, Rita, quiero proponerte algo, \u00bfqu\u00e9 tal si conversar con nuestras amistades a trav\u00e9s de una plataforma de mensajer\u00eda instant\u00e1nea es el paso inicial de la escritura, o la escritura misma en contextos donde las paredes del cuarto propio parece que ni siquiera tienen cimientos? \u00bfQu\u00e9 tal si dentro del inventario de luces y sombras que nos ha dado la tecnolog\u00eda \u2013la internalizaci\u00f3n de la vigilancia constante, la modificaci\u00f3n misma de nuestros gustos y de nuestros h\u00e1bitos, las formas (no tan) sutiles en las que nos dociliza \u2013, tambi\u00e9n se facilita la conversaci\u00f3n epistolar como forma de ensayar nuestras ideas? \u00bfNo es eso el ensayo? \u00bfNo es eso escribir? \u00bfQu\u00e9 le da estatus de escritura a lo que dejamos en la no-p\u00e1gina?\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No propongo, desde luego, que la conversaci\u00f3n digital sustituya las tardes de caf\u00e9 ni las largas sobremesas platicando, ni que dejemos de tejernos en compa\u00f1\u00eda de otras; sino pensar en los retazos del d\u00eda que se van acumulando en este espacio de escritura, ya tan com\u00fan, y en c\u00f3mo ese contacto con otras y con otros llega a impresionar la curva de nuestras ideas.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p>Nos configuramos a nosotras mismas a trav\u00e9s de lo que decimos \u2013y de lo que escribimos\u2013, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de otras bocas, de otros o\u00eddos.<\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta y otras cuestiones tambi\u00e9n se las planteo a una amiga por Telegram. Algunas veces a trav\u00e9s de notas de voz, pero casi siempre por escrito, quiz\u00e1s dict\u00e1ndole al tel\u00e9fono mientras camino para recoger a mi hijo de la escuela. Ella, remitente y destinataria, me lanza otra pregunta o una idea que hace que me detenga en el bordillo de la acera, desobedeciendo al sem\u00e1foro en verde que indica que ya puedo abandonar la banqueta. Entonces, espero. Escucho. Pienso. A veces, contesto. Cruzo la calle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llega otro mensaje: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Ping!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Revelaciones. Preguntas. Epifan\u00edas. Risas. Quejas. Miedos. Sue\u00f1os. Todo cabe en esas conversaciones diarias que se articulan como un goteo a lo largo del d\u00eda porque no tenemos tiempo para escribir. As\u00ed, en el trayecto de la gota al suelo, \u00e9sta se transforma y, cuando lo toca, se hunde en la tierra para regar una idea, una pregunta, una intuici\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi pensamiento y el de mi interlocutora caminan conmigo mientras trabajo, limpio, cuido, juego.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Ping!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Texto de C.: lo que me interesa de todo esto es la posibilidad de crear espacios de escritura dentro y fuera de la p\u00e1gina. \u00bfC\u00f3mo le hacemos? De momento la mensajer\u00eda tambi\u00e9n sirve mucho para pensar con los interlocutores con quienes no compartimos la misma geograf\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso. Contesto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunas veces hay que esperar a que llegue la noche, ese \u201cestado de escritura\u201d que se inventa en los 30 minutos que transcurren entre el final de las horas h\u00e1biles y el inicio de las de sue\u00f1o, justo antes de las lecturas apresuradas que apenas caben en la almohada, de la puesta al d\u00eda con la pareja, de lavar los trastes y ordenar la ropa, de preparar el almuerzo del ni\u00f1o para el d\u00eda siguiente\u2026 Y suelen ser eso, 30 minutos: momento ritual, en la sala. Mensajes largos que siempre empiezan m\u00e1s o menos as\u00ed: te contesto tarde porque quer\u00eda esperar a tener un momento de calma, aunque la respuesta ya la ten\u00eda escrita \u2013ensayada\u2013 en la cabeza y, adem\u00e1s, te quer\u00eda escribir desde la computadora, para poder explayarme\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nos configuramos a nosotras mismas a trav\u00e9s de lo que decimos \u2013y de lo que escribimos\u2013, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de otras bocas, de otros o\u00eddos. De otros textos. Contestamos y nos contestan. A veces, despu\u00e9s de conversar con una amiga, le escribo un mensaje para volver a una idea: dije tal cosa, pero quiero a\u00f1adir esta otra.\u00a0 Promet\u00ed tal dato, aqu\u00ed est\u00e1. Le\u00ed esta idea, me record\u00f3 a ti. Dijiste tal cosa, cu\u00e9ntame m\u00e1s. Esto me provoca, qu\u00e9 piensas t\u00fa. En el rebote de las ideas \u00e9stas cambian, surgen otras, se transforman. Si tuviera tiempo, escribir\u00eda\u2026\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Ping!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Copensamos sobre pol\u00edtica, amor, sexo, crianza, dinero. Re\u00edmos. Disentimos. Cambiamos de opini\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Ping!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y entonces s\u00ed, escribo, y te escribo esto que ya hab\u00eda ensayado porque no tengo tiempo.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Long Beach, California<\/span><\/i><\/h5>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Gustavo Boaron, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: Apelando al g\u00e9nero epistolar, Daniela Su\u00e1rez desarrolla una original tesis sobre la creaci\u00f3n literaria, \u201cla conversaci\u00f3n\u201d como recurso y el oficio de escritora. \u201cCarta a Rita (o c\u00f3mo escribirnos en segunda persona)\u201d result\u00f3 finalista en nuestro I Concurso de Ensayos Literarios LALT 2023. 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