{"id":30757,"date":"2024-03-25T16:02:46","date_gmt":"2024-03-25T22:02:46","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=30757"},"modified":"2024-03-28T18:59:10","modified_gmt":"2024-03-29T00:59:10","slug":"ensayo-finalista-un-comportamiento-irregular-la-conexion-islandesa-de-juan-rulfo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2024\/03\/ensayo-finalista-un-comportamiento-irregular-la-conexion-islandesa-de-juan-rulfo\/","title":{"rendered":"ENSAYO FINALISTA: Un comportamiento irregular: la conexi\u00f3n islandesa de Juan Rulfo"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor:<\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 Juan Rulfo? Durante m\u00e1s de medio siglo la cr\u00edtica literaria se ha acercado al autor mexicano como un enigma. Con \u201cUn comportamiento irregular: la conexi\u00f3n islandesa de Juan Rulfo\u201d, Luis Madrigal result\u00f3 finalista en el I Concurso de Ensayos Literarias LALT 2023. Nuestro secretario de redacci\u00f3n y traductor principal Arthur Malcolm Dixon se ha encargado de la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s del presente texto.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces pareciera que toda aproximaci\u00f3n cr\u00edtica a Juan Rulfo es un trabajo detectivesco. No se sabe muy bien cu\u00e1l es el crimen, pero abunda la evidencia. La discusi\u00f3n no se agota en sus dos libros, sino al contrario: apenas sirven como pretexto o pistas falsas. \u201cNos pas\u00f3 hace poco\u201d, dice Rulfo en una entrevista famosa en la televisi\u00f3n espa\u00f1ola, \u201cse quer\u00eda hacer un n\u00famero, una revista literaria dedicada a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El llano en llamas. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces quer\u00edan fotografiar la zona, la regi\u00f3n. Nunca se encontr\u00f3 el paisaje\u201d. Y sonr\u00ede. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda mucha neblina o humo o no s\u00e9 qu\u00e9<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Cristina Rivera Garza viaja a San Juan Luvina como si fuera un viejo polic\u00eda que revisita, a\u00f1os despu\u00e9s, un caso irresuelto. Tan pronto como Rivera Garza le menciona a una se\u00f1ora del pueblo el nombre de Rulfo, la mujer sonr\u00ede. \u201cClaro que lo conoc\u00eda. Era ese se\u00f1or que hab\u00eda dicho muchas mentiras del lugar donde ella viv\u00eda, \u00bfno era as\u00ed?\u201d En 2003 la periodista Reina Roff\u00e9 public\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las ma\u00f1as del zorro,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> una biograf\u00eda que podr\u00eda compartir t\u00edtulo con una semblanza de Al Capone. A Roff\u00e9 le obsesionan, como a todo detective que pasa a\u00f1os en el mismo caso, las contradicciones, las mentiras que dijo Rulfo, su vida secreta. Lo mira beber Coca Cola en una cafeter\u00eda al sur de Ciudad de M\u00e9xico; sigue el rastro de una amante secreta en Argentina; documenta la vida del escritor en un seminario cat\u00f3lico. El libro, m\u00e1s que una apreciaci\u00f3n cr\u00edtica, es un dossier.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tanto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El llano en llamas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1953)<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pedro P\u00e1ramo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1955) suelen ser tomados como evidencia. Pero, \u00bfde qu\u00e9, exactamente? Cada fiscal construye un caso distinto. En una ocasi\u00f3n, en casa de Emmanuel Carballo, Rulfo se encontr\u00f3 frente a una biblioteca con \u201cvarios anaqueles dedicados a su obra; de uno de los estantes asomaba el delgado lomo de sus libros, seguidos por una cantidad impresionante de otros que eran tesis doctorales\u201d, seg\u00fan cuenta Roff\u00e9. Tantos libros para explicar dos que cabr\u00edan en un bolsillo. La atenci\u00f3n masiva destaca la singularidad del objeto estudiado. O su supuesta singularidad. Nada hay que se parezca a Juan Rulfo, nos dicen todas esas tesis, ni siquiera \u00e9l mismo. Su silencio editorial posterior a esos dos libros, y la ausencia de una obra temprana que pudiera permitir un contraste o poner de manifiesto un desarrollo creativo, hacen que todos los reflectores se concentren en esas doscientas, trescientas p\u00e1ginas. No hace falta leer mucho para encontrar que, cuando aparece <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pedro P\u00e1ramo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la cr\u00edtica se hace con insistencia una pregunta: \u00bfera Rulfo un genio o un tipo con suerte? Ambas son condiciones excepcionales. Y, como en un c\u00edrculo vicioso, la excepcionalidad llama al escrutinio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No era s\u00f3lo que la obra fuera escueta (hay autores mexicanos que publicaron una novela, o dos cuentos en una revista, y no por ello reciben el mismo trato y atenci\u00f3n cr\u00edtica), sino que el contenido y la forma llamaban a la extra\u00f1eza. Lo que Rulfo hac\u00eda era distinto; sus libros abr\u00edan, como argumenta Rivera Garza, \u201crutas in\u00e9ditas\u201d en el mapa literario mexicano. Nadie sab\u00eda muy bien de d\u00f3nde sal\u00edan esos campesinos que hablaban como en verso; nadie, tampoco, c\u00f3mo hab\u00eda dado Rulfo con la estructura fragmentaria y el tiempo suspendido de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pedro P\u00e1ramo.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> En la lectura que hace Rivera Garza, Rulfo presenta, como nadie hab\u00eda hecho hasta entonces en la literatura mexicana, el cuerpo deseoso de la mujer, e introduce incluso nociones de fluidez de g\u00e9nero. Tanta novedad \u201cdespert\u00f3 suspicacias y reparos incluso entre sus amigos pr\u00f3ximos\u201d, dice Roff\u00e9. Ah\u00ed, en la sospecha, empieza el trabajo del detective.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">La mexicanidad de Rulfo no depend\u00eda del Comala real. Era una manera de explicar su genio, porque de alg\u00fan modo as\u00ed tambi\u00e9n ganaba legitimidad el estado mexicano que lo hab\u00eda producido.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda, en principio, dos lugares de donde pod\u00edan haber salido esos libros, que son los mismos lugares de donde sale toda la literatura: la experiencia o la lectura. En Rulfo el componente biogr\u00e1fico result\u00f3 un pozo tan rico que de ah\u00ed todav\u00eda se bebe. Era com\u00fan que, en las entrevistas, le pidieran a Rulfo contar su vida. Hu\u00e9rfano a una edad temprana, ni\u00f1o en paisajes rurales jaliscienses parecidos a los de sus libros, muchacho solitario en un orfanatorio. Bur\u00f3crata oscuro en Ciudad de M\u00e9xico, agente de migraci\u00f3n, capataz de obreros en una compa\u00f1\u00eda de llantas. Vendedor itinerante, alpinista amateur, fot\u00f3grafo, seminarista frustrado. De alg\u00fan lado ten\u00eda que venir la inspiraci\u00f3n, las historias. Rulfo se empe\u00f1aba en decir que su literatura no ten\u00eda ni un solo componente autobiogr\u00e1fico; sus cr\u00edticos se empe\u00f1aban en decir lo contrario. \u201cLo \u00fanico que hay de real\u201d, le dijo al periodista espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Soler Serrano, \u201ces la ubicaci\u00f3n\u201d. Como es sabido, Comala es un pueblo real del estado mexicano de Colima, pero Comala, aquella tierra \u201cen la mera boca del infierno\u201d, ese \u201cpueblo sin ruidos\u201d, \u201clleno de ecos\u201d, no existe.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La mexicanidad de Rulfo no depend\u00eda del Comala real. Era una manera de explicar su genio, porque de alg\u00fan modo as\u00ed tambi\u00e9n ganaba legitimidad el estado mexicano que lo hab\u00eda producido. Un estado posrevolucionario, en construcci\u00f3n a mediados de la d\u00e9cada de los a\u00f1os cincuenta del siglo XX, que buscaba tambi\u00e9n cimentar una identidad nacional a trav\u00e9s de im\u00e1genes culturales compartidas. De esas, Jalisco prove\u00eda en abundancia. No por nada el historiador Jean Meyer dice que podr\u00eda considerarse a la regi\u00f3n \u201ccomo un paradigma de la \u2018mexicanidad\u2019: charros, toros, machismo, un equipo de f\u00fatbol donde nunca ha jugado un extranjero, la religiosidad, los cultos matrimoniales, el afrancesamiento, etc.\u201d Ven\u00eda bien que Rulfo fuera de Jalisco porque as\u00ed el estereotipo no era negado, sino subvertido, casi ampliado. Ahora el occidente del pa\u00eds era tambi\u00e9n la regi\u00f3n de las letras mexicanas (de ah\u00ed eran otros escritores consagrados, como Juan Jos\u00e9 Arreola o Agust\u00edn Y\u00e1\u00f1ez), donde el supuesto modo mexican\u00edsimo de relacionarse con la muerte, la pobreza y la violencia encontraban su m\u00e1s poderosa expresi\u00f3n l\u00edrica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No hace falta ser alquimista para saber que las nociones de pureza y autenticidad nacional se disuelven ante el \u00e1cido de la cr\u00edtica m\u00e1s benigna. En Rulfo la supuesta mexicanidad arquet\u00edpica es un artificio como cualquier otro. La de Rulfo es una realidad manipulada (como todas), fabricada (como todas). Un M\u00e9xico \u2013palabra que s\u00f3lo aparece una vez en la obra de Rulfo, y que, de manera sintom\u00e1tica, hace referencia a un lugar m\u00e1s all\u00e1, fuera del que habitan sus personajes\u2013 \u201cque nunca existi\u00f3 pero en el que todos creemos\u201d, como dir\u00eda Rivera Garza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La experiencia con el pa\u00eds inmediato resultaba, pues, insuficiente para explicar a Rulfo. \u201cNunca he podido describir lo que veo, ni lo que cuentan, ni lo que oigo\u201d, insist\u00eda el autor, \u201cnunca he utilizado las cosas reales para escribir\u201d. Fue entonces que los detectives giraron la mirada hacia la biblioteca. Quiz\u00e1s ah\u00ed encontrar\u00edan los elementos con los que el autor hab\u00eda construido su mundo. Hab\u00eda, por ejemplo, un gran inter\u00e9s en saber si hab\u00eda le\u00eddo a William Faulkner antes de escribir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pedro P\u00e1ramo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Rulfo, dice Roff\u00e9, \u201csiempre temeroso de que se le pudiera restar originalidad a su obra, [lo] neg\u00f3\u201d, aunque sus amigos de entonces, Juan Jos\u00e9 Arreola y Antonio Alatorre, aseguraban lo contrario.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada entrevista con Rulfo, adem\u00e1s del apartado biogr\u00e1fico, inclu\u00eda tambi\u00e9n preguntas sobre sus lecturas: lo que le\u00eda de chico (cuando, seg\u00fan contaba, el cura del pueblo le pidi\u00f3 a su abuela guardar una biblioteca llena de t\u00edtulos prohibidos por el Vaticano, y \u00e9l ley\u00f3 a Dumas y V\u00edctor Hugo), lo que le\u00eda cuando escribi\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pedro P\u00e1ramo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, lo que recomendaba en ese momento. El canon se reescrib\u00eda con cada declaraci\u00f3n. A veces cobraba una importancia capital la producci\u00f3n del siglo XVI novohispano: las cr\u00f3nicas, las cartas, las relaciones hist\u00f3ricas. A veces dec\u00eda que s\u00ed hab\u00eda le\u00eddo a Faulkner; otras, que ten\u00eda mucho en com\u00fan con Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas. Rulfo era un lector heterodoxo y diverso, que lo mismo citaba leyendas ind\u00edgenas que a Von Rezzori, Mujica L\u00e1inez o Bombal. Le\u00eda \u201cdentro y fuera de los c\u00e1nones establecidos\u201d, escribe Rivera Garza, en un ejercicio de lectura perif\u00e9rica que se correspond\u00eda con su posici\u00f3n m\u00e1s o menos marginal dentro de la vida literaria mexicana de mediados del siglo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Rulfo, entonces, era alguien que evitaba las modas. Un escritor de vanguardia que no eleg\u00eda sus lecturas entre las opciones que sus pares latinoamericanos reivindicaban \u2013Joyce, Woolf, Kafka, Musil\u2013, sino que se inclinaba por opciones perif\u00e9ricas que, hasta hoy d\u00eda, parecen at\u00edpicas para un escritor mexicano. \u201cTuve alguna vez la teor\u00eda\u201d, dijo Rulfo, \u201cde que la literatura nac\u00eda en Escandinavia, en la parte norte de Europa, luego bajaba al centro, de donde se desplazaba a otros sitios\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfEscandinavia? La escena es cinematogr\u00e1fica. Un jefe policial le asigna a un detective novato un viejo caso. El novato entra al archivo sin mucha fe. \u00bfCu\u00e1ntos no habr\u00e1n pasado por aqu\u00ed?, se pregunta. Tiene entre manos un informe de 1982. De pronto lee: \u201cJuan Rulfo se inclinar\u00e1 por la producci\u00f3n de la periferia europea de la zona n\u00f3rdica (Noruega, Suecia, Dinamarca, pero tambi\u00e9n Finlandia e Islandia) correspondiente a dos per\u00edodos sucesivos: el del fin del XIX y comienzos del XX y el posterior de entre ambas guerras\u201d. El novato levanta la mirada, los ojos como platos. Gira la cabeza y ve que el resto de sus compa\u00f1eros lee tranquilamente. \u00c9l cree que esto lo cambia todo. \u00bfQui\u00e9n hab\u00eda escuchado de esta pista escandinava? Mejor dicho, \u00bfqui\u00e9n le hab\u00eda hecho caso? Y eso que Rulfo mismo se hab\u00eda encargado de repetirla. En entrevista con Jos\u00e9 Emilio Pacheco, 1959, dice: \u201cUno de mis deleites preferidos me lo ha brindado la escuela alemana y n\u00f3rdica de principios de siglo [\u2026]. Encontr\u00e9 en ellos los cimientos de mi fe literaria\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era una confesi\u00f3n en toda regla. El novato era novato, pero hab\u00eda le\u00eddo, y conoc\u00eda gente que hab\u00eda le\u00eddo, y nadie le hab\u00eda hablado nunca de Rulfo y la conexi\u00f3n escandinava, de esa evidencia n\u00f3rdica. En el informe que lo hab\u00eda destapado todo, el fiscal de ese entonces, un uruguayo de apellido Rama, hab\u00eda dejado incluso una nota muy clara: \u201cNo se ha atendido suficientemente a este irregular comportamiento, que es sin embargo bien significativo\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda m\u00e1s. En 1974 Rulfo le dijo a Joseph Sommers que hab\u00eda agotado los pocos autores n\u00f3rdicos conocidos en M\u00e9xico en ese tiempo. Que hab\u00eda \u201cabsorbido\u201d las obras del noruego Knut Hamsun, que lo llevaron \u201ca planos antes desconocidos\u201d. Cada vez que hablaba de literatura escandinava aparec\u00edan los mismos nombres: Hamsun, Lagerl\u00f6f, Jacobsen, Laxness. Del primero ya se hab\u00eda ocupado una investigadora, de apellido Mart\u00ednez B\u00f8rresen. Del \u00faltimo hab\u00eda mucho entusiasmo en Rulfo y muy poca atenci\u00f3n cr\u00edtica. \u201cPara m\u00ed fue un verdadero descubrimiento Halld\u00f3r Laxness\u201d, le dijo a Sommers, \u201ceso fue mucho antes de que recibiera el Premio Nobel\u201d. A Pacheco: \u201cFernando Ben\u00edtez y yo nos interesamos por \u00e9l e hicimos que se conocieran en M\u00e9xico sus novelas\u201d. En entrevista, Sergio Pitol le dice a Reina Roff\u00e9: \u201c[Rulfo] tambi\u00e9n hab\u00eda le\u00eddo a los escritores n\u00f3rdicos, especialmente a uno del que ya casi nadie se acuerda, que es extraordinario, el island\u00e9s Halld\u00f3r Laxness. Y cuanto tocaba esos puntos, entonces Rulfo reviv\u00eda\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQui\u00e9n era este taumaturgo island\u00e9s capaz de reanimar a los muertos? En palabras de Roff\u00e9, Laxness hab\u00eda sido \u201cfundamental\u201d para Rulfo. Sospechosamente, esa consideraci\u00f3n no se corresponde con el espacio que la bi\u00f3grafa le dedica al n\u00f3rdico. Laxness apenas ocupa un p\u00e1rrafo en un libro de m\u00e1s de doscientas cincuenta p\u00e1ginas. \u201cLa tem\u00e1tica de Laxness tiene puntos de confluencia con la de Rulfo\u201d, escribe Roff\u00e9. \u201cAmbos autores tratan la crisis agraria y los problemas que acarrean el caciquismo y la explotaci\u00f3n del campesinado\u201d. Y eso es todo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si uno teclea las palabras \u201cRulfo\u201d y \u201cLaxness\u201d en WorldCat (ese inmenso compendio de publicaciones alrededor del planeta), s\u00f3lo encontrar\u00e1 un resultado: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tras los murmullos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un libro de 2010 editado por la Universidad de Copenhague, donde el \u00fanico apartado que habla espec\u00edficamente de Laxness s\u00f3lo tiene cuatro p\u00e1rrafos. Las conclusiones son igualmente lac\u00f3nicas: \u201cComo en la obra de Rulfo, Laxness toma su punto de partida en la descripci\u00f3n de un lugar abandonado, aislado, aparentemente sin ninguna importancia. Como en \u2018Acu\u00e9rdate\u2019 Salka Valka, el protagonista de la novela (ep\u00f3nima), el forastero que no obstante arriba en el pueblo, es un joven que es v\u00edctima de las humillaciones de la comunidad. Y como en \u2018Es que somos muy pobres\u2019, la pubertad, los senos crecientes, se describen como una fuerza fatal\u201d.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">C\u2019est tout<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">A Companion to Juan Rulfo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Steven Boldy escribe: \u201cRulfo y la gente cercana a \u00e9l han preferido insistir, en un intento por controlar la filiaci\u00f3n y significado de sus textos, pero con poca evidencia estil\u00edstica y tem\u00e1tica, en la influencia de autores del norte como Knut Hamsun y Halld\u00f3r Laxness\u201d. Quiz\u00e1 entonces no habr\u00eda mucho m\u00e1s que decir al respecto. Quiz\u00e1 Rulfo lo ley\u00f3, le gust\u00f3, lo record\u00f3 en un par de entrevistas. Quiz\u00e1 exager\u00f3 su importancia. Quiz\u00e1 era otra de esas pistas falsas. O quiz\u00e1 \u2013pero esto s\u00f3lo lo piensa un detective novato, alguien que tiene tiempo y un chispazo de ambici\u00f3n o de ego o que de pronto es presa de un arrebato extra\u00f1o de prepotencia\u2013 nadie que estudiaba el caso Rulfo hab\u00eda querido leer para tal prop\u00f3sito la novela cumbre de Laxness, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Gente independiente<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una \u00e9pica de casi quinientas p\u00e1ginas de realismo social publicada en dos vol\u00famenes entre 1934 y 1935. \u00bfQu\u00e9 dice esa novela?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Juan Rulfo, escritor mexicano.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: \u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 Juan Rulfo? Durante m\u00e1s de medio siglo la cr\u00edtica literaria se ha acercado al autor mexicano como un enigma. 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