{"id":28644,"date":"2023-12-02T05:02:32","date_gmt":"2023-12-02T11:02:32","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=28644"},"modified":"2023-12-19T01:57:22","modified_gmt":"2023-12-19T07:57:22","slug":"pajaros-de-la-playa-sobre-sarduy-las-formas-rotas-y-nacer-en-traduccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/12\/pajaros-de-la-playa-sobre-sarduy-las-formas-rotas-y-nacer-en-traduccion\/","title":{"rendered":"P\u00e1jaros de la playa: sobre Sarduy, las formas rotas y nacer en traducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llegu\u00e9 tarde a Severo Sarduy, como la mayor\u00eda de sus lectores angl\u00f3fonos, porque muri\u00f3 de complicaciones del SIDA en Par\u00eds hace treinta a\u00f1os, el 8 de junio de 1993, y porque gran parte de su obra, a excepci\u00f3n de su tercera novela, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cobra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y su sucesora, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Maitreya <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014traducidas por Suzanne Jill Levine en 1975 y 1987 respectivamente\u2014 no se difundi\u00f3 demasiado en ingl\u00e9s hasta despu\u00e9s de su muerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y as\u00ed y todo, igual que un amigo que se hace en un d\u00eda, un amigo que abre mundos enteros en uno, igual que cualquier escritor, cualquier lector, con quien compartimos una intimidad tanto m\u00e1s significativa por su consumaci\u00f3n virtual, al o\u00edr las primeras palabras de Cobra \u2014\u201cDios m\u00edo [\u2026] \u00bfpor qu\u00e9 me hiciste nacer si no era para ser absolutamente divina?\u201d\u2014 sent\u00ed que Sarduy \u2014novelista, poeta, dramaturgo, pintor, cr\u00edtico; un mestizo de las identidades \u00e9tnicas espa\u00f1ola, africana, china que dieron origen a Cuba, el mestizaje que el proyecto colonizador de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">naci\u00f3n <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">fetichiza y oculta al mismo tiempo\u2014 me hab\u00eda guiado durante toda la vida.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su \u00faltima obra \u2014un diario de s\u00edntomas, una carta de amor a su isla natal a la que no iba a volver nunca m\u00e1s, una cr\u00edtica cultural del complejo m\u00e9dico-industrial, un reportaje sobre la necropol\u00edtica de las medidas gubernamentales de cuarentena y deportaci\u00f3n de cubanos seropositivos, una revelaci\u00f3n fren\u00e9tica escrita en el borde de la vida, una novela p\u00f3stuma llamada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e1jaros de la playa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Sarduy arriba a un modo de escritura de transici\u00f3n contra el que se ven\u00eda frotando en las muchas publicaciones que la precedieron, desliz\u00e1ndose entre g\u00e9neros para esculpir una superficie de tal fluidez que permitiera el tr\u00e1nsito entre la autobiograf\u00eda, la ficci\u00f3n, la teor\u00eda, el diario, el mito y la correspondencia. Una superficie en la que la \u201ctrama\u201d, en el deslumbrante paisaje arenoso del sinf\u00edn de p\u00e1jaros de la playa de Sarduy, queda desplazada cada tanto por el diario del cosm\u00f3logo: transcripciones de libreta que atraviesan posicionamientos subjetivos y perspectivas, donde se mezcla lo teatral y lo dram\u00e1tico con consejos afor\u00edsticos. En el momento mismo en que perece su cuerpo, Sarduy consuma una propuesta expresada en la infancia de su exilio y celebrada por su Cobra en la ficci\u00f3n: alcanzar el esplendor absoluto, la divinidad absoluta, es decir, la subjetividad absoluta sin sujeci\u00f3n, entendiendo la libertad que viene con la renuncia, la liberaci\u00f3n que le permite a uno desaparecer en otros cuerpos y otras voces: no meramente otro texto, sino otro modo de producci\u00f3n textual, que ven\u00eda forj\u00e1ndose hac\u00eda 33 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 \u2666<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre las historias que cuenta el escritor Joseph Bruchac, descendiente de abenaki y eslovacos, sobre la b\u00fasqueda de su identidad entre dos culturas, est\u00e1 la del t\u00e9rmino lakota que se usa para hacer referencia a una persona mestiza. Un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">metis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en espa\u00f1ol, se convierte en \u201chijo de traductor\u201d. Ser <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">metis <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es ser \u201ccapaz de entender la lengua de ambos lados\u201d, explica Bruchac, \u201cde ayudarlos a entenderse\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfY si el hijo es el que traduce? Si soy traductor de mi madre y de mi padre, es solo porque asimil\u00e9 el multiling\u00fcismo de ser nativo de un ingl\u00e9s que es al mismo tiempo menos y m\u00e1s que la versi\u00f3n estandarizada que me ense\u00f1aron en la escuela. Siempre queda una discrepancia: no tanto el fracaso de la traducci\u00f3n como las posibilidades que generan sus limitaciones, as\u00ed como las m\u00edas: entender sin hablar, hablar como apartado de mi propia lengua. Recuerdo la primera vez que me pidieron que hablara espa\u00f1ol para demostrar mi experiencia, mi pertenencia a la di\u00e1spora latinoamericana. Recuerdo lo extra\u00f1o que me result\u00f3, lo parad\u00f3jico de que me pidieran que hablara en la lengua del colonizador para afirmar mi pertenencia al linaje de desplazamiento colonial, mi diferencia cultural como mercanc\u00eda \u2014la mercantilizaci\u00f3n de la diferencia cultural\u2014 y, al mismo tiempo, como ya han demostrado los zapatistas y otras insurgencias ind\u00edgenas de diversos lugares de Am\u00e9rica y Asia, la posibilidad de apropiarnos de idiomas hegem\u00f3nicos como el ingl\u00e9s, el espa\u00f1ol y el franc\u00e9s para expresar posiciones de subalternidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 importaba que hablara espa\u00f1ol como un extranjero \u2014alguien <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ajeno<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como revela su etimolog\u00eda, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de otro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014? \u00bfAcaso no estamos todos los hijos de la di\u00e1spora apartados de nuestros or\u00edgenes, pero tambi\u00e9n del paisaje cultural de muchos de los pa\u00edses que hoy consideramos nuestro hogar? \u00bfAcaso no soportamos la afrenta cotidiana de la mirada que nos pide contemplar y, as\u00ed, reproducir las ideas que otros proyectan sobre nosotros? Tiene todo que ver con el idioma, y tiene todo que ver con la mirada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En Cuba se ha recibido a los inmigrantes con los brazos abiertos, siempre y cuando fueran blancos, siempre y cuando embellecieran la naci\u00f3n a imagen de los vecinos del norte de la isla, siempre y cuando su blancura ayudara a borrar los pecados del trabajo esclavo en el pa\u00eds del hemisferio occidental con la segunda tradici\u00f3n m\u00e1s extensa de esclavitud, pr\u00e1ctica que continu\u00f3 hasta 1886. Y no es solo en Cuba: esa hospitalidad condicional fue muy com\u00fan en todas partes de Latinoam\u00e9rica durante la Segunda Guerra Mundial. Siguiendo el ejemplo del republicanismo franc\u00e9s, los delegados blancos en el Caribe y Sudam\u00e9rica reprodujeron los discursos exclusivistas de la rep\u00fablica, disolvieron las particularidades africanas e ind\u00edgenas, rehicieron cada naci\u00f3n a imagen de sus colonizadores europeos blancos, que, a su vez, representaron el papel de protectores de refugiados bajo el pretexto de la ayuda humanitaria. Me pregunto cu\u00e1n a menudo una tradici\u00f3n de violencia y desarraigo se viste de asimilaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De Sarduy aprend\u00ed que el exceso da frutos; y que tambi\u00e9n la escasez, en los interludios de retornos trascendentales, puede ser una forma de abundancia. De Sarduy aprend\u00ed que no era poco com\u00fan existir entre culturas dispares, sentirse todos los d\u00edas como un intruso abyecto \u2014demasiado marr\u00f3n o queer en algunos \u00e1mbitos, insuficientemente marr\u00f3n o queer en otros\u2014, sortear los intersticios de los idiomas, practicar una sexualidad c\u00edclica con una exuberancia que abarcara mis deseos por mujeres y hombres. De Sarduy aprend\u00ed que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pertenecer <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es un sentimiento que tiene menos que ver con el lugar que con el modo en que nos abrazamos y abrazamos a la gente con la que nos sentimos en casa. Y cuando por fin volv\u00ed a un hogar en el que nunca hab\u00eda estado \u2014una metr\u00f3poli portuaria polaca casi tan lejana en el espacio (455 km) como en la forma a la aldea rural (poblaci\u00f3n actual: 236 habitantes) en la que naci\u00f3 mi mam\u00e1, aun as\u00ed sent\u00ed que me hab\u00edan devuelto un pedazo de su infancia. \u00bfC\u00f3mo darle a alguien un recuerdo de algo que nunca ha visto? Toma una foto; destruye el original o el modelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el ensayo no traducido de Sarduy \u201cEl texto devorado\u201d, el autor habla de la intensa complejidad de otra novela imaginando que, para producir ese texto, su autor debi\u00f3 de haber devorado todos los textos que lo precedieron, incluidos los suyos propios, y, de ese modo, excede el acto de escribir, es decir, el acto de leer, o quiz\u00e1 pone en tela de juicio qu\u00e9 significa leer. En efecto, Sarduy tuvo que vivir como si leyera, o leer como si viviera el texto, comerse los textos, encarnarlos por la boca. Cuando leo a Sarduy, recuerdo que copiar un original es tambi\u00e9n embeberlo de una segunda mano, dado que toda ventriloquia se sostiene en lo que no se ve, en lo que hay creer a pesar de la ausencia del hablante material. A fin de cuentas, un texto es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">siempre solo una versi\u00f3n <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de otro; en su origen latino, tanto el acto de tejer como el tejido mismo. De Sarduy aprend\u00ed que la culminaci\u00f3n del g\u00e9nero literario, como la del g\u00e9nero que nos identifica, es su destrucci\u00f3n, y que la instrucci\u00f3n para los lectores es participar en su reensamblaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo es posible hacerse ingl\u00e9s, franc\u00e9s, alem\u00e1n; se es o no se es [\u2026] Pero es posible hacerse estadounidense\u201d, escribi\u00f3 Susan Sontag una vez, en su cuaderno. \u201cEs un invento, no es un pa\u00eds natural\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfY acaso no se puede decir lo mismo de toda Am\u00e9rica, de las Am\u00e9ricas del plural? La Am\u00e9rica que, como sabemos, fue primero error y despu\u00e9s invento, tan amorfa y alucinatoria como la Flor de Loto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De donde son los cantantes <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Severo Sarduy, traducida al ingl\u00e9s por Levine como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">From Cuba with a Song <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en 1971, y nuevamente en 1994, cuando la traductora revis\u00f3 su \u201coriginal\u201d. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Es mim\u00e9tica\u201d, repite Levine entre las mejillas de Sarduy. \u201cEs una textura [\u2026] es una simetr\u00eda pura. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1? No la veo. Respira apenas\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">3<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">. Si la \u201cnaci\u00f3n\u201d es en verdad \u201cun altar, no un pedestal\u201d como explica, a prop\u00f3sito, uno de los personajes de Sarduy unas p\u00e1ginas despu\u00e9s, el primer sacrificio es la lengua materna que rescata al cuerpo de la omisi\u00f3n o le niega legibilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es lo que ocurre con Sarduy en la visi\u00f3n o perversi\u00f3n que propon\u00eda su novela de 1967 de una Cuba estable y unificada en un tr\u00edptico de culturas superpuestas \u2014espa\u00f1ola, africana, china; la amalgama de su propia procedencia\u2014 cuya historia de origen termina, o comienza, con el retorno a La Habana de un desvencijado Cristo de madera, retratado m\u00e1s veces que una botella de Coca-Cola. En el mundo de Sarduy, como en el nuestro, la historia y la religi\u00f3n convergen en la pertenencia de ambas al \u00e1mbito del espect\u00e1culo y la representaci\u00f3n, mientras que la identidad se negocia \u2014igual que para Auxilio y Socorro, las mellizas travestis que incitan la trama de la novela\u2014 en el restaurante de autoservicio del lugar. Tal vez lo que quiera decir Sarduy, pienso ahora, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de mi primer encuentro con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De donde son los cantantes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sea que la identidad no es solo cosm\u00e9tica y convertible sino, sobre todo, mercanc\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De Sarduy aprend\u00ed que una vida plagada de identidad equivocada es en realidad el equ\u00edvoco de la identidad; que la confusi\u00f3n se trata menos de la persona que de las limitaciones para ver, las maneras en que elegimos mirar a otros o no. Que los significantes que asociamos a identidades raciales, y \u00e9tnicas, y nacionales, y de g\u00e9nero, tampoco son fijas, sino fantas\u00edas. Y que recuperar la subjetividad en los t\u00e9rminos que elija cada cual puede suponer sacrificar la posibilidad de ser vistos por los dem\u00e1s, de ser legibles, a cambio de la posibilidad de hablar con la voz propia y ser o\u00eddos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De Sarduy aprend\u00ed a escribir ficci\u00f3n hilvanando mis ensayos y art\u00edculos, a escribir no ficci\u00f3n robando de mis novelas. De Sarduy aprend\u00ed a no desviarme nunca de la poes\u00eda que da forma a toda mi obra; a escribir con profundidad por medio de la compresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n de un esmerado colocarme a horcajadas, a fortalecer el desplazamiento en favor de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sentir en otro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que deja su rastro en la etimolog\u00eda de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">empat\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. De Sarduy acept\u00e9 la invitaci\u00f3n a prestar atenci\u00f3n a las partes sensoriales del lenguaje, a los placeres s\u00f3nicos que pueden obtenerse de romper las formas o de las formas rotas, que a veces siento mi herencia. Que el ingl\u00e9s que asimil\u00e9 era menos una serie estable de fonemas que un guiso, ligado con la saturaci\u00f3n imaginativa de mis lenguas maternas, y que la versi\u00f3n del espa\u00f1ol de Sarduy \u2014un injerto de espa\u00f1ol cubano, frondoso, modulado por juegos de palabras, \u00e9l mismo una traducci\u00f3n del castellano formal de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica\u2014 me ense\u00f1aba que lo que puede nombrarse puede llamarse, y lo que puede llamarse puede devolverse como un cuerpo, materializado, hipostatizado en la dimensi\u00f3n del sonido y el texto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso tal vez no sorprenda que Sarduy, en otro ensayo p\u00f3stumo (luego traducido al ingl\u00e9s tambi\u00e9n por Levine), explicara las per-mutaciones del espa\u00f1ol americano como una cuesti\u00f3n de deseo y abundancia: \u201cthere were many, many things that needed to be named\u201d, escribe, para las que la lengua de los conquistadores no alcanzaba <\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">. De Sarduy aprend\u00ed que el lenguaje mismo es nada menos y nada m\u00e1s que met\u00e1fora: una proliferaci\u00f3n de signos tan en deuda con la configuraci\u00f3n como con la desfiguraci\u00f3n. De Sarduy aprend\u00ed a concebir el texto como una forma de albergue; a alojar una forma narrativa que pueda tambi\u00e9n desplegarse junto a nuestros pensamientos; a recibir en la boca la textura terrosa de piel y sensaci\u00f3n re-membrada a trav\u00e9s del lenguaje, de las lenguas: nuestro sincr\u00e9tico trazado del sistema nervioso de la palabra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y as\u00ed y todo, cada enunciaci\u00f3n tirante, incluso y sobre todo los errores, me han hecho quien soy, es decir, un escritor, as\u00ed de hechizado quedaba, de ni\u00f1o, por la opacidad de las palabras que pasaban ante m\u00ed, as\u00ed de fascinado sigo estando hoy por el residuo de las formas rotas y las valencias s\u00f3nicas que produce cada fragmentaci\u00f3n. El multiling\u00fcismo puede ubicarnos en una posici\u00f3n intermedia cuya funci\u00f3n no sea necesariamente traducir en nombre de un otro sino, m\u00e1s a\u00fan, producir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">otra forma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de expresi\u00f3n. La resistencia a la traducci\u00f3n no era una negativa sino un don. La negativa del cuerpo no era renuncia sino su resistencia final.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre ser visto sin ser o\u00eddo y ser o\u00eddo sin hablar? Es decir que toda separaci\u00f3n puede ser un eslab\u00f3n. Es decir que, muy a menudo, me hab\u00eda sentido incapaz de hablar cuando era solo que no estaba dispuesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El 1 de enero de 2023, llegaron a los Cayos de Florida 500 cubanos en busca de asilo. Varios cientos m\u00e1s fueron detenidos por la Guardia Costera de Estados Unidos, que los barri\u00f3 en el Estrecho de Florida de sus botes improvisados y los oblig\u00f3 a volver a un pa\u00eds en las garras de otro colapso econ\u00f3mico: la pandemia, que arras\u00f3 con la industria del turismo, se sum\u00f3 al embargo de Estados Unidos promulgado durante la Guerra Fr\u00eda, cuyos enfermizos arreglos geopol\u00edticos siguen estructurando la vida de los cubanos en la isla y en todo el Caribe. Los que no pueden viajar libremente a Estados Unidos (que incumple desde 2017 su compromiso anual anterior de emitir 200.000 visas para La Habana) tienen que viajar a Guyana para presentar sus solicitudes. Como consecuencia de la constante violaci\u00f3n por parte de Estados Unidos de los derechos de los cubanos de viajar a sus pa\u00edses vecinos, han proliferado los delitos de fraude migratorio y tr\u00e1fico de personas. Mientras escribo esto, las patrullas fronterizas estadounidenses en Cayos de Florida instruyen a las autoridades locales para que aplacen todo nuevo arribo hasta tanto lleguen recursos federales. El gobernador, abierto defensor del T\u00edtulo 42 \u2014la orden sanitaria que se ha invocado unos 2,5 millones de veces desde su implementaci\u00f3n, en marzo de 2020, durante el gobierno de Trump, para expulsar a inmigrantes y refugiados que llegaban a las fronteras del pa\u00eds\u2014, est\u00e1 afirmando por televisi\u00f3n, en muchos canales y muchas pantallas, que la reciente decisi\u00f3n de la Corte Suprema de rescatar temporariamente la ordenanza de su derogaci\u00f3n es una bendici\u00f3n de A\u00f1o Nuevo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que pas\u00f3 en Cuba en el peor momento de la epidemia de VIH \u2014las medidas de exclusi\u00f3n, las deportaciones sistem\u00e1ticas y las cuarentenas terminales\u2014 les est\u00e1 pasando de nuevo a los cubanos en la otra orilla: funcionarios de Estados Unidos que usan la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">enfermedad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">al servicio de la securitizaci\u00f3n. Solo el a\u00f1o pasado, la Oficina de Aduanas y Protecci\u00f3n Fronteriza de Estados Unidos registr\u00f3 224.607 \u201cencuentros\u201d con migrantes y refugiados cubanos; la Guardia Costera inform\u00f3 que intercept\u00f3 a 6182 en el mar. Hoy presenciamos la mayor migraci\u00f3n cubana de la historia, que duplica los episodios de 1980 y 1994 (el \u00e9xodo del Mariel y la crisis de los balseros), y supera tambi\u00e9n la di\u00e1spora cubana de 1959.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para mi pap\u00e1, como para tantos m\u00e1s, no hay retorno ni redenci\u00f3n. Hay solamente exilio, que se repite sin conmemoraci\u00f3n y sin pausa. Yo escribo aqu\u00ed, en los bordes del continente americano, para estar cerca de Sarduy, para recordar la distancia, que es lo mismo que decir la proximidad de un lugar al que mi pap\u00e1 no ha regresado jam\u00e1s: un hogar, que yo solo he o\u00eddo en historias. Escribo aqu\u00ed para estar cerca de mi origen, donde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ser nativo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">significa, para m\u00ed y para tantos m\u00e1s, haber nacido en traducci\u00f3n. Escribo aqu\u00ed para estar cerca del murmullo de los p\u00e1jaros, un lenguaje del movimiento o un movimiento que se hace lenguaje, uno que no est\u00e1 hecho para que se lo entienda. Estamos llamados a ser testigos, no por la evidencia de un hecho sustancial, sino porque esas vidas y sus experiencias son invisibles, ilegibles, para la mayor\u00eda. Recuerda, tambi\u00e9n, me digo, detenerte en la presencia de los hermosos animales alados, cuyos nombres no conozco, que adornan las olas con su descenso ritual de cada ma\u00f1ana sobre una franja de arena que sirve, por un momento, como un espacio de composici\u00f3n. Mis p\u00e1jaros de la playa.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n de Carolina Friszman<\/span><\/h5>\n<h6><\/h6>\n<h5><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Meredith Ricker y Joseph Bruchac, \u201cA <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">MELUS<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Interview: Joseph Bruchac\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">MELUS<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 21, n.\u00b0 3 (1996): 159\u2013178.<\/span><\/h5>\n<h5><sup><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Susan Sontag, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La conciencia uncida a la carne: Diarios de madurez, 1964-1980<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ed. David Rieff, trad. Aurelio Major Chavez (DeBolsillo, 2015).\u00a0<\/span><\/h5>\n<h5><sup><span style=\"font-weight: 400;\">3<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Sarduy, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De donde son los cantantes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ed. Roberto Gonz\u00e1lez Echevarr\u00eda (Madrid, Ediciones C\u00e1tedra), 109.<\/span><\/h5>\n<h5><sup><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> Sarduy, \u201cOn Castellano in America,\u201d trad. Suzanne Jill Levine, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Translation Studies Journal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 1, nro. 1 (2005): 61.<\/span><\/h5>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><!-- HTML !--><\/p>\n<p><center><a class=\"bookshop-button\" role=\"button\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-28?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Compra los libros destacados en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop<\/a><\/center><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><br \/>\n<!-- HTML !--><\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Severo Sarduy, escritor cubano, por la fot\u00f3grafa argentina Sara Facio.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegu\u00e9 tarde a Severo Sarduy, como la mayor\u00eda de sus lectores angl\u00f3fonos, porque muri\u00f3 de complicaciones del SIDA en Par\u00eds hace treinta a\u00f1os, el 8 de junio de 1993, y porque gran parte de su obra, a excepci\u00f3n de su tercera novela, Cobra, y su sucesora, Maitreya \u2014traducidas por Suzanne Jill Levine en 1975 y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":28719,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4167],"tags":[4780],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[2633],"lal_author":[4752],"class_list":["post-28644","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sobre-la-traduccion","tag-numero-28-es","translator-carolina-friszman-es-2","lal_author-chris-campanioni-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28644"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28644\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29180,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28644\/revisions\/29180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28644"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=28644"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=28644"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=28644"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=28644"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=28644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}