{"id":28449,"date":"2023-12-01T03:03:32","date_gmt":"2023-12-01T09:03:32","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=28449"},"modified":"2023-12-17T17:47:54","modified_gmt":"2023-12-17T23:47:54","slug":"escribir-tambien-es-nombrar-una-vida-que-no-ha-sido-nombrada-donde-escribe-maria-fernanda-ampuero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/12\/escribir-tambien-es-nombrar-una-vida-que-no-ha-sido-nombrada-donde-escribe-maria-fernanda-ampuero\/","title":{"rendered":"Escribir tambi\u00e9n es nombrar una vida que no ha sido nombrada (\u00bfD\u00f3nde escribe Mar\u00eda Fernanda Ampuero?)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">La escritura de Mar\u00eda Fernanda Ampuero es un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">glitch<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Ampuero es extravagante. Describe y nombra el c\u00f3digo. Las im\u00e1genes fallidas detr\u00e1s de las sonrisas de pl\u00e1stico, de maldad. Te entrega los huesos antes que la ceniza. El sudor. Con solo pesta\u00f1ear, quiebra todos los espejos del mundo que la atraves\u00f3. Cuando escribe no hay ruido, sino una imagen que te pincha los ojos. Son sus pesta\u00f1as las que se mueven adentro tuyo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero escribe <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2018) en la casa de la destrucci\u00f3n. Escribe sobre lo que se pudre en cualquier v\u00ednculo atravesado por la familia. Los trece cuentos que componen su primer libro de ficciones, son el intento desesperado por revelar los secretos, los silencios, el desamparo, la falta de afecto y un sinn\u00famero de situaciones m\u00e1s que es posible listar en la casa de los espantos donde habita lo corrompido. En estos relatos el vac\u00edo del amor es inmediatamente el terror, es decir, el espacio de la imposibilidad de nombrar el horror. Pero Ampuero lo intenta. Insiste disparando historias a trav\u00e9s de un arma otorgada a cada uno de los cuentos titulados con una sola palabra que convoca esas vidas rotas: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Subasta<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Monstruos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Griselda<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Nam<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cr\u00edas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Persianas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cristo<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Pasi\u00f3n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Luto<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Ali<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Coro<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cloro<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Otra<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> son historias tejidas por el hilo dorado de lo que se enferma en una sociedad; un hilo que se roba la respiraci\u00f3n de sus protagonistas para dejarlos sin aliento y as\u00ed es como la autora ecuatoriana plantea una estructura, un juego de tres en tres para crear submundos del horror donde la casa, el barrio, la migraci\u00f3n, la religi\u00f3n, la precariedad del laburante y el suicidio son suelos llenos de polvo y austeridad donde se mueven las larvas, los cuerpos podridos y muertos de sus ficciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No hay ni un solo pesta\u00f1eo donde ella no sea consciente de que nadie saldr\u00e1 ileso despu\u00e9s de que ella tire sus ojos ah\u00ed. Ampuero, \u00bfd\u00f3nde escribes el horror?, \u00bfen el encierro de este cuarto de ba\u00f1o sin espejo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella se mira en la pantalla. Ampuero es una mujer migrante. Una mujer que se pregunta qu\u00e9 es una casa. Ella no tiene azulejo ni espejo donde escribir, tan solo un goteo de palabras. Un l\u00edquido que se filtra hasta el fondo, hasta que duele la cabeza y retumban las sienes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">We present for you this evening <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">A movie of death: observe <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">These scenes chipped celluloid <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reveals unsponsored and tax-free<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, escribe el poeta norteamericano Weldon Kees. Ampuero contin\u00faa. Escribe y se refleja en la pantalla. El blanco en el ba\u00f1o invade por completo la habitaci\u00f3n. Ella contin\u00faa. Se mira y pesta\u00f1ea. \u00bfA d\u00f3nde mira?, \u00bfd\u00f3nde se mira las manos y las venitas visibles en la piel? Donde pesta\u00f1ea, donde escribe, nadie sale ileso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero no escribe sentada, escribe y la idea de no tener espejo la distrae. \u00bfQu\u00e9 espejo? Un espejo que no existe. Hubo un espejo colgado en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">toilette <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de su habitaci\u00f3n. Ahora, ella escribe y alquila ese lugar sin espejo, con lo que apenas le deja un sueldo inestable. El sueldo de la escritora. Se mira y hace de cuenta que, sobre el lavamanos, en aquella pared vac\u00eda, existe un bendito espejo donde ella puede mirarse. Fantasea con un espejo bonito. Marco de madera y del tama\u00f1o de tres cabezas de largo para verse el torso y el culo. Piensa en un espejo donde ella puede mirarse. Y se mira. Su reflejo encendido se le nota en las ojeras. Necesita un destello. Algo que le ilumine el rostro y un espejo. Decide pintarse los labios de rojo y escribir. Se mira en un espejo, marco de madera y donde caben tres bocas como m\u00ednimo. Las tres bocas se pintan. Escribe.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fantasea con un desayuno sencillo, un caf\u00e9 y un pedazo de pan.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora, en ese lugar a donde se dirige para la escritura, se convierte en otras criaturas perras, criaturas mujeres, criaturas ratas, pulgas, ara\u00f1as, gusanas, gallitos, cerdos, criaturas potras con piernas de mujer y polleras, criaturas de piel marr\u00f3n y tacos. Ampuero se transforma en otras vidas y as\u00ed, deforme, inusual y monstruosa se mira de frente en la pared. La atraviesa y consigue mirar las caras de otras, las caras del mundo y su propia cara. Al cuerpo de Ampuero se le pegan los rostros de las dem\u00e1s y deja de ser un solo cuerpo. Ahora es los otros cuerpos. Una definici\u00f3n de la vida que nadie se atreve a decir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A contin\u00faa viva y eso le parece una bendici\u00f3n. A escribe y recuerda que eso tambi\u00e9n es una bendici\u00f3n. Recuerda las palabras de Lispector: \u201cescribir es tambi\u00e9n bendecir una vida que no ha sido bendecida\u201d. Y entonces, se mira todos los rostros pegados en su piel de persona. Hay algo m\u00e1s que los aullidos, las mujeres violadas, las ni\u00f1as solitarias y los cuerpos exiliados en los cuentos de Ampuero. Hay algo que no se dice y que ya no grita. No hay estruendo. Lo que existe y no es mirado de frente es silencio. Existe en un espacio de lo que ella escribe y por eso es posible en el terror. Al nombrarlo se vuelve materialmente un cuerpo sacrificado. Un pedazo de piel que ha sido ejecutado y atravesado, hecho acci\u00f3n cruel en la carne. Un verbo que se pronuncia tiende a ser laceraci\u00f3n, herida sin cicatriz. Tajo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero vuelve a intentar la escritura para el horror, pero ya no es sobre el grito sino un cat\u00e1logo de doce <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y as\u00ed es como invoca las vidas. La autora escribe encerrada y extranjera en su propio pa\u00eds. La peste de nuestra generaci\u00f3n la condena como a todas, a pasar la vida sola mientras se asoma a ver los cad\u00e1veres pudrirse en las calles de la ciudad donde naci\u00f3. Ampuero escribe estos cuentos para seguir viva y los deja pendiendo de ese hilo para que nadie se olvide de esas historias, invoca en sus t\u00edtulos a los horrores que vuelven a ser en la p\u00e1gina, una sola palabra. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Biograf\u00eda<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Creyentes\u201d, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Silba<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Elegidas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hermanita<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Sanguijuelas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Invasiones<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Piet\u00e1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Edith<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Lorena<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">y \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Freaks<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> son los doce relatos que se publicaron en la editorial P\u00e1ginas de Espuma en una fecha clavada como daga para la humanidad y que reza en el colof\u00f3n: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Esta primera edici\u00f3n argentina de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Mar\u00eda Fernanda Ampuero se termin\u00f3 de imprimir el 1 de febrero de 2021, segundo a\u00f1o de la peste, coincidiendo con el aniversario de la muerte de la gran Mary Shelley, creadora de monstruo<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">s\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los cuentos de Ampuero te ahogan. Te lanzan por un abismo sin preguntarte y ella te acompa\u00f1a hasta el inicio de las civilizaciones. Te dice, ahora mira desde aqu\u00ed c\u00f3mo es que naci\u00f3 el mal. En sus cuentos algo tiende a ser corto. Esa medida es la extensi\u00f3n de lo que tarda un disparo en perforar el cuero. Ese tiempo es la s\u00edntesis de quien se sacrifica, de quien sacrifica o de quien es sacrificada. Por eso, los t\u00edtulos de su segundo libro de cuentos son altares para el rito, la celebraci\u00f3n o la indiferencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este intento de lo que escribe, Ampuero vuelve a ese lugar de la imagen quebrada y vos, lectora, te reflej\u00e1s. Se te inserta en el vac\u00edo que la mira, a\u00fan sin un espejo. Sabe que se (te) mira sin mirar-se del todo, porque toda posibilidad ser\u00e1 la certeza y las verdades son el aliento del mal.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, parpadea(mos) y teme(mos) que ese leve movimiento de abrir y cerrar los p\u00e1rpados obnubile las palabras, lo que quiere contar de su rostro y las dem\u00e1s cabezas que habitan la escritura. Pero no sucede. Las palabras ocurren. Atraviesan. Las palabras aparecen con cada caricia de pesta\u00f1a a pesta\u00f1a. Y ella no se da cuenta. Nadie. Y, de repente, brazos y hombros tiemblan y tambi\u00e9n los labios rojos cuando pronuncia a destiempo, como intentando perseguir eso incontenible del agua, del lenguaje, del r\u00edo, de eso que se escribe.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero piensa que la escritura es agua y sangre. Y que la sangre ser\u00e1 el \u00faltimo l\u00edquido que podr\u00e1 beber. Lo escribe.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el tiempo, cuando ya no se da cuenta a d\u00f3nde ha ido, Ampuero pronuncia algo que nadie m\u00e1s escucha. Est\u00e1 perdida cuando pronostica en \u201cBiograf\u00eda\u201d: \u201cqu\u00e9 imprudente, qu\u00e9 loca\u201d,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">y a continuaci\u00f3n inventa una vida de nuevo. La bendice con sus definiciones. La bendice con el nombre. Les da entidad a los horrores. Es la vida, suponemos que dice Ampuero, porque se pregunta \u00bfcu\u00e1ndo comienza un mundo? y \u201cera un inicio de todo, de nuestras vidas y de la ciudad, puede que del mundo entero\u201d. En este fragmento del cuento \u201cInvasiones\u201d como en el resto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2021), Ampuero muestra los hilos de la vida y para ella eso es una bendici\u00f3n. El horror y la imposibilidad de nombrar el miedo, la muerte, los celos, los odios, la pobreza, la esclavitud, la psicopat\u00eda. De qui\u00e9n es este desborde, suponemos que se dice a s\u00ed misma.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero necesita definiciones para que su propio <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">burnout<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no la consuma. A falta de tener una definici\u00f3n de su existencia, se atreve a definir las del mundo, las dem\u00e1s existencias. Intenta hablar de una vida que tampoco pueda pagar las cuentas, ni el caf\u00e9, ni un pedazo de pan. Escribe acerca de las madres esclavas que sacrifican a sus hijos enfermos y precarios a cambio de la vida capaz de la crueldad, del poder y la resistencia de los degenerados. Cuenta la historia de una ni\u00f1a incapaz de contar su propia historia porque el trauma de su piel quemada por la leche le rob\u00f3 su ingenuidad, su propia dignidad. Escribe la vida de los monstruos v\u00edctimas y de los monstruos bestias que han sido criados olvidando que \u201cla medida de la distancia de la familia es la medida del dolor de la familia\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero imagina en los animales un gesto inimitable por los humanos sacrificados y crea personajes incapaces de ser perros, impedidos de alcanzar la ternura salvaje de la sinraz\u00f3n de las bestias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero sale de la habitaci\u00f3n. Se mueve. Sale. Viaja. Quiero decir, sus piernas caminan hacia afuera, pero ella sigue qued\u00e1ndose en la fantas\u00eda del espejo y en las caras que la atraviesan. \u201cQu\u00e9 loca, qu\u00e9 imprudente\u201d.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero sigue mir\u00e1ndose en ese espejo. Nadie se mira dos veces en el mismo espejo. Ampuero piensa en el agua. Se obsesiona con el agua, con la vida y con la desaparici\u00f3n. Se mira las manos. Dice, aqu\u00ed estoy, pero a d\u00f3nde se fueron las otras. Sus piernas siguen movi\u00e9ndose, pero ella se mira las manos y piensa en algo que nadie creer\u00eda. Piensa que baila con las que desaparecen. Escribe los sudores y los presagios. Ampuero nombra el mal, porque no existe el bien si el horror mata lo que respira. Ampuero piensa que los temblores no son por el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">burnout<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Piensa en la sangre y en cu\u00e1nto tardar\u00e1 para que sea el \u00fanico l\u00edquido que podamos beber. Piensa en plural, en la humanidad, en los animales, en su cabeza. En las pastillas que le quedan en el bl\u00edster. Y se desplaza al terror de sus historias. Escribe sobre las capas de las pel\u00edculas que vio. Escucha un sonido, por primera vez, en ese lugar donde escribe.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una gota de agua se filtra y ahora es blanco plomo. Lo que venga a oxidar esa gota ser\u00e1 blanco, dice. Piensa en el plomero que instal\u00f3 esos tubos, vuelve a pensar en Goya y en el hambre, en alguna madre lavando las verduras con esa insignificante gota de agua. \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">[\u2026] <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">we have seen fit <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">To synchronize this play with <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">Squealings of pigs, slow sound of guns, <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">The sharp dead click <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\/ <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">Of empty chocolatebar machines<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d, recordamos, otra vez, lo que escribe Kees. Por supuesto que su pensamiento horroriza. Pero el paisaje se alimenta del terror que supimos engendrar. Por eso sigue escribiendo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sus piernas contin\u00faan movi\u00e9ndose, pero ya no baila y las dem\u00e1s no est\u00e1n. Y sus pesta\u00f1as se enredan en s\u00ed mismas porque ahora las palabras van apareciendo pronunciadas, gritadas, aulladas, lamentadas. \u201c\u00a1V\u00e9anme!\u201d, grita como una mujer que corre y nadie sabe a d\u00f3nde va a parar. \u00bfSe salva? Se pregunta si dar es romper, si dar es maltratar, si lo que se da, si lo que nos dan es \u00fanicamente para violentar-nos. Si dar es dar. Se pregunta si la primera c\u00e1rcel de los cuerpos es la casa, cuando alguien vive bajo techo, se dice d\u00f3nde es la c\u00e1rcel de los que no tienen techo y entonces piensa en qu\u00e9 es m\u00e1s enclenque que la fe misma.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ampuero se sienta en un caf\u00e9. Pide una magdalena y un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">latte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Cuando se lo traen piensa de nuevo en eso que ha dicho en voz alta. Piensa que es extravagante, que sus ma\u00f1anas lo son y que nadie sabe que el blanco de la leche en su caf\u00e9 no es leche sino veneno y que por eso lo pide. Porque lo blanco es veneno y porque no tener un espejo donde mirarse es veneno. Porque veneno es lo que corre por el tubo que conduce el agua de su lavamanos. Y que el agua con la que reci\u00e9n se ha lavado todas sus caras est\u00e1 contaminada. Y que por eso ha pensado en el veneno, en las palabras, en los rostros\u2026 en el espejo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><center><a class=\"bookshop-button\" role=\"button\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-28?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Compra los libros destacados en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop<\/a><\/center>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Mar\u00eda Fernanda Ampuero, escritora ecuatoriana, por Isabel Wagemann.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritura de Mar\u00eda Fernanda Ampuero es un glitch. Ampuero es extravagante. Describe y nombra el c\u00f3digo. Las im\u00e1genes fallidas detr\u00e1s de las sonrisas de pl\u00e1stico, de maldad. Te entrega los huesos antes que la ceniza. El sudor. Con solo pesta\u00f1ear, quiebra todos los espejos del mundo que la atraves\u00f3. Cuando escribe no hay ruido, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":28446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4670],"tags":[4727],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[4734],"class_list":["post-28449","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autora-destacada-maria-fernanda-ampuero","tag-numero-28","lal_author-natalia-andrea-mera-sandoval-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28449"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28451,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28449\/revisions\/28451"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28446"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28449"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=28449"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=28449"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=28449"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=28449"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=28449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}