{"id":2809,"date":"2019-02-14T00:26:27","date_gmt":"2019-02-14T06:26:27","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2019\/02\/technical-problems-nylsa-martinez\/"},"modified":"2023-06-06T08:43:15","modified_gmt":"2023-06-06T14:43:15","slug":"technical-problems-nylsa-martinez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2019\/02\/technical-problems-nylsa-martinez\/","title":{"rendered":"&#8220;Problemas t\u00e9cnicos&#8221; de Nylsa Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"<div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/><\/style>\n<\/div>\n<p>La \u00faltima voluntad de mi esposa fue que sus cenizas las deposit\u00e1ramos en alg\u00fan centro comercial. Siempre lo dijo en broma, y por lo mismo, a la hora de la hora, no me pude poner de acuerdo con mis hijos.<\/p>\n<p>Ella no era una persona con sentido del humor, por el contrario, un poco pesada. Y no piensen que no la quer\u00eda, que por eso hablo as\u00ed.\u00a0 S\u00ed la extra\u00f1o, uno se acostumbra. Hubiera podido ser la peor mujer, y a\u00fan as\u00ed, yo creo que seguir\u00eda sintiendo algo al ya no encontrarla en la casa. Como Hitler, ese d\u00f3berman que ella se aferr\u00f3 en adoptar. Ten\u00eda la mirada de diablo y parec\u00eda odiarme. Yo le tem\u00eda y todos nuestros invitados tambi\u00e9n. Ella insist\u00eda en que ese animal era su compa\u00f1ero, que lo quer\u00eda, pero que como yo nunca estaba con \u00e9l, no sab\u00eda lo bueno que era. Todo me desagradaba, comenzado por ese nombre tan irresponsable. Hasta me daba verg\u00fcenza decir que as\u00ed se llamaba, Hitler, siempre que nos preguntaban. El caso es que cuando nos lo envenenaron, hasta yo me sent\u00ed mal. Extra\u00f1aba sus ojos amenazadores, mi temor al cruzar el patio. Uno se acostumbra.<\/p>\n<p>Hoy pens\u00e9 en nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n. Llegu\u00e9 a casa y ah\u00ed la encontr\u00e9, mostr\u00e1ndome unos folletos de un crucero que quer\u00eda que tom\u00e1ramos, uno con escala en alguna de las ciudades donde viven nuestros hijos. Siempre era as\u00ed. Me dec\u00eda lo bien que la pasar\u00edamos, me hablaba del restaurante de moda que ella aseguraba ser\u00eda delicioso pues serv\u00edan el <i>entrecote<\/i> que a m\u00ed me gusta. Esa vez yo la mir\u00e9 fatigado, harto de que no tuviera en qu\u00e9 m\u00e1s entretener su tiempo que en organizar el m\u00edo. Y la odi\u00e9 porque yo s\u00f3lo deseaba unas vacaciones sin ella, incluso con los muchachos, pero sin ella. Estar solo en el hotel y bajar al bar, y nadar en la piscina, y no pensar en nada.<\/p>\n<p>Lo que ella m\u00e1s disfrutaba eran las compras, el <i>shopping<\/i>. Aqu\u00ed en la ciudad, claro, tambi\u00e9n iba a alg\u00fan centro comercial, aunque cuando mostraba lo adquirido estaba presente su tono de decepci\u00f3n. Me tengo que conformar con esto, dec\u00eda. Lo que verdaderamente la hac\u00eda feliz era ir a Estados Unidos. All\u00e1 s\u00ed que se le ve\u00eda contenta, me dejaba en paz todo el d\u00eda hasta reunirnos para la cena.\u00a0 As\u00ed era siempre, a menos que tambi\u00e9n quisiera comprarme ropa a m\u00ed, porque entonces no hab\u00eda paz. And\u00e1bamos de tienda en tienda buscando ofertas. Todo para venir a presumir a las amigas. Les inventaba cuentos que, yo pienso, ni le cre\u00edan. Jam\u00e1s mencionaba c\u00f3mo peleaba hasta el \u00faltimo centavo, y que la primera secci\u00f3n que visitaba era la de <i>clearance<\/i>. Lo bueno es que su tarjeta de cr\u00e9dito ten\u00eda tope: una cantidad muy generosa para mi gusto, muy pinchi, seg\u00fan ella.<\/p>\n<p>Su muerte nos tom\u00f3 por sorpresa. Yo estaba igual que el d\u00eda de hoy en la oficina, ya por irme, cuando recib\u00ed una llamada de Juanita, la se\u00f1ora que nos ayuda con el aseo de la casa. La pobre estaba desconsolada. Me avis\u00f3 que una ambulancia ya iba en camino para auxiliar a mi esposa. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?, \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3 Juanita? S\u00f3lo me dijo que la encontr\u00f3 desmayada en la cocina y con una herida en la mano.<\/p>\n<p>Cortando un trozo de queso sufri\u00f3 una encefalitis aguda. Nos dijeron que deb\u00edan operarla de emergencia. Cay\u00f3 en coma. Es dif\u00edcil tomar decisiones cuando te dicen que no hay tiempo, que tiene que ser en ese momento. Yo me dedico a asegurar a personas, as\u00ed que segu\u00ed el procedimiento que le hubiera recomendado a cualquier cliente.\u00a0 Est\u00e1bamos en el mejor hospital, con m\u00e9dicos que a eso se dedican, que atienden casos similares todos los d\u00edas. El diagn\u00f3stico fue reservado desde un principio y sigui\u00f3 as\u00ed, despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n. Me explicaron que a pesar de tener el ventilador y estar sin sedaci\u00f3n, segu\u00eda mi esposa sin responder. Esper\u00e9 toda la noche. Al d\u00eda siguiente llegaron nuestros hijos. Esperamos.<\/p>\n<p>Fueron tres noches m\u00e1s que pasamos junto a ella. Luego nos dijeron eso terrible, eso que yo s\u00e9 ocurre en situaciones como la nuestra: muerte cerebral. Me enoj\u00e9 con todos: con la familia pol\u00edtica por estar encima de m\u00ed, influyendo en mis hijos; con las amigas de mi esposa que no paraban de llorar. Mi hija la mayor les pidi\u00f3 a todos que se retiraran, deb\u00edamos tomar una decisi\u00f3n en familia. Me pele\u00e9 con mis suegros. Sab\u00eda perfectamente lo que significaba ese estado, conoc\u00eda que no era falta de tacto de los m\u00e9dicos, el hablar de suspender los equipos de apoyo. Yo s\u00f3lo quer\u00eda volver a casa y acabar con todo. No estar en ese hospital, no verla a ella, ni mirar a mis hijos as\u00ed, tampoco escuchar a los suegros m\u00e1s. Mis hijos me apoyaron, nos tomamos la noche para descansar. Ya decidir\u00edamos ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Por la tarde me reun\u00ed con ellos y decidimos que por la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente, nos despedir\u00edamos de su madre. Llam\u00e9 a los suegros y se enojaron conmigo por pedirles que no se presentaran en el hospital, por insistirles que s\u00f3lo quer\u00eda conmigo a mis hijos y nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, justo cuando sal\u00edamos rumbo al hospital, discut\u00ed con los muchachos. Mis suegros se hab\u00edan encargado de informar a medio mundo de la situaci\u00f3n de In\u00e9s. Las personas quer\u00edan pasar a despedirse de ella. Dej\u00e9 de responder el tel\u00e9fono. Les dije a todos que no. No s\u00e9 por qu\u00e9 lo hice. Mis hijos me tacharon de ego\u00edsta. Me fui solo en el auto, casi atropello a un ni\u00f1o. Me baj\u00e9 en una licorer\u00eda y compr\u00e9 una peque\u00f1a botella de whiskey. No quer\u00eda llegar al hospital. Sub\u00ed al coche y le di varios tragos. Conduje. Cuando llegu\u00e9 al estacionamiento me di cuenta de que no me cab\u00eda en el bolsillo de la chamarra, la tuve que dejar en la guantera.<\/p>\n<p>Un sacerdote y mis suegros esperaban por m\u00ed al lado del cuarto de In\u00e9s. Mis hijos los acompa\u00f1aban. Tambi\u00e9n hab\u00edan llegado los cu\u00f1ados que no viv\u00edan en la ciudad. Todos me ve\u00edan con desaprobaci\u00f3n. No tuve \u00e1nimo para correrlos, pens\u00e9 en irme y que ellos se encargaran de todo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo en dejar la habitaci\u00f3n despu\u00e9s de apagar el respirador fui yo, les ped\u00ed que me dejaran a solas con ella. La vi con una expresi\u00f3n de paz, como convencida de que hab\u00eda hecho las cosas bien. Despu\u00e9s de all\u00ed, me fui directo con los m\u00e9dicos para firmar algunos papeles y dejar todo en orden. Los dem\u00e1s segu\u00edan en la peque\u00f1a sala del hospital, esperaban por m\u00ed, quer\u00edan organizarse para el funeral. Yo me negu\u00e9, les dije que no quer\u00eda ver m\u00e1s gente. Que no hicieran ning\u00fan funeral. Todos se pusieron en contra m\u00eda de nuevo. Ya no pod\u00eda m\u00e1s. Dej\u00e9 que organizaran lo que quisieran, estaba bien, yo lo pagar\u00eda. Pero eso s\u00ed, les record\u00e9 que su madre quer\u00eda que sus cenizas las deposit\u00e1ramos en un centro comercial. Que por ning\u00fan motivo \u00edbamos a comprar un nicho en la iglesia, como ya lo suger\u00eda el sacerdote all\u00ed presente. Que tampoco har\u00edamos ning\u00fan altarcito en la casa, como dec\u00eda mi hija. Que eso no ocurrir\u00eda. \u00bfC\u00f3mo crees que mi mam\u00e1 lo dec\u00eda en serio?, no pap\u00e1, \u00a1no vamos a hacer eso!, dijo uno de mis hijos. No les estoy preguntando si est\u00e1n de acuerdo o no, ya les dije, Ustedes se encargan del funeral y yo de las cenizas. Todos comenzaron a hablar, uno de mis hijos trat\u00f3 de tranquilizarme, me abraz\u00f3 y olfate\u00e1ndome pregunt\u00f3, \u00bfEstuviste bebiendo?, \u00bfotra vez pap\u00e1?, \u00bfotra vez? Ya no quise hablar con nadie. Todos se interrump\u00edan. \u00a1Me vale madres!, \u00a1eso era lo que su madre quer\u00eda y yo se lo voy a cumplir!, \u00a1si tanto le gustaba andar en las chingadas tiendas, pues ah\u00ed la voy a dejar!<\/p>\n<p>Llegando a casa me prepar\u00e9 un whiskey como Dios manda y me sent\u00e9 en la sala. Nadie conoc\u00eda a In\u00e9s, nadie sab\u00eda c\u00f3mo era realmente. El lugar que menos pisaba era una iglesia, a menos que se tratara de ir a una boda. Y toda la misa se la pasaba criticando a otras mujeres.<\/p>\n<p>Cuando mis hijos volvieron del hospital y me encontraron en el sof\u00e1 con el vaso de whiskey, volvimos a discutir. Me reclamaron el estar bebiendo, dijeron que seguramente por eso estaba necio con lo de las cenizas. Que no les pod\u00eda hacer eso. Yo los dej\u00e9 en la sala y me fui a mi cuarto.<\/p>\n<p>El d\u00eda de la cremaci\u00f3n, de nuevo, todos estuvieron presentes. En una de las salas de la funeraria esperaba el cuerpo de In\u00e9s dentro de una caja de cart\u00f3n. Nos pidieron identificarla. No pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no la ten\u00edan en el ata\u00fad comprado para el funeral. Todos parec\u00edan muy al tanto del procedimiento menos yo. Nadie dijo nada. La caja de cart\u00f3n con In\u00e9s estaba sobre una camilla. Despu\u00e9s de reconocer el cuerpo se la llevaron. R\u00e1pidamente una de las empleadas abri\u00f3 una cortina que permit\u00eda ver tras un cristal c\u00f3mo remov\u00edan la caja de la camilla y la colocaban en la boca de un horno met\u00e1lico. Observamos a un empleado empujar la caja suavemente hasta el fondo del mismo para luego cerrar la puerta del equipo. Nos pidieron que volvi\u00e9ramos por la tarde para recoger las cenizas. Mi hija ya hab\u00eda escogido una urna.<\/p>\n<p>Como estaba cansado les asegur\u00e9 que har\u00edamos lo que ellos quisieran. Que buscaran una iglesia y que all\u00ed depositar\u00edamos las cenizas. S\u00f3lo les ped\u00ed tiempo, las quer\u00eda mantener algunas semanas en casa. Mi solicitud les pareci\u00f3 razonable, adem\u00e1s, en ese momento lo hab\u00eda dicho con sinceridad. Quiz\u00e1 era mejor ya no pelear y abandonar la idea de depositarlas en un <i>mall.<\/i> No ten\u00eda ni la menor idea de c\u00f3mo lo podr\u00eda hacer.<\/p>\n<p>Mis hijos estuvieron un par de d\u00edas m\u00e1s y luego se fueron. Quedamos en vernos muy pronto y juntos llevar las cenizas de su madre adonde los abuelos decidieran.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 unos d\u00edas en casa. Los amigos me llamaban, me invitaban a salir. En el trabajo ped\u00ed una licencia extendida. Era mi derecho despu\u00e9s de estar 15 a\u00f1os en la compa\u00f1\u00eda. Soy asesor patrimonial, llevo la gerencia de la oficina matriz en la ciudad; trabajo siempre hay, cosas urgentes, pero nada que no se pueda delegar con llamadas. Nadie protesto. Me dieron un mes.<\/p>\n<p>Mi \u00fanica hermana vive en Los \u00c1ngeles, desde lo ocurrido no hab\u00eda dejado de estar en contacto. Insist\u00eda en que la visitara, que unos d\u00edas fuera de la ciudad me ayudar\u00edan. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda hacer en esa ciudad?, me pregunt\u00e9. Adem\u00e1s, ella siempre estaba ocupada, por eso nunca ven\u00eda a visitarnos. No estaba seguro. Justo lo descartaba cuando otra idea cruz\u00f3 mi mente, \u00bfy qu\u00e9 si depositaba las cenizas de In\u00e9s all\u00e1? No, no ser\u00eda Houston o Las Vegas, donde los centros comerciales la volv\u00edan loca, pero seguramente encontrar\u00eda algo parecido. Los <i>malls, <\/i>en realidad,<i> <\/i>son iguales todos.<\/p>\n<p>Estaba ya por comprar mi vuelo cuando surgieron los problemas t\u00e9cnicos. \u00bfC\u00f3mo transportar\u00eda las cenizas? Para llevar la urna en un vuelo internacional, requer\u00eda de un permiso sanitario y otros tr\u00e1mites que no ten\u00eda el \u00e1nimo de realizar. No hab\u00eda mucho tiempo y yo requer\u00eda que las cosas fueran m\u00e1s sencillas. Consider\u00e9 el enviarlas por mensajer\u00eda privada, pero eso tambi\u00e9n me parec\u00eda complicado. Seguramente revisar\u00edan el paquete y podr\u00eda meterme en problemas. As\u00ed que me dije que ser\u00eda como en los viejos tiempos, en auto.<\/p>\n<p>Empaqu\u00e9 las cenizas en dos latas vac\u00edas de caf\u00e9. Compr\u00e9 algunos dulces y chucher\u00edas para distraer la atenci\u00f3n de los agentes de migraci\u00f3n en caso de que revisaran la cajuela. Avis\u00e9 a mis hijos que ir\u00eda a visitar a su t\u00eda y me fui.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de recorrer medio Sonora, decid\u00ed buscar la garita m\u00e1s cercana y cruzar a Estados Unidos. La fila fue de unos 45 minutos. Cuando llegu\u00e9 con el agente, me pregunt\u00f3: si, \u00bfera la primera vez que cruzaba con ese veh\u00edculo?, dije que s\u00ed; \u00bfcu\u00e1l era el motivo de mi viaje?, respond\u00ed, Visitar a mi hermana en Los \u00c1ngeles. Me dijo que para eso necesitaba un permiso especial y me mand\u00f3 a otro punto, donde regularmente env\u00edan los autos a una segunda revisi\u00f3n. All\u00ed esper\u00e9 por dos horas con un grupo de personas que tambi\u00e9n necesitaban el permiso de internaci\u00f3n de m\u00e1s de 40 km al pa\u00eds. Para ese momento estaba arrepentido de mi idea de viajar en auto, me parec\u00eda est\u00fapida. Hab\u00eda olvidado el porqu\u00e9, ya siempre tomaba aviones.<\/p>\n<p>Me pregunt\u00e9 qu\u00e9 pasar\u00eda si las cenizas eran descubiertas, quiz\u00e1 hasta terminar\u00eda en una investigaci\u00f3n policiaca. Perder\u00eda de inmediato la visa. Qu\u00e9 pendejo. Si In\u00e9s estuviera viva no me hubiera dejado hacer una cosa as\u00ed. Nunca hubiera arriesgado la posibilidad de volver a Estados Unidos. Era una viajante modelo, jam\u00e1s tuvimos el menor problema en alg\u00fan aeropuerto.<\/p>\n<p>Me dieron el permiso y encend\u00ed el auto. Me sent\u00ed en paz con In\u00e9s. Yo no era un hip\u00f3crita como el resto para decir que ella era la persona m\u00e1s simp\u00e1tica y agradable, y que todo era perfecto en nuestras vidas. Creo que es una realidad, que todos hemos deseado alguna vez que nuestra esposa desaparezca. Que hemos fantaseado con llegar a casa y encontrar una nota dici\u00e9ndonos que va a estar fuera un par de semanas, que hay una emergencia, que necesita ir a cuidar a un familiar que est\u00e1 muy enfermo. No por eso, significa que no las queramos, es s\u00f3lo que a veces se necesita paz.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 mi hermana no estaba en su apartamento. Dej\u00e9 el auto estacionado frente a su edificio y camin\u00e9 al bar m\u00e1s cercano. All\u00ed deb\u00eda reflexionar. No hab\u00eda pensado en qu\u00e9 forma iba a depositar las cenizas de In\u00e9s en el centro comercial, \u00bfquer\u00eda que se quedaran all\u00ed permanentemente, escondidas bajo una estructura?, o, sin ning\u00fan problema, \u00bflas vaciar\u00eda en una jardiner\u00eda? \u00bfDeb\u00eda comentarle a mi hermana mis intenciones?, \u00bfme ayudar\u00eda o me acusar\u00eda con mis hijos?<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3, estaba muy harto de esperarla. Estuve a poco de irme a un hotel. Me recibi\u00f3 con cari\u00f1o, ten\u00edamos m\u00e1s de cinco a\u00f1os de no vernos. Trabajaba en un corporativo dedicado a la seguridad de casas y negocios. Era curioso que los dos nos dedic\u00e1ramos al ramo de la protecci\u00f3n. Ten\u00eda dos a\u00f1os de haberse divorciado. Su ex esposo siempre me hab\u00eda ca\u00eddo bien. Ella dec\u00eda que era insoportable. Qui\u00e9n sabe.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cenar no me aguant\u00e9 y le coment\u00e9 mi idea con las cenizas. No sab\u00eda qu\u00e9 reacci\u00f3n esperar. Yo tra\u00eda unos whiskeys encima y ella, estaba muy alegre de tenerme en casa. Nuestros padres murieron cuando \u00e9ramos muy j\u00f3venes, pr\u00e1cticamente s\u00f3lo nos ten\u00edamos el uno al otro.<\/p>\n<p>Mi hermana estall\u00f3 en carcajada. \u00a1Cabr\u00f3n!, est\u00e1s bromeando, \u00bfverdad?, dijo. No, es en serio, necesito tu ayuda para dejar las cenizas de In\u00e9s en un centro comercial, pero que queden de forma permanente, no s\u00f3lo tirarlas all\u00ed, me puse serio. Bebimos un poco m\u00e1s. Estuvo bromeado con ideas rid\u00edculas de c\u00f3mo dejar las cenizas, soltaba una tras otra. Me estaba cansando de que no me tomara en serio y ella lo not\u00f3. Mira, me dijo, S\u00e9 que en dos d\u00edas estar\u00e1n haciendo un trabajo de remodelaci\u00f3n en la fuente principal de The Grove. Lo s\u00e9 porque a la compa\u00f1\u00eda nos llega informaci\u00f3n de los movimientos u obras de construcci\u00f3n, en las instalaciones o \u00e1reas cercanas a nuestros clientes m\u00e1s importantes. Por ejemplo, las sucursales de las joyer\u00edas Tiffany son muy monitoreadas. As\u00ed que, seg\u00fan el plan, estar\u00e1n haciendo las reparaciones por la madrugada, quiz\u00e1 y con un poquito de suerte, puedas depositar las cenizas en alguna colada de cemento. Ten\u00eda una expresi\u00f3n seria, confi\u00e9.<\/p>\n<p>Por la ma\u00f1ana recorr\u00ed The Grove mientras mi hermana trabajaba. La fuente se ve\u00eda en perfecto estado, me era dif\u00edcil imaginar que en ese lugar se fuera a llevar cabo alguna reparaci\u00f3n. Me pareci\u00f3 el sitio perfecto para In\u00e9s. Las tiendas eran de marcas reconocidas y los restaurantes de comida internacional, estar\u00eda en una eterna vacaci\u00f3n. A m\u00ed se me antoj\u00f3 estar en la alberca de un hotel, ordenando desde una de las camas de sol mis whiskeys.<\/p>\n<p>Llegamos a The Grove en la noche programada para la remodelaci\u00f3n. El centro comercial no es un edificio cerrado, sino un andador al aire libre rodeado de tiendas, hasta tiene un peque\u00f1o tren que circula por \u00e9l. La fuente est\u00e1 en uno de los extremos, junto a un lago artificial. Los locales ya estaban cerrados pero a\u00fan hab\u00eda gente circulando. Identificamos a un grupo de trabajadores que supusimos eran los que reparar\u00edan la fuente, vest\u00edan con chalecos color naranja, acomodaban se\u00f1alizaci\u00f3n alrededor del \u00e1rea para indicar que se deb\u00eda tener cuidado. Nosotros nos sentamos en una banca y esperamos a que se vaciara el lugar.<\/p>\n<p>Pasada la una de la ma\u00f1ana, activaron una bomba que succion\u00f3 toda el agua de la fuente y en menos de veinte minutos, el grupo de hombres se meti\u00f3 a trabajar en ella. No sab\u00eda c\u00f3mo nos acercar\u00edamos a ellos, c\u00f3mo les explicar\u00edamos nuestro prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Ya revisaban las boquillas por donde los chorros de agua salen a presi\u00f3n cuando mi hermana me dijo, Qu\u00e9date aqu\u00ed, d\u00e9jame que yo hable con ellos. La vi acercarse a uno de los trabajadores, rieron. Luego extendi\u00f3 su brazo y me apunt\u00f3 desde lejos, el trabajador volte\u00f3 en mi direcci\u00f3n. Vi en su rostro una expresi\u00f3n como de pena. Continuaron con la conversaci\u00f3n. El trabajador hizo una se\u00f1a y llam\u00f3 a uno de sus compa\u00f1eros. Los dos hablaban con mi hermana. El otro compa\u00f1ero tambi\u00e9n volte\u00f3 hacia m\u00ed. Todos se ve\u00edan consternados. Mi hermana regres\u00f3 a la banca, \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3?, pregunt\u00e9. Nada, todo est\u00e1 arreglado. Debemos regresar en dos horas.<\/p>\n<p>Nos subimos al auto e hicimos un poco de tiempo. Mi hermana me reclam\u00f3 por adelantado, el que morir\u00eda de sue\u00f1o al d\u00eda siguiente en su trabajo. Compramos un par de caf\u00e9s y regresamos al sitio. Ella tom\u00f3 una de las latas con las cenizas y se la entrego a los trabajadores. Yo observ\u00e9 desde lejos, c\u00f3mo la depositaron al fondo de una peque\u00f1a excavaci\u00f3n hecha sobre el piso de azulejos y luego, cuando vaciaron sobre la misma una colada de cemento.<\/p>\n<p>All\u00ed nos quedamos un rato m\u00e1s. Despu\u00e9s mi hermana se levant\u00f3 de la banca y fue a despedirse de los trabajadores. Ella no me quer\u00eda decir qu\u00e9 hab\u00eda hablado con ellos, c\u00f3mo los hab\u00eda convencido. Otra vez me comenz\u00f3 a desesperar, \u00bfMe vas a decir o no?, le dije en tono molesto. Ella dec\u00eda, \u00a1Adivina!, \u00a1adivina!\u00a0 Yo ten\u00eda ganas de aconsejarle que no fuera a ser as\u00ed con su siguiente marido, que a los hombres no nos gustan las adivinanzas, que ya se callara. Est\u00e1 bien, te voy a decir, rio un poco. No hay ning\u00fan misterio, dijo, En cuanto llegamos me di cuenta que conozco a uno de los trabajadores, son del mismo grupo que ha estado en otros centros comerciales. Les cont\u00e9 la verdad, tu historia.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a la ciudad con la lata restante de cenizas. Mis hijos, tal como hab\u00edamos quedado, volvieron unos meses despu\u00e9s para depositar la urna en la iglesia donde nos hab\u00edamos casado In\u00e9s y yo. Hicimos una peque\u00f1a ceremonia. Nadie cuestion\u00f3 sobre la escaza cantidad de ceniza, sin embargo, sent\u00ed la mirada acusadora de mis suegros. Casi estuve a punto de decirles lo que hab\u00eda hecho, pero no, prefer\u00ed reservarme el secreto para un momento especial.<\/p>\n<div><\/div>\n<h6><\/h6>\n<h6 class=\"caption\">Nylsa Mart\u00ednez, escritora mexicana. Foto: Alejandro Meter.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>My wife\u2019s final wishes were that I scatter her ashes in a shopping center. She always said so as if she were joking, and because of that, when she met her creator, I couldn\u2019t convince my children to honor her request.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2806,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4456],"genre":[2012],"pretext":[],"section":[2349],"translator":[2542],"lal_author":[3488],"class_list":["post-2809","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-9","genre-fiction-es","section-fiction-es","translator-anthony-seidman-es-2","lal_author-nylsa-martinez-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2809","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2809"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2809\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2809"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=2809"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=2809"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=2809"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=2809"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=2809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}