{"id":28459,"date":"2023-12-01T03:04:31","date_gmt":"2023-12-01T09:04:31","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=28459"},"modified":"2023-12-18T21:22:28","modified_gmt":"2023-12-19T03:22:28","slug":"y-para-que-nos-sirve-el-miedo-o-por-que-todos-deberiamos-leer-a-maria-fernanda-ampuero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/12\/y-para-que-nos-sirve-el-miedo-o-por-que-todos-deberiamos-leer-a-maria-fernanda-ampuero\/","title":{"rendered":"\u00bfY para qu\u00e9 nos sirve el miedo? (o por qu\u00e9 todos deber\u00edamos leer a Mar\u00eda Fernanda Ampuero)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es posible que la memoria me enga\u00f1e, pero recuerdo que el primer personaje de ficci\u00f3n que me aterr\u00f3 fue <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chucky<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el mu\u00f1eco antagonista de la franquicia de pel\u00edculas ochenteras que luego supe se llaman <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Child\u2019s Play<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (gran t\u00edtulo, por cierto). Como muchas de las pel\u00edculas de terror que consum\u00ed en la infancia, vi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chucky<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> desde alguna esquina, escondida de la mirada vigilante de mi hermano mayor, quien no quer\u00eda que la viera siendo tan peque\u00f1a. Seguramente volv\u00ed a encontrarme con ella despu\u00e9s, tal vez con un poco m\u00e1s de edad, pero con la misma cantidad de curiosidad, poco criterio y tab\u00fa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras le\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2018), el primer libro de cuentos de la escritora ecuatoriana Mar\u00eda Fernanda Ampuero, no pude evitar vislumbrar una conexi\u00f3n entre su literatura y el cine de terror que hab\u00eda visto en mi infancia y adolescencia. Sin ir muy lejos y volviendo al mu\u00f1eco que tanto me asust\u00f3 de ni\u00f1a, al igual que lo que ocurre en varios relatos de Ampuero, lo aterrador de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chucky <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">no era necesariamente la posesi\u00f3n que se orquesta en el primer acto de la pel\u00edcula, ni el plan del mu\u00f1eco de matar a su ingenuo due\u00f1o, ni el hecho de que un objeto inanimado pudiera cobrar vida y luego asesinar sin muchos motivos; lo aterrador de todo el asunto radicaba en que el peligro estaba dentro de la casa y, en general, era invisible para los adultos e inexplicable para los ni\u00f1os y adolescentes que deb\u00edan enfrentarlo, quienes en la soledad de su propia experiencia juvenil no ten\u00edan otra opci\u00f3n que confiar, en este caso, en un mu\u00f1eco pose\u00eddo. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Algo similar ocurre con el protagonista de \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Persianas\u201d o con Ver\u00f3nica en \u201cCoro<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d, quienes, en la soledad de sus circunstancias y, al interior de las cuatro paredes de una casa, no tienen otro remedio que poner su confianza, no en un juguete pose\u00eddo, sino en personas capaces de un mal similar o peor<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para el tercer acto, cuando Chucky se transforma en un torbellino armado con cuchillos, la audiencia mira anonadada el espect\u00e1culo de la lucha que se orquesta entre el monstruo-mu\u00f1eco y los adultos que intentan desesperadamente detener la amenaza. La f\u00f3rmula del \u00e9xito econ\u00f3mico de este relato radica en un final ambiguo que permiti\u00f3 el renacimiento del mu\u00f1eco, para que retornara exactamente ocho veces, es decir, para ocho pel\u00edculas. El mensaje era claro, Chucky no pod\u00eda morir, no tanto porque fuera invencible o por la incompetencia de los adultos que no pod\u00edan proteger a los ni\u00f1os o a los adolescentes de turno, sino porque su muerte significaba tambi\u00e9n el fin de un negocio y, dejando de lado la lecci\u00f3n que eso nos deja, con respecto a la capacidad del cine de hacer dinero, tambi\u00e9n dejaba clara una verdad innegable: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">algunos horrores no terminan realmente<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y ese es, del mismo modo, el eje de la obra de Mar\u00eda Fernanda Ampuero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y, si se preguntan por qu\u00e9 es necesario hablar de cine cuando se habla del trabajo de esta escritora ecuatoriana, en una entrevista que Mar\u00eda Fernanda concedi\u00f3 a Dolores Pruneda Paz (2021), a prop\u00f3sito del lanzamiento de su libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, dijo: \u201cYo soy muy hija del cine, del cine de los ochentas y principios de los noventas, de esa \u00e9poca dorada del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">slasher<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de los asesinos en serie (Jason, Freddy, Michael Myers), del cine fant\u00e1stico de Spielberg, de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Alien<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de las adaptaciones de novelas de Stephen King. Ese cine me ense\u00f1\u00f3 a narrar\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y s\u00ed, quien haya le\u00eddo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2018) o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2021) podr\u00e1 percibir ese sabor cinematogr\u00e1fico en la narraci\u00f3n de Ampuero: se trata de una literatura de perspectiva que pone la mirada (si quieren la c\u00e1mara) en los personajes precisos; hablamos de relatos que dan voz a quienes son capaces de entender el verdadero asombro que viene con el espanto, es decir, esos personajes infantes o adolescentes, las personas que est\u00e1n aprendiendo, por primera vez, de qu\u00e9 est\u00e1 hecho el horror que se desborda cada d\u00eda y en cada rinc\u00f3n de este mundo. En este punto, debo aclarar que, aunque no todos sus personajes sean j\u00f3venes, quienes no lo son s\u00ed se aproximan a los acontecimientos escabrosos que los envuelven con el mismo asombro de quien descubre algo por primera vez. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de todo, como expresa Tudor citado por G.M. Martin (2019): \u201ca taste of horror is a taste for something seemingly abnormal and is therefore deemed to require special attention\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A pesar de que las ra\u00edces del estilo inconfundible de Ampuero est\u00e9n en el cine de terror de los ochentas y noventas, y su inter\u00e9s por capturar la perspectiva juvenil de las sombras que se esconden dentro del hogar, su obra difiere de estos relatos en un punto crucial: el tipo de horror que le interesa a esta autora tiene una tipolog\u00eda distinta a lo que nos ha acostumbrado el terror pop de EE. UU.: a Mar\u00eda Fernanda no le atrae lo que se separe de la esfera de lo real, no necesita recurrir al disfraz de la met\u00e1fora <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">ya saben, monstruos, incidentes paranormales, el terror por lo desconocido<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, lo que nos horroriza en su literatura es lo monstruosa que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">puede llegar a ser <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">la naturaleza humana. La mejor prueba de esto aparece en el cuento con el que abre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Subasta<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. En este relato, para generar tensi\u00f3n o sumergirnos en la angustia, Ampuero no necesita hablar de posesiones, rituales sat\u00e1nicos, fantasmas, apariciones, no; lo que encontramos es una realidad humana que, a pesar de ser posible, nos resulta inexplicable, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">uncanny<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: un grupo de personas a quienes nunca les vemos el rostro es vendido a otros personajes an\u00f3nimos, mientras su protagonista recuerda c\u00f3mo aprendi\u00f3 a defenderse de las agresiones sexuales que vivi\u00f3 cuando ni\u00f1a: \u201cdescubr\u00ed que a esos se\u00f1ores tan machos [&#8230;] les daba asco la caca y la sangre y las v\u00edsceras del gallo muerto. As\u00ed que me llenaba las manos, las rodillas y la cara con esa mezcla y ya no me jod\u00edan con besos ni pendejadas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La tipolog\u00eda del horror que nos ofrece esta mujer latinoamericana se caracteriza porque su artificio radica justo en mostrar, en nombrar lo que es posible, lo que seguramente ha pasado (una ni\u00f1a que ha sufrido repetidas agresiones sexuales, un grupo de personas que son secuestradas para la trata) y, \u00bfpor qu\u00e9 no?, lo que te podr\u00eda pasar ti. Ah\u00ed est\u00e1 el verdadero horror.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para no ir tan lejos, en <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Monstruos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> el tercer relato de su primer libro, Ampuero ofrece un di\u00e1logo muy decidor <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">tal vez como una explicaci\u00f3n de su propio trabajo literario, de lo que est\u00e1 por venir a lo largo de los cuentos que conforman <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> cuando sus protagonistas, dos hermanas fan\u00e1ticas del cin<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">e de terror de los ochentas, contrastan su miedo hacia \u201clos muertos, los regresados, los pose\u00eddos\u201d co<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">n el miedo de Narcisa, una empleada dom\u00e9stica que les recuerda <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">y por tanto a los lectores<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">que hay que tenerle m\u00e1s miedo a los vivos que a los muertos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez por este af\u00e1n de poner <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cbajo la lupa los horrores cotidianos\u201d (como dice Ampuero citada por Abdala, 2023), <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Mar\u00eda Fernanda evade una de las f\u00f3rmulas m\u00e1s gen\u00e9ricas del cine de terror que la inspir\u00f3: los finales felices. S\u00ed, aunque en el fondo sabemos que Jason volver\u00e1, porque la m\u00e1quina de hacer dinero no puede detenerse, a todos nos encanta ver a la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">final girl<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de turno derrotar la amenaza y, despu\u00e9s de haber sido victimizada por lo que dura una pel\u00edcula <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">de noventa a ciento veinte minutos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, destruir a su agresor despu\u00e9s de sentenciar alguna frase \u00e9pica <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfa qui\u00e9n no le encanta el cl\u00e1sico <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Get away from her, you bitch!<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> que dice Ripley en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aliens<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">?\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. La cosa es diferente en la literatura de Mar\u00eda Fernanda, son pocos los <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">finales felices<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> que se permite la autora, siendo el m\u00e1s afortunado el que se presenta justamente en <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Subasta<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">spoiler<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">): s\u00ed, la protagonista escapa, pero salimos del cuento sabiendo que fue la \u00fanica. Esta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">final girl<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no dice nada \u00e9pico y no es m\u00e1s fuerte que sus agresores, la astucia de su escape se manifiesta en el conocimiento de los l\u00edmites de las perversiones de quienes pretenden comprarla: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCuando me toca a m\u00ed [&#8230;] cierro los ojos y abro los esf\u00ednteres\u201d. Esta huida es posible solo gracias a la resiliencia que surge de haber sobrevivido a la oscuridad del mundo de las galleras. Por eso<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> el destino del resto de los secuestrados es m\u00e1s aterrador; lo inquietante viene no solo del asombro de saber que la trata de personas es real, sino de la certeza de que la debilidad de estos personajes radica justo en la seguridad que les prove\u00eda el privilegio de su vida anterior. El artificio termina de cerrarse cuando los lectores se ponen en los zapatos de estas personas a sabiendas de que tambi\u00e9n podr\u00eda pasarles lo mismo: te podr\u00eda pasar a ti, porque la inmundicia del mundo est\u00e1 m\u00e1s cerca de lo crees.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es as\u00ed como la literatura de Mar\u00eda Fernanda hace su magia y une las fichas que conforman la saz\u00f3n especial de su terror. La mayor\u00eda de los personajes de sus relatos no escapan, no derrotan los horrores que los rodean; por el contrario, durante el trayecto que recorren se acercan cada vez m\u00e1s al n\u00facleo de sus aflicciones, hasta que terminan por retirar el velo y revelar por completo la dimensi\u00f3n ominosa de lo que los amenaza. Me atrever\u00eda a decir que el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ethos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la visi\u00f3n de Ampuero consiste en ayudarle al lector a concebir eso que ya advirti\u00f3 Narcisa: para sobrevivir debemos temer m\u00e1s a los vivos, a la vida. Y aunque la propia Mar\u00eda Fernanda haya afirmado en una entrevista hecha por Pomeraniec que le <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cinteresa m\u00e1s mostrar que hacer sentir\u201d, no debemos olvidar que el terror como g\u00e9nero y artificio literario o art\u00edstico \u201cis specifically created to elicit fear consistently and deliberatel<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">y<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d (Martin, 2019); en ese contexto, muchos estudios \u201cdemonstrated empirically how exposure to certain types of film [me atrevo a incluir libros a esta afirmaci\u00f3n] affects physical behavior and, in this specific example, how certain types [&#8230;] inhibit motor behavior\u201d. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, nos encontramos con suicidios, enfermedades mentales, incesto, pobreza, asesinatos\u2026 el rinc\u00f3n m\u00e1s oscuro de la realidad hecho literatura. Por ello es imposible no paralizarse, no sentir la vulnerabilidad de los escalofr\u00edos que nos atraviesan la columna, no experimentar un hondo dolor e incomodidad cuando, por ejemplo, el protagonista de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Persianas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d se aproxima al cuarto de su madre en la escena final. Para ese punto del relato sabemos lo que se acerca y esa adrenalina que la narraci\u00f3n de Ampuero genera en el lector no es diferente a lo que se puede sentir cuando vemos a la protagonista de una pel\u00edcula de terror caminar hacia la oscuridad, hacia el monstruo. Sin embargo, el horror de esta autora, el que casi siempre ocurre en escenarios iluminados \u2013porque lo que quiere Mar\u00eda Fernanda es mostrar\u2013, tiene una saz\u00f3n emocional m\u00e1s abismal, pues las heridas que se infringen en estos personajes se tat\u00faan en su alma y sabemos que no habr\u00e1 manera de que sobrevivan, aunque eviten la muerte, como dice la propia escritora: \u201cHay cosas a las que no se sobrevive, aunque no te maten\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y si la pregunta fuera: \u00bfpara qu\u00e9 nos sirve el miedo?, \u00bfqu\u00e9 lugar o qu\u00e9 prop\u00f3sito tiene la literatura como la de esta escritora en nuestra vida? Creo que existir\u00edan dos respuestas posibles. La primera se la dedico a la gente que no es fan del terror, a la gente que no pudo ver <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El proyecto de la Bruja de Blair <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1999), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Get Out<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2017) o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Midsommar <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2019), <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la gente que se tap\u00f3 el rostro cuando Chucky se acercaba con un cuchillo. Si las opciones que tenemos ante la podredumbre de la realidad son mirar o no mirar, oscurecer o aclarar, creo que es importante recordar lo que ya dijo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Freud citado por G.M. Martin (2019) \u201ceverything that ought to have remained secret and hidden [&#8230;] has come to light\u201d. No importa si a\u00fan le tenemos miedo a la oscuridad, porque, aunque presintamos que el peligro se esconde en ella, debemos enfrentar la certeza de que es as\u00ed, de que, aunque insistamos en taparnos la cara, Chucky se acerca con un cuchillo todos los d\u00edas e ignorar lo que ocurre, no nos va a ayudar a sobrevivir. En este contexto, la segunda respuesta se la dedico a los fans del terror, sobre todo a quienes les interesan los artificios convencionales de la ficci\u00f3n que recurre a los monstruos fant\u00e1sticos, fantasmas o muertos como mecanismos narrativos. Quisiera preguntarles, ya que ustedes s\u00ed est\u00e1n dispuestos a mirar de frente a Chucky, \u00bfpor qu\u00e9 no tambi\u00e9n enfrentar lo que se esconde en las sombras de la humanidad, sin el disfraz de la fantas\u00eda? En este sentido, si la pregunta a\u00fan es: \u00bf<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">qu\u00e9 lugar o qu\u00e9 prop\u00f3sito tiene la literatura como la de Mar\u00eda Fernanda en nuestra vida?<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, es importante recordar que la literatura, el cine y el arte cumplen con la funci\u00f3n de romper las barreras que nos impiden empatizar realmente con el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">otro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (o con nosotros mismos) y comprender la diversidad y complejidad de la experiencia humana. Mucho se ha hablado de c\u00f3mo experimentamos los latinoamericanos este tipo de relatos, c\u00f3mo podemos o si es necesario convivir con estas ficciones si ya estamos constantemente expuestos a las noticias desgarradoras de nuestra crisis sin fin. Creo que, si ya hemos naturalizado lo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">uncanny<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de nuestra pesadilla cotidiana, la <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">literatura como la de Mar\u00eda Fernanda se vuelve m\u00e1s relevante en nuestra vida<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, pues sirve como un mecanismo necesario para reaprender la empat\u00eda, para despertarnos el coraz\u00f3n y permitirnos volver a sentir tristeza. Por ejemplo, un estudio demostr\u00f3 que \u201cWhen graduate nursing students and psychology students were shown videos of graphic medical procedures, for example, the nurses expressed less disgust and fear but more sadness\u201d (<\/span><a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fpsyg.2019.02298\/full#ref172\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">Vlahou<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, citado por Martin, 2019). En otras palabras, necesitamos a la gente que tiene la valent\u00eda de estos escritores y de los artistas que se atreven a decir \u201cbasta, s\u00e9 lo que hiciste, \u00bfsabes? S\u00e9 el horror, conozco la podredumbre que disfrazas con perfumes car\u00edsimos\u201d (Ampuero citada por Pomeraniec, 2018). Conocer la forma exacta de nuestra oscuridad y tristeza es la \u00fanica oportunidad para, como la protagonista de \u201cSubasta\u201d, sobrevivir y, tal vez y si tenemos suerte, poder no solo deprimirnos, sino indignarnos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><center><a class=\"bookshop-button\" role=\"button\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-28?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Compra los libros destacados en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop<\/a><\/center>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Chucky, personaje de la pel\u00edcula <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Child\u2019s Play<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1988), por Nong, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es posible que la memoria me enga\u00f1e, pero recuerdo que el primer personaje de ficci\u00f3n que me aterr\u00f3 fue Chucky, el mu\u00f1eco antagonista de la franquicia de pel\u00edculas ochenteras que luego supe se llaman Child\u2019s Play (gran t\u00edtulo, por cierto). Como muchas de las pel\u00edculas de terror que consum\u00ed en la infancia, vi Chucky desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":28456,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4670],"tags":[4780],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[4735],"class_list":["post-28459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autora-destacada-maria-fernanda-ampuero","tag-numero-28-es","lal_author-rosalia-vazquez-moreno"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28459"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29338,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28459\/revisions\/29338"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28459"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=28459"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=28459"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=28459"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=28459"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=28459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}