{"id":3047,"date":"2019-05-20T03:22:29","date_gmt":"2019-05-20T09:22:29","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2019\/05\/fifty-one-years-later-we-are-still-drawing-tlatelolco-radmila-stefkova\/"},"modified":"2024-04-24T05:54:11","modified_gmt":"2024-04-24T11:54:11","slug":"fifty-one-years-later-we-are-still-drawing-tlatelolco-radmila-stefkova","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2019\/05\/fifty-one-years-later-we-are-still-drawing-tlatelolco-radmila-stefkova\/","title":{"rendered":"&#8220;Cincuenta (y un) a\u00f1os despu\u00e9s, seguimos dibujando el Tlatelolco&#8221; de Radmila Stefkova"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/><\/style>\n<p>En la Plaza de las Tres Culturas, en el barrio Tlatelolco de la Ciudad de M\u00e9xico, se nota una piedra austera que conmemora la noche tr\u00e1gica del 2 de octubre de 1968. Despu\u00e9s de una lista breve de nombres y edades de estudiantes ca\u00eddos, aparece un solitario signo de interrogaci\u00f3n: \u201c(?)\u2026\u201d. Un grito silencioso de los nombres de los otros tantos que en aquel a\u00f1o dieron el \u00faltimo grito por un M\u00e9xico m\u00e1s libre. En la parte inferior de la piedra aparecen las palabras de Rosario Castellanos \u201c\u00bfQui\u00e9n? \u00bfQui\u00e9nes? Nadie. Al d\u00eda siguiente nadie. La plaza amaneci\u00f3 barrida; los peri\u00f3dicos dieron como noticia principal el estado del tiempo. Y en la televisi\u00f3n, en el radio, en el cine, no hubo ning\u00fan cambio en el programa. Ning\u00fan anuncio intercalado. Ni un minuto de silencio en el banquete. (Pues prosigui\u00f3 el banquete)\u201d. Es la tercera estrofa de su poema \u201cMemorial de Tlatelolco\u201d que se convirti\u00f3 en una de las muchas voces que componen la polifon\u00eda de <i>La noche de Tlatelolco<\/i> de Poniatowska, la cr\u00f3nica que solidific\u00f3 todo un impulso que hoy denominamos literatura del Tlatelolco, literatura del 68. La generaci\u00f3n de Tlatelolco, si me puedo atrever a llamarla as\u00ed, ha llegado a definir el canon literario mexicano: Paz, Poniatowska, Monsiv\u00e1is, Fuentes.<\/p>\n<p>Tlatelolco transform\u00f3 la palabra y a sus narradores y abri\u00f3 nuevas puertas para la cr\u00f3nica mexicana, un mundo donde el periodismo y la palabra literaria convergen y abren espacios para conciertos de voces que se solapan y se aprietan entre collages de fotograf\u00eda documental, pelean contra recortes de peri\u00f3dicos, se hunden entre consignas de protesta. Es una expresi\u00f3n donde la palabra llega a su l\u00edmite. \u00bfY c\u00f3mo realmente se puede escribir algo como lo sucedido en Tlatelolco hace 50 a\u00f1os? \u00bfC\u00f3mo se puede narrar una historia tartamudeada, destrozada, sin orden narrativo? Es uno de estos casos donde las palabras quiz\u00e1s no bastan. Dec\u00eda Adorno que escribir poes\u00eda despu\u00e9s de Auschwitz es un acto de barbarie. Tal vez tambi\u00e9n es un acto de barbarie escribir poes\u00eda, o simplemente escribir, despu\u00e9s de Tlatelolco. Efectivamente, el 3 de octubre del 1968 en el peri\u00f3dico <i>Exc\u00e9lsior<\/i> apareci\u00f3 un cart\u00f3n negro con la pregunta \u201c\u00bfPor qu\u00e9?\u201d firmado por el caricaturista Abel Quezada. Quezada rechaza el humor, lo decorativo y lo exagerado de la t\u00edpica secci\u00f3n de caricatura y opta por una expresi\u00f3n austera. Su arte es un rechazo, una incapacidad de verbalizar e imaginar. Su minimalismo ofrece lo \u00fanico que se pod\u00eda sentir el d\u00eda despu\u00e9s del Tlatelolco: un silencio que grita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3038\" style=\"height: 690px; width: 360px;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_1.jpg\" alt=\"\" width=\"361\" height=\"692\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_1.jpg 361w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_1-157x300.jpg 157w\" sizes=\"(max-width: 361px) 100vw, 361px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\"><em>\u00bfPor qu\u00e9? <\/em>por Abel Quzada, publicado en el <em>Exc\u00e9lsior <\/em>el 3 de octubre de 1968.<\/div>\n<p>Los caricaturistas escogieron una expresi\u00f3n que est\u00e1 en la frontera entre lo literario y lo popular, entre la realidad y la ficci\u00f3n. La caricatura y el arte secuencial lograron encontrar huecos entre las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos nacionales para crear una resistencia en sus peque\u00f1as vi\u00f1etas humor\u00edsticas. El caricaturista Eduardo del R\u00edo, mejor conocido como Rius, comentaba que el gobierno controlaba el papel de la prensa con un monopolio de la PIPSA (Productora e Importadora de Papel S.A.). Para los que no conformaban con lo permitido, no hab\u00eda papel barato. As\u00ed, los que pod\u00edan, dibujaban con un minimalismo impecable lo que no se podr\u00eda decir en voz alta o escribir en los peri\u00f3dicos nacionales. Algunos pocos, como Quezada, lograron insertar su humor subversivo dentro de los peri\u00f3dicos nacionales y la mayor\u00eda, como Rius, se refugi\u00f3 en la publicaci\u00f3n independiente que sobreviv\u00eda gracias a la popularidad de la historieta. Desde el inicio del movimiento estudiantil de 1968 los caricaturistas se lanzaron a comentar los sucesos tomando posturas radicalmente distintas. El humor subversivo no siempre apoyaba al movimiento. La verdad, unos cuantos j\u00f3venes moneros simpatizaban con el movimiento, pero ten\u00edan pocos espacios para mostrar su posici\u00f3n. S\u00f3lo en algunas revistas, como \u00a1<i>Siempre!, Por qu\u00e9?<\/i> y <i>Pol\u00edtica<\/i> se les permit\u00eda, siempre t\u00edmidamente, apoyar a los estudiantes. La mayor\u00eda, empleados por los peri\u00f3dicos nacionales, ridiculizaban las protestas estudiantiles y el Comit\u00e9 Nacional de Huelga.<\/p>\n<p>Al otro lado, estaban los artistas gr\u00e1ficos de pol\u00edtica en-contra, artistas que apoyaban al movimiento ideol\u00f3gica y log\u00edsticamente, al igual que estudiantes que participaban en las marchas. Durante el verano y el oto\u00f1o del 68, los estudiantes de la Escuela Nacional de Artes Pl\u00e1sticas (ENAP) y la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, activamente produc\u00edan y repart\u00edan materiales de propaganda en las calles de la ciudad, evitando el control sobre los puentes de peri\u00f3dicos. El Comit\u00e9 de Huelga tambi\u00e9n colaboraba con los caricaturistas profesionales para la producci\u00f3n de volantes, pancartas y carteles. Rius dibujaba para los estudiantes, aunque con un estilo mascarado y sin firma. El 24 de septiembre de 1968 Rius y \u00c1ngel Bolig\u00e1n publican un n\u00famero especial de <i>Los Agachados<\/i>, titulado \u201cLos cocolazos de julio, agosto, septiembre (y octubre qui\u00e9n sabe si tambor)\u201d. En la portada aparece el podio ol\u00edmpico con los \u00f3rganos de la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito, encargados de reprimir las protestas. Son los tres representantes de las fuerzas armadas que encarnan el grado de violencia creciente en la represi\u00f3n del Movimiento Estudiantil. En el tercer lugar, aparece el polic\u00eda con macana; en el segundo lugar, se representa al granadero con casco, escudo, m\u00e1scara y macana; y en el primer lugar el efectivo del ej\u00e9rcito con bayoneta. Cabe mencionar que, en el momento de la publicaci\u00f3n del n\u00famero, el ej\u00e9rcito, as\u00ed como se representa en el primer lugar del podio ol\u00edmpico, todav\u00eda no formaba parte de las pol\u00edticas represivas. Rius demuestra tener una visi\u00f3n clara de las implicaciones de la pol\u00edtica represiva del gobierno, cargando su historieta de un doloroso car\u00e1cter predictivo. A la imagen de la portada, sigue un \u201cPr\u00f3logo\u201d donde los caricaturistas establecen su legitimaci\u00f3n como periodistas que combaten la \u201cprensa vendida\u201d y proporcionan una propia versi\u00f3n cr\u00edtica. La funci\u00f3n de la historieta obtiene un car\u00e1cter cr\u00edtico e informativo, donde el historietista utiliza m\u00e9todos period\u00edsticos para proporcionar las escenas que se ocultaban en la prensa nacional. Por su trabajo, Rius fue secuestrado e intimidado por los militares en 69.<\/p>\n<div class=\"clear\"><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3040\" style=\"height: 503px; width: 360px;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_2.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"838\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_2.jpg 600w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_2-215x300.jpg 215w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">\n<p>N\u00famero especial de <i>Los Agachados<\/i>, publicado 24 de septiembre de 1968 por Rius y \u00c1ngel Bolig\u00e1n.<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"clear\">\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/><\/style>\n<\/p>\n<p>Varios de sus amigos caricaturistas reconocieron el impulso de apoyar a los estudiantes. Sobresale el ejemplo de Rogelio Naranjo, bastante joven en aquel momento, quien por entonces cooperaba con Rius en la revista <i>La Garrapata<\/i>. En el primer n\u00famero de la revista, publica una historieta en la que contaba c\u00f3mo los habitantes de la unidad Nanylko Tatatylko fueron reprimidos de una forma desproporcionada por parte del ej\u00e9rcito. Las p\u00e1ginas vieron la luz tan s\u00f3lo 37 d\u00edas despu\u00e9s del Tlatelolco, el 8 de noviembre de 1968. El relato se desarrolla a partir de un caso de abuso domestico que escala de una manera rid\u00edcula hasta terminar con la masacre en la plaza de las tres culturas. Es un caso sobresaliente de la parodia pol\u00edtica y el caricaturista no intenta disimular los objetivos de sus dibujos.<\/p>\n<p>Hablar sobre el Tlatelolco, 50 a\u00f1os despu\u00e9s, significa hablar de una evoluci\u00f3n. No solamente de la manera en la cual miramos hacia el pasado del movimiento estudiantil, sino tambi\u00e9n la manera en la cual se produce la narrativa gr\u00e1fica. La discusi\u00f3n sobre el Tlatelolco cuenta con una discusi\u00f3n m\u00e1s abierta y evidencia material proporcionado por archivos, museos y gobiernos. Por su parte, la historieta mexicana sufri\u00f3 cambios tremendos en todos sus aspectos en los \u00faltimos 50 a\u00f1os despu\u00e9s del colapso de la industria historietista. La historieta ha llegado hasta la librer\u00eda bajo un nuevo nombre, novela gr\u00e1fica, un producto con tapa dura y papel de alta calidad. Ya no se lee la historieta barata vendida en el quiosco del metro. Y mientras seguimos debatiendo si la novela gr\u00e1fica es realmente una novela o c\u00f3mic car\u00edsimo, o si esto es literatura o no, la cantidad y calidad de los autores mexicanos es cada vez m\u00e1s apreciable. Entre monstruos, \u00e1ngeles y robots, la novela gr\u00e1fica mexicana tambi\u00e9n abri\u00f3 su espacio para temas que no dejan de molestar la conciencia social. Tlatelolco ya aparece como tema en la obra que se considera por varios como la primera novela gr\u00e1fica mexicana \u2014<i>Operaci\u00f3n Bol\u00edvar<\/i>, publicada en 1994 por Edgar Cl\u00e9ment\u2014. Cl\u00e9ment explica el Tlatelolco como una continuaci\u00f3n de la violencia colonial dentro de una historia de ciencia ficci\u00f3n s\u00e1dica.<\/p>\n<p>En a\u00f1os recientes, la novela gr\u00e1fica se ha alejado de la ficci\u00f3n (hasta donde el dibujo puede ser no-ficci\u00f3n) para narrar historias verdaderas, \u00edntimas de Tlatelolco. Me gustar\u00eda destacar dos casos ejemplares.<\/p>\n<p><i>La pir\u00e1mide cuarteada, evocaciones del 68 <\/i>de Luis Fernando es una novela gr\u00e1fica escrita a partir de las memorias personales del autor, una autobio-gr\u00e1fica. La obra se inspira en los acontecimientos que rodean el Tlatelolco, pero no es un libro sobre el Tlatelolco. Es una historia personal, la de Luis Fernando el adolescente, y su manera de entender la realidad que lo rodea. Las vi\u00f1etas que dictan la narraci\u00f3n est\u00e1n llenas de escenas de calles, parques, expresiones en primer plano, colores, sonidos, sue\u00f1os, amigos y miembros de familia. La obra aprovecha la sintaxis historietista para captar lo sensorial de la memoria y la relaci\u00f3n imagen-palabra sirve para establecer orden dentro de los pedazos de memoria fotogr\u00e1fica del autor. Dibujar en papel, visualizar, significa enfrentarse a las memorias. Darles forma y espacio.<\/p>\n<div class=\"clear\"><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3042\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_3.jpg\" alt=\"\" width=\"246\" height=\"357\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_3.jpg 246w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_3-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">El adolescente en la <i>Pir\u00e1mide cuarteada <\/i>se enfrenta a las marchas del movimiento estudiantil.<\/div>\n<p>Si Luis Fernando busca una vuelta hacia el pasado, el joven Augusto Mora intenta entender el pasado para poder explicar su propio presente en su novela gr\u00e1fica <i>Grito de Victoria<\/i>. Mora experimenta con el estilo de <i>periodismo-comic<\/i>, un estilo popularizado por el artista Joe Sacco quien se dedic\u00f3 a dibujar lo que sucede en Palestina y Bosnia. Sin embargo, <i>Grito de Victoria <\/i>se construye en la frontera entre el m\u00e9todo investigativo y lo ficcional. La historia de Mora establece un di\u00e1logo con materiales de archivo, utilizando fotograf\u00edas, art\u00edculos de la prensa y entrevistas con testigos. Aborda la historia reciente de los movimientos estudiantiles en M\u00e9xico a partir de los participantes del Tlatelolco, siguiendo con el Halconazo del 71 y las manifestaciones de #Yosoy132 durante la elecci\u00f3n presidencial en 2012. La novela gr\u00e1fica nos demuestra la violencia contra la democracia en M\u00e9xico, un c\u00edrculo que parece no tener fin.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"clear\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3044\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_4.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"506\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_4.jpg 360w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/lale_4-213x300.jpg 213w\" sizes=\"(max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Collage de archivo en <i>Grito de Victoria <\/i>de Augusto Mora.<\/div>\n<p dir=\"ltr\">Cincuenta (y un) a\u00f1os despu\u00e9s, la producci\u00f3n de narrativa gr\u00e1fica sobre los acontecimientos del 68 revela un potencial del arte narrativo-visual como un archivo y un testimonio visual. Los \u00faltimos 50 a\u00f1os muestran una evoluci\u00f3n del arte gr\u00e1fico, un medio poderoso desde el cual podemos reflexionar sobre el pasado y una vez m\u00e1s <i>ver <\/i>la historia, ser sus testigos. La novela gr\u00e1fica de nuestro siglo regresa a una funci\u00f3n primordial del dibujo anterior a la c\u00e1mara: dibujar como una necesidad para registrar informaci\u00f3n, conmemorar, dejar testimonio. Habla de una cierta necesidad de regresar al pasado y quiz\u00e1s, finalmente, poder llegar a una reconciliaci\u00f3n. Cincuenta (y un) a\u00f1os despu\u00e9s, seguimos dibujando el Tlatelolco\u2026 el Halconazo y Ayotzinapa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In the Plaza de las Tres Culturas in the Tlatelolco neighborhood in Mexico City, an austere stone commemorates the tragic night of October 2, 1968. Following a short list with the names and ages of fallen students, appears a lonely question mark: &#8220;(?) &#8230;&#8221;. A silent shout of the names of so many others who in 1968 shouted one last time for a freer Mexico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3036,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[29,2956,4454],"genre":[2019],"pretext":[],"section":[2407],"translator":[],"lal_author":[3531],"class_list":["post-3047","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-graphic-lit","tag-mexico-es","tag-numero-10","genre-essay-es","section-graphic-narrative-es","lal_author-radmila-stefkova-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3047"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3047\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32672,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3047\/revisions\/32672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3036"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3047"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=3047"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=3047"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=3047"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=3047"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=3047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}