{"id":28421,"date":"2023-12-01T03:01:30","date_gmt":"2023-12-01T09:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=28421"},"modified":"2023-12-18T03:37:18","modified_gmt":"2023-12-18T09:37:18","slug":"las-hijas-medusas-del-ampuerismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/12\/las-hijas-medusas-del-ampuerismo\/","title":{"rendered":"Las hijas medusas del ampuerismo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mar\u00eda Fernanda Ampuero es una escritora y periodista ecuatoriana que ha enfocado su escritura en la ficci\u00f3n y la no ficci\u00f3n. Su literatura de terror est\u00e1 principalmente anclada al horror de la violencia de g\u00e9nero, las familias rotas, las migraciones y los cuerpos no normados y vulnerables; lo que la ha convertido en una de las autoras m\u00e1s relevantes de la literatura contempor\u00e1nea de habla hispana. En este <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dossier<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tres mujeres adultas volvimos a ser ni\u00f1as. Mar\u00eda Fernanda nos ha volado la cabeza y queremos saber, con urgencia y vehemencia, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">por qu\u00e9<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El momento exacto en el que la curiosidad de los ni\u00f1os empieza a dispararse como una ametralladora, todo les parece relevante y cada duda merece ser resuelta para mantener la calma. Aqu\u00ed, Natalia, Rosal\u00eda y yo buscamos recobrar esa calma despu\u00e9s de entrevistar a la autora, de asumir el lugar desde el cual escribe y de recordar que la infancia es el sello que todos llevamos sobre el lomo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vamos a suponer que los medios de comunicaci\u00f3n en los que Mar\u00eda Fernanda ha hablado, eclipsaron injustamente sus obras anteriores a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pelea de gallos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (P\u00e1ginas de Espuma, 2018) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (P\u00e1ginas de Espuma, 2021), as\u00ed que no nos haremos cargo de eso. Las tres nos agarramos como koalas al tronco de estos libros porque son los que nos han despertado por las noches o se han convertido en pensamientos rumiantes cuando vamos por las calles, acompa\u00f1adas del miedo inherente de ser mujeres en un mundo donde las mujeres somos violentadas de todas las formas posibles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dice Rosal\u00eda V\u00e1zquez Moreno en su art\u00edculo \u201c\u00bfY para qu\u00e9 nos sirve el miedo? (o por qu\u00e9 todos deber\u00edamos leer a Mar\u00eda Fernanda Ampuero)\u201d, que ella ha vuelto a su infancia y su adolescencia, que ha encontrado a Chucky y sus pel\u00edculas en el camino, porque es imposible convertirse al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ampuerismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> si no identificamos las referencias cinematogr\u00e1ficas que est\u00e1n presentes como un gui\u00f1o en su literatura. Natalia Andrea Mera Sandoval, en cambio, en su art\u00edculo \u201cEscribir tambi\u00e9n es nombrar una vida que no ha sido nombrada (\u00bfD\u00f3nde escribe Mar\u00eda Fernanda Ampuero?)\u201d, ha intentado comprender los lugares metaf\u00f3ricos desde donde escribe la autora, adem\u00e1s del color de su humanidad que bien podr\u00eda ser parte de un pasado. Las mujeres que escribimos en este <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dossier<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, hay que decirlo, nos hemos convertido al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ampuerismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, no como una secta religiosa ni un entramado literario elitista (qu\u00e9 pesar, que las almitas nos libren de aquello), sino como un espacio seguro donde el hambre se disipa con bocados de picante extremo que no se pueden parar de comer: se ingiere, se llora, los mocos chorrean, tomamos agua dulce y el ciclo se repite.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las tres autoras del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dossier<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hemos buscado respuestas y justificamos el dolor que la narrativa de Mar\u00eda Fernanda Ampuero nos provoca. Decimos, por ejemplo, que ella escribe desde la soledad de ser migrante, desde el duelo familiar, que de esta manera forja el car\u00e1cter de sus lectores y, sobre todo, de sus lectoras\u2026 as\u00ed repetimos hasta convencernos. Porque nos gusta leer y sabemos que la literatura es lacerante, no complaciente. Y, por supuesto, somos, en estos textos, tres ni\u00f1as que se han hermanado hasta convertirse en trillizas que colapsan acostadas y temblorosas en una cama, llenas de miedo, esperando a que un hombre se siente en una silla vieja de madera a leernos el \u00faltimo cuento que nos impida conciliar el sue\u00f1o. Tenemos los pies fr\u00edos, los ojos salidos y las lenguas adormecidas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Identificamos en cada p\u00e1gina la podredumbre de la familia, el pasado que magulla sin compasi\u00f3n, el peligro que aparece como un ej\u00e9rcito de hormigas al interior de algo que ostenta con llamarse <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">hogar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la inmundicia, la alegr\u00eda repelente y la precariedad de las escritoras. Esto \u00faltimo, la autora nos ha dejado claro. Pide que usemos con mesura la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00e9xito<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que no vayamos a confundir su trabajo con una estabilidad econ\u00f3mica inexistente cuando se decide entregarle la vida, las ojeras y el tiempo a la escritura. Es dif\u00edcil descifrar los c\u00f3digos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ampuerescos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, nunca se sabe si hay una o varias mujeres que te incitan a la huida mientras sea posible o te dejan la cruel elecci\u00f3n de quedarte siendo la v\u00edctima para m\u00e1s tarde mutar en victimaria. No sabemos, en realidad, si su obra se traduce en manuales de supervivencia o en estalactitas que amedrentan.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Natalia Mera, la escritora colombiana, husmea a una Mar\u00eda Fernanda que se pinta los labios de rojo para escribir sobre el veneno de las herencias familiares; asegura que existe toda la intenci\u00f3n del mundo para envolvernos en su grito y que todas las mujeres podamos sumarnos a su coro. Rosal\u00eda V\u00e1zquez, la escritora ecuatoriana, tambi\u00e9n mira en esa direcci\u00f3n, pero se sumerge en la utilidad del miedo con una intenci\u00f3n firme de encontrar lo que (no) se le ha perdido y parece hallarlo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Somos tres villanas, tres perras, tres brujas que no hemos logrado salir ilesas, pero que entienden que el lenguaje tambi\u00e9n se rompe en piezas diminutas que se lanzan al mar para alimentar a las medusas. Inventemos que las medusas se alimentan de palabras, es la \u00fanica explicaci\u00f3n posible para armar paradojas bonitas y rom\u00e1nticas sobre uno de los mecanismos de defensa m\u00e1s enga\u00f1osos <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013me niego rotundamente a llamarlo po\u00e9tico\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> de la naturaleza. Brillar como una medusa, defenderse como una medusa, ahuyentar como una medusa es triste, aunque la historia <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013tan mentirosa como la humanidad misma\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 haya intentado dosificarlo con mitos fant\u00e1sticos que evocan a la locura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ojal\u00e1 nunca sea tarde para abandonar un pan\u00f3ptico donde nos repiten las mismas frases a las mujeres, donde nos propinan los mismos castigos gracias a un ojo gigante que vigila que no irradiemos demasiada luz para que no lo ceguemos. A lo mejor la literatura s\u00ed nos sirve de revancha al leer y escribir sobre mujeres que nos hacen justicia, pero no salir ilesas de ella es tambi\u00e9n un indicio de que no siempre encontraremos las respuestas. Seguir pregunt\u00e1ndonos por qu\u00e9, siendo compasivas con nuestras infancias, trenzando el pelo a nuestras ni\u00f1as <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013en silencio\u2013 podr\u00eda evitar que nos lancemos al mar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><center><a class=\"bookshop-button\" role=\"button\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-28?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Compra los libros destacados en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop<\/a>\u00a0<\/center><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Mar\u00eda Fernanda Ampuero, escritora ecuatoriana, por Isabel Wagemann.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Fernanda Ampuero es una escritora y periodista ecuatoriana que ha enfocado su escritura en la ficci\u00f3n y la no ficci\u00f3n. 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