{"id":2927,"date":"2019-05-18T00:25:59","date_gmt":"2019-05-18T06:25:59","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2019\/05\/all-forms-passion-demand-be-communicated-conversation-juan-villoro\/"},"modified":"2024-04-24T05:19:33","modified_gmt":"2024-04-24T11:19:33","slug":"all-forms-passion-demand-be-communicated-conversation-juan-villoro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2019\/05\/all-forms-passion-demand-be-communicated-conversation-juan-villoro\/","title":{"rendered":"\u201cTodas las formas de la pasi\u00f3n exigen ser comunicadas\u201d: Una conversaci\u00f3n con Juan Villoro"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\"><\/div>\n<div class=\"caption\" dir=\"ltr\"><\/div>\n<p dir=\"ltr\">\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/><\/style>\n<\/p>\n<p><b>Marcelo Rioseco:<\/b> Bienvenido Juan a <i>Latin American Literature Today<\/i>, estamos aqu\u00ed para conversar sobre tu \u00faltimo libro de ensayos, <i>La utilidad del deseo<\/i>, un libro de Anagrama de 2017. Siempre veo que te hacen muchas preguntas sobre la cr\u00f3nica y esta vez quisiera que recorri\u00e9ramos tu escritura ensay\u00edstica. Me gustar\u00eda partir pregunt\u00e1ndote: \u00bfde d\u00f3nde viene la tradici\u00f3n ensay\u00edstica que te influencia? Te lo pregunto porque una cosa que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n de tu libro es que Octavio Paz, si bien aparece mencionado, no es un personaje muy presente.<\/p>\n<p><b>Juan Villoro:<\/b> Hay algunos autores que aparecen de manera transversal en el conjunto de los ensayos que he escrito, quiz\u00e1 porque son figuras muy dominantes, y hasta el momento no he escrito ensayos propiamente sobre ellos, aunque he dado cursos y conferencias sobre su obra; pienso, por ejemplo, en Borges o en Octavio Paz. Una de las cosas interesantes de los libros que tienen \u00edndice de nombres es que al final revisas la cantidad de menciones a alg\u00fan autor y en ocasiones, aunque no se les dedique alg\u00fan ensayo, aparecen de manera eventual como actores de reparto en otros ensayos. El caso de Octavio Paz es muy significativo porque, sin lugar a duda, fue el ensayista m\u00e1s importante del siglo XX mexicano. Claro, \u00e9l se ha ocupado de temas que tienen que ver con la poes\u00eda, el erotismo, la pol\u00edtica y buena parte de la literatura, tanto en nuestro idioma como de otras latitudes, y la idea de vanguardia, el surrealismo, en fin\u2026 las artes pl\u00e1sticas\u2026 Entonces Paz es un ensayista global y es dif\u00edcil escapar a su influencia y es casi imposible no discutir con \u00e9l. Entonces creo que es uno de los autores que est\u00e1 en mi libro aunque\u00a0 yo no le dedique propiamente un ensayo.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Claro, a veces una cosa que es interesante constatar en algunos autores es la presencia de la sintaxis paciana; esas construcciones ret\u00f3ricas, en el mejor sentido de la palabra, tan hipn\u00f3ticas, tan sugerentes.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> S\u00ed, es tan atractiva la prosa de Octavio Paz que produce un efecto contagioso. En numerosos libros donde se le cita es interesante ver que el autor, influido por el ritmo de Octavio Paz, muchas veces contin\u00faa escribiendo su propio texto m\u00e1s o menos con la melod\u00eda de la cita que hizo de Octavio Paz.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Otra cosa que me llam\u00f3 much\u00edsimo la atenci\u00f3n de tu libro es el tema moral. La palabra moral aparece 61 veces. Pero me parece que no es una preocupaci\u00f3n por el comportamiento moral sino por lo moral en la literatura. Encuentro expresiones como \u201cimpulso moral\u201d, \u201cla moral del testigo\u201d, etc. \u00bfPor qu\u00e9 te preocupa este tema?<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Bueno, me interesa mucho el tema \u00e9tico en general y yo creo que la literatura es una forma de la moral, en el sentido de que defiende ciertas cosas y postula ciertos valores. Pienso que un escritor como Azor\u00edn, por ejemplo, cuando describe un paisaje de Castilla, est\u00e1 tratando de salvar ese paisaje, est\u00e1 tratando de que ese acto literario sea tambi\u00e9n un acto de preservaci\u00f3n, de resistencia, y yo creo que la literatura tiene que ver con la transmisi\u00f3n de ciertas emociones y de ciertos conceptos que merecen ser defendidos. Con frecuencia, por ejemplo, como tambi\u00e9n escribo periodismo, algunas personas me han acusado de ser moralista; yo acepto claramente esto porque creo que la discusi\u00f3n moral es muy importante. Este ep\u00edteto ha sido dirigido hacia Montaigne, fundador del g\u00e9nero del ensayo, hacia Voltaire, Rousseau, etc. Sin compararme con ninguno de ellos, yo creo que la literatura es una discusi\u00f3n de valores y, en ese sentido, la moral juega un papel importante.<\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b>Y qu\u00e9 te parece ahora, dentro de este contexto, la otra moral que comienza ya hace un tiempo a emerger cuando se empieza a cuestionar novelas como <i>Lolita<\/i> de Nabokov, los poemas er\u00f3ticos de Neruda, a autores como Javier Mar\u00edas o Arturo P\u00e9rez Reverte y toda una suerte de impugnaciones a una literatura que antes no ten\u00eda ese cuestionamiento: Te menciono esto porque Sergio Ram\u00edrez acaba de sacar una columna en <i>El Pa\u00eds<\/i> hablando sobre el problema de la literatura pol\u00edticamente correcta. \u00bfC\u00f3mo ves t\u00fa ese tema hoy?<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> A m\u00ed me parece que pertenece a la defensa de los valores, la defensa de la libertad; y lo \u00fanico que deber\u00eda impedirse es aquello que atenta contra la libertad misma. Es decir, los discursos fascistas que buscan negar al otro, el pensamiento \u00fanico, creo que esos son los adversarios de la libertad. Pero, dentro de un esquema de literatura que explore la condici\u00f3n humana en todas sus posibilidades, creo que lo pol\u00edticamente correcto no deber\u00eda tener lugar. Es decir, debe tener lugar la exploraci\u00f3n del ser humano, pero tratar de entender una perversi\u00f3n no significa propagarla, \u00bfno? Si t\u00fa haces una representaci\u00f3n de Hamlet, no est\u00e1s proponi\u00e9ndole a la gente que invite a asesinar a la familia. <i>Lolita<\/i> de Nabokov \u2013obra que me parece extraordinaria y a la que he dedicado un ensayo\u2013 creo que tiene que ver con una captaci\u00f3n del sentido fundamental que es comprender las inmensas contradicciones que puede tener alguien dispuesto a destruir al otro. Por eso ese texto m\u00edo se llama \u201cLa piedad del asesino\u201d, porque es alguien profundamente enamorado de su propia v\u00edctima, y no deja de ser un criminal \u2013de hecho, est\u00e1 encerrado en la c\u00e1rcel el protagonista cuando narra su historia\u2013 pero, al mismo tiempo, transmite, y esto es desconcertante pero cierto, un enorme afecto por la persona a la que quiso querer de una manera equivocada. Entonces todas estas contradicciones est\u00e1n en cualquiera de nosotros; cualquiera de nosotros puede hacerle da\u00f1o a lo que ama. Est\u00e1 el poema de Oscar Wilde \u201ctodo el mundo destruye lo que ama\u201d, y yo creo que privarnos de estas complejidades significa simplificar en exceso la condici\u00f3n humana desde el punto de vista de su representaci\u00f3n en la literatura, porque esto no va a hacer que esa complejidad de la experiencia humana deje de existir en la realidad. Entonces yo creo que es absurdo someter la literatura a un cors\u00e9 de ideolog\u00eda moral; creo que justamente la defensa de la moral pasa por la defensa de la libertad.<\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b>T\u00fa hablas de una cosa que me gust\u00f3 mucho: ese temperamento excepcional que hay que tener para expresar ideas que repugnan\u2026<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Yo creo que una de las grandes lecciones de autores, como, por ejemplo Dostoievski, es que es capaz de ponerse en la piel de un personaje que \u00e9l no aprecia, y de expresar con tal sinceridad y comprensi\u00f3n las ideas que repudia que, en ocasiones, t\u00fa como lector le das la raz\u00f3n al personaje y no al autor de ese personaje. Es el caso de Raskolnikov, un hombre convulso atravesado por la disyuntiva del libre albedr\u00edo, que no sabe si puede cometer un crimen o no porque ya carece de una sanci\u00f3n moral externa: la sanci\u00f3n que podr\u00eda darle la religi\u00f3n; entonces dice \u201csi Dios no existe, todo est\u00e1 permitido\u201d y se atreve a cometer un asesinato y luego se arrepiente. Entonces es toda una reflexi\u00f3n sobre la \u00e9tica que debe ser algo introyectado en el individuo y no producto de un tribunal externo; entonces Raskolnikov es v\u00edctima de un libre albedr\u00edo mal ejecutado y de ah\u00ed el t\u00edtulo de la novela que es crimen y el castigo que recibe en consecuencia. Pero entonces, todas estas disquisiciones que para Dostoievski eran ejemplo de un error de vida \u2013porque \u00e9l quer\u00eda criticar a los anarquistas y a los rebeldes de su tiempo que no ten\u00edan una concepci\u00f3n religiosa y \u00e9tica del mundo\u2013 pasado el tiempo se convierte en un h\u00e9roe de la elecci\u00f3n individual que debe entender que s\u00ed se tiene que actuar \u00e9ticamente, pero sin una coacci\u00f3n externa. Entonces le\u00eddo desde el siglo XXI, Dostoievski es menos inteligente que su propio personaje, y eso es fascinante porque supo \u00e9l delegar en el otro ideas que le repugnaban pero que, con el tiempo, resultaron ser m\u00e1s certeras que las suyas propias.<\/p>\n<p><b>M.R.: <\/b>Vamos a tener que enviar a los censores contempor\u00e1neos a leer a Dostoievski. Una cosa que quer\u00eda tocar, porque est\u00e1 en el libro, es la presencia de la literatura rusa; \u00bfQu\u00e9 te dio a ti? Porque tu ensayo es una fuerza tratando de comprender a ese personaje.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Bueno, yo creo que es muy dif\u00edcil ser un lector joven y no pasar por la fascinaci\u00f3n de la literatura rusa; y como digo en el libro, de alguna manera la literatura rusa de la \u00e9poca de Chejov, Lermontov, Dostoievski, Gogol, Tolstoi, representa una especie de reserva de juventud de la literatura misma, porque las grandes disquisiciones, las disyuntivas fundamentales que suele tener un adolescente o alguien en la primera juventud est\u00e1n muy presentes en la literatura rusa. Estos momentos de elecci\u00f3n definitiva, de \u201ccreo en Dios o no creo en Dios\u201d, \u201cdebo tener una vida de acci\u00f3n o una vida de reflexi\u00f3n\u201d, \u201cdebo ser un intelectual o debo ser un hombre pragm\u00e1tico\u201d, es decir, los modelos de vida que podr\u00edan representar los tres hermanos Karamazov: el pragm\u00e1tico Dimitri, el Religioso Alyosha, el racional Iv\u00e1n; todas estas disyuntivas son absolutamente decisivas en la juventud. Entonces, para m\u00ed como lector de dieciocho, diecinueve, veinte a\u00f1os, la literatura rusa fue un proceso de transformaci\u00f3n, un aut\u00e9ntico rito de paso. He tratado de recuperar ya a la distancia esa fascinaci\u00f3n, pero tratando de entenderla como esa reserva de lo posible, de vida abierta, de vida por delante, que te da esa gran literatura y que, creo, es esencial cuando comienzas a formarte como individuo. Entonces ese es un poco el atractivo que ha representado para m\u00ed esa literatura.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Si tuvieras que volver a ese momento, pero visto desde hoy, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda ese libro o un par de libros de esos a\u00f1os que t\u00fa dir\u00edas: \u201cesto lo vuelvo a leer\u201d?<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Bueno, lo que he dicho es gen\u00e9rico sobre la literatura rusa en su conjunto, pero desde luego que hay tambi\u00e9n rasgos espec\u00edficos que me cautivan; en Gogol, por ejemplo, el hecho de entender el humor como una forma de conocimiento, la gran novela c\u00f3mica y la gran cr\u00edtica a la mediocridad que est\u00e1n en su literatura. Al mismo tiempo en Chejov la maestr\u00eda para escribir cuentos donde la alusi\u00f3n es mucho m\u00e1s importante que la descripci\u00f3n, que aquello que se denota de manera expl\u00edcita; entonces el cuento enterrado es mucho m\u00e1s importante que el cuento enunciado, y eso me parece sorprendente. En Tolstoi la aproximaci\u00f3n infinitesimal, como \u00e9l mismo la llam\u00f3, a la historia; es decir, c\u00f3mo la captaci\u00f3n de sentido que solo puede hacer la literatura incluye en los grandes procesos hist\u00f3ricos, muchos eventos que no son hist\u00f3ricos, sino que pertenecen al flujo de la vida diaria y que, a pesar de que exista un acontecimiento p\u00fablico, permite que en ese mismo suceso transcurra la vida privada; entonces esta vida secreta de los sucesos p\u00fablicos me parece que es extraordinaria en Tolstoi. Entonces hay especificidades notables en cada uno de estos escritores y resulta dif\u00edcil quedarse con algo. Pero a m\u00ed un cuento como \u201cEl beso\u201d de Chejov me parece un cuento perfecto; de Dostoievski el discurso del gran inquisidor de Ivan Karamazov me parece que es uno de los grandes trozos de la literatura; la recreaci\u00f3n de Tolstoi de la batalla de Borodino, ser\u00edan tres fragmentos de estas obras torrenciales con los que yo me quedar\u00eda para siempre.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Un autor que mencionas en tu libro cuando hablas del humor, y que debes ser t\u00fa el primer escritor de habla hispana en mencionarlo, es \u00c1lvaro Cunqueiro. Es un autor que me llama mucho la atenci\u00f3n porque parece ser un escritor muy abandonado, al punto que cuando se public\u00f3 en Tusquets, apareci\u00f3 en la colecci\u00f3n \u201cMarginales\u201d. \u00bfTienes alguna conexi\u00f3n con Cunqueiro?<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Es un escritor muy apreciado en Galicia como escritor regional, y hay mucho orgullo por lo que \u00e9l cre\u00f3; pero a diferencia de Valle Incl\u00e1n, que tambi\u00e9n es gallego, no es un escritor que haya tenido el mismo peso en Espa\u00f1a o en otros pa\u00edses. A m\u00ed me encanta en Cunqueiro la posibilidad de mezclar recursos del periodismo con la literatura y de convertir la cr\u00f3nica en un g\u00e9nero perdurable. Cuando \u00e9l escribe algo sobre viajes, o cuando describe a un personaje real, lo dota de ciertas caracter\u00edsticas tan importantes como las de una novela. Quiz\u00e1 si hoy fuera un autor que publicara las much\u00edsimas cr\u00f3nicas que public\u00f3 en los peri\u00f3dicos espa\u00f1oles en su momento, tendr\u00eda una presencia m\u00e1s significativa, porque ya se ha creado un marco para entender que la cr\u00f3nica en los peri\u00f3dicos eventualmente puede ser gran literatura.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Yo creo que es un escritor que est\u00e1 todav\u00eda por leerse.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Desde luego que s\u00ed; y luego tambi\u00e9n el hecho complicado con los escritores que muchas veces se les pide que tengan una obra definitiva que sea como la estatua en el centro de una plaza, y que todo se ordene en torno a esa estatua. Es decir, tu <i>Cien a\u00f1os de soledad<\/i>; ese libro que hace que todo orbite en torno a \u00e9l. Y en el caso de Cunqueiro o en el de Alfonso Reyes, encontramos una suerte de escritura continua, una marea narrativa de enorme calidad, pero que no se detiene en una obra que pueda ser percibida como la fundamental y que permita otro tipo de valoraci\u00f3n, lo cual es un poco absurdo, porque cada uno de sus textos tiene una condici\u00f3n de literatura cl\u00e1sica, al menos para m\u00ed.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Absolutamente. Pero es interesante eso porque a veces uno piensa en <i>Las cr\u00f3nicas del sochantre<\/i>, pero no es un libro central en general.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> S\u00ed, al menos no ha sido percibido como tal, porque luego tambi\u00e9n es curioso, Garc\u00eda M\u00e1rquez hab\u00eda escrito obras maestras antes de <i>Cien a\u00f1os de soledad<\/i>, pero nadie lo sab\u00eda, o muy pocos lo sab\u00edan.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Y para ir cerrando, hay una secci\u00f3n del libro que se llama \u201cEl g\u00e9nero Monsiv\u00e1is\u201d; y una de las cosas que m\u00e1s me gust\u00f3 es la distancia que usas para hablar de Monsiv\u00e1is. Hay en ese texto mucho cari\u00f1o, mucho respeto, pero tambi\u00e9n un escepticismo que atraviesa ese ensayo.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> A m\u00ed me invitaron a inaugurar la c\u00e1tedra que lleva su nombre en M\u00e9xico y me pareci\u00f3 que el mejor homenaje a Monsiv\u00e1is era poner en pr\u00e1ctica algo que \u00e9l siempre preconiz\u00f3 que es la idea de la cr\u00edtica; \u00e9l se consideraba un \u00e1rbitro de la cultura, un \u00e1rbitro entre lo culto y lo popular, alguien que hac\u00eda antolog\u00edas, que escrib\u00eda todo tipo de pr\u00f3logos, era un interventor tambi\u00e9n muy volcado hacia consideraciones morales y un observador de la realidad pol\u00edtica y social de M\u00e9xico muy agudo. Entonces para hablar de alguien que siempre entendi\u00f3 que la cr\u00edtica era decisiva, y que la ejerci\u00f3 tanto hacia los otros, creo que tambi\u00e9n val\u00eda la pena no solamente encomiar sus muchos m\u00e9ritos, sino tambi\u00e9n entender que alguien que opin\u00f3 de tantas cosas, no necesariamente tuvo raz\u00f3n en todas ellas, al menos desde mi perspectiva. Es decir, yo creo que este opinionista todoterreno que fue Monsiv\u00e1is, en algunos casos err\u00f3 los disparos, y creo que vale la pena decirlo. Sobre todo, porque corre el riesgo \u00e9l de ser visto m\u00e1s como un mito que como un autor. Es decir, como el hombre que representaba siempre las causas progresistas y que adelant\u00f3 siempre la agenda de la apertura, la tolerancia, etc. Y deificarlo de esta manera, crear una lectura beata de Monsiv\u00e1is me parece negativo en la medida en que esto impide discutir con \u00e9l. Y como tanta gente, sus opiniones est\u00e1n abiertas a la pol\u00e9mica. Incluso \u00e9l mismo \u2014como toda persona que tiene una relaci\u00f3n porosa, flexible con el conocimiento\u2014 cambi\u00f3 de opiniones. Entonces no siempre lo expres\u00f3, a veces dec\u00eda \u201cya no pienso esto\u201d, no siempre lo expres\u00f3 por escrito quiero decir. Pero es interesante ver que lo que \u00e9l pod\u00eda opinar en mil novecientos sesenta y tantos, pues no necesariamente se sostiene hoy en d\u00eda. Entonces no es, quiz\u00e1, que se haya equivocado entonces, pero a la distancia sabemos que eso no era tan acertado. Por ejemplo, me interesaba discutir con \u00e9l un tema esencial para los mexicanos que es la importancia de la Revoluci\u00f3n Mexicana. El estado mexicano moderno surge con un proyecto social y cultural derivado de la revoluci\u00f3n de 1910, y la izquierda mexicana apoy\u00f3 la ideolog\u00eda nacionalista y la ideolog\u00eda de integraci\u00f3n de las distintas clases sociales en un proyecto que ret\u00f3ricamente era progresista y hubo mucha gente que lo impugn\u00f3; y curiosamente Monsiv\u00e1is discuti\u00f3 con algunos que impugnaron esto, como Mariano Azuela, autor de <i>Los de abajo<\/i>, que \u00e9l mismo como m\u00e9dico vivi\u00f3 la Revoluci\u00f3n Mexicana, o Jorge Ibarg\u00fcengoitia, que hizo la gran novela sat\u00edrica que no salv\u00f3 nada de la Revoluci\u00f3n Mexicana que es <i>Los rel\u00e1mpagos de agosto<\/i>. Entonces, para Monsiv\u00e1is no se pod\u00eda hablar de esa manera del proyecto de la revoluci\u00f3n, porque consideraba que hab\u00eda muchas cosas recuperables en \u00e9l. Y yo creo que ah\u00ed estaba equivocado, yo creo que la Revoluci\u00f3n Mexicana, como \u00e9l mismo escribi\u00f3 en otro tipo de art\u00edculos, simplemente fue el proyecto de creaci\u00f3n de la burgues\u00eda nacional, y la ideolog\u00eda les sirvi\u00f3 de pretexto y, al mismo tiempo, les sirvi\u00f3 para cancelar otros proyectos intelectuales, para evitar una discusi\u00f3n m\u00e1s rica y m\u00e1s plena. Entonces, vista desde los a\u00f1os sesenta, la Revoluci\u00f3n Mexicana, y al calor de la revoluci\u00f3n cubana, por ejemplo, parec\u00eda que era el gran momento mexicano que se hab\u00eda interrumpido y que pod\u00eda todav\u00eda retomarse. Entonces, reclamar una herencia radical de la Revoluci\u00f3n Mexicana era un proyecto v\u00e1lido, y creo que la superaci\u00f3n de M\u00e9xico, si es que existe, pasa por romper con este esquema unitario de lo que fue la ideolog\u00eda de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Ah\u00ed por ejemplo, creo que hay un contrasentido en Monsiv\u00e1is, como tambi\u00e9n lo hay en la cr\u00edtica que \u00e9l hace de los escritores de la contracultura mexicana, la llamada literatura de la onda, con Jos\u00e9 Agust\u00edn a la cabeza, en donde \u00e9l considera que es un subproducto de la cultura norteamericana que no tiene mayor resonancia, la descarta por completo y considera que han perdido la br\u00fajula porque creen que a trav\u00e9s del rock, de las drogas, de lo que en M\u00e9xico llamamos <i>el revent\u00f3n<\/i> se puede cambiar la realidad, cuando la realidad solamente se cambia a trav\u00e9s de la lucha de clases; aplica un esquema muy marxista para analizar la contracultura y, de esa manera, creo que la distorsiona y no la entiende del todo; lo cual es una paradoja, porque \u00e9l era el gran analista de la cultura popular en M\u00e9xico, entonces era el que estaba llamado a entender mejor que nadie la contracultura. Distanciarse de estos detalles de Monsiv\u00e1is creo que no impide reconocer que fue el m\u00e1s activo y estimulante cronista de la segunda mitad del siglo XX mexicano.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Claro, leer a Monsiv\u00e1is como Monsiv\u00e1is ley\u00f3 la realidad.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Exacto, cosa que a lo mejor a \u00e9l no le hubiera gustado, porque todos somos mejores para ver las cosas en los otros que en nosotros mismos.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Y para terminar una pregunta que tiene que ver con el final del libro, donde hablas de la lectura y de la traducci\u00f3n; y dices una cosa que me gusta mucho: \u201cla literatura no se ense\u00f1a, se contagia\u201d. \u00bfC\u00f3mo se contagia? \u00bfEs realmente posible contagiarla, o es algo que a uno le pasa como el amor?<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> No, yo creo que todas las formas de la pasi\u00f3n exigen ser comunicadas. Salvo que se trate de pasiones perversas que solo pueden ejercerse en soledad, la pasi\u00f3n requiere de la comunicaci\u00f3n de ese hecho con los dem\u00e1s. Si te gusta una pel\u00edcula much\u00edsimo, no lo guardas en secreto, le dices a alguien que la acabas de ver y la recomiendas. Y yo creo que la literatura circula justamente por contagio, la mejor manera de promoverla es introducirla en la conversaci\u00f3n de la gente. No hay nada que supere esto. Cuando alguien que te conoce te recomienda un libro, de inmediato piensas que puede ser para ti, y los grandes lectores, que no necesariamente son los que leen m\u00e1s sino los que leen con m\u00e1s fervor, tienen la capacidad de contagiar su pasi\u00f3n a los otros. Por eso creo que es tan importante la labor de un maestro: si un maestro no lee por gusto, es dif\u00edcil que haga que sus alumnos lean por gusto. Lo mismo pasa con los padres que les leen a sus hijos, o los hermanos mayores que le leen al hermano peque\u00f1o antes de dormir, creo que ese momento es muy significativo, porque ah\u00ed la literatura se convierte en una forma del afecto. Muchas veces el ni\u00f1o no se quiere dormir y pide que le sigan leyendo, m\u00e1s que nada porque quiere continuar en la compa\u00f1\u00eda del adulto que lo mantiene despierto y eso es muy interesante, porque, a partir de ese momento, la literatura se asocia, no solamente con las im\u00e1genes y las palabras que de ah\u00ed provienen, sino con la voz que te las est\u00e1 contando. Mi hermana Carmen \u2014que es poeta y psic\u00f3loga\u2014 escribi\u00f3 un texto que se llama <i>Hab\u00eda una voz<\/i>, que me parece muy elocuente de este proceso, porque los cuentos infantiles suelen empezar con esa f\u00f3rmula de \u201chab\u00eda una vez\u201d y esto te remonta en el pasado a un tiempo en el que los deseos se pod\u00edan cumplir, etc. Pero tambi\u00e9n en el origen de muchas de las historias que hemos conocido ha habido una voz, la voz que nos las ley\u00f3 por primera vez; entonces, el recuperar esa voz primera, la voz de la abuela que nos contaba cuentos, de la madre, del padre, del hermano mayor, es recuperar ese primer momento en que las aventuras literarias se asociaron con el afecto. Y yo creo que esa es la mejor manera de crear lectores. Hay muchos estudios pedag\u00f3gicos que as\u00ed lo demuestran.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> No solamente la lectura es contagiosa, la conversaci\u00f3n tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><b>J.V.:<\/b> Eso a m\u00ed me parece definitivo. Por eso yo digo que no se ha inventado un medio publicitario que sea m\u00e1s eficaz que lo que alguien te dice cuando platica contigo.<\/p>\n<p><b>M.R.:<\/b> Bueno, un mill\u00f3n de gracias por esta conversaci\u00f3n y bienvenido otra vez a Norman, Oklahoma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Juan Villoro, escritor mexicano, con Marcelo Rioseco, Editor General de LALT. Foto: Carolina Rueda.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><b>There are some writers who appear only transversally in the essays I have written, perhaps because they are very dominant figures, and up to the moment I haven\u2019t written essays specifically about them, although I\u2019ve given courses and conferences on their work; I\u2019m thinking, for example, of Borges or Octavio Paz.<\/b><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2924,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,4454],"genre":[2011],"pretext":[695,692],"section":[2402],"translator":[2458],"lal_author":[3027],"class_list":["post-2927","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-numero-10","genre-interview-es","pretext-entrevista","pretext-interview","section-featured-author-juan-villoro-es-2","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-marcelo-rioseco-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2927"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2927\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32657,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2927\/revisions\/32657"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2924"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2927"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=2927"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=2927"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=2927"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=2927"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=2927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}